lunes, 13 de agosto de 2018

Retranca reivindicativa, una sana receta

Mi favorito es el de los restos arqueológicos en la Ronda. Foto: El Progreso

La retranca es algo que de los Ancares para allá pillan y no pillan, más bien no. No hay más que ver ese cachondeo que se traían con las frases aparentemente enrevesadas de Rajoy (algunas eran un lío que ni él entendía bien, como su letra, pero otras tenían mucho sentido) que aquí se veían con normalidad porque son de las que decimos día sí y día también e incluso ese tipo de coñas gustan. Quizá por eso ha sido tan bien acogida la campaña de carteles irónicos que invade Lugo estos días y que anuncia diversas cuestiones como la oferta de paja y forraje en los solares que Xunta y Ayuntamiento no cuidan y de la que tanto se habla.

Que las administraciones multen a los particulares por no tener sus montes y campos limpios es algo aceptable, ya que luego viene el desgraciado de la cerilla y la colilla (cuando no el bidón de gasolina directamente), Galicia arde por los cuatro costados y nos echamos las manos a la cabeza. Pero ese ejemplar rigor a la hora de sancionar a los demás ha de ser respaldado por una coherencia propia teniendo en estado de revista los solares propios.

Se vende hierba seca - Foto: El Progreso
La campaña, sin embargo, no va solo por el tema de los solares. También se ha metido con la pila de hierrajos que hay tirados en la esquina de San Roque con la Ronda desde hace lustros y que afean la vista desde la Muralla, y no dudo que seguirá con otras acciones que dejarán en ridículo a las administraciones que no hacen lo que tienen que hacer.

Algunos ejemplos de carteles que podrían poner son estos:
  • “Se alquila nave diáfana, ideal para aparcamiento de camiones” en el nuevo Auditorio, que lleva terminado y cerrado dos años. 
  • “Baños públicos” en la fachada norte de la Catedral de Lugo, donde los herrajes del siglo XIII están siendo destruidos por la costumbre de orinar contra ellos. También se podría poner en el callejón de Santo Domingo, recientemente rehabilitado y dedicado a estos usos.
  • “Se vende pantalla digital, sin apenas uso” en los paneles informativos de las paradas de autobús de Lugo, que funcionaron unos meses y ahora solo valen para poner el nombre del Ayuntamiento.
  • “Ate aquí a su montura” en las paradas del difunto “Rebicíclate”.
  • “Coto de pesca, prohibido el baño” en la zona donde se ha proyectado, hablado y debatido sobre la inexistente playa fluvial del Río Miño.
Les pongo solo cinco, aunque estoy seguro de que cualquiera de ustedes sería capaz de pensar muchos más. De hecho no estaría mal hacer una campaña para pedir ideas y poner más.

Lo más gracioso del asunto es que estoy seguro de que los gobiernos destinatarios de las coñas, es decir, Diputación, Xunta y Ayuntamiento, no solo no las recibirán con un deportivo espíritu de autocrítica, sino que se pondrán como hidras dado el éxito de la iniciativa y no descarto que busquen a los autores para “sancionarlos”, mientras asisten impasibles a la colocación de diversos “adornos” a la Muralla o a otros lugares públicos por parte de partidos políticos.

No tengo ni idea de quién está detrás de todo esto, aunque se rumorea que es cosa de gente cercana a Ciudadanos. Si es así quizá libren de la denuncia por lo mismo que lo ha hecho reiteradamente el BNG (ya saben, perro no come perro), pero si es un colectivo “de la calle” y los multan yo me plantearía una demanda por prevaricación, ya que se les persigue porque hacen pupa y no por otros motivos. De otra forma no se explicaría que a diversos colectivos “vecinales” les dejen poner lo que les da la gana o que el propio Ayuntamiento pegue sus carteles por la calle, cosa prohibida según ellos mismos.

En fin, mis felicitaciones a quien haya hecho esto. Es bueno llamar la atención sobre problemas de la ciudad y si se hace con cierta dosis de ironía y buen humor, ya ni les cuento.

Se venden "toxos" en el Auditorio Foto: El Progreso

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