miércoles, 8 de enero de 2014

Parece que va a llover...

Que en Lugo llueve lo sabemos todos, bueno, todos salvo nuestro excelentísimo Ayuntamiento de Lugo, vistos los problemas que tienen nuestras canalizaciones en zonas como Fontiñas o Montero Ríos. Para mayor fantasía hay para todos los gustos: ora falta de presión, ora cortes de agua… ora desbordamiento de alcantarillas ora de sumideros.

Fontiñas inundado. Foto de La Voz de Galicia
Hay un viejo principio que dice que para que cuando llueve no haya charcos, cuando no llueve ha de haber escobas. No rima ni es una cosa popular, pero es cierto. Si cuando está todo sequito te molestas en limpiar los sumideros, alcantarillados, canalizaciones y demás te garantizas que el agua discurra por donde ha de discurrir, si el sistema está bien diseñado.

Otro tema es el de las canalizaciones de agua potable, que en algún caso tienen una antigüedad excesiva, como pasa en Montero Ríos, y se rompen cada dos días. Una amiga que vive en esa calle me contaba que durante las fiestas tuvieron cortada el agua varios días de la misma semana y, claro está, sin previo aviso. ¿Se imaginan lo que es estar una semana lavándose por parroquias con agua calentada de la que guardaste en la bañera? Y eso si eres previsor, que si confías en el buen hacer de nuestros dirigentes ni siquiera eso, te quedas sin agua y más te vale ser socio del Fluvial o de un gimnasio donde poder ducharte… una semana…

Una vez más el tan cacareado superávit está empezando a parecer el resultado de no gastar el dinero donde se debería. Siempre sobrará dinero si uno se ahorra las obras necesarias, como las que hablamos de limpieza, mantenimiento y sustitución de viejas canalizaciones que dan problemas (por cierto, alguien debería explicar por qué alcantarillas romanas siguen funcionando y otras de hace 30 años dan la lata).

Con mi habitual sentido del deber cívico les voy a hacer una propuesta… ¿Qué les parece si en vez de volver a estropear una calle como San Marcos o el Cantiño, o en lugar de volver a levantar por enésima vez la calle de la Reina o la Plaza de España, se gastan ese dinero en revisar nuestras principales conducciones públicas? Más que nada por aquello de que la ciudadanía tenga agua en casa, que viene siendo algo ventajoso para la vida moderna desde el siglo XVIII.

Por último no puedo evitar una reflexión. ¿No será que están esperando a cargar el muerto a la posible aunque no probable empresa mixta del agua? Quizás este tipo de cosas debería advertir a los posibles inversores de dónde se están metiendo, y en ese caso nos hace falta una entidad fuerte que haga frente a los muchos, muchísimos problemas que tiene nuestra red de agua potable. No sea que nos vengan luego con “encarecimientos imprevistos” como lo del Canal de Panamá y la liemos, que con el Garañón ya estamos servidos de sorpresas… bueno, quien dice sorpresas…

martes, 7 de enero de 2014

Monarquía politica en cabalgata

Si la Monarquía tiene un problema suele ser el de la legitimidad. Aunque un tipo como el Rey don Juan Carlos nos parezca majete y lo queramos coronar como “primus inter pares”, parece que esto no debería cubrir a su descendencia por los siglos de los siglos, amén.

Pero por suerte tenemos la solución, que aporta desinteresadamente nuestro bienamado alcalde de Lugo y su inteligentísima Corporación: la figura del rey político, el rey electo, el rey que hace campaña. Y si son tres ya ni les cuento.

Este año hemos tenido la experiencia piloto. Los reyes magos de la cabalgata se dirigieron a los niños que, ilusionados, esperaban las palabras de sus majestades, supongo que sobre la esperanza, el amor, la familia, el futuro… y se encontraron con una diatraba sobre el museo de la romanización, los "orzamentos" (los niños se arrepintieron de no pedir un diccionario de gallego para esa noche) y lo bueno que es el alcalde. Sin ruborizarse. Bueno, en el caso de Baltasar quizás sí, pero como era un señor caucásico tiznado de betún como en la época de María Castaña, no se notaba el rubor. Y no tenían la disculpa de que fuera un concejal, como en Madrid que es lo que llevan haciendo toda la vida, así que anda que no hay en Lugo negros que podrían hacer el papel sin dar el cante. De hecho recuerdo que en tiempos lo tradicional en nuestra ciudad es que "el negro del Breogán" fuera Baltasar. Eran otros tiempos.

La cabalgata también sirvió para grandes acciones como promocionar la cotización de la empresa Eon y el viaje en autobús. Digo yo que esto último sería el objeto de que en medio de la cabalgata hubiera un autobús, como el año pasado, que nadie tiene muy claro qué pintaba allí.

Por si todo esto fuera poco, hubo un guiño a lo políticamente correcto: como el año pasado hubo un accidente no sé dónde porque un niño se metió bajo una carroza y el pobre fue atropellado, pues este año se suprime lo de que los reyes lancen caramelos y se ponen a los pajes con carritos de supermercado repartiéndolos por ahí. El mayor homenaje a la cutrez que se pueda esperar.

Vamos, que en vez de la cabalgata del 2014 de una capital de provincia pareció una de los años 70 en un pueblito sin grandes pretensiones y de presupuesto muy ajustado.

Hay mucha gente en Lugo que podría ayudar a organizar una cabalgata como dios manda sin que costara un ojo de la cara (hablaban ayer de 30.000 euros), pero no sea que resten protagonismo a nuestros líderes. Pues hala, el año que viene medio Lugo a ver la cabalgata a Monforte, que encima allí toca la lotería.

viernes, 3 de enero de 2014

Oh, capitán, mi capitán

Que dice el concejal Luis Álvarez, del PSOE, que el problema del PP es que no tienen un capitán como ellos, que se preocupe de los suyos. Hace estas declaraciones para intentar meter el dedo en la llaga del desencuentro entre Quique Rozas y sus compañeros de grupo. Porque no se engañen, no hay un problema entre Quique y Jaime Castiñeira, lo hay entre Quique y los 11 concejales restantes de su grupo.

Y mientras don Luis intenta hacer un ejercicio de demagogia de la que devalúa el concepto de Política. Con varios compañeros de su propio partido en el punto de mira, con exconcejales entrando y saliendo de prisión por casos de corrupción generados bajo el amparo del “capitán”, con el propio Orozco puesto en tela de juicio por los magistrados lucenses… hacer una comparación aprovechando un rifirrafe interno del adversario es como mínimo peligroso. Porque sólo le ha faltado decir que Orozco es el “capo” de un grupo que sí ha demostrado ser una piña para lo que les ha interesado.

Se olvida Álvarez de que de su “piña” se han caído varios piñones. Las dimisiones y ceses que ha habido en los últimos tiempos, siendo la más destacada la de Lino, el concejal de medioambiente que caía bien a casi todo el mundo, seguida por Fraga, quien se marchó porque no le dejaron hacer su trabajo. Parece que el “capi/capo” no se preocupó demasiado de que estas personas se quedaran en el equipo, con lo que no sé hasta qué punto tiene mucha lógica que ahora nos vengan a vender esa supuesta imagen de unidad y compañerismo.

Supongo que se refiere a que los compañeros se reunieron un 31 de diciembre de 2005, sábado, con el ayuntamiento cerrado, para firmar el convenio que no sólo avaló sino que garantizó la construcción del espanto del Garañón. Ahí sí que fueron todos los firmantes de la mano, incluyendo a nuestro flamante Presidente de la Diputación y previsible candidato a la Xunta de Galicia, y luego se marcharían a comer una buena mariscada, imagino, para celebrar su gran acción en favor, quizás no de todo Lugo, pero sí de algunos de sus ciudadanos.

La Política es otra cosa. Eso de salir a hacer declaraciones sobre las goteras de los demás cuando en casa está cayéndose el tejado es como mínimo irónico. Si al menos el señor Álvarez hubiera salido a contarnos por qué se marcharon sus compañeros de equipo cuando pusieron tierra de por medio sería más creíble y podría colar una genuina preocupación por los miembros de la Corporación. Pero no es así.

Tengo la impresión de que este año 2014 va a ser movidito en lo que a trasiego judicial se refiere, con lo que en unos pocos meses quizás el señor Álvarez tenga que arrepentirse de haberse puesto bajo la sombra del “capi/capo” Orozco. Puede que los frutos que caigan no sean los que él se espera.

jueves, 2 de enero de 2014

Año nuevo...

El 2013 ha sido un año que para unos ha sido malo y para otros horrible. Bueno, lo que se dice bueno, imagino que sería para alguna persona pero no tengo la suerte de conocer a nadie que opine esto, con lo que para mí, para mi familia y para mi entorno las uvas del 2013 sirvieron para despedir doce malos meses, no muy buenos en lo económico y amargos en lo personal. Como decía Mecano con sus característicos ripios: “aunque para las uvas hay algunos nuevos, a los que ya no están echaremos de menos”.

Reconozco que es una estupidez confiar en que la suerte cambie por una cosa tan arbitraria como un cambio de fechas en un calendario que termina en diciembre como podía terminar en junio. De hecho pensar en la propia suerte no es muy razonable que digamos, pero los humanos estamos programados para no ser simples calculadoras que suman y restan experiencias, y en parte eso nos convierte en una especie que tiene un don y una maldición: creer. 

El año 2014 puede marcar o no el inicio de un cambio, pero aunque sea un efecto placebo a todos nos influye esta época de evaluación, de cuentas, de resumen de lo que nos han traído los anteriores 12 meses. Que acabe el fatídico 2013, annus horribilis, y que comience otro año es un calendario en blanco lleno de esperanza, y parece que incluso algunos datos empiezan a apuntar hacia una recuperación económica nacional que puede suponer un cambio de ánimo, que ya saben que las penas con pan son menos.

En lo que al blog se refiere intentaré volver a centrarme más en temas de Lugo, en cosas locales del día a día, en nuestro vivir común de la ciudad de las Murallas, porque a fin de cuentas es lo que ha creado esta bitácora digital: Lugo.

Y me gustaría comenzar este año 2014 recomendándoles que se apunten a un nuevo grupo de Facebook que ha surgido para debatir con libertad temas locales. Se llama “Lugo a debate” (sí, no nos hemos currado mucho el nombre, pero oigan, lo más sencillo es lo más efectivo) y ahí cualquier usuario puede plantear los temas que le vengan en gana.

Año nuevo, vida nueva. No voy a caer en la tonta manía de hacer propósitos que difícilmente se van a cumplir salvo uno: intentar ser mejor persona. Ese es el propósito más difícil de todos, lo sé, pero también el más noble. ¿Se apuntan?

viernes, 27 de diciembre de 2013

La responsabilidad de tener un perro

Está habiendo un interesante debate en un grupo de Facebook llamado “Lugo a debate” sobre el tema de los perros en la muralla. Ha derivado, como es lógico, en el “mantenimiento” que un dueño ha de tener sobre su perro, más allá de la alimentación y esas cosas.

Foto de El Progreso
Es curioso que el debate está polarizado en dos sectores que están de acuerdo en lo más obvio: no se puede permitir que la gente tenga a los perros asilvestrados, cagando donde les da la gana sin recoger sus “regalos” o abalanzándose sobre los niños con la excusa de que “sólo quiere jugar”. Me gusta una frase que puso una persona que dice que “mi hijo no es el juguete de tu perro”.

Yo adoro a los perros. De veras, no se imaginan lo que me gustan. Los Golden Retriever, Pastores Alemanes, San Bernardo, y Labradores son mis favoritos y si por mí fuera cada vez que me cruzo uno me pararía a jugar. Sin embargo no tengo perro, porque no tengo casa ni terraza en el piso y me cuesta verme esclavizado a una dependencia absoluta cada vez que quiero marcharme un fin de semana o a madrugar durante los próximos 15 años para sacar al perro a pasear antes de entrar al trabajo.

Creo que es importante que antes de comprar o conseguir un perro (ya sea porque el de un amigo tiene cachorros o porque uno va a la Protectora a hacerse cargo de uno) los futuros propietarios se sienten con alguien que tenga perro y se enteren bien de dónde se van a meter. Cuando era pequeño teníamos en casa un pastor alemán que era una de las alegrías más grandes que, como niño que era yo, tenía al llegar a casa, pero cuidarlo es otra historia.

Tener un perro es una gran responsabilidad para ti, para el perro y para terceros. El principio básico es que el perro es tuyo, no de la gente que te cruzas por la calle ni de los que van a ir a los parques o a la muralla después de ti, y que no tienen por qué aguantar pisar cacas ni cosa semejante.

Una vez más, la irresponsabilidad particular hace que tenga que intervenir la administración aprobando normas sancionadoras para ciertos comportamientos. Una multa de 100 euros por no recoger una deposición del perro, que vaya aumentando si hay reincidencia, y otras por diferentes comportamientos incívicos creo que serían una buena receta contra ciertas actitudes.

Tener perro es una gran bendición, pero es una bendición que hay que elegir, para lo bueno y para lo malo.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Nochebuena

Este año he vivido una de las nochebuenas más “movidas” que recuerdo, en gran parte por el concierto de Nochebuena que organizamos desde Lugo Monumental como el año pasado. Empezando con el madrugón a las 6 de la mañana para ir a recoger a Noemi Mazoy al aeropuerto para que no se nos congelara en el autobús en medio de la ciclogénesis explosiva esa de las narices, siguiendo con los detalles de última hora que te loquean más de lo debido (sobre todo problemas con el sonido que, felizmente, se arreglaron de forma mágica justo antes del concierto), los nervios del propio espectáculo, el tradicional (en mi casa) reparto de cenas a domicilio… y la tensión de celebrar la primera Nochebuena sin una persona muy querida, mi abuela, que creo que pudimos sacar adelante gracias a mis sobrinas Lola y Lara. A pesar de que soy poco fan de los críos, reconozco que con niños en casa la Navidad es otra cosa.

Unan a todo eso una garganta irritada desde hace días que no me deja dormir bien, y obtendrán un resultado difícil de sobrellevar.

Quienes me conocen un poquito saben que me resulta muy complicado llevar la falta de mi abuela. Ya sé que era mayor y que esas cosas pasan, pero no me nieguen el derecho a echarla de menos, a emocionarme con cualquier cosa que me la recuerda (y que es todo en determinados momentos) y a llorarla en este año que es difícil porque estamos todo el rato con “la primera vez sin la abuela” en todo. La primera nochebuena, el primer fin de año, las primeras vacaciones… Son muchas cosas.

Pero no me entiendan mal, no todo es negativo ni mucho menos. No siempre las lágrimas son de tristeza, aunque haya más de las que me gustaría, sino de emoción pura. Y el día de nochebuena hubo mucho de eso. Y también mucha emoción gracias a Noemi Mazoy.


Para el lucense medio decir que Noemi es un cielo es una obviedad. Lleva muchos años cantando en Lugo y para Lugo, y aunque ahora le va de maravilla en Sonrisas y Lágrimas haciendo el papel de madre abadesa, sigue siendo la misma, la chica de dulce voz y maneras suaves, a la que a primera vista no supondrías la impresionante voz que encierra. Esa voz que nos regaló en Nochebuena otra vez.

Y además tiene más valor si saben la historia. Noemi llegó a las 8:30 de la mañana a Santiago sin dormir, porque salió del teatro en Barcelona a las 2 y el avión despegaba a las 6. A las 12 menos cuarto se fue a Onda Cero a una entrevista, y a las 12 a la Nova a ensayar. A las 17:30 horas empezó el concierto, que acabó a las 19:00… y a las 4 de la mañana volvía a coger un avión a Barcelona. 

Es decir, que de 16 horas en Lugo o menos, regaló a sus vecinos una importante parte de ese tiempo que estaba destinado a estar con su familia. ¿Qué más se puede pedir? Porque lo único que no se puede comprar en este cochino mundo es el tiempo, y por eso tiene tanto valor ese regalo.

Y encima la emoción, el sentimiento con el que canta Noemi, acompañada en este concierto por sus amigos, casi hermanos, del Orfeón Lucense, por unos músicos excelentes, entre los que destaca Carlos Rodríguez que, con sólo 14 años, toca el violín como un experimentado concertista… ¡Una experiencia inolvidable!

Y el hermoso detalle, que aún me emociona cuando lo pienso, de dedicar a mi abuela mi villancico de cabecera, el Adeste Fideles, durante el que no pude ver el concierto porque lloré como un niño, emocionado y agradecido a Noemi por su gesto y a mi abuela por su vida.

En fin, una nochebuena de la que aún me estoy recuperando, pero que ha sido intensa. Pues les diré que ha sido muy bonita. Dolorosa y alegre al tiempo, como la vida misma.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Una mole por otra


Por lo visto tirar las torres del Garañón cuesta 52.000 euros. No es un mal precio, la verdad. Creo que si hacemos una colecta para darle la patada, a pesar de la gran crisis existente, conseguiríamos cargárnoslo con mucha facilidad. Incluso podríamos vender los cascotes para que las empresas y particulares que pongan pasta se puedan llevar un trozo a casa cual muro de Berlín a la lucense.

El problema no viene de esos 52.000 euros, sino de los muchos millones que costaría indemnizar al promotor. El propio señor Orozco cifró que sólo por la urbanización de la parcela hablaríamos de unos 19 millones de euros, más el llamado “lucro cesante”, que es la pasta que dejaría de ganar el promotor.

Esto sería objeto de un largo debate, incluso habría posibilidades de que no hubiera que pagarle, pero para evitar esa situación ya se encargó el señor Alcalde de firmar un oscuro convenio que se celebró a puerta cerrada en el Ayuntamiento un sábado día 31 de diciembre de 2005, día en que los funcionarios no trabajan (por ser sábado y por ser fin de año), documento en que garantizaba al constructor una indemnización si por lo que fuera la obra no llegaba a buen fin.

Si ustedes han pedido una licencia para cualquier cosa supongo que sabrán que no es lo normal, firmar semejante cosa. No sé si les han dado esas garantías en su caso, pero yo, que alguna obra he hecho en mi casa, me tuve que limitar a pagar las tasas y presentar la enorme montaña de papelotes que me exigieron sin dejar resquicio a la negociación.

Lo del Garañón me trae a la memoria la antigua Frigsa, aquel enorme edificio que estaba donde ahora hay un solar y parte del campo de fútbol de Duquesa de Lugo. La obsesión de Orozco fue tirar ese edificio en su primer mandato. Es una pena que su obsesión no sea tirar el Garañón en el que puede ser el último. No ha cambiado una mole por otra. Yo prefería Frigsa. Estorbaba menos a la vista.