viernes, 26 de febrero de 2021

Por fin se puede comprar en la Plaza y el Mercado desde el ordenador (y sin pagar más)

La web es bastante minimalista, y la verdad es que ayuda a no distraerse

Cuando pensamos en venta a través de Internet la asociamos con grandes distancias. Un producto adquirido en Sevilla se envía a Lugo y otro de Ponferrada se lleva a Barcelona. Sin embargo la tecnología también nos ha de ayudar a disponer de los productos de cercanía y con esa filosofía la asociación Lugo Monumental se ha aliado con Kibus, una plataforma web de compras a través de Internet destinada al mercado local.

He de insistir en que este blog es mío, no de la Asociación, pero entenderán que cuando se hace algo interesante pueda habla de ello... y esto me parece un tema realmente interesante.

¿De qué va esto? ¿Qué es Kibus?

Es una plataforma web donde los lucenses pueden comprar sus productos frescos de toda la vida de Plaza y Mercado, con servicio a domicilio. Es la modernización de la idea base del comercio local: carnes, verduras, hortalizas, frutas, panes y otros alimentos frescos y ecológicos están disponibles a través de la web.

¿Qué ventajas tiene para el cliente?

Además de las obvias en cuanto a comodidad, no cargar pesos, evitar desplazamientos y, en el escenario actual, evitar en la medida de lo posible el contacto con grupos de personas, la web tiene unas grandísimas virtudes para el cliente:

  • Los puestos son los de la Plaza y el Mercado de toda la vida, con la garantía y la confianza de siempre.
  • Se actualizan diariamente los precios y el género disponible.
  • Se pueden realizar visitas virtuales a cada puesto para ver en directo los productos que se ofrecen cada jornada.

Sin coste para el cliente:

  • El envío es gratuito para el cliente. No hay tampoco pedido mínimo. 
  • No hay incrementos en los precios porque los costes los asume el vendedor. Es una forma de ayudar a que sus clientes de siempre tengan una forma de acceder a sus productos de toda la vida con mayor comodidad y con total garantía.

¿A quién está dirigido?

A todos. Al cliente de siempre de la Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Ballesteros pero también al que por su trabajo o quehaceres diarios, no tiene tiempo para acercarse físicamente a hacer la compra.

La experiencia de Kibus indica que el perfil de usuario se ha ido ampliando también al sector de la población de edad más avanzada  ya que le resulta más cómodo no cargar con su compra diaria.

Sostenibilidad, proximidad

Sin ningún género de dudas hay pocas cosas más ecológicas y sostenibles que el apoyo y el consumo de producción local, cercana, de artículos de nuestra magnífica tierra que están disponibles en la Plaza y el Mercado.

  • Se reducen los gastos y las emisiones contaminantes asociadas al producto importado desde grandes distancias.
  • Se apoya la economía local.
  • Se fomenta el empleo en Lugo y la iniciativa del sector primario.

¿Cuándo se podrá hacer la compra a través de esta plataforma?

Ya está disponible. La web ya está en marcha y a través de www.kibus.online, cualquiera puede hacer la compra con un solo clic en de la Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Ballesteros.

¿Qué puestos están disponibles?

  • Pescados Mary Paz
  • Frutas y hortalizas Mar
  • Alimentación Café-Bar Vázquez Lolo
  • Panadería Pastelería Illán
  • Mantequería Masari
  • Carnicería Somoza
  • Carnicería Rafa
  • Productos Galegos Lola
  • Frutas Laurín
  • Carnicería Ecolóxica Traloagro
  • Productos Artesanos Peteiro
  • MangiArte

Hay que decir que esta plataforma es la respuesta privada al fracaso público en la página municipal de Plaza y Mercado. Una web que nos ha costado a los lucenses una barbaridad de dinero y que sigue sin estar operativa. Vergonzoso.

jueves, 25 de febrero de 2021

A bofetadas por llevarse el mérito de un fracaso

 

A la izquierda el PP en la Tinería. A la derecha el BNG en la Tinería. En el centro, la Tinería...
Fotos de Diario de Lemos, El Progreso y La Voz de Galicia de izquierda a derecha.

La política tiene estas cosas: es el único foro donde la gente se pelea por asumir la paternidad de un sonoro fracaso como es la “rehabilitación” de la Tinería.

El BNG, supongo que escocido por la crítica que le hace el PP por no querer abrir el nuevo Auditorio desde hace 8 meses (después de haber estado mareando el Ayuntamiento la perdiz para no recibirlo), saca a la palestra la “inacción” de la Xunta en la Tinería. La respuesta de la administración autonómica no se hizo esperar, y sacó pecho por los muchos millones de euros invertidos (más de 25, según aseguran) y el “gran trabajo” hecho rehabilitando 24 edificios con 57 viviendas entre todos ellos.

¿Soy el único que ve las matemáticas del asunto? ¿Se dan cuenta de que cada edificio sale en más de un millón de euros y cada vivienda nos cuesta más de 400.000 euros? ¿Se puede vender eso como un éxito?

“Es que no cuentas los bajos”, podrá decir el lector avispado. Y tiene razón, no los cuento porque salvo el de Recados Lugo, Una de Romanos y Sara Lage (diseñadora de trajes de novia), el resto están vacíos y no los consiguen colocar a nadie ni regalados, casi literalmente. El Breogán, por ejemplo, se hizo con la joya de la corona en la “subasta” del Ayuntamiento y obtuvo un impresionante local que está exactamente igual que cuando se adjudicó porque no tuvieron en cuenta que la obra para ponerlo a funcionar cuesta un congo y que sólo lo podrían disfrutar cuatro años, a pesar de que el Ayuntamiento mintió consciente y reiteradamente (aún lo hace de vez en cuando) diciendo que se podría “prorrogar”, algo totalmente ilegal.

Pero a lo que íbamos. La pelea es tan absurda que refleja el universo alternativo en el que viven nuestros mandatarios. Esa extraña dimensión paralela en que 25 millones de inversión para conseguir que una ruina total sea una ruina parcial les parece un gasto no sólo aceptable sino digno de liarse a bofetadas en la prensa para colgarse la supuesta medalla. Y así todo.

La estrategia con la Tinería fue errónea desde el minuto cero. La aparente buena idea de comprar las casas con dinero público y luego rehabilitarlas con más dinero público se contrarresta con la dura realidad: ¿y después qué? ¿Hacemos viviendas sociales para “rehabilitar el barrio”? ¿Las vendemos? Ese es el problema, señores, que la Xunta ni puede ni debe meterse a inmobiliaria o a fondo de inversiones porque sus motivaciones son diferentes a las del mundo real.

Si querían rehabilitar la Tinería les sobraban cuatro quintas partes del presupuesto que han dilapidado para (casi) nada. Si hubieran aprobado un plan de ayudas directas a los propietarios para rehabilitar las casas, con subvenciones a fondo perdido por un total de esos 5 millones de que les hablo habría cuchilladas para presentar las solicitudes en el registro y tendríamos el barrio rehabilitado y funcionando, porque los particulares sí saben cómo hacer las cosas para que su inversión no sea ruinosa. Venga, seamos generosos, pongamos otros cinco millones. Me siguen sobrando quince.

Es el drama de este país. Mientras el emprendedor cuenta en céntimos la administración habla en millones de euros porque el dinero “no es suyo” y le tira de un pie gastar ocho u ochenta. Paga Juan Pueblo, pagamos todos, así que da igual.

Eso explica tantas y tantas cosas… Y nosotros, el pueblo, mirando para otro lado y aplaudiendo con las orejas cuando se dan codazos para salir en una foto de la que por pura lógica deberían huir despavoridos. La foto del fracaso de la Tinería.

* NOTA: He añadido a los locales en uso el de Recados Lugo, que no había puesto inicialmente porque no me coincidió nunca ver gente allí pero me dicen que sí está en uso. Lo mismo sucede, supongo, con una oficina en que está una guía de turismo, que jamás me ha coincidido ver en ese lugar. En todo caso, al César lo que es del César.

miércoles, 24 de febrero de 2021

48 meses con el nuevo Auditorio terminado y cerrado

Los patios de butacas de uno y otro auditorio son muy diferentes... y eso da miedo.
Fotos de El Progreso y La Voz de Galicia respectivamente

Cuatro años lleva terminado el nuevo auditorio de Lugo, cerrado a cal y canto por las “diferencias” entre administraciones e incompetencia pública, un sainete en que quien está pagando las consecuencias es el sufrido ciudadano que ve cómo los rifirrafes entre partidos políticos y la nula gestión municipal se traducen en una gestión nefasta de todo cuanto se toca.

Primero era que no estaba terminado, luego que tenía deficiencias, después se subsanaron, que si no sabían quién pagaba el enganche a la luz eléctrica, que si tenía mobiliario, que si no lo tenía, que si se entregaba sin las instalaciones… Y ahora, ocho meses después de que se haya recibido por parte del Ayuntamiento siguen dando vueltas a las supuestas deficiencias (que se entendía corregidas y que por eso lo recibieron) que tiene el edificio.

Ocho meses. En ese plazo no sólo deberían haber resuelto esas supuestas deficiencias, sino qu epodrían haber construido otro edificio al lado. Recuerden que el Empire State Building, un monstruo de 102 plantas, se construyó en 14 meses. Faltan seis para que se supere ese plazo para “corregir deficiencias” de una instalación que costó 25 millones de euros, que no sé ustedes, pero yo hay días que no los gano.

La tomadura de pelo colectiva que supone todo esto por parte de tirios y troyanos es un símbolo de la política lucense. Salir a protestar porque el auditorio lleva cerrado 8 meses cuando en realidad se terminó hace 48 suena a intentar desviar la cuestión de las responsabilidades ajenas... y propias. Los lucenses llevamos tanto tiempo esperando por el nuevo Auditorio que ya da la impresión de que damos por sentado que no se abrirá nunca y que quedará ahí como un símbolo de la incompetencia pública para llevar adelante cualquier cosa.

Es evidente que para el Ayuntamiento, que se emperró en ubicar esa instalación en un sitio tan extraño (aunque inicialmente Orozco lo quería en San Fiz, quizá para ayudar a vender los pisos que se proyectaban allí y que nunca se llegaron a edificar a pesar de que sí hay aceras y farolas encendidas), el Auditorio es un marrón considerable. Una cosa es salir a llorar en la prensa porque “la Xunta no cumple con Lugo” y otra muy diferente es gestionar las cosas en el día a día. No tienen más que ir a visitar el Leiraparking del HULA, esa instalación que al BNG le servía de escenario para fotos y ruedas de prensa cuando era oposición y que ahora tiene más socavones que una plaza del Irak de Hussein. Ahora ya no se hacen fotos-denuncia allí, claro.

Llenar de programación ese monstruo no es fácil. En el de Frigsa cuela cualquier cosa porque con 200 personas aparenta estar “mediado” (aunque su capacidad es de 850 butacas aproximadamente). En el nuevo, cuya capacidad anda por las 900 (sí, sólo 50 butacas más), la disposición hace que con 400 espectadores “la foto”, esa foto tan ansiada y tan temida por los responsables políticos, parezca la de un páramo.

Creo que es la mayor diferencia entre ambas instalaciones. El nuevo auditorio permitirá de un vistazo saber si una iniciativa cultural triunfa o fracasa, y eso da pavor a quienes saben lo difícil que es conseguir llenar un aforo tan ambicioso en esta ciudad.

Mientras tanto seguimos esperando. Puede que la Pandemia, esa desgracia que usan como excusa quienes no quieren hacer su trabajo, les sirva para marear la perdiz una temporadita más, pero es difícil justificar que en los presupuestos municipales no haya ni un céntimo para 2021 para poner en marcha el nuevo auditorio. Quizá quieran esperar a un año electoral, ya no sabe uno qué pensar.


lunes, 22 de febrero de 2021

La hermosa lección del compañerismo

 

Cuando se gestiona una asociación como Lugo Monumental, con escasos recursos por elección propia al no querer contar con subvenciones públicas, se asumen el trabajo y la gran limitación de las posibilidades que eso conlleva. A eso hay que unir los sinsabores de los proyectos que se proponen y no llegan a cristalizar o de las ideas que se elevan a la administración sin que ésta se moleste siquiera en responder, ninguneando a una entidad con más de cien empresas asociadas porque no conviene “dar alas” a quien no se controla a través de la financiación.

Pero hay días en que todo eso se compensa sobradamente, y el viernes ha sido uno de esos días. Bueno, en realidad los efectos aún duran así que no puedo decir que sólo haya sido un día. Es muy difícil transmitir la sensación de orgullo y de emoción con lo que ha pasado.

Verán, a la llamada que hicimos a los hosteleros para financiar la demanda contra la abusiva subida de tasas de terraza, han respondido decenas de locales comerciales que no tienen interés directo en este asunto, pero que quieren colaborar con sus compañeros.

Hosteleros jubilados, otros que no tienen terraza y que por tanto no se ven afectados por la subida y comerciantes de todo tipo de sectores ajenos a la hostelería de todo el municipio han reaccionado a la llamada de la Asociación haciendo aportaciones que desde la directiva de Lugo Monumental hemos limitado a un máximo de 25 euros por local porque no queríamos abusar de su generosidad. Esto nos ha permitido recaudar en menos de 24 horas bastante más de la mitad del dinero necesario para la demanda, que con las aportaciones de los locales interesados garantiza que la acción legal siga adelante. No hemos pedido su ayuda, ha sido algo espontáneo y natural que nos ha llegado a lo más hondo a todos y sobre todo a los vapuleados hosteleros que verán así aliviada la carga financiera de la demanda.

Ver cómo personas que no están pasando por un buen momento por la crisis sanitaria y económica que estamos sufriendo todos dejan a un lado sus problemas y echan una mano a quienes lo están pasando aún peor es emocionante. Que gente que no se ve afectada por la abusiva subida de tasas de terraza a sus vecinos hosteleros, quiera voluntariamente aportar para luchar juntos por lo que consideran una intolerable injusticia hace que a uno se le salten las lágrimas, literalmente hablando.

Los que ejercen responsabilidades públicas utilizando un dinero que no es de ellos, sino de todos nosotros, debería tomar nota de la solidaridad, el compromiso y el compañerismo de los particulares que usan sus propios recursos para ayudar a quienes se ven atropellados por una maquinaria administrativa injusta y abusiva, que sólo se quiere alimentar de disparatados aumentos de tasas basados en falsedades para financiar acciones innecesarias y que no atienden a razones.

Hoy han recibido una lección. Todos la hemos recibido, de hecho. La lección de la solidaridad entre compañeros.

viernes, 19 de febrero de 2021

Hostelero: ayúdanos a ayudarte

Una de las terrazas que verá subir espectacularmente sus precios si no se evita

Ya saben que este blog no es de ninguna asociación a la que pertenezco, sino mío, y que las opiniones que aquí se reflejan son también particulares, pero también entenderán que es lógico que cuando un tema es relevante sería una tontería no poder tratarlo así que vamos a ello.

La escasez de recursos no necesariamente es un mérito, aunque si es elegida conscientemente sí tiene un valor añadido que creo que al menos es respetable. Eso es lo que le pasa a Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir y cuyos fondos son escasos por dos motivos: la discreta cuota anual que se cobra a los asociados (y más en un momento como el actual en que, por pequeña que sea, es un gasto a veces difícil de asumir) y la política de cero subvenciones que seguimos a rajatabla. Esto último se debe a que nos parece que recibir dinero público comprometería nuestra independencia, como es obvio en muchas ocasiones.

Por todo esto, no podemos asumir en solitario la demanda judicial contra el Ayuntamiento de Lugo por la subida de las tasas de terraza, que han disparado a lo loco y que será de entre un 187% y un 600% de las del año pasado. Están las cosas como para sablear a la hostelería, uno de los sectores más castigados por esta terrible crisis sanitaria y económica.

Todos somos plenamente conscientes de que éste es probablemente el peor momento posible para recaudar fondos para esta demanda, pero lamentablemente sólo tenemos dos meses desde que se aprobó (a finales de diciembre) para interponerla en el juzgado. De lo contrario adquiere firmeza y es mucho más complicado pelear contra ella. Por lógica, y a la vista de los tiempos, quien ha elegido el momento para crear este problema es el Gobierno local del Ayuntamiento, que ha decidido por su propia cuenta y riesgo subir estas tasas aunque no existe nada que les obligue a ello, a pesar de que mintieran diciendo que hay una sentencia que les fuerza a tomar esa decisión, algo totalmente falso.

La gestión del dinero de una asociación es probablemente el tema más espinoso, porque de ahí es de donde surgen la mayoría de los problemas. Afortunadamente, algo que caracteriza a Lugo Monumental es su transparencia y este caso no será una excepción. Se hará una liquidación una vez resuelto el proceso, enviando copia de las facturas y justificantes de gasto a los colaboradores, y si sobra dinero se devolverá la parte que corresponda a cada cual. La asociación no ganará ni un céntimo con esto (de hecho aportará fondos a la demanda).

Si tienen un local con terraza y por lo tanto les interesa colaborar en esta demanda para evita que les suban los precios disparatadamente, tan sólo han de contactar con la Asociación entre hoy y este domingo 21 de febrero enviando un correo a la dirección terrazas@lugomonumental.es, o un whatsapp al número de la Asociación (644 637 444) identificándose ( la razón social de la empresa, el nombre comercial y dirección del local), aportando una copia de la tasa pagada en 2019 (o de la solicitud en 2020 si en el año anterior no tenían), y dando un teléfono y una persona de contacto.

En ese contacto inicial no compromete a nada, permitirá saber cuántos están interesados y los metros que hay en total para repartir el coste entre todos. Con esa información se enviará el cálculo provisional de la aportación de cada local.

Hay un detalle que me han preguntado varios locales y que refleja el pánico que sienten a las represalias: ¿Se hará pública la relación de colaboradores? No, la demanda figura a nombre de la Asociación y así evitaremos que los locales sufran cualquier tipo de consecuencia particular. Es tristísimo que les preocupe, pero les preocupa. Pregúntense por qué.


jueves, 18 de febrero de 2021

Se ve que nadie es responsable de los millones despilfarrados en la fábrica de la luz



Cuatro millones de euros malgastados y el edificio en ruinas y sin uso. Magnífica gestión.

Llevamos mes y medio de año 2021 y el presupuesto municipal ya ha saltado por los aires. La aceptación de pago de 2,7 millones de euros a la empresa que había recibido la concesión de la fábrica de la luz no está en las cuentas aprobadas hace unas pocas semanas, así que las previsiones ya son agua de borrajas.

¿Qué va a pasar con ese dinero? Pues tras el reconocimiento formal del Ayuntamiento de que no hay nada que hacer porque sus meteduras de pata no tienen defensa jurídica alguna (algo a lo que cada vez estamos más acostumbrados) ingresará en las cuentas de la empresa INCA que se beneficiará de este asunto sin mover un dedo.

Las posturas del PSOE y el BNG, socios de gobierno en Lugo, son llamativas. El primero habla de exigir responsabilidades, pero como quien oye llover desde la cama: yo pasaba por allí, a mí no me afecta, el concejal que metió la pata ya no está en el Ayuntamiento (aunque se marchó a su casa al finalizar el mandato, sin que nadie le tosa) y aquí paz y después gloria. Me han recordado a Pablo Casado con lo de las herencias del PP, esa vergonzosa postura de “yo no tengo nada que ver con esa gente”.

El BNG tiene un papelón bastante más complejo. Por un lado no van a renunciar a gobernar, porque están encantados de haberse conocido y se han apuntado a la política de fotos y ruedas de prensa a toda máquina. Por otro, es chocante ver que en la foto de la denuncia inicial contra la fábrica de la luz podíamos ver caras que nos resultan familiares en el entorno de las concejalías del Bloque. Vamos, que están dando misa y repicando.

No sé yo cómo llevarán sus votantes que no exijan responsabilidad alguna a sus socios de gobierno, los responsables directos de esta barbaridad en que la ciudad de Lugo ha perdido varios millones de euros (al menos cuatro, porque a los 2,7 que se paga a INCA hay que sumar el millón y pico gastado en reformar un edificio que Orozco recibió en 1999 totalmente remodelado y que dejó morir, como todo). Y hemos dilapidado esa fortuna para nada, para seguir con un edificio ruinoso que no tiene en este momento ni uso ni futuro alguno en manos de quien está.

El 13 de mayo de 1999 el Ayuntamiento con García Díez al frente y la Consellería de Familia dirigida por Manuela López Besteiro, dejaron restaurada y funcionando la fábrica de la luz. Hoy es una ruina

Y mientras tanto la ciudadanía asiste pasmada al “no pasa nada” del Gobierno. Aquí nunca pasa nada. El Garañón nos va a hacer trizas las cuentas públicas y no pasa nada. El Auditorio lleva años terminado sin abrirse y no pasa nada. San Fernando cualquier día se nos cae encima y no pasa nada… y así todo.

Un último apunte. Leo por ahí que algunas personas atacan a ADEGA por haber iniciado la reclamación que ha originado este problema. Es un ataque injusto e inmoral. Si su denuncia no hubiera tenido fundamento no se habría ganado. Las cosas se hicieron mal y atacar a quien pone el dedo en la llaga es, una vez más, matar al mensajero o al que grita que el emperador está desnudo.

La culpa es de quien hizo todo mal desde el gobierno. La culpa es del PSOE que gobierna en la ciudad desde hace más de dos décadas y que no sólo ha metido la pata económicamente sino que encima ha permitido que perdamos la concesión del aprovechamiento del río para generar electricidad en la vieja fábrica de la luz. Un disparate tras otro, y parece que de nuevo les va a salir gratis. Pagamos todos.

Bueno, es peor aún, al responsable de todo esto, al señor Orozco, le han dado la medalla de oro de la ciudad. No sé a qué esperan para reclamársela.

miércoles, 17 de febrero de 2021

Sectores ahogados

En estos tiempos tan convulsos las noticias sobre concursos de acreedores y cierres empiezan a ser frecuentes, y lo triste es que lo serán más aún si nadie lo remedia, y no parece que se vaya a hacer. La gran tragedia es que muchos negocios de toda la vida que van a cerrar sus puertas para siempre o que van a pasar por el mal trago de enfrentarse a una reorganización de sus deudas, no se ven en esa situación por su mala gestión o por decisiones empresariales incorrectas, sino porque les han obligado a dejar de trabajar.

No me entiendan mal, si hay que cerrar por la seguridad de todos se cierra, pero lo lógico es compensar a los empresarios por las pérdidas que les acarrea dicha clausura. Siguen pagando alquileres o créditos, impuestos, luz, basuras, agua, autónomos, seguridad social… sin facturar nada. Así no hay quien resista, y ya no hablemos de que, al igual que a los trabajadores se les paga un paro del 70% de su nómina, los empresarios también necesitan ingresos porque tienen la extraña costumbre de comer varias veces al día, pagar sus hipotecas, calentar sus casas y vestir a sus hijos.

Por si todo esto fuera poco, algunas empresas ven que sus cierres son todavía más acusados. Los pubs, por ejemplo, llevan cerrados desde agosto (sin contar los cierres anteriores y que ya funcionaban a medio gas en los meses de apertura de aquella manera) con lo que es casi imposible su supervivencia. Además, para mayor sarcasmo, nuestros dirigentes salen a felicitarse a sí mismos por las ayudas tramitadas sin explicar que lo que les dan por un lado se lo quitan por otro: los locales de ocio nocturno siguen pagando exageradísimos recibos de agua y basuras en sus mismos importes sin que consuman agua ni generen basura. Ya no les llega la limosna municipal que les dieron para pagar los costes abusivos generados desde el propio ayuntamiento durante su cierre, y eso sin contar que hay que pagar el IRPF de esas ayudas. Las cuentas no salen. 

Agencias de viajes, guías de turismo, hoteles… son otros sectores que se llevan un año sin trabajar (algunos sólo ocasionalmente y otros ni eso) y sin que casi nadie se fije en ellos. Son los grandes olvidados en una crisis en que no íbamos a dejar a nadie en el camino pero que está llenando los cementerios económicos de firmas devastadas, que cuando son PYMES se traducen en familias en quiebra.

Al menos parte del sector privado está reaccionando con cierto “sentidiño”. Hay muchos propietarios de locales que han condonado o reducido notablemente sus alquileres, comprendiendo que es imposible afrontar todos los gastos sin ingresos. Pero la administración no, su implacable máquina recaudadora hace que los recibos se sigan acumulando, llevando al abismo a quienes generarían la mayor parte de sus ingresos si les dejaran sobrevivir hasta que todo esto termine. Pan para hoy y hambre para mañana.

Encima vemos que ese dinero se usa para seguir pagando proyectos absurdos como alejar una comodísima estación de autobuses de un sitio privilegiado, desarrollar un barrio nuevo en una ciudad con innumerables viviendas vacías o construir dos pasos de costes millonarios para superar la nacional VI a pocos metros uno de otro. Si toca apretarse el cinturón lo suyo sería dar ejemplo y posponer actuaciones innecesarias (cuando no discutibles).

En todo caso, al margen de lo que hagan nuestros dirigentes, hoy más que nunca tenemos que apoyarnos unos a otros. Comprar en el pequeño comercio, consumir en locales de nuestras poblaciones, hacer pedidos a los restaurantes que van tirando con esa mínima actividad… y cuando reabran tengamos presente que sólo las pequeñas empresas de Lugo pagan sus impuestos en Lugo, dejan su riqueza en Lugo y crean puestos de trabajo en Lugo. No lo olvidemos nunca. Nos va el futuro en ello.

Artículo publicado en El Progreso del 14 de Febrero de 2021