jueves, 7 de abril de 2011

Argumentos de saldo

Tradicionalmente las rebajas siempre han sido en enero y julio. Este año, tenemos una nueva temporada, pero no de ropa y calzado sino de políticas públicas: en la pista número uno, el paro, en la pista número dos, los servicios sociales, y en las gradas un público cada vez más aburrido de este circo mediático en que nadie se fía de nadie.

candidato058 Como ciudadano, estoy un poco harto de que me tomen el pelo. Ya no es cuestión de si los ayuntamientos tienen o no competencias sobre la creación de empleo, porque es un tema arduo complejo (no tienen competencias directas sobre “gestión” del empleo, pero sí pueden ayudar a crear las condiciones para que las empresas creen puestos de trabajo) sino que el tema al que voy es más el de la coherencia. Un alcalde, o un candidato a la alcaldía, pueden pensar legítimamente que desde la administración local se puede hacer mucho para apoyar la creación de empleo. Por ejemplo, un ayuntamiento en que exista terreno industrial bien comunicado, organizado, con un precio razonable, y promocionado tiene más posibilidades de que se creen empleos que otro en que no haya donde meter una empresa. Parece obvio.

Sin embargo, el juego político de algunas personas (esto es un tema de personas, no de partidos) hace que se ataque al adversario a cualquier precio, aunque sea mediante contradicciones flagrantes. Es el caso del señor Orozco. Se ha pasado todo su mandato pagando propaganda (por supuesto a costa de todos los lucenses) en que dice lo mucho que ha hecho por la creación de empleo y lo tontos que son los lucenses que piensen que las cosas no van bien. Han gastado millones de euros, literalmente, en programas de inserción laboral y cosas parecidas de dudoso resultado, pero cuidado, cuando vienen las cifras negativas del paro la culpa es de la Xunta. Contradictorio.

También está pasando lo mismo con el antiguo Hospital Xeral. Hoy viene un artículo en El Progreso de Sonia Méndez, el doberman de Orozco (el PSOE popularizó este término, ahora que no me lloren), en que pone verde a la Xunta porque no tiene ya un plan para esos terrenos. Aún asumiendo la veracidad del argumento, lo cual es mucho asumir, ¿es que el nuevo hospital se planificó y ejecutó en dos años? ¿El bipartito sí tenía un plan para el Xeral pero se lo llevaron en la mudanza? ¿El ayuntamiento de Lugo no tiene nada que proponer?. Contradictorio.

Bueno, no me voy a alargar, pero por ejemplos no será. Casi podríamos coger cualquier tema del Ayuntamiento y buscar con facilidad contradicciones, que siempre vienen derivadas de lo mismo: la Xunta es mala (desde que es del PP) y el resto son santos. Argumentos de saldo. Amancio Ortega los pondría en los cestos de ofertas de Lefties.

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