lunes, 31 de marzo de 2025

Lugo, ciudad segura... pero algo menos


Según el Instituto Nacional de Estadística Lugo es una ciudad segura para vivir. Tenemos un índice de criminalidad bajo, que se ciñe normalmente a pequeños hurtos y cosas así. No somos una ciudad en que sean preocupantes (por número) las agresiones sexuales, los asesinatos o temas mayúsculos como esos. Es una ciudad tranquila, donde destaca el bajísimo porcentaje de agresiones racistas o por cuestiones sexuales.

Pero sí es cierto que los datos también reflejan que en los últimos tres años ha habido un importante incremento de la criminalidad, si bien mayoritariamente de los mismos tipos que la que ya teníamos. Vandalismo, tráfico de drogas y asaltos contra la propiedad son los tres ejes de lo que pasa en una ciudad en la que nunca pasa nada.

Los datos son de 2024 para atrás, así que probablemente ese incremento sea por lo tocada que ha quedado la sociedad en su conjunto tras la pandemia, esa de la que “íbamos a salir mejores” pero hemos salido tronados.

Este fin de semana hubo una ocupación frustrada de un edificio entero (viene hoy en El Progreso) y varias familias gitanas (sí, ya sé que es políticamente incorrecto decir que son de esa etnia, no como cuando un sacerdote abusa de un niño, que ahí su profesión es determinante) intentaron residir por las bravas en un edificio nuevo sin inquilinos por el momento. Por suerte fue evitado por la mediación de la Policía.

También, y en esto estaba yo mismo de testigo, pasan cosas a plena luz del día y en plena Plaza de España. El sábado, a eso de la una de la tarde, con un sol precioso y el centro a rebosar de gente, un chico le robó a una señora el bolso, que tenía puesto sobre la mesa en una terraza, y salió corriendo. Afortunadamente una persona lo persiguió y logró que soltara el bolso y saliera por pies, por lo que no hubo mayor problema y la cosa se solucionó felizmente.

Es una anécdota sin mayor importancia, pero que refleja el nivel de descaro que estamos viviendo. Da igual que estés en un lugar oscuro a las afueras que en pleno centro tomando algo, el riesgo de que te roben es el mismo, si bien es cierto que probablemente en el primer caso la señora se habría quedado sin bolso si no hay nadie por la zona del suceso.

Lugo es una ciudad razonablemente segura, pero está en manos de todos que lo siga siendo.

viernes, 28 de marzo de 2025

Libertad de expresión para Bretón (y libertad de no leer su basura para los demás)

Prohibir escribir o publicar un libro se llama censura y es incompatible con una democracia sana.
Leer determinados libros y dar la oportunidad de ser escuchado y encima ganar dinero a ciertos monstruos es incompatible con una sociedad decente.

Hoy me voy a desviar un poco de mi tema principal, que es mi Lugo del alma, porque hay un tema que como editor (modesto, pero editor) me ha chocado enormemente y es la decisión de la editorial Anagrama de suspender la venta del libro de José Bretón (bueno, escrito por otra persona pero como si fuera él) titulado “El Odio”.

A ver si lo he entendido bien. El señor este, en la cárcel por asesinar a sus dos hijos, firma un contrato con la editorial para que ésta se tome el trabajo de buscar un “negro” que escriba un libro en nombre del asesino, lo publicita y, ante la airada reacción del público (¡qué sorpresa!) decide paralizar la distribución que, por otra parte, hubo librerías que se negaban a aceptar.

Aquí hay cuatro principios en la balanza: el daño que se hace a la madre de los niños asesinados y a su entorno, la libertad de expresión para escribir el libro, la libertad de empresa para editarlo y la libertad de leerlo.

El daño que se hace a la madre de los niños y su entorno, haciéndole soportar que ese “señor” suelte su veneno y lo lance al mundo es tremendo, pero sólo porque hay alguien que pone dinero para imprimir y distribuir esa bazofia y dar un beneficio económico e incluso público a un asesino condenado. Y también porque hay gente a la que le puede más el morbo que la conciencia y “por curiosidad” acepta leer eso. Yo ese libro no lo tocaría ni con un palo.

Personalmente no tengo la menor duda de que la libertad de expresión es fundamental. El bicho ese tiene el mismo derecho a “escribir” (o que le escriban) un libro que el que tuvieron Hitler, Karl Marx o Mao Tse-Tung. Curiosamente los regímenes que emanaron de sus libros no reconocían ese derecho a los demás, pero esa es otra historia. Si el cabrón quiere escribir, que escriba lo que le venga en gana, allá él.

También considero que una editorial tiene derecho a imprimir esa basura y distribuirla. Lo que me sorprende es que alguien quiera hacerlo, pero bueno, también ha publicado libros gentuza como Otegui y se sigue imprimiendo “Mi lucha” de Hitler, el ejemplo de cabecera del mal de los males. No sé qué pretende Anagrama publicando eso, si quiere que le hagan un boicot o es que van de liberales, pero en cualquier caso como campaña publicitaria es más que discutible.

Pero el pilar de todo esto no es ni la madre de los niños, ni el cabrón que va de escritor ni la vergonzosa editorial. Es el público.

Si la editorial tuviera claro que la gente les iba a dar la espalda y que el libro no iba a valer ni para usar de papel higiénico, si Bretón supiera que sus palabras no las iba a leer ni el gato, si la madre de los niños tuviera la convicción de que el morbo no iba a poder con la conciencia como decíamos antes, no habría nada de qué hablar porque no habría libro.

Pero es que el problema de fondo es que sí hay mercado. Sí hay gente que está dispuesta a dar audiencia a ese cabrón y a pagar dinero por un libro nauseabundo escrito por una persona nauseabunda, que pretende redimirse confesando ahora lo que no confesó en el juicio por si colaba, y que encima puede obtener dinero de su maldad.

Nuestra sociedad no necesita leyes que prohíban esos libros, necesita que todos, como componentes del grupo, le demos la espalda y no sólo sea una ruina económica sino un vacío en cuanto a repercusión, algo a lo que ya llegamos tarde porque las noticias han puesto de actualidad de nuevo a una persona que lo único que merece es pudrirse en la cárcel sin que nadie repare en su memoria. Sí, es contradictorio con escribir esto, lo sé, pero es una reflexión que viene del éxito periodístico del tema.

Ojalá el libro llegue a las estanterías de algunas librerías y allí acabe sus días, sin que nadie lo compre. Un fracaso para la editorial, que le cueste dinero, y para el “autor”, que vea que a nadie le interesan sus miserias, es la manera de que el siguiente monstruo no encuentre quién le haga el menor caso.


jueves, 27 de marzo de 2025

¡Cómo nos gustan los chollos!

 

No lo podemos negar, a todos nos gustan los descuentos. Lo de poder comprar algo que quieres a menor precio del que tenía antes es un imán difícil de resistir. Si además el producto es de calidad como corresponde normalmente al comercio local, la cosa ya es irresistible.

Hoy y mañana tienen una buena oportunidad. Toca artículo publicitario, pero oigan, si les beneficia porque se pueden hacer con gangas pues mejor que mejor. 

La Asociación Lugo Monumental que tengo el honor de presidir, ha organizado un Outlet de fin de temporada que comienza hoy jueves y termina mañana viernes. La cambiante climatología de esta época ha impulsado una idea peculiar: hacer el outlet en una galería comercial, algo que parece obvio pero que no es habitual en Lugo.

15 locales se han anotado a esta primera prueba piloto, y abrirán en horario continuado desde las 11 de la mañana a las 8 de la tarde los dos días, gracias a la Comunidad de Propietarios de las Galerías Villamor, cuya colaboración y generosidad para albergar esta iniciativa la ha posibilitado, y además esperamos que ayude también a dinamizar los comercios de ese espacio.

En el pasado outlet que hicimos, el de octubre, fui el primer cliente literalmente, porque cuando estaban montando los puestos vi un abrigo de la tienda Mezcla que compré por menos de la mitad de su precio original y que ha sido de las mejores compras que he hecho nunca porque no imaginan lo calentito que es. De hecho, no lo apeo.

Pues ya saben, hoy de 11 a 20 y mañana en el mismo horario, anímense a acercarse a ver si encuentran algo que les guste, que seguro que sí y que por el precio no va a ser.

miércoles, 26 de marzo de 2025

¿Cómo se puede hablar de ''éxito'' de las Caldas?

Las "existosas" y mal llamadas Caldas, cerradas a cal y canto. Foto: La Voz de Galicia

Miguel ha empezado con buen pie. Se le notan las ganas de hacer las cosas bien, como todos los que llegan al cargo, pero con el conocimiento que le dan los años de experiencia en el Gobierno lo que le puede quitar ese barniz de inocencia del que pudieron pecar otras personas en su cargo. Le pasa lo mismo que a Paula Alvarellos, que llegaba con conciencia de dónde se metía… aunque quizá ninguno de los dos se esperaba lo extremo del “dónde se metían”.

El Alcalde es una persona tranquila, que se enfrenta a la confusa abundancia de problemas con una calma envidiable que le ayuda a mantener la cabeza fría y el pulso firme. Ojalá siga así porque no sé qué tiene ese cargo que a mucha gente la transforma y, aunque llega con ganas de cambiar lo que sabe que está mal y enderezar entuertos, acaban devorados por la maquinaria y las dificultades de modificar cosas que hicieron sus propios compañeros de siglas sin dejarlos quedar mal.

Eso explica, por ejemplo, lo que parece ser el primer error público del gobierno de Miguel Fernández. Salir a decir que las Caldas son una “dotación exitosa” no sólo es falso, sino ridículo. Una inversión de un millón de euros que no hay por dónde cogerla y que están buscando cómo hacer que no sea “demasiado ruinosa” no se puede defender, por mucho que te pongas las gafas de color rojo.

Comprendo que si un periodista pregunta por el tema no vas a decir que fue una cagada monumental, que es lo que cualquier persona con un mínimo de sentido común ve en ese disparate, pero de ahí a hablar de “éxito” media un abismo. Se podría haber dicho que era un gran proyecto que no tuvo la acogida esperada, o algún tipo de frase rimbombante similar que no haga quedar fatal al que la dice.

Una señal de que saben que esas palabras son un disparate es que ni siquiera las han puesto en la web oficial municipal. El segundo aniversario de las mal llamadas Caldas (no lo son) ha pasado sin pena ni gloria, lo que quiere decir que pesa más lo primero que lo segundo.

¿Qué hacer con las Caldas para que sí sean tal cosa y sean el éxito que debieran? Negociar. Hablar con el Balneario y dar el brazo a torcer para intentar ver si existe una fórmula de que lleven ellos la concesión y las piscinas tengan agua termal. Es la única manera de que algún día no nos avergoncemos de pasar por allí y ver cómo se han despilfarrado semejante cantidad de fondos públicos.

martes, 25 de marzo de 2025

El (magnífico) proyecto para la Protectora: más cerca que nunca

En la imagen superior la situación actual. En naranja las partes a derribar y sustituir por una pasarela como se ve en la parte inferior (proyecto). Gráficos del proyecto de Manuel Cortón y Diego Vila.

Por fin podemos ver en detalle el anteproyecto que la Protectora presentó hace un mes a los socios y del que sólo ayer facilitó documentación… tras mucho insistir, todo hay que decirlo. Se supone que un siglo de estos se colgará en la web oficial, pero mientras tanto pueden descargarse el proyecto aquí: pulse para ver el PDF.

Manuel Cortón y Diego Vila son los arquitectos autores del proyecto, que vemos a la espera de que se nos convoque a una nueva reunión en que poder aprobar todos juntos la propuesta y así convertirla en una cuestión de conjunto de la Protectora y no solamente de su junta directiva.

El proyecto es, en mi opinión, impecable. Contempla absolutamente todas las necesidades de la Protectora. Desde las más accesorias para el fin último de las instalaciones, como tener aparcamiento (algo que digo que es accesorio pero que en realidad es totalmente básico ya que ahora mismo se aparca en la cuneta de una carretera y cualquier día hay una desgracia) hasta las más importantes como tener caniles suficientes para que los perros y gatos dejen de estar hacinados.

La expansión del espacio de caniles acabaría con la actual situación de hacinamiento.
No quiere decir que se alberguen más animales, sino que estarán más cómodos.

Cuenta con zonas de paseo “privadas” para aquellos canes que sean más problemáticos a la hora de sacarlos, pero también con un gran terreno que Elena Candia, en su breve paso por la presidencia de la Diputación, cedió a la Protectora y logró con ello poner las bases para lo que ahora puede que se consiga: unas nuevas instalaciones donde está actualmente la Sociedad.

El Ayuntamiento, responsable de la competencia (bueno, de hecho con la nueva legislación es directamente del Alcalde, lo que no es ninguna broma), ha ido cambiando de rumbo y de argumentos según pasaron los años.

Orozco comprometió hace casi 20 años 90.000 euros para redactar el proyecto para la modernización de las instalaciones en el año 2008. Se hablaba también de la colaboración de la Diputación y de la Xunta. Fotito con perritos incluida, claro. Nunca se hizo nada.

La llegada de Lara Méndez a la Alcaldía cambió las cosas... a peor. Utilizó un informe de la Confederación Hidrográfica para decir que las instalaciones no eran legalizables en la parcela actual (cosa que dicho informe no pone en ninguna parte) y pretendía trasladar todo al antiguo matadero municipal, en una parcela muchísimo más pequeña que la actual y con un edificio que ni de broma se adapta para ese uso. Nos mintió a todos asegurando que el informe era definitivo y que las instalaciones eran ilegales, lo que es falso porque sólo una minúscula parte de dichas instalaciones incumple las normas y es perfectamente subsanable, cosa que hace el proyecto ahora presentado.

Aunque se demostró que era mentira (incluso Miguel Fernández, el actual Alcalde, reconoció en un pleno que las instalaciones son perfectamente legalizables) Lara Méndez siguió con su “teima” y cifraba sus esperanzas a obtener fondos europeos que, por suerte, no se consiguieron. Después habló de fondos propios, pero tampoco fructificó el tema.

Paul Alvarellos se puso de perfil en el asunto. Supongo que no quería desdecir a su antecesora pero que el traslado le parecía el mismo disparate que a los demás. Así que dejó dormir las cosas.

La llegada de Miguel Fernández a la Alcaldía parece que trae de nuevo el sentido común a este asunto (y espero que a muchos más) y se muestra partidario de actualizar las instalaciones y aprobar este ambicioso pero perfectamente factible proyecto, que cuenta con dinero de sobra ya que se cifra en 681.000 euros y el Ayuntamiento cuenta con 500.000, la Diputación había prometido más de 200.000 y en caso de que la cosa se dispare Elena Candia se implicó para que la Xunta de Galicia comprometiese su ayuda económica así que por fondos no va a ser.

La Confederación Hidrográfica no va a poner pegas al proyecto, ya que cumple con todas sus exigencias, y aquí ahora sólo faltan dos cosas: que la Protectora convoque una Asamblea para aprobarlo entre todos y que se empiecen los trámites, porque el orden es ese y no al contrario.

Soy consciente de las tensiones internas de la Protectora. Soy socio, pero sólo he ido por allí ocasionalmente (la última vez me echaron amablemente porque no soy capaz de soportar aquello) y cada vez que paso por las instalaciones salgo llorando.

Mucho voluntarios y colaboradores están hasta el gorro de la directiva, que los ignora y ningunea y que ejerce sus funciones de forma bastante unilateral, obviando los mínimos requisitos que una institución democrática requiere. Por su parte, la directiva está hasta el gorro de algunas personas, que son - me atrevería a decir que - agresivas con los cargos electos (eso lo he visto yo). Ambos tienen razón y ambos están equivocados, y curiosamente aciertan y erran en lo mismo.

Las tensiones son tremendas y ahora que estamos tocando con la punta de los dedos el principal objetivo de la Protectora, que es reformar las instalaciones, sólo un ejercicio de generosidad por ambas partes puede dar el resultado soñado. Dándole la vuelta, si esto se tuerce va a ser por culpa de los propios interesados en el bienestar de los animales, que ya sería sarcasmo. 

La directiva ha de ceder, convocar la puñetera asamblea y aprobar el proyecto conjuntamente y los críticos (incluidos voluntarios y colaboradores) han de estudiar el documento con calma y en vez de buscarle las cosquillas a cualquier detalle ver si es positivo e intentar aportar en positivo y no troleando al Presidente, la directiva o incluso los arquitectos que generosamente han hecho este trabajo.

Este proyecto cuenta a día de hoy con condicionantes que pueden llevarlo al éxito. Miguel Fernández y Elena Candia parecen estar de acuerdo y si ellos dos dicen que sí la cosa está cantada. Esperemos que desde dentro no se diga que no, porque sería imperdonable.

lunes, 24 de marzo de 2025

¿Quién se podía imaginar esto? (Spoiler: cualquiera)

Quiroga Ballesteros a los pocos días de abrirse al tráfico

¿Quién se iba a imaginar que Quiroga Ballesteros reventaría por todas partes a los pocos días de empezar a pasar los coches por allí? Pues cualquiera con dos dedos de frente.

Una calle que está tan mal diseñada o tan mal hecha que ya se levantaba cuando era peatonal, imaginen lo que va a sufrir el tiempo que tenga coches pasando por ella de forma continuada, ya que por allí transitarán los que vayan a los estacionamientos de Ánxel Fole (el más grande del casco histórico), Santo Domingo (el más usado de los tres públicos), los vecinos de toda el área de Norias, Progreso, Reina, Armañá…, los repartidores, mensajerías, vehículos de servicio… Vamos todo bicho viviente.

Pero en esta vida cada crisis es una oportunidad, y ahora tenemos la de aprender de los errores ya cometidos y reiterados. Poner ese suelo en Quiroga Ballesteros fue un error y repetir esa política en el resto del casco histórico es otro. Quizá por fin se saque una lección y cuando se tengan que repavimentar San Marcos, Rúanova y Quiroga Ballesteros se ponga un solado acorde con las necesidades: una franja central de adoquín plano o de algún tipo de material que permita el tráfico rodado sin problemas ni limitaciones de pesos (como el que hay, por ejemplo, en el principio de Camino Real), y los laterales de piedra “noble” si tanta ilusión les hace.

La zona de la Plaza de Abastos y el Mercado incluso podría ser peatonal “a demanda”, es decir, según horarios. Esto lo he visto en muchísimos sitios (por ejemplo, en Coruña cerca de la Plaza de Lugo o en Ponferrada en la Avenida de España, que es su calle de la Reina). Es una cuestión sencilla: se permite el tráfico libre en determinados horarios y se cierra en otros, lo que equilibra, en lugares concretos, la necesidad de pasar con el vehículo privado y la peatonalización en determinados días y horarios.

Podríamos abrir el debate: ¿es mejor que la zona de la Plaza y el Mercado tengan tráfico los días de mercado porque así los clientes pueden ir a recoger mercancías, o justamente es al revés y hay que vedarlo porque es cuando más gente hay? Se podría entrar en esa disyuntiva, pero sólo si el suelo aguanta que pasen coches, porque de lo contrario no hay nada que debatir. Si, como ahora, cuando pasan dos vehículos el suelo se rompe, mal vamos.

La peatonalización del casco histórico es un avance, claro que sí, pero se pueden matizar los efectos adversos flexibilizando ciertas cuestiones, como se ha hecho en otras zonas.

No se puede ser talibán de la peatonalización, ni de lo contrario. La virtud suele estar en un punto intermedio.

viernes, 21 de marzo de 2025

Poder en la sombra



Muchas veces echamos la culpa de las cosas que pasan a “los asesores” y no a los titulares de las responsabilidades, algo que siempre me ha llamado la atención. Cuando un gran líder mete la pata leo y escucho mucho eso de “¿pero a éste quién le asesora?” como si para cagarla hiciera falta ayuda. No creo que sea sí, la responsabilidad de tomar una decisión es de quien la toma, y si se rodea de la gente equivocada también es culpa suya.

Sin embargo, tampoco se puede reducir excesivamente la importancia de los equipos. Se trata de una cuestión de equilibrio.

Si la información no llega al titular, o se “tamiza” (no vamos a usar la palabra “manipular”, que es muy fuerte), obviamente se influye mucho en la persona que tiene que recibir los datos y tomar las decisiones, y eso explica en ocasiones que el aspirante a Rasputín de turno pretenda imponer su criterio sobre el del titular de la competencia.

Les puedo poner algunos ejemplos, sin dar nombres… aunque doy por sentado que si siguen ustedes habitualmente este blog pueden leer entre líneas, que tontos no somos.

Imaginen una situación dramática en una administración y que dos entidades privadas diferentes que, aunque similares jurídicamente tienen un peso totalmente distinto por número de componentes, se solidarizan con esa administración. Una (la menor) recibe un agradecimiento por su apoyo y la otra (la mayor) sólo silencio.

Imaginen que dos entidades privadas diferentes que, aunque similares jurídicamente tienen un peso totalmente distinto por número de componentes, piden determinada información a una administración pública. A una (la menor) se le ofrece con regularidad, a la otra (la mayor) no.

Imaginen que varias entidades privadas diferentes que, aunque similares jurídicamente tienen un peso totalmente distinto por número de componentes, acuden a una reunión en una administración pública y obtienen unos compromisos. Unos se cumplen y otros no, según la afinidad política del destinatario de la promesa.

En estos tres casos podríamos pensar que los responsables de turno toman sus decisiones con información objetiva, veraz y equilibrada… pero también es posible que alguien “filtre” correos, solicitudes e incluso temas más sensibles para que no lleguen a quien tienen que llegar. Vayan ustedes a saber.

Es un poder en la sombra no elegido más que por quien sí fue elegido, una especie de sucursal de la democracia que suele adolecer de cualquier rasgo distintivo salvo precisamente los que caracterizan una democracia.

Obviamente uno se reúne de quien quiere, y hay gente de todo tipo. No entiendan esto como un alegato contra los asesores y personal que asiste a nuestros líderes, porque yo mismo ejercí de "asesor", pero de alguien, Joaquín García Díez, que no admitía ese tipo de tonterías. Quizá por eso nos llevamos siempre tan bien y a día de hoy, casi 20 años después de trabajar con él durante un periodo, para mí demasiado breve, tengo el honor de poder seguir llamándole amigo.