lunes, 12 de marzo de 2012

Museos de verdad

P1000146Ya dicen que nadie es profeta en su tierra, y eso explica casi seguro que pocos lucenses se hayan molestado en acercarse a la catedral a ver la restauración de los techos. Han quedado al descubierto unas impresionantes pinturas que estaban tapadas por los años de humedades, filtraciones y, sobre todo, el humo de las velas que los fieles bienintencionados y mal aconsejados fueron colocando.

Por si resulta poco atractivo, hay en estos momentos una exposición llamada “Hoc Hic Mysterium… El esplendor de la Presencia”, en que se puede ver de cerca la custodia, que normalmente está en el altar mayor, a cinco metros de altura, lo que impide ver de cerca sus detalles y su impresionante fábrica. Para los que no sepan lo que es (qué quieren que les diga, yo fui a catecismo pero no tenía muy claro el tema) la custodia viene siendo el receptáculo donde se guarda la hostia consagrada.

P1000153El de Lugo lleva a esa altura desde 1860, así que tenemos oportunidad de apreciar los detalles como no ha podido hacer nadie en 150 años. Merece la pena. Además es curioso porque verán varios anillos con impresionantes pedrerías, que fueron donando diferentes personas a lo largo de los siglos, y que se engarzaron en esta joya como donación a la Catedral.

También impresionan otras piezas, como un báculo que, aunque de creación reciente (es del siglo XX) llama la atención por su forma y sus detalles.

El otro día les hablaba de “museos de mentira”, y de lo que me fastidia que se gasten unas millonadas tremendas en promocionar exposiciones de réplicas y de montajes que parecen escenarios de una obra de teatro tirando a cutre. Esto es diferente, totalmente. Esto son Museos de verdad, es Historia, de la de pata negra, la de nuestra ciudad, de nuestro Lugo.

El Ayuntamiento de Lugo patrocina, colabora, promociona o lo que quiera que haga, la exposición que vimos el otro día, la de cartón piedra. La catedral se arregló con fondos de la Iglesia, del Ministerio de Fomento y la exposición la patrocina la Diputación Provincial de Lugo. Eso sí es gastar bien el dinero, deberían seguir por ahí, porque es más importante el patrimonio común que publicar cuatro chorradas que podrían poner en una web y van que arden.

La exposición, por cierto, es gratuita. En esto también debería cundir el ejemplo para que nuestros gobernantes se replanteen cobrar 7 euros por entrar en cuatro salitas-museo que tenemos en Lugo y que sólo enseñan vídeos y tres piedras. Es curioso que lo mejor que tenemos (muralla, catedral, museo provincial…) sean de entrada gratuita y que se nos cobren otras cosas que no les llegan a la altura del betún

Insisto: es una buena ocasión para conocer un poco más de lo nuestro, y de llevar a los amigos de fuera de Lugo que quieran conocer esto algo mejor.

jueves, 8 de marzo de 2012

Museos de mentira

Ayer fui a ver la exposición Romanorum Vita, una historia de Roma, que está instalada hasta el 28 de marzo en una carpa móvil de La Caixa, situada en la Plaza Inútil, que es como se conoce popularmente a la cosa esa que hicieron junto al Seminario, en Ramón Ferreiro, a la sombra de las torres que tanto gustan a nuestro alcalde (¿querrá que Lugo parezca Nueva York o Torremolinos?).

La exposición de marras consiste en una reproducción de una calle y una casa romana, teóricamente de forma proporcional y con modelos sacados de los restos arqueológicos encontrados principalmente en Pompeya, además de lo que se sabe por los textos de escritores de la época. Como todo hoy en día, está apoyado en vídeos y más vídeos, que te explican un poco cómo se organizaba la ciudad (muy por encima, eso sí).

romanorum La idea me ha gustado, la exposición no tanto. No puedo evitar pensar que estas cosas están totalmente desproporcionadas. Tener una carpa de ese tamaño dando vueltas durante seis años por España, con el personal y el gasto que eso supone, para enseñar un decorado de cartón-piedra no lo acabo de ver claro, qué quieren que les diga. Estamos hablando de que, al menos, hay tres empleados (uno de seguridad y dos personas más que andan por allí) más los que transportarán, montarán y desmontarán el chiringuito, y todo para estar allí viendo reproducciones y vídeos y un decorado que parece de una peli porno, no es creíble.

Creo que hemos perdido un poco el norte con el tema audiovisual en los museos. Para ver películas, me quedo en casa, que ahora con las pantallas enormes, que ya son razonables de precio, los proyectores y el home cinema puedo ver a Charlton Heston dando latigazos a Mesala en dolby sorround, technicolor y sonido digital envolvente sin moverme de mi casa.

Yo, cuando voy a un museo, a menos que sea de arte contemporáneo (que a esos no voy, no me gustan), quiero ver cosas antiguas, llámenme carca. A mi sentarme a ver una mini-película malucha con unos señores con toga poniendo cara de interesante porque van de romanos (parece que en el Imperio todos iban súper estirados por la calle, por lo que se ve) no me acaba de convencer más que como complemento de algo real. Quiero ver un mosaico, un ánfora, un busto de mármol… no sé, algo que no se haya fabricado hace menos de un año y que probablemente venga de China. Ser moderno es una cosa muy chula, pero no creo que El Prado descuelgue cuadros para poner pantallas, y me parece bien que no lo haga.

Romanorum 2Insisto que la idea no es mala. Creo que en Lugo se podría dedicar uno de nuestros espacios públicos a hacer algo de este estilo de forma permanente y con elementos originales romanos de verdad. A lo mejor en San Fernando, si algún día se hace el famoso museo de la romanización, se podría incluir una reproducción de una “domus” romana con cosas de la época, no me digan que no sería una pasada, y vale, con vídeos para que nuestros próceres se sientan incluidos en el siglo XXI.

A veces da la impresión de que se ponen más vídeos cuanto menos hay que enseñar de verdad. En el Museo del Bardo en Túnez, que es impresionante, sólo ves mosaicos de la época romana. Cuando estuve yo no ponían ni un vídeo y salí totalmente acongojado (las sílabas me bailan) del patrimonio que hay entre aquellas paredes. Eso es una experiencia real, lo otro son museos de mentira, es como ir a ver los estudios de la Universal.

Te podrá impresionar ver el decorado en que se rodó La Momia, pero a mi dame una pirámide de verdad, bien antigua, grande, pétrea y puntiaguda, como debe de ser. Son temas diferentes. Es preocupante que nos pongamos a aplaudir como tontos cuando nos dan gato por liebre, y más cuando aquí tenemos las antigüedades de verdad, no las de gomaespuma. Lo malo de mi teoría, quizás demasiado purista para esta porquería de mundo que estamos haciendo en que lo chulo es que todo se mueva y que los niños miren embelesados cosas aunque sean mentira, es que habría que ver cuántas personas van a ver los bichos mecánicos con los que se hizo Parque Jurásico y cuántas a las exposiciones reales de dinosaurios (bueno, sus restos, claro) en el Museo de Historia Natural. Probablemente esas cifras me deprimirían.

Eso sí, una última recomendación sin gastos a su cargo: si hacen vídeos de relleno sería interesante que hubiera sesiones en más idiomas que el gallego, principalmente porque los museos suelen nutrirse de turistas, y éstos no tienen por costumbre hacer cursillos de gallego para venir a Lugo (son unos desconsiderados). Tengo unos familiares de Canarias de visita en Lugo y no los voy a llevar a la exposición porque se me hace raro ir traduciéndoles los vídeos. No hay ningún pase en castellano. Ya verán la exposición cuando vaya a Santa Cruz. País…

miércoles, 7 de marzo de 2012

Los experimentos, con gaseosa

LaserDisc Hay cosas que hacen de los avances algo de lo que desconfiar. Por ejemplo, en los 80 se puso a la venta el Laser Disc, una especie de DVD gigante que muchos aún recordamos y que se suponía que sería el sustituto del VHS, que a su vez había vencido al sistema 2000 y al video Beta. Uno de los motivos por los que fracasó fue su elevado coste y que no se podía grabar de la tele. No existía Internet ni había programas de zapping, y aún teníamos aquella idea de atesorar todo lo que se nos pasaba por la cabeza. Quién iba a imaginar que tendríamos todo en el Youtube a un clic.

Llegó el dvd y se cargó de un plumazo el VHS y al Laser disc y todo lo que se le puso por delante, y eso que no se podía grabar tampoco (al menos al principio). Ahora nos quieren colar el blue ray, pero algo me dice que les va a costar mucho trabajo hacer que todos nos pongamos a cambiar los reproductores que tenemos en casa y que funcionan perfectamente con el DVD, porque no notamos una diferencia entre ambos sistemas tan notoria como para merecer la pena el cambio.

Lo mismo ha pasado con los coches eléctricos que con los Laser Disc. Ahora nos dicen, después de inversiones millonarias, jugosas subvenciones y algún pardillo que ha picado, que no, que la cosa no va. Se han cargado la idea del coche eléctrico y vuelven con fuerza diesel y gasolina. Como si se hubieran ido alguna vez.

Pero esto no es una broma. ¿Qué pasa con todas esas personas que se han gastado unos milloncejos en apostar por el coche eléctrico influidos por la publicidad de empresas y administraciones públicas? ¿Qué haremos ahora con la “electrolinera” que inauguró Orozco todo contento junto a la Policía? ¿Dónde van a meter esos coches ahora?

coche-electrico Era la muerte anunciada de una idea no lo bastante madura. Si tienes que cargar tu coche ocho horas para poder circular 160 kilómetros (vamos, ir y volver a Betanzos, porque a Coruña no llegas) estás vendido totalmente. Nunca entendí el sistema, yo imaginaba otra fórmula, idea que regalo para el futuro y mejora de la raza humana: un sistema parecido al de las bombonas de gas. Lo normal sería que tú llegaras con tu cochecito a la “electrolinera” (por Dios, ¿de dónde han sacado ese nombre tan horrible?) y cambiaras tu batería descargada por una cargada, que todas fueran iguales, universales.

Así la cosa iría rápida y sería eficiente, que es lo que importa a día de hoy, porque a ver quién tiene tiempo de recargar el coche ocho horas y tomarse veinte cafés mientras espera. En cuanto al coste de las baterías, pues habría que hacer como con las bombonas: tú pagas el contenido, no el envase, que ese lo pagas la primera vez nada más. Las compañías suministradoras se harían cargo de las baterías deterioradas para que circularan siempre en un estado razonable. Pero no lo han enfocado así, sino con un sentido patrimonialista de “es mi batería, no la tuya”. Y así nos va.

El gran problema de todo esto es que la próxima gran novedad medioambiental la recibiremos con más cautela aún, porque no están los tiempos para andar comprando coches o motos y tener que aparcarlos indefinidamente.

martes, 6 de marzo de 2012

El negocio de la “formación”

En este país que se pretende aconfesional sí hay una religión oficial, la de lo “correcto”. Hay una serie de mantras que se dan por hecho como válidos porque ni PSOE ni PP tienen la osadía de discutirlos, normalmente el primero como creador del principio inamovible y el segundo como becerril seguidor, no sea que se diga. Entre estas frases sagradas, que no se pueden tocar, mutar ni alterar de forma alguna, está la de que hay que proteger a toda cosa la “sanidad y la educación”, seguida de los “servicios sociales”. Creo que ya había hablado de esto en alguna ocasión, y aún a riesgo de repetirme un poco, le voy a dar una pasadita para luego centrarme en algo concreto.

Decir que cualquier sector es intocable es una estupidez. En todas partes se puede ahorrar, o reinvertir de otra manera al menos. Si, por ejemplo, en Galicia se estaban gastando cientos de millones de euros en unos medicamentos determinados habiendo el mismo pero más barato en el mercado reducir ese gasto no es “ir contra la sanidad”, sino racionalizar. De la misma manera, si en Lugo hemos reducido el número de centros de cuatro grandes hospitales (Xeral, Calde, San José y Castro) a dos (HULA y Calde) es obvio que eso supone una optimización de recursos, con lo que ese ahorro no perjudica al paciente, sino más bien al revés.

formacion Pero aún podemos ir más allá. Cuando hablamos de “educación” todos pensamos en nuestros hijos, sobrinos e infantes en general. Los que dan las ruedas de prensa, que son muy listos, ya se encargan de enfocar el tema por ahí, y recordarnos lo de la calefacción del famoso colegio de Valencia o el desahucio del de Madrid, de reciente actualidad. Las universidades, por su parte, también reclaman fondos y más fondos para su sostenimiento. Tal vez todos estos colectivos tengan razón (si uno ve lo que cobra un catedrático de universidad le dan ganas de quitársela un poquito, pero bueno, vamos a darlo por bueno por aquello de que supuestamente son eminencias) pero cuando los sindicatos defienden la educación hay algo que no dicen pero incluyen en el lote: la “formación”.

Bajo el término de “formación” el común de los mortales entendemos que nos hablan de los cursillos. Cursillos de los sindicatos, cursillos del INEM, cursillos de la EGAP (Escuela Galega de Administración Pública), cursillos de empresas, cursillos de organizaciones patronales… Uno, que en su vida laboral ha sido cocinero antes que fraile y fue partícipe de alguno de esos cursos desde ambos lados de la tiza, no puede menos que poner en duda no sólo la financiación de estos “cursillos”, sino su utilidad.

No niego que haya cursos útiles, aunque a mi no me ha coincidido asistir a ninguno. Incluso los que yo mismo impartí parcialmente me parecían una pérdida de tiempo. Eran de comercial de seguros y tenías más horas de clase que para sacarse una oposición a notarías, y la gente que asistía lo hacía porque si no les quitaban las prestaciones por desempleo, con lo que prestaban escasa atención a una materia que, además de aburrida, tiene poca salida práctica. Yo tuve la suerte de dar la parte de informática y, al menos, ahí me hacían caso porque empezaba en serio el tema de Internet y eso siempre mola.

Pero la formación no es para tomársela a coña. Ni por las grandes oportunidades que se han perdido durante décadas en que se han despilfarrado muchos miles de millones de euros (no exagero nada de nada) en que nuestra población se aburra en aulas para escuchar cosas que normalmente ni les interesan ni se aprovecharon.

Si se fijan, cualquier organización sindical o empresarial pondrá el acento en la “formación” sacralizándola hasta niveles insospechados. Tal vez tenga algo que ver que se pague generosamente a los docentes con una muy jugosa comisión para la organización que monta el chiringuito, porque la mayoría son eso, chiringuitos. Además, si se fijan, no les valen soluciones de compromiso si no controlan el tema. Les voy a poner un ejemplo: la directiva de la Asociación de Hostelería está obsesionada con tener un centro propio de formación. Se les ofreció aprovechar las instalaciones e incluso el profesorado del instituto de Formación Profesional que está en Fontiñas (que tiene módulos de hostelería) pero eso no les vale, porque no lo controlan y no recibirían la pasta directamente. Es una cuestión de dinero, nada más.

Otro ejemplo: el Ayuntamiento de Lugo se gastó más de 1.100.000 euros en unos talleres para digitalizar el archivo municipal. No se sabe dónde están los archivos digitalizados (porque no los han puesto a disposición del público como prometían) ni se sabe a cuántas personas se ha “formado” ni si han encontrado trabajo usando un scanner en algún sitio tras el cursillo de rigor.

No se puede generalizar y asumo que hay trabajadores que asisten a cursos con aprovechamiento, profesores que imparten sus cursos con seriedad e incluso puede que organizaciones que no se lucren con este negocio (aunque esto último, francamente, lo dudo mucho, muchísimo) pero el sistema está totalmente corrompido desde hace mucho tiempo y creo que eso lo sabemos todos. Hay que acabar con la corrupción institucionalizada, el desvío de dinero público a “formación” que no forma, o al menos no de forma eficiente respecto al dinero invertido.

Sí se puede ahorrar en educación sin reducir la calidad: acaben con los sistemas de “cursillos de formación” y que los parados puedan asistir, de forma gratuita, a la formación profesional reglada, la seria, la oficial, la que tiene profesores de verdad, exámenes de verdad y donde se adquieren competencias de verdad. Gasten ese dinero en dignificar nuestra denostada F.P. y preparen auténticos profesionales. A corto plazo los sindicatos, organizaciones empresariales y probablemente algunas administraciones pondrán el grito en el cielo, pero a la larga la Sociedad, con mayúsculas, saldrá muy beneficiada.

lunes, 5 de marzo de 2012

Una elección espinosa

Están que lo tiran. La gran esperanza de renovación del PSOE gallego es Elena Espinosa. Para echarse a temblar o a llorar, dependiendo del grado de canguelo y de la sensibilidad de cada uno.

Tras siete años de ministra, casi nadie es capaz de ponerle cara jugando al Quién es quién. Su mayor logro es lograr que pasara desapercibida su entrada triunfal en el ministerio, de la mano del marido de su presunta prima, es decir, Zapatero. Su experiencia previa era nula, y su preparación dejaba tanto que desear que cuando iba por Europa adelante se aburría en las mesas redondas de las que no se enteraba de nada y su gran preocupación era irse de compras antes de coger el avión para volver a Madrid.

Se marchó del Ministerio de los tres medios (medio ambiente, medio rural y medio marino) por la puerta de atrás, cesada por Zapatero (que ya es triste) y con una nota necrológica (política, se entiende) de Greenpeace diciendo que fue la peor ministra de Medio Ambiente que haya tenido ningún gobierno en España. Baste recordar que fue la que detuvo el derribo del polémico hotel El Algarrobico.

Llega ahora a Galicia a hacerse con el control del partido en nuestra comunidad. Apoyada con su peculiar personalidad por el Alcalde de Vigo, el de Ourense y, menos públicamente, por Pepe Blanco se enfrenta al sector de Pachi Vázquez apuntalado por Orozco, Ricardo Varela y, presuntamente, Rubalcaba. Desde luego, el apoyo tan claro del regidor vigués a Espinosa juega en su contra por las antipatías que este hombre despierta fuera de su ciudad (Coruña o Lugo jamás apoyarán una deriva viguesa del partido). Besteiro desde la Diputación de Lugo por ahora está callado cual meretriz, sopesando los apoyos de uno y otro para, quién sabe, presentarse como el “Salvador”, la tercera vía de consenso para la Secretaría General o para la candidatura a presidir la Xunta.

Porque no olvidemos que esto es una elección a Secretario General del PSOE, nada más. Es diferente de la elección al candidato de la Xunta, que dicen que van a resolver por primarias (aunque vete tú a saber) entre todos los que se quieran presentar. Esto da un tiempo a Pepe Blanco para despejar su camino de Campeones y otros casos judiciales que tiene abiertos y venir como salvapatrias a disputar a Feijoo la mayoría absoluta y poder repartirse la Xunta con el BNG, si es que este partido consigue llegar a las elecciones sin liarse a tiros.

Es un poco triste que un partido tan importante como el PSOE tenga una elección tan cutre. Igual que con Carme Chacón y Rubalcaba, les toca elegir entre dos males menores, porque francamente, me cuesta mucho trabajo ver en cualquiera de los candidatos algo de energía e ilusión, aunque no creo que les preocupe demasiado porque el objetivo no es ganar las elecciones, es quitar la absoluta a Feijoo y jugar al juego de las sillas con el nacionalismo gallego. Imagino que nos darán una divertida campaña con anuncios como aquel “queres que volvan?” cuya respuesta fue “Sí, queremos”.

Al menos tienen el detalle de que este tema se resuelva en una semana, y no dar la lata con una guerra civil socialista durante mucho tiempo.

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viernes, 2 de marzo de 2012

Vacaciones en el mar

La empresa Costa Cruceros debería ir a que le hagan un exorcismo o algo por el estilo. Por si no fuera poco palo el naufragio de uno de sus barcos con los escándalos accesorios de rigor (capitán a la fuga de primero con la recaudación del casino incluida y una amiguita que no estaba ni registrada en el barco) ahora un incendio dejó a la deriva a otro de sus buques en pleno océano índico, donde piratas bastante menos simpáticos que Jack Sparrow se dedican a asaltar a quien se les ponga por delante.

costa Sin embargo hay cosas que me cuesta muchísimo trabajo entender. Ayer salía en el telediario el tema del Costa Allegra, el barco a la deriva, y nos contaban que un incendio en los generadores dejó al barco sin electricidad, por lo que no funcionaba nada. Vale que es una situación incómoda, que como hace calor en la zona tenían que dormir en cubierta, que comían bocatas de mortadela y que hacían sus necesidades donde podían y las tiraban al mar… pero hombre, de ahí a salir en la tele diciendo que aquello era una “patera” y que había sido una experiencia “horrible”…

Cuando uno se embarca en un crucero no se espera ese tipo de experiencia, pero tampoco hay que dramatizar. Es una avería, no una catástrofe. No ha muerto nadie, no ha enfermado nadie, no se ha herido nadie, no ha pasado nada grave. Es más, viendo el perfil de pijerío reinante en un crucero de lujo como ese (los hay que no son nada lujosos, se lo aseguro) probablemente les dará algo que hablar en sus próximas cenas de sociedad, y con las tonterías que han dicho algunos a los micrófonos de los telediarios podrán presumir de haber visto a la muerte “cara a cara”…

Si hubieran estado en un tsunami o en el terremoto de Japón, en el desastre que provocó el huracán de Nueva Orleans, la caída de las Torres Gemelas de Nueva York o en el amasijo de hierros del 11-M entendería esas declaraciones. Han estado en un barco de lujo sin electricidad menos de tres días y les parece poca compensación que la compañía les devuelva el dinero del crucero y otro tanto como indemnización, además de alojarlos una o dos semanas en hoteles de las Seychelles… ¡váyanse a la porra, pijos!

jueves, 1 de marzo de 2012

Patrimonio oculto

Si hay una norma absurda que me ha costado siempre entender es la de no poder hacer fotografías en los museos. Puedo comprender que se vete el uso del flash, ya que por lógica los destellos repetidos y exagerados sobre pinturas y otras obras de arte es probable que acaben dañando las mismas. Es razonable pensar que incluso tallas de madera, policromados y elementos de ese tipo puedan verse deteriorados por el abuso, y nos conocemos.

Pero hoy en día cualquier cámara digital de 100 euros es capaz de hacer fotografías más que buenas en condiciones normales de luz y sin flash. La mayoría ya traen incorporados en los habituales “modos” (ajustes predeterminados para los que no tenemos ni idea de tiempos, diafragmas, obturadores y otras piezas al uso) un “modo museo” que viene a ser ideal para estos menesteres: hacen fotos decentes sin flash de elementos bien iluminados.

¿Cuál es entonces la justificación de esa prohibición? ¿La propiedad intelectual de Goya o Velázquez, que llevan unos cuantos siglos cogiendo polvo? ¿Que venga la SGAE a pasar el recibo? ¿Que la tienda del museo venda menos láminas de Las Meninas o la Maja Denuda? Es absurdo. Se supone que el patrimonio nacional del que forman parte nuestros museos públicos es precisamente eso, nacional, es decir, de la Nación, de España. Pero España no existe, somos nosotros, los españoles, los titulares de los derechos de propiedad sobre esos museos y sus contenidos. Es decir, que nos impiden hacer fotos de nuestros propios bienes.

quijote Internet también ha modificado esta actitud, por suerte. Parte de nuestras sedes museísticas, destacando por supuesto el Museo de El Prado o la Biblioteca Nacional, que hoy cumple 300 años, han entendido clara y diáfanamente que su función no es atesorar objetos y encerrarlos entre sus paredes, sino justamente lo contrario, convertirlos en objeto de la mejor difusión libre que se pueda encontrar. En las webs de ambas instituciones (Museo Nacional del Prado y Biblioteca Nacional de España respectivamente) podemos curiosear y encontrar tesoros como la reproducción electrónica de la primera edición de “El Quijote” o fotografías de alta resolución de cuadros como La Fragua de Vulcano de Velázquez entre otros.

Lugo, por supuesto, llega tarde mal y a rastras al tema. Siento bastante poco respeto por la promoción que se hace del patrimonio lucense, principalmente porque creo que, por no variar, lo que preocupa a nuestros próceres no es el presunto fin público de difundir nuestro pasado, sino sacar notas de prensa divertidas con las que salir en las fotos que, supongo que ellos consideran, se traducen en votos.P01171A01NF 2007

No me voy a enrollar con el tema de los museos en Lugo, que no voy a eso, sino a la difusión de la piezas. En la web de nuestro único museo serio (otro día si quieren le damos una vuelta a esto), que es el Provincial, sólo se pueden descargar unas fichas de resolución más bien baja de unas pocas piezas.

Tampoco nuestro autoproclamado ciber-alcalde, que va de moderno por el mundo, ha puesto en marcha nada en este sentido, y no será por no gastar dinero. Más de 1.100.000 euros se han gastado en programas de digitalización del archivo municipal y no hay rastro de ningún tipo de enlace en la web del Ayuntamiento para acceder a esos supuestos documentos. Nos vendieron que se iba a hacer esto en el año 2008 y aún no se sabe nada. Eso sí, de la pasta supongo que tampoco sabemos nada.

Aquí hay dos posibilidades: o no se ha digitalizado y a ver dónde está todo ese dinero, o sí se ha hecho y a ver dónde está la web que permite a los lucenses acceder a su pasado. ¿O sólo digitalizamos para consumo interno? ¿Acaso no son nuestros fondos? ¿No es nuestro pasado? ¿Por qué esa manía de guardar todo bajo siete llaves? Aprendan de Patrimonio Nacional, que va lento, pero seguro, por ese camino, el de compartir sin problemas nuestro patrimonio, porque esa es exactamente su función.