martes, 20 de mayo de 2014

El juicio más morboso

Más morbo imposible. Alcaldes del PP, sacerdotes, altos cargos del PSOE, concejales, unos en grado de “ex” y otros aún ejerciendo. Todos juntos sentados en un mismo lugar a la espera del juicio. Les hablo, por supuesto, del caso de las multas.

Lo que más gracioso me resulta es que los que más se rasgan las vestiduras son los que hasta hace unos días veían totalmente normal que le quitaran una multa “porque tengo un colega que es policía local” o similar. Ahora resulta que estas personas vienen a ser los paladines de la legalidad y los garantes de la democracia. Para echarse a temblar.

Foto de los acusados - La Voz de Galicia
Ojo, no estoy justificando que le quiten la multa a nadie si no es a través del recurso, si éste procede. A mí, por ejemplo, me multaron unas cuantas veces (la más sonada por aparcar una mañana… en la Plaza del Obradoiro…) y pagué religiosamente todas menos dos que recurrí y gané, más que nada porque tenía razón.

Porque ese es el secreto de todo esto. En esta ciudad cuando te ponían una multa, por absurda que fuera (por ejemplo no llevar cinturón de seguridad en una moto, que esa la he visto yo personalmente en casa de un conocido de Foz que la tiene enmarcada) a nadie se le pasaba por la cabeza recurrir, todos buscaban un “colega”, o el cuñado de su primo, o el tío del ahijado… cualquier cosa menos la vía ordinaria, legal y lógica.

Nos gusta ver caer a los poderosos, eso es innegable. Ver a Jesús Otero, a Rábade, Alnagm o a un sacerdote con alzacuellos entrar en el juzgado y sentarse en el banquillo a más de uno parece que casi le excita. A mí, personalmente, me da mucha tristeza ver que tanta gente es acusada de un delito que ni siquiera percibían como tal, sino como un “favor” que se hacían unos a otros como enajenados, sin darle mayor importancia, que es el colmo.

También para esto hay que caer en gracia. A Jesús Otero, por ejemplo, cuesta más afearle esto porque es un tío realmente agradable, que siempre ha sido atento y amable con todo el mundo y por eso a todos, seamos o no de su ideología, nos sorprendió este asunto y nos apenó que se viera involucrado. No voy a decir que él sea una víctima en todo esto, ya que si realmente dio esas órdenes (lo cual está por demostrar y ya saben que la presunción de inocencia es, en mi opinión, lo más sagrado de un Estado de Derecho) es culpable. Sólo digo que me apenaría que así fuera porque es una persona que me cae bien, como a medio Lugo.

Y aún les digo más. Alguien tendría que revisar un poco el código penal. 7 años de cárcel por retirar unas multas me parece una auténtica exageración, y más en un país donde ir por la calle escupiendo a la gente o montando un cristo sólo es una “falta” que impide a la policía y a la justicia actuar en el 90% de los casos.

Ayer mismo en la calle Aguirre tres descerebrados se dedicaron a insultar a todo el que pasaba y a amenazar a alguna gente, y a esos se limitaron a tomarles los datos y dejarlos ir. Ya son viejos conocidos de la policía, lo que es la forma periodística de decir que saben que no les va a pasar nada y se pasan la convivencia por el arco del triunfo.



En resumen puede parecer que estoy defendiendo a los acusados en lo de las multas. Nada más lejos, de veras. Lo que me gustaría es poner este asunto en su sitio o el que yo creo que es su sitio: lo que hicieron, si lo hicieron, está mal y han de ser inhabilitados y multados como es lógico… pero separemos eso del morbo que genera esta situación “por ser vos quien sois”.

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