lunes, 9 de diciembre de 2019

Manual para asumir que tu colección de sellos no vale nada (en dinero)

Ocupar espacio en la estantería con álbumes o cambiarlos por sellos en euros que quizá no usemos nunca... Vaya dilema.
Animado inicialmente por mis padres coleccioné sellos desde mediados de los 80 hasta el 2010 aproximadamente. Primero los cogía en el estanco de las galerías de Santo Domingo, pero cuando dejaron de dar ese servicio me suscribí al servicio filatélico de Correos. Me divertía, y me pasé mucho tiempo colocándolos en las hojas de los álbumes.

Hablamos de sellos de Correos de España, nuevos, sin usar, sin pegar y en perfecto estado. Ya ni menciono esos que vienen matasellados y que vendían al peso, que solo tienen como utilidad la estética.

La que se suponía “pata negra” era una colección a la que uno daba por sentado cierto valor, ya que aunque perdieras el coste de las hojas donde los guardas y de los álbumes asumías que al menos el dinero que ponía el propio sello nunca se perdería. No es que pretendieras forrarte con el tema, pero lo considerabas una inversión a largo plazo y una afición que aunaba la belleza de la filatelia y lo que creías que era una forma de revalorizar unas pesetas con el tiempo.

Lo que nadie nos contaba es que los sellos desde los años sesenta para aquí no se revalorizaban excesivamente porque se hacían tiradas gigantescas. Como todo, cuantas más unidades hay menor es su valor, y un sello “raro” es, valga la redundancia, una excepción porque si imprimes un millón y medio de unidades lo extraño es que no sobrevivan muchas, con lo que no se incrementa su valor.

Uno de mis sellos favoritos, de 1.981. Por ahora vale 1,20 euros. En poco más de un año, no valdrá nada.
Entonces, en 2006, llegó el escándalo de Forum Filatélico y Afinsa, una estafa piramidal en que hacían creer que cada duro que tenías en un sello se convertiría en una pequeña fortuna. Acabó el tema como acabó y la mayoría de la gente que confió en esas empresas perdió sus ahorros o recuperó un mísero 5% en el mejor de los casos. El efecto colateral es que la confianza en el sello como inversión cayó en picado, lo que unido a su falta de uso los convirtió en algo prácticamente superfluo. Ya no se trataba de que se revaloricen, sino que ni siquiera te dan el valor facial, el que pone en el propio sello. Te quedas, por lo tanto, con unos álbumes llenos de estampitas que, a efectos económicos, da igual que sean sellos, que vitolas de puros o estampas de la Virgen del Carmen.

Si les digo la verdad eso no me desanimó. Cancelé mi suscripción al servicio filatélico a finales de 2010, pero no por los escándalos sino porque eso de los sellos de pegatina es muy práctico, lo reconozco, pero para mí le han quitado gran parte del encanto al tema aunque no sé explicar muy bien por qué. Que los diseños fueran cada vez menos de mi gusto tampoco ayudó.

El cambio de moneda:

Por si todo esto fuera poco, desde el 1 de enero de 2002 utilizamos euros así que no podemos usar los sellos que tenemos en casa ni siquiera para mandar cartas, suponiendo que tengamos un arranque retro. Pero no se perdía el dinero necesariamente porque por tiempo ilimitado se podrían canjear por sellos en euros en la Unidad del Servicio Filatélico de Correos y Telégrafos, en Madrid. Que la oficina esté allí no significa que haya que viajar hasta la capital, ya que cualquier oficina de Correos los enviará para que hagan el canje y dicho envío es gratuito para el cliente.

Limitado lo ilimitado:

El año pasado todo volvió a cambiar, y a partir del 31 de diciembre de 2020 los sellos que tenemos en casa no valdrán para nada. Ni siquiera te los cambiarán por su equivalente en euros. El Ministerio dictó en febrero de 2018 una modificación de la normativa por la que limitan aquel tiempo “ilimitado” (una contradicción en toda regla). Se ve que se arrepintieron de dejar abierta esa puerta y la quisieron cerrar, y nos han hecho la pascua a todos. También es cierto que su valor cada vez es menor por el IPC, y si tienes un sello de 10 pesetas los 6 céntimos del cambio tampoco es que te den para muchas alegrías.

Eso sí, que quede claro que no te van a devolver su valor en dinero. Si tienes 10.000 pesetas en sellos te van a dar 60 euros, pero también en sellos. No hay ninguna posibilidad de recuperar el importe en dinero contante y sonante.

¿Y ahora qué?:

Así que ahora nos enfrentamos al gran dilema: ¿qué hago yo con mi colección de sellos? Están nuevecitos, cuidados, bien guardados… pero en poco más de un año no valdrán absolutamente para nada. Nos quedan trece meses para decidir si todo ese tiempo y esfuerzo que dedicamos a hacer una colección quedará reducido a unos cuantos sellos en euros que realmente no vamos a usar porque desde que se popularizaron el correo electrónico y el whatsapp nadie manda cartas. Si tal en Navidad. De los álbumes y las hojas olvídese, esos no hacen más que ocupar espacio en la estantería.

La otra opción es quedarnos con todo, en plan nostálgico, y adornar nuestra casa con algo que uno abre de vez en cuando suspirando por una época en que pensaba que no solo los ricos podían invertir en algo rentable. ¡Qué tiempos aquellos!

Habrá que sentarse a sumar de cuánto dinero hablamos, y de qué haremos una vez cambiemos los sellos en pesetas por sellos en euros. Quizá meterlos en otro álbum porque realmente dudo mucho que los lleguemos a usar alguna vez.

En fin… una pena. Con lo bonito que era coleccionar sellos.


Enlace a la normativa vigente sobre canje de sellos:



Impreso para solicitar el canje:


Lo ha de presentar en cualquier oficina de Correos y ellos lo envían a Madrid. El envío es gratuito para el cliente.

2 comentarios:

  1. Difiero en que los sellos matasellados solo tienen valor estético, solo hay que hacer una pequeña búsqueda en Google y aparecen muchas páginas de compra-venta de sellos, y muchos de ellos matasellados. Si que es cierto que los más valorados son los antiguos ya que como dices, debido a la sobre impresión en los tiempos modernos su valor bajo a mínimos. Yo, también motivado por la afición de mi padre, seguí durante un tiempo la colección de sellos matasellados que él tenía. Eran matasellados porque la ilusión que se tenía era conseguir sellos de todo el mundo gracias a amigos o familiares que teníamos que vivían o viajaban a lejanos países y no conseguirlos comodamente desde casa, enviados periódicamente. Lo bonito era pedir a alguien que sabías que iba de viaje que te enviase una postal, no le pedíamos que nos comprase unos sellos y los trajese nuevos, los queríamos matasellados en su país de origen y con eso nos arriesgábamos a que el matasellos "matase" el sello al ocultar parte de él, pero como la estética estaba en segundo plano no nos importaba. Nunca tuvimos la intención de que a la larga esa colección tuviese un valor económico, como tampoco lo pretendemos con la de monedas, o como tú dices la de vitolas o cualquier otra, latas de cerveza, etc. Creo que los coleccionistas, los de calle, lo son por el gusto por tener un gran número de objetos diferentes en su colección o "raris avis" no por tener una inversión de futuro. Hay países que cuando sacan un sello especial lo matasellan también especialmente, en una esquina, porque hay muchos que prefieren matasellados que sin matasellar. Por otro lado, si decides canjear tus sellos en pesetas por sellos en euros te diré que se usan más de lo que piensas, vas a una oficina de correos y pides sellos y tienen y venden. Realmente mucho menos ya que las compañías o empresas que envían correspondencia los franquean directamente en las oficinas. Estoy seguro que debes conocer gente que envía correspondencia, aunque no utilice sellos, a quien le puedas vender esos sellos, por su valor nominal, que ellos ya les darán uso.
    Y tu ¿ahora qué?. Mantener la colección en la estantería y verla de vez en cuando. Seguro que tienes muchas más colecciones guardadas que nunca empezaste pensando en que se revaloricen o que ni siquiera tienen un valor económico en si. Coleccionar es coleccionar, lo otro es invertir.

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    1. Sí, sí, estoy de acuerdo en casi todo, sobre todo en que las colecciones no se hacen por lo que valen en euros. Pero como siempre nos vendieron que esto era, también, una "inversión"... pues mucha gente se lo creyó y no, para nada :)

      También te diré que al escribir este artículo hace ya unos días me dio por mirar la colección... y ahora me he puesto a colocar lo que tenía pendiente y me ha entrado el gusanillo otra vez jajaja.

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