lunes, 28 de julio de 2014

El peor estreno de la A8

La A8 ha protagonizado este fin de semana la actualidad por culpa del accidente múltiple que se vivió en su trazado, curiosamente en el último tramo abierto. Es una autovía rara de narices, y eso se nota en esa zona donde la mucha altura, unida a las habituales nieblas de la zona, hacen que sea una combinación poco recomendable.

Accidente en la A8 - Foto de La Voz de Galicia
Hablo de memoria así que puede que meta la pata. Recuerdo que había problemas “técnicos” en el diseño del trazado de este tramo en la época de José Blanco al frente del ministerio de Fomento. Sé que al menos esa fue la excusa que retrasó la puesta en funcionamiento del tramo desde 2011, fecha en que se juraba y perjuraba que entraría en servicio, y que desde el primer momento hubo críticas, por lo que se ve acertadas, a ese trazado.

No quiero echar la culpa a nadie de lo que pasó el otro día por varios motivos. El más importante de todos es que no tengo información suficiente para saber qué pasó más allá de que la niebla causó el desastre, pero no es el único. Otro es que creo firmemente que los accidentes ocurren, ya sean con causas predecibles y evitables como fortuitas. Aquí influye notablemente que exista un vídeo del choque de algún vehículo (creo que todos hemos visto el del camión que cocha con otro) y ya se sabe que somos una sociedad de consumo multimedia con lo que lo que entra por el ojo entra mejor.

La autovía está muy bien señalizada. Hay tramos (no estoy seguro de si éste lo es) que te obligan a ir a 100 kms/hora y qué quieren que les diga, a la vista de lo ocurrido habrá que hacer caso. También hay unos vientos muy fuertes en alguna parte de esa autovía, e incluso ves que ésta está flanqueada por enormes aerogeneradores que son un elemento que no se puso ahí para decorar precisamente.

¿Que el trazado es malo? No se lo voy a discutir porque tampoco lo sé. El sentido común dice que si la autovía fuera más baja, más protegida por la propia montaña, quizás habría menos vientos y menos nieblas, pero no tengo ni idea porque a veces los hechos insisten tozudamente en violar la lógica de primera vista.

Desde luego que los que vamos a la costa de vez en cuando, y Foz se ha puesto a 50 minutos gracias a la A8, conocemos ese tramo y lo vemos con cierta desconfianza. En algún momento alguna racha de viento traidor ha amenazado con desviarnos de nuestro rumbo y nos ha obligado a bajar de velocidad.

Quizás la niebla intensa de esa zona obligará a señalizar mucho mejor la autovía. Quizás habrá que reducir la velocidad máxima en momentos de poca visibilidad con carteles luminosos que se adapten a la climatología, porque que te obliguen a ir a 80 en una autovía con un sol radiante también es un poco ridículo. Hay formas de hacer las cosas, y aunque no es fácil corregir un error de diseño tampoco es imposible. A ello.

1 comentario:

  1. Es bueno recordar que a parte de un buen trazado y señalización, el sentido común y seguir las normas de circulación y sus señales, es uno de los puntos más importante para intentar evitar accidentes. Señales que se modifiquen según las inclemencias del tiempo no son necesarias, ya existe la doble señal de límite de velocidad en caso de lluvia o niebla. El problema es que muchas veces no se hace caso a estas señales, se conduce a la misma velocidad con lluvia, y aunque con niebla es más común ir más despacio, en ambos casos no se aumenta la distancia de seguridad. Con lluvia la distancia de frenado es bastante mayor, y con niebla también, incluso más, ya que el firme está húmedo pero no ha corrido agua que limpié el polvo del asfalto. Hay que señalizar correctamente, si, pero no sirve de nada si no se cumple con dichas señales y con las normas de circulación.

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