viernes, 7 de julio de 2017

El BNG consigue permiso para acceder al río

El BNG ha logrado para la playa fluvial de Lugo lo que el gobierno decía que era imposible: el permiso de la Confederación Hidrográfica para instalar un acceso al río. Esto demuestra que a veces querer es poder y que el hecho de no intentarlo refleja desidia más que otra cosa.

Rubén Arroxo con la solicitud de la Playa Fluvial
Conociendo el percal, siempre me sorprendió que el gobierno local no tramitase la solicitud de la playa fluvial, ya que la Confederación está en manos “enemigas” y si tan convencidos estaban de que no se permitiría, la denegación sería una forma de escurrir el bulto y recurrir a esa cantinela de “la culpa es de otros”. Pero ¡qué cosas! no ha pasado eso, sino que una solicitud sencilla realizada por un grupo municipal ha logrado lo que se decía imposible, con lo que se les ha vuelto en contra el asunto y se ha demostrado que no es que no se pudiese, es que no se quería.

Ahora la pelota está en tejado ajeno. Falta el permiso municipal para que se pueda instalar dicha escalera y el de la Diputación, que es la propietaria de dichos terrenos, y parece ser que no están muy por la labor de hacerlo, probablemente por no dar una victoria política a un adversario al que curiosamente la propia alcaldesa le debe el bastón de mando.

La cuestión se complica con las normativas medioambientales y demás, ya que crear una playa fluvial no es tan sencillo como hacer un acceso al río... pero al menos algo es algo. La instalación de la escalera es legal y si la gente quiere tumbarse en el césped y bañarse usándola no veo dónde está el problema. Imagino que habrá que señalizar convenientemente que no hay socorristas y esas cosas pero el acceso al río es libre hasta donde yo sé.

¿Cuál es la consecuencia evidente de todo esto? Que si este año no tenemos acceso público al río es porque a la alcaldesa y al presidente de la Diputación no les da la gana. Hay permiso y hay ubicación. Lo que no parece que haya son ganas, y es sorprendente porque se trata de una instalación poco costosa que sería muy aprovechable por los ciudadanos en los meses de verano sin tener que recurrir a pagar religiosamente la mensualidad de una sociedad privada que explota un bien público como es el margen del río, que esa es otra cuestión en la que no voy a entrar porque entiendo que si tienen derecho, pues lo tienen.

Lugo es una ciudad que tradicionalmente ha vivido de espaldas a su río, y los momentos de crisis como los que todavía vivimos ponen estos temas en primer plano porque tener playa fluvial ayudaría a sobrellevar el no poder ir a otras.

El BNG afirma que le pasará el tema al Ayuntamiento para que haga la playa, sabiendo que es más complicado de lo que dicen porque de no ser así la acometerían ellos mismos con los fondos del grupo municipal, y así terminarían lo que han empezado. Claro que también es más fácil gastar dinero ajeno que propio y que los engorrosos trámites administrativos los haga un tercero.

En cualquier caso indiscutiblemente es un gran éxito del BNG para la ciudad, y se ha demostrado que no todo son expedientes farragosos ni procedimientos complejísimos, es ponerse. Si este año nos bañamos en el miño será gracias a ellos, pero dudo que ocurra.

* En contra de mi costumbre he editado este artículo a los pocos minutos de publicarse para corregir ciertas inexactitudes, ya que realmente lo que se ha conseguido no es una playa fluvial sino un acceso al río, lo cual no es un tema menor pero tampoco quiero exagerar.

jueves, 6 de julio de 2017

Telelugo echa el cierre

El único canal de televisión lucense que quedaba dejó de emitir el 30 de junio
Hubo un tiempo en que en Lugo había dos canales locales de televisión, uno llamado Televisión Lugo y otro Lugovisión. Hoy no hay ninguno.

Televisión Lugo, la primera televisión local de Lugo
y la segunda de toda Galicia
Televisión Lugo fue el canal pionero, y como suele suceder con estas cosas sólo la fuerza de voluntad, las ganas, el empuje y el riesgo económico asumido por unos auténticos héroes de la comunicación lucense logró poner a andar este canal local. Únicamente Ferrol en toda Galicia consiguió algo parecido antes (y porque contaba con el respaldo económico de la Mancomunidad de Ayuntamientos de la Ría de Ferrol), siendo la de aquí realmente la primera cadena privada que mereció ese nombre. La ciudad vio cómo al igual que las grandes capitales contábamos con un canal propio que ofrecía información, entretenimiento y lo más importante de todo, independencia y localismo.

Comenzó sus emisiones a modo de prueba en las fiestas de San Froilán de 1994 de la mano del equipo formado por Julio Giz y Carlos Rodríguez Arias, al que muchos conocimos por su VideoLugo (qué tiempos aquellos en que bajaba a alquilar los VHS, normalmente de películas de Diney como “Mi amigo el fantasma”, “Herbie” o “Mi cerebro es electrónico”), empresa que evolucionaría en Ophiusa, una fantástica productora de cine y televisión que hizo programas para Televisión de Galicia y que logró que varios de sus vídeos fueran declarados de interés turístico nacional, ahí es nada. Las instalaciones de Ophiusa fueron el germen de Televisión Lugo.

Grabación de un programa de Televisión Lugo
Tras el arrollador éxito de Televisión Lugo en aquella prueba piloto se emitían programas de producción propia desde las seis de la tarde a las doce de la noche, y todo Lugo se pegaba a la tele para ver a su vecino, al concejal de turno o, por qué no, a ellos mismos en la pantalla aunque lo negaran con una aparente indiferencia que nadie se tragaba. Fue una época maravillosa que quedará para la historia de la comunicación lucense.

Unos años más tarde El Progreso puso en marcha su propia cadena de televisión, Lugovisión. En esto también fuimos pioneros ya que nuestra ciudad fue la primera de Galicia en tener dos canales privados locales funcionando al mismo tiempo, aunque el más reciente tenía ciertos roces con la legalidad que, probablemente por ser vos quien sois, se soslayaron a mayor gloria del cuarto poder.

La lucha fue encarnizada, y la balanza finalmente se inclinó del lado más poderoso, que tiró de talonario para unirse al adversario que no pudo vencer. A finales de 1998 El Progreso se hace con Televisión Lugo y la fusiona con Lugovisión, dando lugar a Telelugo, que se mantuvo durante estos 18 años hasta el pasado viernes 30 de junio de 2017, una fecha negra en nuestro calendario local ya que hemos perdido la única cadena local que nos quedaba.

Tras una gran época en que Telelugo contaba con una plantilla que en 2008 sumaba 20 trabajadores, las cosas fueron empeorando y, aunque esto son suposiciones de mi cosecha, las fechas hacen entender que la crisis hizo estragos en los balances de la cadena. 

El gran debate de Arias y Candia dirigido por Paco Nieto
El último intento de reflotar la cadena fue una valiente apuesta por las tertulias locales de la mano del genial Paco Nieto, que convirtió el plato de Telelugo en la continuación del inexplicablemente extinto Club de Opinión que inició la impagable Tonina Gay en nuestra ciudad y que duró décadas en antena. Las tertulias televisivas dirigidas por Paco tuvieron momentos estelares como el debate entre Elena Candia y Raquel Arias en su carrera hacia la presidencia provincial del PP entre otros que tenían al “todo Lugo” pegado a la pantalla.

Sin embargo ni siquiera eso permitió frenar la caída. Supongo que las cuentas no cuadraban y la plantilla se fue reduciendo hasta que en abril quedaron únicamente dos personas que se hacían cargo de todo.

La televisión local nos deja bonitos recuerdos. Desfiles de moda con ropa de las tiendas de nuestra ciudad y modelos patrios (Marcos, aún tengo guardado el vídeo por ahí…), tertulias de interés (incluso yo mismo participé en alguna y era emocionante) e incluso programas de cotilleos. Una época inocente, en que mucha gente de Lugo se peleaba por ir a hacer televisión gratis porque le emocionaba la idea…

Liborio García comenzó en
Telelugo su andadura televisiva
“Nadie veía Telelugo” pero si salías medio segundo al día siguiente todos te decían que “haciendo zapping te vi de casualidad”. Se acabó ver esos anuncios (algunos un poco viejunos la verdad, pero que tenían hasta su encanto) y los telenoticias locales que ahora se convertirán en un monopolio o un duopolio regional, lo cual nunca es bueno porque habrá mucha Coruña, mucho Vigo y poco Lugo.

Todo eso se pierde con el cierre de Telelugo. Se convierte ahora en un canal digital, El Progreso TV, que sin duda será más viable económicamente y más sencillo porque no deja de ser una especie de canal de Youtube bien organizado, pero me van a permitir decir que no es lo mismo, como tampoco es igual la prensa en papel que en una página web. Comprendo que la empresa tiene que hacer lo necesario para tirar para adelante pero no me pidan que me parezca positivo. La evolución de las comunicaciones va arrasando con proyectos que fueron maravillosos y cambiándolos por otros que probablemente no sean mejores ni peores, pero que sí tienen sin duda menos poesía.

Televisión Lugo, Lugovisión y Telelugo son tres nombres que ya no estarán entre nosotros, y qué quieren que les diga, los que somos más lucenses que la Muralla los echaremos de menos.

miércoles, 5 de julio de 2017

¿Para cuando una Federación de Asociaciones del Arde Lucus?

La unión hace la fuerza

Prometo que salvo que pase algo de calado no les voy a dar el coñazo con el Arde Lucus durante más días, pero creo que es importante hacer una última reflexión en alto sobre un tema que ha estado planeando sobre la fiesta durante, al menos, sus últimas ediciones.

El muy leído artículo de ayer provocó una serie de llamadas y mensajes que me comentaban en privado ciertas cuestiones que no querían poner en foros públicos, entre otras cosas porque hay gente que tiene miedo de hacer críticas a la organización del Arde Lucus al sentir una dependencia muy grande del Ayuntamiento… y sus subvenciones.

Durante toda la fiesta y más intensamente desde que publiqué ese artículo he escuchado las mismas quejas, coincidentes con las que puse ayer en parte o en su totalidad, y algunas más que no se me ocurrieron a mí como que el desfile conjunto del sábado tiene que organizarse de otra forma para no estar parando cada 200 metros y que se haga eterno el total del recorrido. Hay temas que son recurrentes año tras año y que siguen sin solucionarse a pesar de su sencillez.

Pero lo que me preocupa no es únicamente esa coincidencia o no, sino el hecho de que la dependencia económica de las arcas municipales impida que las asociaciones puedan hablar libremente de los defectos que aprecian en la organización. Así no se avanza.

Actualmente hay 18 asociaciones en el Arde Lucus y varían desde la veteranía de la Cohors III Lucensium, que fue la primera en crearse hasta donde yo sé, hasta la novedad de la Urbanae que si no me equivoco es la más reciente. También hay diferencias en el número de miembros, el esfuerzo en el montaje y la implicación y peso en la fiesta, pero sin duda hay algo que es homogéneo: todas quieren lo mejor para Lugo y para el Arde Lucus y en ocasiones no se atreven a poner ciertas cuestiones sobre la mesa para no pisar el callo equivocado, que es el de quien firma los talones o quien decide si se presta o no tal espacio a determinada entidad.

El papel de las asociaciones no es que sea importante, es que es imprescindible. Podrán dejar de venir una, dos o o tres, pero si todas faltaran no habría fiesta alguna y el evento se reduciría a la nada. De hecho las agrupaciones sin el Ayuntamiento tendrían más fácil organizar un Arde Lucus que el Ayuntamiento sin las asociaciones, y por eso es raro que se detecte ese temor a soliviantar a la autoridad, como si estuviéramos en la España de hace 50 años.

Creo que todo se debe a la táctica del “divide y vencerás”. Como en todas las cuestiones en que participan distintos colectivos hay intereses contrapuestos, y es innegable que surgieron, surgen y surgirán roces por cuestiones más o menos importantes, pero si las asociaciones no aprenden a solucionar esos temas por sí mismas estarán condenadas a perpetuar una dependencia desproporcionada de la administración que tiene que facilitar, coordinar, ayudar e incluso dirigir, pero no gobernar en exclusiva el Arde Lucus.

Les voy a poner un ejemplo bastante claro. El año que viene desaparece la actual ubicación de la castra porque es un terreno privado que por razones que desconozco no van a volver a prestar. Allí se alojan varias asociaciones (Caetra Lucensium, Civitas, Clan de Breogán, Tir Na Nogh, Lughdunum, Lucus Equites y Terra Copora) a las que se les dijo que el próximo año se tendrían que instalar en el entorno del río Miño.

Parece que esa idea está siendo muy contestada y probablemente se descarte porque el disparate de mover una parte del Arde Lucus a donde Cristo perdió las sandalias es una barbaridad de tal calibre que debería provocar una respuesta contundente no solo por parte de las siete entidades implicadas sino del total de asociaciones de Arde Lucus, e incluso de otras externas pero interesadas en que el casco histórico mantenga la fiesta en su entorno. Es una de esas cuestiones en que hay que hacer piña porque es la única forma de defender el conjunto.

También hay cuestiones prácticas que sería de interés afrontar en pandilla. Por ejemplo, para almacenar el material de las diferentes asociaciones no hay espacio que llegue. Alquilar una nave una sola entidad es inviable, pero ¿y juntándose todas? A tanto el metro cuadrado sería sencillo encontrar un espacio que solucione de una vez por todas los problemas de ubicación de todos los trastos que año tras año por arte de magia (y mucho sudor) se convierten en campamentos y sedes de los distintos grupos.

Quizá ha llegado el momento de que las asambleas de las diferentes asociaciones debatan la conveniencia de crear una Federación de Asociaciones del Arde Lucus, una entidad que tenga la fuerza suficiente como para defender los intereses de la parte que más se mueve y que más se esfuerza para que esta fiesta tenga el éxito que año tras año logra. Los que realmente son protagonistas y artífices de la cita han de poder opinar con autoridad sobre las fechas, sobre si es necesario poner una fija, sobre el programa, las ubicaciones y todos los temas que se consideren relevantes y que puedan canalizar sus propuestas e inquietudes en una mesa en que se hable de igual a igual con la administración.

Hay que poner en valor el titánico y desinteresado trabajo de los participantes del Arde Lucus. A fin de cuentas extender cheques con dinero ajeno es mucho, muchísimo más sencillo que montar y desmontar campamentos y desfilar cargados con 30 quilos de equipo como hacen algunos lucenses por amor a su ciudad. Va siendo hora de organizar un contrapeso razonable al poder de la administración en una fiesta que surgió del pueblo y es de la gente.

martes, 4 de julio de 2017

Los aciertos y (reiterados) errores de organización del Arde Lucus


El Senado en su sesión del viernes por la noche. Foto: Facebook oficial de Arde Lucus

No tiene nada que ver vivir el Arde Lucus desde el interior que observarlo desde fuera. Sin embargo incluso en ese “dentro” hay dos grupos diferenciados, y que nadie entienda que me refiero a categorías o niveles porque creo que son tan fundamentales las personas que forman parte de asociaciones como todos aquellos vecinos que se molestan en caracterizarse (ya saben que usar el verbo “disfrazar” es pecado capital en esta fiesta) y participan activamente en los festejos, que también son parte del Arde Lucus como el que más.

Pero para lo que nos ocupa, que es hablar de la fiesta y de sus aciertos y errores, cualquiera puede entender que no es lo mismo estar en el desfile que mirando. Todo tiene sus ventajas y desventajas, ya que si vas en la comitiva no ves más que los cien metros que van delante y detrás de ti, con lo que te pierdes casi todo… aunque también es cierto que probablemente la experiencia sea más intensa.

El programa es un ladrillo difícil de leer y entender
Desde el punto de vista del observador creo que es una obviedad que el mayor problema de esta fiesta es el caos que se monta cada año con el tema de las actividades. Esa obsesión por rellenar el programa con cientos de acciones que se solapan y que son imposibles de ver en su totalidad parte de una más que discutible visión de que la gente piense que se deja cosas para volver otro año. Quizá lo importante sería que vean y disfruten de lo que les apetezca y vuelvan porque les gusta, ¿no creen?

Obviamente habrá solapamientos porque si hay 18 asociaciones locales más las invitadas de fuera es imposible que no coincidan en horarios. Sin embargo no hablamos de eso sino de que no tiene sentido que se trate igual en el programa una actividad única y puntual como pueda ser el circo, la firma de la paz o el desfile conjunto de todos los participantes que otras cuestiones que son actividades continuadas como desfiles o acciones que se desarrollan en diferentes campamentos y que realmente no tienen horario. Lo único que se hace es crear confusión y volver loca a la gente que se pierde y opta por pasar de todo y pasear a ver si se encuentra con cosas interesantes.

Por otro lado hay una más que discutible coordinación, probablemente derivada de lo anterior. No es normal que cuando un grupo está interpretando una obra en la Plaza de España no pasen uno ni dos sino tres desfiles dando a los tambores, lo que anula totalmente el ya de por sí regular sonido (el aire libre siempre es puñetero para esto, aunque este año ha funcionado mejor que otros). ¿Tan difícil es evitar que en dos o tres actos puntuales no pase nadie por allí tambor en ristre? De algún servicio público que pone la sirena para abrirse paso sin mediar emergencia alguna ya mejor ni hablamos porque eso tiene más tela que cortar.

Tampoco está muy bien llevada la cuestión informática. Tener una cuenta de Twitter y Facebook y no sé cuántas cosas más y no actualizarla en toda la fiesta más que con cuatro avisos preprogramados de actos que vienen en el programa no es que sea una torpeza es que es una inutilidad. Lo suyo sería que estuvieran metiendo todo el rato vídeos y fotos de la fiesta, que para eso se entiende que les han contratado y no para, simplemente, retuitear las fotos que pone otra gente.

La caída de afluencia es obvia y ha dado lugar
a bromas como esta noticia de los grandes de Lugonews
El tema de la fecha, que ya tratamos anteriormente, se ha demostrado perjudicial para la afluencia de público. Aunque el sábado y el domingo hubo gente (yo creo que medio Lugo se echó a la ronda para ver el desfile) cae de cajón que la asistencia a la fiesta fue bastante menor que en ediciones anteriores, por mucho que nos vayan a contar un día de estos que se han superado todos los registros y que han venido chorrocientasmil personas, dando cifras ridículas que no se creen ni los que las dicen, ni los que de forma irresponsable las difunden dándoles un intento de veracidad que fracasa clamorosamente, ni los que las leen. Pero las dan una y otra vez.

El hecho de alterar la fecha a capricho de la organización no solo es una torpeza sino un peligro para ellos mismos porque en casos como el de este año, en que meten la pata y fastidian a mucha gente que no pudo disfrutar del Arde Lucus (los que trabajan en comercios que abrieron por ser primer fin de semana de rebajas, por ejemplo, y que han visto lo que viven los trabajadores de hostelería en TODAS las fiestas importantes), la responsabilidad es exclusivamente de quien ha tomado una mala decisión. Si simplemente fijaran que es “el tercer fin de semana de Junio” se acababa el problema y si coincide con Corpus, la Ofrenda o San Juan es cuestión de mala suerte (según el punto de vista) y no es culpa de nadie.

No les puedo hablar de las actuaciones de las demás asociaciones porque cuando uno está metido en lo suyo se pierde medio Arde Lucus. He podido ver los espectaculares campamentos de A Castronela o de los Mercenarios Galaicos, que no conocía y que se unen a las demás magníficas sedes ya tradicionales como la de la infalible Cohors III Lucensium o la Castra… pero no pude ver sus actividades porque coincidían bastante con las nuestras y por ahora lo del don de la ubicuidad no lo acabo de dominar. La única actuación que pude ver es la de las maravillosas Vestales, que se lo toman muy en serio y que han logrado hacerse un hueco en una ya difícil competencia.

También pude ver el circo, un espectáculo que se innova lo mismo que una piedra de cuarzo, que la metes en un cajón porque te parece muy bonita y allí sigue sin pena ni gloria años después. Está bien, no les digo que no, pero cuando vienen todos los años y repiten lo mismo ya casi sabes hasta quién va a ganar y el único aliciente es fijarse en las meteduras de pata como cuando el presentador (una vez más han triplicado al pobre Paulo Fabio Máximo, otro error de coordinación que inexplicablemente se repite año tras año como mínimo desde 2012) dijo que en el imperio romano “nunca se pone el sol”, cuando como todo el mundo sabe ese era el imperio español de Felipe II.

El tema del idioma tampoco me acaba de hacer demasiada gracia. Una fiesta con reconocimiento de interés turístico autonómico y nacional y que aspira a ser internacional debería ser un poquito más “abierta”. Que en la web del Arde Lucus no se pueda descargar el programa más que en gallego tiene delito, y sobre todo cuando existe en papel, con lo que lo hay maquetado en algún ordenador de por ahí pero no les ha dado la gana de que los de fuera de Galicia lo puedan leer con comodidad. Como si lo políticamente correcto no fuera el bilingüismo (de hecho no estaría mal tener el programa en inglés o más idiomas ya que en Internet es gratis poner los que se quieran) sino hacer un desprecio hacia el castellano para quedar de progre y de defensora del gallego, cuando no es cierto.

Hablando en "lingua extranxeira"... el castellano...
Más inaceptable fue todavía la frase de Carmen Basadre en uno de los actos centrales de la fiesta, cuando dirigiéndose al público y en atención a las asociaciones invitadas del resto de España dijo en gallego (o algo parecido al gallego) que “se non vos importa falarei en lingua extranxeira”… y pasó al castellano… ¡”Lingua extranxeira”! … Inconcebible, y supongo que daría una pobre impresión a los amigos de Asturias, León o Cartagena que pudieran estar allí, llamándolos extranjeros en su propio país que es esta España nuestra.

Hilanderas en acción
El Arde Lucus tiene todavía mucho margen para mejorar. Hay que prestar más atención a los detalles y dejar de centrarse en la cantidad y pasar a valorar la calidad. Asociaciones que han empezado hace poco tiempo como Pax Romana han entendido que es fundamental hacer las cosas poco a poco y bien en lugar de lanzarse a “rellenar” costa de la calidad. Su campamento con hilanderas (por cierto, unas señoras encantadoras dispuestas a explicar todo), herreros, y muchas más actividades montadas con sencillez pero con innegable gusto y fidelidad es lo que tiene que ser esta fiesta.

Lo mejor del Arde Lucus sin duda es el ambiente de fiesta, la camaradería, la colaboración, la participación y el cariño que le ponen todos a lo que hacen. No es comprensible desde un punto de vista puramente pragmático que tantas personas inviertan tanto tiempo y esfuerzo en algo que no les repercute un céntimo, pero es el milagro que la ciencia de la economía no puede explicar, el milagro de una ciudad orgullosa y de un montón de gente generosa que comparte con los demás lo único que no se puede comprar: el tiempo.

Felicidades a todos los que han trabajado tan duro. A pesar de los obvios fallos de organización el Arde Lucus sale adelante cada año gracias a vuestra imprescindible participación. Lugo os debe mucho.

lunes, 3 de julio de 2017

Un Arde Lucus entre amigos

La Sede del Senatus Lucus Augusti

El Arde Lucus MMXVII ha terminado. Es algo más de la una de la mañana y el cansancio junto a la idea de que mañana toca levantarse razonablemente pronto para ir a desmontar la sede no consiguen reducir ni un ápice la satisfacción de formar parte de una celebración tan hermosa y tan divertida. Mañana quizá sea más crítico pero hoy no puedo porque para mí, y al final uno es subjetivo como todos, ha sido el mejor Arde Lucus y eso es así gracias a los amigos del Senado. 

Ha sido un más que memorable Arde Lucus porque supuso volver a casa y sentirte tan cómodo como si nunca te hubieras ido gracias a la generosidad y la bonhomía de los compañeros, que nos hicieron sentir bienvenidos.

Tras un par de años en dique seco por razones que ahora no vienen al caso, tengo el enorme honor de volver a formar parte del Senatus Lucus Augusti, un grupo de gente sana, honrada, divertida, algo gamberra pero sin dobleces y que aceptan a los demás como son, sin la más mínima reserva. Un grupo que se formó en el 2012 y que hoy está más unido que nunca y en el que a nadie se le pasa por la cabeza escurrir el bulto a la hora de hacer cualquier cosa. Al contrario todos están deseando poder ayudar, cargar cajas, poner comida en la mesa o echar una mano al de al lado. Lo que sea con tal de colaborar, y eso es lamentablemente menos habitual de lo que debería como bien saben ustedes.

Los desfiles al paso marcado por los tambores, la gente que se toma tan en serio lo de vernos de senadores que o nos aplaude a rabiar o nos insulta como si realmente les estuviéramos robando sus impuestos o expropiando sus tierras, las fiestas hasta las tantas cantando hasta quedarse ronco, las cañas, las togas, los decorados, las demás asociaciones que son grandes anfitriones y compañeros… todo eso es el Arde Lucus, claro que sí, pero sobre todo lo es el ambiente de camaradería y buen rollo que se crea en nuestra asociación.

Es un auténtico privilegio ser uno más en este grupo. Gracias por el mejor Arde Lucus posible, un Arde Lucus entre amigos.

viernes, 30 de junio de 2017

Comienza el Arde Lucus

El Senatus Lucus Augusti 

Un año más comienza la fiesta que inicia el calendario de eventos veraniegos de Galicia, el más que exitoso Arde Lucus, un evento basado en el pasado romano de nuestra ciudad que a pesar de su juventud ya ha sido declarado Fiesta de Interés Turístico Gallego y Fiesta de Interés Turístico Nacional.

El nutrido programa de actos, que se puede consultar en la web www.ardelucus.com (aunque lamentable e inexplicablemente solo está colgado en gallego, lo que contradice su vocación universal) incluye numerosas actividades como desfiles, un circo, actuaciones teatrales, bautizos y bodas de diferentes ritos, deportes de época, luchas y sobre todo mucha muchísima animación callejera.

Expidiendo salvoconductos 
Este año tengo el honor de ser nuevamente miembro del Senatus Lucus Augusti, lo que agradezco enormemente a los compañeros, y tendremos nuestra sede en la habitual ubicación de la Plaza de la Constitución. Una renovada estructura, mejorada con un frontón con bajorrelieves y decorada con una reproducción del Ara Pacis romana albergará a los Senadores y sus invitados. En esta sede se podrá conseguir el salvoconducto romano, escrito en latín (no se preocupen, se entrega con una traducción), realizado en papiro, lacrado con el sello senatorial y personalizado para cada ciudadano.


La actividad de la Asociación se centrará sobre todo en sus dos representaciones, que tendrán lugar el viernes a las 22:25 y el domingo a las 14:00 en la Plaza de España y en las que se juzgará a la vestal Livia Augusta además de tratar otros asuntos de importancia para la ciudad como la construcción de una Muralla para defender Lucus Augusti.

El Senado en sesión 
Habrá actividades para niños el domingo por la mañana con juegos de época en la sede del Senado y hay que destacar el I Concurso de dibujo infantil “Dibuja tu Arde Lucus” organizado con la colaboración de La Voz de Galicia. Este concurso tendrá lugar durante todo el Arde Lucus en la sede del Senado, y podrán participar todos los niños y niñas de hasta 13 años que lo deseen. Las bases se pueden consultar en www.spql.es y el premio consistirá en una toga de senador para el ganador y el privilegio de acompañar al Senado como invitado de honor en la firma del tratado de paz que tendrá lugar el domingo a las 21:00 en las cuestas del parque.

Además, el Senatus Lucus Augusti inaugurará el circo, recorrerá las calles de la ciudad visitando los campamentos y asentamientos de todas las asociaciones participantes en el Arde Lucus participando, además, en los principales actos de la fiesta.

En un plano más serio, también se rendirá un sencillo pero sincero homenaje a Manuel Ouro Ramos, miembro del Senatus Lucus Augusti recientemente fallecido. Tendrá lugar durante el apagado del fuego sagrado, el domingo a las 23:15 horas en la Plaza de España.

Lugo se convertirá este fin de semana en Lucus Augusti, el sueño del emperador Augusto que encargó a su legado Paulo Fabio Máximo (a quien tengo el placer de encarnar de nuevo en las sesiones del Senado gracias a la generosidad del amigo Manuel Buján) fundar una ciudad en este punto concreto del vasto territorio de su imperio.

¡Viva Lucus Augusti! ¡Feliz Arde Lucus!

jueves, 29 de junio de 2017

El Arde Lucus ¿es (y ha de ser) fiesta o cultura?

Hoy a las 13:00 en el HULA
habrá una interesante charla sobre medicina romana
Supongo que muchos de los lectores de este blog ignorarán que hoy a las 13 horas en el salón del actos del HULA hay una interesantísima Conferencia Magistral impartida por el profesor y doctor José Carro Otero, presidente de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia, titulada “Algunos casos quirúrgicos de la medicina romana en el noroeste de Hispania”. Una charla de una eminencia como el doctor Carro sobre un tema de tanta trascendencia como saber qué hacían los romanos en sus “quirófanos” de nuestra zona nos debería acercar más a la realidad del Lucus Augusti romano, ya que lo habitual cuando se busca documentación sobre estos temas es que sea más global y no enfocada a nuestro territorio.

Por otra parte, también hoy a las 20 en el ayuntamiento hay una “cata histórica” en que el profesor e historiador Gómez Vila hará un repaso por la vida cotidiana del Lugo que recreamos en el Arde Lucus en su conferencia “vivir, morir y amar en la antigua Lucus Augusti”, y el Museo Provincial y el del mar organizan visitas guiadas para difundir el mundo romano y el castreño.

También es habitual que todas las asociaciones implicadas en Arde Lucus realicen actividades culturales, charlas, caminatas, conferencias, talleres y muchas otras acciones que redundan en el mayor conocimiento de nuestro pasado por parte de los ciudadanos... aunque con escaso éxito de público habitualmente.

Todo esto, que debería ser el centro del Arde Lucus, no deja de ser una cuestión lamentablemente anecdótica que despierta un interés relativo en la ciudadanía. En una interesante entrevista que publicó La Voz de Galicia a la nueva directiva de la Cohors III, la asociación más antigua del Arde Lucus y sin duda una de las que más se lo curra, hay una frase que destaca y que se dice que “hemos llegado a un momento en el que o nos decantamos por hacer una fiesta de recreación histórica o acabamos siendo una fiesta de botellón tipo San Fermín”.

¿Qué opción creen ustedes que tendría mejor acogida? ¿Acaso los actos culturales relacionados con el Arde Lucus no son más una cuestión que se hace para quedar bien viendo la escasa asistencia de público en comparación a lo que viene a ser la fiesta en sí misma?

Si nos creemos las absurdas cifras que año tras año da el Ayuntamiento, que asegura que 600.000 personas vienen a Lugo por el Arde Lucus (cuestión que no resiste el menor análisis crítico tal y como se ha demostrado en diversos artículos de este blog año tras año) hay que decir que todo lo relacionado con el Lucus Cultural es un rotundo fracaso. Y aun cuando maticemos esa estupidez del medio millón largo de visitantes es obvio que la audiencia de lo relacionado con el mundo cultural es escasa en comparación, lo que no deja de suponer un reflejo de nuestra sociedad.

Recorte de La Voz de Galicia del 2002, el de URBIS
Coincidiendo cerca del primer Arde Lucus la Xunta de Galicia organizó una especie de “gincana” basada en el Lugo Romano llamada Urbis. Fue un proyecto apasionante con participación de colectivos teatrales, el Museo Provincial e incluso era tan relevante desde el punto de vista cultural que a los participantes universitarios se les otorgaba un crédito de libre configuración. Asistían a conferencias y después respondían a preguntas sobre los diversos temas planteados y aprendían, ¡vaya si aprendían! Pero la asistencia de público fue nula, aunque hay que decir que tampoco colaboró la climatología que fue terrible.

Quizá habrá que asumir que esto es así y dejar de intentar quedar bien con actividades que son interesantísimas pero que no atraen a la gente… o hacer hincapié donde todas estas cosas se inician, en los colegios.

Esa misma charla sobre medicina del Lugo romano si en lugar de hacerse en el HULA tuviera lugar en el salón de actos de un instituto quizá tendría mayor aceptación, y de igual forma la de la vida cotidiana del ciudadano del Lucus Augusti podría encandilar a chavales de edad escolar si se adapta el formato para hacerlo más ameno para ellos. Ahí es donde se cambia la forma de ver el mundo, a los cuarenta y pico ya es tarde salvo honrosas excepciones.

El Arde Lucus es una fiesta. Nació como una fiesta creada por unos valientes hosteleros y seguirá brillando mientras se considere como tal. No es necesario que se convierta en un botellón masivo como el ejemplo drástico que pone la Cohors, pero es muy positivo que lo mencionen para saber de dónde hay que huir y hacia dónde tenemos que intentar encarrilar la cuestión.