jueves, 20 de junio de 2013

El centro se queda sin hoguera de San Juan

Aveces a uno le cuesta creer que desde una administración se pueda ser tan sumamente… ¿arbitrario? ¿absurdo?... Les cuento…

Hoy he recibido un email del Ayuntamiento de Lugo en que me informan de que se nos deniega el permiso solicitado por la Asociación Lugo Monumental para hacer una hoguera de San Juan dentro de murallas. Han leído bien.

Hoguera de San Juan en Oviedo, por ejemplo...
No es que se me diga que el lugar propuesto (la plaza de Santa María) no es adecuado, a pesar de que consultamos con los bomberos la forma de no estropear la piedra o dejar marcas, sino que en todo el entorno amurallado se dice que no procede hacer una hoguera. O lo que es lo mismo, se deja a un barrio entero sin hogueras porque les sale de las narices, a pesar de que, por ejemplo, en el Arde Lucus hubo enormes cocinas de carbón en el centro y pequeñas hogueras, pero como eran "castrexas" no pasa nada.

En la solicitud habíamos indicado expresamente que se trababa de una hoguera de reducido tamaño, tampoco es que vayamos a imitar las Fallas de Valencia que, por cierto, se reparten por todo el casco histórico de esa ciudad.

Es la segunda vez que el Ayuntamiento de Lugo pone piedras a la iniciativa privada para hacer un acto de convocatoria pública en forma de fiesta. La primera fue cuando pedimos permiso para recuperar la fiesta de San Vicente, haciendo manar vino de la fuente del mismo nombre, ubicada en la Plaza del Campo. En esa ocasión ni siquiera se dignaron a responder a nuestra solicitud. Habrá que insistir para el año que viene.

Uno, de naturaleza cada vez más desconfiada, se pregunta cómo puede ser que el Ayuntamiento de Lugo no apoye una fiesta que después hace llegar a los guías turísticos como algo propio de la ciudad. Los guías, con la exageración que les caracteriza, cuando visitan la Plaza del Campo dicen que la fuente mana vino tres veces al año: Arde Lucus, San Froilán y San Vicente… y se quedan tan anchos. Pues miren, ahora ni en San Vicente porque el Ayuntamiento parece ser que o no quiere o no le parece lo bastante interesante como para dignarse en contestar.

Lo normal es que la administración ayude a que estas cosas salgan adelante, no que pongan piedras en el camino, y mucho menos que frontalmente se opongan, cuando encima hablamos de actividades que no tienen por qué costarle un euro al erario público.

¿Habrá motivos diferentes de los expuestos? Quizás, no me extrañaría. No gusta que las asociaciones que son críticas con la labor de la administración (de todas las administraciones) convoquen gente y levanten la cabeza. Mejor las asociaciones que hacen la pelota al Alcalde y dan ruedas de prensa de la mano cada dos días para que se vea lo buenos que son.

miércoles, 19 de junio de 2013

Las (falsas) cifras del Arde Lucus

A veces me asusta ser medio brujo y ver el futuro. No se trata de nada sobrenatural, que yo sepa. De tener un superpoder preferiría volar, como casi todo el mundo, o teletransportarme para no tener que perder horas viajando… A ver, que creo que me estoy desviando ligeramente del tema… 

El pasado año les contaba que tras las cifras oficiales de visitantes al Arde Lucus en unos años empezaríamos a escuchar cosas cada vez más absurdas por el simple hecho de que un político no puede reconocer en público que una edición de la fiesta ha tenido menos afluencia que el año anterior salvo que cante mucho como pasó en 2012. Cuando digo un político me refiero a un mal político, no a los que deberíamos tener. 

En el año 2010 nos dijeron que habían venido 460.000 personas (que ya es afinar) y que habían gastado 10 millones de euros. En 2011 supuestamente nos cayeron 500.000 turistas que gastaron 12,5 millones de euros. En 2012 no dijeron la cifra económica, aunque sí los visitantes: 450.000… Este año son otra vez 500.000 pero han gastado sólo 7,5 millones de euros. La crisis, ya se sabe, que hace a la gente comer de bocata y dormir en el coche. 

Para que nadie me acuse de cosas raras, como intentar torpedear la fiesta, les diré que estoy absolutamente convencido de que este año hubo más gente en el Arde Lucus que en 2012, entre otras cosas porque al no coincidir con la noche de San Juan los que el pasado año emigraron a otros lugares donde las hogueras tienen más raigambre se quedaron en nuestra ciudad. 

Pero eso es una cosa y otra son las cifras que maneja el ayuntamiento, o que dice manejar, que no es lo mismo. 500.000 personas, medio millón de personas, son muchas personas de nuestro Señor, y, permítanme la osadía, francamente no sólo no me lo creo sino que me cuesta muchísimo entender que alguien se lo pueda tragar. Y más la prensa, que da la cifra alegremente sin cuestionarla en absoluto. 

Para empezar en el programa de actos se presumía de que había más de 200. Una simple división nos dice que si hay 500.000 visitantes y 100.000 lucenses, tocamos a 3000 personas por acto… y eso si nadie va a más de uno… Pues una de dos, o el 90% de los visitantes no vieron nada o la cifra es imposible, porque salvo en el circo, donde sí hubo esa gente o más, no me irán a decir que hubo esa cantidad de gente en cada una de las 200 actividades… Si cada persona hubiera ido a cuatro convocatorias hablaríamos ya de 12.000 personas por cada espectáculo. En el que estuve yo se veía menos gente desde el escenario. 

Pero vayamos a la intendencia. En Lugo se supone que hay unas 600 plazas hoteleras (según decían estos días en prensa)… Pongamos, en plan exageración, que hay cien veces más de las que decían, 60.000 plazas (lo cual es imposible, claro)… ¿Han visto ustedes 440.000 turistas tirados por la calle durmiendo en sacos? Sacando a los manteros, que esa es otra, yo no he visto dormir al raso más que a alguno que se pasó con la fiesta y no llegó a su casa a recogerse. 

También sería una cuestión a plantear saber dónde ha comido toda esa gente. Obviamente en un sitio barato si han gastado sólo 15 euros al día (observen: desayuno, comida, cena y pernoctación, además de cafés, cañas, o lo que sea, por ese precio… Lugo es un chollo…). Para que comparen les diré que en el primer Comilonum que se hizo alrededor de la Muralla de Lugo, hubo, si mal no recuerdo, unas 5000 personas… y miren lo que ocupaban. Ahora multipliquen por cien. 

Por otra parte, ¿en qué ha venido esa gente a Lugo? Descartado mi sueño de volar o del teletransporte, supongo que el común de los mortales sólo va andando a Santiago y preferiblemente en Año Santo, así que eso nos deja tren, bus y vehículos particulares. Ni el sueño más húmedo de Renfe haría que en un tren, dos, o los que sean hayan venido a Lugo medio millón de personas. Se calcula que los nazis usaron 1.600 trenes con 50 vagones cada uno, en que hacinaban a 50 personas por vagón. Eso nos da 4 millones de personas transportadas por ese medio. Hagan cuentas y vean si pasaron 200 trenes con 2500 pasajeros cada uno para traer a la barbaridad de gente que dijo el Ayuntamiento. 

Tampoco en los ALSA, por mucho descuento que hicieran. Hay, en el mejor de los días, 11 autobuses de Madrid a Lugo. Suponiendo que todos vinieran completos y calculando 60 personas por bus (y eso que los Supra tienen mucha menos capacidad) nos da 660 personas diarias desde Madrid. Pongamos, siendo generosos, que hay ese nivel de conexiones con otras ciudades, y que se cubren todos los buses desde 20 puntos de origen… Nos salen 13.200 personas que han venido en autobús de línea. Aunque contáramos con que vinieran los tres días del Arde Lucus en ese medio (lo cual no se lo cree ni el más tonto de los tontos) salen 39.600 personas. ¿Y los otros 460.400? ¿Han venido en coche? 

Pues calculemos los coches. A cuatro personas por vehículo si se juntan para no contaminar ni gastar mucho en gasolina (aunque no sé por qué ahorran tanto, si por 15 euros de media apañaron la estancia y la comida), nos salen 125.000 vehículos. Y luego nos quejamos de que en Lugo no hay donde aparcar. Si se han podido esconder semejante salvajada de coches sin que nadie se haya percatado… es que esto es un solar, y grande. Para que se hagan a la idea todos los aeropuertos de España juntos tienen 160.000 plazas de aparcamiento en total. Todos juntos, insisto. 

¿Siguen creyéndose las cifras que nos da el Ayuntamiento? Me encantaría sentarme con ellos y preguntarles de dónde han sacado semejante chorrada, en qué basan sus cálculos, porque a menos que utilicen la máquina de contar gente que usan los sindicatos en las manifestaciones, no me salen las cuentas. 

Lo que realmente me gustaría es que no se rieran de nosotros. El Arde Lucus es un gran éxito de esta ciudad, no hace falta exagerar para quedar bien. Lo malo es que tras varios años mintiendo es difícil echarse atrás.

martes, 18 de junio de 2013

La catedral de la cultura

Hoy me he venido a Santiago a hacer unos exámenes de cursos de la EGAP, un día les hablo de ellos porque son la cosa más absurda e inútil que he visto en mi vida. Pero no les voy a contar eso ahora, que prefiero terminar la experiencia para valorarla en todo su esplendor. 

Les voy a hablar de la Ciudad de la Cultura, desde donde estoy escribiendo esto. Ya les había contado algo en otra ocasión que estuve por aquí pero había venido como visitante, no como usuario "normal" de la biblioteca.

Ahora mismo tengo la sensación de estar en una catedral, sólo que totalmente blanca y lamentablemente vacía. Me refiero tanto a libros (ahora estoy en la biblioteca) como a personas. Lo primero es cuestión de tiempo ya que desde la aparición de los ebook no habrá quien se quiera deshacer de un montón de papel que tiene en casa y que no mira casi nunca a pesar del romanticismo de la imprenta. Cada día somos más prácticos en esas cosas y no sé yo lo que aguantarán los libros en las casas, sacando los que sean ediciones especiales o dignos de conservación. 

En cuanto a lo segundo, hay que decir que este lugar es cómodo… desde que llegas a él. Porque subir hasta aquí desde la ciudad andando es un calvario, y desplazarse en coche ya sabemos que no es algo que emocione a la mayoría. Una vez que llegas, tienes que recorrer un larguísimo recorrido (absurdo por demás) desde el aparcamiento hasta la entrada del complejo. Cuando consigues llegar a la biblioteca es mejor que no te hayas olvidado nada porque da pereza volver atrás. 

También dentro las dimensiones de todo son titánicas. Enormes espacios, techos altísimos, para albergar una excepcional biblioteca (hablo de las instalaciones) que, todo hay que decirlo, es un espectáculo en sí misma. No tengo ni idea de lo que se gastarán aquí en calefacción, supongo que mucho pero el efecto es impresionante. 

Me llama la atención que los mismos que critican la Ciudad de la Cultura suelen ser los mismos que dicen que las bibliotecas tienen que ser palacios. Ésta lo es. Otra cosa es que un palacio sea práctico, que normalmente no lo son. Están pensados para impresionar, para impactar al visitante, más que para ser un hogar para sus moradores. Aquí pasa algo similar con los libros, que son los residentes en esta superestructura que, en mi opinión, no busca tanto la comodidad o la facilidad de uso como dar un mensaje: Galicia apuesta por la cultura a lo grande. 

¿Es esto un despilfarro? Obviamente la respuesta a día de hoy es que sí. Incluso cuando se proyectó esto era una especie de “haiga” como el nuevo puente del Miño (“blanco, refulgiendo sobre el río…”) o los aeropuertos que han salido en toda España como setas. Pero al menos la intención parece noble: un super centro cultural, un canto a la esperanza puesto en el papel, las artes y la investigación bibliográfica… Si en algún sitio tiene eso sentido es en Santiago de Compostela, aunque quizás habría estado bien vincular esto a la Universidad para darle más “chicha”. 

Lo sé, les he hablado bien y mal de estas instalaciones. Si les soy sincero no sé qué pensar. Las veo desproporcionadas pero… las veo también más que dignas para lo que es la cultura. Quizás se hayan pasado seis pueblos, no les digo que no, y me habría gustado que antes de meter aquí tropecientos millones Lugo, por poner un ejemplo, tuviera auditorio, pero aún así tengo que reconocer que me embarga un sentimiento ilógico de orgullo cuando veo que esto es mío, tan mío como de todos ustedes. 

Y a mí me gustan los libros.

lunes, 17 de junio de 2013

¡Viva la guardia pretoriana!

Acabó el Arde Lucus, el magnífico Arde Lucus, hasta el año que viene. Esta fiesta para mi ha cobrado especial interés desde el año pasado, gracias a la creación del Senado donde he encontrado un grupo de amigos en lugar de una mera actividad más de la fiesta.

Este año, con la ayuda de Achádego Teatro, hicimos dos representaciones de sesiones del Senado que creo que han sido divertidas, y eso se nota porque desde el escenario (bueno, eran las escaleras de la plaza de España, pero escenario es al fin y al cabo) te fijas en que la gente se va o no se va durante la representación. No se fue nadie. Bravo por los compañeros senadores.

Pero quiero hablarles de otro grupo, la guardia pretoriana. Verán, en esta edición del Arde Lucus contamos con un grupo recién creado que se convirtieron en nuestra escolta durante la fiesta. La guardia pretoriana está formada por un nutrido grupo de uniformados con un pesado casco, lanza, escudo, coraza… que nos llevaron de un sitio a otro bajo el atronador sonido de los tambores. El espectáculo está servido cuando te lo ponen tan fácil, y una parte importantísima de la exitosa imagen que este año dimos como Senado se la debemos sin duda alguna a los pretorianos.

Más allá de la anécdota, de la caracterización (si digo “disfraz” me pasan a cuchillo), quiero que reflexionen ustedes sobre el mérito de esta gente. ¿Saben lo que es ponerse esa tonelada de equipo y desfilar bajo un sol abrasador (o lluvia, que este año hemos tenido de todo) durante tres días? Porque además se lo toman realmente en serio, gastando suelas y marcando el paso como si fueran la guardia mora.

Y encima cuando cuelgan el casco son una gente simpática a rabiar. Podría parecer que lo lógico fuera que con el cansancio estuvieran de poco humor, pero nada más lejos. Son buena gente, en el sentido más amplio del término, y cuando se relajan son de ese tipo de personas que te pasan una caña y no se quedan con la suya hasta que todos están servidos. Sí, ya lo sé, se llama educación, pero encima lo hacen con gracia.

No tengo ni idea de cómo se seleccionaba a la guardia pretoriana en tiempos del imperio romano, pero les puedo asegurar que es muy difícil que dieran con un grupo mejor para proteger a sus dirigentes. En Lucus Augusti tenemos el lujo de poder contar con ellos y espero que siga siendo así durante muchos, muchos años.

Hoy se me hará raro ir a trabajar sin escolta ni nada. A lo bueno se acostumbra uno enseguida.

viernes, 14 de junio de 2013

Arde Lucus MMXIII

Un año más vuelve la fiesta romana de Lugo, el Arde Lucus, que recibió su nombre una noche de San Juan de hace ya más de diez años. Puede parecer mucho tiempo, pero teniendo en cuenta que se ha convertido en una fiesta de referencia en Galicia, y me atrevería a decir que incluso más allá de nuestra región, ha sido un éxito colectivo de imposible discusión.

¿Por qué el Arde Lucus tiene tanto éxito? Hay muchas fiestas del estilo de la nuestra, mercados medievales, recreaciones más o menos históricas… Es fácil explicar por qué a los lucenses nos gusta tanto pero, ¿qué atractivo tan enorme tiene para los que nos visitan?

Sin lugar a dudas la fecha es uno de los mayores aciertos del Arde Lucus… y uno de sus más graves errores. El acierto está en que es la primera de las fiestas del largo y completo calendario de citas de Galicia, que en verano se llena de celebraciones, hogueras, festividades y patronos. La climatología de nuestra zona no nos permite hacer grandes cosas en invierno, así que la agenda del verano se plaga de verbenas a las que de año en año no falta un numeroso público. El error está en variar la fecha cada año, y hacer que sea complicado saber cuándo va a ser el Arde Lucus con unos pocos meses de antelación.

La implicación de toda la ciudad, la ilusión colectiva, han convertido Lugo en un hervidero de castreños, romanos, picos, lanzas, escudos, pieles, cuernos, sandalias, joyas, capas, mantos… y togas, sobre todo togas. Ya de ser romano, ser uno de los de arriba, ¡sólo faltaría!

El pasado año les hablé ya del Senado, la actividad en la que me anoté en la edición del 2012 y que este año repite. Les animo a que, si están por el centro el sábado a las 21:15 y el domingo a las 13:00 se acerquen a la plaza de España, en las escaleras del fondo, donde podrán ver dos sesiones del Senatus Lucus Augusti que creo que disfrutarán. Se tratarán temas de la ciudad de Lugo con ironía y llevándolas a un tiempo donde no se menciona a nadie pero se habla de todo… Ustedes lo ven y luego ya me dicen qué les parece.

El Senado refleja, para mí, lo mejor del Arde Lucus. No por la parte pública, por la actuación, que puede que sea discutible (no somos profesionales, sino entusiastas aficionados), sino por lo demás. Es el espíritu de esta fiesta. Treinta personas que hace unos meses no se conocían de nada entre ellos (bueno, alguno de vista que esto es Lugo) y que se ha convertido en un grupo de amigos. Tuvo mucho que ver la excelente labor de Nasdrovia, la compañía de teatro que inició este lío y que, no me pregunten cómo, consiguió estrechar lazos entre nosotros de una manera tan sutil que ni nos dimos cuenta. Nunca le agradeceremos a Gus y Simón suficientemente su trabajo.

Pero eso es el Arde Lucus, una fiesta bienintencionada, a la que uno acude a olvidarse de los problemas y a divertirse, a sacar pecho como lucense y a reivindicar nuestros orígenes desde la personalidad de cada cual. Desde nobles patricios a campesinos castreños cada lucense elige libremente en qué se quiere reflejar, con sus virtudes y defectos, y nadie se ve limitado a la hora de dar vida a su personaje.

Arde Lucus, en poco más de diez años, se ha convertido en una cita imposible de obviar. A ver a dónde llega en otros diez.

jueves, 13 de junio de 2013

Orozco y sus contratos

Escuchando ayer por la mañana el programa de Onda Cero “Lugo en la onda” presentado por Lourdes Abuide, me sorprendí durante la entrevista que periódicamente hacen al señor Alcalde de Lugo.

Estas entrevistas, lógicamente, tienen un componente periodístico en que el entrevistador hace sus preguntas al político pero también, supongo, cuentan con preguntas “pactadas” para que el señor Orozco se pueda lucir. Una de esas preguntas hace referencia a unas subvenciones a las que opta el Ayuntamiento para el tema tecnológico, y ahí saltó mi sorpresa: de los tres millones de euros que me parece recordar que están sobre la mesa si se logra la jugosa ayuda, se gastará una parte en recuperar “Rebicíclate”, el servicio de préstamo de bicicletas municipal.

Hagamos algo de memoria. Puesto en marcha en el 2007, el servicio estuvo en marcha con altibajos. Finalmente se canceló a principios de 2012 con el argumento de que el sistema informático no funcionaba correctamente. Entiendo que ahora se pretende reimplantar con cargo a esta subvención, lo que nos hace preguntarnos qué clase de contratos hace este Ayuntamiento.

Si el sistema informático antiguo no funcionaba, ¿se le reclamó a la empresa concesionaria, que probablemente cobró una generosa minuta? ¿No tenía ningún tipo de garantía? ¿Cómo puede ser que en un plazo tan breve haya que volver a gastar otro dineral en un tema tan, aparentemente, sencillo y que funciona en cientos de ciudades en todo el mundo?

Me gustaría poner foto de un carril bici en Lugo, pero es difícil hacerla

Lo mejor fue que Orozco se explayó sobre las grandes virtudes de la bicicleta, después de haber intentado vedar su uso en el casco histórico (sin éxito, por suerte), y de ser el único alcalde de la historia de Lugo que cuenta los kilómetros de carril bici puestos en funcionamiento en números negativos. Hay muchos que no pusieron carriles (sólo García Díez se preocupó de ese tema) pero éste es el primero que los quita.

Toda la parte de avenida de Madrid, Ramón Ferreiro, y Armando Durán vio cómo Orozco eliminaba el carril bici que había dejado instalado su predecesor, Joaquín. Y no han puesto ni un solo metro más de carril bici en toda la ciudad.

Y sale en la radio hablando de las virtudes del ciclismo como transporte… Veo que no sólo Arguiñano tiene la cara como el cemento armado.

miércoles, 12 de junio de 2013

El bulo que debería ser cierto

Entre las habituales chorradas que uno encuentra en Internet, circula últimamente uno de esos “post-denuncia” que habla del pobre Arguiñano y su despido por motivos políticos. Resulta que, según el post, han despedido al cocinero y la teoría de la conspiración global dice que es por haber dicho “la verdad” en un programa en directo.

Vamos por partes. La primera cosa que hay que aclarar es que Arguiñano no ha sido despedido, es un bulo. Con entrar en la web de Antena 3 y buscar su programa, veremos que todo sigue con normalidad y está dándole al perejil como de costumbre, con lo que el tema cae por su propio peso una vez más (no es la primera vez que sale esto al ciberespacio).

El Bulo

La segunda es que todo viene por un programa que se emitió en mayo del 2012 en que el vasco hace un resumen de “la realidad de España” en que habla de lo habitual: que si se ha rescatado a los bancos, que si las personas trabajadoras como él lo pasan fatal, que si la culpa es de los políticos… cosas que podrían tener sentido si no fuera por lo que les cuento ahora.

Dice el señor Arguiñano dos frases en su discurso que me han llamado especialmente la atención: "No dirán que la crisis es culpa mía" y "yo he pagado todo". Si nos vamos al BOE del día 31 de octubre de 2009, veremos una llamativa subvención de 7 millones de euros a favor del “proyecto Basque Culinary Center”. Si nos vamos a la web de esa “institución”, vemos que está formada por una serie de cocineros vascos como Arzak, Berasategui… y Arguiñano.

Esto no es un bulo, viene en el BOE

Pues verá usted, señor Arguiñano, a la vista de esto me atrevo a decir que algo de culpa sí tiene usted en la crisis, al “pagar todo” con nuestro dinero. Forma usted parte de esa espiral de despilfarro, gasto indiscriminado, dilapidación de recursos públicos en que se ha convertido este país y al que ahora es muy complicado poner freno porque en seguida saldrán ustedes, los beneficiarios de la cuchipanda y la subvención, a decir que “la culpa es de los políticos” sin añadir, para no quedar mal, “que ahora nos cierran el grifo”.

Siete millones de euros, que son casi 1.165.000.000, es decir, MIL CIENTO SESENTA Y CINCO millones de pesetas, dan para muchos programas en la tele hablando mal de la situación del país.

Si les soy sincero, ante tal cara de cemento armado lo que me indigna no es el post, sino que Antena 3 no haya despedido a este señor por reírse de nosotros a la cara, con todo el respeto que le pueda tener como cocinero. Al menos podría tener la decencia de callarse.

Una última reflexión, que he hecho en múltiples ocasiones... Cuidado con lo que leen por ahí. Sean críticos, comprueben las cosas, y busquen fuentes fiables. En Google sale cualquier cosa, pero no es lo mismo ver una noticia firmada por un periódico serio (bueno, menos la vez que El País sacó la foto de Chavez muerto antes de tiempo) que por un blog chusquero, incluso como éste. Sean prudentes antes de darle a "compartir", porque de lo contrario serán cómplices de la confusión, la mentira y la manipulación que sufre España por todos lados.