lunes, 2 de mayo de 2011

Nuestras nuevas catedrales

El ser humano como especie deja bastante que desear en muchos campos. Tenemos pendientes asignaturas como la integración no agresiva con nuestro entorno natural (le llamamos medio ambiente porque el otro medio ya nos lo hemos cargado) e incluso la convivencia pacífica entre sectores humanos que nos ha dado por llamar razas o países.

Taj Mahal Sin embargo, seguimos siendo un colectivo que cuando quiere, puede. Hay obras colectivas que impresionan, y que dejan testimonio de sus constructores mucho más allá de su desaparición física de este mundo y que, cuando asumimos su antigüedad, nos siguen dejando pasmados hoy día. Empezando por la Muralla de Lugo (hay que barrer para casa), y pasando por las pirámides de Egipto, el Taj Mahal de Agra, Notre Damme de París, el Panteón de Roma, o Monasterio de El Escorial, uno se da cuenta de que el hombre ha dedicado durante toda su historia esfuerzos ingentes a construir magníficos monumentos que reflejan la grandeza de la que es capaz.

4096687 Un primer vistazo haría parecer que ya no somos capaces de hacer estas cosas, pero nada más lejos de la realidad, sólo que ahora hemos cambiado ligeramente los objetivos. En lugar de catedrales ahora hacemos centros comerciales. Son auténticos templos del “ir de tiendas”, la actividad favorita de una sociedad que no sólo es consumista, sino que ha perdido prácticamente cualquier otra referencia. Dar un paseo por una ciudad si no es viendo escaparates parece que se hace raro.

Marineda Este sábado, en Coruña, conocí el famoso Marineda City, una megabestialidad que agrupa a todas las cadenas que en el mundo son. Esa es otra, salvo cuatro o cinco comercios, todos los demás eran cadenas que ya estaban en la ciudad, ya fuera en otros centros comerciales o en en el centro, pero ahora molan más porque están en un sitio más grande. El tamaño parece que sí importa. Somos más gregarios que las ovejas.

Tras el paseo por el bicho ese, nos fuimos al centro a dar una vuelta. Pues qué quieren que les diga, a mi me sigue gustando más pasear por calles de verdad, y más si hace buen tiempo. Un café en el Centro, el local con más solera de la Plaza de España, me sigue pareciendo más agradable que en el más moderno de Las Termas, por mucho que esté de moda acudir en masa a dar vueltas por los pasillos de esos sitios. Y más ahora que no hay tabaco en las cafeterías “normales”. También me sigue gustando más comprar en sitios donde sé que parte de mi dinero se va a quedar en la ciudad, y no huirá a las centrales de las grandes empresas en Madrid, Barcelona, París, o quién sabe dónde.

Pero volviendo al tema inicial, el de las construcciones de nuestra sociedad, se puede pensar que es mejor que nos centremos en hacer estas cosas que en levantar iglesias, catedrales o pirámides. No discuto que el fin último es incluso menos inútil, pero sí que dice bastante poco de nosotros mismos. Una catedral en sí no es que sea el colmo de la praxis, vale, pero al menos se trataba de un bien mayor, más grande que nosotros mismos sin entrar a consideraciones de otro tipo. Ahora hacemos obras públicas tan grandes o más (auditorios, teatros…) pero no son obras colectivas, pagadas con aportaciones y el esfuerzo de cada uno, sino que se hacen desde la administración, que no es lo mismo.

No pido que la humanidad vuelva a construir moles de piedra, pero sí echo de menos que seamos capaces de hacer colectivamente algo cuya utilidad sea otra que demostrar que nos gusta algo más que comprar, comprar y comprar.

viernes, 29 de abril de 2011

Crisis de representación

Las campañas electorales tienen sus ventajas y desventajas. Entre las primeras, está el hecho de que nuestros gestores nos presentan los deberes para que les pongamos nota, que por imperativo legal ha de ser binaria (un 0 o un 1, no caben medias tintas). La oposición, por su parte, intentará tumbar la nota del gobierno para ponerse en su lugar, y poder presentar lo suyo a los cuatro años… y así sucesivamente. La desventaja principal es que nadie se cree nada, lo que está provocando una crisis de representación más grave, si cabe, que la económica.

mafalda_democracia Estamos en una sociedad en que la información se ha convertido en un bien de consumo inmediato, y que como tal es olvidada al momento salvo cosas puntuales. Una noticia de dos días ya no es noticia, y nadie recuerda ni lleva la cuenta de qué dijo quién y cuándo, salvo los interesados en el tema que tiran de hemeroteca cuando les conviene. En este fast-food informativo el análisis y el rigor han saltado por la ventana, desde el momento en que quienes antes daban opiniones ahora se reducen a leer las soflamas de los partidos que les pagan el sueldo. Se echa de menos integridad periodística, de la que aún quedan algunos representantes (Ónega, Pedro J…. periodistas atacados por unos y otros porque denuncian las vergüenzas de unos y otros).

La consecuencia de todo esto es el descrédito de la palabra. Es el fin de términos como responsabilidad, coherencia, consecuencia… A nadie le extraña ver a un alcalde del PSOE atacando a la Xunta del PP a la que hasta hace dos años defendía a muerte porque estaban los suyos, aunque en ese campo la administración autonómica haga lo mismo exactamente. Donde dije digo ya no sólo digo Diego, sino que deniego.

Con todo esto, entonces, ¿quién tiene credibilidad? Pues por triste que sea, nadie. No confiamos en políticos que creemos que siempre van a decir lo que les conviene electoralmente; no confiamos en medios de comunicación que, salvo honrosas excepciones, percibimos como partidistas y acreedores de la factura que pagan las administraciones regidas por políticos; no confiamos en sindicatos que representan únicamente su propio interés por sentarse en cómodos sillones en que no hay que fichar; no confiamos en los representantes de entidades empresariales que van a hacer su negocio particular olvidando a sus representados; no confiamos en la justicia que vemos que dicta sentencias contradictorias y quita a una madre la custodia de sus hijos por un bofetón y suelta a un asesino etarra…

El problema más grave, que ya es decir, es que a veces uno de esos políticos a los que tanto despreciamos colectivamente, tiene razón. Y no se la damos porque está el contrincante diciendo lo contrario y asumimos que cada uno defiende lo que le conviene particularmente.

Es lo que pasa con el tema de las Torres del Parque Rosalía. Jaime Castiñeira tiene razón, la tuvo siempre, cuando denunciaba que el único responsable del adefesio es Orozco. Ahora el juzgado le da la razón, y la jueza afirma que todo el asunto le apesta a corrupción, a connivencia entre Orozco y el constructor en contra de los intereses de los lucenses. Lo malo es que el tema quedará en agua de borrajas, porque en el mes escaso que queda ya no va a dar tiempo a nada, y todos los que quieran votar al PSOE dirán: “bah, Jaime dice todo eso porque diría lo que fuera por ganar”. Quienes dicen eso es o porque no lo conocen o porque dirían lo que fuera porque no ganara.

jueves, 28 de abril de 2011

El ciudadano, mejor calladito, según algunos

La democracia es, en teoría, mucho más que ir a votar cada cuatro años. Bueno, con tantas elecciones como hay ahora vamos cada año o cada año y medio, pero como es para cosas distintas al que se presenta le afecta sólo cada cuatrienio. Sin embargo, hay quien piensa que no, que con eso llega y que el resto del tiempo es mejor para el ciudadano de a pie estar calladito.

P1030057Eso debe pensar el señor Antonio Gato, diputado por el PSOE de la Diputación Provincial de Lugo, que en el último Pleno celebrado por esta institución atacó verbalmente al público asistente, que por cierto, no tiene capacidad de responderle. El ataque tampoco es que se pusiera a insultar, vamos a entendernos, pero en plan irónico dio la bienvenida a los “candidatos del partido popular” que había en las bancadas del público.

Metedura de pata considerable, la del señor don Gato, ya que algunos hemos ido a plenos de diferentes instituciones (yo personalmente me comí muchos del Parlamento de Galicia, el Ayuntamiento de Lugo y algunos de la Diputación Provincial… hasta fui un par de veces a los del Ayuntamiento de Santiago cuando estudiaba allí). Hubo una convocatoria por parte de los afectados por un tema de energías renovables, donde muchas familias lucenses han metido no sólo sus ahorros, sino arriesgado sus casas, y se trataba esto en el Pleno. De ahí la afluencia de público, que por cierto, una vez pasado el debate se marchó lo que demuestra que iban a lo que iban y no a lo que el señor don Gato decía que iban.

P1030252Sin embargo, el problema ya no es el error, sino el fondo de la cuestión. ¿Se siente amenazado el señor don Gato por ver público que él considera adversario? ¿Le da miedo que le vean en vivo y en directo decir las cosa que dice? ¿Acaso le preocupa que veamos el buen rollito que tienen los líderes de PSOE y BNG a pesar de que escenifiquen desencuentros para captar sus nichos de voto?

Las sesiones plenarias son públicas, y como tales puede ir quien le dé la gana. Si le molesta que vaya gente a la que no puede controlar lo tiene muy fácil, llame a sus afiliados para que vayan pronto a llenar el salón y así sólo verá caras amigas en el Pleno, para no ponerse nervioso.

P1030118El propio Besteiro se dio cuenta, que otra cosa no, pero hábil es un rato, de que era una metedura de pata y le pidió que se abstuviera de dirigirse al público ya que no le podían responder, pero sólo Barreiro tuvo la elegancia de pedir disculpas en nombre del su grupo y su partido por una actitud que consideró, como es obvio, totalmente fuera de lugar. Afirmó sentir “vergüenza” de que un representante público atacara así a un grupo de ciudadanos por el mero hecho de ir a ver un Pleno. Y tenía razón, es vergonzoso.

miércoles, 27 de abril de 2011

Nuestra parcela en el Parque

Vamos a tener que comprar entre todos unos estupendos pisos en el Parque Rosalía. Lo malo es que no podremos vivir en ellos, porque son ilegales. Eso sí, pagar los vamos a pagar. Y bien.

Nuevamente vienen los juzgados a poner algunas cosas en su sitio. La realidad es tozuda, y por mucho que al señor Orozco le guste darle vueltas, ayer un juzgado de Lugo anuló la licencia de las torres del Parque. Supongo que volverán con la historia de que la culpa es del Plan General de 1990, pero la sentencia no se mete con el Plan, se mete con la licencia, nada más y nada menos.

l18c3f1 Tanto el señor Orozco como la señora Novo (concejala de urbanismo sin pasar por el trámite de las elecciones, que es muy engorroso) explicarán que están muy tranquilos, que todo va bien. La pregunta es, ¿qué tendría que pasar para que fuera mal según ellos? Porque esto no es un tema menor y no es la primera, sino la tercera sentencia contra las torres del parque (ninguna menciona el Plan General, por cierto).

Esto va a hacer migas el presupuesto del ayuntamiento de Lugo para los próximos años, porque estamos hablando de compensar al constructor con muchos millones de euros. Ya se encargó Orozco de blindárselos cuando firmó un documento por el que se compromete a compensar al empresario por lo que pueda pasar. Por cierto, firmado el 31 de diciembre de 2005, un sábado, con las puertas del ayuntamiento cerradas y los funcionarios en sus casas. Suena raro por lo menos.

En cuanto a la compensación, el propio Orozco se encargó de ponerle cifras mínimas en un pleno, el celebrado el 29 de junio de 2009 cuando dijo (viene en las actas) “¿quere vostede que nós paguemos 19.000.000 de euros, que é o aval que marca só a urbanización desa zona?”. Es decir, que en palabras del propio Alcalde nos va a salir la broma en más de 19 millones de euros.

En fin, oiremos hablar de este tema mucho durante los próximos días y semanas, pero sinceramente, tengo curiosidad por ver cómo intenta echar la culpa al PP de un tema que han gestionado, firmado, negociado y cerrado tanto el señor Orozco como el actual presidente de la Diputación, el señor Besteiro, que era concejal de urbanismo cuando fue todo este lío.

Esto nos va salir por un pico, pero todos tranquilos, que seguro que aún tendrán más que decir.

martes, 26 de abril de 2011

Tontos seguros

Dando un paseo por Lugo, acompañé a un amigo a comprar unas barajas de cartas en Tobarix. De charla con su dueño nos contó, entre otras cosas, que había pasado por allí una inspección de consumo que le informó de que está prohibido vender mecheros con clipper piedra redonda. Tiene que ser cuadrada. La cuestión, por lo visto, es que desde el marzo de 2008 no pueden venderse encendedores sin dispositivos de seguridad para niños, de forma que, por la fuerza o destreza necesarias para encenderlos, no puedan ser utilizados por menores de cuatro años.

Si Darwin levantara la cabeza no sé cómo reaccionaría, pero francamente creo que nos estamos pasando un poco. Sí, ya lo sé, es por seguridad, y hasta cierto punto tiene lógica que la administración se preocupe por nuestros menores… pero ¿no sería más lógico que los papás de los críos vigilen que no cojan un mechero? ¿no es responsabilidad del dueño del mechero que no lo pille un crío de tres años? Francamente, no sé cómo pudo sobrevivir mi generación, con mecheros de piedra redonda por todas partes, por no hablar de parques infantiles con esquinas, suelos de tierra, puertas sin cerraduras de seguridad…

Pero ya no se trata sólo de la exageración, sino sobre la desigualdad. Resulta que de los mecheros que hablamos es de los “normalitos”, los de dos euros, porque si te vas a los Zippo o similares, que también tienen piedra redonda, esos no entran en la prohibición, porque son de gama alta. Es decir, que los niños ricos se pueden quemar pero los pobres no.

Es como el caso de los coches en miniatura, en que se retiró del mercado uno de la prestigiosa marca Burago porque dejándolo caer desde una altura de unos dos metros se rompía y los niños se podían comer los trozos. ¡Coño con los niños! Mira que hay que currárselo para poder comerse una pieza de esas pero parece que nuestros próceres no descansan dándole vueltas a lo que un crío retorcido puede hacer para envenenarse.

Sería tontería decir que las medidas de seguridad son malas, pero la cuestión es que hasta qué punto podemos hacer que “todo” sea seguro. Los accidentes ocurren, y la solución no es hacer cualquier cosa a prueba de tontos, porque seguirán existiendo. Me refiero a los accidentes… y a los tontos.

jueves, 21 de abril de 2011

España gana la Copa del Rey

Pues mira tú, que parecía que el todopoderoso Barcelona iba a ganarlo todo y el primero de los trofeos lo levantó San Iker dándole la manita, literalmente, al Rey. Sí, va de fútbol, a mí también me extraña que yo hable de eso, pero cuando estaba en casa viendo House y escuché los gritos supuse que había habido gol, así que cambié a ver y vi al ahora ya no tan puesto en duda Cristiano marcando al Barcelona. Acabó el partido con ese 0-1 y el Madrid se llevó la Copa del Rey.

copa-del-rey Pero aunque la cosa va de fútbol, no voy a hablar más del partido, que no vi, sino de lo de después, que sí vi. Ganó el Real Madrid y los jugadores, todos obviamente muy contentos, mantearon al entrenador, saludaron a la afición y sacaron las banderas con el escudo del equipo. Las había de dos tipos: las blancas corporativas… y la de España. Y luego habrá quien se pregunte porqué el Real Madrid representa más al conjunto de los españoles que vivimos fuera de su Comunidad que el Barcelona. Obviamente los jugadores catalanes habrían sacado SU bandera, la de Cataluña, y no la de España. No vi a los del Madrid con la bandera roja con estrellas blancas, enseña de la Comunidad de Madrid.

En cuanto a los gestos del Barcelona me llamaron la atención dos: el primero es la elegancia de su entrenador, que hizo a todos quedarse en el campo a aguantar los aplausos al eterno rival. El segundo, la mala leche con la que Puyol (¿el de la Generalitat no era Pujol?) se quitó la medalla de “finalista” que le puso el Rey. No sé si fue porque estaba cabreado de quedar de segundo, o porque la veía muy monárquica o muy española, a saber.

Ayer fue un buen día para el sentimiento nacional español. No sólo porque ganara el Real Madrid, que también, sino porque no ganó el Barcelona. Un equipo que pretende ser el mejor de España debería intentar ganarse el cariño de la afición de todo el territorio, no de una esquinita. No digo que renuncien a su catalanidad, que es obviamente una seña de identidad, pero deberían mostrar un respeto por los símbolos que nos representan a todos: las pitadas al himno y al Rey no ayudan a ganarse simpatías fuera de sus cuatro provincias. Bueno, a lo mejor en el País Vasco sí. Lo que me sienta mal que un equipo super nacionalista pite al Rey pero juegue su copa. Ya que van de dignos, que no se presenten a esa competición porque es monárquica y española, y que monten la Copa del President y se la dé Artur Mas, y así demostrarán una coherencia que sí respetaría, aunque no compartiera, claro.

Por su parte, no sé si el Rey será del Barcelona o no, pero evidentemente Iker le cae bien. La Reina en cambio se quedó un poco pegada con el tirón que le pegó Casillas con abrazo incluido. A lo mejor se pensó que le iba a hacer un Carbonero y no le parecía bien… delante de tanta gente. Hay que ver cuánto sé de estas cosas a pesar de que no me guste el fútbol.

En fin, que lo dicho, Barcelona 0, Real Madrid 1. A ver ahora si los directores de los periódicos van personalmente a entrevistar a Mourinho, no me extrañaría.

miércoles, 20 de abril de 2011

El caso Carioca también toca al Ayuntamiento de Lugo

¿Cuál es el asunto que en Lugo más llama la atención actualmente? Probablemente sea el caso Carioca, la red de burdeles de Lugo que incluye abortos irregulares, trata de blancas, amenazas, ilegalidades en cuanto a inmigración y demás barbaridades. El tema está en boca de los lucenses y, en un momento u otro, creo que todos y cada uno de nosotros hemos leído al menos los titulares del caso con moderada sorpresa (todos sabíamos que había burdeles en Lugo, lo que nos sorprendió fue lo demás) y no tan moderada curiosidad, por ver si había algún nombre conocido entre los implicados.

carioca El tema vuelve a estar en los periódicos porque ahora ha salpicado la actuación del Ayuntamiento de Lugo. Resulta que hay una serie de pisos de acogida municipales para mujeres maltratadas. La dirección de estos pisos es secreta, por razones evidentes, pero parece ser, según la información publicada en varios periódicos, que en el año 2005 hubo una denuncia por parte de las trabajadoras sociales de estos pisos en que se afirmaba que algunas de las prostitutas, que querían dejar de serlo, acogidas en dichas viviendas fueron presionadas para volver a los “puticlubs”. Lo grande es que quien las presionó fue, por lo visto, un cabo de la guardia civil en el propio piso de acogida municipal. Lo que no queda claro es qué pasó con esa denuncia, que las trabajadoras presentaron a la concejala Carmen Basadre. El PP ha preguntado, en boca de la siempre eficiente Sofía López Linares, por esa denuncia y qué pasó con ella. Para pedir explicaciones al Gobierno, Sofía convocó una Comisión de Bienestar, que es donde se habla de estas cosas (se entiende) en la que se preguntaba a la concejala por este tema. Según Basadre, le pasó el tema a Jesús Otero, el ex-subdelegado del Gobierno que dimitió por su implicación en el caso de las multas, y que también está imputado en éste.

Pues ahora viene lo gordo: Basadre no sólo no ha contestado a ninguna de las preguntas sino que se limitó a leer un comunicado poniendo verde a Sofía y al PP por intentar hacer daño con este tema al Gobierno. Por supuesto, volvemos a la vieja idea de que si se ataca a Orozco se ataca a Lugo, y que si meten la pata hay que callarse por “prudencia”. Vamos, que si en un tema tan grave lo hacemos mal, ustedes aplaudan igual, que si no son malvados.

Por si eso fuera poco, Basadre tampoco contestó a las preguntas que, como es lógico, le hicieron los periodistas en rueda de prensa posterior a la Comisión. Tiró otra vez de comunicado. La malvada prensa, supongo que comprada por el PP según ella, quería información. Será posible… como si ese fuera su trabajo…. no sé a dónde vamos a parar.

Me llama la atención que en el comunicado del gobierno de Orozco se incluyan afirmaciones como las siguientes: “Os pisos de acollida do Concello de Lugo, son totalmente seguros, contan con persoas que atenden a estas mulleres 24 horas durante os 365 días do ano. Queremos, que non haxa ningunha dúbida sobre este tema porque son moitas as mulleres que acoden a nós en busca de seguridade e queremos transmitirlles que están seguras con nós, aínda que haxa quen estea a sementar dúbidas”. Las dudas, señores míos, las siembra el hecho de que un guardia civil haya presionado a las ocupantes del piso para que vuelvan a los prostíbulos, no quien hace la denuncia. Muy seguros no deben ser si pasan esas cosas.

Mi pregunta es: ¿qué tendría que pasar para que Orozco y su tropa vieran legítima una crítica de la oposición?