viernes, 8 de mayo de 2015

Un resumen de la historia del Garañón: la lectura (y II)

Ayer sentábamos las bases de los hechos sobre el gran monumento a la corrupción en Lugo, que son las torres del Garañón, y les decía que hoy les daría mi opinión sobre el asunto y las responsabilidades de cada cual.

Obviamente hay dos partidos políticos implicados en este tema directamente: PP y PSOE. Con desiguales responsabilidades, pero con parte de culpa cada uno por mínima que sea en uno de los casos.

El PP fue el que aprobó el Plan General que daba la edificabilidad, es cierto. También es cierto que desde filas socialistas se explica con todo lujo de detalles una falsedad: que eso implica la obligatoriedad de dar licencia para hacer los edificios porque lo contrario sería un delito. Eso es mentira. Y se demuestra con mucha facilidad, ya que la antigua caseta de Telefónica que está entre el Portela y las torres del Garañón tiene la misma calificación urbanística que estos monstruos y aun así se les denegó la licencia.

Mirador de Mondoñedo visto desde arriba
Aun en el caso de tener que hacerse ese volumen, ¿se podría hacer la construcción de otra manera? Sí. Un ejemplo lo tenemos en nuestro vecino Mondoñedo, donde el mirador, desde arriba, parece un pequeño edificio de planta baja pero desarrolla todo su volumen por la ladera de la montaña. No es que me vuelva loco, pero desde luego es mucho mejor esta opción que la de las torres que nos ha endilgado Orozco.

Mirador de Mondoñedo visto desde abajo


No nos engañemos, es indiscutible que si el Plan General calificara el terreno como zona verde no habría problema, y eso es innegable. Pero también lo es que supuestamente esa parcela no es parte del parque de Rosalía y que aunque afecta a las vistas por estar donde está no es tan fácil de apreciar hasta que ves el alzado. En cualquier caso, echemos una parte de culpa al PP, la que tiene un vendedor de licores que no sabe que el cliente cogerá el coche diez minutos más tarde y provocará un accidente.

Pero realmente quien es el responsable de ese adefesio es su contrincante, el PSOE, y más aún podríamos concretarlo en las personas que ostentaban las más altas representaciones del panorama político/administrativo local: el alcalde y el concejal de urbanismo, que en aquel momento era Besteiro, que sucedió a Liñares con este asunto entre otros.

El esqueleto actual. Foto de El Mundo
Como les contaba ayer, la Ley del Suelo de Galicia reducía enormemente la construcción a partir del 1 de enero de 2006, y el día anterior, festivo y con el ayuntamiento cerrado, se toman acuerdos que garantizan al constructor que podrá levantar esos mamotretos. El juzgado, no yo, es quien dice que “parece haber existido alguna clase de connivencia entre los representantes municipales y una promotora particular para actuar en contra de los intereses generales, que nuestros representantes tienen la obligación de preservar”. Más claro, agua.

Y no solo eso, sino que el intentar reiteradamente tumbar judicialmente los autos de paralización de los edificios es otra señal de lo que aparenta ser una obvia complicidad.

Porque recuerden, lo que se está construyendo es una parte del Garañón, hay más. No tienen más que ver la foto del esqueleto de lo que hay, y el alzado que figura en el proyecto que está expuesto públicamente en la web de urbanismo. Solo que poca gente se molesta en buscarlo supongo.

El proyecto previsto
No creo que haya nadie que piense que en la ciudad de los Cariocas, Pokemon, Campeón y demás causas esto huele a rosas y que lo del Garañón es una mera cuestión accidental. Es el símbolo tangible de lo que han sido estos últimos lustros en el Ayuntamiento de Lugo y lo que probablemente nos espera durante unos cuantos años más a menos que cambie el panorama radicalmente, cosa que tengo mis dudas de que pase.

Lugo, lamentablemente, es conocido por sus casos de corrupción, y este mamotreto no deja de ser el mayor de todos sus símbolos, su monumento. Sería deseable que también fuera su tumba.

2 comentarios:

  1. Por ilustrar un poquito más el asunto, Luis, te diré que los derechos edificables de esa parcela no provienen del Plan del 91. Ya el Plan de 1969 asignaba una edificabilidad notable a esa zona. Fíjate si no en las casas de García Portela. Lo que hizo el Plan del 91 fue delimitar una unidad de actuación para poder ordenar ese espacio de una manera coherente. Justo lo que no se ha hecho. Es más, la propuesta del malogrado proyecto de Plan consensuado entre Quiroga y el PSOE de Varela Flores y Cía recogía también la edificabilidad de esa zona.
    Y, por último, la caseta de Telefónica quedaba fuera de esa unidad de actuación, por lo que era suelo urbano de edificación directa. Lo que ocurrió aquí es que se decidieron a pedir licencia demasiado tarde y no les dio tiempo a formular un estudio de detalle que les exigieron por dar a dos calles con diferente rasante. La entrada en vigor del nuevo planeamiento truncó esta pretensión, si bien creo que el asunto colea en los tribunales, por lo que habrá que esperar a ver qué ocurre ahí.

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