miércoles, 10 de febrero de 2016

¿Desaparecerá UPyD como partido?

Firma de Rosa Díez en el
libro de visitas de la Domus del Mitreo
Hay veces que la política te pone en un brete bastante difícil de explicarte a ti mismo. A los demás ya ni les cuento. A mí me pasa algo así con UPyD, un partido con el que estoy de acuerdo solo tangencialmente en unas pocas cosas, pero cuya gente en general me cae bien.

Ahora se enfrentan a la desaparición. Rosa Díez y otros líderes históricos y no tan históricos se han dado de baja y defienden la disolución como partido político, lo cual es chocante ya que ella fue quien lo fundó. Suena un poco a “sin mí no sois nada” pero dicho con cierta dosis de cariño, suponemos.

Conocí a Rosa Díez uno de los días que estuvo de campaña en Lugo de la mano de mi amiga Ana Argiz. Me pareció una persona enérgica y sincera, simpática y abierta, imagen que me casaba poco con la que transmite por televisión, donde parece más “coco”. Es dura, sí, pero eso no es malo porque en un mundo en que estás luchando por los ideales en los que crees a veces te enfrentas a enormes desafíos que no son molinos, sino auténticos gigantes.

Tampoco es que nos hiciéramos íntimos, pero estuvimos tomando unos vinos por el centro, concretamente en la terraza del Verruga, y la verdad es que hubo bastante fluidez en la conversación. Buena impresión, insisto.

Sin embargo, a pesar de esa simpatía que me despertó, no comprendo bien el movimiento que acaba de hacer. Si se quiere marchar me parece correcto, es una decisión personal, pero pedir públicamente la disolución de su partido no lo acabo de ver lógico.

UPyD presentando la denuncia contra Rato - Foto El País
Supongo que estará dolida con los españoles, y tiene algo de razón. Es llamativo que toda esa marea de gente que asegura que los medios de comunicación nos manipulan para votar lo que les da la gana, y que la corrupción es el principal problema de un país que se está demostrando podrido hasta el tuétano, haya marginado de una manera tan radical a quienes han puesto su dinero para llevar a los tribunales a parte de esos presuntos chorizos. No olvidemos que incluso llegaron a endeudarse y recurrir a tácticas como el “crowdfunding” para poder pagar las acciones judiciales.

Sin embargo los españoles dieron la espalda a UPyD en las urnas y optaron por opciones más clásicas como PSOE o IU en la izquierda o por Ciudadanos por la derecha. Me cuesta creer que alguien de ese partido haya elegido la papeleta del PP y por eso lo dejo fuera de la ecuación, aunque hay mucho despistado por el mundo.

UPyD se enfrenta ahora a su desaparición o a su reconversión en una asociación. Quizás esto último pueda parecer un disparate pero no creo que sea tan absurdo si no tiene medios para mantenerse como partido político. Irse a “vivir” a la sociedad civil, y dar el coñazo desde allí a quienes tienen que dárselo, tal y como hacen Manos Limpias u otras organizaciones, no es nada indigno, nada malo. Por supuesto pierde un poco el “poder” que le otorga estar en las instituciones, pero total, para las que les quedan tampoco es que sea un gran sacrificio.

Personalmente lo siento por este partido con cuya ideología no me identifico pero en el que hay gente a la que quiero y que sé que hace las cosas por convicción. No se merecen este castigo y lo han tenido.

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