viernes, 20 de marzo de 2020

Reducción de actividad

Mi mesa no está así porque ahora todo es digital jejeje. Bueno y porque no toco el violín.

Estimados amigos:

Cuando se supone que más tiempo tienen todos ustedes para leer, encerrados en sus casas, menos tengo yo para escribir. Era una buena ocasión de lograr seguidores, que la gente está aburrida, pero el fin de este blog nunca ha sido ese, sino reflejar opiniones sin ataduras sobre temas de nuestro querido Lugo. Ahora no solo es que esté trabajando, es que estoy más saturado que nunca en toda mi vida profesional ya que mi función es tramitar los EREs de la provincia de Lugo (por cierto los ERTEs no existen, o mejor dicho, son una denominación periodística y popular de un tipo de EREs, lo de “temporal” se mete para tranquilizar a la gente pero es exactamente lo mismo que los demás).

Para que se hagan a la idea, a la hora de escribir esto el jueves a media tarde teníamos más de 450 expedientes en tres días, y en el peor año de la crisis llegamos a doscientos y pico… en todo el año. Ya se imaginan la magnitud de la lógica avalancha.

Incluso la actividad de la asociación que tengo el honor de presidir se va a ver afectada porque creo que el mejor servicio que puedo dar a mis compañeros y a todas las empresas de la provincia de Lugo es el de tramitar con diligencia sus expedientes, para salvaguardar su supervivencia y la de los puestos de trabajo que de ellos depende.

Si tengo tiempo y ganas haré una actualización sobre la información de la tramitación de EREs por fuerza mayor un día de estos, pero con las jornadas maratonianas de 14 o 15 horas de ordenador que me estoy metiendo en el trabajo comprenderán que me quedan pocas ganas de seguir delante de una pantalla el resto del tiempo. Aún así quizá publique alguna cosa suelta, no lo sé, pero no me comprometo porque si nos fiamos de lo que ha pasado hasta ahora, incluso los festivos y fines de semana estaré dedicado al trabajo.

Les agradezco su comprensión y su paciencia.

¡Ánimo a todos!

miércoles, 18 de marzo de 2020

La Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Ballesteros siguen abiertos


La Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Balleseros siguen abiertos, los puestos siguen funcionando y los productos siguen teniendo la misma frescura, la misma calidad y la misma garantía que siempre.

Es llamativo ver cómo nos centramos en meternos en recintos cerrados, con aires acondicionados que ya en condiciones normales no parecen lo más sano del mundo, con productos envasados al vacío en fábricas de sabe Dios donde, y sin embargo las colas en el exterior de las cadenas alimenticias no se ven en la plaza.

Obviamente no hay mercado los martes y los viernes como siempre, porque no parece que sea lo más lógico fomentar las aglomeraciones, pero podemos seguir acudiendo a comprar los magníficos productos de la plaza como siempre porque ahí nada ha cambiado. Lógicamente se toman más precauciones, se tiene más cuidado con las distancias y no sé si el Ayuntamiento ha tenido la precaución de poner dispensadores de gel desinfectante en las puertas de entrada, pero si no es el caso seguro que en breve lo harán porque están atentos a estas cuestiones.

Es difícil que la gente se mueva distancias largas para hacer la compra pero si usted tiene la fortuna de vivir en una zona razonablemente cercana de la plaza o el mercado no deje de acudir allí a hacer su compra diaria. Su estómago y su economía se lo agradecerán.

martes, 17 de marzo de 2020

Autobuses urbanos gratis, limpios y seguros

Los buses urbanos reducen espacios para que la gente no vaya tan apiñada. Foto: web municipal

El Ayuntamiento de Lugo ha anunciado varias medidas relativas al tema del coronavirus y la consiguiente crisis, que ha volado por los aires cualquier atisbo de normalidad que nos quedase. Hoy les voy a hablar de una que quizá no sepan pero que es fundamental: los autobuses urbanos.

La red de buses seguirá funcionando con normalidad (bueno, ya me entienden, como siempre) y las líneas se mantienen en su totalidad, lo que garantiza que quienes dependan de ese transporte público para ir a trabajar no solo seguirán pudiendo disponer de él sino que tendrán más garantías de puntualidad, porque atascos, lo que se dice atascos, ni uno.

He leído que hay quien protesta… ¿para qué queremos buses si van vacíos?, dicen. Pues verán, porque es un servicio público y supongo que para usted no es importante pero hay para quien es vital. Por ejemplo tal vez para personal sanitario que va a jugarse el tipo por usted en su trabajo.

Se han anunciado medidas más que razonables para proteger a los conductores. La primera de ellas es que ahora se sube por la parte trasera y para evitar todo contacto no se puede sentar nadie en la primera fila. Tampoco se permite a la gente juntarse porque se anula una fila de cada dos (con la poca afluencia llega de sobra).

Además estos días son gratuitos. El motivo es evitar el trasiego de dinero o de tarjetas, que supondría no solo un acercamiento al conductor sino un intercambio que vaya usted a saber cómo deja la cosa. Un motivo más para dejar el coche en casa y probar a usar el transporte público si no tienen ustedes costumbre y han de salir a trabajar a una distancia más o menos grande.

Lugo tiene una dimensión más que razonable para ir andando pero estos días no apetece demasiado a pesar del encierro porque parece el escenario de una película de zombis, así que si han de moverse prueben a usar el bus. Con la paranoia que tenemos todos yo me llevaría un pulverizador con alcohol o guantes para no tocar los asideros con la mano desnuda (a pesar de que los están desinfectado con frecuencia), pero bueno, eso es una recomendación básica en este momento para cualquier cosa que se coja fuera de casa.

Felicidades al Ayuntamiento de Lugo por estas medidas, no se me ocurre cómo se podrían mejorar.

¡Ánimo a todos!

lunes, 16 de marzo de 2020

El momento de la verdad (de la buena)


Las crisis son los momentos que definen realmente cómo funciona una sociedad. Si bien todos estamos de acuerdo en que hay escala incluso en los valores fundamentales, es obvio que el mayor de todos es la propia vida, y que supeditar temporal y justificadamente los demás al mantenimiento de la salud es lo razonable.

No es momento de críticas, reproches ni de hacer política cutre o de mirarse el ombligo, para eso ya tendremos tiempo desde que todo esto pase. Me avergüenza como ciudadano ver a dirigentes políticos pendientes de su propia cuota de poder o de echar mierda al de al lado cuando hablamos de algo tan serio. Ahora solo cabe marcarnos un Fuenteovejuna y esperar para lo demás.

Pero también es el momento de la verdad, literalmente hablando. Si hemos tenido cientos de experiencias previas con bulos, cadenas absurdas, mensajes de WhatsApp ridículos y demás para prepararnos, lo estamos disimulando muy bien. No hacen más que circular tonterías y supuestas recomendaciones con el típico “pásalo, es verdad que lo ha dicho la tele” con cosas que jamás han salido en la tele.

¿Cómo podemos reconocer si un mensaje es auténtico o no? Lo primero es que cuanto más se refuerce su intento de parecerlo, más falso suele resultar. Si viene firmado por una supuesta persona con un supuesto cargo, aunque dicha persona y cargo existan, no tiene credibilidad a menos que incluya un enlace a la web oficial de la institución oportuna. No colaboremos en extender bulos que si normalmente son simplemente molestos ahora pueden ser incluso peligrosos. Recuerden siempre que cuando uno reenvía una cadena está empeñando su propia credibilidad en ello y si envía a un amigo algo que pone “lo acabo de escuchar en la radio”, “me lo acaba de pasar un médico, un ingeniero o un amigo mío policía” pero realmente ni lo ha escuchado en la radio ni se lo ha pasado el médico, el ingeniero o el amigo policía de verdad, lo que está haciendo es mentir a sus contactos.

Todo esto refuerza la importancia del papel de la prensa como garante de la veracidad. Pueden meter la pata, por supuesto, y hay que ser incluso prudente con lo que se ve impreso, pero al menos hay mayores garantías y todos conocemos medios de comunicación más fiables que otros, que no dejan de ser panfletos políticos más o menos disfrazados. Estoy seguro de que ahora la mayoría tenderemos a buscar prensa con credibilidad. Relativa, sí, pero mayor que la de un mensaje del móvil.

Esto traslada más que nunca a la prensa una responsabilidad tremenda: la de no caer en el amarillismo, en la noticia chocante (y por lo tanto vendible) pero de discutible veracidad. Seguro que estarán a la altura.

sábado, 14 de marzo de 2020

Tramitación de un ERE por Fuerza Mayor

Los locales obligados a cerrar tienen algunas opciones para minimizar daños... pero solo en lo relativo a los empleados. Por ahora no hay medidas para los autónomos, por ejemplo.
Foto: La Voz de Galicia
AVISO: Este artículo es una orientación pero siempre hay que acogerse a la legislación. Solo intenta ayudar a entender cómo se hace la tramitación del expediente.

En esta confusa y caótica situación la gente está preocupada. Los empresarios temen por el futuro de sus negocios y los trabajadores por sus empleos. A pesar de que se habla mucho de que no hay "medidas específicas", la actual legislación laboral está preparada para afrontar esta crisis en lo relativo a intentar superar el bache y que las empresas puedan hacer suspensiones de contratos temporales para que los trabajadores cobren esos días del paro y así evitar un quebranto excesivo. Lamentablemente por ahora no hay medidas aprobadas para los autónomos, aunque se da por sentado que se aprobarán para evitar su quiebra masiva.

Ayer hablábamos de los EREs y su relativamente sencilla tramitación, los tipos de expedientes que hay y cómo se lleva a cabo cada uno de ellos.

Hoy vamos a reiterar el tema de los EREs por causas de fuerza mayor, ya que al entrar en vigor las nuevas medidas decretadas por los gobiernos nacional y autonómico hay muchas más empresas que pueden acogerse a esta figura.

Lo primero que hay que entender es que la naturaleza de la fuerza mayor hace que el ERE no sea opcional, es decir, que no hay negociación con los trabajadores (porque no está en las manos de la empresa ni de la plantilla elegir, se hace y punto), lo que modifica notablemente la tramitación.

Las diferencias con un ERE de causas "normales" (es decir, económicas, técnicas, organizativas, o de producción) son básicamente las siguientes:
  1. No hay negociación porque las causas son externas y obligatorias (si no lo son ya no es fuerza mayor, como es obvio).
  2. Mientras los EREs de otro tipo no tienen una respuesta por parte de la administración en estos sí se ha de producir, ya que la autoridad laboral (la Xunta de Galicia) ha de corroborar la existencia de esa fuerza mayor.
  3. En los otros EREs la empresa paga las cotizaciones, en estos no. En todos los casos los trabajadores siguen siendo parte de la empresa pero sus salarios los perciben del INEM y no de dicha empresa.
  4. Los EREs por las demás causas tienen vigencia desde que la empresa notifica la Decisión Final, pero en el caso de la fuerza mayor pueden ser retroactivos, ya que se entiende que la empresa no podía tramitar previamente el expediente.
  5. La duración de los EREs de fuerza mayor se ha de ceñir única y exclusivamente a la duración del hecho causante. Es decir, que si se hace un ERE porque se decretó el cierre de una empresa del día 14 al 28 solo puede durar esos días, nunca puede ser superior a ese plazo.

El procedimiento es más sencillo, aunque reitero que precisa de una convalidación por parte de la administración, que solo considerará la fuerza mayor por coronavirus si hay una orden administrativa de cierre al centro de trabajo.

Cómo se tramita:

Es tremendamente sencillo:
  1. Se notifica a los trabajadores el cierre de la empresa y la causa de dicha paralización. En el caso que nos ocupa, el decreto de la administración que impide el normal funcionamiento de la actividad. Esa notificación se hará por escrito y con un recibí por los trabajadores.
  2. Se presenta la documentación en la Sede electrónica de la Xunta de Galicia (procedimiento TR820C) adjuntando la siguiente documentación:
    • Solicitud (es el formulario que se cubre en la propia página web).
    • Justificación de la representatividad (si es una Sociedad, la escritura en que se nombre a quien hace la solicitud, por ejemplo).
    • Copia de la comunicación entregada a los trabajadores (la del punto 1).
    • Documentación que justifique la fuerza mayor (en este caso el decreto de la Xunta o el que sea de aplicación)
    • Relación de trabajadores de la empresa (hay un anexo en la web que se cubre con los datos necesarios).

De no considerarse la existencia de fuerza mayor se dará el ERE por no presentado con lo que la empresa deberá asumir las cargas económicas.

Toda la documentación, el detalle de los pasos a dar y la información completa en http://emprego.ceei.xunta.gal/ere-por-causa-de-forza-maior.

Algunos ejemplos peculiares:
  • Tengo un restaurante que también sirve a domicilio, ¿he de cerrar y aplicar un ERE a todo el personal o puedo hacerlo a una parte?: Si un local de hostelería tiene, por ejemplo, un comedor, barra y también sirve a domicilio puede elegir qué personal incluye en el ERE y cual no. El que sea necesario para el servicio a domicilio (que puede seguir prestando según el decreto de la Xunta) no entrará en el ERE pero el resto sí.
  • Mi local está en una de las excepciones por lo que no estoy obligado a cerrar pero quiero hacerlo por precaución, ¿puedo usar la fuerza mayor?: No. La fuerza mayor por definición no es opcional. Salvo que las disposiciones cambien (hay que estar atentos a las novedades que vayan surgiendo) solo si hay un cierre obligado es fuerza mayor. Eso no impide hacer un ERE por causas de producción o económicas, por ejemplo. Si los trabajadores están de acuerdo en 24 horas se puede tramitar sin problema alguno, aunque NO es retroactivo como los de fuerza mayor.

viernes, 13 de marzo de 2020

Guía NO OFICIAL de EREs por Coronavirus



Este artículo NO es oficial, simplemente es una breve guía orientativa (que, en caso de conflicto, no sustituye la normativa vigente) sobre la tramitación de EREs causados por la situación derivada de la crisis causados por el Coronavirus.


1.- ¿Qué es un ERE?
Es un Expediente de Regulación de Empleo cuya finalidad es superar un momento puntual de crisis de una empresa para asegurar la supervivencia de la misma y la de los puestos de trabajo. Hay dos tipos de medidas temporales que se pueden tomar: 
  • Reducción de jornada laboral: minoración de los horarios de trabajo entre un 10 y un 70% computados sobre la base de una jornada diaria, semanal, mensual o anual. 
  • Suspensión de contratos: paralización temporal de las relaciones laborales entre una empresa y parte o toda su plantilla durante un tiempo determinado. 

2.- ¿Quién puede hacer un ERE?
Cualquier empresa que tenga empleados por cuenta ajena. En el momento de redactar este documento no hay ninguna alternativa para autónomos o empresas sin trabajadores por cuenta ajena.

3.- Causas de un ERE:
Los Expedientes de Regulación de Empleo tienen unas causas tasadas por la normativa vigente que son las siguientes: 
  • Económicas - cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos ordinarios o ventas. En todo caso, se entenderá que la disminución es persistente si durante tres trimestres consecutivos el nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre es inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior. 
  • Técnicas - cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los medios o instrumentos de producción. 
  • Organizativas - cuando se produzcan cambios, entre otros, en el ámbito de los sistemas y métodos de trabajo del personal o en el modo de organizar la producción. 
  • Productivas - cuando se produzcan cambios, entre otros, en la demanda de los productos o servicios que la empresa pretende colocar en el mercado. 
  • Fuerza Mayor – Es el único caso en que la autoridad laboral interviene mediante una resolución en que debe constatar si se dan las necesarias circunstancias de imprevisibilidad, inevitabilidad, imposibilidad y relación causal derivada de la fuerza mayor (ver punto 5). 
4.- ¿Qué consecuencias tiene para la empresa y los trabajadores?
Ninguna salvo el lapso temporal en que se desarrolla el ERE. Una vez finalizada su vigencia las relaciones laborales se restablecen a la normalidad y se considera una anomalía puntual que se corrige para seguir con la actividad.

Obligaciones durante la vigencia del ERE: 
  • La empresa seguirá teniendo de alta a los trabajadores afectados y seguirá cotizando por la cuota patronal. 
  • La entidad gestora se encargará del abono de la prestación de desempleo que corresponda junto con el ingreso de la cuota obrera. 
  • Los trabajadores podrán tramitar su prestación por desempleo de acuerdo a la normativa establecida y en los casos en que tengan derecho a ella, durante la duración de la medida. 
5.- ¿Cuándo es un ERE de Fuerza Mayor por Coronavirus?
La Fuerza Mayor se entiende como una causa directa, imprevisible e inevitable. Esto quiere decir que solo las empresas que hayan sido obligadas a cerrar por orden administrativa pueden justificar la fuerza mayor.

Las demás, aquellas que cierren por prevención del contagio, previsión de pérdidas, caída en las ventas, baja de la demanda o similar deberán acogerse a un Expediente basado en las demás causas previstas en la legislación y ya enumeradas en el punto 3.

6.- ¿Qué diferencia de procedimiento hay entre la Fuerza Mayor y las demás causas?
Los EREs por Fuerza Mayor se tramitan por un procedimiento diferente en que no hay que hacer consultas a los trabajadores y además es retroactivo al momento en que se produce el hecho causante de la medida. Sin embargo, también es el único ERE que precisa de una resolución administrativa que avale la medida. En caso de que se presente por este procedimiento y no se considere que existe esa fuerza mayor el ERE será inválido y la empresa deberá correr con todos los gastos generados desde que se aplicó.

7.- ¿Cuánto se tarda en tramitar un ERE y qué pasos básicos hay que dar?
La tramitación no tiene una duración determinada y dependerá fundamentalmente de la diligencia por parte de la empresa y de si hay acuerdo o no con los trabajadores, ya que de la buena disposición de las partes depende el desarrollo del expediente. Los plazos que se reflejan son siempre máximos pero no hay mínimos salvo en un momento muy puntual, así que se puede tramitar un ERE en un tiempo muy breve.


Los pasos básicos son los siguientes: 

A.- EREs por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción: 
  1. Se hace una comunicación previa a TODOS los trabajadores en que se les indica que se tiene la intención de tramitar un ERE por las causas que se considere convenientes. En esa carta se les indica a los trabajadores que han de nombrar una comisión negociadora para lo que tienen un plazo máximo de 15 días. Se recalca que es un plazo máximo, es decir, que no hay mínimo y la plantilla puede designar a la comisión inmediatamente con lo que se acortan los tiempos de tramitación. 
  2. Una vez la empresa conozca la composición de la comisión negociadora fijará una reunión de inicio de un período de consultas. En ese momento se tramitará el expediente ante la Xunta de Galicia en la Sede Electrónica (mediante el procedimiento TR820A). 
  3. La reunión de inicio del periodo de consultas deberá tener lugar al menos 24 horas después de la notificación a los componentes de la comisión, pero si hay acuerdo entre las partes no será necesario mantener futuras reuniones y puede comenzar la ejecución del ERE. 
  4. Una vez alcanzado el acuerdo o pasados los plazos máximos sin que se llegue a él la empresa comunicará a la Xunta de Galicia la Decisión final empresarial mediante la sede electrónica (procedimiento TR820B). Hasta que se comunica a la Xunta la decisión final el ERE no entra en vigor así que es un paso importantísimo.
  5. Toda la documentación, el detalle de los pasos a dar y la información completa en http://emprego.ceei.xunta.gal/ere-por-causas-economicas-tecnicas-organizativas-ou-de-produccion
B.- EREs por causas de fuerza mayor. 
  1. El procedimiento es más sencillo, aunque reitero que precisa de una convalidación por parte de la administración, que solo considerará la fuerza mayor por coronavirus si hay una orden administrativa de cierre al centro de trabajo. 
  2. Se solicita a la Xunta de Galicia en su Sede electrónica (procedimiento TR820C) y se comunica a los trabajadores la presentación de la solicitud. Este expediente puede ser retroactivo por lo que el cierre puede ser anterior a la solicitud si está justificado. 
  3. De no considerarse la existencia de fuerza mayor se dará el ERE por no presentado con lo que la empresa deberá asumir las cargas económicas. 
  4. Toda la documentación, el detalle de los pasos a dar y la información completa en http://emprego.ceei.xunta.gal/ere-por-causa-de-forza-maior

Casos prácticos:

  • Tengo un negocio que no tiene orden de cierre y quiero cerrar por precaución: tramitas un ERE ordinario, aduciendo las causas que consideres convenientes, como puede ser una caída de la afluencia de clientela en estos últimos días (causas productivas) o una previsión de pérdidas (causas económicas).
  • Mi empresa no tiene orden de cierre pero trabaja para otra que sí: Por ejemplo, una empresa de limpiezas que trabaja en colegios. NO es fuerza mayor, porque la empresa de limpiezas no está obligada a cerrar. Sería un ERE por causas de producción (pierde clientes temporalmente).
  • Tenemos personal infectado y el resto en cuarentena: Se entiende que sí es fuerza mayor porque se asimila la cuarentena a la baja y obviamente una empresa con todo su personal de baja no puede trabajar. 
Espero que les sirva de algo...

Quédate en casa

La recomendación más obvia
En los momentos de crisis como el actual es cuando se pone a prueba la capacidad de reacción de una sociedad. Los chinos, por ejemplo, han atajado la cuestión con eficacia y aunque se pueda pensar que muchas de las medidas implantadas no serían posibles en España porque aquello no es precisamente una democracia y esto lo intenta, Italia nos demuestra que también en una sociedad moderna y un Estado de Derecho se pueden proponer acciones extremas para controlar en lo que se pueda la situación.

En Galicia se han suspendido las clases, el Ayuntamiento de Lugo cierra todos sus centros de ocio y sociales, las administraciones, con la lentitud que les caracteriza, estudian con calma si paralizar la actividad de las oficinas públicas… pero antes de que lo público haga su trabajo nosotros podemos ir avanzando algo.

El primer mandamiento de este nuevo decálogo es el de aplicar el sentido común: quédense en casa. Todos los que puedan. Si tienen niños y éstos no tienen cole no salgan al centro comercial, a los columpios, a la piscina de bolas o a fiestas de pijamas. Si se aburren, que se aburran. Jueguen con ellos, enséñenles a buscar su propio ocio, pero manténganlos en casa. Como es evidente se puede salir a pasear y tomar el aire, lo que es incluso recomendable, pero tomando precauciones evidentes y evitando aglomeraciones, y en Lugo tenemos la suerte de contar con un entorno privilegiado que nos permite dar largos paseos sin tener que ir chocando unos con otros.

Puede parecer una obviedad pero hay quien parece no distinguir una prevención en forma de cuarentena blanda de unas vacaciones de Semana Santa ampliadas. Y por favor, no se me ofendan, que si ustedes son gente responsable y normal hablo de los otros, los que todos vemos que siguen negando la realidad y se toman esto a pitorreo.

La segunda cuestión a tener en cuenta es que quizá no sea lo más apropiado dejar a los niños con los abuelos. Si estamos hablando de que hay una posibilidad real de que haya un contagio silente entre nosotros, de gente que está difundiendo el virus sin tener síntomas, es posible que sus niños ya lo tengan y que no les pase nada más que unos días de fiebre y cama… pero a las personas mayores sí les puede suponer un peligro más grave así que tal vez lo apropiado sea cogerse una semana de vacaciones. Sí, ya sé que son quince días sin cole, pero digo una semana porque imagino que en pocos días la situación se va a clarificar bastante, en el sentido que sea, y probablemente se aprueben medidas más drásticas.

El tercer punto, y si me apuran creo que es el más importante, es no difundir bulos, no hacer caso a audios y vídeos de esos que llegan por redes sociales con “la verdad”. Recuerden todos los que han recibido en situaciones anteriores y que no eran otra cosa que el absurdo y ridículo ocio de algunos que quieren sacar tajada o visitas con estos temas. Difundan únicamente cadenas que tengan un enlace a una página oficial, no se fíen de los que vienen “firmados” por “fulanito de tal experto en epidemias” porque eso lo puede poner cualquiera. Sean críticos y no colaboren con la histeria.

Seamos todos responsables, prudentes, civilizados y demostremos que somos capaces de tomar decisiones coherentes en situaciones difíciles. Deberíamos aprender de los errores cometidos en otros países y no tomarnos esto a cachondeo hasta que sea más grave aún.

jueves, 12 de marzo de 2020

¿Eres de Lugo y coleccionas sellos?

Algunos de los sellos que se han editado con motivos lucenses. Destaca la Muralla como es lógico, pero hay mucho más.
Ya no quedamos muchos aficionados a la filatelia. Desde los escándalos del Fórum Filatélico y demás organizaciones que dieron al traste con el coleccionismo de sellos, esta actividad está de capa caída.

Sin embargo todavía somos algunos y de hecho en Lugo estamos preparando el renacer de la Sociedad Filatélica Lucense, que existió pero que desapareció cuando sus miembros fueron dejándolo por diversos motivos, entre los que está su propio fallecimiento.

Una Sociedad Filatélica es un reducido club a día de hoy. Su objetivo es precisamente dar a conocer la belleza de los sellos y además intentar lograr para los asociados descuentos en materiales necesarios para la colección, como pueden ser hojas, filoestuches (las carteras donde se meten los sellos para no dañarlos), pinzas, lupas… ese tipo de cosas. También se organizan eventos, y aunque no me quiero adelantar tenemos en cartera uno para el año 2021 que si se logra va a ser un auténtico éxito para la ciudad de Lugo.

Así que ya saben, si son coleccionistas, ya sean meros aficionados o se lo tomen más en serio, no duden en contactar con nosotros para intentar relanzar esta sociedad. Pueden hacerlo mandando un email al correo sociedadfilatelicalucense@gmail.com.


miércoles, 11 de marzo de 2020

La fábrica de la luz sigue acumulando polvo

Interior y exterior de la fábrica de la luz. Una pena tener este edificio y su entorno vallado y cerrado.
Y encima nos va a costar un dineral para nada.
En pleno debate sobre los edificios públicos lucenses, en que se centra la atención en el Auditorio y San Fernando, dos edificios en que las administraciones han gastado muchos millones de euros sin que estén en uso para la ciudadanía, pasan desapercibidos otros centros que están en casos imilares.

Uno de ellos es el de la fábrica de la luz. Un inmueble impresionante abandonado junto al río Miño y que sería muy útil para casi cualquier uso, ya que las instalaciones dan mucho de sí. La vena hostelera que todavía mantengo me hace convertirlo en un restaurante magnífico en una ubicación privilegiada, con servicios públicos como el merendero que lleva años clausurado y un acceso al río que nos venía de perlas.

Pero como casi todo en Lugo lo de la fábrica de la luz es un sainete de difícil arreglo. A finales de los años 90, hace más de 20 años, una escuela taller del departamento dirigido por la lucense Manuela López Besteiro en la Xunta de Galicia reparó todo el edificio y las turbinas. El entonces alcalde, Joaquín García Díez, completaba así su ambiciosa visión de una recuperación del río para los vecinos, lo que redondeó con la creación del Parque del Miño, probablemente la mejor dotación verde de la ciudad.

La inauguración de la rehabilitación de la fábrica de la luz en mayo de 1.999 con las turbinas funcionando perfectamente.

En 2007 el Ayuntamiento acometió obras en que se gastó más de un millón de euros y un par de años después planteaba un Museo en la fábrica, interactivo por supuesto (aquí todo es interactivo, digital y esas cosas tan modernas). No se hizo absolutamente nada desde el punto de vista del usuario, ya que once años más tarde el edificio sigue cerrado a cal y canto. Llama la atención que hablaba de “rehabilitar” otra vez todo, después de haberlo dejado pudrir por falta de uso tras la restauración que había dejado lista su antecesor. Así se gestiona lo público, sí señor.

Más de un millón de euros para rehabilitar el edificio y luego cederlo a la concesionaria por 450 euros mensuales.
Un gran negocio... pero no para el presupuesto público, claro.

Sacaron a concurso la gestión del chiringuito con un canon mensual de 450 euros al mes para 38 años, un precio totalmente ridículo si tenemos en cuenta el tamaño y la situación del lugar, pero en cualquier caso nos está saliendo carísimo el asunto porque además de los millones públicos gastados en otra restauración que se estará pudriendo como la anterior, sigue cerrado, abandonado y vacío. Pero eso no es todo.

La empresa adjudicataria, Inca, pidió rescindir el contrato y exige una indemnización de casi tres millones de euros. Todo el problema vino de la famosa paralización de la obra de la ataguía (ese tema sigue dando vueltas en los juzgados) y las demoras que entre el Ayuntamiento y la Confederación hubo para las licencias, lo que les impidió ejecutar el proyecto del Museo. Al final de la torta nos va a salir un pan, y nos gastaremos en total cuatro o cinco millones de euros (que ya es pasta) para no tener nada allí, que es lo más grave.

¿Tan difícil era mantener el edificio en las buenas condiciones en que se dejó en los 90? ¿Acaso me están diciendo que la solución para todo es cerrarlo y después gastarse una fortuna en volver a arreglarlo? ¿Qué clase de gestión se hace en esta ciudad?

Es curioso que el vecino municipio de Outeiro de Rei se hayan molestado en poner a funcionar las viejas turbinas, que siguen funcionado perfectamente, y el conjunto esté a día de hoy en estado de revista. Las turbinas son de 1.888 y de 1.929. Las comparaciones son odiosas, pero quizá la diferencia sea el cariño que se pone en cada lugar a la conservación de lo propio.

martes, 10 de marzo de 2020

Coronavirus: ni histeria ni irresponsabilidad

Un mapa que predecía matemáticamente los casos de infección ha sido suspendido desde el 3 de marzo porque las administraciones no dan datos fiables y contrastados. Tranquilizador no es.
Fuente: http://deim.urv.cat/~alephsys/COVID-19/spain/es/index.html
Hace un par de semanas les explicaba que la paranoia desabateció las farmacias de Lugo de mascarillas protectoras. Estos días la cosa ha ido a peor… pero en ese tema seguimos igual, no se vuelvan locos con ellas porque la cosa no va por ahí ni mucho menos y les hacen daño a quienes realmente las necesitan.

Sin embargo, a pesar de que hay que tranquilizarse y no llenar la despensa de latas de atún por si el fin de la civilización se acerca, sí hay que tener cierta prudencia, que no está reñida con la mesura en el mensaje.

Por ejemplo, una tía de mi marido que vive en Madrid iba a celebrar su 80 cumpleaños el último fin de semana de marzo. Ha decidido, sabiamente, aplazar la fiesta porque hablamos de una ciudad que en 24 horas vio duplicarse el número de casos y que en otras 24 asume que esto se está poniendo feo y cierra los colegios. Es una idiotez ir de viaje al núcleo de contagio en España a lo tonto. Evidentemente hay ciertas precauciones que se pueden tomar, pero la más obvia de todas es reducir los desplazamientos a los mínimos necesarios, porque es evidente que si no vas a donde hay más casos es más difícil que pilles nada.

De la misma forma, este viernes pensábamos ir a Coruña con una amiga que quiere mirar unas cosas en Ikea (últimamente me sale llamarle “el puto Ikea”, porque me tiene bastante saturado, qué quieren que les diga) pero lo hemos dejado para más adelante. Cae de cajón que Coruña no es Haro, pero ya me dirán qué necesidad tenemos de meternos en un maldito centro comercial cerrado a cal y canto y lleno de gente. Casi mejor que nos quedamos a tomar algo en una terracita del centro de Lugo donde corre el aire y se respira mejor.

Hoy mismo me invitaron a un desayuno (en realidad es una especie de mitin pero más cómodo, con la gente sentada y un café con leche) con el Presidente de la Xunta que también he rechazado, y si les soy sincero no me parece que sea lo más prudente a día de hoy meterse en una sala enorme y abarrotada… y menos con gente mayor que es más vulnerable a este bicho…

Todo esto son precauciones básicas, tampoco es que tengamos que ir por la calle con guantes y mascarilla. Se trata de elementales medidas de precaución que no nos garantizan no contagiarnos, pero al menos se lo pone más difícil al coronavirus de las narices.

En la mano de todos está frenar en la medida de lo posible este tema, y aunque lógicamente no vamos a hacerlo desaparecer sí podremos intentar evitar exponernos.

La tranquilidad, la calma y la proporcionalidad no están reñidas con la prudencia. No seamos histéricos pero tampoco inconscientes.

“In medio virtus est”

lunes, 9 de marzo de 2020

Es ilegal que nos dejen ver el nuevo auditorio

Solo podemos ver el auditorio en fotos por lo de ahora. Pues nada, a esperar. Foto: La Voz de Galicia
 Se anunció para el pasado sábado una jornada de puertas abiertas del nuevo auditorio, e incluso se enviaron invitaciones para asistir a la actividad, lo que generó bastante expectación. Yo mismo, si les digo la verdad, tenía muchísimas ganas de acercarme para ver en persona ese edificio, que se me antoja demasiado grande para el uso que se le pretende dar. No se trata de criticar las t que se hacen, pero mi sensación es esa y ojalá me equivoque y no sea un nuevo “haiga” de esos que se pagan con nuestro dinero para ser luego utilizados en un ridículo porcentaje de su capacidad. Miren si no el MIHL.

Pero a lo que iba. Como confirmé la invitación, también me avisaron de la cancelación del tema sin más explicaciones, y fue la prensa la que nos informó de que era la Junta Electoral la que había impedido que se llevase a cabo tras una denuncia presentada por el PSOE de Lugo.

Las reglas están para cumplirlas, qué duda cabe. Quienes han tenido en su mano el modificarlas, e incluso son firmantes de muchas de ellas tienen bastante difícil justificar su improcedencia, y entiendo que hay que respetarlas, incluso aunque sean tan tontas como esta.

Me cuesta mucho trabajo entender ese tipo de restricciones. Me suena a que nacen de una concepción del votante como un ser medio imbécil que se deja cegar por una inauguración o la publicidad de un logro que todos conocemos ya. ¿O alguien piensa que el Auditorio no existe realmente? De las interpretaciones que saquemos de por qué sigue cerrado también podemos fiarnos lo veamos o no por dentro y si uno piensa que la Xunta no lo quiere entregar (difícil argumento) o que el Ayuntamiento no lo quiere recibir (extraña postura si es cierta) no va a cambiar de idea porque nos dejen ver el edificio.

Pero repito: las reglas están ahí para cumplirlas y todos se las tiran a la cabeza en cuanto pueden. Recuerdo que el PSOE había denunciado a sus hoy socios de gobierno del BNG por colocar banderolas electorales antes de la fecha de salida, cosa que hoy es curiosa pero que se olvida por son meras anécdotas de la refriega política.

Este tema de las prohibiciones es de marzo de 2011, y si tiran de hemeroteca comprobarán que el anterior alcalde, el señor Orozco, y la actual regidora, Lara Méndez, fueron sancionados con 200 euros cada uno por visitar la plaza de O Cantiño, lo que se consideró un acto electoral. Vaya tontería de multa.

Tampoco es que esté muy claro lo que se puede y no se puede hacer. La Junta Electoral hizo a la Xunta retirar de su web en 2012 la firma del contrato de PEMEX para Ferrol, pero sin embargo no consideró que el exministro José Blanco violase la norma al acudir a la Catedral de Lugo (que se había restaurado con presupuestos del gobierno del que formaba parte) porque fue una visita “privada” a pesar de llevar consigo una nube de periodistas. Ignoraba yo que fuera tan pío el señor Blanco y no sé si sigue acudiendo asiduamente a rezar a la Catedral, entiendo que ya sin reporteros.

En fin, que ya ven. Hay incumplimientos por todas partes y es raro que un gobierno no pueda hacer alarde de sus logros en plena campaña. Quizá la intención es buena, no se lo discuto, como lo de la tontería de la jornada de reflexión, que jamás he comprendido, pero ya ven, es lo que hay y se cumple. Y no hay más vueltas que darle.

Por mucho que comprendamos la norma, a mí me encantaría que nos dejen ver en qué se han gastado los 23 millones de euros que han metido aquí. Foto: COPE

viernes, 6 de marzo de 2020

ASPNAIS: El triunfo de la gestión

Parte de la reforma hace ya unos meses. Hoy está terminada con un impresionante resultado.
Foto: La Voz de Galicia
El trasdado de ASPNAIS, que comenzó ayer, a su nuevo edificio en el viejo hospital de San José supone un enorme triunfo de esta entidad, que ha superado todas las adversidades posibles para hacer realidad esa complejísima meta. Como sabrán, tengo especial debilidad por ASPNAIS e intento colaborar con ellos siempre que puedo, porque me impresiona profundamente tanto su naturaleza como su forma de trabajar. Quizá por eso tuvieron la amabilidad de mostrarme las instalaciones hace unos meses, y hay que decir que son mejores aún de lo que podíamos imaginar.

Le llaman hospital al edificio por su función, pero podríamos considerarlo lo que en realidad es: un palacio. La reforma realizada por la entidad no es que fuera integral, es que ha supuesto una mejora de tal categoría que deja en evidencia a cualquier otra instalación que haya visto, y muchas de ellas invirtiendo bastntes más millones que lo que han hecho estos magníficos gestores.

Tres millones de euros para reformar un edificio de algo más de 8.200 metros cuadrados. Es el coste de una obra que ha supuesto instalar dormitorios con baño (no recuerdo la cifra exacta pero andaban por el medio centenar de aseos), una calefacción que zonifica el edificio y que impresiona por sus dimensiones y su organización, talleres, comedores, cocinas… Les menciono todo esto porque nos dicen que hacer el Museo de la Romanización en San Fernando costará más de diez millones de euros, algo difícil de entender para un edificio de algo más de 5.200 metros cuadrados (3.00 metros menos que el San José) y que no tendrá apenas instalaciones complejas. Más del triple del coste para muchos menos metros y sin que haya que meter tanto baño ni tantos sistemas es llamativo.

El San José que empezará a funcionar en breve es como el Enterprise (sí, recuerden que soy fan de Star Trek): blanco, muy blanco, moderno, funcional, elegante y tremendamente generoso con los espacios, con una amplitud que desafía las tendencias de hacer cuchitriles para vivir.

Se me podrá decir que el edificio es público, de la Diputación Provincial para más señas, y que por lo tanto no se puede achacar todo a la iniciativa privada, y eso es cierto. La concesión hecha por la Diputación por 75 años es fundamental para cuadrar las cuentas, no se lo discuto, pero comparen las cifras del San José con cualquier otro centro público equiparable. No hay color.

Hablamos de una asociación que fue creada por los padres de las personas que tenían discapacidad intelectual en un momento que deberá pasar a la historia local con letras de oro, para cuidar de sus hijos entre todos. No es una empresa privada, no es una entidad benéfica, no es una cuestión de caridad… es la autogestión de personas que tienen un problema y buscaron la mejor forma de afrontarlo, y no solo lo han logrado sino que han conseguido que sus hijos se integren en vidas productivas, teniendo trabajos, viviendo sus vidas más allá de la mera supervivencia.

El valor de ASPNAIS, con un personal entregado e implicado, que no solo cuida de las personas sino que las ama, literalmente hablando, es incalculable. Lugo ha de apoyar conjuntamente a esta entidad y entre todos tenemos que mimarla porque son el ejemplo a seguir, el futuro de la gestión apoyada por lo público pero con la eficiencia de lo privado.

Felicidades a todos. A su Presidente, a la directiva, a todo el personal, a las familias, a los usuarios y a las administraciones que les echan una mano. Y un especial recuerdo para la que sigue siendo su buque insignia: Conchita Teijeiro.

Algunos de los principales gestores de ASPNAIS, buena gente, buenos amigos y grandísimos administradores.
Foto: El Progreso

jueves, 5 de marzo de 2020

El Verruga no volverá (insisto)

El Verruga no volverá. El local empieza una nueva vida en otras manos.
Recupero hoy este artículo que publiqué hace ya dos años, dado que el tema ha "resucitado". El diario El Progreso publicaba ayer un titular en que decía que "El Verruga reabrirá en Semana Santa", lo que dio pie a muchos comentarios y llamadas. El cuerpo de la noticia, de cuya buena intención no dudo (de hecho se agradece el recordatorio y homenaje a mis abuelos y mis padres) explicaba claramente que no es que volviera el Verruga sino que un nuevo negocio abriría en ese local, pero ya sabemos que la gente se queda con el titular y no lee, lo que da pie a estas confusiones. En fin, que confío que quede aclarado una vez más, y recuerden que este artículo es de 2018, así que no se extrañen por las incongruencias en cuanto a fechas. Gracias por su interés.

El Verruga no volverá

Publicaba ayer El Progreso la noticia de que el empresario Antonio Portela abrirá un nuevo restaurante en el local que ocupó durante casi 65 años el Verruga. Esto ha originado una riada de llamadas y mensajes preguntándonos si tenemos algo que ver y si volvemos al sector. La respuesta es clara: No.

El Verruga cerró en diciembre de 2015, hace ya tres años (cómo pasa el tiempo) y no volverá. Su alma, que fueron primero mis abuelos y mis padres después, se fue cuando lo dejaron para disfrutar de un merecido retiro y del tiempo libre que nunca habían tenido. Mi madre, Miluca, que fue la última que llevó el timón de la nave, se define como “jubilada feliz” y tiene las mismas ganas de volver a meterse en ese embrollo que de escalar el Everest. De hecho creo que si tuviera que elegir estaría encargando ya el equipo de alpinismo y contratando a unos sherpas.

Si el Verruga sigue despertando cierto interés es por la memoria colectiva, la que conserva vivo el recuerdo de un local que, a pesar de su reducido tamaño, se mantuvo en la cresta de la ola durante décadas y difundió su buen nombre mucho más allá de las Murallas... ahora que ya no existe permítanme presumir un poco de historia familiar. También se mantiene gracias al libro de recuerdos y recetas que publicamos un año después del cierre del local y que, para nuestra sorpresa, todavía hoy se sigue vendiendo bien (permitan que añada un poco de publicidad: el libro está disponible en www.ediciones.desdelugo.es).

Presentación en la Galería Sargadelos del libro del Verruga. Fue un acto precioso, la verdad.
Pero nada más. El nuevo local que abrirá en el número doce de la calle de la Cruz será peor o será mejor, pero no será el Verruga. Tendrá diferente nombre, diferente decoración, diferente estilo y diferentes recetas. Cerrará la “cicatriz” que, en palabras de José María Carrascal, dejó el Verruga en los vinos, pero no tendrá nada que ver con el restaurante que fue la vida de nuestra familia durante tanto tiempo… y eso tampoco es malo porque hay que renovarse y dar entrada a nuevas formas de trabajar y de hacer, intentando superar una tradición – difícil tarea - que justificó el eslógan de Don Alfredo Sánchez Carro “...y para comer, Lugo”.

Le deseo mucha fortuna a Antonio en su nueva etapa. El lugar es inmejorable. ¡Suerte!

miércoles, 4 de marzo de 2020

Lara Méndez: Habrá Museo sí o sí




La reunión fue clarificadora. Foto: La Voz de Galicia
Ayer por la tarde la Alcaldesa de Lugo, Lara Méndez, nos recibió a varios miembros de la Plataforma en defensa del Museo de la Romanización en San Fernando para aclararnos ciertas dudas sobre una carta que nos había remitido la semana pasada y en la que entendíamos que se insinuaban cuestiones importantísimas pero que no se concretaban fehacientemente. Despejó todas las dudas y terminó con un debate que ya venía durando demasiado tiempo: ¿qué va a pasar con San Fernando?

Lara fue contundente, el Museo de la Romanización se hará en San Fernando “sí o sí”. La Xunta se había comprometido con Lugo para financiarlo hace diez años, poniendo el 30% de los fondos para completar el 70% que venía de la Unión Europea (de los FEDER, que por el retraso se han perdido para este proyecto) pero al cambiar unilateralmente de postura no está claro si ahora aportará dinero o no para el Museo. Pero sea como sea la administración local se ha comprometido por boca de su máxima representante a hacerlo aunque sea en solitario.

Esto cambia las cosas radicalmente. El Ayuntamiento es el dueño del edificio y la suya no es una opinión más, sino el ejercicio del derecho que, como propietario, le asiste de usarlo para lo que estime oportuno, lo que termina de una vez por todas con el debate sobre la finalidad del edificio. Obviamente la Xunta de Galicia puede argumentar que si se le pide que ponga dinero tiene derecho a opinar sobre el proyecto, y tiene razón, pero también tendrá que dar explicaciones más convincentes que las que han ofrecido hasta el momento de por qué no quieren llevar a cabo lo que hace diez años calificaban de necesidad.

Saben que soy crítico con el Ayuntamiento (bueno, soy crítico con todos) pero tengo que decirles que ayer estuve a punto de arrancarme a aplaudir, porque el firme y contundente compromiso de Lara Méndez con el Museo de la Romanización acaba con toda duda. Si la Xunta no aporta el dinero prometido desde el Ayuntamiento buscarán otras vías de financiación (probablemente el famoso porcentaje cultural del Gobierno de España e incluso otras fuentes desde la Unión Europea) pero llegado el caso estarían dispuestos a financiarlo con fondos propios. Ahí es nada.

Lugo tendrá Museo de la Romanización y lo tendrá en San Fernando. Ahora falta saber cuándo, claro está, aunque la alcaldesa comprometió un plazo muy breve (en este mandato), y echar una mano en todo lo que podamos para que este proyecto cristalice cuanto antes para que nuestra ciudad tenga lo que a todas luces es necesario: un centro dedicado a su importantísimo pasado romano.

Roma locuta, causa finita.

martes, 3 de marzo de 2020

Otra chapuza: Seis meses para medir tráfico y ni siquera valdrá de gran cosa

A la izquierda la medición de tráfico de Lugo, un sistema bastante rudimentario.
A la derecha, el que usa el Ayuntamiento de Pamplona, un medidor que no solo capta cuántos sino también qué vehículos pasan por cada lugar en cada momento. Sin arcilla no podemos hacer ladrillos.
Que la pachorra es la marca de la casa en Lugo ya lo sabemos todos. Lo que se tarda aquí en hacer cualquier cosa debería ser inasumible, pero es ya casi una norma no escrita que tardemos largos meses o años en completar cuestiones que en otras ciudades se terminan en semanas.

La última muestra la vemos hoy mismo con el anuncio que recoge la prensa de nuestros concejales encargados del tema del tráfico, dos personas que me caen muy bien pero a las que no queda otra que dar un tirón de orejas porque no acaban de mover el culo, perdonen la expresión.

Hace seis meses Rubén Arroxo y Alex Pernas anunciaban a bombo y platillo que se harían mediciones del flujo de tráfico en el cruce de la Ronda de la Muralla con la Avenida de la Coruña para poder estudiar las medidas a tomar en ese punto. Hoy, medio año más tarde, anuncian que se hará lo propio en la zona de la Mosquera… La pregunta obvia es ¿no sería más lógico hacer todo al mismo tiempo o, al menos, consecutivamente?

Uno ve lo que hacen en otras ciudades y acudiendo a San Google ve que en Pamplona, por ejemplo, se toman este tema más en serio. Allí no solo es que midan el tráfico en toda la zona al mismo tiempo, lo que es lo lógico porque si uno toma datos del rodaje de septiembre con el de marzo en el mismo punto ser va a encontrar diferencias, lo que hace que los datos que se obtengan ahora de dos sitios diferentes no sean comparables, así que las mediciones valen para lo que valen, es decir, para poco.

Como les decía en Pamplona no solo miden cuántos vehículos pasan, sino cuales, ya que leen las matrículas. Así saben si son camiones, furgonetas, autobuses, turismos, motos e incluso cuentan los que no tienen placa como bicicletas y patinetes. Así es como se trabaja. Así es como se hacen las cosas.

En Lugo, sin embargo, nos vamos a algo más pedestre. Unas tiras en el suelo para detectar los pasos de las ruedas de los coches y listo. Si luego todo es un desastre porque no distinguimos entre los diferentes tipos de vehículos y las necesidades de cada cual da lo mismo, ya gastaremos dinero público otra vez en corregir la chapuza de ahora.

Y así todo.

Seis meses han pasado entre las noticias. Ya ven el gran avance... Espero que al menos no nos pongan excusas cutres como "es que estábamos analizando los datos" porque sería de chiste.

lunes, 2 de marzo de 2020

La ciudad de Lugo, a un paso ver desaparecer el Carnaval

La entrega de premios Lugo Monumental de animación callejera, que se dieron ayer domingo
El Carnaval en la ciudad de Lugo no está muerto… pero es innegable que agoniza. Que las cifras oficiales del Ayuntamiento hablen de 200 personas en el desfile cuando poblaciones como Foz cuentan con 10 veces más participantes (literalmente, hablaban de más de 2.000) es algo como para preocuparse.

¿Cuál es el motivo de la indiscutible decaída del Carnaval en Lugo? ¿Tendrá algo que ver que el Círculo de las Artes, uno de los motores tradicionales de esta fiesta, decidiera hace ya muchos años cargarse citas muy exitosas como el baile de Colores? ¿Estamos a tiempo de recuperarlo? Recuerdo que cuando era pequeño mis padres y sus amigos montaban unas comparsas impresionantes en casa de Chenita, que hacía las veces de sede del grupo. Un año lo dedicaron al mundial de fútbol con Naranjito, una televisión gigante, hasta un ojo que no le quitaba la vista de encima… otro eran muñecas mecánicas con sus relojeros… y así año tras año. Hoy no veo que nadie se moleste tanto.

La pasión por el disfraz permanece, como podemos ver en Halloween/Samaín o en el Arde Lucus, que por mucho que hablemos en este último caso de “caracterizarse” no deja de ser una comparsa gigantesca orientada, teóricamente, a la recreación aunque ves cosas que distan bastante de eso. El fondo subyacente es el mismo, el cambio, la alteración del aspecto, el ser otra persona durante un par de días.

Desde la asociación Lugo Monumental que tengo el honor de presidir llevamos ocho años repartiendo mil euros en premios para los grupos que más animen la zona. No se premia el disfraz, sino lo que alegren la calle, y tengo que reconocer que yo mismo me sorpendo a veces de quiénes ganan porque el sistema de elección de los grupos es tan objetivo y tan imposible de alterar que nunca sabes por dónde te va a salir.

Verán, el premio se financia con aportaciones de locales, que ponen el dinero que se reparte después en forma de vales de compra. Todos esos locales son los que votan a los tres grupos que, a su criterio, más han animado la zona en la que están, lo que hace imposible el favoritismo porque podrás llevarte bien con uno, dos o tres locales, pero es muy improbable que consigas convencer a los 20 que votan de que te den la mejor puntuación. Logramos con esto que la elección sea totalmente objetiva ya que el jurado se limita a contar los votos y a deshacer posibles empates, algo que les confieso que no me gusta nada aunque también se aplica siempre una fórmula lo más objetiva posible para que no sea arbitrario.

Este gran esfuerzo de la Asociación, que recuerden que no pide jamás subvenciones y solo trabaja con fondos propios, se ve recompensado por la participación de diversos grupos que suman alegría y color a las calles. Este año han participado casi cien personas en diferentes grupos y eso ayuda mucho.

Sin embargo, insisto en la tesis inicial: el Carnaval en Lugo está muriendo. Tenemos un año para pensar entre todos fórmulas para revitalizarlo así que ya saben, si tienen una buena idea compártanla que entre todos seguro que vemos la forma de hacer algo.

viernes, 28 de febrero de 2020

Promesas, promesas, promesas...

Si no fuera por Forges...
Los “compromisos” son relativos cuando hablamos de dinero público. Pueden venir a prometer, anunciar y jurar ante los Santos Evangelios lo que quieran que no te puedes creer nada hasta que veas las máquinas trabajando. Ni siquiera se puede uno fiar del Boletín Oficial, que antes al menos era la prueba palpable de que se iba a gastar la pasta, porque con la táctica de meter un dinero en los presupuestos y no ejecutarlo nos siguen tomando el pelo. Por eso es tan importante aplaudir las obras cuando se ejecuten y no cuando nos dicen que las van a hacer. Lo primero es la realidad, lo segundo es campaña electoral.

En Lugo tenemo muchísimos ejemplos de todos los gustos y colores sobre cómo se cachondean del personal. En enero de 2007, por ejemplo, el entonces alcalde Orozco aseguraba que las obras del nuevo auditorio en San Fernando comenzarían en un plazo de dos meses y que no había paralización alguna. En la campaña electoral de 2009 Feijoo aseguraba que si el Estado no electrificaba la vía Orense-Lugo lo haría la Xunta si él era presidente… hay tantos ejemplos de todos los partidos que no sabe uno por dónde empezar y solo pongo estos dos como muestra llamativa.

Pero la ciudadanía olvida algunas de esas promesas, y se centra solo en la de sus “adversarios” o las de aquellos partidos políticos con los que no comulga, es algo más que chocante, es incluso preocupante.

Por ejemplo, no he visto que nadie recuerde en ninguna parte aquel anuncio de que el Ministerio de Cultura aportaría 3 millones de euros para el auditorio de Lugo. La promesa se hizo hace ya unos añitos, cuando iba a hacerse en San Fernando, pero entiendo que es aplicable para su nueva ubicación. Cuando hubo la polémica sobre quién pagaba el equipamiento del Auditorio, no recuerdo que ni la Xunta ni el Ayuntamiento pusieran sobre la mesa ese compromiso estatal, quizá porque o gobernaba Rajoy o lo hacía Sánchez y no era prudente comprometer a los “propios”. También callaron como momias el resto de grupos, quizá por desconocimiento o falta de recuerdo de aquella promesa, no tengo ni idea.

Lo que está claro es que al final aquí se usan los compromisos como armas arrojadizas, con una peculiar amnesia de los propios para exigir los ajenos. No se trata de que la palabra dada tenga un valor o un peso específico, no, sino de arañar un puñado de votos porque es lo único que realmente importa.

Y los lucenses, convidados de piedra a todo esto, tragamos. Seguimos tragando con todo porque quienes aseguran defender nuestros intereses desde la sociedad civil, natural contrapeso del poder político, están enfangados mayoritariamente en esa lucha porque responden ante quienes les pagan las subvenciones de las que viven, y así nos va.

Yo también he faltado a mi compromiso: en varias ocasiones les he dicho que intentaría ser positivo los viernes, pero me lo ponen muy difícil por no decir imposible.

jueves, 27 de febrero de 2020

Los daños de la paranoia por el Coronavirus (dejen las mascarillas para quien las necesita, ¡coño!)

Afortunadamente aún hay quien busca informar y tranquilizar a la gente en vez de alarmar y conseguir visitas a lo tonto.

La película solo es interesante si el meteorito se dirige a la Tierra, porque si va a pasar a un millón de kilómetros ya me dirán dónde está la gracia y para qué van a ir en una nave a volarlo en pedazos. Esto hace que la calma, la mesura y la prudencia no vendan, por lo que la mayoría de los medios de comunicación están alimentando la histeria colectiva con el tema del puñetero coronavirus. Hasta en Lugo parece que estuviera chorreando por los cubos de la Muralla y disparando infecciones a toda la ciudad, y como ayer hubo un caso sospechoso se lió la cosa más aún y eso que fue negativo... pero aunque hubiera sido positivo hay que tomarse el tema con más tranquilidad. 

Somos como somos. En Lugo las mascarillas están agotadas y no se prevé que repongan el suministro así que la gente se está poniendo nerviosa. Nos dejamos llevar por las paranoias de cada momento porque el miedo es libre y compramos lo que nos pongan por delante. Les confieso que a mí se me pasó por la cabeza comprar mascarillas por si las moscas, aunque es una idiotez. En Lugo, que está a 500 kilómetros del caso confirmado más cercano hasta las ferreterías están agotando las que se usan para pintar porque nos venden que esto se encamina hacia el desastre. Hace pocos años la gripe A parecía que iba a terminar con la vida en el planeta y más recientemente que el ébola se extendería por España como si fuera un pegadizo éxito del verano. No pasó nada (ya me entienden, me refiero a escala local, porque el ébola sigue masacrando gente y ahora "no es grave" porque no son "de los nuestros", vaya mundo que tenemos...) salvo que algunos se forraron vendiendo geles para las manos y caralladas varias. 

Curiosamente nadie menciona que, según los datos oficiales, la última campaña de gripe supuso 525.300 casos y 6.300 muertes… solo en España. Y no se montó la que se está liando ahora porque lo vemos “normal”. Gonorrea, VIH, clamidia y sífilis de contagian porque la gente se lo monta sin condón pero ya ven, las mascarillas que no falten.

La cuestión no es solo que nos estén poniendo en alerta por algo que, siendo grave, tampoco es que suponga el fin de la raza humana, sino que nos va a acabar pasando como el cuento de Pedro y el lobo y el día que haya algo gordo de verdad nos va a dar la risa floja y nos tomaremos a pitorreo todas las precauciones, con lo que ahí sí que tendremos un problema serio. No me entiendan mal, claro que hay que tomar ciertas precauciones como no irse de viaje a Wuhan o procurar evitar ciertas zonas, pero vamos, que tampoco es que en Lugo haya que poner cinta aislante en las ventanas de casa. 

Por si fuera poco todo esto, la mayoría de las protecciones que se están comprando no valen para nada. Las quirúrgicas son útiles para evitar que quienes están infectados contagien a otros porque evitan la “salida”, pero las necesarias para no coger el bicho son las tipo FFP2 y FFP3, que están pensadas para impedir la entrada de porquerías de fuera hacia dentro, así que tampoco es que las que se están comprando habitualmente hagan algo más que tranquilizar a la gente. 

Por otro lado, se está poniendo en aprietos a quienes sí precisan las mascarillas para su día a día, como por ejemplo pacientes de oncología y personas trasplantadas e inmunodeprimidas. El desabastecimiento de las farmacias afecta, y mucho, a esta gente que no las usa por gusto ni por paranoias varias sino por auténtica y real necesidad. Lo alertaban varias personas relevantes del mundo sanitario, como el lucense Héctor Castiñeira (autor de Enfermera Saturada), y afortunadamente sus legiones de seguidores se han tranquilizado un poco, aunque no sé lo que les durará la calma como sigamos abriendo los telediarios con noticias catastrofistas. 

Las recomendaciones básicas (uso de mascarillas, guardar ciertas distancias…) están pensadas para quienes tienen contacto o cercanía con personas infectadas no para el resto así que por favor, tranquilícense... Ah, y lávense las manos a menudo. No vale para evitar el coronavirus porque aquí no lo hay pero se evitarán muchas otras porquerías.


miércoles, 26 de febrero de 2020

Salvar la vida en las ciudades


Es mejor que vaya mal tu negocio a que vaya mal tu zona. Puede parecer una afirmación chocante pero la explicación es sencilla: en el primer caso la solución está en tu mano, ya que el problema es tuyo, mientras que en el segundo la cuestión es global y es difícil saber qué hacer al respecto. El problema es que ahora no hay zonas no vayan mal. Esa es la tragedia de lo que está ocurriendo con los comercios tradicionales, que su crisis no afecta únicamente al casco histórico de Lugo donde, a pesar de ser menos acusada que en otras áreas de la ciudad, también existe.

¿Cuáles son las soluciones? ¿Hacer campañas culpabilizando al cliente? ¿Anuncios intentando dar pena? No, eso nunca. No solo es humillante sino contraproducente, porque crea rechazo entre el público. Asumamos que todos buscamos lo que consideramos mejor sin tener que ser señalados con el dedo. ¿Que somos cortoplacistas? Sí, ese es parte del problema y hay que reflexionar que el futuro de todos depende del sostenimiento de la actividad económica de pequeña escala, pero es muy complicado que la gente se gaste más dinero por el mismo artículo pensando globalmente.

Ahí está una de las claves, evitar que sea “lo mismo” y de hecho no lo es. No es lo mismo un producto hecho por artesanos o por fabricantes responsables con mimo y esmero que una vulgar producción en masa de una fábrica que explota a sus trabajadores (en China el salario mínimo son unos 270 euros al mes) y tiene barra libre para contaminar los mares que todos compartimos. No es lo mismo la atención personalizada del profesional que está tras un mostrador, que aconseja y ayuda, que la fría pantalla de un teléfono que solo persigue el saldo de tu cuenta, la venta sin más.

¿Cuál es la raíz del problema? Quizá las desiguales armas con las que se lucha en esta gran batalla tengan mucho que ver, y no solo por lo indicado sobre la casi esclavización de las grandes producciones asiáticas (entre otros lugares) o sus nulos controles medioambientales. Las administraciones permiten triquiñuelas fiscales a las grandísimas empresas mientras ahogan al emprendedor, al autónomo y al pequeño empresario con condiciones que no son iguales para todos, tanto a nivel estatal como de las demás esferas administrativas. No hay más que ver que se sanciona al pequeño comercio lucense por poner letreros luminosos en zona PEPRI mientras se siguen consintiendo groseras luces en la calle a las todopoderosas cadenas.

Pero no nos engañemos, no podemos reducirlo todo a un problema administrativo, tampoco ayudan los disparatados alquileres. Hay que reconocer el esfuerzo que han hecho algunos propietarios, que se han dado cuenta de que es mejor alquilar en 1.500 que no alquilar en 8.000, pero sigue habiendo quienes pretenden ganar mensualmente por un local lo que no podrían ingresar montando ellos mismos un negocio en ese espacio, y encima sin correr ningún riesgo.

Esto es una cuestión de todos y para todos, y solo así la podremos afrontar. No se trata de dar pena sino de pedir equidad. Que el pequeño comerciante pague un alquiler exagerado, unos impuestos asfixiantes y al mismo tiempo mantenga unos precios que compitan con quien no ha de afrontar ninguna de esas condiciones es injusto.

Se habla de la despoblación del rural, que es innegable, pero muchas veces nos olvidamos de que las ciudades también están cayendo en una espiral peligrosa ¿Qué será de las próximas generaciones? ¿Dónde van a trabajar y a disfrutar de su tiempo? Pensemos en el futuro al que nos estamos dirigiendo alocadamente, el del consumismo atroz de productos de usar y tirar enviados desde quién sabe dónde mientras nuestras calles van quedando vacías de vida. No se trata de hacer culpables sino de reflexionar… y solucionar.

Artículo publicado en El Progreso del 25 de febrero de 2020

viernes, 21 de febrero de 2020

La pasarela de la NVI, un despropósito

Las propuestas de BNG y PSOE difieren notablemente tanto por ubicación como por coste.
Fotos: El Progreso y La Voz de Galicia respectivamente
Es un despropósito construir una nueva pasarela peatonal sobre la N-VI con una inversión de más de 1 millón de euros de los fondos EDUSI. Cruzar por la pasarela anunciada supondrá el doble de tiempo y de recorrido que hacerlo por el paso inferior que está en el mismo lugar. Cruzar por la nueva pasarela es un recurrido de 400 metros e ir por el paso inferior actual son 230 metros.

El recorrido por la nueva pasarela supone 50 metros de acceso peatonal hasta la rampa de subida en espiral que, con dos vuelta y media y un diámetro de 20 metros, tiene un recorrido de 155 metros. El puente sobre la N-VI tendrá una longitud de 48,50 metros y la rampa de descenso, similar a la de subida, tiene otros 155 metros de espiral. La suma de estos tramos supone un total de 408,5 metros que tendrán que recorrer las personas que opten por subir por la pasarela, mientras que atravesar por el actual paso inferior de la N-VI tiene un recorrido de 230 metros.

La pasarela que propone el PSOE no aporta nada, ni seguridad, ni comodidad, ni mejora estética de la zona. Se van a gastar mucho dinero en algo que no vale para nada, ni aporta nada a la ciudad. No es entendible como el gobierno municipal insiste en gastar más de 1 millón de euros en una obra a la que nadie le ve lógica.

Había una alternativa, propuesta por el BNG, para invertir estos fondos del EDUSI enlazando la ciudad con el río a través de las cuestas del parque de Rosalía, del parque Marcos Cela y del paseo del Miño. Los fondos que no se utilizasen podrían derivarse para unir el centro de la ciudad con el entorno del río Miño. Arroxo propuso un proyecto para crear dos pasarelas, una de ellas entre el aparcamiento del Palacio Municipal de Deportes y el parque Marcos Cela y otra entre este mismo parque y el paseo del Miño. Una actuación que permitiría conectar la ciudad con los más de 40 km de senderos que rodean el río Miño.

Nota: Este artículo fue publicado por el BNG de Lugo en enero de 2019. Ya ven cómo cambian las cosas, votando a favor de lo que antes era un "despropósito"...

jueves, 20 de febrero de 2020

Otra demora para el Auditorio (esperando al 5 de abril)

Los daños del edificio que, como es lógico, impiden su recepción. Una pena que no las mirasen cuando se "formaban" los técnicos, habríamos ganado tiempo. Las fotos las publica el Ayuntamiento de Lugo.
Dice el Ayuntamiento que el Auditorio presenta deficiencias, concretamente humedades debidas a su larguísimo periodo de cierre y a la condensación (lo reconoce el propio Ayuntamiento, no es que le quite yo importancia al tema). Se ve que no iba nadie por allí para ventilar, cosa peculiar donde las haya. También denuncian daños en unos grifos de un baño y defectos en la tarima, cuestiones de primer orden que harían peligrar la vida de los lucenses que vayan por allí. No me entiendan mal, me parece razonable que se arreglen esos detalles antes de entregar el edificio, pero es una pena que nuestros munícipes no sean tan cuidadosos con sus propios edificios, ya que la última vez que fui al MIHL tenía cristales sujetos con unos maderos mal puestos, unas humedades tremendas en el salón principal y otras cuestiones similares a las que ahora denuncian en el Auditorio. Obviamente lo de aplicarse al cuento no es una tarea habitual en nuestros próceres.

Estas son un par de "cositas" que vi en el MIHL la última vez que lo vi.
Por cierto, era la gala de entrega de medallas de oro de Lugo. ya ven...
Aunque hace 15 años que Lugo espera por el Auditorio por los problemas causados por todas las partes (el primero fue Orozco aplazando su construcción en San Fernando y luego sacándolo de allí por aquel famoso “informe” de ICOMOS que le permitió cumplir con su deseo de no hacer el auditorio en el viejo cuartel), es desde noviembre cuando llevamos dando vueltas a todo este resucitado y aplazado asunto de la entrega del edificio. Que si los técnicos tienen que formarse en el uso de las instalaciones (sigue llamándome la atención ese tema), que si hay que hacer una revisión del edificio para ver si es acorde con el proyecto (lo que se hace en todas y cada una de las obras de España e incluso hay un documento para ello que expide el arquitecto y que se llama “certificado de final de obra”), que si hay que hacer otra revisión para ver si está todo en orden… ¿No era posible hacer todo al mismo tiempo? ¿No podían haber hecho esta visita mientras los técnicos “se formaban”? Lo digo porque a estas alturas ya estarían arreglados los defectos y podría abrirse el edificio...

Es más que evidente que la intención es retrasar todo lo posible la recepción del Auditorio, no creo que a estas alturas a nadie le quepa duda. Si se puede posponer más allá del 5 de abril, que es la nueva fecha fetiche, pues fantástico, porque de lo contrario la Xunta pondrá anuncios de página completa felicitándose por la nueva dotación al servicio de los lucenses y al Ayuntamiento no le hace gracia porque son rivales políticos. Obsérvese que, siendo realistas, ya prescindimos totalmente de cualquier atisbo de objetividad en las instituciones.

Lugo asiste atónito a estas maniobras de dilación, equivalentes a las que la Xunta aplica para no hacer el Museo de la Romanización en San Fernando, agitando en una mano un supuesto proyecto que todos vemos irreal, mientras con la otra escamotean los 10 millones de euros que habían comprometido para esa necesaria instalación.

Aquí todos juegan al mismo juego, el de la política cutre que solo busca réditos inmediatos y dar en la cabeza al adversario porque al final Lugo les importa muchísimo menos que mantener sus poltronas. Así nos va.