viernes, 29 de diciembre de 2017

De inocentadas, Lugo Monumental y un "Gobierno Gestora" para Lugo



Hoy tengo mucho que contarles así que vamos por capítulos. Les adelanto que les hablaré del artículo de ayer, de Lugo Monumental y de la cuestión de confianza de la alcaldesa, Lara Méndez. Por si se quieren saltar alguna parte e ir a la que les interesa, aunque los dos primeros temas los trataré muy brevemente.

En primero lugar me gustaría decir que el artículo de ayer era una inocentada, pero no se engañó ni una sola vez, todo es totalmente cierto. El ácido oxhídrico es una de las formulaciones del agua, y todos los datos que se incluían en el texto son rigurosamente exactos, pero no deja de ser una falacia, la demostración de que se puede llegar a conclusiones absurdas basándose en información cierta siempre que se presente de determinada forma. Les diré que desactivé los comentarios de ese artículo en los foros de Facebook para que los típicos aguafiestas no pusieran a los veinte segundos "es una broma, que hoy son los Inocentes", que sí, que ya sabemos que son ustedes muy listos, pero hombre sigan un poco el juego. En fin, lo importante es que reflexionen cuando lean algo porque sin mentir ni una sola vez se puede lograr que las cosas parezcan cosas diferentes de lo que realmente son.

El segundo de los temas es que el miércoles por la tarde fui elegido presidente de la Asociación Lugo Monumental. Es un honor volver a encabezar esta entidad, que ha demostrado su independencia y que el trabajo en favor de los asociados y del casco histórico en general es lo único que la mueve, y agradezco enormemente a mis compañeros la confianza que me han demostrado.

Algunos de los asistentes a la asamblea
de Lugo Monumental del miércoles.
También quiero aclarar que a pesar de que el artículo de ayer, el de la inocentada, era una nota de prensa enviada desde la Asociación se trataba de una cuestión excepcional por ser lo que era. Este blog es personal, mío, no es el canal de comunicación de ninguna entidad ni de nadie que no sea yo mismo. Es decir que los artículos no son la opinión de una asociación ni de los socios, solo la mía y me gustaría que esto quede claro porque aunque Lugo Monumental es reivindicativo sí es cierto que yo mismo soy más comprometido con mis propias opiniones por motivos evidentes. Más claro, ácido oxhídrico.

El tercer punto del “orden del día” es la cuestión de confianza que perdió el miércoles la alcaldesa, Lara Méndez, y que abre ahora un plazo de un mes para que la oposición presente una improbable moción de censura.

Lara Méndez sale del Pleno
en que se le dijo que no se confía en ella
Lara me cae muy bien como he dicho en innumerables ocasiones, pero creo que aquí se ha equivocado. Lo de usar esta herramienta que le permite la ley está bien jugado, pero tendría que haberse molestado en intentar negociar los presupuestos antes con algún grupo de la oposición. Ha sido demasiado transparente y se ha notado mucho que nunca tuvo intención de sentarse a dialogar con nadie y eso, cuando tienes ocho concejales, es una osadía temeraria (y teniendo muchos más una falta de elegancia). El cálculo de “este año saco el presupuesto con la cuestión de confianza y para el siguiente prorrogo y llego a las elecciones” está muy bien desde el punto de vista exclusivo de un partido político, como táctica, pero es poco apropiado para una alcaldesa. Hay que distinguir la institución de la política por difícil que sea.

Los grupos de la oposición se unieron en el pasado.
Dos de los cinco portavoces ya no están, y en cualquier caso
una cosa es una foto y otra un gobierno,
aunque sea en formato "gestora".
La oposición, por su parte, tampoco está a la altura. Hasta donde yo sé solamente Olga Louzao ha propuesto a sus compañeros de corporación sentarse a hablar de una moción de censura y de los proyectos en que todos están de acuerdo porque así lo han votado en el salón de plenos en diversas ocasiones. El problema, amiga mía, es que aquí lo único que parece preocupar es a quién “no poner en cabeza” incluso más que a quién poner.

Entre los demás grupos algunos han anunciado su disposición a presentar una moción de censura (PP) o incluso se han “ofrecido” a ser alcalde (BNG), pero sin pactar con los demás no tienen nada que hacer.

Tiene cierta guasa que el BNG proponga quedarse la alcaldía y hacer un gobierno con ACE y Lugonovo y pida a los demás grupos su apoyo. Es decir, que suman seis concejales entre los tres partidos pero piden al PP, que tiene nueve, que les entregue una alcaldía que tiene un grupo con ocho. Parece un cachondeo, pero no menor que el de un PP que sabe que por libre no puede hacer nada y se niega a pactar con los demás nada que no sea hacer a Ameijide alcalde. Así no van a ninguna parte y pecan de lo mismo de lo que acusan a Lara, de no dialogar ni buscar una vía que pueda disgustar a todos (satisfacer a todos es imposible). Hasta donde yo sé Olga es la única que ha propuesto sentarse a hablar sin decir que quiere ser Califa en lugar del Califa.

La única solución realista que podría haber, y aún así dudo que se pudiera llevar a cabo, es que los cinco grupos de la oposición se sienten y negocien una especie de “gestora”. Una moción de censura en que en lugar de elegir a uno de ellos como alcalde se negocie lo que se quiere hacer, los problemas que se pueden solucionar y en que todos están de acuerdo. Con coger las iniciativas de pleno votadas unánimemente por la oposición ya tienen trabajo para el año y medio que queda de mandato.

¿Y a quién ponemos a gobernar? Pues muy sencillo (es un decir): a todos. La Junta de Gobierno tendría representación de los cinco partidos e incluso en lugar de reunirse una vez por semana lo podrían hacer todos los días o cada dos, eso es lo que tendrían que estudiar. Sé que no es sencillo, pero si realmente piensan lo que dicen y creen que Lugo no puede seguir así, tienen una fantástica ocasión para demostrarlo, si a la Federación de Vecinos le parece bien, claro, no sea que vuelvan a amenazar con algo.

¿Y el alcalde? Miren, si tanto les obsesiona el tema, acuerden rotar la alcaldía. Quedan unos quince meses de mandato así que les tocarían tres meses a cada uno, sorteen el orden. Acuerden que se minimizará la imagen pública de “líder” (por ejemplo firmando los saludos de las fiestas y esas cosas como “el gobierno municipal” y evitando las fotos unipersonales en la medida de lo posible) y sean nobles en el seguimiento de los acuerdos. Sería una solución, que supongo que parecería injusta a algunos porque estaría los mismos tres meses Carlos Portomeñe (único concejal de su grupo) que Antonio Ameijide (contando con nueve) pero es que la idea es que todos colaboren y participen, no que vaya la cosa por proporciones que si no los grupos más pequeños no entrarán y sin ellos no se hace nada. Aquí todos o ninguno.

Si quieren a Lugo como dicen, si realmente no confían en la alcaldesa como dicen, y si aseguran poder hacerlo mejor como dicen… demuéstrenlo. Aunque dudo que lo hagan. La política de partidos no se lo permitirá.

1 comentario:

  1. verdades como puños luis.pero como acabas el comentario no creo que llegan anada. por que eso del publo lo primero,ES UNA FALACIA.

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