viernes, 5 de noviembre de 2010

Con los apellidos a vueltas

Puede que sea una maniobra de distracción, no digo que no, pero me parece bien el cambio que se ha realizado al tema de los apellidos en el registro civil.

Desde finales de los años 90 se permite que el interesado en su mayoría de edad o sus padres cuando lo inscriben al nacer, modifiquen el orden tradicional de los apellidos, de forma que en lugar de ponerlos como siempre se hizo (padre-madre) se pueda optar por dar la vuelta (madre-padre). Ahora se ha dado una nueva vuelta de tuerca y se ha decidido que en caso de conflicto entre los progenitores prevalezca el orden alfabético. No es mal sistema. También podría ser por sorteo, pero en el fondo la cuestión es eliminar la percepción de que en caso de conflicto gana el padre porque siempre se puso primero su apellido.

No creo que el tema tenga mayor trascendencia, pero hoy ocupa la portada de varios periódicos de tirada nacional. Se ve que estamos faltos de noticias interesantes.

Se acusa al Gobierno de hacer esto para crear una cortina de humo en lugar de ocuparse de lo que importa, pero no estoy de acuerdo con esta lectura. El Gobierno es muy grande, y se ocupará, entiendo yo, de los asuntos grandes y también de los pequeños. Otra cosa es que esto haya llamado la atención de los periodistas y le den tanto bombo. Ese es el error.

Si esto se hubiera aprobado y no se hubiera tomado como la noticia del día pasaría sin pena ni gloria. Total , ¿en cuántos casos se va a dar? Lo normal, todavía, es que los padres estén de acuerdo en el orden de los apellidos de la criatura, digo yo. De no estarlo, que serán minoría, este sistema garantiza un criterio objetivo como otro cualquiera. También podrían haber optado por que prevalezca el apellido menos común, por aquello de preservar el patrimonio onomástico, pero no le veo más recorrido al tema.

He estado fuera todo el día y no vi el telediario, pero espero que no haya salido nadie del Gobierno diciendo que es un paso más en la igualdad, porque entonces sí entraríamos en la chorrada del día. Hay que recordar que el paso principal, el que permitía el cambio de orden, lo dio el PP y no recuerdo a Aznar saliendo a decir cosas de ese tipo.

La reacción que más gracia me ha hecho, y ésta sí la he oído porque me la han contado (lo que demuestra que la cosa tuvo gracia) es la de Esperanza Aguirre, que dijo que "Va a haber muchos Aguirres y muy pocos Zapatero". Tiene guasa, hay que decirlo.

1 comentario:

  1. Yo estaba escandalizado de la importancia que le dieron en la radio. Encuestas en el Registro Civil, preguntas a expertos, titulares del periódico. Y críticas por parte de uno del PP, que lo acallaron en la radio al decirle que lo de poder cambiar el orden de los apellidos fue cosa del anterior Gobierno del PP y que ahora solo se ha modificado el hecho de que en caso de no llegar a acuerdo, prevalece el orden alfabético. Y ahí es cuando yo aluciné, ¿solo había cambiado ese hecho? y ¿como se le podía haber dado esa importancia por parte de los medios? ¿Que otra "cosa se cocía" en España para despistarnos con esta? Realmente, los Medios pueden dar importancia a lo que no lo tiene y obviar lo que en realidad la tiene.

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