viernes, 20 de febrero de 2026

Sugerencias para hacer en Lugo estos días

Presentación de "Guías Lugo" (foto de la web de la Xunta de Galicia); inauguración de la exposición filatélica en el Museo Provincial con una interesantísima parte de la colección de Andrés García Pascual (foto www.lugoxa.com); inauguración de la exposición de la escuela Ramón Falcón y ASPNAIS (foto de www.lugoxa.com)


“Días de mucho, vísperas de nada”, dice el refranero y qué razón tiene. Hay tardes que no tienes más que hacer que pasear al perro y guarecerte de la lluvia, y otras que no te da el tiempo a nada porque se acumulan las citas.

Ayer fue de las segundas, y con tres temas tan interesantes que no fui capaz de elegir así que aprovechando la coincidencia de que los horarios no se solapaban demasiado, pude ir a todo. También quiero usar esto para sugerirles qué hacer en Lugo estos días.

En primer lugar, hubo un paseo de la empresa Guías Lugo, que ha aterrizado en nuestra ciudad contratando al que posiblemente sea el profesional más conocido popularmente, Guido, que pasa a engrosar las filas de esta firma berciana. La presentación se hizo frente a la Catedral, en un lugar icónico de la ciudad, y a continuación hubo un primer paseo guiado viendo los principales puntos de interés del casco histórico.

Después, a las 7, en el Museo Provincial de Lugo, se inauguró una interesantísima exposición llamada “Historia Postal de Lugo (siglos XVIII a XX) de los fondos particulares del más importante coleccionista de Galicia, si no de España, Andrés García Pascual, que es una auténtica eminencia en este mundillo.

Tras la Exfilna del 2021, este ha sido el evento filatélico más importante de la ciudad y aunque entiendo que es un mundo reducido a pocos aficionados, sí creo que la exposición es tremendamente interesante ya que incluye piezas fundamentales para conocer la historia de Lugo como puede ser la única carta existente enviada por un mariscal francés durante la guerra de independencia fechada en Lugo, cuando las tropas napoleónicas perseguían a los ingleses e invadieron Lugo.

También hay otras interesantísimas piezas que pueden gustarles, aunque no sean aficionados a este tema, y una colección de cajas para sellos de todo el mundo que creo que les podría interesar. Les recomiendo una visita al Museo con esta excusa.

Por último, en la vieja cárcel se inauguró la exposición “Visibles, diseño y diversidad funcional”.  Es una propuesta novedosa en Lugo que combina la gran experiencia y saber de la Escuela de Arte y Superior de Diseño Ramón Falcón, con los recursos personales de la asociación social por excelencia de Lugo: ASPNAIS.

En esta exposición podrán ver materiales creados en coordinación con usuarios de ASPNAIS en que se busca romper barreras y promover la inclusión también en el mundo del arte y el diseño, algo que es necesario para lograr la ansiada normalidad que tanto buscan, merecen y, gracias a este tipo de acciones, logran.

Para que luego digamos que en Lugo “no hay nada”.

jueves, 19 de febrero de 2026

Un reloj que no va

Cinco momentos en cinco días diferentes. No da la hora bien en ninguno de ellos.

Hace poco más de mes y medio, un par de días antes de Navidad, el Ayuntamiento anunciaba a bombo y platillo la reparación del reloj de la casa consistorial para que siguiera dando la hora puntualmente tras años de graves problemas y mucho tiempo parado. Funcionó… unos días.

No hace falta ser muy observador para ver que no va.

Como suelo pasear por esa zona por las tardes con Spock, nuestro cruce de labrador con cabra loca, me llama la atención ver el desfase de las manecillas y que a veces anda como le apetece y otras está parado.

El día 8 de febrero a las 18:55 marcaba las 11:38. Del día 10 al 12 (al menos) estuvo parado en las 4:26, y el 17 a las 17:31 marcaba las 11:20. No se puede decir ni siquiera que dé la hora exacta dos veces al día como hacen los relojes parados, porque este va por libre.

Nos cuentan que “se reparó” incorporando un sistema mixto conectado a GPS y una serie de maravillas técnicas que, una vez más, son sólo un anuncio sin trasfondo, ya que sigue sin funcionar, como tantas y tantas cosas en esta bendita ciudad.

No se nos dijo cuánto había costado la reparación, que ha durado incluso menos que las piedras del suelo del casco histórico, y eso era un récord de difícil superación, pero todo es ponerse.

El Gobierno de Lugo anuncia muchas cosas y hay tres categorías de acciones: unas que no se hacen, otras que se hacen mal y otras que era mejor no haberlas hecho. No vamos a repetir el rosario de disparates que día a día nos traen a la cabeza el despilfarro del dinero público, tan necesario para unas partidas que no se cubren adecuadamente y tan sobrante en otras que nadie sabe a qué vienen.

Mientras tanto, la metáfora perfecta de Lugo sigue presidiendo nuestro ayuntamiento: un reloj que no da la hora o, lo que es peor, la da mal.

miércoles, 18 de febrero de 2026

Hasta siempre, Félix

Félix Latorre Quiroga, el tercero por la izquierda en la fila inferior, en sus tiempos del Breogán
Foto: El Progreso

El domingo falleció Félix Latorre Quiroga, una buena persona. Creo que no se puede decir nada mejor de alguien que eso.

Muy conocido en Lugo por su etapa de jugador en el Breogán en los primeros años de este equipo a finales de los años 60, unos pasos que siguió su hijo, también llamado Félix, que también jugó en el equipo treinta años más tarde. Hasta su yerno está vinculado al baloncesto, entrenando al Estudiantes a día de hoy.

La pasión de mi familia por el baloncesto viene de lejos (yo soy la oveja negra, tanto por parte de padre como de madre), y Félix era uno de sus mayores exponentes. Ayer, a las puertas de su funeral, comentaban que se dieron cuenta de lo grave de sus dolencias cuando dejó de ir al Pabellón a ver a su amadísimo equipo. Sus problemas de movilidad, o mejor dicho, la complicación para estar todo el partido sentado en la grada, se lo dificultaron tanto que optó por dejar de ir, pero no dejó de seguir a su equipo.

En lo personal, les diré que nunca lo he visto enfadado. Era de esas personas que siempre desprenden buen humor, simpatía, alegría y que contagiaba cariño a todos los que le rodeaban. Jamás se quejaba de sus dolencias y cuando hablabas con él enfocaba todo de la forma más positiva posible, incluso en los momentos complicados.

Hace tiempo que no organizamos una "primada" de los Latorre, y cada vez que pasa algo nos acordamos de que es bueno verse de vez en cuando en conjunto. Es una familia enorme, desperdigada por muchos lugares y que es difícil de movilizar, pero días como estos hacen ver que es importante hacerlo para no perder el contacto con gente buena como Félix.

Su mujer Carmen, sus hijos Félix y Carmen y todos sus nietos, familiares y amigos acompañaron ayer al bueno de Félix en su funeral, donde hasta el sacerdote que lo oficiaba habló más como amigo que como cura, de la gran persona que se nos fue.

Hasta siempre, Félix.

viernes, 13 de febrero de 2026

Boa viaxe, Don Xesús

Don Xesús Alonso Montero, fillo adoptivo de Lugo

Cando morreu a miña avoa a todos pillounos a contra pé. Tiña 96 anos pero ninguén contaba con que sentase a durmir unha sesta e non espertase, porque parecía tan eterna coma un bosque e todos dabamos por sentado que chegaría aos 100 anos.

O mesmo pasou con Xesús Alonso Montero. Estabamos tan afeitos a súa lonxevidade, a súa brillantez na madurez, aos seus artigos de prensa e a súa presencia coma defensor das súas ideas que non eramos conscientes de que, coma todos, tiña unha cita ineludible en Samarra.

Os lucenses tivemos a sorte de contar con el coma veciño temporal no físico pero permanente no simbólico. Lugo foi a súa terra de adopción durante, segundo dicía Alonso Montero, os mellores anos da súa vida. Foi mestre de moita xente, incluída a miña nai, que garda un agarimoso recordo da súa labor coma docente, e que loitaba nas trincheiras das aulas polo orgullo do Galego que tanto defendeu.

A cidade deulle o máis que merecido título de “fillo adoptivo” de Lugo, e tan só hai uns meses que foi homenaxeado no Vello Cárcere coma o que era, un embaixador de luxo do noso recuncho, e un loitador incansable polas súas ideas.

Incluso o BNG, que tanta oposición lle fixo (lembremos que incluso no Pleno do Municipio de Lugo os únicos votos en contra do seu nomeamento veu das filas nacionalistas, algo que aínda hoxe segue a crear malestar e tensión dentro do Bloque) publicou onte unha mensaxe de pésame polo seu falecemento.

Non o coñecín persoalmente, só a través dos seus artigos de prensa e da súa pegada na cidade, pero non foi necesario para que, dende as antípodas do pensamento, o respectase e incluso o admirase.

A súa defensa do galego non era agresiva nin impositiva, senón que animaba coa súa amabilidade a usalo lonxe da “liturxia” oficial e sen enmascaralo, que foi o que probablemente lle costou a súa imposible relación co BNG, xa tocada de morte ao nacer porque, coma bo comunista, era contrario ao nacionalismo.

Non son quen de dar leccións sobre isto. Este blog o escribo en castelán porque é a miña lingua materna, pero unha vez mais, coma homenaxe a Don Xesús Alonso Montero, este artigo o fago en galego porque é o menos que merece unha figura coma el.

Nunha entrevista en La Voz de Galicia lle preguntaban como se salvaría o galego, e dicía isto:

O galego sálvase o día que as clases sociais acomodadas, instruídas e cultas falen o galego na súa casa. Poñer á xente un galego como o portugués ou moi próximo ao portugués? Sería a debacle! A xente botaríase a rir. Xa é bastante difícil ver como defendemos o galego na época de Franco ante o castelán para despois ter que defendelo despois ante o portugués. Todos partimos do feito de que hai que salvar o galego, pero por ese lado non se salva... Podería salvarse na escrita, pero falaría a xente ese galego? Non. Se queremos salvar o galego, en primeiro lugar hai que reivindicar que o castelán non debe desaparecer de Galicia. Sempre crin que non tiña sentido propoñer aos galegos unha sociedade que erradicara o castelán para que se implantara o galego.

E engadía en outra pregunta a radiografía que moitos pensamos que hai neste momento:

O galego fálase na televisión, no Parlamento, en certas institucións... Liturxicamente.

Tiña razón. Moita xente usa o galego coma se usaba o latín en misa: coma parte do espectáculo. Non escoitei unha palabra en galego a moitas das persoas que nos diferentes foros públicos o falan “obrigados” pola corrección política. Existen excepcións coma Elena Candia ou Rubén Arroxo, pero son minoritarias, e incluso notorios membros do BNG de Lugo cambian ao castelán cando non hai cámaras ou micrófonos. Liturxia.

jueves, 12 de febrero de 2026

Zonas del Hogar de Santa María se caen en pedazos

Diferentes daños en zonas del Hogar de Santa María, un edificio del Ayuntamiento que está cedido a la Diputación Provincial de Lugo.

La Presidenta de la Diputación de Lugo, Carmela López, ha estado haciendo una ronda de visitas a las dependencias de ese organismo, lo que es muy positivo para conocer de primera mano lo que le toca gestionar.

No sé si le han enseñado todo, realmente, porque en las fotos de la prensa sólo se ven las cosas buenas y, sin ir más lejos, en el hogar de Santa María hay unos serios, muy serios, problemas de humedades y goteras, que están causando destrozos importantes.

Hace un año se derrumbó una parte del techo que, a día de hoy, sigue sin repararse, causando no sólo una penosa imagen sino un problema de salubridad.

Cabe destacar que el edificio no es propiedad de la Diputación, sino del Ayuntamiento, que se lo cedió a la entidad provincial pero que mantiene su titularidad, así que imagino que algo tendrán que decir de cómo se están manteniendo sus bienes, que son de todos los lucenses.

Curiosamente hace no muchos años se renovó el tejado, pero no por completo. Sólo se cambiaron las cubiertas de los pabellones 1, 2 y 3 que es donde están algunos servicios como vías y obras o recaudación (en manos del ala socialista) dejando fuera de la reforma otros pabellones como el 4, que alberga nada menos que el centro de artesanía (que gestiona el BNG). Se ve que la reforma no tocó esta parte por motivos “técnicos”… De todas formas los pabellones cuyo tejado fue reformado también tienen goteras y humedades (no tan graves, pero es de chiste con un tejado que tiene unos pocos años...).

El pabellón 4 recibe visitas guiadas, alumnos (niños de la Tradescola por ejemplo), y tiene unos 15 trabajadores que están expuestos a los daños que puede producir esa humedad y los más que probables hongos e infestaciones que traen consigo. Hace unos días se derrumbó parte del techo del taller del traje regional.

Los bienes públicos han de mantenerse, pero parece que aquí se hace la vista gorda por motivos que no consigo comprender.

El otro día concejales del BNG visitaron el derrumbe causado por las lluvias en la Muralla de Lugo y exigieron celeridad en las reparaciones. Casi no les dio tiempo a terminar la frase porque en un tiempo récord comenzaron los trabajos de limpieza, retirada de escombros y reconstrucción de nuestro principal monumento. Quizá deberían aplicarse al cuento y, ya que son ellos los titulares de las áreas dañadas en el Hogar de Santa María, darse un paseo por allí (con o sin Presidenta, eso ya como vean ustedes) para hacer lo propio en el edificio que están disfrutando.

Antes de que pase algo peor…

miércoles, 11 de febrero de 2026

Se consolida la ocurrencia de usar la fábrica de la luz como ''museo del vino''

Un centro dedicado al vino en la vieja fábrica de la luz, un lugar al que hay que ir en coche. ¿Qué puede salir mal?
Foto: La Voz de Galicia

Este magnífico edificio, diseñado por el gran arquitecto Eloy Maquieira, ha sufrido una larga serie de bandazos desde que dejó de cumplir su función principal: generar electricidad. Su historia en los últimos 25 o 30 años es la narración de un fracaso tras otro por cuestiones de cerrazón política y falta de una visión realista de los posibles usos de la instalación.

Ahora, quizá para no cabrear a los muchos socios del Club Fluvial, en lugar de destinar el inmueble a su uso obvio y natural (crear la playa fluvial de Lugo y un acceso al caneiro para que todos podamos bañarnos allí) se opta por una nueva ocurrencia que lleva el mismo camino que los más recientes disparates de la ciudad: hipotecas y chiringuitos ruinosos y sin uso.

En 1998 el entonces alcalde, Joaquín García Díez, logró una escuela taller financiada por la Xunta en la que se rehabilitó el edificio entero y una de las dos turbinas de principios del siglo XX. La intención del exalcalde era producir energía y, además, crear un centro de interpretación del Río Miño en una reforma que fue respetuosa con ese magnífico edificio.

En 1999, tras no presentarse Joaquín a la reelección, se produce un cambio de gobierno y el PSOE del Alcalde Orozco mete el proyecto en un cajón, como tantos otros entre los que destaca la construcción de un auditorio en San Fernando, que 25 años después sigue esperando por un futuro claro ya que por ahora sólo es objeto de maquetas y anuncios de prensa desde hace lustros.

Tras dejar el edificio abandonado se acordaron de él y acometieron obras de mejora a cargo de las arcas municipales (millón y pico de euros si mal no recuerdo)... y una vez hechas esas reparaciones lo volvieron a cerrar a cal y canto, con lo que se volvió a deteriorar.

En 2008 el Gobierno de López Orozco, y tras esas obras de mejora, adjudica el edificio a la empresa INCA por una renta de 445 euros mensuales, para un edificio de 1.264 metros cuadrados según el Catastro… a 35 céntimos el metro. En 2016 el juzgado paraliza las obras de reforma, lo que en la práctica supuso un nuevo abandono del edificio hasta el día de hoy.

En febrero de 2021 el TSXG publicó la sentencia que condenaba al Ayuntamiento a pagar 2,4 millones de euros a la empresa INCA, a la que había adjudicado el edificio en 2008. El concejal de Medio Ambiente fue señalado por el juzgado como responsable por haber dejado pasar, de forma deliberada, el plazo de renovación de la concesión de la Confederación, a pesar de ser reiteradamente advertido por la empresa adjudicataria. Se archivó la causa penal.

En 2022 el Ayuntamiento presenta el enésimo proyecto para ese inmueble, un centro de “enogastronomía”, otra de las geniales ideas de la misma persona que diseñó las "Caldas", la "Peatonalización" del centro o los demás proyectos estrellados del Ayuntamiento. El Gobierno anunció que activaría un proceso de participación ciudadana para recoger sugerencias, mediante un cuestionario en su web, que no sé ustedes, pero yo no he visto en ninguna parte, quizá porque se podría saturar de respuestas del estilo "¿estáis de coña?".

En 2024, se firma el convenio entre Ayuntamiento y la Confederación para seguir adelante con ese "proyecto", por no decir ocurrencia. Si les soy sincero pensé que el nuevo alcalde lo pararía, porque parece un hombre con sentido común. Me equivoqué.

“Solamente” dos años después comienzan las obras que, seguramente, se terminarán en marzo o abril del 2027, con el tiempo justo para cortar la cinta para las municipales pero no el suficiente para demostrar lo disparatado de la iniciativa.

El Lugo del siglo XXI en pura esencia: despilfarro, falta de uso realista y fotitos para la prensa.

martes, 10 de febrero de 2026

La oficina de turismo no debe estar ''escondida''

Llegar a la oficina de turismo, ver el horario, y que está cerrada sin un cartel que avise del motivo o de a dónde dirigirse no parece lo más adecuado.

En dos meses y medio el Ayuntamiento no ha sido capaz de resolver el problema de ratas y malos olores de la oficina de turismo de la Plaza del Campo, que lleva cerrada desde finales de noviembre.

Pónganse ustedes en la piel de un turista que, si busca la oficina de información, normalmente es porque no conoce la ciudad. Mira en Google y le manda a la Plaza del Campo y al llegar se encuentra con las instalaciones cerradas sin un triste cartel que indique qué pasa o a dónde ha de dirigirse. No parece la mejor tarjeta de visita, por mucho que en FITUR se presuma de esas instalaciones.

Por si eso fuera poco, la alternativa habilitada no parece la más adecuada, ya que se ha trasladado al personal a la sala de exposiciones Porta Miñá, una ubicación difícil de encontrar para los visitantes.

Ante este panorama desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, se ha sugerido se habiliten como oficina de turismo las instalaciones del llamado “Edificio de nuevas tecnologías” ubicado en la plaza Ángel Fernández Gómez (parte trasera del Ayuntamiento), cuyo uso es prácticamente testimonial a pesar de estar en una ubicación privilegiada. Además, al contar con un acceso independiente del edificio principal del Ayuntamiento no supondría un problema de seguridad y se aprovecharía para hacer más visitables los restos que hay en ese lugar.

Si, por cualquier causa, no se considerase viable esa ubicación se sugiere el arrendamiento de un local en el centro, donde sea fácil de encontrar para los visitantes que, recordemos nuevamente, no conocen la ciudad.

En el caso de que no se aceptasen esas dos opciones, la Asociación ofrece su oficina de la calle de la Reina que, si bien está en una galería comercial, supone una ubicación céntrica y fácil de encontrar si se señaliza adecuadamente. En todo caso, es mucho más accesible que la actual oficina provisional.

En Lugo tuvimos la oficina de turismo en la galería de la Plaza de España durante décadas sin mayor problema, aunque la mejor ubicación que hubo, en mi opinión, fue en los años 90, cuando Joaquín García Díez instaló la oficina municipal en el propio edificio del Ayuntamiento, en la planta baja, unos locales que hoy usa un grupo político.

Tal vez sea una buena idea ver qué es más útil para quien nos visita.

lunes, 9 de febrero de 2026

¿Por qué se ha caído un trozo ''nuevo'' de la Muralla y no uno de 17 siglos?

El trozo derrumbado de la Muralla no es original, sino una "rehabilitación" del siglo XX.
Foto: La Voz de Galicia

La caída de unos metros de la Muralla de Lugo ha sido la consecuencia más notable de la nueva borrasca que nos visita, denominada Marta.

Lo que más llama la atención es que la parte que se ha venido abajo no es de la época romana, sino una reconstrucción, algo chapucera, de los años 20 del siglo XX (en torno a 1.921 por lo que se ve). Esta intervención aguantó un siglo aproximadamente, que es poquito en comparación a los 17 que lleva en pie nuestro principal monumento.

Es increíble cómo una cultura de hace tantísimo tiempo hacía tan bien las cosas. En una de sus apasionantes visitas guiadas (he ido varias veces y repetiría mañana mismo) nos explicaba Celso Rodríguez, el arqueólogo que excavó la Domus del Mitreo frente a la Catedral, que los romanos usaban un hormigón que tiene la extraordinaria capacidad de fortalecerse con el tiempo.

Dos ejemplos hacen más que evidente el éxito de esta mezcla: uno es nuestra maravillosa Muralla, que como ven resiste en las partes romanas mientras se desmenuza en las “modernas”. El otro es la cúpula del Panteón de Agripa de Roma, que lleva casi 2.000 años en pie resistiendo guerras y desgracias y que es la cúpula de hormigón sin refuerzo más grande del mundo.

Usaban una mezcla que hacía que cuanto más años pasen más sólido se vuelva el conjunto y, en la práctica, es como si la parte original que queda de la Muralla se fuera convirtiendo poco a poco en una única y sólida roca. El “opus caementicium” romano usaba cal viva, ceniza volcánica y agua de mar, haciendo que esa especial mezcla se vaya endureciendo en lugar de dañarse con los siglos.

No sólo es la composición, sino cómo se llevaba a cabo. Se mezclaba la cal con la ceniza calentando mucho la mezcla y después se añadía el agua. Esto hace que en la mezcla queden pequeños restos de cal que, en vez de ser consecuencia de una mala mezcla, es el secreto de su éxito ya que esas partículas rellenan automáticamente las pequeñas grietas que puedan quedar cuando les entra agua de lluvia, sellando los huecos y reforzando la estructura.

Si la estructura está en el mar (por ejemplo, un puerto) la reacción es todavía más intensa por las reacciones químicas que provoca el agua salada y, al revés que pasa con lo que se hace hoy día, donde el mar va deteriorando el hormigón, usando la mezcla romana se refuerza.

La gran pregunta es… si los romanos conocían esto, ¿por qué no se usa hoy día esa mezcla? Pues por lo de siempre: por el coste. La ceniza volcánica no es fácil ni de obtener ni de transportar en cantidades masivas, y además el resultado es óptimo para ciertas estructuras pero no para otras. Por ejemplo, no valdría para puentes de carreteras que necesitan refuerzos de acero. Además, tarda mucho en fraguar y hoy vamos a toda prisa para todo…

Quizá no sería mala cosa recuperar esa técnica para casos concretos, como la rehabilitación de la Muralla de Lugo.

Todos pedimos celeridad a la Xunta de Galicia en su reparación pero quizá deberíamos tomárnoslo con más calma y que la obra se haga siguiendo una técnica que, como está más que comprobado, resiste el paso de los siglos sin despeinarse.

Ojalá el suelo del casco histórico se hubiera hecho pensando en mantener esa permanencia y no en "la foto", porque es irónico que a los pies de un monumento de 1700 años cuyas partes originales siguen en pie y seguirán por mucho tiempo, ocho meses después de ponerse en servicio el pavimento del centro ya esté reventado por todas partes. Y no será porque no se avisó. Quizá para otra vez podrían usar "opus caementicium" y a ver si así...

viernes, 6 de febrero de 2026

Algo se mueve... pero no es suficiente

Los animales siguen esperando, y por desgracia muriendo, por unas nuevas instalaciones.
Foto: El Progreso

Publica hoy la prensa que recientemente el Ayuntamiento ya ha pagado los 100.000 euros que le debía a la Protectora del año 2024 y que está en trámite el pago de los 200.000 del 2025. También que los presupuestos de este año 2026 recogen esa asignación y además una partida para la construcción de las nuevas instalaciones (al menos en lo que atañe a la parte que se supone que pagará el municipio) lo que nos permite, dentro de un orden, respirar algo aliviados.

El otro día publicaba un artículo sobre este asunto en que mostraba un hartazgo que, a la vista de las reacciones, es compartido por mucha gente. La falta de información sobre los avances de las nuevas instalaciones es preocupante porque va pasando el tiempo y las cosas no cambian físicamente. Sí, ya sé que las cuestiones administrativas llevan tiempo, pero cuando les interesa corren como conejos así que como excusa es bastante pobre.

Por lo que se ve, la segunda mitad de la subvención de 2024 se pagó hace poquito y hasta que se cobró ese dinero no se pudo hacer frente a facturas pendientes de 2025, por lo que la consabida pescadilla se mordía la cola y al no poder pagar todas las facturas tampoco se pudo presentar la justificación de gastos del año pasado hasta que se abonaron esos importes, por lo que se está tramitando aún ahora el pago de la del año vencido.

Es llamativo que la cosa vaya con tantísimo retraso. Si en 2024 se hizo un adelanto del 50% de la ayuda, cuesta entender por qué en 2025 no se hizo lo mismo, y por qué se esperó al 2026 para pagar el total de la ayuda de 2024.

La Protectora, entonces, a día de hoy tiene cobrado el 100% del 2024, está en trámite el pago de la de 2025 y se entiende que podrán pedir un adelanto del 50% de la de 2026. También hay otra subvención municipal del 54.000 euros pendiente de cobro para actuaciones urgentes en los caniles de cuarentena que se usarían para empezar por ahí con la reforma del conjunto.

Parece mucho dinero, pero esto no soluciona el problema porque la asignación no llega. Los gastos han subido espectacularmente. Cualquiera que vaya al supermercado o que tenga perro habrá visto cómo el mismo pienso ha subido de precio, y ya no digamos vacunas y demás. Multipliquen por el número de animales albergados en la Protectora y verán que los 200.000 euros de asignación no cubren gastos.

Hasta ahora se ha ido tirando y cubriendo el déficit con un legado recibido de una persona que dejó en herencia una casa a la Protectora y que ésta vendió para poder hacer frente a este descuadre contable, pero ese dinero se acaba y si no se suben las asignaciones va a ser difícil afrontar el futuro de la entidad.

¿Y qué pasa con la reforma?

En cuanto al proyecto de reforma, es muy preocupante. La Protectora ya tiene licencia, basada en un proyecto básico que se presentó y, fue aprobado tras muchos vaivenes por parte del Ayuntamiento, que primero anunció que lo rechazaría y, tras las elecciones a la presidencia de la Protectora, cambió de opinión… será casualidad. Pero la cosa no es tan sencilla.

Para poder hacer obras hay que presentar un proyecto de ejecución, que cuesta dinero, y que sólo se puede afrontar si las administraciones cumplen su palabra. Ayuntamiento de Lugo, Diputación Provincial de Lugo y Xunta de Galicia se comprometieron públicamente a aportar cada una un tercio del coste de la reforma de las instalaciones, pero desde que se dijo eso no se supo más.

Lo normal es firmar un convenio a tres bandas (cuatro contando con la Protectora) y aclarar quién pone cuánto, cuándo y cómo, quién gestionará el proyecto y quién tendrá la propiedad final de lo que se haga, que no es un tema baladí. A veces cosas que parecen muy sencillas desde fuera se complican enormemente una vez te metes a los detalles.

Aquí creo que quien debería estar aguijoneando todos los días a los representantes públicos es Alberto Losada, el presidente de la Protectora, porque es el que representa a la entidad más interesada en que esto no se eternice. Ya sé que tienen muchas cosas en el día a día y que la gestión diaria a veces va aplazando otros temas, pero si son tan importantes no debería pasar esto.

Además, hay un problema añadido: si en un plazo determinado (me parece que son seis meses, que vencerán en abril, si no me equivoco) no se dan pasos en la ejecución de la obra la licencia podría decaer y habría que volver a empezar con todo el proceso, lo que supondrían un nuevo retraso.

Esto quizá se podría solventar si con los 54.000 euros que les decía antes se empieza con la reforma de los caniles de cuarentena, con lo que “se comenzaría la obra”, pero no soluciona el problema de fondo: la terrible situación en que están los pobres animales invierno tras invierno y verano tras verano.

Parece que algo sí se mueve, y es una gran noticia, pero no es suficiente. ¿A qué esperan para trabajar en firme sobre esto?

jueves, 5 de febrero de 2026

Me llena de orgullo y satisfacción (¡gracias!)

El "Milagro" de San Vicente, uno de los eventos más vistosos de la Asociación Lugo Monumental
Foto: El Progreso

El martes fue la asamblea anual de la asociación Lugo Monumental y, tras su celebración, durante los próximos dos años tendré que seguir añadiendo la coletilla de “que tengo el honor de presidir”, ya que por unanimidad se me nombró nuevamente presidente. 

Soy el primero en desconfiar de esas unanimidades. Me suenan raras, porque es difícil que no haya absolutamente nadie que ni siquiera se abstenga. Bien es cierto que no había más candidaturas, con lo que parece sencillo ganar en esas condiciones, pero también que, quiero creer, si nadie más se presentó es porque la gente está razonablemente satisfecha de cómo se llevan las cosas, y si nadie se opuso o ni siquiera se abstuvo será por eso o, insisto, eso me gusta pensar.

Lugo Monumental es una asociación peculiar. No pide subvenciones a nadie por lo que su independencia es total, y todas y cada una de las decisiones que se toman son votadas en un grupo de mensajería móvil por los 165 socios que somos hoy día (que no está nada mal para una entidad de barrio como la nuestra), por lo que cuando se manda una nota de prensa o se toma una postura sobre cualquier asunto no mi opinión, ni siquiera la de la directiva, sino la del colectivo. No sé en cuántas asociaciones están ustedes, pero confío en que tengan ese nivel de participación y transparencia.

También es peculiar que sea yo quien la preside, hay que reconocerlo. Un funcionario llevando una asociación de empresarios es algo raro. La “excusa” para mi pertenencia es la modestísima editorial que mantengo desde que en 2017 editamos el libro del Verruga (que, para mi sorpresa, se sigue vendiendo diez años después del cierre del restaurante). Los socios no sólo aceptan esa situación, sino que se ve que les convence porque precisamente por la peculiar situación en que estoy la independencia del colectivo es aún mayor, puesto que no nos pueden hacer la puñeta atacando a “mi local” cuando pisamos algún callo.

No lo digo por decir. En su día ya pasó. Originalmente formé parte de Lugo Monumental en representación de la empresa familiar, el Restaurante Verruga, y como ya de aquella desde la asociación éramos críticos con todos (si piensan que sólo nos metemos con el Ayuntamiento recuerden que llevamos al juzgado a la Xunta de Galicia en su día… y por cierto ganamos) a alguno le sentó muy mal. Por ejemplo, el Ayuntamiento en aquella época editó una guía de restaurantes y, ¡oh casualidad!, el Verruga no figuraba en ella. Perdonen la inmodestia (ahora que está cerrado puedo decirlo con libertad) pero no era precisamente un local desconocido ni falto de prestigio como para que su ausencia de una guía de restaurantes no generase una sospecha de motivaciones… digamos… vengativas.

Pero volviendo al asunto, la Asociación seguirá con el rumbo actual un par de años más, y trabajando como hasta ahora por el casco histórico. Sobre esto siempre me llama la atención que haya quien nos critica por eso, cuando es lo normal en una entidad de barrio. “Es que sólo pensáis en el centro”… no es una acusación, es la constatación de que se cumple lo que ordenan los estatutos, ya que el ámbito de la asociación es el recinto amurallado. Lo contrario sería como pedir desde el Ayuntamiento de Lugo que se asfalte una calle en Betanzos.

Los principales asuntos para este año serán el futuro de la actual estación de autobuses y el grave problema que hay en el centro con la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones y los suelos que instalaron y que, a los pocos meses de su entrada en uso, ya se están rompiendo por todas partes. Pero por supuesto se seguirán manteniendo las actividades habituales como el Milagro de San Vicente o el Truco o Trato de Samaín, y las que vayan surgiendo a lo largo del año.

En fin, que seguimos en el tema un par de años así que, aunque siempre aclaro que este blog es mío y no de la Asociación, comprenderán que hable de temas de ésta, como es natural.

Gracias a todos los asociados por su generosidad y confianza. Intentaré estar a la altura.


miércoles, 4 de febrero de 2026

Hay gente muy cucú de la cabeza

Pocas imágenes resumen tan bien lo que se está haciendo con las redes sociales.

Tengo que reconocer mi sorpresa por la repercusión que tuvo el artículo de ayer. No me lo esperaba, la verdad. Ha revelado lo mejor de mucha gente y lo no tan bueno de otra, aunque esto último ya nos lo barruntábamos.

Dado que ha habido muchísimas personas que se han ofrecido a firmar la denuncia “a ciegas” creo que hay que matizar un poco el contenido que se le daría, si llega el caso, para que sepan dónde se meten y para eso lo suyo sería reunirse, aunque todavía no les puedo decir ni dónde ni cuándo porque, ojalá, a lo mejor ni siquiera se tiene que presentar. Cuando llegue el momento, si llega, veremos cómo hacer.

En primer lugar quiero aclararles de nuevo que la denuncia, como les dije ayer, sería a título particular. Ni soy parte de la directiva de la Protectora ni tengo nada que ver con ellos salvo ser socio de la entidad. No sería una iniciativa de la Protectora aunque, francamente, tampoco estaría de más que pongan un límite al puteo al que les están sometiendo. Entiendo que es un paso muy duro y que es difícil morder la mano que te alimenta, pero a veces hay que trazar una línea.

La denuncia, por lo tanto, sería principalmente por los incumplimientos de las normas sobre bienestar animal por parte de las administraciones responsables del tema, lo que viene siendo concretamente el Ayuntamiento de Lugo. No tengo la menor intención de ir contra la Protectora, a la que admiro y respeto profundamente (incluso a quienes no respetan a otros, que de todo hay) porque se encarga de lo que muchos nos resistimos a hacer por un motivo u otro: mancharse las manos y atender a los cientos de perros y gatos abandonados por esta absurda sociedad que estamos haciendo entre todos.

Lo que me choca profundamente es que un par de personas se han tomado este tema como una especie de “venganza” que no acabo de comprender. Son, según declaran ellas mismas, personas vinculadas a la lista alternativa que se presentó a las elecciones de la Protectora y que perdió por un único voto, y que si no ganó fue probablemente a causa de la misma agresividad y falta de “sentidiño” que mostraron ayer estos "apoyos" y que ahuyentó a votantes de la candidatura de Carla, que es una persona que seguro que habría hecho una gran labor y cuyo único pecado probablemente fue no marcar distancias con algunas personas.

Si tienes que mentir para argumentar algo no estás haciendo bien, y esta gente es a lo que se dedicaba, lo que me llevó a bloquearlas en redes sociales porque, qué quieren que les diga, no tengo la obligación de aguantar bobadas. 

La gente cada vez está más agresiva y lo mejor para la salud es el bloqueo. Hace ya tiempo que hago eso: cuando una persona no me aporta nada y sólo transmite cólera y falta de argumentos las plataformas nos permiten no tener que ser el objeto de sus frustraciones ni el receptáculo de la bilis de su odio. Se bloquea y listo. Mi lista ahora mismo es bastante larga, porque entre anónimos y chalados hay mucho que limpiar por ahí.

Ejemplo de persona bloqueada "porque no me da la razón"...

No se trata de “bloquear a quien no te da la razón”. Tengo mucha gente en Facebook que no me la da (sólo faltaría, también) pero que usa razonamientos, no coces, y de hecho pocas cosas me gustan más que los debates si se basan en argumentos. Si la cosa se tuerce antes me enredaba en horas de vueltas en círculos pero, en gran parte gracias a Marcos, llegué a la conclusión de que era una pérdida de tiempo porque no sabes si simplemente estás perdiendo el tiempo con alguien que no se ha tomado la medicación.

Así que ya saben, si alguien les molesta (me incluyo) no tienen porqué aguantar lo que no quieren. No se trata de querer silenciar a nadie, y jamás he pedido expulsiones de grupos como el tan popular “Eres de Lugo si…”. Cada uno que opine lo que quiera y como quiera. No tiene nada de malo, pero tampoco es obligatorio verlo. Igual que uno no ve películas de terror si no le gusta el género, o que no pisa una caca cuando la ve por la calle, hay cosas dañinas de las que es mejor prescindir.

martes, 3 de febrero de 2026

Se acabó el tiempo de andar con paños calientes

La Protectora está en un estado lamentable, mientras que los responsables de la competencia (el Ayuntamiento) les deben 300.000 euros y no mueven un dedo para avanzar en la necesaria reforma de las instalaciones. Pues se acabó el tiempo.
Foto: El Progreso

La Protectora está sin un duro, y quienes más lo sufren son los pobres animales que allí malviven porque la administración, esa encabezada por gente que se hace fotos con perritos en campaña electoral, les debe un montón de dinero que no les paga, vayan ustedes a saber el motivo.

La competencia sobre los animales abandonados recae en el Alcalde. No en el Ayuntamiento sino directa y personalmente en el Alcalde según el artículo 6.1 de la ley 4/2017, de 3 de octubre, de protección y bienestar de los animales de compañía en Galicia, que dice expresamente lo siguiente: “Se atribuye a las personas titulares de las alcaldías de los ayuntamientos de Galicia la responsabilidad superior en la defensa y protección de los animales incluidos en el ámbito de aplicación de la presente ley en su término municipal”.

A mayor abundamiento, la ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales dice en su artículo 22 que “Corresponderá a los ayuntamientos la recogida de animales extraviados y abandonados y su alojamiento en un centro de protección animal. Para ello deberán contar con un servicio de urgencia para la recogida y atención veterinaria de estos animales, disponible las veinticuatro horas del día. Esta gestión podrá realizarse directamente por los servicios municipales competentes o por entidades privadas, sin perjuicio de que, siempre que sea posible, se realice en colaboración con entidades de protección animal”.

Es decir, que la competencia es del Ayuntamiento y responsabilidad del Alcalde, que puede (y debe) colaborar con entidades de protección animal.

En Lugo llevan hablándonos de la reforma de la Protectora desde hace casi 20 años. Ya Orozco había anunciado el inicio de la actualización de unas instalaciones que dan vergüenza ajena (y propia), aunque después de muchos vaivenes la cosa sigue como estaba. No ayudó la ocurrencia de Lara Méndez de que había que sacar de allí la Protectora y llevarla al antiguo matadero, un disparate que apoyaba en supuestas ilegalidades de la ubicación actual que, ya ven qué cosas, resultaron no ser ciertas. Menos mal que Miguel Fernández, el actual titular de la Alcaldía, ha llevado el sentido común al discurso y ha apostado por dejar la Protectora donde está.

Pero más allá de esa declaración de intenciones, no han movido un dedo. Le deben a la Protectora 200.000 euros de la subvención de 2025, que no le han pagado, y la mitad de la de 2024, lo que suma alrededor de 300.000 euros que es una barbaridad. Para otras cosas sí hay dinero, pero qué quieren que les diga, quizás antes de meter la pasta en drones que no vuelan, Caldas que no caldean o edificios verdes que no son ecológicos (porque si no sirven para nada lo más correcto es no construirlos) sería lo suyo pagar lo que se debe para cumplir las competencias municipales.

Del acuerdo entre Diputación, Xunta de Galicia y Ayuntamiento de Lugo para financiar y construir las nuevas instalaciones no se supo más. Lo prometieron y juraron ante los santos evangelios de la prensa local, pero van pasando los meses (y el invierno) y no hay movimiento alguno. Las obras, por sentido común, deberían llevarse a cabo durante los meses de buen tiempo, pero para eso primero hay que firmar el convenio, asignar recursos, redactar el proyecto, aprobarlo… y eso lleva tiempo.

Los tiempos de la administración no son los de los demás mortales, y esta palabra viene al caso por los pobres animales que año tras año viven como pueden (mejor de lo esperable, gracias a la impagable labor de los voluntarios de la Protectora, que merecen un monumento) y mueren en unas instalaciones que dan asco.

Quizá sea necesaria una amenaza para que cierta gente mueva el culo, porque de lo contrario parece que nadie hace nada en esta ciudad, así que ahí va. Si de aquí al día 15 de febrero no se producen novedades sobre el convenio con la Protectora y no se pagan las deudas que se le deben yo, a título particular, me comprometo a presentar denuncias en todos los lugares donde crea que pueden servir de algo, incluyendo la Valedora do Pobo, la consellería competente y, por supuesto, la Fiscalía Provincial de Lugo.

No soy nadie, pero soy un ciudadano como cualquiera de ustedes y todos tenemos el derecho (e incluso la obligación) de movernos si quienes han de hacerlo permanecen impasibles. Si algún lector se anima a firmar las denuncias conmigo, estupendo. De lo contrario estoy dispuesto a presentarla yo solo.

Ya está bien.


NOTA: No me esperaba esta avalancha de llamadas y mensajes para unirse a las denuncias, así que si les parece bien, para poder contactar con los interesados quien quiera firmarla que me escriba al correo historiasdesdelugo@gmail.com y vamos viendo cómo hacer.

¡Muchas gracias!

lunes, 2 de febrero de 2026

Memoria de la climatología

La foto es de Julio del año pasado, no de estos días.
Foto: La Voz de Galicia

Uno nota el paso de los años cuando empieza a decir “cuando yo era pequeño”… y se da cuenta de que ha pasado más tiempo entre eso y la actualidad que entre la época recordada y, por ejemplo, la II Guerra Mundial.

Mi “cuando yo era pequeño” son los años 80. Nací en el 75 así que mis recuerdos claros comienzan a finales de esa década o principios de la siguiente, una época movidita en muchos sentidos pero que se me antoja como bastante estable en lo climatológico.

Hacía mucho más frío en Lugo que ahora. No eran raras las nevadas y recuerdo despertarme por la mañana y ver carámbanos de hielo en el exterior de la ventana de mi habitación, que nunca he vuelto a ver en la capital. También los veranos los recuerdo más largos (eso es normal, cuando eres pequeño el tiempo es eterno) y mucho más calurosos. No he mirado las tablas de temperaturas ni de humedad, porque no les hablo de datos sino de recuerdos y sensaciones.

Tengo memoria de ir al cole pisando nieve, parando por el camino a jugar con los amigos con los que compartíamos el recorrido hasta la Aneja, y de pasarlo de fábula en el patio con guerras de bolas. De aquella cuando había una de estas cosas no se suspendían las clases e incluso íbamos andando desde casa, sin que nadie nos llevase a la puerta en coche como si fuéramos Gremlins que no se pueden mojar.

En verano el calor era achicharrante. Sudábamos viendo a mediodía Falcon Crest esperando a que mis padres salieran de trabajar en el bar y nos íbamos a la aldea, donde había piscina. La hierba seca, los pinos crujiendo… son esas cosas que se te quedan y no se van.

Por eso cuando ahora nos quejamos de la mucha lluvia que está cayendo no es que no sea cierto, es que ya no estamos acostumbrados. Han pasado varios años con inviernos que parecían relativamente suaves, con frío (tampoco demasiado a lo que era esto) y agua moderada y claro, ya no recordamos estas trombas continuadas.

Teniendo perro es peor. Salir a los obligados paseos con Spock es una faena cuando sabes que te vas a calar hasta los huesos y que a la vuelta te toca pasarle la toalla a él (que le encanta) y cambiarte de ropa de arriba abajo, pero es lo que hay.

Galicia es lo que es gracias a la lluvia y al agua, así que podemos quejarnos del clima, claro que sí, pero sin pasarse porque es lo que nos hace ser nosotros para bien y para mal.

viernes, 30 de enero de 2026

El silogismo de María Reigosa

Grábales las caras. Las caras, Juan, las caras.

Se atribuye a Aristóteles la definición del silogismo como forma de razonamiento deductivo, por lo que si seguimos los dictados del sabio griego concluimos que María Reigosa entiende que el gobierno local de Lugo no se basa en el sentido común ni la defensa de la seguridad y el bienestar de las personas, lo que resulta preocupante.

En el pleno de ayer la concejala, ahora independiente, votó a favor de una propuesta del PP para mejorar los servicios de los vecinos de la calle Fermín Rivera. Sus otrora compañeros de gobierno no apoyaron la iniciativa, pero ella sí porque entiende que es necesario solventar los problemas de abastecimiento del barrio, que lleva sufriendo averías recurrentes de abastecimiento y corre un peligro de accidente por la caída de muros que requieren actuaciones de urgencia.

Si eso es cierto, y María es ingeniera y del tema algo sabe, lo que uno se pregunta no es por qué ella apoyó la propuesta, sino por qué los demás no lo hicieron. Reigosa ha decidido ser ajena a las siglas y votar en conciencia por lo que considera positivo, y si cumple con su palabra estará haciendo lo que juró al tomar posesión del cargo.

Deberían tomar nota los otros 24 concejales del Ayuntamiento, porque creo que los ciudadanos estamos hartos de que las propuestas se voten en función de las siglas de quien las lleva al Pleno y no de su necesidad o validez. La política, y más en la escala municipal, debería ser un lugar de encuentro para solucionar problemas, no una mera lucha de estrategias que lo último que tienen en cuenta es las necesidades de los vecinos.

Si todos votasen como María Reigosa, en conciencia, otro gallo nos cantaba.

Artículo publicado en El Progreso del 31 de enero de 2026

jueves, 29 de enero de 2026

El gas radón, un peligro a tener en cuenta en bajos, sótanos y semisótanos de Lugo

 

Dios me libre de ser alarmista, pero hay cosas que es importante mencionar, y una de ellas es el peligro que supone en nuestro municipio la incidencia del gas radón. Vamos por partes.

¿Qué es el gas radón?:

El radón es un gas radiactivo natural, incoloro, inodoro e insípido. Su peligro radica en que no es detectable en el día a día, pero si se acumula (cosa que ocurre en espacios cerrados) aumenta enormemente el riesgo de padecer cáncer de pulmón, siendo la segunda causa principal de esta enfermedad después del tabaquismo.

Lugo es una zona muy afectada por la composición de nuestro suelo, que filtra este gas a inmuebles ubicados en sótanos, plantas bajas o semisótanos. Por ello, el Consejo de Seguridad Nuclear ha incluido el municipio en la zona sensible para hacer mediciones.

¿Qué hay que hacer?

Es obligatorio medir el radón en centros de trabajo que se encuentren en bajos, sótanos o semisótanos de Lugo al ser una zona de riesgo. Es decir, en pisos altos no hay peligro así que no se asusten: no han de hacer mediciones en sus casas salvo que estén en un bajo.

Un centro de trabajo es aquel donde hay empleados por cuenta ajena. Esto quiere decir que los autónomos sin trabajadores no están obligados a hacer estas mediciones, pero es muy recomendable por su propia seguridad, ya que si son los que están en el local serán los afectados.

La mecánica es muy sencilla: se instalan unos detectores durante tres meses, que pasado ese plazo se recogen y analizan. Eso da unas mediciones que se incluyen en un informe. En función de lo que diga la medición hay que tomar una serie de medidas que pueden ser tan sencillas como aumentar la ventilación, o más drásticas, llegando a tener que hacer obras para incluir ventilación forzada.

Para llevar a cabo esas mediciones hay que contar con laboratorios especializados y aprobados por la administración. Una vez se tengan los resultados acreditados, la empresa tiene que hacer un informe recogiendo dichas mediciones y las acciones a llevar a cabo, en su caso.

Hay que instalar un mínimo de 2 detectores por local, y están exentas las estancias en que no haya personas más de 50 horas al año (por ejemplo, cuartos de baño o almacenes en que no se esté habitualmente).

La colocación de los medidores se ha de llevar a cabo en una determinada época del año. No se pueden poner en verano, así que la fecha límite para ponerlos es febrero. Después, tienen que estar tres meses instalados en el local y se retiran para comprobar las mediciones.

Si todo va bien y da niveles que están dentro de lo aceptable, la medición es válida durante 10 años. 

Este tema es importante y de hecho desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, hemos unido a unos cien establecimientos y así hemos logrado abaratar drásticamente los costes con una oferta conjunta. Tras analizar varios presupuestos, el elegido supone una reducción de costes tan llamativa que supone tan sólo un 30% de otras propuestas, con un ahorro de más de la mitad del coste.

Si ustedes viven o desarrollan una actividad en una planta baja les recomiendo que se tomen esto en serio. Si no es el caso, no se preocupen que no tienen nada que temer.

miércoles, 28 de enero de 2026

San Fernando se rompe por todas partes

 

No hace ni un año que el tráfico entra y sale por San Fernando y las losas que el Ayuntamiento puso en el suelo no sólo se rompen, sino que se hunden. En ocho meses aproximadamente han tenido que hacer reparaciones continuamente, y lo que falta, porque esto acaba de empezar.

La hipoteca que supone para los lucenses el disparatado plan de sucedáneo de peatonalización, en que los coches circulan, entran y salen sin control por donde les sale del tubo de escape, es una auténtica locura. Nos vamos a pasar años pagando losas nuevas porque no han sabido diseñar los carriles de circulación para presumir de una ausencia de vehículos que ni es real ni es posible en una ciudad con cuatro aparcamientos de uso público dentro de Murallas (Ánxel Fole, Vía Romana, Santo Domingo y Plaza del Ferrol).

¿Qué responsabilidades asumen los que hicieron esa mala planificación? Ninguna. Todo está bien, todo está en orden, todo se ha llevado a cabo con el aval de los informes técnicos y esas cosas tan bonitas que respaldan cualquier barbaridad que el político de turno quiera perpetrar. Y al ciudadano no le queda otra que pagar, pagar y pagar.

Ciudades vecinas como Ponferrada han establecido una Zona de Bajas Emisiones sin restringir el paso de ningún vehículo ya que, al igual que pasaba en Lugo antes de las obras y la nueva planificación del tráfico, ya cumplen los estándares legales exigidos.

Los días de mercado se cierran algunas calles del entorno de la plaza de abastos, pero se dejan otras para que la gente se acerque al centro a cargar sus mercancías y productos básicos. En fiestas, por horarios, vedan el acceso de coches a ciertas zonas para que los peatones disfruten de la calle para ellos solos, pero sin evitar que en otros momentos, en que no es necesario, puedan transitar los vehículos… ¡y sin romperse el suelo!

Sinceramente estoy convencido de que los lucenses todavía no son conscientes del problema que se ha generado y de los ingentes recursos que habrá que destinar para ir parcheando eternamente estas calles.

martes, 27 de enero de 2026

Mauri empieza a irse

Dimisiones, lamentables fallecimientos y peleas internas están marcando la evolución del ala socialista del gobierno de Lugo.

Mauricio Repetto deja la dedicación exclusiva en el Ayuntamiento y volverá a ejercer su profesión de psicólogo. Es un paso atrás que estaba cantado porque es plenamente consciente de que en mayo de 2027 se volverá a convertir en calabaza, ya que con el cristo que montó tras la trágica desaparición de Paula Alvarellos no creo que cuente con repetir en las listas socialistas.

Cuando Lara Méndez se fue al Parlamento de Galicia (después de tirarse años acusando a Candia de que Lugo era sólo un peldaño para ella, miren quién dejó todo y se marchó a otros pastos más verdes… aunque se han puesto parduzcos últimamente) la pugna por la alcaldía estaba entre el número dos (Miguel Fernández) y la número tres (Paula Alvarellos). Tras una lucha a brazo partido ganó la guerra Paula, lo que supuso una baja laboral de Miguel durante una larga temporada.

Técnicamente, para que Paula pudiera ser alcaldesa, Miguel tuvo que renunciar al cargo, porque la cosa va por orden de lista.

La cosa fue tirando hasta que falleció Paula, y entonces se abrieron las puertas del infierno: la cabeza de lista había dimitido, el número dos había renunciado, la número tres acababa de perecer… y el número cuatro es Mauricio, así que se vio de alcalde.

Sus esperanzas se truncaron porque Miguel Fernández no estaba dispuesto a renunciar otra vez. Repetto incluso llegó a ir a la secretaría del Ayuntamiento más de una vez a pedir que el secretario informase de que la renuncia que había presentado su compañero de partido era todavía efectiva, y se encontró con la negativa del garante de la legalidad municipal. Nones.

La renuncia de Miguel fue a un proceso concreto, el que hizo a Paula alcaldesa, pero no se podía entender que era una renuncia sin caducidad, por lo que en un nuevo proceso para elegir alcalde, él volvía a ser la primera opción y esta vez no iba a rechazar la oportunidad bajo ningún concepto.

Se montó las de Dios es Cristo, y por lo visto quien escoltó a Mauricio a la junta del PSOE en que se tomó la decisión fue el defenestrado José Tomé, que evitó que la cosa llegase a mayores.

Mauri hizo lo mismo que había hecho Miguel: se cogió la baja. Duró bastantes meses, y cuando regresó al Ayuntamiento no se encontró con la generosidad que Miguel sí había disfrutado. Ostracismo, incomodidad y mal rollo.

El resumen es que ahora el Alcalde cuenta con tan sólo dos concejales a tiempo completo de su confianza, Jorge Bustos y Ana González Abelleira. La tercera, Olga, se lleva con él a matar desde los tiempos en que ambos estaban en el colegio de enfermería, y el resto están a medio gas o, directamente, van por libre como el caso de María Reigosa.

Así tenemos el gobierno que tenemos, una jaula de grillos donde los cuchillos vuelan y la desconfianza es la tónica general.

Menudo panorama.

lunes, 26 de enero de 2026

La (discutible) utilidad de FITUR

Hasta de espaldas creo que todos reconocemos a la mayor parte del público asistente porque todos son "de casa". Así no se promociona nada.

Como es habitual, he de empezar recordándoles que este blog es mío, personalmente, y que lo que recojo en él es mi opinión particular, no de ninguna asociación a la que pueda pertenecer o incluso en la que tenga responsabilidades. Que cada palo aguante su vela.

Entrando en materia... ¿FITUR vale para algo? Sí, sin duda. De otra forma no tendría lógica que las empresas privadas llevasen sus puestos a la feria, porque ellas sí pagan sus montajes, no como la administración que tira de fondos de todos y le da igual ocho que ochenta. Lo privado suele ser el baremo de utilidad de este tipo de iniciativas.

Tal vez la pregunta correcta no es si FITUR vale para algo sino si lo que hacen nuestras administraciones en FITUR vale para algo. Ahí ya no veo tanta seguridad en la respuesta, y de hecho de inclinarse por una binaria, la mía sería “no”.

Cuando veo en la prensa las fotos de las presentaciones que se hacen desde el Ayuntamiento me llama la atención poderosamente que no sólo se pueden contar cuántas personas hay en el público, sino que podemos decir quiénes son, porque todos son de Lugo. Así poca promoción vamos a hacer.

Hay más señales. Hoy, por ejemplo, vienen sendos anuncios en El Progreso y La Voz de Galicia de un ayuntamiento cercano al nuestro que paga media página para comunicar que su puesto en FITUR fue muy bien acogido. Tanto, tanto, que nos lo hacen saber pagando dinero público para que nos enteremos.

El Ayuntamiento de Lugo tiene tanto que ofrecer que fuimos dos veces (una por partido gobernante). En una de las ocasiones se presumió de las salas turísticas que, o bien están cerradas porque hay ratas, o se caen en pedazos (literalmente). En la otra se “internacionalizó” el Arde Lucus, algo accesorio porque ya es Fiesta de Interés Turístico Internacional así que no parece que tenga mucho sentido poner el acento en ese aspecto.

La desastrosa organización municipal (en este caso el ala socialista), que avisó a las asociaciones tarde, mal y a rastras (marca de la casa) hizo que de las aproximadamente 1.000 almas que año tras año reviven el Lucus Augusti romano (y castreño, que nadie se me ofenda) acudieran a la cita… 14 personas (a los que, por cierto, hay que agradecer el esfuerzo, sobre todo en las condiciones en las que los llevan). A lo mejor influye que hayan programado el tema para dos días de semana, en que la gente tiene el vicio de trabajar para cubrir otras feas costumbres como pagar la hipoteca y llenar la nevera. Tampoco ayuda la, no muy buena, experiencia de años anteriores y mucho menos el lío del año pasado, del que yo creo que siguen sin baremar correctamente el daño causado a la moral conjunta de la fiesta.

Pero a lo que iba, FITUR claro que sirve de mucho, pero solamente si se enfoca como lo que deberían ser las ferias: una oportunidad de hacer contactos, de hablar con empresas del sector, de presentarles los atractivos de la ciudad… pero no llega con montar un sarao de media hora para hacerse fotos, hay que pelearse con otros muchos destinos e intentar cazar a lazo a la gente importante de las empresas que mueven a los turistas, y eso no se hace.

Hace ya muchos años vinieron al Verruga dos importantes jefes de dos enormes empresas turísticas nacionales. Estuvimos hablando un buen rato y cogimos confianza, así que llegó un momento en que uno de ellos me dijo con franqueza: “no te ofendas, pero el problema de Lugo es que el enfoque que se hace del turismo es de paletos”. No puso muy fácil el no ofenderme, pero a veces es necesario escuchar las cosas feas.

Me explicó que una empresa como las que tienen ellos no está para ayudar a las ciudades a promocionarse, sino para hacer caja (eso ya lo sospechábamos) y que Lugo tenía mucho que ofrecer, pero que lo hacía mal.

Por ejemplo, si queremos que a nuestra ciudad vengan congresos profesionales (que es una mina de oro) no vale con anunciar en prensa local las grandes ventajas de Lugo para eso. Hay que dar un paso más. Lo más básico, que no cumplimos, es tener una persona de contacto que tenga un listado de hoteles, restaurantes, salones de eventos y demás necesidades para ofrecerlo a la organización del congreso del que se trate. En definitiva, facilitarles la vida.

Pero eso no encaja con el objetivo último de los líderes políticos: vender la moto localmente. Lo de trabajar es secundario y tarda mucho en dar frutos, es mejor dar una imagen de “ya para ya”.

Lugo tiene la enorme suerte de no estar masificado. Quizá deberíamos enfocar nuestros esfuerzos hacia el turismo que es interesante para nosotros.

viernes, 23 de enero de 2026

Accesibilidad y polémica (en la piscina de Frigsa y la residencia de Las Gándaras)

A la izquierda una silla de acceso al agua para personas con dificultades de movilidad.
Las otras dos imágenes son el antes y el después de la reforma de la residencia de As Gándaras

Hace un par de días una amiga, Alexia, protestaba públicamente porque la piscina de Frigsa no tiene una silla elevadora para que ella, que va en silla de ruedas, pueda bañarse sin necesitar la ayuda de cuatro personas. El dispositivo que pide es tan sencillo como una silla anclada al borde de la piscina que le permite bajar al agua por sí misma, una de esas cosas que los que no vivimos su situación consideramos obvia pero que no lo es tanto.

Es habitual verla en piscinas públicas de lugares mucho más pequeños que Lugo y la propia Alexia pone como ejemplo la de Friol, que como es habitual da lecciones de buena gestión porque tiene un alcalde apasionado por su municipio y eso, quieran que no, se nota muchísimo porque ya no es un trabajo, es una obsesión.

En Lugo no le dan respuesta. El dispositivo cuesta unos 3.000 o 4.000 euros, lo que se gastan en caralladas varias, pero que resulta “inasumible” para un municipio con un presupuesto de más de 120 millones de euros. Acojonante.

La accesibilidad no es una opción, es una necesidad. Los que tengan la suerte de llegar a mayores probablemente tarde o temprano necesiten alguna ayuda, salvo casos como mi madre, que está más activa ahora que cuando trabajaba y sigue bailando en el gimnasio como si no hubiera un mañana, mi suegra, que a sus 90 años está mejor que yo, o nuestra amiga Toñi, que sospechamos que es titular de un pacto con el diablo. Pero a lo que iba, lo normal es que por h o por b alguna cosa nos haga falta a todos si llegamos a una edad avanzada.

En lugares como las residencias de mayores la cosa ya es un absoluto requisito, y aprovecho para enlazar con el tema de la polémica que se ha montado con la reforma de la residencia pública de Las Gándaras y la “supresión de habitaciones individuales”.

En primer lugar, es importante saber que la realidad es justo la contraria de la que nos venden. No sólo no se reducen habitaciones individuales, sino que aumentan. En las plantas de las que hablamos la residencia perderá 30 plazas, pasando de 150 a 120 (ahora veremos el motivo) pero las individuales pasan de 30 a 40, y las dobles bajan de 120 a 80. El edificio se tiene que reformar y se pierden habitaciones, pero todas dobles.

Entonces ¿por qué hay protestas? Pues porque se consideran individuales habitaciones que en realidad son dobles, y tiene su explicación. Las habitaciones en debate realmente son dobles, y lo que da cierta intimidad es un murete de separación entre las camas de los dos residentes, que comparten una pequeña salita y el baño. Es decir, que es cierto que hay una relativa privacidad por ese muro que separa las camas, pero sigue siendo una habitación doble.

En la nueva configuración ese muro desaparece. No porque no quepa donde está, sino porque es necesario rediseñar todo el espacio para cumplir con las normativas de accesibilidad y de incendios. “Pues entonces mejor que no lo toquen” dirá alguno… olvidando que nunca pasa nada hasta que pasa.

Recuerden que es un edificio de muchas alturas lleno de gente mayor. Si hay cualquier situación de riesgo (un incendio, que es lo que estamos pensando todos) imaginen la que se puede liar si los pasillos son más estrechos de lo debido y no caben camillas o sillas para desalojar con rapidez todas las plantas.

En cuanto a las habitaciones en sí, los baños que actualmente tienen tampoco cumplen la normativa, y en un centro de este tipo es prioritario que lo haga porque, aunque hablemos de personas autónomas, el término es relativo, porque se refiere a quienes se valen por sí mismos, pero no podemos olvidar que hablamos de gente mayor y que tienen ciertas necesidades de accesibilidad, como es natural.

Actualmente en cada planta hay diez habitaciones dobles con el murete del que hablábamos y tras la reforma se reducirán a ocho dobles, porque los espacios requeridos son mayores y la necesaria ampliación del pasillo se come un pedazo. Por su parte, hay seis individuales y cuatro dobles (sin murete) que se convertirán en ocho individuales, que se asignan con criterios de sentido común (la situación de cada persona influye en que pueda o no compartir habitación).

Esto hace que en cada planta se reduzcan seis plazas, y como hay cinco alturas para este uso la residencia perderá treinta en total. Convertir todas las habitaciones en individuales como se pide haría que se reduzcan todavía más plazas. ¿De verdad creen que es la mejor de las soluciones con la crisis que hay de capacidad en las residencias públicas?

Así que las preguntas se reducen a dos: ¿es opcional cumplir la normativa sobre accesibilidad y seguridad en una residencia pública? Obviamente no. ¿Reducimos aún más el número de plazas? Tampoco parece lo razonable.

Habrá que estudiar si, una vez hecha la reforma, se puede poner algún tipo de mampara fija entre las camas de las habitaciones dobles para dar más intimidad a los residentes, sustituyendo ese murete actual por una opción factible en la nueva configuración de las habitaciones, pero poco más se puede hacer.

Con esto no pretendo justificar nada, sólo explicar la situación real.

Bien es cierto que a lo mejor en vez de quemar 50 millones de euros en una estación intermodal que no valdrá para nada podrían haber reformado el antiguo sanatorio mental de Castro para construir allí una enorme residencia de mayores en que la gran mayoría disfrutarían de grandes espacios abiertos, en planta baja e incluso habitaciones con jardín privado. Está muy cerca del núcleo y quienes tengan buena movilidad pueden ir caminando, y con la enorme cantidad de plazas que habría allí no sería descabellado tener incluso un bus para ir al pueblo o para hacer excursiones (si lo tienen muchos hoteles, ya me dirán por qué no una gran residencia).

Las residencias de mayores tendrían que ser palacios. En lugar de gastar los dineros públicos en cuestiones secundarias se tendría que replantear dónde metemos los cuartos, y parece que atender a quienes se hacen mayores debiera ser una de las grandes prioridades.

No creo que sea pedir demasiado, es redefinir qué es lo importante.

jueves, 22 de enero de 2026

El Gobierno de Lugo incumple la normativa sobre los presupuestos (y aquí no pasa nada)

El gobierno local de Lugo cuenta con mayoría absoluta en el pleno, ya que suma los 13 votos de los dos partidos que, frente a los 12 del PP, les dan la libertad de aprobar lo que les venga en gana. Bueno, ahora está algo matizada con el asunto de María Reigosa, que va a votar siguiendo su conciencia con lo que es posible que cada pleno sea una caja de sorpresas si no presentan cosas razonables. María se ha erigido como “interventora” municipal por libre, un papel de árbitro al que aspiraba Ciudadanos hasta que, tras el descalabro de las elecciones del 2023, se fueron a su casa primero y algunos a las filas del PSOE después bajo contrato laboral.

Esa mayoría absoluta hace inexplicable que a día 22 de enero la ciudad no tenga aprobados sus presupuestos que, en el mejor de los casos, no podrán entrar en vigor hasta mediados de febrero, y eso si hacen todo bien, que no es lo habitual.

No es una cuestión menor, y aunque al común de los mortales no le preocupa demasiado este tema, quizá debería. Ya sé que estamos acostumbrados a que las administraciones incumplan alegremente sus propios plazos sin consecuencias aparentes, pero las hay.

El gobierno de Lugo ya incumple sistemáticamente muchas de sus obligaciones legales. El ejemplo más claro probablemente sea el tema del pago de facturas con reparo de legalidad por parte de la intervención (la de verdad), que se levantan con una alegría pasmosa y siempre por áreas (el Alcalde, Miguel Fernández, levanta las de los suyos y se ausenta periódicamente para que el alcalde accidental, Rubén Arroxo, haga lo propio con las del BNG). Pero la ausencia de presupuestos hace que sea más espinoso iniciar proyectos nuevos o cumplir con obligaciones, e incluso podría poner en peligro inversiones como las subvenciones europeas… aunque, francamente, a veces tampoco pasaría nada por perderlas visto cómo y en qué se gastan.

Pero a lo que iba al principio. ¿Qué explicación hay para que no se aprueben los presupuestos antes de finalizar el año como hace todo el mundo? ¿Peleas internas? ¿Pereza? ¿Falta de interés?

El gobierno aduce que el accidente ferroviario del domingo por la noche impuso un luto oficial que le impidió reunir al Consejo Económico y Social, un paso previo obligatorio antes de llevar los presupuestos a Junta de Gobierno y después al Pleno. Podría colar, si no fuera porque el accidente fue en la noche del 18 al 19 de enero, y a esas alturas el presupuesto ya tendría que llevar tres semanas aprobado.

¿Estamos ante un uso torticero y repugnante de una desgracia? Sin duda. Poner de excusa el accidente es una bajeza moral, porque no es cierto. Puede explicar por qué no se tramitó todo esta semana, pero nada más, así que usarlo como comodín es una vergüenza total y absoluta.

Lugo no tiene presupuestos porque no los tramitaron como debieran según la normativa, así que se está incumpliendo la ley. El artículo 168 y siguientes del Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, dicen claramente que es el Alcalde quien tiene que presentarlos al Pleno, con toda la documentación exigida (incluido el informe de Intervención) antes del 15 de octubre de cada año.

Tras la aprobación inicial por el Pleno, se publican en el BOP y se abre un plazo de 15 días para que cualquier interesado los revise y presente reclamaciones. Si no hay ninguna se aprueban automáticamente y si las hay el Pleno tiene otro mes para revisarlas y votarlas.

Dice el 169.3: “La aprobación definitiva del presupuesto general por el Pleno de la corporación habrá de realizarse antes del día 31 de diciembre del año anterior al del ejercicio en que deba aplicarse”. No lo pone como opción, sino como obligación.

La chapuza continuada en que la ciudad de Lugo está instalada hace que ni siquiera con esa “mayoría absoluta” (más o menos) que tienen les permita cumplir con sus obligaciones.

Pero, ¿qué más da? Nadie se fija en esos detalles… No somos una ciudad que se tome esas cosas de forma seria y por eso nuestros gestores tampoco.

Mientras haya dinero para chocolatadas…

miércoles, 21 de enero de 2026

Caos en el gobierno de Lugo


Querido y amable lector:

El artículo de hoy es un extracto del de ayer, ya que además de servir de bitácora, este blog hace una función relevante para mí, que es recoger las publicaciones de artículos que algunos medios han tenido a bien reproducir.

Mi comentario de ayer sobre la situación del gobierno local con el problema que tienen con María Reigosa (problema que tiene el gobierno, no la ciudad, curiosamente, ya que a lo mejor logramos mejorar la gestión con una persona crítica dentro del núcleo de poder) les gustó a los redactores de La Voz de Galicia y me pidieron un resumen para publicar en la web y en papel. Reconozco que me ha gustado que creo que es la primera vez que en un medio me han reconocido el título de Politólogo que, a pesar de su degradación pública, sigue siendo algo que a veces ya ni yo mismo recuerdo que soy.

En definitiva, esto es la explicación de por qué la entrada de hoy es la repetición de lo que leyeron ayer, pero más corto.

¿Y si lo puedes hacer más corto por qué lo haces más largo?, se preguntará el avispado lector. En primer lugar porque soy de párrafo largo y de matiz, pero sobre todo porque como me enseñó un amigo periodista, es más difícil y lleva más tiempo hacer un artículo breve que uno largo, lo que se resume en el adagio: "Lo siento, señor director, pero no me ha dado tiempo a hacerlo más corto".

Gracias por su paciencia

Simpatizo con María Reigosa. Creo que es una persona seria y trabajadora en el sitio equivocado: un gobierno acostumbrado a la chapuza, a ir tirando.

Al llegar se encontró con unas obligaciones sin herramientas, presupuesto, ni el apoyo necesario. Dejó el área a los pocos meses. Sonó a «o lo hago bien o no lo hago». Su alma de ingeniera chirrió cuando se vio obligada a votar una trangallada de obra en A Milagrosa, que de hecho se han visto obligados a rectificar para incluir el saneamiento. Ahora ha pedido la baja como socialista.

No creo que esa petición ayude a mejorar la relación y para el alcalde es un problemón. De sus concejales tiene tres a medio gas, con otros dos se lleva a matar (aunque mantengan las formas en público) y eso reduce su equipo de confianza a él mismo y dos ediles. Intentó paliarlo contratando a Olga Louzao como jefa de gabinete, pero fue mal recibido por mucha gente del PSOE que no entendió que se pague a quien llevaba una década poniéndolos a caldo. Por ahora tampoco ha logrado mejorar la gestión municipal.

Pero esto no da las esperanzas a la oposición. Dudo muchísimo que María firme una moción de censura, que tampoco le han propuesto. De producirse no creo que viniera de ella. Hay otras personas a las que en unos meses les darán la patada y pueden querer morir matando.

Entre esto y lo de Tomé, el PSOE de Lugo está en descomposición. Intentan disimular con anuncios disparatados o atacando a la Xunta y a Elena Candia, diciendo que está aquí de paso, un comodín que a Lara Méndez le funcionó muy bien hasta que ella misma fue la que huyó al Parlamento de Galicia.

Mientras, Lugo va a trancas y barrancas. El sufrido ciudadano ve que se gastan millones en la bobada del centro del vino en la vieja fábrica de la luz mientras las aceras se deterioran, el MIHL se cae en pedazos, las losas del centro se rompen, el carril bici se despinta… y la ciudad se degrada día a día.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 21 de enero de 2026