jueves, 26 de diciembre de 2024

El triste fin de la caseta de información turística municipal

El punto de información turístico del Ayuntamiento de Lugo tirado en medio del Segade...

Paseando con Spock, nuestro alocado labrador (tiene año y medio, es de esperar que tenga más energía de la que sabe administrar), me encontré hace unos días con algo que me chocó enormemente: en medio y medio del Monte Segade está plantada la caseta de turismo del Ayuntamiento de Lugo.

No es la que estamos acostumbrados a ver últimamente en la Plaza de España, esa de madera temporal que ponen desde Semana Santa hasta San Froilán lo que, por cierto, no deja de ser un reconocimiento de que la oficina de turismo está mal ubicada porque los visitantes no la encuentran. No, es otra, una de metal que estuvo varios años frente a la Estación de Autobuses. Se inauguró, concretamente, el 13 de marzo del año 2005 y siguió en servicio durante unos años. Después estuvo abandonada muchísimo tiempo en la plaza de la Constitución hasta que se trasladó, como es habitual, al parque de Frigsa (donde residen otros fracasos como los kioscos que cada pocos años anuncian que reabrirán “en breve”).

Aunque realmente siempre me pareció muy pobre como única referencia turística de una capital de provincia, hay que decir que la caseta de marras tenía un estupendo equipamiento: climatización de aire, pantallas táctiles, dotación informática… Era una instalación más que digna para atender a los visitantes que llegaban a Lugo como punto auxiliar, pero se dejó pudrir y ahora nos la encontramos sorprendentemente en medio y medio del monte.

El disparate ecológico, económico, de imagen y de despilfarro de recursos que supone no utilizar estas instalaciones y ponerlas ahí, criando hierba en una zona verde como es el Segade, es para ponerse colorados, aunque dudo bastante que quienes tomaron esas decisiones tengan la capilaridad suficiente en el rostro como para eso.

No sé si la caseta sigue siendo municipal, en cuyo caso el tema me parece gravísimo, o si simplemente la vendieron como chatarra (algo que me temo probable a la vista del mal estado de la instalación) y alguien la puso allí por algún motivo.

En todo caso, es un triste destino para una instalación que se vendió como “novedosa” y que se pagó con nuestro dinero. Y supongo que no poco.





lunes, 23 de diciembre de 2024

La inauguración del Auditorio: no fue lo que me esperaba

 

La inauguración del nuevo auditorio con un concierto de Ainoha Arteta no fue lo que me esperaba, para qué les voy a engañar. Vamos por partes.

Del auditorio no nos dejaron ver más que la entrada y el salón de conciertos, lo que nos dio una sensación de chapuza. Lo normal cuando se inaugura una instalación de este tipo, es abrirla completamente, mostrar todas sus salas y posibilidades, incluso tener una pequeña exposición sobre su construcción y esas cosas. Pues no. Todo cerrado a cal y canto.

La sala en sí es bonita, muy bonita. La deslucen unos cortinones en la parte superior que parece que llevan ahí años (es que los llevan) y que son más de película de terror que de auditorio moderno. Es raro que no se hayan puesto unos estores decentes, pero bueno es una cuestión menor.

Las butacas… justitas. No son tan incómodas como el Coliseum de Coruña (donde no se cabe bien) pero tampoco son para tirar cohetes. Las piernas caben, pero tampoco es que te puedas estirar mucho.

El acto propio de inauguración, un poco extraño: sólo la Alcaldesa y Ainoha Arteta en el escenario, cortando una cinta. No hubo discurso (lo que se agradeció) pero fue raro que no estuviera el Presidente de la Xunta en la sala o que no las acompañase en el escenario el Conselleiro de Cultura (que sí estaba) ya que, después de todo, el edificio lo hizo la administración autonómica. Si fueran colegas de partido se habrían deshecho en halagos, pero claro, como son "los malos" cuanto más lejos mejor. Curiosa forma de pedir colaboración institucional. 

En cuanto al concierto en sí… De la cantante nada que decir. Simpática a rabiar, transmite una naturalidad y una personalidad accesible y totalmente alejada a la imagen de la “diva” que podíamos pensar que tendría una persona de su categoría. Ilustró el concierto con algunas anécdotas y comentarios que hicieron que nos cayese bien a todos, creo yo. Desde luego reír nos reímos a gusto con ella, algo poco frecuente en este tipo de conciertos.

El pianista que la acompañaba, buenísimo en cuanto a su técnica, pero francamente no me gustaron demasiado los acompañamientos. En el Adeste Fideles daba la impresión de que se había confundido de partitura porque no pegaba nada lo que tocaba con la melodía de ese grandioso villancico.

Pero donde se vino todo abajo, en mi opinión, es en el repertorio, que nos estropeó el concierto a mí y a todas las personas con las que hablé. No sé si lo eligió la Arteta o fue el Ayuntamiento quien seleccionó las piezas, pero no se puede acertar menos.

Cuando en tu entrada pone “concierto de Navidad” te esperas, inocente de ti, un concierto de Navidad. Pues no es lo que tuvimos.

La primera parte fue un coñazo cantado, con piezas del siglo XX totalmente inapropiadas, desconocidas para el 99,99 % del público (no pongo el 100% porque vayan ustedes a saber) que además tenían de navideño lo que yo de obispo de Logroño. Se veía en las caras de susto inicial y de aburrimiento posterior que a la gente no le gustaba nada y hasta yo, que soy muy de este tipo de conciertos, tuve problemas para mantenerme despierto.

La segunda parte prometía ser mejor. Salió vestida con un precioso traje navideño rojo de lentejuelas… pero las primeras canciones fueron villancicos en vasco y catalán que conocíamos menos aún que las canciones de la primera parte, si es que eso era posible.

Sólo mejoró a partir de la Cantique de Nöel, un precioso villancico francés que seguro que les suena (aunque tal vez no por su nombre) que nos hizo espabilarnos y animarnos un poco. Le siguió mi querido, tradicional y añorado Adeste Fideles, que se cargó el pianista con un acompañamiento que bien podría haber sido el de una canción de Enrique Iglesias (sin autotune). A partir de ahí cantó tres o cuatro villancicos “normales” (Campana sobre Campana, del que contó una muy divertida anécdota, Los peces en el Río…) pero en versión operística, lo que desanimaba bastante para acompañarla cantando a pesar de sus peticiones.

Ni una sola aria, ni un “mio bambino caro”… una decepción muy grande en un concierto de este tipo.

Cuando se hace un recital para inaugurar una instalación así lo suyo es contar con un público que no necesariamente desayuna en vajilla de Limoges ni tiene necesariamente un interés loco por la música experimental. Hay que irse a lo evidente: arias conocidas, algo de Puccini, Verdi o incluso zarzuelas populares en la primera parte, y villancicos cantados “normales” en la segunda para que la cosa tenga ambiente navideño.

Bien es cierto que estamos mal acostumbrados por los magníficos e impecables conciertos de Navidad de nuestra Noemi Mazoy, a quien si les digo la verdad eché de menos ya desde antes de empezar el concierto, pero cada vez con más intensidad viendo lo que vimos.

Fue un concierto para culturetas de salón, no para público generalista, y en mi opinión eso fue un grave error, porque no sólo se iba a escuchar un recital, se iba a inaugurar un auditorio por el que los lucenses llevábamos 25 años esperando.

Habría sido mucho mejor un concierto de Fuxan os Ventos, pero habría sido infinitamente mejor que nuestra vecina y amiga, Noemi Mazoy, hubiera sido quien nos alegrase la Navidad acompañada de corales locales en un concierto que realmente pudiéramos considerar nuestro, popular.

viernes, 20 de diciembre de 2024

Por fin llegó el día: Inauguramos el Auditorio de Lugo

El nuevo auditorio municipal, realizado por la Xunta de Galicia. Foto: Cadena COPE

¡Por fin llegó el día! ¡Por fin podremos ver el nuevo Auditorio de Lugo!

Tras 25 años de espera, desde que se había proyectado hacer nuestra nueva instalación cultural en el viejo cuartel de San Fernando, y tras innumerables bandazos, retrasos, cambios de opinión, reubicaciones y demás vicisitudes, hoy se inaugura el nuevo Auditorio de Lugo, que llevará por nombre Fuxan os Ventos, y que ha sido construido por la Xunta de Galicia.

La cantante Ainoha Arteta será la encargada de abrir la instalación con un concierto que dará acompañada de un pianista, lo que nos trae a la memoria aquel fantástico recital que Montserrat Caballé dio en el viejo Gustavo Freire hace más de un cuarto de siglo.

Gracias a que mi madre hizo cola el famoso día de la distribución de entradas, podremos acceder al Auditorio en su estreno. Por cierto, me encantaría saber quiénes son las agrupaciones a las que se han enviado invitaciones porque a Lugo Monumental (que es de las asociaciones de empresarios más grandes de la ciudad), no le han incluido entre los 200 enchufados por el Gobierno que podrán tener asiento reservado sin hacer cola. También les diré que como no me gusta la idea del colegueo habíamos rechazado dichas invitaciones, o mejor aún, se habrían sorteado.

En todo caso, y repito que gracias a mi madre, allí estaremos, en la puesta de largo de nuestra tan ansiada dotación cultural, que tendrá actividad… durante tres días. Después echará el cierre y ya veremos cuándo reabre.

Lugo cuenta ahora con infinidad de salas, auditorios, paraninfos y espacios culturales. Es difícil recordarlos todos porque entre públicos y privados hay para dar y tomar. Ahora se suma otro que esperemos que sea una adición y no un cambio, que no implique desvestir un santo para vestir otro, y que aumentemos en oferta y podamos ver en Lugo esos conciertos que “sólo se pueden ir a ver a Coruña o Santiago”.

Que sea para bien, de corazón.


jueves, 19 de diciembre de 2024

Arde Lucus vs O Son do Camiño

Dos citas gallegas de primer nivel no deberían coincidir el mismo fin de semana. ¿Para qué liarla si se puede evitar?

Cada año, el último día del Arde Lucus se anunciaba la fecha del año siguiente, puesto que es una fiesta que no tiene calendario fijo y que se va variando a conveniencia para no coincidir con el Corpus o con otras cuestiones relevantes.

Curiosamente en 2024 no anunciaron la fecha de 2025, aunque en algunas páginas de eventos ya dan por sentado que será los días 12 a 15 de junio… justo los días en que se celebra O Son do Camiño del próximo año al que vienen Bryan Adams, Estopa, Bad Gyal, Juán Magán o Kings of Leon.

Ya ha pasado más veces. Incluso desde el Ayuntamiento se había deslizado la idea de que la Xunta contraprogramaba el Arde Lucus (ya se sabe, la Xunta es Satanás encarnado) algo que este año no se podrá decir porque han anunciado la fecha primero, así que la pelota está en el tejado municipal.

¿Qué conviene más a Lugo? ¿Adelantarlo y ponerlo el fin de semana del 5 al 8 de junio? ¿Hacerlo coincidir con el Corpus que es el jueves 19? ¿Dejarlo para el final del mes y ponerlo del 26 al 29? Opciones desde luego hay.

Lo que no parece razonable es que se haga coincidir con una de las grandes citas festivaleras de Galicia, sobre todo porque hay dos vertientes a tener en cuenta: se resta afluencia de público a Lugo y se pone en un brete a los cientos de recreadores que año tras año trabajan duramente a cambio de nada que no sea la satisfacción de pasarlo bien y colaborar con nuestro Lugo, pero que quizá quieran también acudir a algún concierto de los anunciados.

Personalmente yo lo pondría del 26 al 29. No coincide con el Corpus, ni con San Juan, ni con el inicio de julio como otros años. Está “libre” y aunque seguramente habrá otras citas no serán tan relevantes para la mayoría de los lucenses.

Veremos qué deciden nuestros preclaros gestores.


miércoles, 18 de diciembre de 2024

Algo huele a podrido

 

Decía el Horacio de Shakespeare aquella famosa frase de “Algo huele a podrido en el Estado de Dinamarca”, una sentencia tan afortunada que se utiliza habitualmente para recalcar que una situación es sospechosa o que tiene visos de ocultar algo más profundo.

El pasado jueves, día 12 de diciembre, la Alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, firmó un decreto por el que se ausentaba de su puesto durante dos horas, desde las 17:00 a las 19:00. No es que sea raro que tenga que hacer otra cosa durante un par de horas, lo extraño es que se le dé forma jurídica en un decreto y delegue sus funciones en el primer teniente de alcalde, en este caso Rubén Arroxo.

La Alcaldía de Lugo, por la que siento el mayor de los respetos ya que tiene la función de regir lo que más valor en el mundo (mi ciudad), tampoco es que tenga en un cajón falso del despacho el botón nuclear, por lo que resulta muy llamativo que se haga un decreto para dos horas de ausencia en horario de tarde, algo que por ejemplo ocurrirá este viernes en la inauguración del Auditorio sin que, supongo, corra el escalafón para que pueda firmar los decretos un jefe de negociado que no va al concierto.

Quizá la cuestión es tan obvia, tan groseramente evidente, que es justo lo que se pretendió: llamar la atención sobre el asunto, y lo han logrado.

La pregunta que hay que hacerse es, ¿qué pasó en esas dos horas? Pues casualmente durante ese breve, brevísimo plazo, el alcalde en funciones firmó facturas y contratos menores que superaron los 180.000 euros, supuestamente la mayor parte vinculados al departamento de Cultura, que gestiona su partido.

También casualmente todos esos contratos tenían reparos de legalidad emitidos por el interventor por motivos como superar los límites de costes, plazos o por hacer prórrogas tácitas de contratos.

¿Qué es un reparo de legalidad? Es un informe emitido por la intervención municipal (el funcionario encargado de velar por la correcta aplicación de los fondos públicos en el Ayuntamiento) en que muestra su desacuerdo por el gasto. Muchos podrán pensar que si no le gusta el contrato que se fastidie, pero dicho desacuerdo no es sobre la oportunidad o conveniencia de la propuesta que se somete a fiscalización, sino por cuestiones jurídicas.

En Lugo es algo tan habitual que es casi la tónica ordinaria. En el año 2019 se pagaron más de 30 millones de euros con reparos de legalidad, algo que es tan sumamente escandaloso que pasa desapercibido para el gran público.

Volviendo al asunto hay algo que a muchos se nos viene a la cabeza: si tan cristalino es el asunto, ¿por qué lo hicieron así? ¿No sería más lógico que la Alcaldesa se cogiera un día y así se disimulara algo mejor el tema? Pues quizá precisamente su intención era ésta: que fuera obvio. Un “yo eso no lo firmo, si quieres hazlo tú” que quiso que fuera tan evidente que por eso hizo una delegación de dos horas: para poner a la oposición, a la prensa y a quien quiera saberlo, que ella no firmó esos documentos que el interventor considera incorrectos… aunque sí mira para otro lado mientras los firma su sustituto.

Lo que más me choca es que se les llena la boca habitualmente hablando de “los informes técnicos”, “la opinión de los técnicos”, “son los técnicos los que dicen”…, pero cuando les conviene, como en este caso, ignoran al técnico y pagan facturas con ilegalidades.

Así funcionamos en este Ayuntamiento. Así va Lugo.

martes, 17 de diciembre de 2024

La ciudad del caracol

Un mes y dos días llevan para cambiar cuatro losetas rotas. A este ritmo estará más tiempo en reparación que en funcionamiento...

El 14 de noviembre, hace un mes y tres días, se cerró al tráfico la Plaza del Ferrol para acometer las reparaciones necesarias en las losas rotas del nuevo suelo allí instalado. Poco duró, pero sus arreglos están tardando más que lo que estuvo abierta la calle sin problemas.

Vivimos en la ciudad del caracol. Es curioso que se tarde más de un mes en sustituir unas pocas losas rotas, como curioso es que desde el 20 de septiembre se cerrasen las mal llamadas Caldas por la presencia de legionela. Se ve que les está costando matar al bicho.

La otra explicación a ambos comportamientos es que están utilizando como excusa unas situaciones para poder hacer cosas que no tendrían justificación argumental con lo dicho hasta el momento: mantener la plaza del Ferrol peatonal de verdad (cosa que algunos propusimos y que no se hará según los actuales planes) y clausurar las ruinosas, inutilizadas y erróneamente denominadas Caldas do Miño.

El problema de mentir reiteradamente es que cuando quieres hacer las cosas bien y corregir las meteduras de pata que defendiste a capa y espada lo tienes complicado, aunque desde que el Presidente del Gobierno anunció a bombo y platillo que una cosa es “mentir” y otra “cambiar de opinión” se abrió la veda para la incongruencia dialéctica.

Claro que la Unión Europea supongo que algo tendrá que opinar si se “cambia de opinión” sobre proyectos como las Caldas después de gastarse unos cuantos millones comunitarios en semejante bobada, cuyo fracaso era tan evidente como el que tendrá el “museo enogastronómico” de la vieja Fábrica de la Luz, otra chorrada en que te dicen que te vayas de vinos en coche. Ya imagino a la Guardia Civil montando un puesto permanente en la primera rotonda. Lo amortizan a multas en un par de semanas aunque pongan en las paredes mármol de Carrara.

Es lo que tenemos. La improvisación y el proyecto cortoplacista como forma de trabajo de una ciudad tan acostumbrada a la chapuza que hasta nos extraña que las cosas se hagan de otra manera. Quizá por eso no nos sorprende que este viernes se inaugure el nuevo Auditorio Fuxan Os Ventos para que, a partir del lunes, vuelva a coger polvo sin programación alguna.

¡Alegría! Si total, pagamos entre todos…

viernes, 13 de diciembre de 2024

Las obras del centro costarán (al menos) 5 millones de presupuesto municipal (más las subvenciones)

 

Uno de los mantras habituales en las obras más espinosas que afectan a nuestro municipio es “bah, son fondos europeos”. Como si eso hiciera menos grave el despilfarro o la oportunidad perdida de destinar ese dinero a cuestiones útiles como puedan ser una playa fluvial, un plan de rehabilitación de viviendas en barrios prácticamente en ruinas o cubrir algunas de las muchísimas necesidades que tiene nuestro Lugo. Pero es que en el caso de las obras del casco histórico ni siquiera es verdad. 

El Gobierno Local, con Lara Méndez a la cabeza entonces, anunció a bombo y platillo que el 90% de las obras del centro se pagarían con fondos europeos. Es mentira.

En la página web del Observatorio de la Zona de Bajas Emisiones de Lugo se publicaron ayer los datos económicos de las obras del casco histórico, que ascienden a un mínimo de 8.883.125,54 €, de los que 4.056.102,00 € proceden de subvenciones. El resto lo deberá aportar el Ayuntamiento de Lugo, la friolera de 4.827.023,54 €, a los que hay que añadir los costes de poner en marcha la ZBE, los honorarios de la redacción del anteproyecto, reparación de las vías afectadas por la desviación provisional del tráfico (principalmente Rúanova y San Marcos) y los posibles incrementos de costes de la redacción de proyectos, dirección de obra y CSS tras las modificaciones introducidas por el Gobierno Local.

Las obras ya eran caras, algo más de 8,2 millones, pero a mayores el coste se incrementó en más de 600.000,00 euros por las modificaciones de unos proyectos con grandísimas deficiencias o acciones rebatidas socialmente. Las subvenciones, sin embargo, son las mismas porque la Unión Europea no cubre meteduras de pata.

¿Cuánto va a costar finalmente este tinglado a los lucenses? Pues superará ampliamente los cinco millones cuando a los más de 4,8 millones que nos cuesta ahora (ya descontadas las subvenciones) se sumen la reparación de Rúanova y San Marcos más otros gastos “pequeños” que quedan por ahí. Cinco millones de nuestros impuestos locales, de los destinados a que el agua salga de los grifos, las calles no tengan baches, y el Auditorio tenga una programación decente. Incluso podrían destinarse a rehabilitar el Cuartel de San Fernando, de propiedad municipal, en lugar de andar mendigando por ahí los dineros necesarios.

Es llamativo que estos datos no están publicados en la web municipal. Sólo se pueden encontrar en la la documentación de la Plataforma de Contratación del Sector Público (una web del Estado en que es obligatorio por ley publicar estas cosas). ¿Por qué esconden la información a los lucenses?

Evidentemente les preocupa que la gente se deje de tomar a chirigota el coste de las obras cuando se den cuenta que ese 90% de coste para las subvenciones y 10% para el Ayuntamiento en realidad es un 48% de ayudas y un 52% de dinero municipal. Cuando vean que, además de todo lo demás, de ser unas obras que ni eran obligatorias ni nadie las pidió, esto nos va al bolsillo.

De ahí que nos suban todos los impuestos y tasas. Hay que pagar los disparates.