lunes, 10 de agosto de 2026

Arde el Antas, en la Plaza del Campo

El Antas, calcinado tras el incendio de ayer. Foto: La Voz de Galicia

La vida cambia en un momento, para bien o para mal. Te puede tocar la lotería, o, como sucedió ayer en la Plaza del Campo, te puede arder el local en que tanto esfuerzo has puesto.

El fuego siempre ha sido un aliado para el ser humano, pero también un enemigo cuando se sale de control, y lamentablemente fue lo que pasó en el Restaurante Antas, una referencia del casco histórico de Lugo.

Lo mejor de todo es que nadie resultó herido. A pesar de que el local estaba lleno hasta la bandera, algo comprensible siendo pleno agosto, la rapidísima y ordenada evacuación del restaurante y la inmediata presencia de los bomberos hicieron que lo que fue una desgracia no se convirtiera en una catástrofe.

Evidentemente a Ibán, el responsable del Antas, se le ha originado un grave problema que tiene que gestionar ahora con seguros y demás, pero pensemos que podría haber sido mucho peor porque afortunadamente no se afectó a los pisos superiores ni a los inmuebles colindantes salvo por el humo, que lógicamente es más difícil de evitar.

Poco más se puede decir en este momento. Dar ánimos a todos los afectados, ofrecer ayuda en lo que se pueda y, sobre todo, tener presente que los accidentes pueden cambiar todo en un momento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Derecho a réplica:

Se admiten comentarios, sugerencias y críticas. Sólo se pide cierta dosis de sentidiño y cortesía.

Los comentarios anónimos sólo los publicaré si los considero apropiados y, siendo directos, si me da la gana. Mi blog, mis normas.