Ahora que llevamos unos días hablando de cómo se gasta el dinero público, podemos meternos en el tema de la esquina entre la Ronda y la calle San Roque, donde se van a construir, según la prensa, diez edificios de entre 4 y 5 alturas en lo que algún colectivo ha denominado “outro Garañón na Muralla”. En la infografía que se ha publicado yo veo ocho edificios, pero seguramente sea una cuestión de matices.
Hace ya tres años traté este mismo tema en el blog y proponía entonces negociar con la propiedad para reducir la edificación, incluso indemnizando al promotor, para evitar dos cuestiones polémicas: la desalineación con los edificios donde está el Froiz (las nuevas construcciones avanzan más que el pórtico de ese supermercado, lo que no es razonable) y el impacto visual desde San Roque, ya que se volverá a tapar la vista de la Muralla.
Como les decía entonces, tampoco se trata de evitar que la gente construya en sus solares, ya que estoy seguro que todos haríamos lo mismo intentando exprimir hasta el último metro siempre que sea legal. La cuestión es buscar un equilibrio.
Recientemente el ayuntamiento ha anunciado que se va a gastar 1,2 millones de euros en tirar y volver a hacer la plataforma que está frente al Froiz porque la entrada es muy fea. No les falta razón en hablar de la falta de estética de ese paso, al menos desde abajo (desde arriba tampoco es para tanto), y quizá se podría “adornar” lo que hay en lugar de tirar todo y volver a hacerlo… y usar ese dinero para negociar con el promotor y retranquear sus edificios.
Pero es más fácil actuar sobre una plataforma que no crea problemas más allá de la estética parcial, que sentarse a hablar con los malvados promotores privados.
De nada ha valido que el Colegio de Arquitectos, Adega o la Academa de Bellas Artes se hayan pronunciado en contra del diseño de esos edificios. Tampoco ha servido el informe de ICOMOS del año 2021 que dice expresamente lo siguiente:
"Desde el punto de vista del marco legislativo debe indicarse que la propuesta desarrollada y ahora aprobada se justifica en parámetros de edificabilidad poco o nada sostenibles a nivel edificatorio, y con escasa o nula referencia al aspecto fundamental que no es otro qué la protección patrimonio o, en su defecto, la no alteración del mismo, situación está que no se da al establecerse un volumen edificado ficticio que se contrapone y altera a los elementos catalogados."
Recuerden que cuando ICOMOS habló de cosas parecidas para hacer el auditorio en San Fernando se renunció al proyecto y nos retrasó décadas hasta tener el nuevo auditorio (y San Fernando sigue en ruinas).
Así que la propuesta parece evidente: negocien con el constructor y dediquen ese dinero que van a despilfarrar en una obra que no me atrevo a calificar de inútil pero sí de superflua, e intenten que los nuevos edificios tengan algo de sentido para evitar que esa esquina se convierta en un nuevo mamotreto en Lugo.
Estimado Luís;
ResponderEliminarRespecto deste tema reafírmome no meu comentario no seu artigo de hai tres anos, especialmenten en que "os responsables de tomar as decisións non pensan no ben da cidade" e quería resaltar a última (que seguro non a derradeira) decisión en contra do ben público tomada nesta zona.
Acaba o Concello de anunciar a obra para facer máis pequeno o acceso cara ó supermercado, substituíndo a praciña diante del por unha pasarela... en base a un proxecto feito igual de mal que sempre: sen reflexión previa, sen concurso de ideas ben feito e concedido de calquera maneira.
Estamos falando dun punto da cidade no que se atopan o Camiño de Santiago (patrimonio da humanidade) ca Muralla (patrimonio da humanidade), nunha situación de especial complexidade urbanística; circunstancias que xustifican por si soas a convocatoria dun concurso de ideas que permitise a mellor resolución posible para ese espazo, no caso de que buscásemos o mellor para a cidade. Se buscamos outra cousa, teremos outra cousa.