viernes, 10 de septiembre de 2021

¡Voten por el Julio César de Diego As!

Diego As y su gran obra al fondo. Un fantástico mural que llama la atención a todos.
Foto: La Voz de Galicia

Les voy a ser sincero: el mural de la Ronda de la Muralla con la imagen de Julio César me parece un disparate. No hablo de la técnica, que es perfecta, ni de la majestuosidad del resultado, que es indiscutible. Tampoco de la pericia del artista ni de su logro e incluso ni siquiera del impacto que puede tener ante lucenses y visitantes, que es incuestionable. Me refiero única y exclusivamente al tema elegido por la administración a la hora de realizar el encargo.

Julio César tiene la misma relación con la ciudad de Lugo que un rinoceronte. Ambos pasaron por aquí (probablemente, tampoco estamos seguros), pero ambos vivieron y murieron antes de la fundación de la ciudad. Tendría el mismo sentido una estatua dedicada al paquidermo que el mural en homenaje al primero de los doce césares de Roma. El motivo de elegir a Julio César es, por lo visto, que Augusto (el emperador que sí tuvo relación con Lugo ya que nada menos que ordenó su fundación) era feo y no quedaba bien en la “foto”. Haber puesto al bueno de Alfonso Orol, nuestro César Augusto del Arde Lucus y arreglado. Pero no, han optado por un criterio tan historicista y sesudo como haber puesto los nombres en un tablón y haber tirado un dardo. Lo que han hecho ha estado incluso menos pensado diría yo.

Tenían otras opciones, como Paulo Fabio Maximo, que durante estos años ha encarnado nuestro querido amigo Manuel Buján, y que era una solución más que razonable. Habrían ayudado a difundir la historia local, aunque no tengo ni idea de lo guapo que era el mozo y claro, se ve que es lo que más les preocupaba.

A pesar de todo lo dicho, el mural es impresionante, llamativo y acertado. Tengo mis dudas de si cumple el PEPRI, pero como han puesto colores discretos es probable que haya “colado”, y seguro que nadie ha denunciado así que nos quedaremos con la duda. Ya saben que es un documento que sólo se utiliza para atizar con él a los particulares así que no hay mayor trascendencia en eso.

El autor del mural, Diego As, ha demostrado sobradamente su pericia y creo que a estas alturas no necesita ni más reconocimientos ni más premios… aunque nunca vienen mal. Ahora tenemos la oportunidad de echar una mano a que elijan su obra como la mejor de este mes en la plataforma “Street Art Cities”.

Es una obra magnífica y creo que es oportuno ayudar a que esto se conozca. Por Lugo, por la belleza y el reclamo del mural y por muchas más cosas, les animo a votar. Es muy sencillo sólo han de cubrir unos mínimos datos y seleccionar el mural de Diego para su elección. ¡A ver si entre todos lo conseguimos!


jueves, 9 de septiembre de 2021

Las falsas denuncias existen, la presunción de inocencia... no tanto

“Es un ataque homófobo de libro”, “el muchacho está aterrorizado, con unas crisis de ansiedad brutales”, “la víctima estaba en shock”, “los investigadores le dan total veracidad a su relato de la agresión”… Todas estas frases se referían al supuesto ataque a un chico en el barrio de Malasaña de Madrid, agresión que no tuvo lugar y que simplemente fue un encuentro enmarcado en una relación sadomasoquista que quiso ocultar a su pareja.

Más allá de la condena a la imbecilidad de este chaval, hay tres importantes lecciones que debemos aprender de este suceso y que son difíciles de rebatir pero que estoy seguro de que no calarán en esta sociedad de la apariencia en que vivimos:

  1. Una acusación no es una prueba ni una realidad, a pesar de que cuanto más repugnantes es el delito más tendemos a creérnoslo y a buscar un culpable.

  2. El circo mediático del que todos somos cómplices se monta sin ningún tipo de prueba ni investigación. La mera palabra de una presunta víctima es suficiente para movilizar a la prensa, ministros, e incluso al Presidente del Gobierno, que han hecho un ridículo espantoso con el mantra del “por si acaso”.

  3. La presunción de inocencia implica poner en duda el testimonio de las víctimas sin que eso suponga un menoscabo a su dignidad ni a su sufrimiento. Es terrible, por supuesto, pero la alternativa es peor. En un Estado de Derecho mientras no haya condena una persona es inocente, y una acusación no es más que eso, no un hecho.

  4. Una falsa denuncia no puede ocultar la realidad de otros delitos lamentablemente reales. Esto no puede servir a nadie de excusa para inventarse estadísticas de falsas acusaciones.

Es muy duro asumir que una persona pueda mentir sobre algo así, pero ya ven que sucede. Por eso siempre me ha parecido un disparate condenar a una persona por la palabra de otra sin más prueba adicional, y eso pasa. Si el testimonio se considera “creíble”, como el de este muchacho de Madrid, es base suficiente para un proceso e incluso una condena. Y así pasa lo que pasa.

Las falsas denuncias como ésta suponen un porcentaje ínfimo según nos cuentan, pero eso se lo explican al condenado que no ha roto un plato y que se ve metido entre rejas porque alguien ha decidido hundirle la vida. Basar este tema en una cuestión de estadísticas (enchironamos a pocos inocentes) es una barbaridad que nuestros legisladores han avalado contra toda lógica, siguiendo la estela de los informativos sensacionalistas y las palabras grandilocuentes de los discursos populistas.

Yo lo viví, quizá por eso estoy tan concienciado. En mi caso no llegó a ser una denuncia formal, una chica fue a ver a mis padres y me acusó de una agresión que no pude cometer entre otras cosas porque ni siquiera estaba donde ella decía (y afortunadamente lo pude demostrar). Un día les contaré la historia (creo que nunca la he relatado en este blog) que se debió a una simple confusión de identidades: le dijeron que su agresor era yo, pero no tenía nada que ver, y cuando me vio ya dijo que no, que no era yo… pero, ¿y si por vergüenza o por no reconocer su error se hubiera mantenido en sus trece? ¿Y si yo no hubiera podido demostrar que era físicamente imposible que estuviera donde ella decía? ¿Y si este tema hubiera salido en todos los medios de comunicación sin posibilidad de corrección? Siempre ponen en portada la acusación y en página 28 la exoneración. Probablemente mi vida habría sido muy diferente.

Las denuncias sin pruebas, no son más que eso: acusaciones, nada más. No actúen como si fueran hechos porque hay gente muy mala, tanto los que sí cometen esos delitos como los que acusan falsamente a otros de cometerlos.


miércoles, 8 de septiembre de 2021

El enemigo de mi enemigo es mi amigo

La improbable reunión de la Federación de Vecinos con Ciudadanos. Foto: La Voz de Galicia

A la vista de la foto en que se sientan juntos los dirigentes de la Federación de Vecinos y los concejales de Ciudadanos, parece que se aplica en Lugo el popular proverbio árabe que reza que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Por obra y gracia de la, por ahora poco exitosa, gestión de los autobuses urbanos que está haciendo Rubén Arroxo hemos asistido a una imagen que en otras condiciones podría venir aparejada de siete trompetas y cuatro jinetes negros.

Hasta hace no demasiado tiempo la Federación y el partido naranja eran enemigos encarnizados. Las amenazas de los primeros a los partidos que no aprobasen el presupuesto municipal en 2017 supusieron un punto de inflexión en la ya tirante relación entre ambos colectivos, pero parece que no hay nada que una más que un enemigo común.

Es particularmente llamativo que el tema sea únicamente el del autobús urbano, dejando de lado el resto de gravísimos problemas de la ciudad como el de la limpieza (cada vez más infame) o el de los líos de tráfico y aparcamiento que está generando el polémico carril bici. Probablemente tenga algo que ver con que quienes ostentan la titularidad de esos temas son del mismo color que los que firman los talones que mantienen el chiringuito vecinal. Por parte de Ciudadanos se entiende menos.

Precisamente es el partido político el que, creo yo, ha cometido un error. La reunión parece posicionarlos en un bando de la polémica – la política es percepción -, y probablemente sea el equivocado. No porque estén más lejos ideológicamente de unos que de otros, sino porque parecen apoyar el inasumible principio de que los concejales, que ostentan la representación de los lucenses, han de plegarse a la voluntad de quienes dicen representar a los lucenses sin más prueba que unas hinchadas cifras de asociados.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 08 de Septiembre de 2021

martes, 7 de septiembre de 2021

Arde Lugo

Imagen del incendio en Ribas de Sil - Foto: El País

Ante un suceso de la magnitud del incendio que está destrozando la zona de Quiroga y Ribas de Sil todo lo demás palidece. Ayer, durante toda la tarde, la sensación de inquietud nos afectó incluso a los vecinos de la ciudad de Lugo, que vimos cómo el cielo se oscurecía y olía a quemado, a pesar de los bastantes kilómetros que nos separan de la zona del fuego.

Una hoguera es algo maravilloso. Nos da calor, cocina nuestros alimentos e incluso tiene un algo hipnótico que resulta tan relajante como el romper de las olas. Pero cuando el fuego se descontrola ser conscientes de su poder de destrucción nos altera incluso a distancia. Tanto a humanos como a animales, que están inquietos al detectar que algo no va bien.

Enterarnos de que el incendio fue intencionado no hace más que confirmar que la humanidad, así en general, es dañina. Ya me dirán qué futuro nos espera si un desgraciado que sueña con una cerilla y un bidón de gasolina puede echar al traste los esfuerzos de repoblación y de conservación que una sociedad civilizada intenta mantener. No sé en qué piensa esa gente porque, según nos cuentan los expertos, pirómanos, lo que se dice pirómanos, es decir enfermos mentales que provocan incendios por el mero disfrute de ellos, hay muy pocos.

¿Qué mueve entonces a los demás? ¿Qué intereses económicos hay detrás de los incendios? Se han hecho cambios legales para intentar minimizar esos efectos pero no parece que estén siendo muy productivos porque el desastre sigue y sigue.

Es probable que sólo la tecnología nos ayude a detectar con rapidez los incendios y así poder intervenir en ellos. Drones, sensores, satélites… serán herramientas cada vez más importantes en la lucha contra el fuego, pero nada puede detener la inconsciencia de unos cuantos que tienen una capacidad destructiva inconcebible.

Se invierte mucho más en los sistemas de extinción de incendios que en los de prevención y quizá sea normal porque es mucho más costoso apagar un fuego que detectarlo, pero tal vez haya que hacer un esfuerzo más grande en lo segundo.

En todo caso, mi absoluto respeto y cariño a los equipos de extinción y a todas las personas que ven impotentes cómo sus bosques y su entorno se convierte en cenizas y humo.


viernes, 3 de septiembre de 2021

Cuatro colegios de primaria de la provincia de Lugo podrán participar en una actividad filatélica

Los sellos son algo muy desconocido para los niños, y es sorprendente cómo reaccionan cuando se les presenta el mundo de la filatelia y el correo tradicional

La Sociedad Filatélica Lucense ha remitido una carta a todos los centros de educación primaria de la provincia de Lugo en que se les informa de una iniciativa que se celebra habitualmente aparejada a la EXFILNA y que está enfocada a la comunidad educativa, y que se denominan las “Escolares”.

¿En qué consisten las “escolares”?

Son actividades que se desarrollan en 4 colegios de educación primaria de la provincia en que se celebra la EXFILNA y consisten en la instalación de una vitrina explicativa de lo que es un sello, su función, el mundo del coleccionismo, así como actividades para las que acudirá un monitor de la organización que desarrollará charlas y talleres, que se enfocan tanto a la redacción y formato de la carta tradicional (un mundo que hoy día apenas conocen ya que lo habitual es acudir al correo electrónico) y el coleccionismo filatélico.

Esta acción conlleva un concurso de dibujo de un sello del que se hará una tirada limitada de 25 unidades que se entregará al Colegio para el uso que considere oportuno.

Filatelia dirigida a los niños

¿Qué coste tiene para el centro?

Todo esto tiene un coste cero para el centro educativo ya que la actividad se financia a cargo de los presupuestos de FESOFI (la Federación de Sociedades Filatélicas) con el apoyo de Correos, por lo que es una ocasión extraordinaria de tener una actividad adicional sin coste.

¿Cuándo se celebraría y qué duración tiene?

Las actividades se programan durante el mes en que se celebra la EXFILNA, que sería en Octubre de 2021. A la vista del calendario la intención sería hacer una Escolar por semana de ese mes de Octubre (incluso empezando la última semana de septiembre si es necesario). Por supuesto no interfiere en la labor educativa del centro, como no puede ser de otra manera, sino que pretende completar la formación de los niños.

¿Cómo se seleccionan los centros?

Los centros interesados pueden remitir su interés por albergar esta actividad al correo de la Sociedad Filatélica Lucense (correo@filatelialucense.es) en que nos indiquen unos mínimos datos, que son los siguientes.

  • Nombre del centro
  • Ubicación física
  • Persona de contacto (con correo electrónico y teléfono, preferiblemente móvil)
  • Número de alumnos totales y número de alumnos de primaria del centro

La organización seleccionará cuatro centros atendiendo a criterios geográficos, el interés los propios centros y, si es posible, uno de cada una de las tres zonas en que habitualmente se divide la provincia de Lugo (A Mariña, Sur, Centro) y otro de la capital.

PLAZO:

Por motivos de organización, y a pesar de que somos conscientes de que es muy mala época para poner un plazo, el plazo para mostrar el interés por esta iniciativa finalizará el día 8 de septiembre de 2021.

Uno de los centros participantes en ediciones anteriores

jueves, 2 de septiembre de 2021

¿De veras es peligroso poner barracas en San Froilán?

Una de las atracciones que, en principio, parece que no entraña peligro alguno...
Foto: La Voz de Galicia

La Comisión de Cultura de ayer fue de todo menos culta, por lo que cuentan los participantes en la prensa. En lugar del clima de consenso y de entendimiento que debería darse en un lugar en que se supone que prima la inteligencia, han acabado insultándose unos a otros como si fuera una disputa barriobajera. Magnífico ejemplo de la realidad que sufrimos.

Como no estaba allí no puedo decirles lo que pasó, pero las declaraciones de los interesados parecen ser más o menos coherentes y no dejan en buen lugar al Gobierno local, que una vez más habla en los medios de comunicación de consenso pero a puerta cerrada (y no tan cerrada) aplica su mayoría absoluta fabricada en que cinco personas mandan sobre veinte. Cosas veredes, efectos de los repartos de tartas de la noche electoral.

Pero lo que preocupa a los lucenses, creo yo, no es que nuestros representantes se tiren los trastos a la cabeza, a fin de cuentas algunos entienden que esa es su profesión y han convertido lo que debiera ser una excepción en la regla. No, al lucense medio le preocupa saber qué va a pasar con nuestras fiestas y por qué mientras en otros puntos de Galicia se montan barracas las patronales de Lugo se pueden quedar, otro año, sin ellas. Sé que es un tema realmente complejo, pero les pagamos para resolver esas cosas, no para insultarse.

Parecería lógico que ampliando el espacio disponible pudieran montarse con suficientes distancias de seguridad. Evidentemente funcionarían a medio gas, con ocupaciones reducidas salvo que los participantes sean convivientes, pero menos da una piedra y tendrían que ser los industriales los que analicen si les sale rentable o no venir en esas condiciones.

Es cierto que no es lo mismo el “Saltamontes”, en que los brazos están separados y el problema se reduce a sentar en el mismo asiento a gente que viva en la misma casa (cosa que ya era la habitual) que la “barca vikinga” (o como demonios se llame ahora) en que compartes banco con unos cuantos desconocidos. Pero todo es analizar cada una de las atracciones y ver si son compatibles o no con la situación. La noria, el scalestrix, los caballitos y otras barracas no parecen excesivamente difíciles de controlar, e incluso las tómbolas se podrían organizar razonablemente bien marcando en el suelo puntos con las distancias reglamentarias y teniendo una persona del puesto que vigile el cumplimiento de las normas.

Querer es poder. Estoy seguro de que si el año pasado pudimos gastarnos una fortuna en conciertos “para ayudar al sector” en 2021 no parecería tan descabellado permitir la instalación del ferial reduciendo o incluso eliminando las tasas de ocupación para ayudarles a compensar las reducciones que tengan que afrontar. No se trata de recaudar (bueno, la luz habrá que cobrársela que no está la cosa para fantasías) sino de que la gente pueda disfrutar y de que, sobre todo los niños, la población tenga un pequeño respiro de tanto mal sabor de boca que vivimos.

Es perfectamente compatible organizar unas fiestas con una crisis sanitaria en un momento en que ya hay un alto porcentaje de población vacunada, y más aún si tenemos en cuenta que muchas de estas medidas son simplemente de cara a la galería porque donde realmente hay los brotes más importantes no mueven un dedo, que eso de enfrentarse al botellón es complicado.

Lo que sí es más peliagudo es el tema de organizar los flujos de gente por la calle. El problema de fondo no son las barracas en sí sino las aglomeraciones, pero ¿alguien cree que no las habrá? De hecho, cuanto más espacio se ocupe (y el ferial ampliado ocupa mucho) más fácil es que la gente se distancie. Tal vez sería lógico organizar las calles en corrientes, unidireccionales, e incluso separar los lados con vallados para que no haya grandes problemas.

No nos dejen sin San Froilán. Matícenlo, ordénenlo, sepárenlo… pero no lo anulen.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

¿Qué pasa con el Museo en San Fernando?

Tras la limpieza de 2019, San Fernando vuelve a estar invadido por los hierbajos. No toca campaña

Hace ya año y medio que se nos juró y perjuró (por enésima vez) que San Fernando se convertiría en el Museo de la Romanización de Lugo. Seguimos esperando. Incluso los conversos (yo mismo no veía el Museo ahí hasta que me convencieron usando argumentos de peso) estamos impacientes por ver movimiento en un edificio que lleva 22 años esperando a que su propietario, el Ayuntamiento de Lugo, le dé un uso.

Sí, ya sé que ha habido una Pandemia (de algo me he enterado) y que las cosas han cambiado, pero eso no ha impedido que se siga adelante con proyectos absurdos como las bañeras colectivas junto al Miño (en sustitución de la sí demandada playa fluvial, que sigue durmiendo el sueño de los justos), el puzzle de madera más grande del universo o la pasarela ridícula que arranca de una isleta de una carretera nacional y sus ramales. Incluso se han ejecutado obras muy controvertidas y chapuceras como el carril bici (que incluso ha habido que modificar en algún lugar antes de inaugurarlo) o el skate park ese que han criticado los propios usuarios. Para eso sí hay dinero, tiempo y, lo más importante, interés.

Mucho Arde Lucus, mucha carallada, pero a la hora de ponerse serios tenemos el Cuartel de San Fernando cayéndose en pedazos, nuestro flamante Museo Interactivo de Historia de Lugo (MIHL) lleno de juguetes, aire y reducido a fondo en las campañas publicitarias de algunas grandes empresas (se nota que nos gobierna la rancia derecha…ah, no, esperen…) , el nuevo auditorio acumulando polvo y años pero cerrado a cal y canto… y así todo.

Hace un año y pico se gastaron un dinero en cortar las hierbas del patio central del cuartel para abrirlo a visitas guiadas a los lucenses, en una campaña que casualmente tuvo lugar unos meses antes de las elecciones autonómicas de 2020. “Pasó el día y pasó la romería”, ya no toca hablar de eso ni recordar aquella promesa de que ese proyecto se ejecutaría en este mandato, al que le queda menos de la mitad del tiempo otorgado por los electores y, vistos los plazos para hacer cualquier cosa en esta santa ciudad, podemos garantizar que sólo tendremos lo habitual: humo.


Así estaba en 2019. Ahora supongo que peor.