martes, 10 de marzo de 2015

El prometedor futuro profesional de los ascensoristas en Lugo

Si Lugo tiene una profesión con futuro es la de ascensorista. Ahora les ha dado el ataque de polea y no hay más que proyectos de ascensores por todas partes: Uno en Sagrado Corazón, otro en Fontiñas, el tercero para subir a la Muralla y un par más en la estación de tren.

No seré yo quien discuta las bondades de los ascensores, quizás porque como en casa no tengo lo echo de menos cada vez que subo las maletas. La compra no porque, Gadis mediante, los pedidos a domicilio son muy cómodos, para qué nos vamos a engañar. Ahí supongo que será el repartidor el que se caga en mis muertos, con algo de razón.

De los cinco ascensores que les decía (dos vamos a considerarlos como una única obra porque son los de la estación de tren) sólo me parece discutible la ubicación de uno de ellos, el de la Muralla. Creo que ya lo había mencionado alguna vez en el blog, pero por si acaso lo que abunda no estorba: me parece una barbaridad meter un ascensor en los jardines de la Diputación o en la plaza del Ferrol, que son las opciones que se barajan a día de hoy.

No tiene mucha lógica que habiendo casas pegadas a la Muralla, como por ejemplo la de O Cantiño que se “tuneló” para la famosa ronda interior o la azul que está entre la frutería del Campo Castillo y la puerta del mismo nombre, se meta una estructura exenta para una cosa como un ascensor. ¿No sería más lógico utilizar un inmueble de los ya existentes, y que encima se podría utilizar como centro de recepción de turistas a la Muralla?


De los costes ya casi no deberíamos hablar, pero es un tema importante. La parejita de elevadores de un piso (del túnel que va bajo las vías a los andenes) que se instalará en la estación de tren nos costará la friolera de 822.159,99 euros. Sí, lo han leído bien, 411.000 euros por pieza. Y eso que la estación de tren se supone que va a durar ahí un suspiro porque pronto nos vendrán con la “intermodal”, esa tontería que quieren construir donde Cristo dio las tres voces y que nos sacará el ferrocarril de donde está y los autobuses de su comodísima ubicación.

El ascensor del Sagrado Corazón, por razones que desconozco, sale más barato: “solo” unos 190.000 euros, también con dos únicas paradas: arriba y abajo, como la serie británica. De los de Fontiñas y Muralla no tengo precios por el momento, pero ya podemos ir asustándonos preventivamente, que así lo dejamos hecho. La de comisiones que salen de ahí, Virgen Santa.

¿Y algo así no vale? Es más barato...
MUCHO más barato...
No están mal los precios, sobre todo teniendo en cuenta que un ascensor para 5 plantas, es decir 6 paradas, ronda los 100.000 euros en un edificio de viviendas. Uno de vivienda unifamiliar, es decir, con dos paradas, sobre 25.000 según algunas consultas rápidas en Google. Pónganle el doble para ser conservadores y aun así me sobra pasta para tener Hemodinámica 24 horas funcionando cinco o seis años.

Me dirán que es un ascensor de uso público y que es más caro que uno “normal”, pero qué quieren que les diga, imagino que eso lo que supone es reforzar los botones para que el típico animal de bellota no se los cargue y poner unas cámaras de vigilancia para poder reclamar al vándalo de turno.

El futuro de estas instalaciones es discutible. Hay unos ascensores también públicos en la Nacional VI a la salida de Lugo para subir y bajar una de las pasarelas que permite salvar la vía. No he visto a nadie usarlos jamás. Del que está en Sindicatos ya no les digo nada porque se usa más como contenedor de basura que como acceso al edificio, entre otras cosas porque según tengo entendido no está enchufado, así que el eventual usuario de silla de ruedas tiene que entrar por la calle Castelao, que hay rampa. ¡Clamoroso!

La accesibilidad es una gran cosa. Se lo dice quien empujó mucho tiempo una silla de ruedas, la de mi abuela, y vio lo que sufre una persona en este tipo de artilugios cuando, por ejemplo, hay suelo con adoquín. Pero habiendo rampas no entiendo tanto ascensor, que encima necesitan un mantenimiento de narices.

A lo mejor es para lo que les decía al comienzo, para rebajar la tasa de paro poniendo ascensorista. Me veo venir unas cabinas de hierro con volutas y un amable operario con gorra y uniforme que te abre la puerta y tira de la palanca preguntando “¿a qué piso?” aunque solo haya dos. Tómenselo a cachondeo pero eso lo vi en Torremolinos, solo que sin uniforme, y el precio de la subida era de un euro me parece recordar. Las ganancias eran para una asociación de discapacitados. Si es así, hasta me vale.

lunes, 9 de marzo de 2015

Se fue Don Francisco Cacharro

Me siento mal. Por lo que veo en Internet o en la prensa debo de ser la única persona de Lugo que criticó a Cacharro en vida. Todos cuantos salen hablando de Don Francisco glosan sus virtudes, lo cual me parece bien porque es el momento, y sobre todo el cariño que le tenían, lo que me parece no tan bien porque hasta hace 24 horas le torcían la cara en los actos públicos o cruzaban de acera para “no verlo” y evitar así tener que saludarlo.

Cacharro murió muchas cosas, pero una de las más importantes es que murió libre. No es ninguna tontería aunque pueda parecerlo, y que tras casi una década de persecuciones, dimes y diretes, paseos por el juzgado y demás la cosa quedara en agua de borrajas como él siempre sostuvo que pasaría, le dio al menos unas semanas de tranquilidad para descansar, ahora sí, en paz.

Tuvo la valentía y la coherencia de ser el pararrayos del juzgado y, lejos del “pío, pío, que yo no he sido” habitual en estos temas, dio un paso al frente y protegió a su gente con un “la decisión fue mía” que no estamos acostumbrados a ver. Fue honorable y fiel con quien no lo había sido con él y eso dice mucho de alguien.

Algunas de las personas que vi que estaban en la cola de la capilla ardiente lo ponían verde y renegaban de él cuando su estrella calentó menos, es decir, cuando dejó el poder, y ahora hacen de plañideras en un espectáculo de dolor poco creíble y que, en mi opinión, es un insulto a su memoria y a su familia, aunque probablemente esta última lo agradezca porque en esos momentos todo hombro es bueno para llorar.

A muchas de las personas que hoy se rasgan las vestiduras las vi yo, personalmente que no me lo han contado, dejarlo solo en un acto público como si tuviera la peste. Y fue una persona de las que él “apartó” en su momento la única que se acercó a charlar con él y a sentarse a su lado. Las vueltas que da la vida.

Ahora comienza la carrera de las distinciones. Veremos cómo se proponen calles, plazas, medallas, honores y premios póstumos a quien se debía haber reconocido una fracción de todo ese supuesto cariño cuando podía recibirlo. Ahora es tarde, una vez más.

Mi relación con él fue más bien escasa. Coincidimos en la candidatura de 2003 encabezada por Manuela López Besteiro pero él era el candidato a la Diputación y yo un mindungui que andaba por allí en un puesto perdido en la lista, así que nuestro contacto fue más bien breve. Eso sí, recuerdo que cuando nos vino un “súper analista” de Madrid a decir dónde había que hacer más hincapié en la campaña, y cuya conclusión fue que el área crítica era la zona del Parque de Rosalía, el comentario de Cacharro fue “…pues como no nos voten los patos…”. Y acertó, como era habitual.

De Cacharro se pueden decir muchas cosas. Algunas buenas y algunas malas, pero les desafío a encontrar un líder del que tras un cuarto de siglo presidiendo algo no tenga luces y sombras como se suele decir. Que tenía un instinto político de primera es innegable. Que se fiaba más de su criterio que del de otros también. Que se equivocó eligiendo a quienes le daban incienso y apartó a otros que le contradecían honesta y fielmente es un hecho probado.

¿Y Lugo? Lugo le debe a Cacharro un campus, entre otras cosas. Probablemente fue la cabeza de la revolución que supuso sacudirse de encima el complejo de provincia “agrícola y ganadera” y convertirlo en una virtud, y ahora tenemos una facultad de Veterinaria y un hospital veterinario Rof Codina de primer orden gracias a su visión del tema.

También hizo más cosas, pero no se preocupen que de eso oirán hablar estos días con gran admiración. Y probablemente lo escucharán de quienes antes le torcían la cara.

viernes, 6 de marzo de 2015

El regreso de las personas

Ironía...
Ayer El Progreso publicó una foto mía de una curiosidad de la estación de autobuses: una supuesta pantalla táctil con un cartel que ponía “por favor, no tocar”. En cualquier caso aunque no hubiera tal cartel la pantalla tampoco existe, es un cristal normal y corriente en el que deduzco que en algún momento pusieron, o tenían proyectado poner, una terminal de esas tan modernas que entretienen pero sirven para poco normalmente.

La tecnología, y hacerse los modernos, es algo maravilloso cuando funciona, que suele ser los primeros seis meses. Nos cachondeamos de la buena gente de la empresa Arriva, contra los que no tengo nada, pero esto nos ha pasado a todos, incluso colectivamente, con los despilfarros en cachivaches que en breve plazo no sirven para nada. Lo llaman “nuevas tecnologías” y con ese epígrafe ya se pueden gastar toneladas de dinero en cosas que, aunque en principio suenan bien, al poco tiempo están de adorno.

Y se dice adorno por adornar, porque son aparatejos más bien feos. Por ejemplo en los edificios administrativos hay un montón de “terminales de consulta” que llevan ahí años cogiendo polvo y gastando electricidad sin tener perrito que les ladre, porque al final el ciudadano ya tiene un ordenador en casa, o en la biblioteca o en cuarenta sitios y si viene a los centros oficiales es a hablar en persona con alguien para que le aclare el engorroso lenguaje administrativo que más que ayudar parece que está para liar al administrado.

Otros clamosos fracasos fueron, por ejemplo, las terminales “turísticas” y “culturales” que se pusieron en la puerta del Campo Castillo, unos chismes táctiles para obtener información de la ciudad y que duraron lo que duraron, aunque imagino que costaron una millonada porque esas cosas no son baratas, y menos si son para la administración.

Francamente, hay cosas insustituibles. Una persona informando en una ventanilla, un guía turístico, un ser humano al que preguntar las dudas y que te indique qué cosas son dignas de ver y cuales se ponen por poner en el mapa, un funcionario que te eche una mano aclarándote qué demonios dice la carta que te han enviado y que generó un programa informático…

El calor humano es algo importante y no sólo contra el frío. Me imagino que en breve empezará una especie de moda en ese sentido porque creo que la gente está harta de muchas cosas que nos vendieron como “lo más”: el arte absurdo de ARCO, la comida muy mona y puestísima pero que sienta como un tiro, y las maquinitas que sustituyen a la amable persona que te ayuda realmente, suponiendo que se amable, claro.

Que vuelvan las personas a ocupar los sitios de las máquinas. Ya es hora.

jueves, 5 de marzo de 2015

Una buena opción para solucionar el aparcamiento en Fontiñas

Un aparcamiento nuevo en Fontiñas es la propuesta que leemos hoy. La verdad es que solo escucho proyectos de un lado y por ahora no he visto que nadie, salvo Jaime Castiñeira, proponga nada ni diga esta boca es mía sobre los problemas de Lugo.

Supongo que más de uno leerá sorprendido esta entrada, y más que le sorprenderá lo que viene, porque en este cochino mundo parece que uno solo puede hablar bien o mal de alguien y no criticar lo que le parece criticable y aplaudir lo que le parece digno de loa.

“Éste busca un sitio en la lista” pensará algún desorientado. Pues piense usted lo que le salga de las narices, porque si hablo bien de Orozco cuando acierta (alguna vez habrá, digo yo) no voy a dejar de hacerlo de los demás, y menos aún de Jaime, a quien conozco desde hace años y cuyas ideas me parecen en general buenas, aunque es público y notorio que no estamos de acuerdo en algunos temas importantes, incluso vitales.

Así que una vez aclarado esto, vamos al lío.

Propone Jaime hacer un aparcamiento aterrazado en Fontiñas donde está el presunto parque dos Paxariños. Digo “presunto” porque la última vez que fui era difícil distinguirlo de un monte cualquiera dado el estado en que estaba, no sé si ahora que vienen las urnas aparecerían también las podadoras.

Problemas de aparcamiento en Fontiñas...
Foto de La Voz de Galicia
Fontiñas necesita aparcamientos como oxígeno. Es algo obvio que parecía no tener solución porque no había espacio físico, aunque Jaime lo ha encontrado. Visto el entorno, y las dificultades para dejar el coche por allí cuando quieres ir a tomar algo o a algún recado, no me parece ninguna locura el proyecto, si bien reconozco que es chocante lo de meter aparcamientos en lo que, insisto de forma presunta, se supone que es un parque.

Para los preocupados por las zonas verdes, como un servidor, les diré que en el proyecto los metros de zona verde finales son mayores que los actuales, según entendí, porque al usar la planta superior como jardín (que por cierto sería más cómodo que lo que hay) se gana espacio en vez de perderlo.

Se utilizaría lo que ahora es un talud inútil, y se convertiría en una amplia zona para dejar el coche (tres plantas de parking son muchas plantas) y, además, entiendo que con unas vistas estupendas hacia el Rato y el puente de A Chanca, que es una de las zonas menos observadas y más observables de la ciudad.
Recuerdo que cuando se inauguró el famoso parque, hace unos seis años aproximadamente, era un sitio bonito. Un enlace entre la ciudad y el paseo del Rato que venía bien para que el caminante tuviera una opción “verde”, que ahora se mantendría porque supongo que lo que es la parte de parque en sí no se tocaría. Esto vendría al lado.

También recuerdo que al poco tiempo de la inauguración ya estaba en un estado bastante descuidado, y las últimas veces que lo vi no se distinguía de un monte cualquiera, con sus basuras incontroladas incluidas. Habrá que ir a ver cómo está ahora.

Talud actualmente difícil de usar.
Foto de La Voz de Galicia
Se preocupan los de la zona por si el proyecto también incluye eliminar una fila de aparcamientos en Fontiñas. Yo les diría que no les quite el sueño, porque les vendría de perlas. Ahora la opción de aparcamiento a los dos lados de cada carril genera plazas, pero también inseguridad. Personalmente a mí no me gusta nada ir por ahí porque voy siempre pendiente de que salga una pelota, con niño detrás incluido, un perro o un chalao de estos que cruzan por donde no deben, como hago yo muchas veces. Eliminar la fila central de aparcamientos convertiría la mediana arbolada en una zona de paseo más agradable además, y la experiencia demuestra que donde hay más facilidades para los peatones aparecen peatones.

La única duda que tengo es el coste de la operación, y sobre todo si ese aparcamiento sería gratuito o de pago. Pero aunque no lo parezca eso no dejan de ser matices para un proyecto que me parecería bueno para la zona, al menos visto desde la distancia que supone no vivir allí ni ser muy habitual, sólo como observador.

martes, 3 de marzo de 2015

Que 40 años no es nada

Hoy es mi cumpleaños. Ayer cuando lean ustedes esto, que ya saben que lo del blog tiene un pequeño retardo aunque lo programaré para que se publique a las 23:59 en vez de a las 7:00 que es lo habitual, y así que salga al cibermundo siendo aún el día que tiene que ser. Si no se enteraron ya quedarán mal para felicitar... es broma, la intención es lo que cuenta así que se aceptan felicitaciones extemporáneas, que la buena fe no prescribe.

No es un cumpleaños cualquiera, es la entrada en la cuarentena. Se dice pronto pero impresiona bastante aunque tengo que reconocer que la llamada “crisis de los cuarenta” ya la pasé hace unos años, cuando fui consciente del paso del tiempo (consciente de veras, no como cuando tienes 20 años que es otra percepción) y de que nuestra estancia en el mundo es limitada, y más breve de lo que nos gustaría.

Entiendo que los cumpleaños no dejan de ser una cuestión totalmente arbitraria. Lo que marca la vida no son las velas de la tarta sino las vivencias y los recuerdos que vas acumulando y que te hacen ser quien eres y lo que eres. Sin embargo incluso algo tan prosaico como alcanzar una cifra redonda te hace echar la vista atrás y valorar lo que llevas andado de camino.

Te hace echar de menos a la gente que dejaste atrás, a veces por enfados o temas que hoy relativizas o minimizas, o simplemente porque los caminos de la vida nos han llevado a sitios diferentes incluso sin movernos de la misma ciudad. Por supuesto también te obliga a recordar a quienes ya no están con nosotros y que te han convertido en quien eres con su ejemplo y su humanidad. Obviamente aquí hablo sobre todo de mi abuela Emilia, que dentro de diez días cumpliría 98 años.

La edad también te ayuda a valorar a quienes están contigo. A tu familia, a tus amigos, a quienes aguantan tus más y tus menos, quienes hacen un esfuerzo por hacerte sentir bien cuando realmente mereces una colleja por idiota. Todos hemos sido idiotas alguna vez y yo en eso no tengo rival. También es cierto que si no te avergüenzas un poco de lo que hiciste a los 20 es que no tuviste una juventud bien aprovechada.

A su salud
Es bueno cumplir cuarenta años y ver que llevas casi la mitad de tu vida con alguien a tu lado sin quien no sabrías vivir, literalmente. La reflexión serena hace que veas lo importante que es tener todos los días no tanto alguien que te quiera sino alguien a quien querer, y que haga de esta fría roca que es la tierra un sitio acogedor y hermoso. Los 39 me demostraron que aún tenemos mucho que aprender de nosotros mismos y que la tontería de que tu boda es el día más feliz de tu vida no es tal tontería, sino algo que puede ser cierto. En mi caso no sé si el más feliz, pero desde luego está entre los más dichosos de estas cuarenta vueltas que he dado al Sol.

Lo de que la edad templa el carácter puede ser cierto, no lo sé. Por ahora el mío sigue siendo bastante lanzadito y de hecho creo que era más prudente antes. Precisamente por asumir que aquí estamos de prestado me he dado cuenta de que no merece la pena andar soslayando los temas trascendentales, y que igual que decir “te quiero” con más frecuencia, es importante también mandar a la porra a la gente dañina que hay en el mundo, que son legión.

Lo mejor está por venir. Los cuarenta son los nuevos treinta y cada año que pasa se acelera un poco más respecto al anterior, así que hay que aprovechar cada día que pasa que nunca se sabe dónde puede haber un socavón.

El cumpleaños solo es una fecha arbitraria, sí, pero es lo que hay. En fin, si no se pone uno filosófico y un poco tontorrón cuando cumple décadas, ¿cuándo lo va a hacer?

A todos los que estuvisteis y sobre todo a los que seguís estando, muchas gracias. 

¡Qué pena de pleno!

El pleno de ayer, al igual que el de la Diputación Provincial, fue lamentable. No pasará a los anales de la historia municipal como un debate digno sino como lo que la calle llama “los políticos” en el peor de los casos tirándose los trastos y jugando con temas muy serios.

¿El asunto estrella? Por supuesto la declaración de persona “non grata” a la conselleira Rocío Mosquera por sus nefastas declaraciones sobre hemodinámica. Una metedura de pata de un calado difícil de medir a día de hoy pero que en mayo se podrá contabilizar mejor, si bien no será sólo ella la que haya colaborado en los resultados que haya en algo más de dos meses.

De los tres grupos hay obviamente dos partes: PSOE y BNG por un lado, haciendo populismo, y PP por otro, haciendo el indio con este asunto. Y unos terceros invitados, que también tienen lo suyo. Vamos con ello.

Comienzo con PSOE y BNG. La desfachatez de sumarse a este tema en plena campaña electoral (perdón, precampaña) intentando traer el ascua a su sardina podría resultar algo lógico, ya que es un asunto que interesa a los lucenses y, por continuar con el símil piscifactórico (¿existe esa palabra?) es muy tentador pescar en ese barril. El problema es que cuando ambos partidos cogobernaban en la Xunta tampoco movieron un dedo para que Lugo tuviera esos servicios.

No me vale el rollo de que “estaban previstos” porque no cuela. No dejaron ni un euro consignado para la compra de los equipos de radioterapia, ni tuvimos en el antiguo Xeral la hemodinámica que ahora de repente es súper necesaria. No discuto su urgencia ni su necesidad, sino el “ataque de prisas” que de repente le ha dado a PSOE y BNG. Si tan importante, tan necesario, tan urgente y tan vital es, ¿por qué no la pusieron a funcionar cuando gobernaban la Xunta? ¿O es que la cosa va de votos, como obviamente parece?

"El Pueblo" habla... cuando interesa.
Foto de El Progreso
También es una jugada ladina la de dar voz a Foro Lugo en el pleno. La Federación de Vecinos vale, que siempre estuvo ahí, pero la maniobra de permitir a un grupo con cuatro miembros contados hablar en el pleno es un intento clarísimo de dar oxígeno a quien quizás pueda abrir una herida en el PP por la que se escapen votos. Y cuidado, que no digo que el hecho de ser poca gente les quite razón, pero es sorprendente que no se diera, por ejemplo, voz a los vecinos del Parque de Rosalía cuando se habló del Garañón. Será porque de aquella “la voz de la calle” no interesaba al señor Orozco.

Sin embargo he de reconocer que la postura de estos dos partidos, por rastrera que me parezca, tiene su lógica. No ocurre así con la del PP.

Hay una ley de Murphy que dice que se puede confirmar cualquier opinión si se consulta a suficientes expertos. Nada más cierto. Hay un programa en la tele que habla de que en la Tierra hubo civilizaciones extraterrestres hace milenios y también defienden todo eso supuestos “expertos”. 

Reducir el debate sobre los servicios del HULA a escudarse tras unos supuestos informes que justificarán lo que se quiera (con matices, claro) es de una torpeza incalculable, sobre todo si tenemos en cuenta que los problemas de corazón son la mayor causa de mortandad en occidente. Esto es, que no sólo es probable que tengamos casos en la familia que nos hacen ser sensibles con el tema, sino que lo más normal es que a mí, que escribo esto, a ustedes que lo leen o a los propios concejales que votaron en contra se nos lleve por delante un tema cardiaco. Si eso no les parece bastante para reclamar los servicios…

Si al menos fuera fruto de una estrategia inteligente aún se podría comprender, pero es que encima electoralmente es un suicidio. Los votantes somos egoístas por naturaleza. Votamos pensando en lo que nos conviene, o en lo que creemos que nos conviene, y se supone que debe ser así. Si un partido nos plantea una postura contra un servicio que nos puede salvar la vida, francamente tiene bastante crudo arrastrar votos. No es demagogia, es puro sentido común.

Foto de El Progreso
Como saben si me leen habitualmente soy un apasionado de la política municipal y hace unos meses quemé mis naves renunciando a cualquier posibilidad de ser parte de una candidatura que podría tener posibilidades en Lugo, y que encima es la que ideológicamente me atrae (o atraía, últimamente están un poco perdidos). Pues sí, este tema fue crítico en esa decisión y ayer me vi, una vez más, plenamente justificado. No me habría gustado estar en la piel de algunos concejales que tuvieron que votar lo que votaron en contra de sus conciencias en un tema tan serio, en el que no se comprenden las sonrisas.

Mi abuelo Luis murió de un infarto. A algunos amigos muy queridos les ha dado algún susto el corazón. Ninguno estamos a salvo, y si bien hemodinámica tampoco es que sea la panacea sí es cierto que es donde te pueden echar una mano y sacarte adelante.

Aquí no se trata del soniquete de “no a los recortes en Sanidad”, porque en la sanidad también hay despilfarro como en muchos otros sectores. Que se puedan racionalizar ciertos gastos no tiene nada de malo pero siempre que no suponga reducir prestaciones, y esto claramente lo hace.

Si mañana le da un infarto a mi madre, por poner un ejemplo, y no lo supera porque no hay hemodinámica en Lugo no habrá ningún poder en el cielo o en la tierra que haga que pueda apoyar a quienes votan contra estos servicios en mi ciudad. ¿Exagerado? Creo que me quedo corto… Me parece que mi reacción sería bastante más virulenta… y creo que me quedo corto otra vez.

lunes, 2 de marzo de 2015

El vestido de la discordia

El mundo ya no se divide entre ricos y pobres, creyentes y no creyentes, altos y bajos, del Madrid o del Barcelona… sino entre los que ven el puñetero vestido blanco y dorado o azul y negro.

Cuando me lo contaron pensé lo que la mayoría, que dependería del móvil en que ves la imagen, la luz de la habitación, el ángulo con el que miras la foto… hasta que sentado en la misma habitación y viendo la imagen al mismo tiempo, en el mismo móvil y con la misma luz, unos lo veían de dos colores y otros de otros dos. Inconcebible.

Por si esto fuera poco, hace un rato me dio por mirar la foto otra vez y yo mismo vi el vestido de blanco y dorado, lo que me parecía imposible porque antes no tenía la más mínima duda entre un azul oscuro y un negro obvio. Pues resulta que no tan obvio y que en unos segundos pasé de verlo de una manera a verlo de otra.

Hasta aquí los hechos que imagino que a ustedes los tienen igual de desconcertados que a medio planeta. El otro medio está muy ocupado haciendo cosas más productivas.

Lo que ha convertido esto en viral no es la curiosidad científica, sino lo que acojona que teniendo la misma imagen la precepción nos haga variar tanto a la hora de interpretarla. Si nuestro cerebro nos engaña con esto, ¿cómo nos vamos a fiar de él para otras cosas?

Hay efectos ópticos clásicos como lo de las barritas que parecen de distinto tamaño pero son iguales o las espirales que parecen moverse cuando te acercas o te alejas. Sin embargo eso lo podemos entender todos. Simplemente se trata de engaños ópticos que cuando nos fijamos se aprecian con cierta claridad. Esto es diferente.

Esto hace plantearte si la persona que tienes a tu lado está tomándote el pelo, porque te parece inconcebible que algo azul se pueda ver blanco, y más cuando es un azul oscuro y tan evidente… hasta que tú lo ves también blanco, y ahí se acabó la paranoia conspirativa.

Si no podemos creer en lo que vemos, ¿en qué podemos creer? ¿Cuántas de las cosas que vemos son falsas? ¿Cómo podemos saber si la foto de la familia desahuciada que nos ponen para criticar al malvado gobierno es cierta? ¿O si esa familia estaba de ocupa en la casa de una viejecita? Todo puede ser.

Pues habrá que fiarse de la lógica… aunque este tema también la hace tambalearse. Tiene explicación por supuesto, pero de esas extrañas construcciones que nos cuentan y de las que entendemos sólo una parte limitada así que se reduce a una cuestión de fe.

¡Qué cosas!