martes, 1 de diciembre de 2015

El ascensor a la Muralla como agresión

Supongo que saben aquello de “excusatio non petita…”, así que puede que desconfíen si preventivamente les digo que se tomen con calma el artículo de hoy y que lo lean hasta el final antes de llamarme chalado. El motivo de tanta precaución es que cuando hablo de este tema por ahí me miran con ojos desorbitados como si fuera un lunático y salen casi corriendo antes de dejarme terminar el razonamiento y claro, así hasta a mí me puede sonar mal.
El famoso ascensor, foto de La Voz de Galicia

El tema es el nuevo ascensor a la Muralla de Lugo, que personalmente considero una aberración y una agresión injustificable contra nuestro principal monumento.

Tras décadas de no permitirse poner papeleras en el adarve de la Muralla por aquello de la conservación, ni dejarse hacer el nuevo Auditorio en donde tenía que estar, que era el cuartel de San Fernando (que apenas se ve desde la Muralla), resulta que sí se autoriza esa barbaridad que además de suponer una agresión física a la propia Muralla (el rebaje del muro para la conexión) es un atentado estético meter esa cosa adosada al muro.

La justificación de “es que hay que dar acceso a todo el mundo” es una tontería de tomo y lomo, herencia de lo “políticamente correcto” que hace decir necedades a todo aquel que tenga un cargo público y reciba una petición de determinados colectivos que despiertan la sensibilidad social, incluido la mía aunque por ahora pueda parecer que no. Esa parte viene ahora. 

La foto buscada a toda costa - Foto de La Voz de Galicia
Cuando uno está en un cargo público se entiende que ha de defender el interés general, y eso supone atender en ocasiones las necesidades específicas de colectivos como los de discapacidad, que tienen el mismo derecho que cualquiera a subir a la Muralla. Nadie pone tal cosa en duda. La cuestión no es si la Muralla ha de tener un ascensor o no, eso no está en discusión. El tema es si esa cosa que han hecho es lo que debían haber hecho. Mi opinión es obvia: no.

Verán, gran parte del problema es el habitual de Lugo, que no hay una visión global, de conjunto y de futuro de nuestra ciudad. Se van haciendo remiendos siguiendo el criterio de oportunidad política y ya veremos cómo sale esto. Puede resultar un atractivo collage o una chapuza de padre y muy señor mío, que es lo que yo pienso que están consiguiendo tras décadas de destruir nuestro patrimonio consciente o inconscientemente.

“¿Y tú qué habrías hecho?” Preguntará alguna persona. Pues verán, yo habría hecho el Centro de Interpretación de la Muralla que está en la plaza del Campo, es decir, lejos de la Muralla, en uno de los edificios que están adosados a la misma, y ahí habría metido el ascensor. Por dentro, de forma discreta aunque señalizado, y con un maravilloso acceso al adarve por la parte superior aprovechando las casas que ya hay.

Una zona perfecta para un ascensor discreto y útil
“¿Entonces renunciarías a la ronda interior?”, insistirá el desconfiado intentando ponerme en un brete. Pues sí, le contestaría yo, porque hay sitios donde es imposible que haya ronda interior. Por ejemplo en Campo Castillo, en que habría que tirar una manzana y no tendría mucha lógica. Y aún diría más, sería un sitio mucho más cómodo para quien quiera subir a la Muralla que un oscuro callejón metido tras la Diputación, que ya veremos lo que tarda en aparecer el ascensor lleno de pintadas o con quién sabe qué.

Estuve varios años empujando una silla de ruedas, así que por supuesto que tengo en la cabeza esos temas. De hecho dando un paseo por la Muralla me fijé en que están pavimentando el callejón que está entre Montevideo y el aparcamiento de detrás de los Ojos Grandes y que, de nuevo, están metiendo adoquín, que es una cosa incomodísima para las sillas de ruedas. Deberían poner en medio un “paso” de pavimento plano para las sillas, pero eso les da igual porque lo único que preocupa es la foto fija de la inauguración de un ascensor que es un esperpento estético y un mazacote que se ha pegado a una Muralla casi bimilenaria.

2 comentarios:

  1. Yo estoy en silla de ruedas y lo,veo muy bien, la estetica de éste eso si no pega podrian haberlo recubierto de losetas imitando la piedra de la muralla.

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    1. No es mala idea, pero ¿no te parece más adecuada la propuesta de usar una de las casas adosadas a la Muralla? Además, mejoraría la ubicación del ascensor que está bastante a desmano.

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