martes, 31 de enero de 2012

Respetemos a la mayoría, cuando la mayoría es nuestra

Ayer Paz Abraira, una de los dos concejales del BNG que sostienen artificialmente a Orozco en la alcaldía, tuvo un gesto que le honra. Mostró una coherencia poco habitual al ofrecerse a aclarar todos los datos y aspectos que sean necesarios del parque de energías alternativas del Ceao. Ese parque fue realizado por Orozco (de ahí el nulo sonrojo de Abraira por poner verde a su jefe, cosas de la política) y nos ha costado a los lucenses nada menos que 756.000,00 €, más que la cafetería del parque que ya es decir. De ese dinero 181.000,00 € eran de una subvención del ministerio correspondiente que ahora probablemente hay que devolver, ya que el chiringuito sigue sin funcionar, y sólo ha generado en una década 9.500,00 € hace tiempo. Ahora no genera más que dudas.

BNG La coherencia de Abraira es parcial, en cualquier caso, ya que su partido, el BNG, acaba de pasar la apisonadora interna para laminar a toda oposición que pudiera tener el grupúsculo en el poder. Les explico. El BNG no es un partido político al uso. Es una agrupación de muchos partidos, con sus líderes respectivos y corrientes ideológicas diferentes. Lo que pasa es que han sido bastante listos y saben que por separado no tienen nada que hacer. Tuvieron un líder en su tiempo, Beiras, que fue el que concentró todas las sensibilidades para poder subirse al coche oficial, y lo consiguió.

Estos días tuvieron un aquelarre en que intentaron limar asperezas. Consiguieron justo lo contrario. Ahora nos encontramos con que en esa nube de partidillos el que manda es la Unión do Povo Galego, y que pide que se respete “la voluntad de la mayoría”. En las inmortales palabras de Federico Trillo: “¡Manda huevos!”. Que quienes no respetan la voluntad de la mayoría en ningún ayuntamiento, diputación, ni organismo al que se arriman pida justo lo contrario para sí mismos no deja de ser de chiste.

Estaría bien que la UPG se pasara por Lugo y pidiera el respeto a esa mayoría. Los dos concejales del BNG en la ciudad tendrían que dejar que Jaime Castiñeira fuera Alcalde de Lugo y que el PP gobernara en la Diputación. Es lo que han pedido a sus colegas en el congreso interno, pero una cosa es lo que se hace dentro y otra lo que se hace fuera, sobre todo si hay sillones en juego.

Respetemos a la mayoría, cuando la mayoría es nuestra. Es el resumen de la coherencia del BNG. Lo siento por Paz Abraira, reconozco que es una persona trabajadora y eficaz, incluso coherente en muchísimos aspectos, pero si lo fuera completamente no sería concejala del gobierno, sino de la oposición que es a donde los lucenses la han enviado claramente en las urnas. No hay interpretación posible que justifique que con dos concejales de veinticinco uno esté dando órdenes, salvo la dictadura de las minorías.

lunes, 30 de enero de 2012

Tinta electrónica

El viernes les dije que les hablaría de los libros electrónicos (ebook para abreviar). Lo prometido es deuda y vamos a darle al tema, que no todo política y burradas de Orozco va a ser el blog, aunque cualquiera de los dos temas dan para una enciclopedia de lo que se debe y no se debe hacer. Vamos que me desvío.

kindle En Navidad me regalaron el Kindle (gracias mamá), el ebook de Amazon. Juro no percibir ni un duro por la publicidad, aunque sería de agradecer, ya que estamos, pero si les soy sincero yo que siempre decía que donde esté el papel que se quite la electrónica, y he tenido que revisar criterios en esto. Es uno de los mejores regalos que me han hecho, además de mis adorados relojes. Desde que lo tengo vuelvo a devorar libros como hacía tiempo que no leía. Supongo que nos estamos haciendo unos cómodos, y la ventaja de llevar en menos de 200 gramos hasta 2.000 libros se agradece, la verdad.

Les explico brevemente cómo va la cosa. El ebook es un pequeño apartejo (para los obsesos de los datos les diré que el mío, regla en mano, mide 16x12 centímetros, con uno de espesor) que sólo tiene una pantalla y unos botones a los lados y abajo. Lo primero que llama la atención es que es monocromo y no tiene luz. Es decir, no es la típica pantalla que ahora vemos en todas partes del estilo del ipad, tabletas electrónicas varias, o micro ordenadores. Hay mucha gente que cree que es mejor un ipad o similar que el ebook porque deja hacer más cosas, pero el hecho de hacer más cosas no quiere decir que las haga todas mejor.

El secreto del ebook es que no cansa la vista. Nada. Es como una hoja de papel impresa pero en versión Harry Potter, porque cambia el contenido con darle a un botón, con lo que sigues necesitando tu lamparita de lectura. También puedes cambiar el tamaño de la letra, lo que es muy cómodo para la gente que no tenga una visión perfecta, y aunque las páginas no están numeradas, porque al haber posibles cambios de letra no es posible hacerlo, te va indicando en una barra de progreso el porcentaje del libro leído, lo que viene a ser muy similar.

La única cosa que no entiendo del ebook es que las editoriales lo hayan sacado a la luz. Si había un mundo que se había salvado del pirateo a gran escala era el de los libros. Siempre ha habido gente que ha fotocopiado libros, pero normalmente se trataba de estudiantes que andan apurados de dinero (tienen que elegir entre libros y copas y claro, los primeros no tienen nada que hacer en la competición) y que fotocopiaban “lecturas”. No conozco a nadie que se dedicara a fotocopiar novelas, principalmente porque es un tostón leer fotocopias. Pero ahora nos vienen con el ebook y con hacer dos clics de ratón tienes en tu disco duro todos los libros que quieras, listos para transferir a tu Kindle (o el que sea) y disfrutar por la cara de lo que antes costaba una fortuna.

Me imagino que esto hace que la librería tengan los días contados. ¿Se acuerdan de la cantidad de tiendas de discos que había hace unos diez o quince años? Han ido cayendo como moscas, y ahora mismo sólo soy consciente de una en Camiño Real y de la sección de discos de los hipermercados. Las demás no han podido sobrevivir a la competencia del “gratis total”. Me temo que las librerías de toda la vida, las que basan su negocio en el papel impreso, van a cerrar de la misma manera en cuestión de pocos años.

libreria Me vienen a la cabeza las librerías Trama, Balmes o Biblos. Otras como La Voz de la Verdad o Souto puede que sobrevivan porque también tienen revistas, material de oficina o incluso imprenta propia, pero las primeras sólo venden libros. No quiero ser agorero pero mal te veo, Galileo. Y no se imaginan la pena que me da, porque la librerías son sitios con un encanto y un olor especial.

Cuando cerraron las tiendas de discos reconozco que me dieron poca lástima. No soy un enamorado de esos lugares y la única a la que iba sigue abierta, así que no he notado un gran vacío en ese sentido, pero con las librerías es diferente. Yo soy de los que cuando viene la feria del libro antiguo y de ocasión va a revolver entre las porquerías que traen a ver si sale algo decente, y a veces ocurre. También cuando viajo me gusta entrar en librerías y papelerías. Manías que tiene uno.

La tinta digital va a cambiar este panorama, y en ese sentido no para bien. Posiblemente las librerías que sobrevivan serán las que tengan un valor añadido, que se dediquen a libros un poco especiales, que vayan más allá del best-seller de bolsillo de John Grisham, porque esos, incluso antes de que estén en las librerías, estarán pirateados. Sería curioso ver un top-manta de libros, no me digan.

viernes, 27 de enero de 2012

Cuestión de fe

Esto ya es una avalancha y da sudor frío. Cinco millones cuatrocientos mil parados. Esto no mejora, y de hecho empeora. Hemos cambiado de Gobierno pero la cosa sigue igual. No sólo no reflotamos sino que nos hundimos más y más sin aparente freno.

La verdad es que cuesta mucho trabajo no ser agorero viendo la que está cayendo y, sobre todo, que nos anuncian que lejos de mejorar vamos a seguir bajando. Evidentemente nadie tiene varitas mágicas, o si las tienen las guardan celosamente bajo llave, y por otra parte es cierto que llevamos muy poco tiempo cambiando de recetas. Tal vez algunas enfermedades para curarse primero tienen que empeorar, pero la verdad es que estas cifras acojonan, con perdón, al más valiente.

hoguera Por si fuera poco nos asustan más aún con lo de que se van a pedir “sacrificios” a ciertos colectivos. Los funcionarios ya se pueden echar a temblar porque en este país cada vez que se pide un “sacrificio” colectivo empiezan por la medida más popular de España: chinchar al funcionario, que además de ahorrar dinero da votos. No voy a comentar los recortes porque aún no se sabe cuáles son. Nos hablan de reducir moscosos, o de recortar algo de las bajas, pero francamente, es hablar sobre teorías, algo que no me gusta. Sin embargo creo que Feijoo se equivoca al amenazar sin concretar. Vale que puede ser una táctica para que nos imaginemos lo peor y luego, cuando digan lo que hacen, podamos decir semi aliviados “no fue la cosa para tanto”, pero hombre, eso no se hace.

Lo bueno para él, insisto, es que tendrá apoyo popular. Es el efecto Salem, en que la histeria colectiva tiene como efecto el llevar a la hoguera al colectivo que desde algunos ámbitos se señala como culpable de todos los males, o de muchos de ellos. Muchas veces esto viene dado por una mal disimulada envidia o con el argumento de “por qué tú sí y yo no”. Es cierto que a nadie le obligan a ser funcionario, y que si uno no está contento se puede marchar cuando quiera. Es igual de cierto que a nadie se le impide presentarse a las oposiciones, y que con aprobar se consigue la plaza. Dicho así hasta parece fácil.

Pero me estoy desviando del tema. Lo preocupante es que parece que nada funciona. Si aumentamos el gasto público sube el paro y si lo recortamos también. Si gastamos alegremente el dinero en chorradas o si intentamos meterlo donde más falta hace, el efecto sobre la listas del INEM parece nulo a corto plazo.

Probablemente esta sensación que creo que compartimos casi todos se deba a que cada vez queremos más inmediatez.  Estamos en el mundo de Internet, de la televisión digital, los teléfonos móviles y los ebook (un día les hablo de esto último), donde una película con dos meses es “vieja” y donde un ordenador con cinco años sólo tiene cabida en museos de electrónica. Pero las cosas necesitan sus tiempos, sus ritmos, y los efectos de las políticas no son tan inmediatos como nos gustaría, para bien y para mal.

Siempre se habla de las herencias que reciben los gobiernos y, salvo en el caso de la Diputación de Ourense (también podemos hablar de esto otro día) todos echan la culpa al gobierno anterior de lo malo. A veces puede ser cierto, y parece ser que en esta ocasión los españoles hemos desalojado a Zapatero y su tropa de Moncloa precisamente por ineptos, pero eso no es consuelo cuando parece que los cambios no están funcionando “ya”.

Habrá que tener un poco de paciencia, pero francamente, la tenemos bastante agotada. Rajoy no se enfrenta a la crisis en las mismas condiciones que lo hizo su antecesor, sino que tiene a una sociedad harta y necesitada de buenas cifras. Y si uno es parte de esos casi cinco millones y medio de españoles que no pueden trabajar, está con los nervios a flor de piel y con razón. Es desesperante, la verdad, y cada vez más difícil tener algo de esa fe que nos piden.

jueves, 26 de enero de 2012

¿Creemos en la justicia sólo cuando nos interesa?

Creo que a todos nos ha pillado con el pie cambiado la sentencia de “no culpable” que el jurado popular ha dictado en el caso de los trajes de Camps. Qué quieren que les diga, cuando me enteré de que en lugar de un juez serían nueve personas “de la calle” quienes tomarían la decisión, me eché a temblar por el expresidente valenciano, porque esto es España y nos conocemos de viejo. Ya saben que soy un firme defensor de la presunción de inocencia, pero una cosa es que yo crea en ella y otra que piense que se aplica en el mundo real. De ahí mi sorpresa.

Camps Echando un vistazo a alguna publicación digital, ya se ve venir que no habrá disculpas, ni siquiera “donde dije digo digo Diego”. Nadie va a salir diciendo “oiga, perdone, yo le tenía por culpable y llevo condenándolo varios años pero va a ser que no está la cosa tan clara”, sino que se van a aferrar a que la sentencia no dice “inocente” sino “no culpable”. ¿Qué diferencia hay? vamos a intentar explicarla.

Cuando una persona es declarada “no culpable” lo que se está diciendo es que no se ha podido demostrar su culpabilidad, que no hay pruebas que certifiquen que dicha persona ha cometido el delito que se le imputa. Cuando es declarada “inocente” es que ha podido demostrar su inocencia.

Vamos con un ejemplo. Imagínense que una persona afirma que al llegar a su casa se encontró a su pareja muerta en el salón. Si la investigación tiene a esa persona como principal sospechoso pero no logra pruebas que demuestren su implicación sería “no culpable”. Sin embargo, si el cadáver es descubierto y esta persona puede demostrar que estaba en Uganda en el momento del asesinato, es “inocente” porque puede demostrar que no empuñó el cuchillo, es un decir. Aunque la diferencia es evidente, a efectos legales es similar: supone la libertad de la persona en cuestión. Lo que no es igual es su lectura pública, sobre todo si quien lee está deseando condenar al acusado porque le cae mal.

Voy a hacer una confesión pública: creo que Camps tiene pinta de culpable. No estoy diciendo nada sobre el proceso, me refiero a su imagen, a que no me parece que tenga cara de buena persona. Su sonrisa no me gusta, me parece muy falsa, y me da un poco de cosa. Pero no todo es la imagen, un tribunal no puede juzgar en base a la pinta de alguien, sino que ha de remitirse a las pruebas.

¿Cuál es el gran problema de todo esto? Que muchos de los que cacarean defender el Estado de Derecho no asumen sus consecuencias. La sagrada presunción de inocencia está ausente del juicio público, y en lugar de pedir disculpas a Camps por haber afirmado tajantemente su culpabilidad, que no se ha demostrado, lo que harán es criticar la sentencia o decir que “algo habrá”. A lo mejor el único que está calladito es José Blanco, que estará muy liado con lo suyo y habrá aprendido en propia piel a no decir inconveniencias que luego se pueden volver contra uno de la forma más tonta.

¿Quién le devuelve ahora a Camps su puesto de Presidente? Además de los valencianos, quiero decir, que le votaron en masa en las últimas autonómicas. La Democracia no supone que una persona elegida sea inocente, pero sí supone que si es “no culpable” no tenga consecuencia alguna. Camps tendrá consecuencias, ya las ha sufrido y las va a seguir sufriendo. Siempre quedarán muchas personas, muchísimas, que le sigan condenando por que “tiene pinta de culpable”. No discuto la pinta, discuto la culpabilidad.

Lo que es obvio es que para un montón de personas la justicia sólo funciona cuando dice lo que ellos quieren oír. Verán que se pondrá en duda el sistema, y la idea de que una persona es inocente hasta que se demuestre, insisto se demuestre,lo contrario. ¿Creemos en la justicia sólo cuando nos interesa? Si hubieran condenado a Camps no habría la más mínima duda de su culpabilidad y de lo bien engrasados que están los engranajes de la justicia popular. Pero es “no culpable”. Ya verán como mucha gente no cree la sentencia. Para algunos si no hay guillotina, no hay justicia.

miércoles, 25 de enero de 2012

El objetivo indiscreto

Tengo que decir que la Ley de Protección de Datos me parece una exageración. Qué quieren que les diga, a mi eso de que todo el mundo se ponga paranoico porque le lleguen a casa cartas de promociones de cosas que no necesita me da la impresión de que es un poco sobreactuado, y tampoco se ha logrado evitar hasta el momento el peor de los ataques a nuestra tranquilidad, que son esas llamadas-coñazo que te hacen al móvil o al fijo cada cierto tiempo para ofrecerte rebajas en tus tarifas de telefonía (míralos, qué majos). El tema de las cartas ya se disuelve por sí mismo con la crisis, que no está la cosa para andar tirando dinero en sellos, pero tarde o temprano volverá a la carga.

Es curioso que esa defensa que nos “garantiza” la Ley de Protección de Datos no es total. Hay un colectivo que tiene nuestros datos personales, y muchos, ante el que no podemos utilizar esa famosa coletilla de “puede usted ejercer sus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición” y que nos inunda el buzón con publicidad que en muchos casos no queremos. Me refiero, por supuesto, a los partidos políticos, que en cada convocatoria electoral reciben un completísimo listado del censo en que estamos todos. Si yo no quiero que algún partido tenga mis datos mi única opción es morirme, que a lo mejor es un pelín exagerado, o mentir al censo o emigrar a otro país y no dar razón a la embajada, que si les doy mis datos también salgo en el CERA (Censo de Españoles Residentes Ausentes).

Pero bueno, como decía la comienzo, creo que esa ley es un pelín exagerada, y aún así hay cosas que o no contempla o no se hacen cumplir, como suele pasar en esta España nuestra en que la prensa valora al Parlamento por el número de leyes que saca, como churros, y luego nadie se molesta en revisar más que cuando pasa algo gordo. Una de esas cosas es la privacidad de nuestras fotografías.

Hoy todos tenemos Facebook, por ejemplo, o al menos el “todos” que incluye a quien tiene un PC y conexión a Internet salvo perros verdes que buscan un aislacionismo imposible en nuestro conectadísimo planeta. ¿Quién controla la maraña de enlaces e invitaciones y quién puede, finalmente, ver nuestras fotos de las vacaciones luciendo bronceado? Pero no hace falta irse a los mundos virtuales.

IMG_0360 Hace algún tiempo fui a una macro tienda de informática que afirma no ser tonta y mientras esperaba para hacer un trámite de lo más habitual pude observar cómodamente cómo la máquina de revelado de fotografías escupía las instantáneas de alguien que, en su inocencia, las había llevado a imprimir a ese lugar pensando que como mucho vería sus vergüenzas el tipo que la maneja y él mismo. Oiga, pues esas cosas se imprimen en casa, que si llega a ser mi vecino del tercero aún le estaría tomando el pelo ahora.

No es que esté la máquina en un pasillo de los más habituales, pero tampoco la tienen en un lugar que impida las miradas indiscretas. Les diré que mientras esperaba pude entretenerme y, sin hacer ningún esfuerzo, ir cotilleando las fotos de las muy alegres vacaciones de esta persona, en que debía de ir a la playa en Cuba con varias sobrinas porque salían todos muy ligeritos de ropa con aguas cristalinas y cocoteros o algo así. Y las chicas muy morenitas todas. También había fotos en el hotel, más ligeritos de ropa todavía.

Pasando por alto la imprudencia de quien llevó estas fotos a imprimir sin fijarse primero en el proceso, ya no se trata de este caso puntual, sino de que no somos exactamente conscientes de hasta qué punto podemos vernos expuestos haciendo cosas que responden a la más estricta intimidad.

Comencé diciendo que la Ley de Protección de Datos me parece exagerada. Voy a cambiar de idea. Diré que me parece mal enfocada. Exagerada para unas cosas y que se queda muy corta en otras.

martes, 24 de enero de 2012

No sólo de Xacobeo vive Galicia

Viene hoy un completísimo análisis del turismo en España en La Voz de Galicia. Nos cuenta, desgranado por comunidades, el porcentaje de ocupación de cada región, el precio medio de la habitación y la media de estancias. Nuestra Galicia tiene las habitaciones más baratas de España y una de las ocupaciones más bajas (una cosa suele ir a caballo de la otra) aunque, curiosamente, las estancias son más largas que en otras zonas. Obviamente, de todas estas cuentas eliminamos a Canarias y Baleares porque sus números van por libre y son un escándalo, explicado principalmente por las mareas de turistas que vienen de otros países a veranear o incluso a pasar los inviernos al amparo del Sol de España.

Xacobeo Algo falla en el turismo de Galicia. Evidentemente nosotros no podemos vender ese sol que tienen nuestros colegas mediterráneos, y no podemos estar dependiendo del mayor éxito turístico que se parió en los últimos 50 años. El gran legado de Don Manuel a la economía española, el turismo, se fraguó a golpe de eslóganes pegadizos y paradores espectaculares. Tuvo su eco en Galicia con otra iniciativa que muchos cuestionaron en principio pero que hoy nadie se atreve a discutir: el Xacobeo, que multiplica todas las cifras turísticas de nuestra tierra cuando el día de Santiago cae en domingo.

El problema es que cae pocas veces en domingo. El próximo Xacobeo toca en el 2021. Miren si es lejos que se calcula que ya tendremos AVE en Galicia (no se sabe si en Lugo también). La cadencia de años xacobeos es de 6-5-6-11 años de espera entre uno y otro, lo que se puede explicar fácilmente viendo la evolución del calendario, incluyendo los trastoques que producen los años bisiestos. Es decir, que de media sólo uno de cada siete años es Xacobeo. Así no hay economía turística que se mantenga.

¿Cómo enfocar el turismo gallego? Quizás tenemos que dejar de acomplejarnos porque otras partes del mundo exploten mejor que nosotros recursos similares. Por ejemplo, la verde Irlanda vende mucho más que la verde Galicia, quizá porque hay una idea común de que allí respetan razonablemente los bosques y aún les quedan enormes paisajes que no están salpicados de construcciones espantosas, ni de pueblos que una horrorosa evolución de los últimos 40 años han transformado de encantadores a aterradores.

Turismo Aún quedan en Galicia muchos rincones que se pueden asimilar a los preciosos paisajes que vemos en “Downton Abbey” o en “Lo que queda del día”. Muchos pueblos que pueden resurgir de sus cenizas como hicieron Allariz o Pontedeume y ciudades que, como Santiago o Pontevedra nada tienen que envidiar a otros destinos turísticos mundiales. Tenemos lugares impresionantes, como la Playa de las Catedrales o la Ribeira Sacra, que serían un escenario natural para Spielberg si Spielberg viniera a tomar unos albariños por aquí.

Quizás las comunicaciones no ayudan, a pesar de la A6, y el carajal que tenemos montado con dos mini-aeropuertos haciendo la pascua al medio-aeropuerto de Santiago dificulta crear una política turística alejada de localismos chorras aunque entendibles por otra parte. Tampoco viene bien que lo mejor que tenemos para enseñar esté lejos de esos aeropuertos. Quizás por eso sigue siendo algo digno de enseñar y no ha pasado con esos lugares lo que ha pasado con las Rías Bajas, que están que dan pena y parecen un mini-Benidorm.

Es difícil, pero posible. Hay que dar una vuelta de tuerca e intentar pescar al turista que busca tranquilidad y gastronomía (nuestro mayor atractivo, sin duda). No podemos quedarnos fuera de la mayor industria de España ni resignarnos a tener turistas cuando toca Xacobeo.

lunes, 23 de enero de 2012

“Si quieres matar a alguien, comienza contigo mismo”

Llegado un punto en la vida, creo que se llama madurez, uno asume su propia mortalidad como algo natural. Pasas de pensar que es algo que sólo les pasa a los demás y que es lejano a tenerlo a tu lado como compañía en este viaje que, nos guste o no, todos finalizaremos con mayor o menor gloria. Cuando uno enfoca la vida como un camino que nos lleva inexorablemente a la muerte, relativiza muchísimo casi todo. Dinero, poder, éxito, acumulación de bienes materiales… todo eso pasa a un segundo plano y se minora frente al concepto de felicidad, que no necesariamente va ligado a tener un Audi nuevecito en lugar de un Ford viejuno.

Elegir compañía para este viaje es como para casi cualquier otro. Lo importante es sentirse cómodos con quienes vienen con nosotros y vivir con cierta tranquilidad, compartiendo lo malo para llorar menos y lo bueno para reír más. Es una elección difícil, y no siempre sale bien a la primera. Sin embargo, dentro de ese enfoque vital hay varias formas de cambiar de rumbo. Desde luego, matar a la pareja y luego tirarse por el hueco de una escalera no es una de ellas.

El asesino de Santa Coloma de Queralt, en Tarragona, saltó ayer por el hueco de la escalera de un edificio; se suicidó mientras iba con la policía a hacer una reconstrucción de los hechos. Se había cargado a su mujer y decidió evitar así el negro futuro que le esperaba. La única cosa que hay que lamentar es que saltara después de matarla y no antes.

suicida No acabo de entender a esta gentuza. Uno puede entender muchas cosas, y gracias a las películas que nos enseñan el punto de vista de los asesinos hasta es posible comprender qué se les pasa por la cabeza aunque no se comparta. Pero la cuestión es que si uno se va a pegar un tiro después de matar a quien un día amó, o eso decía, porque le hace la vida imposible, o eso dice, lo lógico debería ser que se pegara el tiro primero y dejara tranquila a la pareja y a sus hijos. Es otra forma de resolver el problema sin llevarse por delante a nadie.

Creo que tanta campaña contra el maltrato está bien, pero tal vez podrían enfocarla por ahí. “Si quieres matar a alguien, comienza contigo mismo”. Es un buen eslogan, pegadizo y nos ahorraría muchas lágrimas, aunque no faltará quien llore a estos cabrones. Hay gente para todo.