martes, 20 de diciembre de 2016

Poner (solo) la Ronda como zona 30 es una bobada

Paso de peatones en Pontevedra, ciudad con 0 fallecimientos
por atropello desde la imposición de la zona 30 urbana
Foto: Faro de Vigo
Como admirador declarado del alcalde de Pontevedra (en su vertiente de regidor, porque ideológicamente no puedo estar más lejos), lo de la zona 30 urbana me parece una medida excelente. Es difícil acostumbrarse a rodar despacito por las calles, pero una vez que las multas educan convenientemente a los conductores (me incluyo, que al volante todos sacamos aunque sea intermitentemente el Mr. Hyde que llevamos dentro) mejoramos en relajación de la circulación, seguridad e incluso ecología.

La alcaldesa de Lugo anunció el otro día que la Ronda de la Muralla se convertirá en breve en “zona 30”, con lo que pretende mejorar la vida de los ciudadanos. Lamentablemente la medida es una chorrada si se toma de esa forma, suelta, en plan parche cortoplacista, como tantos otros a los que nos tienen acostumbrados y que la oposición, sorprendentemente, pretende apuntarse como logro cuando va a dar unos problemas que ni les cuento, y ninguna ventaja.

Es una tontería pretender que con poner una única calle, por importante que ésta sea, la dinámica de circulación cambie. Lo único que van a conseguir es incrementar la recaudación por multas (¿efecto colateral o idea que mueve realmente el asunto?) y cabrear a todo el mundo, sin lograr nada más.

Tradicional aparcamiento en doble fila en la Calle Orense
Foto: El Progreso
¿Me pueden explicar cómo es posible que en Lugo vaya a ser obligatorio circular a 30 por hora en la Ronda pero se pueda ir a 50 en Recatelo? ¿O en la calle Orense, sorteando alegremente los coches parados en doble fila? ¿De verdad a alguien le parece mínimamente lógico que el principal distribuidor del tráfico en la ciudad se convierta en una carrera de tortugas mientras por sus calles adyacentes se pueda casi duplicar la velocidad? Es como cuando vas, como un idiota, a 30 por hora en el acceso al aeropuerto de Santiago, en una recta de dos carriles en cada sentido tipo autovía, limitada caprichosamente mientras en las corredoiras apenas asfaltadas no te pueden multar por conducir a 90.

Esta medida es un símbolo, pero no de lo que la alcaldesa quiere transmitir sino de todo lo contrario. Se vende como “aumento da seguridade, unha mellora da calidade ambiental e un tráfico rodado máis pacífico”. Vamos, el no va más de la modernidad y la planificación, pero realmente lo que se ve es improvisación, oportunismo y cobardía. Sí, cobardía, porque esta medida solo tiene sentido si se implanta globalmente o al menos por zonas que vayan más allá de una calle.

Lo mismo pasó con el carril bus, otra bobada que se puso a funcionar en la calle Montevideo (bueno, lo de “funcionar” es un decir porque raro es el minuto en que no hay coches “parados un momentito nada más, que vengo ahora, que solo es recoger un paquete y ya lo muevo”) sin que sirviera más que para restar plazas de estacionamiento dentro de murallas y que en los atascos quepan más coches.

Hay medidas que solo funcionan si son globales. El tráfico hay que entenderlo como un todo, y no como una sucesión de absurdas tiritas que se van poniendo para acabar con un caos aún mayor y muchos conductores encabronados.

El orden correcto es: 1 que el transporte público funcione debidamente para dar elección al ciudadano, 2 tomar las medidas oportunas para que desaparezca el tráfico “de paso”, 3 dar alternativas de estacionamiento, 4 peatonalizar, 5 peatonalizar y 6 peatonalizar. Lo de peatonalizar ya lo he mencionado, ¿verdad?

Sin una red de buses digna de tal nombre no hacemos nada. Un ciudadano no puede estar mangado una hora en una parada esperando a que se digne aparecer el autobús para llegar tarde a su trabajo, porque de lo contrario pasa lo que pasa, que saca el coche, y a ver dónde lo mete una vez llega a su zona laboral. Multipliquen por los que somos y verán por qué una ciudad tranquila tiene el tradicional desbarajuste rodado de Lugo.

La rueda de prensa. Foto: www.lugo.gal
Querida Lara, queda muy mona la foto en la ronda y la medida genera titulares, pero ser alcalde es muchísimo más que salir en el periódico y anunciar ocurrencias. Hace falta que las medidas sean valientes, porque aunque al principio arrecian las críticas (pregúntale a Joaquín García Díez por la peatonalización y cómo casi lo apedreaban algunos) pero si sabes lo que haces y estás seguro de que hay que hacer lo que hay que hacer el tiempo acaba dándote la razón.

Olvida la foto para el tweet del minuto y recuerda que ejercer la alcaldía es un acto de amor por la ciudad, independientemente de tu lugar de nacimiento.

2 comentarios:

  1. Y lo de que se utilicen las zonas peatonales (que no sólo las hay dentro de murallas) como aparcamientos?

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  2. La Sra. Alcaldesa de Lugo, no se ha enterado, o mejor dicho mo se ha querido enterar, que no tiene sentido la velocidad en la Ronda a 30 por hora. La ronda es la mayor dustribución del tráfico en la ciudad de Lugo, e ir a 30 por miedo a los radares supondra unos atascos impresionantes. Por otra parte otra de las modernidades es el carril bici, tampoco se ha enterado que no todas las ciudades son iguales y que Lugo es una ciudad firtificada, por tanto, está en lo alto y sus rúas son basrante estrechas ¿Si pone el carril bici en la Ronda sabe lo que puede suceder? Accidentes, ya que hay poco espacio, ¿Al no haber sitio va la Sra. Alcaldesa a suprimir aparcamientos? ¿Sabe lo que supone suprimirlos? Pues va a suponer que los comercios del centro de Lugo pierdán clientela y, por tanto, ventas y algunos acaben cerrando. ¿Las rúas peatonales de dentro de murallas se van a compartir con las bicicletas? Si esto es cierto, pueden suceder accidentes, ya que las bicicletas no apenas hacen ruido y puede haber atropellos, sobre rodo a niños pequeños y personas mayores, por tanto, lo que pido desde aquí es que las personas atropelladas denuncien, no sólo al ciclista que los atropelló, sino, al concello por consentir que puedan utilizar las zonas pearonales. Está muy bien por parte de la Sra. Alcaldesa el querer mejorar la ciudad pero, cada ciudad es única y Lugo es Lugo y hay que pensar que no todo es posible y que se puede mejorar la ciudad quedando la ronda a 50 km por hora y que puede haber carril de bicicletas pero no en.las zonas pestonales de la zona vieja o casco viejo, en definitiva y para finalizar, se puede mejorar, innovar y modernizar pero utilizándo el sentidiño. ¿Qué pasaría si por la Avenida de A Coruña se circula a 50 y por la Ronda a 30 por hora? Pues qye sería un caos. Tiempo al tiempo y lo comprobaran señores políticis del Ayuntamiento de Lugo, tiempo al tiempo para el caos.

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