lunes, 14 de octubre de 2019

Cara y cruz del San Froilán 2019

Hasta el año 2020, San Froilán
Nunca he presumido de objetivo, porque nadie lo es. Todos somos esclavos de nuestro propio enfoque y la subjetividad es el precio que hay que pagar por nuestra condición humana. Como mucho podemos intentar ser lo menos tendenciosos que podamos, y ahí es donde está la cuestión, lo que llamamos objetividad.

En el tema de las fiestas de San Froilán es más complicado todavía ser neutro. Si te interesan mucho los conciertos y no viene ninguno que te guste, si vives en una zona que se ve asaltada por los ruidos o si tienes un negocio que trabaja más en las patronales tu criterio se ve empañado por cuestiones más propias que generales.

Con estos antecedentes (vamos, poniendo la venda antes que la herida) les diré que las fiestas de este año han sido tan buenas o tan malas como los demás. No ha destacado ni positiva ni negativamente, creo yo. El número estrella, que es el clima, ha acompañado y cuando brilla el sol en San Froilán las calles se llenan independientemente de todo lo demás.

Yo este año he salido menos que otros, porque me cogí un tremendo resfriado el día del “Milagro” de San Vicente (por cierto, es increíble la cantidad de gente que hubo, se nota que las fiestas meten gente en la ciudad), que derivó en infección de garganta, y aún estoy arrastrando sus restos, pero aún así algún paseo siempre das. Vi gente, vi animación… aunque “se andaba”, salvo en el ferial, donde el sábado por la noche no se podía uno mover. Vamos, que bien.

En el capítulo de conciertos hubo uno que me gustó especialmente, el de Michelle David & The Gospel Sessions, en la plaza de Santa María el virnes 11 por la noche, así que no puedo decir que no hubiera ninguno decente, porque fue extraordinario. Tampoco podemos decir que no hubiera una actuación que atrajese a masas, porque el de Don Patricio estaba petado de chavalada, así que el frente “popular” lo tenemos cubierto también. Por un lado calidad y por otro cantidad.

La foto colgada por Rubén Arroxo demuestra que el concierto estaba bastante lleno.

Sí nos sigue faltando una actuación “de las fuertes”. El tal Don Patricio es muy cierto que mueve miles de personas, sobre todo muy jóvenes (yo no sé ni quién es, me lo podría cruzar por la calle y ni puñetera idea, nos hacemos mayores), pero cuando hablamos de “un gran concierto” no nos referimos a “un concierto grande”, que no es lo mismo. Comparativamente echamos la vista atrás, cuando en los 80 venían Mecano o Miguel Bosé o en los 90 Julio Iglesias, o hace ya unos años el de Carlinhos Brown... eran lo más de lo más, y por ahí van los tiros. Para que nos entendamos, un gran concierto es el de los grupos que vienen al Caudal Fest, a Santiago, Coruña o Vigo.

Como negativo hay que reconocer que es sorprendente lo cochinos que somos. Las fotos que circulan por ahí de la Plaza de España tras el concierto del Combo Dominicano o de Santa María tras alguno de los conciertos lo dicen todo. Las masas arrasan con cuanto pillan, y me ha llamado la atención ver a una concejalía (la de Medioambiente) criticar con no mucha sutileza a otra (Cultura) por la ubicación de los conciertos. Es más chocante cuando la misma concejalía guarda silencio ante los botellones del Parque de Rosalía (el último de este mismo sábado) o si los grandes camiones del Caudal Fest se cargan medio parque del Miño.

La foto publicada por la concejalía habla de "jardines arrasados". Hombre, arrasados... arrasado es cuando la Vuelta Ciclista se llevó por delante parte del césped de la Ronda.
También es interesante ver que mientras el Ayuntamiento es reacio a permitir fiestas organizadas por entidades privadas más allá de las 12 de la noche de un sábado, sí monta un cristo en Augas Férreas hasta las tantas de la mañana de un miércoles, siendo el día siguiente laborable. Se ve que las normas son diferentes para unos y otros, como ya estamos acostumbrados a ver.

Pero no quiero acabar con algo negativo, al contrario. Creo que el Ayuntamiento, concretamente Cultura, ha acertado con muchas cosas. Han acertado con la contratación de grupos locales, han acertado con dar un toque más autóctono a las fiestas, han acertado con el concierto de los chavales… ¿Que hay cosas que pulir? Siempre las hay.

Quisiera terminar esta reflexión hablando de los que hacen posibles las fiestas pero no las disfrutan. Los feriantes, hosteleros, policías (había muchos este año), personal sanitario, barrenderos, técnicos de sonido, montadores de escenarios... coletivos a los que muchas veces se pone verdes pero cuya tarea nunca se valora suficientemente. Sin ellos no habría fiestas, y trabajan para que los demás se diviertan, nunca lo olviden.

Con lo bueno y con lo malo, San Froilán siempre triunfa. Cuando llueve hay gente y cuando no, rebosa. Y este año no llovió.

2 comentarios:

  1. Yo creo que no fue tan mal. el concierto de don patricio tenia mas gente que carlinhos braum aunque yo no lo conozco tambien voy mayor los grandes conciertos que anuncias valen lo mismo que todo el san froilan alguno llevo de la xunta dos millones y medio de euros de subencion hubo actuaciones en la plaza santa maria espectaculares y de gran calidad artistica y musical eso si igual las orquestas hay que llevarlas a otras zonas de la ciudad y asi abrir el san froilan a mas barrios por otra parte estan los hosteleros grandes beneficiados de las fiestas que un año les pidieron 100 eutos y casi morren do infarto asi se podrian mejorar las fiestas porque para ganar hay que invertir creo que este gobierno municipal empieza bien veremos si sigue asi bueno unpoquito de arreglo y desbroze tampoco venia mal en algunas zonas como la ronda del carmen que daba verguenza y ya denuncie anteriormente y no se limpio

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  2. Buenos días, no le falta razón a Don Julio, las fiestas deberían ser de todo Lugo, y beneficiar a barrios/hosteleros como Milagrosa, etc. Podría llevarse allí alguno de los conciertos y vaciar un poco el centro, que no dá más.

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