viernes, 18 de marzo de 2011

La primera gran idea para la campaña de las municipales

Aunque faltan algunas semanas para que el tema empiece oficialmente, estamos viendo el primer debate serio de las municipales. Dejando a un lado temas reiterados de gravedad como pueden ser los casos que están en el juzgado (Carioca, multas, chinos, Plan General, torres del parque… ¿hay algo que no esté en el juzgado en Lugo?), es decir cosas que aún siendo fundamentales no aportan nada nuevo, ayer comenzó la carrera de las propuestas con un pistoletazo de salida que ha puesto el listón muy alto a los aspirantes al bastón de mando lucense. La iniciativa la tuvo Jaime Castiñeira al presentar una idea que hasta el momento a nadie se le había ocurrido: utilizar parte de los terrenos del antiguo Hospital Xeral para hacer en ese solar una nueva sede para la Policía Nacional.

Hospital Xeral Actualmente el Xeral es una mole fantasma para el que se proponen tantos usos como personas opinan del tema. Es evidente que el traslado del mayor centro sanitario de Lugo a otra zona hace mucho daño a este barrio, que ve cómo deja de ser un referente de la ciudad para convertirse en una zona mucho más secundaria, a efectos de movimiento de público, que hace pocos meses. A los vecinos esto les hace poca gracia, y para los comerciantes de la zona el efecto, unido a la crisis, es demoledor.

La propuesta presentada por el PP es brillante. Soluciona un montón de problemas sin meterse con nadie, que es algo muchísimo más difícil de conseguir de lo que pueda parecer. Los principales puntos a favor de la iniciativa, en mi opinión, son los siguientes:

  • Dará vida al barrio. Pasará de ser el barrio del hospital al barrio de la policía. No es mal cambio, ya que todos tenemos que acudir a la policía, aunque sea a renovar el DNI, igual que antes teníamos que ir al hospital. Garantiza movimiento en la zona y actividad, que es lo que interesa.
  • Unificará y mejorará las instalaciones policiales: actualmente los policías nacionales están apretujados en un edificio de la calle Chantada que, entre otros problemas, no tiene ninguna zona para aparcar ni siquiera dignamente los propios coches patrulla. Por otra parte, la oficina del DNI ya ni siquiera puede estar en ese edificio porque físicamente es imposible. Una nueva sede, amplia y con un terreno tan grande como el del Xeral aunque sea ocupándolo sólo parcialmente, solucionaría todos los problemas de la Policía Nacional.
  • El desalojo del actual edificio de la Policía permitiría ampliar y mejorar las instalaciones de la Escuela de Artesanía y Diseño, que está justo a su lado.

110320111683La otra opción que se barajaba para la zona era un geriátrico. Parece evidente que Lugo necesita otra residencia de mayores pública (hay ya alguna como la de las Gándaras o la de la Milagrosa, tampoco es que no existan), y más que harán falta en el futuro. Sin embargo hay opciones muchísimo mejores para eso en la ciudad, como por ejemplo el Hospital de San José, también desalojado con la construcción del nuevo HULA. Descartada la idea de pedir para ese solar un Parador Nacional de Turismo (el propio Alcalde votó contra esa iniciativa), el otro uso obvio para el San José es el de residencia de mayores. Céntrico, con un gran terreno para zonas de esparcimiento, con un recinto bien delimitado, y encima bonito, sería una gran opción para dar alojamiento a personas de la tercera edad. Además, al aún barrio del hospital poca actividad económica le reportaría una residencia de este tipo, los geriátricos no son precisamente el motor de la economía, y que nadie entienda cosas raras.

Como no podía ser menos, no han tardado PSOE y BNG en salir a criticar la idea, argumentando ambos que Jaime lo que pretende es quitarle “un muerto” a la Xunta. El señor Orozco ha ido aún más allá diciendo que es algo que al barrio no le valdrá para nada, y que no es lo que necesitan los vecinos. Lo flojo del argumento y la rapidez en la respuesta hacen pensar en cierta improvisación en plan “¿y ahora qué decimos?” probablemente porque les ha fastidiado bastante que la idea no es suya, y que encima sea muy buena. Desde hace años sabemos que el Xeral se iba a trasladar: ¿qué ideas ha propuesto Orozco para la zona?… claro, como él sólo es el alcalde no tiene responsabilidad en ello.

Tanto los vecinos del barrio como la propia Policía han recibido la noticia con algo que hacía tiempo que no veíamos en Lugo: esperanza e ilusión. Llevamos más de una década hablando de los mismos temas: que si el nuevo auditorio, el puente, las torres del parque, el CETAL, el lío con la policía local, el plan general… Por fin se plantea un tema nuevo, una idea que ayuda a replantearnos Lugo como algo más que un montón de propuestas fallidas o por las que se espera indefinidamente, porque tras 12 años de “estamos trabajando en ello” aquí no parece que se muevan más piedras que las de ciertas calles (siempre las mismas) que se abren y cierran una y otra vez. A lo mejor porque son las que más se ven.

Ojalá sea una campaña de ideas y proyectos, en que cada uno exponga sus iniciativas para Lugo, su plan de futuro… y a poder ser sus avales para alcanzar lo que se propone. Desde luego si hay algo evidente es que nadie gana las elecciones con una campaña negativa, así que Jaime comienza con buen pie, abriendo un debate nuevo con una idea tan buena que recibirá el apoyo de todo aquel que no se juegue los garbanzos en su contra.

jueves, 17 de marzo de 2011

Cabeza de cartel

150320111707b ¿Por qué los carteles de las obras de Orozco duran más que sus actuaciones? En el cruce de la Avenida de la Coruña con el barrio Feijoo hay un pequeño jardín que se arregló hace ocho años. El cartel de la reforma del jardín, que lleva instalado desde que se hizo la obra, en octubre de 2003, tiene un aspecto muy cuidado mientras que los bancos y algunos parterres están en un estado lamentable.

No deja de ser una anécdota, pero simbólica de la preocupación del equipo de Orozco por la publicidad de sus actuaciones, más que por el contenido de las mismas. Al Alcalde parece que le preocupa más que los carteles de las obras se mantengan vistosos que la utilidad de lo que se pueda hacer en Lugo. Es como el famoso Plan E de Zapatero, en que se obligaba a poner carteles de 4x3 metros aunque la actuación fuera rebajar tres bordillos de una calle.

150320111704 También está el tema de la hierba artificial en Lugo. En una ciudad como la nuestra, donde la climatología es propicia para el mantenimiento de zonas verdes, se instalan cada vez más zonas de hierba plástica.  En la plaza de Santo Domingo, por ejemplo, se ha sustituido también la hierba natural por la artificial. Todo esto mientras en el parque de Rosalía se siguen talando árboles. Con los 750.000 € que se ha gastado Orozco en la nueva cafetería del parque, un lujo que Lugo no debería sufragar en este momento de crisis, se podrían pagar muchos metros cuadrados de hierba natural. Pero lo importante no es que haya hierba, es que se vea hierba, aunque sea de mentira. Lo fundamental es que se vea.

150320111702 Estas actuaciones revelan la preocupación del alcalde por la imagen y sólo por la imagen. Son los mandamientos del buen político, que eso no se lo niego a nuestro señor Orozco: es un gran político, buenísimo, pero un pésimo alcalde. La diferencia es que una cosa es ganar elecciones y otra muy diferente ejercer el cargo con competencia y responsabilidad. Por supuesto, en última instancia el responsable es el pueblo, que es quien se deja tomar el pelo por un apretón de manos o una frase amable.

Realmente es muy bueno y maravillosamente satisfactorio que un alcalde sea un tipo majo, simpático, dicharachero… pero no es lo importante del cargo. Prefiero un borde y prepotente que haga su función correctamente, aunque tampoco creo que sea cuestión de elegir una cosa o la otra. Lo malo es que lo que mola es lo primero, y pesa más el gracejo que la competencia.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Ser ecológico es un coñazo

Por si quedaba algún inconsciente que no estuviera preocupado por lo del tema de Japón, no ya la catástrofe humanitaria sino la nuclear que puede agravar aún más el tema, nuestra Unión Europea acaba de calificar la situación de “apocalíptica”. Ahí es nada. Dando ánimos.

Era previsible que pasara algo así, con la mala pata que caracteriza a Zapatero como Presidente (como político tiene una suerte envidiable). Poco tiempo después de aprobar un decreto por el que alargan la vida de las centrales nucleares españolas, se reabre el debate de hasta qué punto nos podemos permitir el riesgo de tener potenciales bombas de relojería en nuestras ciudades. Si en Japón, que algo de tecnología saben, están así, imagínate aquí con los Pepe Gotera que tenemos la que podemos liar ya no con un terremoto, sino con una colilla mal apagada.

Ahora más en serio, las consecuencias de todo esto son de una lógica aplastante, dura y poco asumible por la población. Si las centrales nucleares no porque son peligrosas, las de carbón tampoco porque manchan mucho y contaminan, las de petróleo o gas natural menos porque suben mucho los precios y no salen rentables, y las alternativas no dan para mantener abierto el chiringuito… ¿qué nos queda?

Todos somos super ecologistas. Faltaría más. Si nos preguntan en una de esas encuestas que tanto gustan últimamente, saldría que el 93% de los españoles se declaran ecologistas y a favor del medio ambiente (curiosamente, preguntes lo que preguntes siempre hay un porcentaje que no contesta lo que te esperas). Guay del paraguay, somos fantásticos. Lo malo es que cuando nos quitan el micrófono de delante todos despilfarramos energía y otras cosas a punta pala: usamos un montón de cosas que no sólo no son necesarias sino que son claramente superfluas. La vida moderna no es compatible con la ecología. Una casa con dos personas genera varias bolsas de basura a la semana, la mayor parte de ella totalmente prescindible: envases rodeados de más envases, plásticos para envolver cosas que podrían venir perfectamente sin embalar, toneladas de publicidad que va directamente al contenedor…

Cambiar el chip no es fácil. No estoy hablando de leer a la luz de las velas o apagar la calefacción aunque estemos a 0º. Es más sencillo que todo eso, pero tal vez por eso más difícil de asumir. El ser humano reacciona bien ante las grandes crisis, pero el esfuerzo del día a día es mucho más complicado. Ahí está el problema: es más fácil hacer grandes esfuerzos puntuales que pequeños sacrificios diarios. La ecología es un coñazo, seamos sinceros, y precisamente por eso hay que intentar facilitar que todos podamos colaborar. Concienciados estamos, ese no es el problema, es que resulta muy incómodo y el ser humano cada vez está más apoltronado, hablo de occidente, claro está.

¿La solución? Si la tuviera probablemente estaría abriendo los telediarios, pero hay pistas que nos pueden llevar hacia el camino correcto: hay que facilitar la ecología. Hay medidas que pueden parecer un poco chorras pero que realmente son efectivas. En Lugo, por ejemplo, en los años 90 el Ayuntamiento regaló cubos de basura con divisiones para clasificar los residuos. Funcionó de maravilla y se implantó, mal pero se implantó, la idea del reciclaje en los ciudadanos. Aún falta mucho por andar, pero es un comienzo. Otra que me parece positiva fue la tan criticada de las bombillas por la que pusieron al ministro del ramo (el socialista Miguel Sebastián) a caer de un burro. Pues yo no creo que sea ninguna chorrada porque hay muchas personas que no habían visto una bombilla de bajo consumo en su vida por increíble que parezca, y la cosa es ir perdiendo miedo a las medidas de ahorro.

Encima tampoco tienes nunca la garantía de estar haciendo lo correcto. Por ejemplo, ¿qué fue del papel reciclado? ahora no lo encuentras ni buscándolo con un perro de caza. Se decía, no sé si es cierto, que los blanqueantes que usan para aclararlo lo hacían más perjudicial para el medio ambiente que el papel normal de toda la vida. Vete tú a saber. Como lo de la velocidad en carretera: si hay que ir a 110 se va, no pasa nada, pero al menos que no veamos a otros países y estudios aparentemente serios que nos dicen que es contraproducente y que se consume menos a 130.

Para implantar medidas ecológicas tienen que tener dos importantísimas características: que sean indiscutibles (o al menos no controvertidas) y que se facilite su aplicación con una cierta comodidad. Si no, el fracaso está asegurado, y no nos podemos permitir más chapuzas en estos temas.

martes, 15 de marzo de 2011

Dimisión por botellón

En este país una dimisión es noticia de portada, y con letras gordas. Sea justificada o no. El tema sale por una reciente, que sí que está más que justificada: la de Ángel Espadas, ya ex-concejal del Ayuntamiento de Santiago y ex-candidato a la misma institución como número 3 de la lista del PP compostelano. Por si alguien no lo sabe, que lo dudo a estas alturas, al señor lo pillaron durmiendo la mona en su coche encendido, al volante, en un semáforo, con una tasa de alcoholemia que casi revienta el aparatejo de soplar.

Una decisión que le honra, la de dimitir. Es lo que debería hacerse en estos casos, pero la falta de costumbre haga que convirtamos en héroe a quien simplemente es consecuente. Le aplaudo moderadamente (hay que recordar el hecho causante de su salida), ya que en lugar de aferrarse como una lapa al sillón sale con la poca dignidad que le pueda quedar, porque el bochorno no se lo quita nadie.

Una vez dicho esto, hay cosas en este tema que resultan chocantes. Por ejemplo, ¿cómo es que la prensa tuvo acceso al atestado completo de la detención del señor Espadas? ¿No resulta raro que a las 24 horas de su detención los periódicos publiquen con pelos y señales párrafos literales del informe policial? ¿Podría tener algo que ver, es una teoría, que Espadas haya denunciado repetidamente la pasividad de la policía local en el tema del botellón?

image[6]Por poner en antecedentes, hace dos años Espadas y otra concejala se “infiltraron” en el botellón y denunciaron públicamente que los jóvenes, muchos de ellos menores, estaban tomando alcohol y otras substancias sin que la policía hiciera absolutamente nada. Ha llamado mucho la atención de medios y público que este hombre se emborrache tras ser durante mucho tiempo “azote del botellón”, tal y como lo nombra la prensa.

¿Y qué tendrá que ver? Una cosa es atacar públicamente que los chavales de 15 años se cojan comas etílicos y otra ser abstemio. Cuidado, no defiendo que un concejal conduzca borracho, sólo faltaba. Creo que es motivo suficiente para que dimita, pero no creo que exista ninguna contradicción entre emborracharse y denunciar el botellón. Es como decir que no se puede denunciar la prostitución si uno practica sexo. Otra cosa sería que este señor hubiera hecho denuncias o campañas de tráfico diciendo que es una conducta criminal, que lo es, conducir con unas copas.

botellonEl señor Espadas denunció en su día una situación que creo que casi toda la población de más de 30 años no ve con buenos ojos. Eso sigue siendo así, y el argumento no pierde ni un ápice de fuerza. Que el señor Espadas conduzca borracho no tiene nada que ver con el botellón, aunque sí sobre su capacidad para representar a los compostelanos. Por eso ha dimitido, lo cual merece un mínimo respeto en un país donde hasta que hay un juez de por medio nadie suelta la poltrona. Ni el juez tampoco, claro.

lunes, 14 de marzo de 2011

Protocolo

Gran cosa el protocolo, aunque quede mal decirlo hoy día. Estamos en una sociedad que huye de los formalismos como del nuevo Satanás. Lo que el común de los mortales no comprende bien es que el protocolo resuelve muchísimos más problemas de los que crea.

533-f-feiravino2011 Para empezar hay que diferenciar entre dos aspectos del protocolo: uno es el de las actitudes y otro el de las precedencias. En el primero, lo guay es saltarse lo establecido, ser campechano como el Rey, y bajarse a saludar al pueblo llano, que venimos siendo todos, para escándalo de los puristas de la formalidad y el envaramiento. Es la parte del protocolo que dicta si un señor, Rey en este caso o presidente de Petardos Explosivos del Noroeste Peninsular en otros, ha de bajarse del coche poniendo primero el pie derecho, y luego andando con pasos de 47,5 centímetros de largo. Que se salten esa parte francamente, no sólo me importa un bledo sino que creo que no tiene ninguna consecuencia más allá de las de imagen, que precisamente hoy sale beneficiada si uno se pasa por el arco del triunfo esa serie de chorradas.

Pero hay otro tipo de protocolo, el de las precedencias, que es más espinoso, porque no implica a un único personaje, sino la relación entre las figuras públicas. Ahí es donde está el problema cuando uno se lo toma a chirigota. Existen una serie de normas, poco flexibles, que establecen que va primero, por ejemplo, un diputado nacional que un concejal de ayuntamiento. Parece lógico, ya que uno representa a los casi cincuenta millones de almas de España mientras que el otro hace lo propio con los cinco mil vecinos de su pueblo.

Hete aquí, que resulta que esto, que parece tan obvio, no lo es tanto para algunos cabestros con bastón de mando. En la reciente feria del vino de Chantada, por ejemplo, la policía local impidió el paso a algunas autoridades al palco de los actos por orden del señor Alcalde, que facilitó a los pobres policías (vaya papelón el suyo) una lista de gente que podía pasar. En esta lista estaban concejales rasos pero dejó fuera a senadores y diputados, que están bastantes enteros por encima de la autoridad local. Por supuesto, sobra decirlo por obvio, esos diputados y senadores militan en partidos diferentes del que presenta a las elecciones al señor Alcalde.

El señor Manuel Anxo Taboada Rodríguez, Alcalde socialista de Chantada, ha utilizado como arma arrojadiza un acto municipal. El protocolo, aunque deja un cierto margen de maniobra, no permite esas barbaridades. Por supuesto nadie sospecha que tenga algo que ver que falten dos meses para las municipales. Es casualidad.

viernes, 11 de marzo de 2011

Cuando la calle de las putas sigue siendo la calle de las putas

Diez años después de comenzar la rehabilitación de la Tinería, un proyecto que lleva la firma de dos “ex” de altura, el ex presidente Manuel Fraga y el ex alcalde Joaquín García Díez, la cosa sigue bastante mal. No por la rehabilitación en sí, que se nota una barbaridad, sino porque sigue sin cuajar el cambio de ambiente de la zona.
Ayer salía en La Voz de Galicia un hostelero, el dueño del Hotel Monumento (por cierto, una pasada de hotel), situado en el corazón del aún barrio chino de Lugo, frente a la Porta Miñá, declarando que se sentía abandonado por el ayuntamiento y que tiraba la toalla, que estaba incluso dispuesto a vender si alguien se lo quería comprar. Hoy sale matizando el tema, supongo que porque, entre otras cosas, con esa publicidad no habrá tontaina que le compre el chiringuito.
Pero el asunto es serio. Galicia y Lugo han gastado un buen dinero en la rehabilitación de la Tinería, pero una muy discutible política social del bipartito en la Xunta y una más aún discutible permisividad de las policías (nacional y local, no tengo claro de quién es la competencia), han logrado que, muchos millones después, siga siendo la calle de las putas.
Es una tristeza, porque es el barrio más noble de Lugo y su glorioso pasado, que atestiguan los pazos y casas con escudos y blasones, queda oculto por las trabajadoras del sexo, que ahuyentan a todo turista o lucense que se pase por la zona. Hace pocas semanas iba con unos amigos para enseñarles el barrio, y por el hecho de mirar una placa de una calle con un nombre llamativo, tuvieron unas palabras con una “señorita” que estaba asomada a una ventana. Pensó que estaban cotilleando su negocio, supongo. Tampoco es fácil hacer una foto un poco decente (en el más pleno sentido de la palabra) porque a estas buenas mujeres no les gusta salir en ellas y te riñen.
Que nadie me interprete mal: no tengo nada en contra de la prostitución, siempre que sea ejercida voluntariamente. Hay muchas prostitutas que no desean cambiar de trabajo, porque a ver dónde iban a ganar tanto con tan poco esfuerzo (eso dicen ellas en los reportajes periodísticos habituales). El cliché de que sólo por obligación y trata de blancas (de lo que no niego casos, por supuesto) una mujer se mete a puta es una estupidez. De hecho creo que habría que estudiar seria y desapasionadamente la posibilidad de legalizarlas y que paguen sus impuestos, su seguridad social y tengan sus revisiones sanitarias periódicas, además de garantizar que la que ejerce la profesión es por voluntad propia. Pero ese es otro tema.
Una cosa es no atacar la prostitución como tal, incluso defender su existencia (lo contrario sería como negar el hidrógeno en el universo) y otra que se instale en el casco histórico, en nuestra tarjeta de visita. También defiendo la existencia de áreas industriales en Lugo y no las pondría en el paseo del Miño. Cada cosa en su sitio. Organización.
Cuando la calle de las putas sigue siendo la calle de las putas tras mucho esfuerzo de administraciones y particulares, es que algo no funciona. Lo malo es que al Alcalde le molesta el tema, pero tampoco le va la vida en ello. A quien sí le va es a los empresarios que han metido todo su capital, su esfuerzo y su ilusión en un proyecto confiando en la palabra de Orozco. Así les va, claro.

jueves, 10 de marzo de 2011

“Superado satisfactoriamente”

2010-10oct-06 - Diploma diputación Curso DNI Electrónico - Sin nombre El pasado San Froilán fui a una carpa que montó la Diputación Provincial de Lugo sobre el D.N.I. electrónico. Creo que es un tema interesante y que a muchos ciudadanos nos moviliza, principalmente para ver si le sacamos rendimiento al chip del carnet, que nadie tiene exactamente claro para qué sirve. Salí como entré, pero con un título.

Puede quedar gracioso lo de tener el titulito, pero no sé hasta qué punto es responsable, por parte de la administración provincial, repartir alegremente este diploma a personas que simplemente se sientan dos minutos (literalmente) ante un pc y pasan siete hojas en pdf llenas de dibujitos muy graciosos diciendo lo que se puede hacer con el DNI (aunque no dicen cómo).

Este tipo de caralladas, con perdón, lo único que sirven es para elevar la ya de por sí alta desconfianza de todo el mundo en los certificados oficiales. Dar un diploma de “introducción al D.N.I. electrónico”, especificando que fulano de tal, con deneí número tal, “superó satisfactoriamente el taller de introducción al DNI electrónico”, es poco serio. Por probar, habrá que ver si puntúa  para las oposiciones a la Xunta, que todo puede ser.

Pero realmente la crítica no es exactamente por el título, que hasta puede tener su gracia, es porque se matan moscas a cañonazos. La carpa de las narices ha costado una millonada, con cuatro o cinco personas atendiendo al público, y todo para hacer propaganda de la Diputación, porque francamente, lo que es como actividad informativa dejaba bastante que desear. Por cierto, ni uno sólo de los trabajadores era de Lugo según me dijeron ellos mismos, lo cual tiene delito en un tema organizado por nuestra Diputación. Será que en Lugo no hay paro.

Realmente, ¿alguien piensa en serio que se monta ese chiringuito para explicar lo que es el DNI electrónico? Si es así, fracasan estrepitosamente en su intención, pero si lo que pretendían es publicitar la institución (como tema político, se entiende), y ganar algún voto con regalitos (inflan a todo el que entra a chorraditas de esas que la gente mata por ellas) entonces probablemente han conseguido su objetivo. Eso sí, gastándose una pasta que, por supuesto, no les cuesta nada ganar, porque la pagamos nosotros. ¡Alegría!