lunes, 16 de enero de 2017

Casi un millón de euros por mandato a los grupos municipales... ¿para qué?


La metedura de pata de Lugonovo con la presentación de sus cuentas, que reflejan cuestiones que están fuera de la legislación, pone sobre la mesa nuevamente un asunto de mucho mayor calado: los dineros públicos que se dan a los grupos municipales. Empecemos por ver las cifras, que hay que buscar con lupa porque en el apartado de “transparencia” de la web municipal se les ha debido de olvidar ponerlo. Es un dato que Google nos ofrece pero buscando bastante. Cosas que pasan.

En Lugo, además de las dedicaciones exclusivas de los concejales que las disfrutan (eso sí está en la página), las indemnizaciones y los sueldos del personal de apoyo, los grupos municipales reciben un dinero mensual para sus cositas, que no sabemos muy bien qué son. Varía según el número de concejales porque hay un fijo de 1.200 euros para cada grupo y, a mayores, 500 euros más para el grupo por cada miembro que tenga. Esto hace que el más numeroso, el PP, ingrese cada mes 5.700 euros y ACE “solamente” 1.700 euros mensuales. Entre los seis grupos suponen 19.700 euros al mes, o 236.400 euros al año, que es una pasta (por ejemplo la playa fluvial se ha presupuestado en 250.000 euros para que comparen), y eso sin contar, insisto, con las dedicaciones exclusivas, que entonces la cifra sube a los 772.571 euros al año.



La gran pregunta es: ¿para qué se usa todo ese dinero? Parece que nadie lo puede explicar muy bien, porque la legislación es sorprendentemente vaga en esto. Tanto la Ley de Bases de Régimen Local, como el Reglamento Orgánico de Funcionamiento de Lugo (por cierto, no enlazado en el apartado de transparencia municipal) hablan de requisitos bastante poco concretos, como que no se puede contratar personal al servicio de la corporación ni comprar bienes “que puedan constituir activos fijos de carácter patrimonial”.

Es llamativo que si se supone que el Ayuntamiento ya otorga retribuciones a los concejales así como locales, personal y medios materiales a los grupos políticos, se destine un montante tan alto a “subvencionar” a los grupos. ¿Se tratará de una forma de financiar a los partidos? Probablemente esa es la cuestión que habría que tratar, porque la respuesta parece evidente: sí.

La Ley Orgánica que regula la financiación de los partidos incluye las asignaciones de grupos municipales como fuente de ingresos, lo cual crea un disparate jurídico en que el Ayuntamiento entrega un dinero a un grupo municipal, que se supone que es para la actuación corporativa de dichos concejales, y éstos lo remiten a su partido matriz, lo que hace que realmente nuestros impuestos estén nutriendo de forma como mínimo discutible a partidos políticos, que ya reciben ayudas directas de otras fuentes.

Lugonovo recogía en sus cuentas partidas destinadas a hacer campaña electoral para En Marea, lo que entiendo que no debería ser legal porque ese dinero se supone que tendría que ser destinado a actividades del grupo, y encima cuando han querido corregir la metedura de pata han empeorado las cosas porque parece que se meten a inmobiliaria, ya que alquilan un local y lo subarriendan al partido político. Una chapuza para intentar explicar unos números que no casan con las normas que los regulan o con la decencia que pretendían inculcar.

Pero la cafrada contable de Lugonovo, siendo importante, no es lo que más me preocupa, sino el oscurantismo relativo a estas cuentas. ¿Por qué no podemos saber los lucenses a qué se destina nuestro dinero? ¿Cómo puede ser que la Reina de Inglaterra haga públicas las cuentas y que los británicos puedan conocer el gasto en papel higiénico del Castillo de Windsor y yo no tenga ni idea de en qué se invierte el millón de euros que damos a los grupos alegremente en el mandato?

Ningún partido se ha molestado en poner sus cuentas sobre la mesa salvo Lugonovo, y para uno que lo hace ya ven, mete la pata. ¿Tan difícil es gestionar ese dinero y dar cuentas a los patronos, que somos todos? Si han comprado un portátil o una cámara de fotos me parece lógico, pero creo complejo que nos expliquen en qué han metido tantísimo dinero sin ponerse colorados.

No me entiendan mal, no pretendo ser populista con este asunto. Creo que los representantes públicos tienen que estar bien pagados y que hay gastos de difícil justificación que deben tenerse en cuenta. Un concejal está relativamente obligado a invitar a tomar un café a un ciudadano con el que se reúna para tratar algún tema (aunque algunos invitamos también de vez en cuando, no seamos ratas) y hay cuestiones de muy complicado reflejo contable, pero eso no puede sumar 500 euros por concejal más 1200 para cada grupo, se han pasado siete pueblos. Eso da para demasiados cafés.

Hay más números que repasar. Personal asignado a los grupos, indemnizaciones por asistencia a plenos y reuniones previas… Sobre el personal de confianza recuerden que yo fui uno de ellos, así que tampoco tendría mucha lógica criticarlo, seamos honrados. No se trata tanto de un gasto concreto u otro sino del montante total. ¿De verdad necesitamos gastarnos un millón de euros anual en los grupos municipales? Me parece excesivo, y más si ni siquiera sabemos en qué se lo gastan.

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