lunes, 11 de abril de 2022

Troleo al turismo lucense (y la administración, ni se entera)

El cartel turístico de San Pedro tiene pegatinas que tapan los códigos QR y que dirigen a otro destino.

Si uno es turista y viene a Lugo se encuentra mucho más huérfano de información de lo que debería en una ciudad que pretende hacer de este sector una de sus fuentes de ingresos. La falta de cuidado de nuestra administración local en este tema es más que patente, y ni siquiera se molestan en hacer una revisión de vez en cuando a los paneles informativos que tienen instalados en las calles por lo que es bastante sencillo trolearlos.

Los cortitos que han hecho esto lo llaman "hackeo", como si hubieran entrado en los ordenadores del Pentágoon, pero no es más que un vulgar troleo de andar por casa. No se vengan arriba.


Un ejemplo es el que está frente a la puerta de San Pedro, justo en el lateral de la tienda de Los Maragatos. Si se fijan verán que el código QR que está en ese panel ha sido tapado por otro que redirige a una broma de unos negacionistas del Coronavirus a los que me niego a hacer publicidad (por eso les he tapado todos los textos) y que a saber cuántas visitas han recibido desde esta acción de vandalismo doble: una por el daño (mínimo) que se causa a los turistas, ya que ni el gato mira estos códigos QR, y otra, más grave, por seguir dando la matraca con que el Covid no existe y esas cosas.

Si uno es turista no tiene por qué sospechar nada de la pegatina sobre el código original, ya que el propio Ayuntamiento ha puesto otra para anunciar una aplicación que no tengo ni idea de qué va porque he sido incapaz de hacerla funcionar. Puede que sea por falta de habilidad propia, no se lo niego, aunque uno puede pensar que si la cosa es tan complicada quizá no sea la mejor manera de llegar al gran público.

En todo caso, los carteles están muy bien, personalmente me gustan mucho, pero una revisión de vez en cuando, sobre todo antes de las principales citas turísticas como pueden ser las de Semana Santa, verano o las fiestas más importantes no estaría de más. Así también podrían quitar las pegatinas políticas que ensucian los carteles públicos si bien, viendo de quién viene la cosa, tengo mis dudas de que las retiren porque les encantan.


viernes, 8 de abril de 2022

Hambre de normalidad

La mortandad en Lugo, de las menores de España. Fuente del gráfico: El Progreso

En Lugo hemos tenido relativa suerte con el coronavirus. Somos la provincia con menor tasa de mortandad por Covid de toda España. No hay una explicación sencilla, porque aunque el sentido común nos indique que la dispersión de la población ayude, si vemos otras provincias con población aislada han tenido peor suerte, la explicación se viene abajo.

Tal vez haya ayudado el sistema de seguimiento, o simplemente ha sido chiripa. Quizás influyese que en Lugo hemos sido muy cuidadosos en general con la gente mayor, uno de los colectivos más sensibles a este virus. Los geriátricos tomaron medidas muy drásticas que aparentemente fueron efectivas, ya que aquí la mortandad fue la mitad que en el resto de Galicia, a pesar de episodios terribles como el de la residencia de O Incio, donde murieron más de 20 personas.

En todo caso, parece que, ahora sí, la pesadilla va acercándose, si no a su final, sí a una estabilización que nos permita dejar atrás esta sensación de miedo perpetuo.

Todos estamos deseando volver a la normalidad que el Covid nos arrebató, poder pasear por un comercio sin tener que ir medio embozados por la mascarilla, recuperar la vida que se alteró, quizá para siempre en muchos casos ya que aunque las normas digan que podemos prescindir de algunas medidas habrá quien siga manteniéndolas por prudencia… o por un trauma colectivo que nos va a costar mucho tiempo superar.

Aunque nunca he sido muy niñero no puedo evitar pensar en los críos que ahora tienen siete u ocho años y que llevan desde los cinco o seis siguiendo unos protocolos que a nosotros nos parecen fuera de lo común pero que para ellos son parte de esa normalidad totalmente anormal. ¿Cómo llevarán dejar a un lado ciertas medidas para hacer una vida que en muchos casos ni recuerdan?

Tenemos que hacer un esfuerzo colectivo para perder el miedo que se ha instaurado como parte del día a día, volver a salir a la calle sin esquivar a los vecinos y tomar un café tranquilamente sin mirar alrededor para ver quién está sentado cerca y si lleva la mascarilla. No va a ser tarea fácil porque el pánico es una sensación irracional (aunque en este caso quizá no tanto) y por mucho que nos expliquen que entramos en otra fase, la mayoría nos fiamos lo justo de los anuncios oficiales a la vista del historial, en que por exceso o por defecto las medidas de la administración no han ido de la mano de la realidad.

En Lugo vas por la calle y ves que un gran número de personas sigue portando la mascarilla a pesar de que no sea obligatoria en exterior, y es probable que pase lo mismo a partir del día 20, dentro de dos semanas, cuando se elimine la obligación en casi todos los interiores.

Habrá un plazo de adaptación, pero todos marcaremos en el calendario el día que volvimos a la añorada normalidad, si Putin, la guerra y la escalada de precios lo permiten.

Muchos ánimos a todos.

jueves, 7 de abril de 2022

Destruir para construir

Un símbolo de modernidad... o de pérdida del pasado, según se quiera ver

Si ayer mismo el artículo se titulaba “renovarse o morir”, hoy hablamos de un cambio en el urbanismo lucense que supondrá ambas cosas al mismo tiempo: la muerte de viejos edificios en la esquina de la Ronda de la Muralla con San Roque y la renovación de esa parte icónica de la ciudad, ya que está frente a la puerta de San Pedro, una de las más llamativas estéticamente, en pleno Camino de Santiago y junto a la Mosquera.

No puedo evitar una reacción totalmente irracional de tristeza cada vez que veo el derribo de un edificio. Supongo que es un síntoma de hacerse mayor, pero me da una pena terrible ver caer casas con personalidad, que alguien en su día construyó con toda la ilusión, en la que vivieron personas que ya no están, y que hoy van a ser sustituidas por moles de pisos probablemente mucho más prácticas, modernas, cómodas… y anodinas.

Soy consciente de que las personas quieren vivir con comodidades y que no están dispuestas a renunciar a un piso actualizado con buenos aislamientos, ascensor, garaje y demás ventajas a las que la mayor parte de la población está tan acostumbrada que todo lo que no tenga esas cosas se considera poco menos que una infravivienda. Eso explica que Lugo siga manteniendo un altísimo porcentaje de viviendas vacías, ya que no cuentan con instalaciones actualizadas y la población no da para más, a pesar de lo cual seguimos construyendo como enajenados torres de pisos que se llenarán en detrimento de otras zonas que se quedarán vacías porque a nadie se le pasa por la cabeza meter dinero en rehabilitar barrios.


Esto choca contra el sentido común, pero también contra la conservación de la estética e incluso la poesía de una ciudad que fue preciosa y que cada día es más parecida a cualquier otra que se pueda haber edificado en los últimos 50 años. Lugo va perdiendo día a día edificios que algún día echaremos de menos y es previsible que una de las próximas barbaridades urbanísticas que se acometerán será el derribo de las casas bajas que quedan frente a la Mosquera, entre ésta y San Pedro. Ya están en ruinas y su futuro es evidente: la piqueta.

Económicamente es comprensible. Si puedes convertir una casita de bajo y una o dos plantas en una mole de cinco o seis pisos en que, además, en lugar de viviendas de cien metros hagas apartamentos de cincuenta el rendimiento es más que obvio. La Historia, la estética y el entorno son lo de menos.

¿Cómo no va a hacer eso el particular cuando ve que la propia administración hace exactamente lo mismo? En lugar de rehabilitar tiran y vuelven a hacer. Reciclamos folios y tapones de botellas, pero con los edificios parece que esa fiebre ecológica que aparentamos tener se nos olvida porque ahí hay pasta de por medio y claro, a nadie le amarga un dulce.

Confiemos en que algún día Lugo reaccione y empiece a conservar sus zonas más hermosas y un tipo de viviendas que, arregladas, son un lujo, como por ejemplo casi todo el barrio de la Milagrosa. Tal vez nos demos cuenta de que no siempre es necesario destruir para construir. Sólo esperemos que no sea demasiado tarde.

miércoles, 6 de abril de 2022

Renovarse o morir

La reapertura del Kennedy es una buena noticia. Ojalá haya más así.

Paseando ayer por el centro me encontré con una buena noticia: un cartel de “próxima reapertura” en la cafetería Kennedy, en San Fernando. Ignoro si mantendrán el nombre, pero en cualquier caso siempre es positivo que los locales vayan retomando su actividad, un acto de valentía tal y como están las cosas. También reabre el Canela en la Plaza de España, cuya titularidad ostenta ahora un jugador (o exjugador, no me ha quedado muy claro) del C.D. Lugo.

Este tipo de novedades sientan bien, sobre todo cuando son justo después de recibir la noticia de que cierran referentes en Lugo como el Restaurante Tosar en la calle del Miño (más bien en la Plaza del Campo) tras el fallecimiento de Pepiño, y de la Taberna de Marcos en la Milagrosa, un sitio al que íbamos todos los lunes hasta que, como la mayoría de la hostelería, se decidió a hacer su descanso semanal ese día.

La renovación no es mala cosa, por mucho que la nostalgia nos haga pensar a veces que es un paso atrás. Todos los locales que hoy son una referencia empezaron siendo una novedad, así que dentro de unos años los jóvenes de nuestros días recordarán con cariño la apertura de estas nuevas aventuras empresariales porque las vincularán con su niñez.

En todo caso, mucha suerte a los que abren a día de hoy y que todo les vaya muy bien. Son unos valientes y merecen la mejor de las suertes. 

martes, 5 de abril de 2022

Una (curiosa) comparación entre los puestos de la Plaza y los del HULA

Hay que ver lo cerca que tienen esta viñeta algunos concejales y lo poquito que se fijan en ella...

El otro día, cuando publiqué un artículo explicando que la parte nacionalista del Ayuntamiento de Lugo pretende explotar a los placeros obligándoles a que trabajen un mínimo de 60 horas semanales, una persona de su entorno me envió un Whatsapp “denunciando” que por qué no me metía con la concesión de los cuatro locales del HULA que acaba de sacar el SERGAS y que les obliga a abrir entre 51 y 58 horas…

Me sorprendió el mensaje, porque venía con un tono de pitorreo bastante poco apropiado para la gravedad de lo que estamos hablando. Se ve que se lo toman como todo, como una cuestión meramente política, un divertimento, algo con lo que entretenerse e intentar zumbar al “enemigo político” sin tener en cuenta que están jugando con la vida de la gente. Para intentar llevar el agua a su molino comparan la Plaza de Abastos con Las Termas o los locales comerciales que hay en el HULA, mezclando churras y merinas de forma consciente e interesada.

Es increíble hasta qué punto carecen de una mínima sensibilidad o empatía, pretendiendo obligar a los industriales de la plaza y el mercado a vivir allí para ser simplemente los siervos de una administración caprichosa, un elemento decorativo para que los turistas (y los concejales) se hagan las fotos de rigor.

Esa actitud chulesca y avasalladora es lo único que explica que afirmen no distinguir un tema del otro, y aunque estoy totalmente seguro de que son plenamente conscientes de las diferencias, vamos a darle una vuelta al asunto, y lo hago aquí, a la vista de todos, y no escondiendo del debate, porque cuando uno está convencido de que tiene razón no tiene problema en exponer sus argumentos.

Para empezar hay que decir que me choca muchísimo que nuestros próceres y quienes les susurran al oído practiquen como principio rector lo de “mal de muchos, remedio de tontos”. Es decir, que si consideran que las situaciones son iguales, en lugar de denunciar que el SERGAS pretende explotar a los concesionarios de los locales del Hospital entienden, miren ustedes qué cosas, que les justifica explotar ellos a los placeros. En todo caso, la situación es diferente por varios motivos, que podemos ver con facilidad de menos a más importantes:

Una vez leídas las bases de esa convocatoria llama la atención que tres de los locales han de abrir de lunes a domingo (la peluquería, la mercería y la librería, mientras que la floristería dejan que abra de lunes a viernes).

En primer lugar, en un hospital, que por si no lo saben existen “clientes” a diario que no planifican su asistencia, tiene cierta lógica que la administración busque dar servicio de lunes a domingo en un horario amplio, sobre todo porque la prensa se vende en ese tramo en cualquier quiosco y tampoco es raro ver peluquerías que abran todos los días del año. Normalmente estas últimas por otros motivos, pero en el HULA la clientela está allí y es sencillo que por muchas razones que todos podemos entender (la principal es no poder salir del edificio) den trabajo a este sector.

Lo de la mercería podría parecer más extravagante, porque no aparenta ser un servicio de necesidad… hasta que nos damos cuenta de que además de vender camisetas y ovillos de lana en ese local tienen mudas, pijamas, zapatillas y artículos que tanto los pacientes como sus acompañantes pueden necesitar con facilidad. De hecho, los impecables profesionales de Confecciones García - que son los que hasta el momento tienen la concesión - hacen un magnífico trabajo allí con la creatividad y la increíble frescura que les caracteriza desde hace más de 65 años.

Las plazas de abastos, sin embargo, abren normalmente de mañanas tanto por tradición como por utilidad. No digo que no pueda haber puestos por las tardes, que cada uno es libre, pero obligarles es una barbaridad que no se comete en ninguna de las plazas que he buscado por Galicia adelante. Les animo a revisar las ordenanzas de las de Coruña (8:00 a 15:30), Santiago (8:00 a 15:00), o la sacrosanta Pontevedra (8:00 a 15:00). Encontrarán que ninguna les obliga a abrir por las tardes... salvo en Lugo.

Pero volviendo a la comparación, lo que por lo visto no acaban de entender (a pesar de tener las competencias en el asunto, lo que es para echarse a temblar) es que la piedra angular del problema es que mientras que la ordenanza municipal de plazas y mercados de Lugo exige en su artículo 24 que la explotación del puesto servicio sea prestada de forma personal, incluso especificando que puede contratar personal pero solamente como apoyo, no veo en la licitación del SERGAS semejante desatino. Un autónomo puede pujar por la concesión de cualquier espacio del HULA con la tranquilidad de saber que no le van a obligar a estar allí las 51 o 58 horas, lo contrario que le pasa al placero que, normativa en mano, puede contratar ayuda pero ha de estar comiéndose el marrón a lo largo de todo el horario que suma 52,5 horas semanales más las de limpiar el puesto, que tiene que hacerse fuera del horario alcanzándose así fácilmente las 60. Así que sí, señores míos, es diferente. Muy diferente de hecho.


El primer punto deja meridianamente claro que por "la explotación" se refiere a la presencia, dada la aclaración que hace cuando se tiene más de un puesto. No parece dejar mucho margen al a interpretación.

Incluso aunque se comprometieran a “no interpretar” así el artículo (lo que vendría a ser una prevaricación de manual porque lo dice literalmente) pretender que los placeros contraten gente para sustituirles y poder tener vida es desconocer total y absolutamente la realidad económica de la inmensa mayoría de los puestos de la plaza y el mercado. Desde sus cómodos y calentitos sillones pagados generosamente con nuestro dinero nuestros dirigentes se piensan que un puesto da para tener personal para abrir por las tardes… ¡Criaturitas! ¡Cómo se les nota que en su vida han visto lo que es llevar un negocio!

Es una pena que la comparación con la concesión de los puestos sólo la hagan para intentar meter el dedo en el ojo (sin lograrlo) y que no copien lo que sería útil: la celeridad de las licitaciones. Las actuales concesiones finalizan con el mes de mayo y el concurso ya está en marcha para que los nuevos adjudicatarios puedan abrir el 1 de junio. Ni un sólo día cerrados. En la Plaza de Abastos y el Mercado de Quiroga Ballesteros la desidia e inoperancia municipal habitual hace que haya cada vez más puestos vacíos que no se sacan a concurso por razones que nadie comprende porque llevan años cerrados y de los que se han sacado no se sabe nada. Ahí no se comparan con el otro caso, no sea que se tengan que poner colorados (por mucho podamos dudar de que tengan esa capacidad).

Confiemos en que tarde o temprano el sentido común les anime a sentarse a hablar de modificar esta ordenanza para que tenga sentido. Saben que es de justicia como lo sabe cualquier persona con medio dedo de frente, pero ahora es más una cuestión de demostrar el poder que 5 concejales de 25 pueden ejercer teniendo de rehén al resto del Gobierno. Es el típico “sostenella y no enmendalla”. Que sea justo o injusto les tira de un pie, se trata de ganar a toda costa, aunque no tengan razón.

Pues no, no ha colado. Vencerán porque tienen el rodillo para avasallar, pero sabrán como sabemos todos que no dejarán de ser los “caciques de agora” de los que hablaba Castelao. Quizá deberían leerlo un poco más en vez de usarlo como un mero logotipo.


lunes, 4 de abril de 2022

Esperpento en la Ronda del Carmen (Editado)

La plataforma más absurda del carril-bici está en la Ronda del Carmen, tapada por contenedores que anulan su utilización y reducen el paso a un carril, obligando al bus a parar obstaculizándolo. Supongo que la culpa se la echarán a "los técnicos".
EDICIÓN: LEAN HASTA EL FINAL QUE LA COSA NO ES ASÍ...

Una de las novedades que el carril-bici trajo a Lugo son las plataformas para acceder al autobús urbano, unas elevaciones que crean una especie de super paso de peatones parcial, que hacen que el ciclista sea consciente de que ahí no tiene prioridad porque los viajeros han de acceder desde ahí al transporte colectivo.

La idea tiene muchas ventajas. La primera de todas es la más obvia: solventar el conflicto de cruce de ciclistas y peatones en un punto peligroso, ya que la situación, con el autobús parado y la gente subiendo a su ritmo, pueden generar un pequeño lío momentáneo. La segunda, que es la que a mí más me convence si les digo la verdad, es que mejora mucho la accesibilidad al bus para gente de cierta edad o con algún problema de movilidad. Esa pequeña diferencia de altura hace mucho para poder “trepar” al bus.

A pesar de que todo parecen ventajas, tiene un par de inconvenientes: por ejemplo, se está “ocupando” con esa plataforma lo que en condiciones normales sería la parada del bus, y en sitios como la Ronda del Carmen se provoca que los autobuses tengan que parar en medio y medio del carril, entorpeciendo la fluidez del tráfico. Bien es verdad que eso apenas se nota porque normalmente ya no pueden usar sus paradas porque es muy común que haya alguien parado “sólo un momentito” y fastidiando al común de los vecinos porque su tiempo se ve que es más importante que el de los demás. Ya saben cómo funciona esto.

También hay lugares donde es incomprensible lo que se ha hecho. Vuelvo a la Ronda del Carmen como ejemplo. Tras instalar una de esas plataformas, han tenido la brillante idea de bloquear el paso desde la misma hasta el bus colocando una fila de nada menos que tres contenedores que, casualmente, cubren justo el espacio de la plataforma, con lo que han conseguido que no valga absolutamente de nada.

Podría pensarse que se colocaron ahí por error, pero no, ha sido a conciencia porque está marcado en el suelo la zona para su instalación. Se anula por lo tanto cualquier efecto favorable de la plataforma y no sólo eso sino que además reducen el paso a un único carril y obligan al bus a parar en medio de éste, bloqueando completamente el paso a la circulación.

Este tipo de cosas son las que ayudan a que el carril-bici sea tan popular y esté ganando tantos adeptos entre la vecindad lucense. Si se hubiera hecho con sentido común habría críticas (como a todo), pero al menos tendría defensores. Con este tipo de disparates lo único que consiguen es que nadie en su sano juicio pueda defender estas cosas, salvo, por supuesto, la clap gubernamental que ve fantásticas estas incongruencias y las justifica… aunque cada vez menos porque la realidad se va imponiendo lenta pero inexorablemente.

De hecho si se fijan la mitad del Gobierno ya enajena la responsabilidad en la otra mitad, con un “pío pío, que yo no he sido” tan sorprendente como contradictorio con la realidad, ya que deberían recordar que las decisiones de los gobiernos son, por definición, solidarias. Todos tienen la misma responsabilidad…

EDITO:

Buenos días:

Tras leer los comentarios y consultar en la web municipal una noticia sobre el asunto, he de reconocer el error: la plataforma no está pensada para la parada de bus sino para acceder a los contenedores.

Podría borrar el artículo o cambiarlo para justificar de alguna manera el error pero no lo haré porque considero que cuando uno se equivoca no se debe "tapar" sino reconocerlo, que no pasa nada. Erarre humanum est sed perseverare diabolicum.

Les puedo explicar por qué me ha confundido el asunto, no con ánimo de minimizar el error sino para explicarlo. Sólo he visto estas plataformas en algunos puntos, y en otros los contenedores no están "accesibles", lo que abre un importante melón: ¿no todos los contenedores han de estar accesibles? ¿Van a poner plataformas de estas en todo el carril-bici?

En todo caso, lo dicho, cuando uno se equivoca... se dice y tan amigos.

viernes, 1 de abril de 2022

La importante diferencia entre una ilegalidad administrativa y la prevaricación

Prevaricar es dictar resoluciones injustas a sabiendas, y existe incluso aunque no haya lucro del que comete el delito.

Dice el artículo 404 del Código Penal vigente que “A la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años”.

¿Quiere decir esto que cualquier resolución administrativa contraria a derecho, es decir, ilegal, es automáticamente constitutiva de un delito de prevaricación? No, obviamente no, porque entonces desaparecería el recurso contencioso-administrativo como tal y sería sustituido en todo caso por una figura penal lo que es, a todas luces, exagerado. Puede haber resoluciones que se declaran ilegales judicialmente y no por ello se trata de prevaricación igual que un conflicto entre dos partes en un contrato se salda con una sentencia contra una de ellas sin que se tenga que apreciar, necesariamente, un delito de estafa o falsedad, por poner un ejemplo.

Sin embargo sí es cierto que distinguir entre ambas figuras no es tan sencillo como pudiera parecer inicialmente pero tampoco tan complejo como interesaría a algunos. La diferencia, como se apunta en el párrafo anterior, es la voluntariedad, o lo que es lo mismo, las palabras “a sabiendas de su injusticia”.

En todas las administraciones vemos contradicciones día sí y día también, pero no todas son fruto de un delito de prevaricación, que pretende perseguir la arbitrariedad y la falta de independencia o de objetividad en el funcionariado, no las diferencias de criterio. No es lo mismo, por ejemplo, que un técnico sea más duro que otro a la hora de evaluar un expediente (ahí nos sujetamos a los baremos de interpretación de cada cual) como que el mismo técnico dicte una resolución totalmente contraria a otra en casos exactamente iguales, sabiendo que en una de las dos cuestiones se está apartando del criterio mantenido sin mayor explicación que su propia voluntad. E incluso ahí es muy difícil demostrar la prevaricación, porque aunque la ley habla de "injusticia" y no de ilegalidad los hechos nos llevan más a lo segundo que a  lo primero.

Donde sí es más sencillo es cuando hay avisos de que una cuestión es ilegal o viola el procedimiento y se persiste en la ilegalidad. En ese caso parece que es más fácil de detectar un ilícito penal que podría dar lugar a una sanción muy dura según el mencionado artículo del código penal.  En casos de cargos políticos les dolerá mucho el no poder ser elegidos por un tiempo que va de 9 a 15 años, y en el del funcionariado la inhabilitación especial para empleo público.

Hay que destacar que este tipo penal no exige que haya un beneficio por parte del que comete el delito. Vamos, que no tiene que haber un soborno de por medio, ya que eso sería otro delito diferente, el de cohecho, que se añadiría al anterior pero no es una condición para la existencia de aquel.

La prevaricación suele estar más relacionada con el tráfico de influencias, que se recoge en los artículos 428 y siguientes del código penal y que se refiere a la capacidad de un funcionario para influir en otro usando la prevalencia de su cargo para conseguir una resolución que pueda generar directa o indirectamente un beneficio económico para sí o para un tercero. Aquí sí que se exige ese beneficio económico, lo que es lógico porque también aumenta notablemente el castigo ya que incluso hay pena de prisión de 6 meses a dos años además de multas e inhabilitaciones.

Son artículos muy interesantes a tener en cuenta, a pesar de que en Lugo las causas judiciales suelen quedar en agua de borrajas como hemos visto en varios casos como los que afectaron a las redes de prostitución (que es el más sangrante de todos) y otros en que la corrupción se reconoció pero sin mayores consecuencias a día de hoy para sus protagonistas, que siguen por ahí y hay que tratarlos de usted.