viernes, 18 de marzo de 2016

El lamentable estado del Camino Primitivo a su paso por Lugo

Creo que una de las cosas que más me definen es que soy lucense hasta la médula. Esto hace que tienda a defender los colores de mi ciudad y que mi visión sobre la misma sea poco objetiva, pero el tenerlo en consideración y reconocerlo ayuda a fijar un poco la postura. 

Sin embargo también tiene un efecto colateral no tan positivo y es que cuando veo algo malo me duele más en Lugo que en otro sitio. Por ejemplo, el vergonzoso estado en que está el Camino Primitivo al paso por Lugo es algo que realmente debería sacar los colores a todas las administraciones implicadas en ello y hasta creo que un poquito sí que les da cosa porque intentan engañarnos para que no lo veamos.
El Camino Primitivo entra en el casco histórico por la puerta de San Pedro, y proviene de una zona que ya es fea con ganas (pasa por debajo del túnel del Carrefour Express de la ronda, para que se hagan a la idea). Esto, que ya de por sí es una tarjeta de presentación que desanima al más pintado se compensa un poco al alcanzar la cima de esa cuesta y ver en toda su magnificencia nuestra querida Muralla romana.

Entrar por San Pedro y llegar al albergue de las Noreas, descansar en pleno casco histórico y aprovechar para dar una vuelta por nuestra ciudad puede conseguir mitigar la sensación de “Dios mío, ¿pero dónde nos hemos metido?” que puede dar la penosa y cutre entrada en la ciudad.

Pero este efecto amortiguador desaparece cuando coges la mochila para abandonar la ciudad. Aunque las administraciones nos intentan convencer de que la ruta va desde la Catedral al puente romano por la calle Santiago esto es falso. La Puerta de Santiago, la que está frente a la Catedral, era de uso privado de la Iglesia, y los peregrinos no podían utilizarla. El Camino Primitivo “pata negra” es saliendo por la Puerta del Carmen o Porta Miñá.

La señal que va en dirección contraria
Justo frente a esa puerta hay una señal que insiste en enviarte hacia la calle Santiago. Mentira, el Camino es bajando por delante de la Capilla del Carmen y, una vez pasado el Pajón, te metes por unas corredoiras que darían vergüenza a las vacas. Un terreno sucio, con casas abandonadas a los lados que meten miedo, desnivelado y lleno de aguas de cuya limpieza podemos dudar por su olor… Y va a desembocar a la Ronda del Carmen donde te hacen dar una extraña pirueta y bajar unas escaleras de hormigón más que cutres para llegar al puente Romano.

La impresión no puede ser peor. De abandono y suciedad, cutrerío y una total, absoluta e indiscutible falta de atención.

Aunque les cueste creerlo, esto es el Camino Primitivo
entre la puerta del Carmen y la Ronda del Carmen
Nos gastamos la pasta en hacer visitas guiadas al cementerio y en sacar folletos sobre lo bonito que tenemos esto, pero cuando nos conceden un título como el de Patrimonio de la Humanidad al Camino Primitivo no somos capaces de hacer un plan de revisión del mismo en nuestra ciudad.

Los peregrinos buscan autenticidad, y tampoco estamos hablando de que haya que asfaltarlo y poner bancos y farolas. Bueno, las farolas no sobraban. Hablamos de que se adecente, que no parezca que de un momento a otro te va a asaltar un hombre lobo o algo peor.

Si queremos que nuestra ciudad sea referente en el Camino Primitivo lo primero que tenemos que hacer es que la ruta sea digna. No parece mucho pedir y tampoco pensarían que íba a echar la culpa de todo al Deán. Aquí también tenemos mucho que rascar.

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