jueves, 2 de diciembre de 2010

No siempre es bueno ser Rey

El Rey de España tiene una gran cantidad de prebendas, ventajas y comodidades asociadas al cargo. Además de viajar en un estupendo Mercedes de Estado, no afectado por la Ley de Memoria Histórica, disfruta de grandes privilegios como vivir en un palacio (que en realidad es un chalet lujosillo que sustituye al de Oriente, que gasta mucho en calefacción). Sin embargo, El Rey se tiene que tragar sapos bastante difíciles de digerir ya que no es dueño de sus actos como institución, que son decididos en su mayor parte por el Gobierno.

images Uno de esos temas espinosos es, por ejemplo, el de firmar las condecoraciones. El pasado de 5 de noviembre el bueno de Don Juan Carlos tuvo que comerse el marrón de firmar el Real Decreto “por el que se concede la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III a doña Bibiana Aído Almagro”. Por si fuera poco el nombramiento, la literatura del Real Decreto hace decir al Rey que “queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio a doña Bibiana Aído Almagro, a propuesta del Presidente del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 5 de noviembre de 2010, vengo en concederle la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III”. Así, sin más explicaciones.

Es la más alta distinción civil que se concede en España. No hay otra que le supere, salvo el Collar de la misma Orden de Carlos III, al que sólo se puede acceder tras tener varios años seguidos la Gran Cruz. Para ser tan del pueblo y levantar tanto el puño cantando “La Internacional” mucho les gustan las condecoraciones del siglo XVIII.

Es una medalla muy merecida para esta exministra de Zapatero, en base a los grandes logros que consiguió, entre los que destacan los siguientes:

  • Incluir en el lenguaje una nueva palabra, a ver cuánta gente puede decir eso. Que los académicos de la RAE, fascistas y machistas todos ellos se nieguen a recoger el término “miembra” como una aportación al castellano sólo se puede entender por su retrógrada visión del mundo.
  • Diseñar conceptualmente un nuevo tipo de bibliotecas “por y para mujeres”. Que el ministro de cultura saliera al día siguiente a decir que eso era una barbaridad y que las bibliotecas que se hacen en España son para todos los españoles es otro reflejo de la lucha diaria de esta extraordinaria mujer.
  • Otro gran proyecto de doña Bibiana fue pedir la creación del “teléfono para maltratadores”, para resolver sus dudas. No sé a qué tipo de dudas se referiría, pero supongo que se referiría a algo diferente de lo que el nombre sugiere.
  • A pesar de que su ministerio era el de Igualdad y no el de Ciencia, abrió nuevas fronteras al declarar que un feto de 13 semanas es "un ser vivo, claro; lo que no podemos hablar es de ser humano, porque eso no tiene ninguna base científica.". Gracias a ella sabemos que la transmutación entre “ser vivo” a secas y “ser humano” es posible.
  • También, respecto al tema del aborto, puso las cosas en su sitio y aclaró a todo el mundo que es lo mismo eso que una operación de cirugía. Para aclarar por qué una joven de 16 años puede abortar sin que lo sepan los padres, utilizó una frase tan feminista como “No se rompía la patria potestad cuando en el año 2002 aprobaron la Ley de Autonomía del Paciente, por la cual se permite que cualquier joven pueda operarse de lo que quiera, ponerse tetas, por ejemplo". Que la ley a que se refiere diga que “en caso de actuación de grave riesgo, según el criterio del facultativo, los padres serán informados y su opinión será tenida en cuenta para la toma de la decisión correspondiente” es lo de menos.
  • Consiguió dar una vuelta de tuerca más a la formación ideológica de nuestros jóvenes al proponer que “los estudios de género y la tradición intelectual e histórica del feminismo tienen que ocupar un lugar en la formación troncal de los estudiantes”. Vamos, una asignatura de feminismo en todas las carreras. Super necesaria, quién lo puede discutir.
  • Otra de sus grandes aportaciones es la de recuperar la concepción de la Monarquía Absoluta sobre el poder. La Constitución, ese documento retrógrado, dice que el poder emana del Pueblo, pero llegó la señora Aído y declaro que "molesta que alguien como yo esté ocupando poder, un poder que me corresponde, que de manera natural es mío". Ahí, por designación divina.
  • En cuanto a su función ministerial, también ha sido pionera, financiando con más de dos millones de euros estudios tan interesantes, que al español medio le apasionan y se descarga de internet para leer con avidez, y tan bien de precio, como los siguientes:
    • "Elaboración de un Mapa de Inervación y Excitación Sexual en Clitoris y Labios Menores”
    • “Estudio de las relaciones entre el amor romántico y la violencia de género”.
    • "Raíces históricas de la violencia contra las mujeres: discursos, símbolos, normativa y realidad cotidiana".
    • “Violencia hacia las niñas en la escuela primaria”, que tiene la valentía de denunciar que “obedece a una cultura donde la familia sigue teniendo un valor".
    • “Exclusión social y violencia de género en los centros penitenciarios de mujeres en Andalucía", 50.000 €
    • “Topografías domésticas en el imaginario femenino. Una visión comparativa, transnacional y hemisférica”, 15.000 €
    • “Reparaciones europeas contemporáneas y memoria de la esclavitud: esclavas negro-africanas y españolas abolicionistas (siglos XVI al XIX)”, 22.767 €
    • Ciudadanía cívica e inclusión social: estrategias de las Mujeres Marroquíes, Ecuatorianas y Rumanas. 45.110 €

Por todo ello, no encuentro razón para que algunos machistas retrógrados consideren que esta medalla es únicamente un premio de consolación por perder el Ministerio de Igualdad. El otro premio, una Secretaría de Estado de Igualdad, es lo de menos, aunque siga cobrando un pastón de nuestros bolsillos para seguir pagando estas tonterías.

Pobre Rey. Tener que firmar esto. Imagino que en días así le dan ganas de abdicar.

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