martes, 26 de noviembre de 2019

Descuidar el patrimonio no es la forma de pedir un museo

¿Cubos romanos para recoger el agua? ¿O simple pasotismo de nuestros queridos administradores?
Lugo es una ciudad peculiar. Supongo que todo el mundo piensa lo mismo de la suya, pero es que en nuestro caso parece que tenemos una apabullante carpeta de pruebas para demostrarlo.

La última es el tema del Museo de la Romanización. Resulta que estamos pidiendo a gritos que se reforme el viejo Cuartel de San Fernando para que sea un “centro de referencia” de las huellas del mundo antiguo en nuestra ciudad y en Galicia, reivindicación que apoyo (una vez descartada la posibilidad de hacer un Colegio, que es lo que más me gustaría para la zona) como los lectores de este blog saben… y tenemos los mosaicos de la calle Doctor Castro con cubos para recoger el agua de las goteras.

Ya sé que estos días llovió mucho, claro que sí, pero oigan, imagino que quien instaló ahí esos cristales sabría que en esta ciudad cae agua de cuando en vez. Hacer un mantenimiento razonable de las juntas, las gomas o los aislantes que tenga la ventana arqueológica parece que es lo adecuado, diría yo. Por cierto, esto ya pasó hace más de un mes y veo que no han hecho nada...

De todas formas lo de las ventanas es una tomadura de pelo. Vemos que la de Rúanova está opaca cuando llueve porque la condensación hace que tenga agua por dentro y no se vea nada… y cuando hace sol tampoco porque el cristal se vuelve traslúcido y no deja que observemos las piedras.

Son un fracaso rotundo. Están mal diseñadas y lo único que sirven es para que la gente se lleve una decepción cuando se acerca a ellas.

¿Y con estos mimbres los que tienen que cuidar esas cosas tienen el cuajo de andar pidiendo inversiones multimillonarias? Lo podremos pedir los ciudadanos de a pie, porque las administraciones que no cumplen sus funciones están totalmente incapacitadas para exigir nada a nadie.

La ventana de Ruanova en Abril
No se ve nada...

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