martes, 6 de septiembre de 2016

¿Nos podemos quedar sin pulpo este año?

En el debate sobre el “pulpo gate” he leído posturas enfrentadas que contraponen el interés de los adjudicatarios que venían montando las casetas hasta ahora con los de los nuevos concesionarios, e incluso se tiene en cuenta el provecho económico del Ayuntamiento para sufragar nuestras fiestas. Pero he visto muy pocas opiniones que valoren el interés más importante de todos, el de los lucenses.
Un reloj, de la casa Kudoke, cuyo tema central es el pulpo.
Más apropiado, imposible.
Las más que discutibles - y muy modificadas - bases de este año para la adjudicación de los puestos relacionados con los tentáculos son preocupantes, ya que si se está a lo dispuesto en las mismas podríamos pasarnos un San Froilán sin pulpo por primera vez desde tiempos inmemoriales. Veamos por qué.

Montar una caseta no es sencillo. Aunque normalmente las bases otorgan 21 días de plazo entre el inicio del montaje y su puesta en funcionamiento, en las de este año este término se reduce a 18 días, si bien es cierto que dos semanas son suficientes y es el tiempo que hasta ahora venían consumiendo realmente los adjudicatarios experimentados.

El problema es que la fecha en que se puede comenzar la instalación es el 12 de septiembre, el mismo día que termina el plazo en que los ganadores de la adjudicación pueden presentar toda la documentación y la garantía económica. Recuerden que hasta ahora no han puesto un euro sobre la mesa.

Pero… ¿qué pasa si no presentan nada? ¿Qué sucede si llega el día 12 y no dan señales de vida? Dicen las bases que entonces se podría adjudicar al siguiente postor, pero para eso habría que notificárselo, lo cual consumiría un par de días al menos, y dar un nuevo plazo para que presenten su propia documentación. Si originalmente se dieron diez días hábiles parece que lo lógico sería dar el mismo plazo para no perjudicarles (hay mucha documentación que presentar), con lo que nos plantaríamos en el día 24 de septiembre. Si sumamos dos semanas de montaje podríamos empezar a comer pulpo el 9 de octubre, tras el día del patrono local.

Por si esto fuera poco, hay otra “curiosidad”: Bruxa Consulting S.L. es la empresa ganadora de 6 de las 8 concesiones en liza. La séptima es para un trabajador de banca, un tal Irimia que parece estar relacionado con la sociedad madrileña ya que sus pujas varían unos céntimos. Si ninguno de los dos presenta la documentación, sus papeles en el sainete se intercambian ya que el segundo adjudicatario de los seis lotes de Bruxa es Irimia, y viceversa.

¿Y si el segundo licitador tampoco presenta la documentación? El Ayuntamiento podría adjudicar las casetas y los calderos a otros aspirantes, pero ya estaríamos hablando de empezar a montar a mediados de octubre, después del Pilar y dudo que alguien se anime.

Si esto sucede, aparentemente Bruxa Consulting e Irimia no tendrían que pagar ni un duro. No hay, como ocurre en otros casos, una fianza o una garantía provisional para asegurarse de que quien gana la puja cumpla su compromiso, así que no les costaría ni un céntimo hundir la gastronomía de nuestras fiestas.

Solo tendrían que cumplir las bases que, con tanto ahínco, defiende el Gobierno Local.

Artículo publicado en La Voz de Galicia, edición de Lugo, el 6 de septiembre de 2016

2 comentarios:

  1. Acabas de hablar en radio voz y tienes razon a quie no dices que no haya pulpo si no que podia no haberlo que es distinto

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  2. Exactamente.

    Avisar de que puede haber un problema no es decir que quieras que lo haya. Es como si alertas de que un puente está en mal estado y puede caerse y te acusan de desear que se caiga.

    Muchas gracias por el comentario.

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