martes, 11 de junio de 2013

Compuestos y sin torques

Don Álvaro Gil, a la izquierda en la foto
Los herederos de Don Álvaro Gil (creo que en Lugo el Don lo tiene más que ganado) han ganado el enésimo juicio para recuperar sus piezas que, ya ven, son las principales del Museo Provincial de Lugo. Esto nos deja a todos sin los torques de oro, el carnero alado y algunos cuadros.

Pero a pesar del duro golpe no puedo evitar tener que dar la razón inicialmente a los familiares, teniendo como única fuente de información lo que viene hoy en la prensa. Repasemos su versión, que está apoyada documentalmente.

La historia del conflicto empieza en 1999. Los herederos de Don Álvaro Gil envían una carta al entonces Presidente de la Diputación, Cacharro Pardo, pidiéndoles tres cosas que, aparentemente, son de sentido común. La primera es que cambien los contratos del depósito para ponerlos a nombre de la hija y nietos de Don Álvaro (sus herederos); la segunda que se contrate un seguro para cubrir las piezas; la tercera, que se les devuelvan unos cuadros que estaban también en depósito y que no estaban expuestos.

Ninguna de las tres cuestiones fue respondida por Cacharro, pero tampoco por Besteiro en los años que lleva de Presidente. Por supuesto, BNG y PSOE culpan al anterior presidente de dejar una “herencia envenenada” (curioso, Rajoy tiene que cerrar el pico porque “ya ha pasado un año y medio” pero otros pueden seguir apoyándose en esa excusa seis años después). Ante el silencio los legítimos propietarios fueron al juzgado y acabó la cosa como hoy vemos.

Ni diálogo, ni negociación, ni perrito que les ladre. Han optado por la vía de la justicia para marear la perdiz durante década y media y convocado a reuniones estériles a las personas a las que luego se negaban a responder por escrito, no sea que metamos la pata como, de todas formas, hicieron.

El craso error de Cacharro y Besteiro ha sido encabronar a quienes ostentan la propiedad de una de las piedras angulares del Museo Provincial de Lugo. Es una obviedad que ahora va a ser muy complicado que acepten dejar en nuestra ciudad lo que han tenido que pedir en los juzgados durante tres lustros. También habría que revisar esa política de las administraciones de que, perdiendo juicio tras juicio, se lleve todo a las más altas instancias para ver si hay suerte y el particular no puede pagar el recurso.

Lugo se ha equivocado en este tema. Y digo Lugo porque dos gobiernos de diferente signo se han pronunciado del mismo modo y se han equivocado de la misma manera. Han ofendido e insultado a quienes tienen la sartén por el mango, y aunque sólo sea por egoísmo, por intentar retener las piezas en Lugo, deberían haber estado un poquito más abiertos al diálogo.

Cómo será la cosa que la familia ahora da por cerrado la comunicación verbal porque no se fían, y probablemente hacen bien.

Carlos López, portavoz de la familia, se deja ver enfadado, dolido y están dispuestos a llevarse la colección a Santiago o Pontevedra (ellos residen en Madrid) por no hacer un feo a Galicia. Pero a los lucenses nos van a hacer la puñeta porque nuestros representantes en la Diputación no han estado a la altura y no han sabido obrar con un mínimo de tacto. Y no puedo culpar a la familia.

Hace tres o cuatro años fui al Museo Provincial a ofrecerles el depósito de un cuadro. Se trata de un retrato enorme que el pintor lucense López Guntín hizo de mi abuela Emilia. Vale, ya sé que no son Las Meninas, pero es un afamado pintor de nuestra ciudad y el cuadro no es ninguna tontería.

Si les soy sincero no me pareció demasiado amable el trato que recibí ya que poco menos que nos dijeron que “o lo regaláis o no nos interesa”. Tal vez el efecto de lo que ha pasado con la familia de Don Álvaro Gil tenga algo que ver, pero digo yo que será mejor tener algo prestado que no tenerlo. Como comprenderán es muy difícil regalar un cuadro familiar (o un tesoro en el caso de la familia Gil) sin quedarse la posibilidad de recuperarlo. Anda que no hay donaciones de ese tipo en todo el mundo y no pasa nada.

¿Hay solución llegado este punto? Lo dudo mucho. Para empezar porque habría que empezar por pedir unas disculpas que nadie va a asumir ("la culpa es de Cacharro", dirán unos, "sólo querían dinero" dirán otros) y mientras tanto Lugo, compuesto y sin torques.

Eso sí, sólo voy a pedir un favor: que nadie se atreva a decirme que "la Cultura es nuestra prioridad" porque han puesto un millón y medio de euros sobre la mesa para una empresa de fútbol y no han querido pagar un seguro para proteger el mayor tesoro que hay, por poco tiempo, en el Museo Provincial de Lugo. Han pagado una fortuna por una exposición temporal con una mesa llena de unto (es en serio) o una pecera con unas pirañas, pero se resisten a soltar un euro para mantener aquí una parte de nuestro patrimonio histórico... Hechos son amores y no buenas razones.

lunes, 10 de junio de 2013

Utilidad en lo vacío

El feísmo es cosa de todos. Desde tirar un papel al suelo en la calle por no molestarse en buscar una papelera (y no me vale el “es que hay pocas”, que para eso tenemos bolsillos y educación) hasta los extremos más graves de tener el galpón de ladrillo eternamente, todos podemos colaborar en que nuestra ciudad no sea un escenario de película post-apocalíptica tipo “Mad Max”.

El viernes de la pasada semana lanzamos desde Lugo Monumental, la asociación que actualmente tengo el honor de presidir, la idea de conveniar con propietarios de bajos vacíos para utilizar sus escaparates como vallas publicitarias.

La iniciativa tiene varias ventajas. La primera es obvia: evitar una imagen de deterioro en las calles y en barrios enteros de la ciudad, que es lo primero que transmite una tienda cerrada, un local abandonado. La segunda es promocionar los atractivos de nuestra ciudad, provincia e incluso de toda la comunidad o de España entera, ¡el cielo es el límite! La tercera es lograr para los propietarios una rentabilidad que, por mínima que sea, les permita obtener unos nimios ingresos que les animen a participar en la iniciativa.

Nada es nuevo bajo el sol, y no nos podemos arrogar la paternidad de esto, ya que se viene haciendo en los centros comerciales desde que existen. Muchas veces no se trata de ser original, sino de copiar lo que funciona y adaptarlo a las necesidades de un lugar diferente, y de eso trata nuestra iniciativa. También les aclararé que la foto que pongo de ejemplo es para que se hagan una idea, pero el tema es hacer eso... pero menos hortera.

Imaginen que locales vacíos ponen a disposición sus escaparates, con lo que además lograrían evitar esa sensación de “abandonado” que, en mi opinión, repelen a un posible interesado en el alquiler o compra del lugar. Convertirían un sitio cuya visión, como mínimo, es poco agradable en algo que llame la atención.

Anuncios de la playa de las Catedrales, del cañón del Sil, del remodelado Puente Romano, una foto detallada de los techos remozados de la Catedral de Lugo, incluso, por qué no, una sección dedicada a convocatorias de actividades, conciertos y demás… Los centros comerciales suelen publicitarse a sí mismos en esas lonas que ponen cuando tienen locales “disponibles” (es la forma de decir “vacío” sin que suene excesivamente triste) pero nuestra idea es un poco más generosa que eso, publicitamos Lugo, la ciudad, nuestra provincia, toda Galicia y lo que haga falta.

Habrá que estudiar el tema de los costes y la financiación, pero oigan, así de primeras ¿no les parece buena idea?

viernes, 7 de junio de 2013

Tampoco fue la cosa para tanto

Como ya nos conocemos, seguro que alguno piensa, al ver el título del artículo, que les voy a hablar de otra cosa, pero uno es verso libre incluso para eso, así que no sean mal pensados que no van los tiros por ahí. Les hablo de Aznárez y su desvío aéreo para que los pasajeros vieran la Muralla de Lugo y la petición de que se le nombre “hijo adoptivo” de la ciudad.

En este puñetero país no tenemos sentido de la medida y pasamos de apuntar al norte a hacerlo al sur en cuestión de segundos. O ignoramos olímpicamente a alguien, o lo ensalzamos hasta el cielo, o lo hacemos descender al séptimo círculo del infierno descrito por Dante. Hay una obsesión enfermiza por convertir a personas en ángeles o demonios, en la encarnación del bien o del mal… y la mayoría de las veces hablamos de personas normales, con sus virtudes y sus defectos.

No quiero restar ni un ápice a la importancia de lo que hizo este piloto, que promocionó Lugo casi tanto como el Pokemon, el Campeón o el Carioca, pero sin juzgados, policías ni detenidos de por medio. Creo que hacía años que no salíamos en el telediario si no era por una imputación al alcalde de la ciudad. Pero oigan, tampoco nos pasemos.

Un hijo adoptivo de la ciudad se hace por cosas un poquito más relevantes que los 15 minutos de gloria de Warhol. Hay cosas que, aunque les parezca mentira, son más importantes que salir en los telediarios en las noticias “curiosas”.

Medalla de oro al trabajo
Además, tampoco conocemos a este señor, vaya usted a saber. Insisto, no tengo nada contra él, no lo conozco de nada y la única referencia suya que tengo es la de un amigo que coincidió en vuelos comandados por este hombre y que me habló maravillosamente de su cultura y lo bien que lo pasaron en el viaje. Pero eso es un mérito para que el ministerio correspondiente te otorgue la medalla al trabajo, no para que nuestro ayuntamiento te eleve a los altares de hijo adoptivo. Que luego pasa cualquier cosa y andamos retirando medallas como locos y quedamos fatal, y si no miren las de los banqueros o las que acumuló Franco en su día.

Me parece mucho más proporcional la propuesta de Orozco, de invitarlo a venir al Arde Lucus, o incluso si quieren que venga a dar el pregón de las fiestas de San Froilán, que creo que sería mucho más adecuado. Es importante que un pregonero demuestre cierta afinidad al lugar y, si encima es un tipo culto, ya ni les cuento lo bien que nos viene.

Así que, insisto, tampoco fue la cosa para tanto, así que no nos volvamos locos. Un aplauso, me parece correcto, que la ciudad esté orgullosa de lo sucedido, pues vale, pero que nuestra hambre de héroes no nos haga beber arena en el desierto.

jueves, 6 de junio de 2013

Hoy toca manifestación

Ahora sí. El ocho de enero publiqué en este blog un artículo sobre la manifestación que unos días más tarde se iba a producir frente al congreso del Partido Popular de Lugo para reclamar servicios para el HULA. Mucha gente entendió mal el artículo (y yo pensaba que era clarito escribiendo) porque le parecía que era una forma de poner "peros" a la reclamación, pero no era así, y sigue colgado ahí para que cualquiera compruebe que apoyo la reivindicación desde el primer momento. Les decía, resumidamente, que no compartía el foro de la protesta (aunque sí el fondo) ya que entiendo que las cosas se reclaman a las administraciones, no a los partidos. Lo primero es ciudadanía, lo segundo es ir con la gorra en la mano a ver a Don Fulano, a ver si te pone el punto de luz.

HULA. Foto de El Progreso
Pero esta vez la organización ha hecho las cosas mejor. La manifestación parte hoy a las 20:30 horas de Sanidad, en la calle Montevideo, y tras un brevísimo recorrido (que preveo saturado y que imagino que cubrirá simultáneamente inicio y fin de la manifestación) llegará al multiusos de la Xunta en la Ronda de la Muralla. Ese sí es el lugar adecuado para reclamar. Somos ciudadanos, y como tales podemos pedir y exigir frente a la administración que pagamos todos los meses con nuestras retenciones e impuestos.

¿Hay un pero? Sí, aunque esta vez me lo voy a callar, cosa rara en mí. Voy a dar un voto de confianza, no a la ciudadanía, que esa casi siempre lo tiene, sino a la organización. Formo parte del foro Abre la Muralla, que es el germen de la Asociación del mismo nombre que organiza, junto a otras entidades, la protesta, y en el Facebook hemos discutido largo y tendido sobre un montón de temas, también sobre éste aunque hubo una fuerte discusión sobre el tema de dónde hacer la manifestación. Siempre he dado la razón a los promotores sobre el fondo del asunto, y hoy se la vuelvo a dar: Lugo no sólo merece esos servicios, sino que los necesita.

Si después se intenta utilizar el éxito, espero que rotundo, de la manifestación para dar lugar a un partido político o algo por el estilo ya será otro cantar, pero en lo que se refiere al día de hoy creo que es fundamental que los lucenses demos un paso adelante unidos para reclamar unos servicios que se nos han prometido y que, además, literalmente hacen que nos juguemos la vida, sobre todo en el caso de la hemodinámica.

Me permito, desde aquí, hacer una recomendación a la organización, aunque sé que mayoritariamente son conscientes de la importancia de que esto no se desmadre: cuidado con los radicalismos. Una cosa es una reivindicación popular para reclamar algo y otra una caza de brujas. Los eslóganes de protesta son una cosa, los cartelones y las caricaturas insultantes otra. Quienes participamos en Abre la Muralla sabemos perfectamente de qué les estoy hablando.

Sólo me queda un fleco sobre este tema: ¿se puede ser afiliado, militante, simpatizante o lo que sea del PP e ir a la manifestación? La respuesta es obvia: Sí. Hay una línea muy fina que separa la concentración ciudadana de utilización política de la misma, eso ya lo vimos con el Nunca máis, el No a la guerra y tantas otras manifestaciones que respondían a un sentir de la mayoría de los ciudadanos y que acabaron siendo usados como trampolín político. Mucha gente de la que acudió a esos llamamientos hoy carga tintas contra sus organizadores, pero no contra la causa que utilizaron como excusa para embaucarlos. ¿Hoy volverían a manifestarse? Probablemente sí, aunque quizás de otra manera.

Sala de hemodinámica
De hecho, me sorprende mucho que el PP de Lugo no se una a la reivindicación. ¿Para eso hay que ser más de Lugo que del PP? Probablemente sí, pero es que eso no es malo. Además para tener que optar entre las dos cosas primero hay que dar por sentado que esto es contra un partido, y, aunque las intenciones ocultas de algunos pueden ser esas, no tiene por qué ser así.

Les voy a poner un par de ejemplos que creo bastante obvios: Paco Vázquez era ante todo coruñés, y creo que nadie lo duda. Si se tenía que enfrentar a administraciones dirigidas por su propio partido por su ciudad lo hacía, y le fue de maravilla porque cumplía dos requisitos fundamentales: tener razón y poner por encima de todo a La Coruña (en su caso es “La” se pongan como se pongan). En Lugo también tuvimos un caso así, que dio un puñetazo sobre la mesa cuando hubo que darlo.

La Xunta equivocó su reacción ante la primera manifestación, anunciando otra vez un servicio para antes del verano que ahora se pospone hasta fin de año… por el momento. Si hubieran salido y dicho “verán, tienen razón, y vamos a hacerlo en cuanto podamos. Lo prometimos pero no sabíamos de aquella que las cosas se iban a poner tan negras, pero no nos olvidamos y les iremos informando según vayamos aclarando las cosas” quizás mi reacción sería diferente. Pero no, salieron un par de días antes de la convocatoria para anunciar algo que no es cierto, y ese es un sapo difícil de tragar. No les pido milagros, pero al menos que no anuncien a lo loco las cosas para “tranquilizar” a la gente, porque es peor.

En breve se publicará en el DOG la licitación de hemodinámica, probablemente entre esta semana y la que viene, pero eso no es lo que se dijo, se prometió su entrada en funcionamiento. También está en marcha el concurso para lo de las carísimas máquinas de radioterapia, sólo que se ha paralizado por el tema del déficit por parte de Hacienda. No es que la Xunta no quiera poner estos servicios, o que haya oscuros intereses, es que la situación está como está y no hay un duro, pero aun así la reivindicación es justa y lícita.

Y si alguien entiende que lo que hoy escribo es ir contra el PP, lo siento mucho, pero no es así. Es luchar por mi ciudad, y sólo pongo a mi familia por encima de Lugo. Lo demás, ni loco.

miércoles, 5 de junio de 2013

¡Que vuelva Aznárez!

El comandante Ángel Aznárez es el piloto de Iberia que el otro día desvió su vuelo para enseñarles a los pasajeros la Muralla romana de Lugo. No es la primera vez que nuestra ciudad sube a los cielos, y ya en los años 90 una de las promociones que se llevaron a cabo por el entonces alcalde de la ciudad, Joaquín García Díez, puso el nombre de Lugo a un avión en aquella campaña que culminó con la declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad.

Aznárez, por lo que se ve, se ha distinguido además durante años por ser uno de esos pilotos que te amenizan el viaje y que, como en tiempos de Petete “El libro gordo te enseña, el libro gordo entretiene, y yo te digo contento, hasta la clase que viene”. Nos cuentan que este hombre se explaya habitualmente contando anécdotas históricas de las ciudades y lugares que sobrevuelan, y que es habitual que llame la atención de los pasajeros sobre sitios emblemáticos como ahora ha pasado con Lugo. Ha hecho más por el turismo en Lugo con un acto tan sencillo que muchas de esas campañas que nos cuestan tanto dinero o las visitas turísticas al cementerio de nuestra ciudad, que yo sigo sin ver claras.

Ese es uno de los grandes problemas de Lugo, que desde que llegó nuestro actual alcalde se reduce todo a dar golpes de talonario para hacer campañas que atraigan turistas a la ciudad. No les digo que no funcione, pero lo hacen muchísimo menos de lo que deberían y, por otra parte, nos cuestan un Congo. A veces no se trata de dilapidar sino de utilizar la imaginación y la creatividad, que no siempre tienen que ceñir a soltar dinero a “servicios externos”.

Antes un concejal o un alcalde era un tipo con ganas de hacer algo por su ciudad. Gente con iniciativa, con empuje, que se arremangaba y hacía directamente casi todo salvo lo que se refiere a la parte administrativa, donde descansaba sobre los funcionarios municipales. Pero de unos años a esta parte (y no creo que esto pase sólo en Lugo) los concejales gobernantes se creen una especie de “altos directivos” que tienen que ir de traje y corbata, viajar en coche oficial (es un decir, que en Lugo son poco habituales estos vehículos) y subcontratarlo todo para no despeinarse. No se trata de eso.

Yo soy el primero en dar importancia al papel de los representantes de los lucenses en el ayuntamiento, no me entiendan mal, pero deberían tener otro perfil. No se trataría tanto de profesionales de la política como de “vecinos inquietos” que quieran hacer cosas por Lugo.

Les voy a poner un ejemplo de actualidad. Se va a peatonalizar Quiroga Ballesteros, y se encarga a los servicios técnicos municipales toda la planificación técnica de los desvíos de cableados y tuberías subterráneos, que es lo complicado. Pero se les veda el poder decidir dónde se ponen los bancos y las farolas en superficie. Si se reservara el concejal de turno esa parte, porque es la bonita, aún tendría algo de sentido pero no se hace eso sino que se contrata por un montón de dinero a una empresa externa para darle un “repasito estético” a la zona. No lo veo, la verdad. Lo lógico sería que el concejal se reuniera con los funcionarios de ingeniería y entre todos le dieran unas pinceladas al tema, o incluso que se convocara un concurso de ideas entre la población, que les recuerdo que en Lugo hay mucha gente con suficiente cabeza para poner cinco bancos y cuatro farolas.

Ni Aznárez cobró un euro por lo que hizo (aunque no estaría mal un reconocimiento por parte de la Corporación) ni muchas de las actividades a llevar a cabo deberían tener un coste elevado, pero el gran problema es la “externalización” del sentido común. Así tenemos los presupuestos, temblando.

martes, 4 de junio de 2013

Tartas y euros

Uno de los síntomas más básicos de la inteligencia es ser consciente de que no se sabe todo, o de que si a uno se le ocurre una obviedad que le parece buena idea es probable que no sea el primero en haberlo pensado. Esto nos lleva a pensar que los concejales de O Valadouro de algunos grupos no son inteligentes, o que si lo son no aplican sus neuronas a la hora de pisar suelo municipal. Creen haber descubierto la fórmula de la piedra filosofal, y va a ser que no.

Como de costumbre, les pongo en antecedentes: Los grupos de la oposición en ese ayuntamiento (a saber, PSOE, BNG e independientes de la zona) se han unido para desbancar al alcalde, que tiene cinco concejales frente a los seis del resto. Hasta aquí nada que decir, entra dentro de las normas de la democracia que seis son más que cinco y que pueden acordar una moción de censura si consideran que es lo mejor para el pueblo. Otro tema es que sea un reparto indecente del poder, pero allá ellos y sus votantes.

Pero no es ese el problema, sino que hayan metido una cláusula económica en el acuerdo, por la que si se rompiera el pacto tendrían que indemnizarse unos a otros (entiendo que el que rompa el pacto a los demás) por un total de 100.000 euros, que no están mal. A lo mejor por eso se llama "Valle de Oro"-"Valadouro" el pueblo, porque el tema siempre va por ahí.

Hay que decir que esa cláusula jamás se podría aplicar, ya que en mi modesta opinión de jurista en ciernes (si uno no se da importancia, ¿quién se la va a dar?) es nula de pleno derecho. No por el principio de que un concejal no está sujeto a mandato imperativo, que eso la Constitución sólo lo dice para los diputados y senadores, sino por puro sentido común. Un concejal lo es en representación de su pueblo y no puede ligarse de esa manera con un acuerdo civil, económico, para las futuras votaciones.

El hecho de firmar ese acuerdo se puede considerar igual de “papel mojado” que un programa electoral. No hay contrato alguno que pueda vincular a alguien en un cargo representativo de cara al futuro, e incluso las “multas” que se pone a diputados u otros “castigos internos” son más bien un tirón de orejas de voluntario cumplimiento, ya que de lo contrario los plenos serían meros mercados, y ya les llega bien sin meter dinero de por medio.

El verdadero poder de los partidos para retener los votos de sus cargos no es el de un contrato firmado previamente. Si así fuera, hace años que los imprimirían al por mayor. No funciona así. Si se retiene su dedo para que pulse el botón deseado es más bien con la zanahoria de las siguientes convocatorias electorales. “Si no eres bueno, no te presentamos”, viene a ser el pacto.

Ya sé que no mola, que es algo que suena a satánico, pero tiene una virtud: quien se presenta a las elecciones con el sistema actual es un partido, y para bien o para mal lo que el elector juzga es a ese partido, a su programa electoral (aunque luego no se cumpla) o la imagen que tiene como colectivo. No es un sistema que a mí me enamore, y si pudiera hacerlo lo cambiaría, pero tampoco se crean que las listas abiertas son la panacea.

Los concejales de O Valadouro se han pasado de listos. Si creían que habían descubierto la pólvora les tengo que dar la triste noticia de que se les han mojado los petardos, porque ese documento tiene la misma validez que un apretón de manos en el mundo de la política de hoy día, es decir, ninguna. Y mejor que sea así porque es lo que nos faltaba, que se pusiera precio en euros a los pactos. Por si fuera poco el descarado reparto de la tarta que ya se hace.

lunes, 3 de junio de 2013

El nuevo tren a Madrid

Tras años y más años protestando porque la única forma de ir a Madrid en tren era dormir en el carísimo coche cama o llevarse un dolor de cuello como complemento a un largo y duro viaje sentado en un asiento de los no reclinables, por fin hay otra opción. Desde ayer circula entre Lugo y Madrid un tren diurno, un convoy que une nuestra ciudad con la capital del reino permitiéndonos admirar paisajes.

El día de su inauguración utilizaron este servicio Lugo-Madrid… ¡5 viajeros! No es que sea precisamente un nicho de negocio como la cosa no mejore un poco más, pero tampoco nos volvamos locos que puede que el problema es que la gente aún no se haya enterado. Ahora toca promocionar, y desde aquí este pequeño granito de arena.

El ALVIA en Lugo - Foto de La Voz de Galicia
Espero que ALSA no se me enfade, pero entiendan que para los lucenses creo que es fundamental tener un buen servicio de tren que nos una con el resto del mundo, y aunque los horarios que han puesto no me parece que sean la gran maravilla, al menos tienen sus virtudes. Ahora les cuento.

El tren para ir de Lugo a Madrid sale a las 11 de la mañana y llega a la capital a las 17:45. No hay que ser físico teórico para saber que eso supone que el tren tarda 6 horas y 45 minutos, que es bastante si se compara con el coche. El ALSA hace el mismo recorrido en cinco horas a siete dependiendo de cuál cojas, y el que tarda menos es el SUPRA que cuesta un ojo de la cara. Para volver RENFE ha puesto un horario por el que sales de Chamartín a las 12:20 y llegas a Lugo a las siete de la tarde.

Personalmente yo habría puesto un horario un poco más madrugador. Creo que te interesa más salir a las 8 de la mañana de Lugo y llegar a Madrid para comer, a las 14:45 y volver o más pronto o más tarde repitiendo la operación: salir a las 15:20 y llegar a Lugo a las 22:00 podría estar mejor porque te permite aprovechar la mañana en Madrid.

Pero la gran virtud del tren diurno, el Alvia que se ha puesto tras tantos años de lucha, es que te permite enlazar con otros trenes. Ahora se puede ir a Sevilla, Valencia, Córdoba, Málaga, Cuenca, Alicante… en el mismo día, sin tener que hacer noche en Madrid como si el viaje tuviera lugar en el siglo XIX.

Por si esto fuera poco, han puesto un precio del billete reducido promocional, para darle bombo al asunto imagino, y la ida y vuelta sale en 32,30 €, que te lo gastas en gasolina para llegar poco más lejos de Benavente a la ida. Es un precio estupendo, al menos mientras dure la cosa.

Les voy a poner un caso práctico. Este verano tengo pensado bajar a Torremolinos, que me hace ilusión volver a pasear por la Carihuela y comer pescaditos en Casa Juan, un restaurante al que íbamos cuando era pequeño. Tengo pensado parar de camino tres días en Sevilla, ya de paso. Bajar en tren desde Lugo a Sevilla en el mismo día ya es posible, saliendo de Lugo a las 11 de la mañana y llegando a la ciudad que tiene un color especial a las 20:30. Es decir, que cómodamente en tren nos podemos plantar en nueve horas y media frente a la Torre del Oro. Y encima vas en tren, sin conducir y con la tranquilidad de poder levantarte y andar por los vagones. Precio del recorrido hasta Sevilla (sólo ida, que a la vuelta volvería desde Málaga): 38,80 €. Uno se plantea dejar el coche en casa.

No puedo dejar de dar un último apunte al tema haciendo un homenaje a quien ha luchado como un jabato durante mucho tiempo por la existencia de este tren. Joaquín García Díez, que es de los últimos bastiones que le quedan al Congreso para ser un sitio digno, estuvo persiguiendo a este tren durante muchos, muchísimos años. Quizás por haber mamado el tema ferroviario desde muy pequeño es consciente de la importancia de este transporte para nuestra ciudad, a pesar de que muchas veces se vio casi solo en su pelea. Por fin lo ha conseguido. No es la primera gran cosa que consigue Lugo gracias a su “teima”. Gracias, Joaquín.