martes, 7 de marzo de 2023

Lugo de nuevo marginado en el mapa ferroviario

El mapa de ADIF que hoy publica La Voz de Galicia es para echarse a llorar. Pero no pasa nada, tenemos conciertos y jarana a cuenta del Eixo Atlántico.

Juvenal fue quien acuñó esa locución de que para evitar que los ciudadanos se implicasen en política el poder les proporcionaba “Panem et circenses”, pan y circo. En Lugo sabemos mucho de eso, sobre todo del circo.

Ayer les hablaba de la más que discutible campaña de Lugo como capital cultural del Eje Atlántico, una cuestión que se reduce a aglutinar las citas habituales en un programa único y a meter un par de cuestiones adicionales más para que parezca que se hace algo nuevo, todo ello adornado en todos y cada uno de los anuncios con la cara de nuestra alcaldesa, que se erige así a sí misma en un valor cultural en auge. Ya ven qué cosas.

Pero ¿qué es el “Eixo Atlántico”? En su web se definen como “organismo sin ánimo de lucro que se dedica a apoyar todas aquellas iniciativas que fomenten la cooperación transfronteriza”. Esto, como es lógico, a Lugo le interesa enormemente porque como todos sabemos nuestro futuro está en manos de Portugal.

Esto hace que los esfuerzos del “Eje” se dirijan a que la presidenta del ente, Lara Méndez, reclame… no, perdón, reclamar no que es de los suyos… “solicite” a la ministra el tramo Porriño –“frontera” portuguesa. De Lugo no hablamos.

De hecho no sé qué pintamos los lucenses en el Eje Atlántico, que ni siquiera toca nuestra provincia. En el mapa que publica hoy La Voz de Galicia sobre las infraestructuras ferroviarias podemos ver cómo las previsiones más optimistas esquivan nuestra provincia como si tuviera la peste negra. El llamado corredor atlántico corre al margen de Lugo, y nos conformamos con que nuestra alcaldesa presida ese chiringuito y nos traiga un refrito de conciertos para mayor gloria de la campaña electoral de mayo.

Titulaba Joaquín García Díez el otro día en su artículo de El Progreso “¡Qué más nos puede pasar!” para que reaccionemos y reclamemos lo que necesitamos. Tienes toda la razón, aunque permíteme, amigo mío, que te diga que tampoco cuando gobierna el PP se ha atendido mucho a Lugo… a pesar de tus esfuerzos.

Somos una provincia con un peso electoral discreto y eso se traduce en los Presupuestos Generales del Estado en aportaciones mínimas, para salvar la cara y dar ruedas de prensa de unos diciendo que son magníficos y otros contándonos que son el fin de los tiempos… y viceversa cuando en Moncloa se sienta el otro partido.

Nos falta unidad, porque tampoco tenemos una población que la reclame en serio. Si preguntamos sí, nos dicen que “hay que estar juntos para pelear por Lugo”, pero en la práctica somos tan sumamente perezosos e inmovilistas que nos conformamos con las cuatro migajas que nos caen de la mesa, y con ese “panem et circenses” que se reduce a subvenciones escandalosas a entidades que luego las malgastan en cuchipandas y caralladas varias y circo, que eso sí se nos da bien en forma de verbenas y conciertos que ni siquiera son de primer nivel.

Llama la atención el papelón de esa plataforma que vive del erario público directa o indirectamente llamada “Lugo non perdas o tren” que convoca manifestaciones y hace mucho ruido… cuando gobiernan los que no les firman los talones, claro está. Ahora, callados como… ya saben ustedes cómo continúa la frase. No se puede morder la mano que alimenta, aunque sea con el dinero de la caja común que “no es de nadie”.

Y aquí seguimos, debatiendo el sexo de los ángeles, esperando a que abran el auditorio, que solventen el problema de la Protectora, que nos digan para qué coño vale el edificio de madera de las Gándaras o que se tire el Garañón.

Tranquilos, no pasa nada, los trenes evitan Lugo pero tendremos una magnífica estación intermodal que costará un riñón y parte del otro para hacer fotos en la inauguración y ver lo maravillosos y modernos que somos en Lugo.

lunes, 6 de marzo de 2023

Yo, mí, me, conmigo...

Prueba de agudeza visual: ¿Cuál es el valor cultural más importante de Lugo según el Gobierno de Lara Méndez? Lo han acertado ¡la propia Lara Méndez!

Faltan poco más de dos meses para las elecciones municipales y los nervios hacen que se haya abandonado todo tipo de sutileza y se tire de garrote, que es más grosero, más vulgar, menos fino… pero parece que creen que más efectivo. Quizá nos tomen por cerrados de mollera y piensen que necesitamos mensajes poco sinuosos, no sea que nos perdamos.

Una parte del gobierno local (ya saben que tenemos el inmenso goce de contar con la gran ventaja del 2x1 en este tema), concretamente la encabezada por la alcaldesa, parece ser que ve con ciertos celos que su socio de gobierno salga demasiado en las fotos (especialidad de la casa), así que ha optado por la estrategia de pisarle cuanta competencia pueda bajo el paraguas de la “transversalidad”, que es una hermosa palabra tan prostituida como casi todas las que caen bajo el dominio de la política.

Así, tras saltarse limpiamente las competencias sobre movilidad del primer teniente de alcaldesa, Rubén Arroxo, rediseñando (mal, por cierto) el tráfico del casco histórico, ahora nos vienen con una maravillosa “capitalidad cultural” del foro atlántico, que no nos trae trenes, empresas o comunicaciones, pero sí jolgorios y cuchufletas ¡Arriba ese ánimo!

En dicha capitalidad hay novedades tan relevantes como el Arde Lucus, el San Froilán, el Caudal Fest, catas literarias… Sí, sí, es el habitual refrito pero más cargado de bombo para que parezca más lucido y así invadir el área de Maite Ferreiro con la excusa de proyectar Lugo fuera de nuestras fronteras. Eso sí, de abrir el nuevo auditorio ni hablamos porque si lo hacen (que todo es posible) irían contra su discurso de “está fatal, fatal, pero que fatal y si lo abrimos antes de gastar cientos de miles, sino millones de euros en él, pondríamos en riesgo la salud de los lucenses por culpa de la malvada Xunta”.

Volviendo al programa, si analizamos con detalle su contenido vemos que, siguiendo la costumbre de la casa, se apuesta más por la cantidad que por la calidad. Vemos, por ejemplo, que en la (no muy exitosa) feria gastronómica que montaron el otro día en la plaza de abastos la mayoría de los puntos del programa eran “apertura”, “inauguración”, otra “apertura”, otra “apertura” más, “presentación”… vamos, eventos que hacen que cualquiera salte del sofá de casa y acuda corriendo a escuchar los manidos y reiterados discursos sobre lo maravilloso que es todo y lo bien que nos va a ir en cuanto “difundan” nuestras virtudes. Pues parece que algo falla. Llevan años con ese discurso y una de dos: o no difunden un carajo o no lo hacen bien. ¡Y yo que pensaba que con las fotos de los famosos en el multisubvencionado chiringuito de “Y para comer, Lugo” ya tendríamos esto de bote en bote!

Pero lo mejor de todo este sainete, de este montaje que revisten con el manto del lucensismo para que no se pueda criticar porque entonces “estás en contra de la ciudad”, es que en lugar de la sutileza del bisturí han optado por la grosería del machete. No se han cortado ni medio pelo y entre los grandes valores culturales de Lugo como el pulpo, el cine, la vieja cárcel o los murales de Diego As, todas ellas cuestiones variables y temporales, destaca una imagen constante que simboliza la permanencia de la cultura en Lugo: Lara Méndez.

En todos y cada uno de los anuncios de prensa se van rotando las imágenes de ese logotipo que, si les soy sincero, no acabo de pillar. Quizá porque consideran que la población es igual de obtusa que yo, prescinden de toda prudencia e intercalan a Lara Méndez con el Julio César de Diego o una referencia al cine, a Lara Méndez con una imagen de la vieja cárcel y otra vez el cine, a Lara Méndez y el pulpo… ¿Hemos mencionado a Lara Méndez? Les ha faltado un monográfico en que en todos los espacios salga solamente la alcaldesa, por si no había quedado claro que este tema es ajeno al departamento de Cultura (líbrenos Dios de la coordinación) dirigido por el BNG.

A lo mejor estoy criticando por criticar y es una cuestión artística rollo Andy Warhol, aunque él usó de musa a Marilyn Monroe y no era ella la que pagaba la factura

¿Cuál es el objetivo de todo esto? ¿Acercar la cultura a los lucenses? Lo dudo. Si esa fuera la intención habrían optado por algún concierto decente, de alguna figura de renombre. ¿Difundir la cultura lucense al exterior? De nuevo me da que no, porque prescinden de todas las iniciativas privadas como el Facela Fest o todo aquello que no pueden controlar desde sus despachos.

El objetivo, queridos amigos, es únicamente promocionar a la alcaldesa como garante de la cultura lucense, en un alarde de egocentrismo fotográfico que no es habitual, al menos fuera de Lugo.

Entonces uno se pregunta: si no confían en quienes llevan las riendas de ese área en el Ayuntamiento, ¿nos han dejado abandonados tres años y nueve meses para, a las puertas de las elecciones, venir a nuestro rescate cultural?

Se mire como se mire, es difícil de tragar… pero vayan ustedes a saber.

viernes, 3 de marzo de 2023

Agujereando Lugo

Lugo no tiene una plaga de termitas de la piedra, tiene una colección de descerebrados.
Fotos: La primera, de la izquierda, es de El Progreso. Las demás son de mi, lamentablemente amplio, archivo de burradas urbanísticas lucenses.

La verdad es que somos peculiares cuando nos indignamos colectivamente. Resulta que está medio Lugo rasgándose las vestiduras porque han taladrado las piedras del atrio de la Catedral para poner unos cartelones de una prueba deportiva, y es lógica la indignación porque es un espacio monumental que se acaba de arreglar… pero parece que no nos fijamos en el resto de la ciudad, en que parece que haya termitas con un peculiar gusto por la piedra.

Agujeros en el suelo del atrio de la Catedral. Foto: El Progreso

Por lo que sea, suelo ir fijándome en estas cosas, y no hace falta buscar mucho para ver que es un uso y costumbre de Lugo tirar de taladro y agujerear donde les viene en gana para muy diversos fines, y por supuesto el primero en hacerlo es nuestro sacrosanto Ayuntamiento, garante de la conservación y primer premio en sanciones a particulares por hacer lo mismo que ellos, pero sin arroparse en el manto de la impunidad pública.

La plaza de Santa María, justo bajo las escaleras del obispado, es uno de los mejores ejemplos. Está como un colador y además llama la atención que cuando han ido a poner una cosa nueva ni siquiera han aprovechado los taladros anteriores, no señor, han hecho otros nuevos y así ampliamos nuestra colección.

Detrás del Ayuntamiento, en la plaza Ángel Fernández Gómez tres cuartos de lo mismo. Diversos cambios de mobiliario, carpas y demás chilindradas han acarreado que haya también un buen muestrario de taladros en el suelo común.

“Eso son cosas del pasado, ahora ya no se hacen”, podrá pensar algún bienintencionado lector, con esa cándida inocencia que parecemos demostrar únicamente a la hora de ir a votar y jugando a la lotería de Navidad. Pues no lo tengo yo tan claro, porque en las últimas fiestas navideñas nuestra querida administración local ancló en la Plaza del Ferrol unos adornos al suelo taladrándolo, una vez más, e incluso la recientemente repavimentada Quiroga Ballesteros sufrió la misma suerte con sus propios nuevos taladros. Bien es cierto que en esa calle se nota menos porque cada poco hay que cambiar las muchas baldosas que se rompen, así que pronto les tocará a éstas y aquí no ha pasado nada.

En una ciudad más o menos razonable lo que hacen para estas cosas es un plano de cada una de las plazas donde se montan chiringuitos y tener en ellas piedras que se pueden retirar para anclar las estructuras. Una vez se retiran se vuelve a colocar la piedra y tan amigos, pero en Lugo no. En Lugo sacamos pecho porque sale una noticia en el periódico pero pasamos por encima todos los días de cientos de agujeros igualitos y ni pestañeamos, porque, directamente, si no nos los señalan nadie se fija en esas cosas.

Y así hacemos ciudad.









jueves, 2 de marzo de 2023

La merecida victoria de una Enfermera Saturada

Merecida victoria de quien, aparentemente, fue penalizado por criticar un sistema disparatado

Hace algún tiempo, concretamente en el artículo del 27 de octubre del año pasado, les contaba que a Héctor Castiñeira, el autor de los exitosos libros de Enfermera Saturada, le habían sancionado en el Sergas casualmente al mismo tiempo en que había tenido la osadía de criticar a la administración en televisión. Ayer me llamó y me dio la buena noticia. Tras cuatro meses de pelear, admitieron su recurso y le dieron la razón que siempre tuvo, por lo que se anuló la sanción disfrazada bajo el término “penalización”.

La resolución de la Dirección General que resuelve el recurso estima “en los términos expuestos” (es decir, que no le han discutido ni una coma) el recurso de alzada interpuesto por Héctor y le devuelve no sólo el honor que muchos nunca pusimos en duda (de los trolls no te esperes otra cosa) sino sus derechos y su tranquilidad. Bien es cierto que estos cuatro meses que se ha tirado en el fondo de la lista por una sanción que se ha demostrado injusta a ver cómo se los compensan, que eso será harina de otro costal.

Pero lo que más llama la atención de todo este sainete, en que hay cartas de agosto certificando cosas que pasaron en octubre (se vé que el firmante tenía un Delorean en perfecto funcionamiento), es que el primer lugar donde se debatió la reclamación de Héctor fue en una “Comisión periférica de seguimiento”, en que está la administración y todos los sindicatos. Pues bien, esa “comisión” tiene la potestad de hacer propuestas vinculantes en estos casos y a pesar de las obvias y manifiestas falsedades del expediente y de las contradicciones del mismo, acordaron por unanimidad desestimar sus alegaciones inicialmente.

Por unanimidad, como ustedes saben, quiere decir que todos y cada uno de sus miembros votaron contra la reclamación de Héctor. Todos. Incluyendo todos y cada uno de los sindicatos que forman parte de esa comisión, los representantes de los trabajadores, los luchadores del oprimido, los que se van de mariscada a costa de nuestros impuestos y que aplican las normas contra las que luchan cuando les viene bien. Esos votaron contra una reclamación que era clamorosamente correcta.

Lo que pase ahora va a depender de la buena voluntad del perjudicado. Podría, desde perseguir a quien mintió descaradamente en las resoluciones anteriores, hasta presentarse con un sindicato de nueva creación a comerles el terreno a los clásicos y partidistas grupos de “liberados” que se dedican a tomar el pelo a los trabajadores afirmando defenderlos mientras pactan sus propias ventajas. Todo se andará.

Conociéndolo, y sabiendo que es vehemente, podríamos pensar que va a ir hasta las últimas consecuencias, pero también creo que es una persona que no busca guerras a lo tonto y probablemente reclame por los cuatro meses de injusta penalización y deje así las cosas, eso no lo sé.

En todo caso, esta resolución pone las cosas en su sitio y devuelve a una buena persona al buen lugar que le corresponde… y también tapa muchas bocas de mala gente que estaba deseando verlo caer, porque si hay algo que este país lleva mal es el éxito ajeno. La envidia es el pecado original de España, y unida a la sangre caliente que corre por nuestras venas hace un cóctel explosivo y muy poco agradable.

Felicidades por tu merecida, rotunda y reparadora victoria, Héctor.

miércoles, 1 de marzo de 2023

Si ni los concejales del Gobierno de Lugo confían en el Gobierno de Lugo... mal vamos

Álvaro Santos, miembro del Gobierno que no sabe a quién va a votar en las próximas elecciones.
Foto: El Progreso.

Que a menos de tres meses de las elecciones municipales se sepa que el actual titular del departamento de urbanismo, Álvaro Santos, haya abandonado el PSOE es realmente algo a valorar. Parece que es un área maldita, porque tras dos años y poco en el cargo renunció a su acta su antecesor, Miguel Couto, probablemente el concejal más valorado del gobierno de Lugo por su efectividad, su buen trato y su profesionalidad, una pérdida de la que Lugo todavía no es consciente pero que supuso paralizar la renovación de un área vital para la ciudad.

En una entrevista que publica hoy El Progreso realizada a Álvaro Santos, miembro del gobierno en activo, éste afirma que se tendrá que pensar a quién vota en las próximas elecciones, algo que no creo que le haya hecho mucha gracia a su actual jefa, la alcaldesa Lara Méndez. Si ni los propios concejales que dirigen el cotarro tienen clara su labor, imaginen cómo debemos estar los demás lucenses.

Recientemente otro varapalo que recibió la alcaldesa fue la entrevista a su antecesor, López Orozco, en que éste afirmaba que a Lugo le faltaba impulso y que había que recuperar el fuelle que ha perdido, algo difícil de negar por mucho que nos vendan la moto de que todo va sobre ruedas. Lo que no nos dicen es hacia dónde van esas ruedas, pero parece que cuesta abajo y sin frenos.

La responsabilidad de todo lo que está pasando es de la alcaldesa, como es lógico, ya que es la cabeza del gobierno local y es ella la que toma este tipo de decisiones y es la que pone la cara para defender absurdos como las bañeras colectivas, el ridículo trazado del carril bici o los demás disparates que sufrimos... pero tampoco están exentos de culpa quienes le susurran al oído. Los cambios que en este mandato ha habido en su equipo más cercano no han sido buenos, y la sustitución de los principales asesores por otros cuya labor está siendo puesta en duda por casi todos los que los conocen no ha sido positiva para la ciudad. La política no necesita gente que la tense, que anime al insulto o que en lugar de argumentos simplemente difunda eslóganes. Eso, además de simplista, tiene un recorrido muy corto.

Personalmente he sufrido al menos tres veces el insulto directo por parte del Gobierno de Lugo en su actual etapa, y según me dicen las tres han surgido a sugerencia de la misma persona, que es quien ejerce de “Rasputín” municipal. La primera, cuando me acusaron de mentir por decir que la subida de tasas de terraza no derivaba de ninguna sentencia sino que lo habían hecho porque les dio la gana (de hecho, fueron ellos los que mintieron y jamás mostraron dicha sentencia a pesar de que se les conminó a ello, porque no existe tal documento). La segunda, cuando me volvieron a llamar mentiroso por el número de papeleras en el casco histórico a pesar de que me molesté en mapearlas una a una. La tercera, cuando de nuevo me acusaron de falsear los datos al demostrar que los aparcamientos municipales de Lugo tienen los precios más altos que los privados, algo que cualquier ciudadano puede comprobar cuando quiera con facilidad...

En las tres ocasiones los insultos fueron públicos y en dos de ellos miembros del gobierno me reconocieron que yo tenía razón pero que no podían confesarlo de cara a la galería porque no tenían defensa. De arreglar el problema en lugar de taparlo ni hablaron, claro. Del tercero aún estoy esperando una disculpa, que sé que no llegará porque su forma de actuar es esa: sostenella y no enmendalla.

¿Qué clase de ciudad quieren construir con ese tipo de estrategias? ¿Qué clase de equipo de trabajo vas a hacer cuando observas que tus compañeros e incluso tus líderes mienten y retuercen las cosas para sostener lo insostenible?

No conozco personalmente a Álvaro Santos más que de un par de reuniones, pero en lo poco que lo traté me pareció una persona razonable, directa y que no se anda por las ramas. Quizás esa sea su perdición, que tiene una serie de convicciones y que no comulga con ruedas de molino y en ese ambiente enrarecido de mentiras y manipulación es normal que se largue. Tal vez no sea así, y simplemente se trate de una cuestión de guerras de poder, pero ante la duda y visto de dónde se marcha, le doy el beneficio de la duda quizá porque a mí, hace ya muchos años, me pasó lo mismo.

Mucha suerte, Álvaro.

martes, 28 de febrero de 2023

El pequeño comercio prepara una fiesta en el centro

"Los Miércoles se salen", una iniciativa que lleva funcionando tres años con muy buen resultado.

El cierre de la tienda de Zara en el casco histórico (que hoy confirma la prensa pero cuyo persistente rumor ya avanzamos en este blog hace diez días) se ve por algunas personas como la consecuencia de las peatonalizaciones llevadas a cabo por el Ayuntamiento. No comparto ese punto de vista, ya que es una estrategia que la multinacional está practicando en muchos más sitios que Lugo por lo que no podemos achacar a algo propio de esta ciudad ese tema, aunque tampoco es que se ayude mucho desde las administraciones a que las empresas del centro salgan adelante, más bien al contrario.

Evidentemente no es una buena noticia para el casco histórico, pero tampoco es que sea el fin de los tiempos. El comercio de proximidad, el de toda la vida, superará esta prueba como ha podido superar a Amazon, al Covid y muchos más desafíos... si bien es cierto que han dejado por el camino a muchas tiendas.

La forma de sobrevivir en este mar de incertidumbres es hacer cosas atractivas para el público, que pongan en valor lo peculiar, lo esencial de la actividad comercial para las ciudades y el valor añadido que tiene la atención personal, la especialización y el salirse de las encorsetadas políticas de los grandes conglomerados industriales. El secreto, creo yo, es hacer que el cliente vea que para el pequeño comercio no eres un número más en su cuenta de resultados o uno más en la masa de lemmings que acuden en tropel a las mismas tiendas en todas las ciudades, sino una persona a la que atender y que busca su propio estilo, ya sea en ropa, calzado, decoración o incluso a la hora de comprar los alimentos a consumir.

En este marco, desde Lugo Monumental se está preparando una edición especial de “Los miércoles se salen” para dar la bienvenida a la Primavera. La idea es hacerlo a finales de marzo.

La iniciativa de los miércoles surgió en el año 2020, en plenas restricciones por la pandemia de Covid, cuando la Asociación animó a los comercios a darse a conocer en la vía pública, lo que fue autorizado por el Ayuntamiento de Lugo, y desde aquella la iniciativa sigue funcionando a día de hoy, cada vez con más éxito. En zonas como Reina, San Pedro, Rúanova o Plaza de España semana tras semana las tiendas sacan a la calle percheros y mercancías para llamar la atención de los viandantes, con un muy buen resultado (de ahí que se mantenga en vigor). Lo que ahora se plantea es un día especial que anime a más gente a salir a la calle para dar la bienvenida a la época en que vuelve la luz, la Primavera.

Será un evento comercial al aire libre al que se invita a participar a comerciantes tanto socios como no socios de la entidad. Los estatutos de Lugo Monumental vedan que la Asociación pueda llevar a cabo iniciativas fuera de su área de actividad, es decir, el recinto amurallado de Lugo, y por eso se ha buscado la forma de invitar a todos los comercios que quieran anotarse, agrupándolos en un espacio conjunto que seguramente esté en la Plaza de España, aunque eso dependerá de lo que ellos quieran y el Ayuntamiento autorice. Además, es innegable que concentrar este tipo de iniciativas siempre da mejor resultado.

Los locales interesados pueden pedir más información a la asociación enviando un mensaje de Whatsapp al 644 637 444 o un correo a asociacion@lugomonumental.es.

lunes, 27 de febrero de 2023

El aparcamiento del Carmen, sobre un viejo cementerio

Lateral de la capilla del Carmen y acceso al terreno donde se ubicaba el cementerio

Una de las conferencias más interesantes a las que acudí en años fue la que Ramón Cabarcos dio sobre el barrio del Carmen. En ella nos habló de muchos aspectos de la zona, y se refirió varias veces a un pormenorizado estudio que hizo sobre la misma durante años. Parte de esa tesis la convirtió en artículos que La Voz de Galicia publicó hace unos pocos años.

En uno de ellos, que pueden leer en la web del periódico del día 12 de marzo de 2020, se hablaba de que el terreno que el Ayuntamiento pretende convertir en aparcamiento fue cedido para su uso como cementerio a mediados del siglo XIX por particulares “como D. Rafael Iglesia, que lo hace a cambio de una función fúnebre anual y la condición de que, si cesa en su uso, la propiedad retorne al cedente o sus herederos”.

Poco duró el cementerio. Se abrió en 1842 y se clausuró en 1858 por orden del gobierno militar. Sin embargo la familia cedente no reclamó su devolución así que la cosa quedó en el olvido hasta ahora, en que el Ayuntamiento propone la conversión de ese espacio en un aparcamiento público. No es raro en nuestra ciudad que se quite un cementerio para poner cualquier cosa (el Gran Hotel está donde antes se ubicaba el cementerio municipal de San Froilán), y en este caso deberían examinar el terreno con cuidado porque según se cuenta aún hay allí restos humanos.

¿Podría la familia reclamar hoy día la devolución del terreno? Francamente lo veo complicado. Habría que ver la redacción del documento porque en España hay bastante confusión terminológica en estos asuntos (incluso el Código Civil lo nombra con poca corrección).

Sin duda alguna lo podrían haber hecho en 1858 o en un plazo razonable, pero parece que venir 150 años después del suceso a reclamar es harto difícil en la práctica. Bien es cierto que el Código civil indica en el artículo 647.1 que “La donación será revocada a instancia del donante, cuando el donatario haya dejado de cumplir alguna de las condiciones que aquél le impuso” (en este caso el uso como cementerio del terreno) y no establece un plazo máximo para esa revocación, pero el sentido común parece que está contra esta tesis… pero sin duda es un problema más a afrontar, que a lo mejor no es tal, porque supongo que la Cofradía responsable de la Capilla del Carmen tendrá este asunto estudiado pormenorizadamente.

En todo caso las cosas no son tan sencillas como nos quieren hacer ver cuando se sacan del sombrero los planos de un aparcamiento y los presentan públicamente como algo prácticamente hecho sin saber lo que va a informar Patrimonio o lo que va a pasar con la titularidad de ese suelo.