lunes, 13 de abril de 2026

El referendo

El referendo que propone el BNG me parece estupendo. Es una pena que lo pidan a los demás pero no lo practiquen en sus áreas.

Propone el BNG que la Xunta convoque un referendo para decidir el futuro de la estación de autobuses. Se ve que la decisión tomada el pasado marzo por el Pleno del Ayuntamiento de Lugo, que representa a los ciudadanos, no les gustó y pretenden ganar en las calles lo que ven que se les tuerce en los foros de debate. Es una opción, por supuesto, pero es llamativo que se plantee ahora, y más teniendo en cuenta el discreto resultado de su campaña de firmas, que lleva un mes colgada han recogido poco más de 800.

Al repentino interés que les ha entrado ahora por las zonas verdes, un interés que no tuvo el gobierno local del que forman parte cuando empedraron todo el casco histórico con esas terribles losas que se rompen día sí y día también, se une ahora una furia evangelizadora sobre las virtudes de las decisiones asamblearias. Cuando conviene, claro está.

¿Por qué el BNG pide a la Xunta esa consulta, pero no las hace en los gobiernos en que participa? ¿Qué les parefe si convocan un referendo popular para decidir si los lucenses apoyamos que la vieja fábrica de la luz se dedique a un surrealista museo del vino en lugar de a la ansiada playa fluvial? ¿Qué tal si consultan si queremos triplicar el carril bici como recoge el absurdo plan de movilidad? ¿Por qué no se abren a ideas para el viejo cuartel de San Fernando si, como parece, el interés real por el museo es escaso? ¿Y si preguntamos si los concejales deberían dejar de cobrar sueldos o los grupos no tener asignaciones? Será por temas a consultar…

La democracia es estupenda. Las consultas depende. A veces se confunde opinión con conocimiento, y por elitista que suene, ni todas las opiniones son respetables (por ejemplo las de los nazis no creo que lo sean) ni todos los planteamientos son realizables.

Luis Latorre Real
Politólogo

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 11 de Abril de 2026

viernes, 10 de abril de 2026

La protectora presenta (¡al fin!) el proyecto de ejecución de la reforma

Los trabajadores, directiva y voluntarios hacen lo que pueden, pero no es fácil trabajar así.

Hace unas semanas escribía un artículo en que avisaba de que si no había avances respecto a la Protectora de Lugo yo mismo, a título particular, me dirigiría a Fiscalía para poner una denuncia por la que considero una actitud criminal por parte de las autoridades que tienen la competencia y la responsabilidad sobre el cuidado de los animales abandonados.

Hubo lectores que me escribieron para respaldar la denuncia (bueno, al menos para estudiarla conmigo, claro, que no van a firmar a ciegas) y quisiera pedirles una disculpa en este mismo blog porque desde aquella no tuvieron noticias de este tema, y quiero explicarles el motivo: me dieron ciertas explicaciones y me anunciaron unas actuaciones que harían avanzar la reforma de las instalaciones y las subvenciones pendientes… pero me pidieron encarecidamente que no lo divulgase (aunque no entiendo bien el secretismo, tan de Lugo). En todo caso, aunque no comparto que esas cosas no se puedan saber, como la información no era mía no me sentía con la libertad de difundirla hasta ahora.

Sobre esto, hay casualidades que mosquean. Al poco de publicar el artículo del que hablaba, una persona vinculada al Ayuntamiento escribió explicando que la Protectora estaba pendiente de cobrar la subvención de 2024 porque les faltaba documentación y que no habían presentado la de 2025, por lo que no se había tramitado. Otras fuentes me cuentan que “casualmente” se le envió un requerimiento a la Protectora el mismo día en que me escribían eso, para así justificar esa circunstancia, para tener una excusa. Pero en cualquier caso, parece ser que eso ya se desbloqueó y, en consecuencia, también la ayuda de 2025 (que dependía de la del año anterior por temas contables).

Pero lo más importante de todo no es esto, sino que esta semana la Protectora registró por fin el proyecto de ejecución de la reforma de las instalaciones que tiene en Muxa. Ese es el objetivo más importante a corto y medio plazo que hay sobre la mesa.

La financiación está apalabrada, aunque no asegurada porque estas cosas no se las cree uno hasta que le hacen el ingreso en el banco, y se supone que la reforma se pagará a partes iguales entre el Ayuntamiento de Lugo (de quien es la competencia en este tema), la Diputación Provincial (propietaria del terreno donde están las instalaciones) y la Xunta de Galicia. El Ayuntamiento y la Xunta ya tienen el dinero en los presupuestos y supongo que la Diputación también, aunque eso no lo puedo asegurar porque no los he visto.

Este tema lleva meses en la cuerda floja. Hablando con una persona de la Protectora hace unas semanas les transmitía mi preocupación por los plazos del proyecto. Desde que se concede licencia con el anteproyecto hasta que se presenta el proyecto de ejecución de la obra hay un plazo de presentación que si no se cumple da al traste con todo. Ese plazo vencía ahora, en abril. Esta persona me decía que no me preocupase, que el ayuntamiento le había dicho que aunque se incumpliera no pasaría nada… como para fiarse con los antecedentes que tenemos.

Hay algún motivo para que el Gobierno Local de Lugo quiera torpedear el proyecto de la Protectora. Lo intentaron por activa y por pasiva. Primero decían que era ilegal hacer la reforma donde está actualmente y se querían llevar la Protectora al viejo matadero. Después reconocieron que sí, que era legal hacerlo pero votaron en contra en el Pleno. Luego anunciaron que denegarían la licencia… aunque después se vieron obligados a concederla y sacaron una nota de prensa presumiendo (lo que es sarcasmo puro). Han retrasado todo lo que pudieron cada acción sobre este asunto. Eso sí, en campaña se hacían fotos con perritos porque somos súper sensibles, tía.

Es difícil tener fe en los anuncios. Este recorte es del año 2008 y anunciaban que las instalaciones estarían reformadas en 2009. Han pasado casi 20 años y sigue igual, o peor.


Ni siquiera he visto que planteen el convenio a cuatro bandas que es necesario para la financiación, y lo lógico sería que el Alcalde, que es quien tiene la responsabilidad sobre esto, liderase el tema. No lo ha hecho. ¿Por qué? ¿Qué interés tienen en joder a los pobres animales?

La explicación más probable es Elena Candia.

Todos los que conocemos la tramitación que ha tenido este asunto sabemos que ella ha sido la que ha impulsado, insistido y amadrinado el proyecto desde el minuto cero, y el Gobierno Local también lo sabe, y le aterra que los votantes perciban un triunfo de Candia. Si se completa con éxito, será un logro de Elena, que incluso desde la oposición ha conseguido que esto se lleve a cabo después de décadas de espera. Afortunadamente parece que será así, y es lo mejor para Lugo y, sobre todo, para los pobres animales que malviven en la Protectora.

La administración es desesperantemente lenta, y a la Protectora se le ha pegado un poco esa forma de actuar. Sólo la arrolladora energía de Elena ha logrado espabilarlos y que esto tenga, por fin, actuaciones firmes y reales de futuro. Me consta que le ha costado esfuerzos vencer el inmovilismo de quienes atienden tantas situaciones terribles en el día a día que apenas les quedan fuerzas para ver otras cuestiones. Es comprensible, pero no es bueno.

Pero por fin se ha presentado el proyecto. Ahora toca empezar las obras, salvo que el Ayuntamiento se invente alguna piedra que poner en el camino, pero espero que por fin tiren la toalla y depongan su actitud entorpecedora y permitan que otros les solucionen un problema que, por competencias y por ley, es suyo. Y, como sociedad, nuestro.


jueves, 9 de abril de 2026

Tres Bloques y un destino

¿Peligra el puesto de Rubén Arroxo como cabeza de lista en el BNG?

Lo bueno de tener dos gobiernos por el precio de uno en Lugo es que te diviertes el doble viendo los líos internos de cada uno. Bueno, a veces no es divertido, porque hay desgracias que han teñido de luto nuestra ciudad en tres ocasiones en poco más de un año, pero ya saben a qué me refiero.

Pero no a todo le prestamos la misma atención. Las cuchilladas públicas en el PSOE local tapan las maniobras orquestales en la oscuridad que se vaticinan en el BNG.

Mientras el Alcalde tiene que mirar a en todas direcciones, tanto en las organizaciones rivales como en la propia, para evitar que le intenten quitar el bastón de mando, literal y figuradamente, Rubén Arroxo ve cómo la democracia interna, que casualmente siempre coincide con el criterio marcado por por la UPG, amenaza con arrebatarle el puesto de cabeza de lista en las municipales del año que viene.

Hoy mismo habla del tema Jaureguizar, que mete en las quinielas al resucitado Antón Bao y a Olalla Rodil, pero deja fuera a quien mi porra pondría de sustituto de Arroxo: a Efrén Castro. No porque piense que es mejor que Rubén, sino porque creo que su aspiración es migrar de Sarria a Lugo y de San Marcos a la Plaza de España (algo chocante en un nacionalista). Lo mencioné de pasada el pasado miércoles en el artículo sobre “el Clamor”, pero a lo mejor fui demasiado sutil.

No sé si sería un acierto por parte del BNG sustituir a Rubén. En su etapa el Bloque pasó de 4.535 votos a 9.957, es decir, casi el doble, y probablemente se deba en gran medida a su figura, que aunque tiende al radicalismo en ciertas cuestiones ajenas a la ciudad (se empeña en tener banderas ilegales en edificios públicos o defender a Otegui) en los asuntos de gestión de Lugo demuestra ser una persona dialogante y, sobre todo, transmite genuina preocupación.

Yo lo he vivido en primera persona. Sin su implicación hay eventos que en Lugo no se habrían llevado a cabo por la cabezonería (e incluso quizá la prevaricación) de alguna persona de su área, y que sólo gracias a la intervención de Rubén salieron adelante. Y no sólo me ha pasado a mí, me consta que hay más gente que ha resuelto airosa problemas “técnicos” que sin él no se habrían superado.

Es una cara amable. Cae bien. Quizás ese sea su peor pecado para una parte del BNG que vive mejor en el monte (metafóricamente, no me entiendan mal) que en el gobierno. Es un partido pensado para estar en la oposición, porque al final gobernar es decidir y es muy complicado presentarte como el partido de los humildes cuando tu voto hace que se gasten 10 millones de euros en empedrar el casco histórico (y mal empedrado) con un afán de nuevo rico mientras barros y parroquias languidecen llenos de baches y sin aceras.

Pero no todos los errores son del socio. Tampoco es fácil explicar cómo un partido que se dice ecologista y que peleó duramente contra la construcción de la AP9 por su “navallada” a Galicia o contra la creación de Alcoa (aunque ahora la defienda) pugna por el derribo de un edificio en buen estado como es la estación de autobuses, una idea a la que se oponen las organizaciones ecologistas y que parece más pensada para ajardinar los bajos de las torres de lujo del Seminario que para solaz público. Lo de gastarse más de un millón de euros en cambiar una pasarela (en vez de adornarla, que sería más barato) mientras se mira para otro lado ante la desmedida urbanización que se hará en la esquina de San Roque con la Ronda, tampoco ayuda.

No conozco los entresijos del BNG. Quizá los compañeros de partido, si cuaja el cambio de cabeza de lista, piensen que Rubén está “amortizado”, esa cruel palabra que usan las organizaciones políticas para sacar al que está y ponerse otros que quieren estar. Personalmente creo que es un error, pero claro, a lo mejor que a mí me parezca un buen candidato es una piedra más al cuello de Arroxo, aunque tampoco me creo tan importante como para que me tengan en cuenta.

miércoles, 8 de abril de 2026

Las cinco preguntas que debería contestar cualquier propuesta para la estación de autobuses

Las dársenas de la estación, con unos carteles muy "vintage" que  yo, personalmente, conservaría.
Foto: El Progreso
 

El intenso debate sobre el futuro uso de la actual estación de autobuses es algo poco frecuente en Lugo. Es sanísimo que haya propuestas, ideas y argumentos, y si les soy sincero estoy orgullosísimo de que haya sido Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, la que haya empezado con esto. El diálogo, el debate, las propuestas, siempre son buenas incluso aunque no se esté de acuerdo con unas u otras.

Las propuestas que se plantean son de todo tipo: tirando el edificio, sin tirarlo, haciendo excavación, sin hacerla, poniendo zonas verdes, sin ponerlas… hay tantas soluciones como opiniones, que es algo que varía muchísimo en función de los puntos de vista de cada cual y la profundidad con la que se aborde el tema.

Los puntos de partida también cambian según las querencias de quien construye su propuesta, aunque en algunos casos creo que se adolece de dos pecados capitales: no hacer una reflexión sino una ocurrencia y no contemplar la zona en su conjunto, algo muy de Lugo, donde se ponen parches a las localizaciones sin ver la ciudad como un todo.

En mi opinión el resultado ha de ser fruto de un diálogo en que hay que plantearse una serie de cuestiones básicas, fundamentales, que creo que son las siguientes:

1.- ¿Queremos que los buses sigan teniendo una parada en ese espacio?

Es la primera de las preguntas, porque en función de la respuesta varía enormemente la configuración de la zona. Si se desea que las líneas interurbanas puedan seguir parando, aunque sea brevemente, para dejar y recoger viajeros es de sentido común que no podemos prescindir de un espacio para ese menester. Tampoco se podría eliminar el tráfico de la zona, aunque esto tampoco sería posible porque el aparcamiento subterráneo de la Plaza de la Constitución lo impediría.

La propuesta presentada por Lugo Monumental coincide con la del BNG en que sí, es necesario mantener una parada de buses ahí, frente a quienes opinan que con la Intermodal sería suficiente (parece que desconocen que muchos buses ya hacen otras paradas, como en Fonte dos Ranchos por ejemplo, y eso se debe a que la mayoría de los que opinan – y por desgracia muchos de los que deciden – no han usado un bus en su vida).

2.- ¿Necesitamos ampliar el aparcamiento subterráneo?

También es una cuestión fundamental. Quienes abogan por que ese parking crezca parecen obviar que el actual nunca se llena (bueno, quizás en Arde Lucus o San Froilán, aunque ni siquiera en esas fechas está a tope todo el día sino en momentos puntuales) y que el casco histórico no necesita más plazas de aparcamiento de pago, sino gratuitas.

Aquí es donde creo que una vez más se nota que no hay visión de conjunto. Hay otras zonas donde hacer un enorme aparcamiento en altura que sería poco agresivo estéticamente, con un mantenimiento mucho menor, un coste de construcción infinitamente más bajo que el de un subterráneo, con menos problemas derivados de los restos arqueológicos, con gran número de plazas, y que solventaría varios problemas al mismo tiempo si se ubica entre la Ronda, Miguel de Cervantes y Castelao. Esa estructura podría suponer no sólo la solución al problema de aparcamiento del casco histórico sino el de conexión de la Intermodal con el centro.

3.- ¿Tiramos el edificio?

Es el tercer pilar de cualquier propuesta: mantener el inmueble o derribarlo. Quienes piensan que hay que tirarlo lo consideran viejo, feo, inútil y “poco moderno”… lo mismo que en su día se decía de la Muralla.

Derribar un edificio en una ubicación envidiable, con un tamaño considerable y una estructura en buen estado es un disparate económico, social y, sobre todo, ecológico. Con la de usos que se le podría dar (estos días han salido muchísimos, desde culturales a residencia de mayores, espacio para actividades juveniles, económicas, comerciales…) parece absurdo demolerlo.

4.- ¿Queremos zonas verdes?

La querencia por el verde es bastante general, creo yo, aunque alguna de las propuestas parece apostar por esto para compensar lo que se ha hecho en el casco histórico, donde han convertido una oportunidad en un páramo de piedras rotas y cemento.

Pero a veces lo más verde no es poner un jardín, sino mantener un inmueble cuya demolición supondría generar toneladas y más toneladas de residuos inútiles y una huella de CO2 importante, ya que estas obras son muy contaminantes.

Además, las dársenas ocupan un gran espacio que se podría ajardinar, además de la propia cubierta del edificio para abrirla a un público que muchas veces no es consciente de lo que tenemos ahí.

5.- ¿Qué usos necesitamos?

Es el otro gran debate. La propuesta de Sánchez-Montaña, por ejemplo, nos ha parecido preciosa a muchísimas personas, si bien supone repetir lo que ya existe en la Vieja Cárcel. ¿Tenemos necesidad de más espacios culturales medio vacíos como el MIHL o los Auditorios? ¿Tanta presión tienen esos locales, con agendas repletas y listas de espera? Me temo que no es el caso. De hecho, las fotos de los actos culturales en Lugo no suelen mostrar el público, porque salvo casos puntuales, es desolador. El amigo Carlos ha puesto un público en sus (magníficas) infografías que no sé si se correspondería con la realidad.

También se han mencionado usos deportivos, lo que de nuevo obvia la existencia del viejo pabellón de la OJE en pleno casco histórico y que lleva cerrado casi medio siglo. Quizá lo que sería razonable es que los esfuerzos vayan encaminados a una visión de conjunto, recuperando ese pabellón y usando el terreno de la estación para otros menesteres.

En cuanto a las propuestas alternativas que creo que sí podrían tener más sentido una sería la de una gran residencia pública para personas mayores, que al estar en pleno centro les daría una maravillosa libertad de movimientos. No me parece ninguna locura, más bien al revés, es un planteamiento muy interesante. Quizá, si el Museo de la Romanización no sale adelante o se cambia su propuesta de ubicación (a lo mejor el desierto MIHL no es mal lugar para ese Museo) tampoco sería mal sitio San Fernando para ese centro de mayores.


Creo que, en resumen, estas son las cinco preguntas que tenemos que hacernos. Si responden lo que opinan a cada una, la propuesta les sale sola.

martes, 7 de abril de 2026

La desgracia se ceba con el gobierno de Lugo

Olga Racamonde, en una fotografía publicada por La Voz de Galicia

La desgracia se ceba con el gobierno de Lugo, y más concretamente con el grupo del PSOE una vez más. Tres fallecimientos en un año en un grupo de ocho personas es una estadística terrible, y crea una herida muy difícil de superar.

No trataba prácticamente a Olga Racamonde, así que no cometeré la imprudencia de hablar de ella salvo para decir que transmitía fuerza, convicción y determinación. Las mujeres fuertes son la esencia de Galicia, y Olga era sin duda alguna una de ellas. Me impresionó profundamente que acudiese a los plenos, particularmente al de febrero, cuando ya estaba muy enferma, lo que transmite su compromiso con su puesto y su ciudad.

Para Lugo fue muy traumático perder a la alcaldesa Paula Alvarellos hace ahora poco más de un año. Lo inesperado de su fallecimiento no hizo más que acrecentar el golpe, y más cuando su desvanecimiento inicial se produjo en público, a pocos minutos del pregón de Carnaval de 2025.

A los pocos meses fallecía Pablo Permuy y, ahora, Olga Racamonde.

No es fácil asumir esto como ciudadanos, así que imagino que como compañeros de corporación tendrá que ser muchísimo más duro, tanto en las filas propias como incluso en las de los adversarios, ya que lo cortés no quita lo valiente y no es infrecuente que personas que se pelean con cierta dureza en las sesiones plenarias después tengan una relación que, no diré que sea cordial, pero sí al menos amable.

Le deseo a la familia de Olga que sientan cercana la compañía de quienes están a su lado en estos momentos difíciles, y a la corporación municipal en general, y al gobierno local y el grupo socialista en concreto, que puedan asumir este nuevo golpe, que no por esperado es menos doloroso.

lunes, 6 de abril de 2026

Más voces y planteamientos de usos para la vieja estación de autobuses

Infografías de la magnífica propuesta presentada por Carlos Sánchez-Montaña. En sus redes sociales pueden ver el desarrollo que plantea.

Desde que hace unas semanas Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, puso sobre la mesa nuevamente el tema del futuro de la actual estación de autobuses, han surgido propuestas para ese espacio, generando un sanísimo debate sobre ese privilegiado espacio.

A las que ya conocíamos del BNG y la propia de la Asociación, se unen ahora las voces de la Federación de Vecinos Lucus Augusti y la del arquitecto Carlos Sánchez-Montaña. La entidad que preside el peticionario de votos para el PSOE Jesús Vázquez coincide plenamente con la del BNG (quién lo iba a decir) y plantea derribar el edificio y hacer aparcamientos, mientras que la de Sánchez Montaña va por el camino de la conservación, e incluso plantea mantener las dársenas para usarlas como espacio cultural.

La de la Federación no parece muy estudiada, así que no vamos a insistir en los argumentos contra el derribo del edificio ni de la inutilidad de hacer un aparcamiento cuando el que existe no se llena jamás. Lo de que no la han pensado mucho no lo digo porque coincida con la del BNG, sino porque, hasta donde yo sé, sólo han presentado una nota de prensa sin estudio o reflexión adjunta.

En cambio, la de Sánchez-Montaña me ha parecido precisamente lo contrario: reflexionada y bien encarrilada, meditada y razonada. Vamos, que me ha encantado. Es una idea preciosa para convertir la estación en un área cultural y aprovechar las actuales dársenas para hacer eventos e incluso mercados y actividades al aire libre que sería muy interesante para la ciudad.

La pega que le veo es la misma que al aparcamiento que propone el BNG: no veo la demanda. Ya sé que es muy poco “quedabien” decir que no se ve un espacio cultural, porque es el típico uso que todo el mundo apoya… aunque no todo el mundo use. Pero es una cuestión de utilidad. Quizá deberíamos dejar de repetir usos en las mismas zonas y buscar otros que sean necesarios y que no estén ya cubiertos o se podrían cubrir con espacios ya existentes e infrautilizados.

Hablamos de un lugar que está junto a la vieja cárcel, ya dedicada a usos culturales y con una ocupación bastante floja. No es que precisamente haya eventos a diario, ni una agenda tan apretada que precise de ampliar a otros espacios, porque además ya tenemos en Lugo muchos como el nuevo Auditorio, el viejo Auditorio, el MIHL y un montón de inmuebles sin uso o con poca utilización donde hacer actividades de ese tipo. De hecho, el patio trasero de la cárcel no sé si se ha usado jamás para nada, y ahí lo tienen, con unos horrendos pegotes de mármol de nuevo rico que no conoce casi nadie, pero que valdría perfectamente para mercadillos navideños y eventos. Incluso, si fuera necesario, se podrían abrir huecos en el muro que rodea la cárcel para aprovechar las calles y la pequeña plaza peatonales que hay a su alrededor.

Necesitamos una visión de conjunto de la ciudad y, si bien reitero mi aplauso a la propuesta tomada “en sí misma”, creo que si la vemos globalmente sería repetirse. Coincido con que la ubicación de este espacio es mejor que la de los mencionados antes como alternativa, pero eso es por la manía que hay en esta santa ciudad de llevar las cosas a lugares absurdos, como se hará con los autobuses, creando un problema que después habrá que resolver con escaleras, rampas y ascensores carísimos y de mantenimiento dudoso. La idea de Carlos también impediría el apeadero de líneas interurbanas, lo que tampoco me convence porque creo vital para la zona y para la ciudad que la gente pueda llegar y salir de ahí para no tener que coger otro vehículo para acceder.

En resumen, la idea es preciosa, pero me parece que poco práctica. Los espacios culturales abundan, y justo junto a uno que ya existe y que no se llena, quizá no sea lo más acertado meter otro, aunque su uso fuera mejor que el del que ya hay, que eso no se lo discuto.

En lo que sí me gusta más su propuesta que la que hicimos desde Lugo Monumental es en que mantiene mucho más la estética actual del edificio. Es cierto que encaja muy bien donde está, cerrando la plaza y con un diálogo muy natural con la cárcel y el entorno. No es una crítica al excelente diseño que hizo Guille Tort, que además fue lo que le pedimos porque queríamos transmitir que era posible “modernizar” el edificio, simplemente creo que Sánchez-Montaña acierta más de lo que hicimos nosotros al no cambiar lo que no necesita cambio y mantener elementos como el suelo del hall o el reloj (que es una pena que no sea el viejo, que seguro que fue al contenedor).

No han sido las únicas voces que se han escuchado estos días hablando de la Estación de Autobuses. Lourdes Abuide, que se hizo muy popular en la ciudad por su etapa en Onda Cero y Achádego, también se ha pronunciado por el mantenimiento del edificio, aplicando la misma lógica que se defiende desde Lugo Monumental, ADEGA, Ecoloxistas en Acción y otras muchas personas como Santiago Catalán, Tomás Notario o Joaquín García Díez: la del sentido común y la ecología del reciclaje de edificios que, como el que hablamos, está en un excelente estado y en una ubicación envidiable y que tiene mucha vida por delante.

Finalizo hoy reiterando mi enhorabuena a Sánchez-Montaña por su magnífica propuesta y su interés en el tema. Sólo siento que no llegase a tiempo de participar en la charla que tuve con Rubén Arroxo hace unos días, porque es un debate apasionante y me habría encantado escuchar su desarrollo.

miércoles, 1 de abril de 2026

El clamor

Foto: El Progreso

No estoy de acuerdo con Elena Candia. No percibo un “clamor” para que se produzca una moción de censura que la haga alcaldesa. Sí creo que lo hay (y cada vez más) pidiendo un cambio, que en Lugo se hagan las cosas de otra manera lo que, tras tres alcaldes en dos años, parece que sólo se logrará con un cambio de gobierno y no sólo con la persona que lo encabeza porque tras tanta novedad todo sigue igual.

Sin embargo, el matiz está en cómo se haría ese cambio. Parece que un pueblo tan poco dado a las revoluciones como es el lucense apuesta por esperar a mayo del 27, no por un puñetazo en la mesa basado en que una persona abandona su grupo político.

Por supuesto las mociones de censura son una herramienta perfectamente válida, a pesar de que la parlamentaria y exalcaldesa de Lugo, Lara Méndez, pretenda denostarlas hablando de entrar “por la puerta de atrás”. No sé qué le parecerá a su jefe de filas, el presidente Pedro Sánchez, que una insigne socialista descalifique su entrada en el Gobierno de España de esa manera, pero eso pueden arreglarlo en la comisión de asuntos internos, ya saben, esa que funciona intermitentemente, según interese. Pero a lo que íbamos: aunque la herramienta es válida no pega nada con la calma y sosiego tan propia de los lucenses.

Motivos no sobran para pedir un cambio. Es difícil de rebatir que Lugo está hecho un trapo. Los baches ya son focanchas y las calles se rompen, tanto las viejas como las nuevas. Los servicios funcionan regular tirando a mal y las colas en el padrón son un síntoma de mala organización. Por si fuera poco con los líos del día a día, los concejales del gobierno se las apañan para provocar nuevos incendios y así complicar más aún la gestión de lo que ya de por sí no es sencillo, como el puteado Arde Lucus o la ignorada Plaza de Abastos, y se crean problemas nuevos como el del traslado de la estación de autobuses que ahora costará una millonada compensar con escaleras mecánicas, rampas móviles o ascensores que serían innecesarios si la hubieran dejado tranquila en su magnífica ubicación.

El clamor que detecta Elena Candia, que sí comparto que lo hay, es el del hartazgo de que se gaste el dinero en chorradas innecesarias, en las mal llamadas (y cerradas) Caldas o en convertir la vieja fábrica de la luz en un sitio para irse de vinos o, como dijo un señor en el debate de la semana pasada, hacer tortillas francesas, mientras para bajar al río nos ponen una rampa de madera que da incluso más vergüenza que risa, que ya es decir.

Muchos lucenses estamos hartos y queremos que esto se acabe, pero estamos dispuestos a esperar el natural devenir de las cosas, porque lo que necesitamos es claridad y contundencia de un electorado que es el único juez válido, y no un voto bailón, que, por legal y respetable que sea (que lo es) tampoco daría la estabilidad que pedimos y necesitamos.

Además, se dan por sentadas cosas que no son. Quien piense que el pase de María Reigosa a su actual condición de concejala no adscrita es un pistoletazo de salida para una moción de censura es que conoce muy poco a Reigosa, si bien yo tampoco la seguiría provocando a lo tonto, que la última vez que lo hicieron el resultado no fue muy allá. También hay que tener en cuenta que hay más opciones que la de su firma para que prospere el derribo, y más fáciles de conseguir dentro de alguno de los partidos del propio gobierno… Y hasta aquí puedo leer, que diría Mayra Gómez Kemp (cómo se nos notan los años…).

En todo caso esa maniobra sería, creo yo, un tiro en el pie para Elena Candia. Veamos por qué.

¿Qué tiene que ganar? Muy poco. Es mejor dejar que los actuales dirigentes se cuezan en su salsa. El gobierno estaba ya bajo mínimos mucho antes de que María les hiciera perder el rodillo que siempre han usado en los plenos, pero eso es la puntilla. La descomposición, sobre todo en la parte socialista, es evidente… aunque tampoco es ajena en el otro lado, donde hay cuchilladas, más discretas eso sí, pero puñaladas a fin de cuentas, para echar a Rubén y poner en su lugar a quien quiere mudarse de San Marcos a la Plaza de España. Pero como decía, se ve mejor en el PSOE, donde algunos de los pocos concejales que quedan no se hablan e incluso en el “núcleo duro” empieza a haber roces y recelos, probablemente fundados, de que a alguna persona se le ha subido el cargo a la cabeza y pretende sustituir a Miguel en el primer puesto de la candidatura para el año que viene.

¿Qué tiene que perder? Mucho, porque Elena no tendrá una segunda oportunidad si meten la pata, y el listón, por bajo que esté, sigue siendo alto al ser obligatoria una mayoría absoluta. Para lograrla, Candia necesitaría que en esos pocos meses que faltan hasta el inicio de la campaña electoral (que cada vez empieza antes) se demostrase que su entrada imprime al Ayuntamiento un giro tan grande, tan notorio, tan vistoso… que es prácticamente imposible llevarlo a cabo en ese breve plazo. También necesitaría un equipo de trabajo eficiente y bien preparado… que hoy en día no veo, aunque cuente con algunas piezas importantes de lo que podría venir. Todos tendrían que ser brillantes y no es el caso. Con que uno la fastidie en algo más o menos gordo, adiós… y eso casi se puede garantizar, lamentablemente.

El único argumento para que se presentase la moción de censura antes de las municipales podría ser que en mayo las cosas se pueden complicar más aún. Todavía no sabemos si se elegirán 25 o 27 concejales, ni si VOX se terminará de desintegrar a tiempo para no hacer su habitual función de apoyo a quienes dice querer vencer. Su papel se resume en quitarle votos al PP para que vuelva a gobernar un bipartito, como ocurrió hace tres años, o a espantar al electorado y movilizar a la izquierda porque “viene el lobo”.

Ciudadanos ya está liquidado, aunque su extinción puede modificar la ecuación de formas imprevistas, porque sus saldos de fin de temporada le pueden hacer un flaco favor al PSOE, ya que hay quien no vio con buenos ojos la maniobra de pasar de la crítica al servilismo más absoluto (nómina mediante, eso sí).

En resumen, no tengo la menor duda de que el clamor que detecta Elena existe, un clamor por el cambio en Lugo, pero por un cambio ordenado, tranquilo y sin sospechas y eso sólo puede venir de las urnas.

Falta saber si el interés por el cambio es “absoluto” o si simplemente será de esas cosas que se dicen en los bares pero que después permitirá que Lugo siga como hasta ahora, hundiéndose en “iniciativas pioneras” y caralladas varias.