lunes, 20 de marzo de 2017

Zonas... ¿peatonales?


Que las zonas peatonales son para los peatones parece un punto de sentido común. Ampliar su uso a las bicicletas puede tener sentido siempre y cuando se cumplan esas tres reglas de oro que los ciclos han de cumplir cuando transitan por una zona que en realidad no es la suya: prioridad absoluta del peatón, velocidad moderada y ausencia de maniobras que puedan suponer el más mínimo peligro para el viandante.

Sin embargo en este Lugo nuestro las cosas son más complejas, porque parece que lo que todos vemos no es tan obvio para nuestras fuerzas de seguridad. Por ejemplo, La Voz de Galicia del sábado traía en portada unas fotos realizadas en la Plaza de España en que un repartidor bajaba alegremente entre los críos que jugaban no tan tranquilamente, y aparcaba en medio y medio del paseo peatonal para ir a llevar un pedido a un local. Y se quedó tan ancho.

El tema de los repartidores es difícil de enfocar. Tengo amigos que en su momento hicieron esa función y te explican lo complicado que es cumplir a tiempo con las obligaciones laborales, una tarea que se convierte en imposible si se cumplen todas las normas de tráfico. Además, su mísero sueldo solamente se complementa con las escasas propinas que reciben, y que aumentan únicamente por una cuestión estadística si hacen muchos repartos.

Uno de los habituales puntos donde la zona peatonal es teórica
Pero no solamente pasa eso en el centro ni solamente con repartidores. El domingo por la mañana, aprovechando el engañoso sol (ya saben, algo para el cuello es básico a determinadas horas) me fui a tomar algo con un amigo a la terraza que han puesto junto al puente romano. En una hora y poco pasaron un mínimo de cinco motos por el viaducto, supuestamente peatonal, y no todos estaban trabajando, sino que alguno simplemente iba de paseo, y esto lo sé porque aparcó a mi lado para irse a andar por el margen del Miño.

Aquí no se trata de decir "es que los ciclistas son..." o "los moteros hacen...". Somos los mismos. Las mismas tontadas que hacemos cuando cruzamos la calle en rojo, por un sitio donde no hay paso de peatones, o cuando dejamos el coche en doble fila son las que se hacen en bicicleta o moto. No es el vehículo el culpable sino el conductor, con la diferencia de que si vas andando, bici o moto eres más vulnerable con lo que es más peligroso tener un accidente. Pero no colectivicemos que no hablamos de eso sino de un comportamiento general, ciudadano.

La tarea del Ayuntamiento en cuanto a la relajación del tráfico estableciendo en la ronda un límite de 30 kilómetros por hora me parece una buena idea, pero sumamente incompleta. Lo de tomar medidas de choque contra los excesos al volante es importantísimo, pero como ya hemos dicho varias veces no se puede hacer mediante improvisaciones ni medidas que solo buscan portadas en los periódicos y llamar la atención, aunque esto sea un efecto no necesariamente negativo.

Hacer cumplir las normas es esencial pero no todas tienen el mismo rango. Que una moto pase a toda leche por una zona peatonal ha de ser una excepción achacable únicamente a un momento puntual y que ha de ser sancionado. O en una bici, me da igual. Pero parece que aquí hasta que el curioso calendario de “tareas pendientes” marque que es el momento de sancionar eso seguirán haciendo la vista gorda mientras cualquier ciudadano sabe dónde y a qué horas hay que estar para pillar a quienes protagonizan estos comportamientos.

No es tan difícil... si se quiere, claro.

viernes, 17 de marzo de 2017

Las inaceptables amenazas de la policía local


La foto de portada de La Voz de Galicia que ahora se pretende perseguir (la foto, no el hecho en sí)
Hace casi 2000 años el poeta Juvenal escribió “quis custodiet ipsos custodes?”, “¿quién vigila a los vigilantes?”. Hoy nos seguimos haciendo la misma pregunta.

El lamentable cierre en falso de la investigación, por llamarla de alguna manera, de la llamada noche de los cafés se salda con una terrible conclusión: dejar la ciudad desprotegida porque todos los efectivos se van a tomar algo simultáneamente a la cafetería del HULA es perfectamente lícito y no supone ningún tipo de falta, con lo que nada impide que vuelva a suceder esto cualquier noche. El día que pase algo veremos lo absurdo de esta tesis. Se observa una inexplicable divergencia entre la justificación del hecho por parte del Gobierno Local y su anuncio de que tomará medidas para que no se repita, o lo uno o lo otro, ¿no creen?.

Pero hay un hecho mucho, muchísimo más grave que parece pasar desapercibido. Existe una inaceptable amenaza velada en la mera existencia de una segunda línea de investigación, la que se ha abierto para averiguar quién hizo la foto de la polémica reunión y la entregó a la prensa. Es decir, que el problema no es el hecho, que ha quedado en nada, sino que se haya sabido.

No se ha pedido la grabación de la cafetería del HULA para ver si es cierto que la reunión duró unos pocos minutos, ni tampoco se piden las de varios días para tener la seguridad de que era algo excepcional como alegaban los protagonistas. No, se pide para hacer una caza de brujas, para ajusticiar y amedrentar al autor del chivatazo, y aunque no se encuentre siempre quedará un claro mensaje para asustar a la población: “nosotros estamos por encima de vuestro control”.

El mensaje es terrible, más propio de un cuerpo paramilitar de dictadura que de un servicio público al ciudadano en un país democrático, y no podemos callarnos ante estas cuestiones, no podemos ceder al miedo ni al chantaje.

En Lugo es habitual que se ataque al mensajero. Cuando el Ayuntamiento dio a dedo a una editorial leonesa la explotación exclusiva de la revista de las fiestas de San Froilán la única persona que tuvo que ir al juzgado a dar explicaciones fui yo, denunciado por que tuve la osadía de hacer público el asunto. Ningún concejal de los que firmó esa atrocidad legal tuvo consecuencia alguna a pesar de los anuncios hechos por la oposición.

Nos intentan acallar para seguir tapando sus vergüenzas. Pues no lo van a conseguir, solo nos van a animar a seguir vigilando a los vigilantes.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 17 de marzo de 2017

jueves, 16 de marzo de 2017

Por fin se desbloquea el Auditorio - Noemi Mazoy tiene que inaugurarlo

El Auditorio de Lugo por dentro - Foto Paredes Pedrosa

El artículo de hoy va en dos partes. Es algo un poco peculiar pero se debe a que hoy sale en La Voz de Galicia un pequeño artículo en que reitero que el nuevo Auditorio de Lugo debe ser inaugurado por un concierto de la gran Noemi Mazoy, y como no quiero dejar para mañana la valoración sobre la forma de “amueblar” el edificio también lo incluyo hoy. Así que hoy tenemos oferta, 2x1 nada menos.

Empezando por el final, lo primero que pensé cuando supe que se iba a desbloquear la gestión de las dotaciones del nuevo auditorio fue un “¡por fin!” acompañado de un suspiro de alivio. Soy de los que ya veían el edificio cayéndose en pedazos sin llegar a usarse jamás, esas cosas que le pasan a la administración y en la que se nota que no juegan con sus dineros sino con los ajenos.

La operación es sencilla en apariencia: la Xunta asumirá la parte que le tocaba al Ayuntamiento (se ve que por fin la entidad local lo ha reconocido así que confío en que a nadie le parezca rara esa afirmación) y a cambio Lara Méndez se ha comprometido a gestionar que se exima de IBI a la Xunta durante seis años en varios edificios, entre los que está el HULA. De esa forma la administración autonómica se ahorrará el equivalente a la aportación que estaba pendiente en esas anualidades y el Ayuntamiento consigue colaborar con el equipamiento sin tener que hacer operaciones de crédito ni recurrir a préstamos. Redondo.

Reunión entre Lara Méndez y Alberto Núñez Feijoo
Foto: El Correo Gallego
Esto hace que por fin veamos una luz al final del túnel. Una nueva buena noticia para Lugo en que se aprecia la mano del gran estratega Alberto Núñez Feijoo, y a la colaboración necesaria y favorable de la no menos avispada Lara Méndez. La alcaldesa lleva una buena racha de aciertos en temas importantes para la ciudad desde mi punto de vista, que le hacen ganarse los galones. Ha abandonado la necia postura que mantenía su predecesor de “poner buena cara y torpedear las cosas de Lugo para echar la culpa a otros”.

Lara, persona inteligente, sabe que su mandato se valorará en global. Los ciudadanos somos así y si cuatro años después de su accidentado acceso a la alcaldía vemos más cosas positivas que negativas le daremos cuartelillo aunque dichas acciones no sean municipales en realidad. Hacer un balance en que se pueda hablar de que una reclamación histórica como la del auditorio es realidad, por mucho que sea un edificio financiado por la Xunta, es un paso adelante muy importante.

Y aún les voy a decir más. Estoy totalmente convencido de que la alcaldesa hace cálculos políticos, es su profesión y no se le puede culpar de ello, pero también pienso que hay algo más allá, un deseo sincero de hacer las cosas bien. Se equivocará, como todos los que hacen algo, y tendrá que sufrir por la terrible herencia recibida (entre las que están personas de su equipo cuyas meteduras de pata tiene que aguantar), pero tengo la absoluta certeza de que intenta hacer lo correcto y eso es mucho, muchísimo más de lo que se puede decir de muchas personas que están en la casa consistorial representando, supuestamente, a todos sus vecinos.

Puede que me equivoque. Puede que la imagen que transmite sea simplemente una pose, pero al final todos somos esclavos de nuestras impresiones y aunque sea crítico me gusta pensar bien de la gente en primera instancia. Incluso en segunda y tercera. A partir de ahí ya me cuesta.

Esperemos que el nuevo Auditorio esté funcionando pronto. Ya hay solución para el bloqueo en que estaba inmerso y la colaboración entre las administraciones públicas, tan necesaria en muchísimos campos, ha sido la clave. El buen hacer de Feijoo y Méndez han dado esta buena noticia a Lugo. ¡Que siga la racha!


Noemi Mazoy tiene que inaugurar el Auditorio

Esperar tantísimo tiempo por una instalación como el nuevo auditorio, cuyo equipamiento parece que por fin se desbloquea gracias a la colaboración institucional, solamente tiene una ventaja: da tiempo para pensar bien qué se puede hacer con él, y cómo ponerlo a funcionar con un acto digno de su importancia para Lugo.

Noemi Mazoy queriendo a Lugo - Foto: La Voz de Galicia
Nuestra ciudad cuenta con muchísima gente de talento, con varias corales dignas de aplauso y con músicos de diversos estilos, pero en mi opinión hay un nombre que destaca entre todos los demás tanto por su calidad artística como por su sencillez, su absoluta disposición a colaborar con Lugo en cualquier evento y su popularidad entre la ciudadanía: Noemi Mazoy.

La indiscutible calidad artística de la soprano lucense ha sido reconocida en innumerables ocasiones, y ha formado parte de proyectos musicales de gran envergadura con reconocimiento de público y crítica. Y es más lucense que la Muralla.

Un gran acto de intérpretes de Lugo arropando a Noemi, con participación de diversos grupos y mezclas de estilos sería una preciosa forma de poner a andar el que sin duda será un magnífico cascarón que rellenaremos de arte en nuestra ciudad.

Tenemos tiempo por delante porque no creo que se vaya a terminar la obra en dos semanas, así que hay que ponerse a trabajar ya en el que será el primer acto de muchos.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Celebrar el día 8 de marzo a golpe de 14

Hay fechas y fechas. Por ejemplo, no es lo mismo que un amigo se case repentinamente y te avise con una semana de antelación, en que tu margen de maniobra es limitado, que saber de un año para otro las cosas que van a ocurrir porque son efemérides o celebraciones que se repiten de forma periódica.

En el primer caso es normal que tengas poco tiempo para organizarte, buscar a lo mejor un detalle que de otra forma sí podrías encargar con tiempo o incluso preparar tú mismo algún tema de artesanía (lo que en el cole llamábamos “manualidades”) que a veces son lo mejor si eres mañoso (no es mi caso), pero en el segundo es difícil alegar algo que justifique improvisación o chapuza.

Si hablamos de una administración pública las cosas ya no son opcionales, y hay fechas que se han de marcar a fuego en los calendarios para que no te “pille el toro”. Si hay un determinado día para el que se considera adecuado imprimir trípticos, carteles y material “promocional” lo suyo es hacerlo con tiempo más que suficiente para su trabajo de maquetación y producción... y para la distribución, que es clave.

Aceptando lo anterior, es difícilmente comprensible que ayer día 14 de marzo llegaran a algunos centros públicos de la ciudad los carteles y folletos realizados por el Ayuntamiento de Lugo para el día de la mujer, celebrado como todos sabemos el miércoles de la semana pasada, el día 8. Quizá se podrá justificar diciendo que la culpa es de Correos, suponiendo que se manden utilizando el servicio postal, o que la imprenta tardó más de la cuenta. Pero también se puede entender que la improvisación, la chapuza nuestra de cada día y el poco sentido del ridículo de algún servicio municipal sean los responsables de esta tontería.

Celebrar el 8 de marzo el día 14 es, como mínimo, original. Quizá quien se arroga en falso la invención del Arde Lucus también pueda “crear” una nueva fiesta, y Lugo pase a la Historia como la ciudad que va por libre para celebrar los días internacionales de lo que sea.

Nos veo celebrando la Navidad el 29 de diciembre porque las luces no están colocadas a tiempo o Semana Santa en agosto porque hay más turismo. Total... ya tenemos experiencia piloto. 
 
También podemos ser optimistas y pensar que, como no pone el año, no es que vaya la cosa con una semana de retraso sino que van con 51 de adelanto y que es la campaña para el 2018. Todo es cuestión de ver las cosas con cierto optimismo...

martes, 14 de marzo de 2017

El enésimo despilfarro: 35.000 euros en una web que no funciona

Ésta era la web que nos costó 35.000 euros y que ya no funciona... ¿Qué más da? Paga Juan Pueblo

Las casas, los coches y muchas cosas más son difíciles de comprar… pero mucho más complicado todavía es mantenerlos. Normalmente es una cuestión puramente económica, salvo que hablemos de lo público donde el dinero nace debajo de las piedras (y si no hay piedras se coge al ciudadano por los tobillos y se le sacuden multas por cualquier causa hasta que se cubren los presupuestos) que entonces se reduce a la mera pereza de trabajar en algo que no da titulares, tan perseguidos porque teóricamente se traducen en votos.

Olga Louzao en la Plaza de Abastos
Olga Louzao, la activa portavoz de Ciudadanos, vuelve a poner el dedo en la llaga denunciando que la web de la Plaza de Abastos, por la que el ayuntamiento pagó en septiembre de 2015 nada menos que 34.122 euros, ya no funciona. Pasándolos a pesetas (sigo haciéndolo para hacerme a la idea de las cantidades) nos salen más de 5.600.000, que es una pasta por una web que encima ni siquiera es que fuera la culminación del desarrollo informático. La empresa que cobró ese dineral, Tecnologías Plexus S.L., corrigió una serie de deficiencias de a página justo para cobrar la factura y tras los oportunos informes favorables… nunca más se supo.

El esta web siempre fue una chapuza. Incluso en septiembre de 2014, cuando estaba la cosa en marcha, los lucenses protestaban porque era un desastre. Para empezar solo 21 de los 70 puestos estaban en la página y encima en vez de poder comprar del que quisieras en una única “cesta de la compra” tenías que darte de alta puesto por puesto y comprando en cada uno, lo cual es una estupidez y un coñazo, con lo que el fracaso estaba asegurado.

El despilfarro de dinero público es grave, muy grave, pero es peor cuando encima no solo es que las cosas se paguen por encima de su valor sino que además es dinero que va a la basura porque una vez pasado el momento del titular, la nota de prensa, la foto y la “gloria” momentánea se olvida el asunto y se tira todo al vertedero.

Ejemplos como ese tenemos por docenas: Rebicíclate, cuyos restos mortales en forma de estaciones abandonadas para bicicletas todavía adornan nuestras calles, el centro de generación de electricidad del Ceao que nunca generó electricidad, la fábrica de la luz que sigue sin fabricar luz, o tantas y tantas obras e inversiones que fueron un pozo negro de dinero público sin que nadie haya tenido que responder de todo esto.

La web oficial del Ayuntamiento sigue diciendo que la página funciona. Pues va a ser que no, muchachos.

Lo más grandioso del asunto es que parece que el propio Ayuntamiento no se ha enterado de que su flamante sitio web de la plaza de abastos no funciona, porque la página oficial municipal (cuyo mantenimiento, por cierto, se paga religiosamente a la misma empresa que hizo el fiasco de la plaza de abastos, Tecnologías Plexus S.L.) sigue diciendo que la página del mercado es la inoperativa www.mercadodelugo.es y al mismo tiempo da como dirección de correo electrónico un buzón en otro dominio: info@mercadodelugo.com. Entramos en mercadodelugo.com a curiosear y nos encontramos con este texto: “Por supuesto que no tiene nada que ver con el Concello de Lugo ni la web que éste ha puesto al servicio de los placeros. Para cualquier aclaración por favor, contacten con info@xeral.net”. Curioso, tremendamente curioso.

En cualquier caso el resumen del caso es sencillo de entender: han dilapidado otros 35.000 euros en una página web que no funciona. Tanta tecnología, tanta compra online, tanto servicio a domicilio y resulta que una vez más es el timo de la estampita, con el agravante de que alguien ha timado dinero público que pagamos todos.

Como tantas cosas que harán rasgarse las vestiduras a muchos esto también quedará en nada. Nadie dimitirá, nadie tendrá que dar explicaciones, nadie se preocupará lo más mínimo porque la única cuestión que les asustaría es improbable: una moción de censura. Así que total, si van a seguir en el gobierno haciendo lo que les dé la gana, ¿para qué preocuparse?

lunes, 13 de marzo de 2017

La NO importancia de los idiomas para atender a los turistas según el Ayuntamiento de Lugo

 
La noticia en La Voz de Galicia del sábado
 
La “titulitis” es una cosa absurda. Pedir un grado de ingeniero para ser enterrador y cosas por el estilo no caben en cabeza humana, y se percibe como una forma de “filtrar” aspirantes dando por sentada una base que en mi opinión es errónea: que a mayor título mayor capacidad. Falso. Depende del trabajo y, sobre todo, de la actitud del trabajador.

Asumir que un licenciado en derecho será mejor mecanógrafo que alguien con la educación básica es una estupidez, porque en la carrera no coges soltura al teclado y sé de letrados que saben de informática lo mismo que un berberecho en lata. Otra cosa es si el puesto versa sobre leyes, que entonces es obvio que la titulación ya tiene sentido, pero en caso contrario se sorprenderían de la cantidad de ocasiones en que la sobretitulación no tiene nada de positivo. Al revés.

Con esto lo que hay que entender es que cuando se diseñan las bases para cubrir un puesto hay que tener muy claras cuáles son las capacidades que se desean del aspirante y cómo ha de acreditarlas. Si hablamos del sector público ya ni les cuento, ya que se entiende que la selección ha de ser objetiva, alejando cualquier sombra de arbitrariedad del panorama.

Por eso es tan sorprendente la tesis que defiende el Ayuntamiento de Lugo en las bases que según publicaba La Voz de Galicia del sábado tiene preparadas para cubrir plazas de personal que atenderá los museos locales: consideran que es un requisito el dominio del inglés, pero aseguran que “un diploma no llega para asegurar el dominio preciso del idioma”, con lo que para pasmo de propios y extraños suprimen que el candidato lo tenga que acreditar con el consabido título.

Para mayor fantasía, sí que se exige el título de Celga 4 o equivalente para acreditar el gallego, pero tampoco se requiere nada que certifique el dominio del castellano, aunque ya estamos acostumbrados a que todo el mundo considere obvio que se conoce correctamente la lengua de Cervantes, cosa que podemos poner en duda leyendo diez minutos cualquier red social. Al menos es igual de discutible.

Fíjense que el Museo Reina Sofía, por poner el primer ejemplo que he buscado, puntúa el doble el conocimiento “superior” de inglés que un doctorado de educación artística. ¡El doble! Esa es la importancia que le dan allí al tema, porque la tiene, y lo más llamativo es que no da una relación de títulos válidos sino que deja abierta la puerta ante la variedad de certificados existentes. Claro que “solamente” es el Museo Nacional Reina Sofía, no la red de museos de Lugo que está gestionada por gente mucho más espabilada, dónde va a parar. 

Bases del Reina Sofía. ¡Qué sabran ellos!

La cuestión aquí no es si es normal exigir un idioma u otro, ya que se requieren todos. El fondo del asunto es porqué se asevera que tener un título no refleja la realidad del conocimiento de una lengua pero se pide arbitrariamente que los candidatos tengan el diploma de una pero no de otra. ¿Acaso el Celga sí que certifica el gallego pero los títulos de la Escuela Oficial o de la Universidad de Cambridge no garantizan que uno sepa inglés? Y lo que es más cuestionable, ¿cómo van a saber si el candidato conoce la lengua de Shakespeare? ¿los va a entrevistar en inglés Carmen Basadre? Eso quiero verlo. Estoy por matricularme en la selección de personal solo por verlo. Telelugo debería retransmitirlo porque todos querremos verlo.

Cuando unas bases se modifican es por algo. Recordarán que cuando se cambiaron las de las casetas del pulpo eliminando el requisito de experiencia previa mientras se exigía en todos los demás contratos de San Froilán “casualmente” una empresa fantasma de inversiones de Madrid tras la que estaba un señor de Meira (creo recordar, no estoy seguro si era de allí) se hizo con el cuasi monopolio de la venta de cefalópodo. Si esto se cambia será por algo, porque el sentido común desde luego indica lo contrario.

Atender a los turistas que puedan venir a Lugo en un idioma extranjero ya no debería ser una cuestión a debatir. Lo suyo sería estar tratando cuántos idiomas han de saber. ¿Nos llega solamente con el inglés? ¿No sería lógico que ya se pretende contratar a varias personas se pidieran otras alternativas como francés, italiano, alemán o incluso chino? ¿Para qué queremos estadísticas de visitantes extranjeros si no les hacemos ni puñetero caso? ¿Para sacar pecho y buscar un titular pero ignorar la realidad a la que tenemos que enfrentarnos?

Son preguntas que, como todo lo que depende del departamento de Cultura, quedan en el aire porque ya sabemos que como bien dijo la concejala Olga Louzao es una “república independiente” que va por libre y a la que nadie pone coto. Así nos luce el pelo, porque del Arde Lucus no vive el sector turístico de una ciudad.

viernes, 10 de marzo de 2017

Nuevos aparcamientos y semana fantástica para Lugo

El aparcamiento en Lugo en la era post-ORA

Esta semana está siendo fantástica para Lugo dentro y fuera de nuestros límites municipales. La constatación de la legalidad del Plan General dejando fuera a las Torres del Garañón, lo que abre la puerta a declarar la nulidad del vergonzoso acuerdo firmado entre el gobierno de Orozco y el promotor (nos podríamos ahorrar la multimillonaria indemnización a este último), el anuncio de los aparcamientos disuasorios en la ciudad por parte del Gobierno de Lara Méndez, y la declaración de Arde Lucus como fiesta de interés turístico nacional son tres buenas noticias de las que alegrarnos.

Cada una de ellas daría para un artículo pero la verdad es que he dedicado demasiado espacio al tema del HULA y se me ha acumulado el chollo. Días de mucho, vísperas de nada, dice nuestro refranero.

Arde Lucus. Foto: National Geographic
Sin querer obviar la importancia de los otros dos temas, a los que volveremos, y haciendo una especial mención para felicitar a Lara Méndez y Carmen Basadre (por fin puedo felicitarla por algo) por el logro colectivo encabezado por ellas para el Arde Lucus, hoy me voy a centrar en la cuestión de los aparcamientos porque me parece la única que dependía enteramente de la voluntad del organismo local.

Facilitar aparcamientos disuasorios en zonas bien repartidas por la ciudad es una necesidad innegable. Hablamos de aproximadamente 600 plazas de aparcamiento que descongestionarán notablemente uno de los problemas a que se enfrenta cualquier ciudad, porque no conozco ni una sola (supongo que ustedes tampoco) donde sea fácil estacionar en la calle sin pagar.

Que Lara Méndez haya lanzado este plan de aparcamientos es un avance indiscutible, una victoria del sentido común, y una reclamación que se venía haciendo desde muchos ámbitos año tras año. Con esto no quiero restarle un ápice de mérito a la alcaldesa y su equipo, porque también se le pidió a Orozco y no movió un dedo en ese sentido, así que no todo es que se exijan las cosas sino que quien tiene que hacerlas las haga.

La senda marcada por Lores, el alcalde nacionalista de Pontevedra, como cuna del urbanismo enfocado al ciudadano y no al vehículo es el camino del futuro. Cuando se suspendió la ORA fui invitado a una reunión en la que se trató su nuevo diseño, y en plan Pepito Grillo (o en plan tocapelotas si ustedes quieren) insistí reiteradamente en que la necesidad de la ORA en Lugo era la misma que la de las bicicletas para los peces de estanque: ninguna. Aparcamientos disuasorios, rutas peatonales, reducción de velocidades máximas y dureza en la aplicación de esas medidas son el camino que marcó Pontevedra y que ha sido mundial y reiteradamente premiado. Se me discutió y se me negó la razón... y un par de años después se están aplicando todas las medidas propuestas. ¡Qué cosas!

Lugo es una ciudad razonablemente lineal, extendida a través de un eje principal que va de norte a sur, de Garabolos a la Tolda. También hay, lógicamente, un segundo eje, pero mucho menos desarrollado, de este a oeste. Pero a lo que íbamos, en una ciudad como la nuestra se trata de buscar alternativas al vehículo y solo hay tres según el sentido común: el autobús público, la bicicleta y el coche de San Fernando, un ratito a pie y un ratito andando.

En cualquier caso, que me desvío del tema, los coches tienen que dormir en algún sitio, y establecer amplias áreas de aparcamiento es una cuestión de pura lógica.

Hay que hacer mención específica a uno de los aparcamientos supuestos: el del seminario. Que el Ayuntamiento abra su propio aparcamiento a la ciudadanía es un símbolo importante de comprender lo que sí es el servicio público. Que en un espacio reservado hasta ahora a ediles y funcionarios se permita la entrada libre del resto de la población por las tardes es mucho más que una solución parcial a un problema grave, es un símbolo de que se comprende que lo público es de todos y no de unos cuantos. Aquí hablamos de una explanada, no del garaje cerrado de un edificio público (los de Diputación y Xunta son de ese tipo y abrirlos alegremente podría suponer un problema de seguridad importante).

Esta semana ha sido muy buena para Lugo. Ojalá se mantenga la racha.