viernes, 30 de enero de 2026

El silogismo de María Reigosa

Grábales las caras. Las caras, Juan, las caras.

Se atribuye a Aristóteles la definición del silogismo como forma de razonamiento deductivo, por lo que si seguimos los dictados del sabio griego concluimos que María Reigosa entiende que el gobierno local de Lugo no se basa en el sentido común ni la defensa de la seguridad y el bienestar de las personas, lo que resulta preocupante.

En el pleno de ayer la concejala, ahora independiente, votó a favor de una propuesta del PP para mejorar los servicios de los vecinos de la calle Fermín Rivera. Sus otrora compañeros de gobierno no apoyaron la iniciativa, pero ella sí porque entiende que es necesario solventar los problemas de abastecimiento del barrio, que lleva sufriendo averías recurrentes de abastecimiento y corre un peligro de accidente por la caída de muros que requieren actuaciones de urgencia.

Si eso es cierto, y María es ingeniera y del tema algo sabe, lo que uno se pregunta no es por qué ella apoyó la propuesta, sino por qué los demás no lo hicieron. Reigosa ha decidido ser ajena a las siglas y votar en conciencia por lo que considera positivo, y si cumple con su palabra estará haciendo lo que juró al tomar posesión del cargo.

Deberían tomar nota los otros 24 concejales del Ayuntamiento, porque creo que los ciudadanos estamos hartos de que las propuestas se voten en función de las siglas de quien las lleva al Pleno y no de su necesidad o validez. La política, y más en la escala municipal, debería ser un lugar de encuentro para solucionar problemas, no una mera lucha de estrategias que lo último que tienen en cuenta es las necesidades de los vecinos.

Si todos votasen como María Reigosa, en conciencia, otro gallo nos cantaba.

Artículo publicado en El Progreso del 31 de enero de 2026

jueves, 29 de enero de 2026

El gas radón, un peligro a tener en cuenta en bajos, sótanos y semisótanos de Lugo

 

Dios me libre de ser alarmista, pero hay cosas que es importante mencionar, y una de ellas es el peligro que supone en nuestro municipio la incidencia del gas radón. Vamos por partes.

¿Qué es el gas radón?:

El radón es un gas radiactivo natural, incoloro, inodoro e insípido. Su peligro radica en que no es detectable en el día a día, pero si se acumula (cosa que ocurre en espacios cerrados) aumenta enormemente el riesgo de padecer cáncer de pulmón, siendo la segunda causa principal de esta enfermedad después del tabaquismo.

Lugo es una zona muy afectada por la composición de nuestro suelo, que filtra este gas a inmuebles ubicados en sótanos, plantas bajas o semisótanos. Por ello, el Consejo de Seguridad Nuclear ha incluido el municipio en la zona sensible para hacer mediciones.

¿Qué hay que hacer?

Es obligatorio medir el radón en centros de trabajo que se encuentren en bajos, sótanos o semisótanos de Lugo al ser una zona de riesgo. Es decir, en pisos altos no hay peligro así que no se asusten: no han de hacer mediciones en sus casas salvo que estén en un bajo.

Un centro de trabajo es aquel donde hay empleados por cuenta ajena. Esto quiere decir que los autónomos sin trabajadores no están obligados a hacer estas mediciones, pero es muy recomendable por su propia seguridad, ya que si son los que están en el local serán los afectados.

La mecánica es muy sencilla: se instalan unos detectores durante tres meses, que pasado ese plazo se recogen y analizan. Eso da unas mediciones que se incluyen en un informe. En función de lo que diga la medición hay que tomar una serie de medidas que pueden ser tan sencillas como aumentar la ventilación, o más drásticas, llegando a tener que hacer obras para incluir ventilación forzada.

Para llevar a cabo esas mediciones hay que contar con laboratorios especializados y aprobados por la administración. Una vez se tengan los resultados acreditados, la empresa tiene que hacer un informe recogiendo dichas mediciones y las acciones a llevar a cabo, en su caso.

Hay que instalar un mínimo de 2 detectores por local, y están exentas las estancias en que no haya personas más de 50 horas al año (por ejemplo, cuartos de baño o almacenes en que no se esté habitualmente).

La colocación de los medidores se ha de llevar a cabo en una determinada época del año. No se pueden poner en verano, así que la fecha límite para ponerlos es febrero. Después, tienen que estar tres meses instalados en el local y se retiran para comprobar las mediciones.

Si todo va bien y da niveles que están dentro de lo aceptable, la medición es válida durante 10 años. 

Este tema es importante y de hecho desde Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, hemos unido a unos cien establecimientos y así hemos logrado abaratar drásticamente los costes con una oferta conjunta. Tras analizar varios presupuestos, el elegido supone una reducción de costes tan llamativa que supone tan sólo un 30% de otras propuestas, con un ahorro de más de la mitad del coste.

Si ustedes viven o desarrollan una actividad en una planta baja les recomiendo que se tomen esto en serio. Si no es el caso, no se preocupen que no tienen nada que temer.

miércoles, 28 de enero de 2026

San Fernando se rompe por todas partes

 

No hace ni un año que el tráfico entra y sale por San Fernando y las losas que el Ayuntamiento puso en el suelo no sólo se rompen, sino que se hunden. En ocho meses aproximadamente han tenido que hacer reparaciones continuamente, y lo que falta, porque esto acaba de empezar.

La hipoteca que supone para los lucenses el disparatado plan de sucedáneo de peatonalización, en que los coches circulan, entran y salen sin control por donde les sale del tubo de escape, es una auténtica locura. Nos vamos a pasar años pagando losas nuevas porque no han sabido diseñar los carriles de circulación para presumir de una ausencia de vehículos que ni es real ni es posible en una ciudad con cuatro aparcamientos de uso público dentro de Murallas (Ánxel Fole, Vía Romana, Santo Domingo y Plaza del Ferrol).

¿Qué responsabilidades asumen los que hicieron esa mala planificación? Ninguna. Todo está bien, todo está en orden, todo se ha llevado a cabo con el aval de los informes técnicos y esas cosas tan bonitas que respaldan cualquier barbaridad que el político de turno quiera perpetrar. Y al ciudadano no le queda otra que pagar, pagar y pagar.

Ciudades vecinas como Ponferrada han establecido una Zona de Bajas Emisiones sin restringir el paso de ningún vehículo ya que, al igual que pasaba en Lugo antes de las obras y la nueva planificación del tráfico, ya cumplen los estándares legales exigidos.

Los días de mercado se cierran algunas calles del entorno de la plaza de abastos, pero se dejan otras para que la gente se acerque al centro a cargar sus mercancías y productos básicos. En fiestas, por horarios, vedan el acceso de coches a ciertas zonas para que los peatones disfruten de la calle para ellos solos, pero sin evitar que en otros momentos, en que no es necesario, puedan transitar los vehículos… ¡y sin romperse el suelo!

Sinceramente estoy convencido de que los lucenses todavía no son conscientes del problema que se ha generado y de los ingentes recursos que habrá que destinar para ir parcheando eternamente estas calles.

martes, 27 de enero de 2026

Mauri empieza a irse

Dimisiones, lamentables fallecimientos y peleas internas están marcando la evolución del ala socialista del gobierno de Lugo.

Mauricio Repetto deja la dedicación exclusiva en el Ayuntamiento y volverá a ejercer su profesión de psicólogo. Es un paso atrás que estaba cantado porque es plenamente consciente de que en mayo de 2027 se volverá a convertir en calabaza, ya que con el cristo que montó tras la trágica desaparición de Paula Alvarellos no creo que cuente con repetir en las listas socialistas.

Cuando Lara Méndez se fue al Parlamento de Galicia (después de tirarse años acusando a Candia de que Lugo era sólo un peldaño para ella, miren quién dejó todo y se marchó a otros pastos más verdes… aunque se han puesto parduzcos últimamente) la pugna por la alcaldía estaba entre el número dos (Miguel Fernández) y la número tres (Paula Alvarellos). Tras una lucha a brazo partido ganó la guerra Paula, lo que supuso una baja laboral de Miguel durante una larga temporada.

Técnicamente, para que Paula pudiera ser alcaldesa, Miguel tuvo que renunciar al cargo, porque la cosa va por orden de lista.

La cosa fue tirando hasta que falleció Paula, y entonces se abrieron las puertas del infierno: la cabeza de lista había dimitido, el número dos había renunciado, la número tres acababa de perecer… y el número cuatro es Mauricio, así que se vio de alcalde.

Sus esperanzas se truncaron porque Miguel Fernández no estaba dispuesto a renunciar otra vez. Repetto incluso llegó a ir a la secretaría del Ayuntamiento más de una vez a pedir que el secretario informase de que la renuncia que había presentado su compañero de partido era todavía efectiva, y se encontró con la negativa del garante de la legalidad municipal. Nones.

La renuncia de Miguel fue a un proceso concreto, el que hizo a Paula alcaldesa, pero no se podía entender que era una renuncia sin caducidad, por lo que en un nuevo proceso para elegir alcalde, él volvía a ser la primera opción y esta vez no iba a rechazar la oportunidad bajo ningún concepto.

Se montó las de Dios es Cristo, y por lo visto quien escoltó a Mauricio a la junta del PSOE en que se tomó la decisión fue el defenestrado José Tomé, que evitó que la cosa llegase a mayores.

Mauri hizo lo mismo que había hecho Miguel: se cogió la baja. Duró bastantes meses, y cuando regresó al Ayuntamiento no se encontró con la generosidad que Miguel sí había disfrutado. Ostracismo, incomodidad y mal rollo.

El resumen es que ahora el Alcalde cuenta con tan sólo dos concejales a tiempo completo de su confianza, Jorge Bustos y Ana González Abelleira. La tercera, Olga, se lleva con él a matar desde los tiempos en que ambos estaban en el colegio de enfermería, y el resto están a medio gas o, directamente, van por libre como el caso de María Reigosa.

Así tenemos el gobierno que tenemos, una jaula de grillos donde los cuchillos vuelan y la desconfianza es la tónica general.

Menudo panorama.

lunes, 26 de enero de 2026

La (discutible) utilidad de FITUR

Hasta de espaldas creo que todos reconocemos a la mayor parte del público asistente porque todos son "de casa". Así no se promociona nada.

Como es habitual, he de empezar recordándoles que este blog es mío, personalmente, y que lo que recojo en él es mi opinión particular, no de ninguna asociación a la que pueda pertenecer o incluso en la que tenga responsabilidades. Que cada palo aguante su vela.

Entrando en materia... ¿FITUR vale para algo? Sí, sin duda. De otra forma no tendría lógica que las empresas privadas llevasen sus puestos a la feria, porque ellas sí pagan sus montajes, no como la administración que tira de fondos de todos y le da igual ocho que ochenta. Lo privado suele ser el baremo de utilidad de este tipo de iniciativas.

Tal vez la pregunta correcta no es si FITUR vale para algo sino si lo que hacen nuestras administraciones en FITUR vale para algo. Ahí ya no veo tanta seguridad en la respuesta, y de hecho de inclinarse por una binaria, la mía sería “no”.

Cuando veo en la prensa las fotos de las presentaciones que se hacen desde el Ayuntamiento me llama la atención poderosamente que no sólo se pueden contar cuántas personas hay en el público, sino que podemos decir quiénes son, porque todos son de Lugo. Así poca promoción vamos a hacer.

Hay más señales. Hoy, por ejemplo, vienen sendos anuncios en El Progreso y La Voz de Galicia de un ayuntamiento cercano al nuestro que paga media página para comunicar que su puesto en FITUR fue muy bien acogido. Tanto, tanto, que nos lo hacen saber pagando dinero público para que nos enteremos.

El Ayuntamiento de Lugo tiene tanto que ofrecer que fuimos dos veces (una por partido gobernante). En una de las ocasiones se presumió de las salas turísticas que, o bien están cerradas porque hay ratas, o se caen en pedazos (literalmente). En la otra se “internacionalizó” el Arde Lucus, algo accesorio porque ya es Fiesta de Interés Turístico Internacional así que no parece que tenga mucho sentido poner el acento en ese aspecto.

La desastrosa organización municipal (en este caso el ala socialista), que avisó a las asociaciones tarde, mal y a rastras (marca de la casa) hizo que de las aproximadamente 1.000 almas que año tras año reviven el Lucus Augusti romano (y castreño, que nadie se me ofenda) acudieran a la cita… 14 personas (a los que, por cierto, hay que agradecer el esfuerzo, sobre todo en las condiciones en las que los llevan). A lo mejor influye que hayan programado el tema para dos días de semana, en que la gente tiene el vicio de trabajar para cubrir otras feas costumbres como pagar la hipoteca y llenar la nevera. Tampoco ayuda la, no muy buena, experiencia de años anteriores y mucho menos el lío del año pasado, del que yo creo que siguen sin baremar correctamente el daño causado a la moral conjunta de la fiesta.

Pero a lo que iba, FITUR claro que sirve de mucho, pero solamente si se enfoca como lo que deberían ser las ferias: una oportunidad de hacer contactos, de hablar con empresas del sector, de presentarles los atractivos de la ciudad… pero no llega con montar un sarao de media hora para hacerse fotos, hay que pelearse con otros muchos destinos e intentar cazar a lazo a la gente importante de las empresas que mueven a los turistas, y eso no se hace.

Hace ya muchos años vinieron al Verruga dos importantes jefes de dos enormes empresas turísticas nacionales. Estuvimos hablando un buen rato y cogimos confianza, así que llegó un momento en que uno de ellos me dijo con franqueza: “no te ofendas, pero el problema de Lugo es que el enfoque que se hace del turismo es de paletos”. No puso muy fácil el no ofenderme, pero a veces es necesario escuchar las cosas feas.

Me explicó que una empresa como las que tienen ellos no está para ayudar a las ciudades a promocionarse, sino para hacer caja (eso ya lo sospechábamos) y que Lugo tenía mucho que ofrecer, pero que lo hacía mal.

Por ejemplo, si queremos que a nuestra ciudad vengan congresos profesionales (que es una mina de oro) no vale con anunciar en prensa local las grandes ventajas de Lugo para eso. Hay que dar un paso más. Lo más básico, que no cumplimos, es tener una persona de contacto que tenga un listado de hoteles, restaurantes, salones de eventos y demás necesidades para ofrecerlo a la organización del congreso del que se trate. En definitiva, facilitarles la vida.

Pero eso no encaja con el objetivo último de los líderes políticos: vender la moto localmente. Lo de trabajar es secundario y tarda mucho en dar frutos, es mejor dar una imagen de “ya para ya”.

Lugo tiene la enorme suerte de no estar masificado. Quizá deberíamos enfocar nuestros esfuerzos hacia el turismo que es interesante para nosotros.

viernes, 23 de enero de 2026

Accesibilidad y polémica (en la piscina de Frigsa y la residencia de Las Gándaras)

A la izquierda una silla de acceso al agua para personas con dificultades de movilidad.
Las otras dos imágenes son el antes y el después de la reforma de la residencia de As Gándaras

Hace un par de días una amiga, Alexia, protestaba públicamente porque la piscina de Frigsa no tiene una silla elevadora para que ella, que va en silla de ruedas, pueda bañarse sin necesitar la ayuda de cuatro personas. El dispositivo que pide es tan sencillo como una silla anclada al borde de la piscina que le permite bajar al agua por sí misma, una de esas cosas que los que no vivimos su situación consideramos obvia pero que no lo es tanto.

Es habitual verla en piscinas públicas de lugares mucho más pequeños que Lugo y la propia Alexia pone como ejemplo la de Friol, que como es habitual da lecciones de buena gestión porque tiene un alcalde apasionado por su municipio y eso, quieran que no, se nota muchísimo porque ya no es un trabajo, es una obsesión.

En Lugo no le dan respuesta. El dispositivo cuesta unos 3.000 o 4.000 euros, lo que se gastan en caralladas varias, pero que resulta “inasumible” para un municipio con un presupuesto de más de 120 millones de euros. Acojonante.

La accesibilidad no es una opción, es una necesidad. Los que tengan la suerte de llegar a mayores probablemente tarde o temprano necesiten alguna ayuda, salvo casos como mi madre, que está más activa ahora que cuando trabajaba y sigue bailando en el gimnasio como si no hubiera un mañana, mi suegra, que a sus 90 años está mejor que yo, o nuestra amiga Toñi, que sospechamos que es titular de un pacto con el diablo. Pero a lo que iba, lo normal es que por h o por b alguna cosa nos haga falta a todos si llegamos a una edad avanzada.

En lugares como las residencias de mayores la cosa ya es un absoluto requisito, y aprovecho para enlazar con el tema de la polémica que se ha montado con la reforma de la residencia pública de Las Gándaras y la “supresión de habitaciones individuales”.

En primer lugar, es importante saber que la realidad es justo la contraria de la que nos venden. No sólo no se reducen habitaciones individuales, sino que aumentan. En las plantas de las que hablamos la residencia perderá 30 plazas, pasando de 150 a 120 (ahora veremos el motivo) pero las individuales pasan de 30 a 40, y las dobles bajan de 120 a 80. El edificio se tiene que reformar y se pierden habitaciones, pero todas dobles.

Entonces ¿por qué hay protestas? Pues porque se consideran individuales habitaciones que en realidad son dobles, y tiene su explicación. Las habitaciones en debate realmente son dobles, y lo que da cierta intimidad es un murete de separación entre las camas de los dos residentes, que comparten una pequeña salita y el baño. Es decir, que es cierto que hay una relativa privacidad por ese muro que separa las camas, pero sigue siendo una habitación doble.

En la nueva configuración ese muro desaparece. No porque no quepa donde está, sino porque es necesario rediseñar todo el espacio para cumplir con las normativas de accesibilidad y de incendios. “Pues entonces mejor que no lo toquen” dirá alguno… olvidando que nunca pasa nada hasta que pasa.

Recuerden que es un edificio de muchas alturas lleno de gente mayor. Si hay cualquier situación de riesgo (un incendio, que es lo que estamos pensando todos) imaginen la que se puede liar si los pasillos son más estrechos de lo debido y no caben camillas o sillas para desalojar con rapidez todas las plantas.

En cuanto a las habitaciones en sí, los baños que actualmente tienen tampoco cumplen la normativa, y en un centro de este tipo es prioritario que lo haga porque, aunque hablemos de personas autónomas, el término es relativo, porque se refiere a quienes se valen por sí mismos, pero no podemos olvidar que hablamos de gente mayor y que tienen ciertas necesidades de accesibilidad, como es natural.

Actualmente en cada planta hay diez habitaciones dobles con el murete del que hablábamos y tras la reforma se reducirán a ocho dobles, porque los espacios requeridos son mayores y la necesaria ampliación del pasillo se come un pedazo. Por su parte, hay seis individuales y cuatro dobles (sin murete) que se convertirán en ocho individuales, que se asignan con criterios de sentido común (la situación de cada persona influye en que pueda o no compartir habitación).

Esto hace que en cada planta se reduzcan seis plazas, y como hay cinco alturas para este uso la residencia perderá treinta en total. Convertir todas las habitaciones en individuales como se pide haría que se reduzcan todavía más plazas. ¿De verdad creen que es la mejor de las soluciones con la crisis que hay de capacidad en las residencias públicas?

Así que las preguntas se reducen a dos: ¿es opcional cumplir la normativa sobre accesibilidad y seguridad en una residencia pública? Obviamente no. ¿Reducimos aún más el número de plazas? Tampoco parece lo razonable.

Habrá que estudiar si, una vez hecha la reforma, se puede poner algún tipo de mampara fija entre las camas de las habitaciones dobles para dar más intimidad a los residentes, sustituyendo ese murete actual por una opción factible en la nueva configuración de las habitaciones, pero poco más se puede hacer.

Con esto no pretendo justificar nada, sólo explicar la situación real.

Bien es cierto que a lo mejor en vez de quemar 50 millones de euros en una estación intermodal que no valdrá para nada podrían haber reformado el antiguo sanatorio mental de Castro para construir allí una enorme residencia de mayores en que la gran mayoría disfrutarían de grandes espacios abiertos, en planta baja e incluso habitaciones con jardín privado. Está muy cerca del núcleo y quienes tengan buena movilidad pueden ir caminando, y con la enorme cantidad de plazas que habría allí no sería descabellado tener incluso un bus para ir al pueblo o para hacer excursiones (si lo tienen muchos hoteles, ya me dirán por qué no una gran residencia).

Las residencias de mayores tendrían que ser palacios. En lugar de gastar los dineros públicos en cuestiones secundarias se tendría que replantear dónde metemos los cuartos, y parece que atender a quienes se hacen mayores debiera ser una de las grandes prioridades.

No creo que sea pedir demasiado, es redefinir qué es lo importante.

jueves, 22 de enero de 2026

El Gobierno de Lugo incumple la normativa sobre los presupuestos (y aquí no pasa nada)

El gobierno local de Lugo cuenta con mayoría absoluta en el pleno, ya que suma los 13 votos de los dos partidos que, frente a los 12 del PP, les dan la libertad de aprobar lo que les venga en gana. Bueno, ahora está algo matizada con el asunto de María Reigosa, que va a votar siguiendo su conciencia con lo que es posible que cada pleno sea una caja de sorpresas si no presentan cosas razonables. María se ha erigido como “interventora” municipal por libre, un papel de árbitro al que aspiraba Ciudadanos hasta que, tras el descalabro de las elecciones del 2023, se fueron a su casa primero y algunos a las filas del PSOE después bajo contrato laboral.

Esa mayoría absoluta hace inexplicable que a día 22 de enero la ciudad no tenga aprobados sus presupuestos que, en el mejor de los casos, no podrán entrar en vigor hasta mediados de febrero, y eso si hacen todo bien, que no es lo habitual.

No es una cuestión menor, y aunque al común de los mortales no le preocupa demasiado este tema, quizá debería. Ya sé que estamos acostumbrados a que las administraciones incumplan alegremente sus propios plazos sin consecuencias aparentes, pero las hay.

El gobierno de Lugo ya incumple sistemáticamente muchas de sus obligaciones legales. El ejemplo más claro probablemente sea el tema del pago de facturas con reparo de legalidad por parte de la intervención (la de verdad), que se levantan con una alegría pasmosa y siempre por áreas (el Alcalde, Miguel Fernández, levanta las de los suyos y se ausenta periódicamente para que el alcalde accidental, Rubén Arroxo, haga lo propio con las del BNG). Pero la ausencia de presupuestos hace que sea más espinoso iniciar proyectos nuevos o cumplir con obligaciones, e incluso podría poner en peligro inversiones como las subvenciones europeas… aunque, francamente, a veces tampoco pasaría nada por perderlas visto cómo y en qué se gastan.

Pero a lo que iba al principio. ¿Qué explicación hay para que no se aprueben los presupuestos antes de finalizar el año como hace todo el mundo? ¿Peleas internas? ¿Pereza? ¿Falta de interés?

El gobierno aduce que el accidente ferroviario del domingo por la noche impuso un luto oficial que le impidió reunir al Consejo Económico y Social, un paso previo obligatorio antes de llevar los presupuestos a Junta de Gobierno y después al Pleno. Podría colar, si no fuera porque el accidente fue en la noche del 18 al 19 de enero, y a esas alturas el presupuesto ya tendría que llevar tres semanas aprobado.

¿Estamos ante un uso torticero y repugnante de una desgracia? Sin duda. Poner de excusa el accidente es una bajeza moral, porque no es cierto. Puede explicar por qué no se tramitó todo esta semana, pero nada más, así que usarlo como comodín es una vergüenza total y absoluta.

Lugo no tiene presupuestos porque no los tramitaron como debieran según la normativa, así que se está incumpliendo la ley. El artículo 168 y siguientes del Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, dicen claramente que es el Alcalde quien tiene que presentarlos al Pleno, con toda la documentación exigida (incluido el informe de Intervención) antes del 15 de octubre de cada año.

Tras la aprobación inicial por el Pleno, se publican en el BOP y se abre un plazo de 15 días para que cualquier interesado los revise y presente reclamaciones. Si no hay ninguna se aprueban automáticamente y si las hay el Pleno tiene otro mes para revisarlas y votarlas.

Dice el 169.3: “La aprobación definitiva del presupuesto general por el Pleno de la corporación habrá de realizarse antes del día 31 de diciembre del año anterior al del ejercicio en que deba aplicarse”. No lo pone como opción, sino como obligación.

La chapuza continuada en que la ciudad de Lugo está instalada hace que ni siquiera con esa “mayoría absoluta” (más o menos) que tienen les permita cumplir con sus obligaciones.

Pero, ¿qué más da? Nadie se fija en esos detalles… No somos una ciudad que se tome esas cosas de forma seria y por eso nuestros gestores tampoco.

Mientras haya dinero para chocolatadas…

miércoles, 21 de enero de 2026

Caos en el gobierno de Lugo


Querido y amable lector:

El artículo de hoy es un extracto del de ayer, ya que además de servir de bitácora, este blog hace una función relevante para mí, que es recoger las publicaciones de artículos que algunos medios han tenido a bien reproducir.

Mi comentario de ayer sobre la situación del gobierno local con el problema que tienen con María Reigosa (problema que tiene el gobierno, no la ciudad, curiosamente, ya que a lo mejor logramos mejorar la gestión con una persona crítica dentro del núcleo de poder) les gustó a los redactores de La Voz de Galicia y me pidieron un resumen para publicar en la web y en papel. Reconozco que me ha gustado que creo que es la primera vez que en un medio me han reconocido el título de Politólogo que, a pesar de su degradación pública, sigue siendo algo que a veces ya ni yo mismo recuerdo que soy.

En definitiva, esto es la explicación de por qué la entrada de hoy es la repetición de lo que leyeron ayer, pero más corto.

¿Y si lo puedes hacer más corto por qué lo haces más largo?, se preguntará el avispado lector. En primer lugar porque soy de párrafo largo y de matiz, pero sobre todo porque como me enseñó un amigo periodista, es más difícil y lleva más tiempo hacer un artículo breve que uno largo, lo que se resume en el adagio: "Lo siento, señor director, pero no me ha dado tiempo a hacerlo más corto".

Gracias por su paciencia

Simpatizo con María Reigosa. Creo que es una persona seria y trabajadora en el sitio equivocado: un gobierno acostumbrado a la chapuza, a ir tirando.

Al llegar se encontró con unas obligaciones sin herramientas, presupuesto, ni el apoyo necesario. Dejó el área a los pocos meses. Sonó a «o lo hago bien o no lo hago». Su alma de ingeniera chirrió cuando se vio obligada a votar una trangallada de obra en A Milagrosa, que de hecho se han visto obligados a rectificar para incluir el saneamiento. Ahora ha pedido la baja como socialista.

No creo que esa petición ayude a mejorar la relación y para el alcalde es un problemón. De sus concejales tiene tres a medio gas, con otros dos se lleva a matar (aunque mantengan las formas en público) y eso reduce su equipo de confianza a él mismo y dos ediles. Intentó paliarlo contratando a Olga Louzao como jefa de gabinete, pero fue mal recibido por mucha gente del PSOE que no entendió que se pague a quien llevaba una década poniéndolos a caldo. Por ahora tampoco ha logrado mejorar la gestión municipal.

Pero esto no da las esperanzas a la oposición. Dudo muchísimo que María firme una moción de censura, que tampoco le han propuesto. De producirse no creo que viniera de ella. Hay otras personas a las que en unos meses les darán la patada y pueden querer morir matando.

Entre esto y lo de Tomé, el PSOE de Lugo está en descomposición. Intentan disimular con anuncios disparatados o atacando a la Xunta y a Elena Candia, diciendo que está aquí de paso, un comodín que a Lara Méndez le funcionó muy bien hasta que ella misma fue la que huyó al Parlamento de Galicia.

Mientras, Lugo va a trancas y barrancas. El sufrido ciudadano ve que se gastan millones en la bobada del centro del vino en la vieja fábrica de la luz mientras las aceras se deterioran, el MIHL se cae en pedazos, las losas del centro se rompen, el carril bici se despinta… y la ciudad se degrada día a día.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 21 de enero de 2026

martes, 20 de enero de 2026

La difícil (dificilísima) situación del gobierno local de Lugo

María Reigosa. Foto de La Voz de Galicia

No tengo amistad con María Reigosa. Somos de la misma quinta, estudiamos al mismo tiempo muy cerquita y tenemos amigos comunes. Sé quién es (me refiero a que ya lo sabía antes de ser conocida en Lugo) pero no tengo relación alguna con ella. Lo pongo por adelantado porque no quiero que nadie piense cosas raras.

Una vez aclarado esto, he de decir que me ha sorprendido que renunciase a la militancia que mantenía en el PSOE y siga como concejala independiente. Es una decisión muy difícil para la que hay que tener las cosas muy claras y unas convicciones férreas, y visto así no puedo menos que admirar su fuerza.

María entró en el ayuntamiento tras el fallecimiento de Pablo Permuy y se encontró con unas responsabilidades importantes en el tema de cohesión territorial para las que no tenía ni las herramientas, ni el presupuesto, ni el apoyo que necesitaba para sacar adelante el trabajo. Esto hizo que dejase el área a los pocos meses de asumirla, lo que supuso un mazazo para el alcalde, Miguel Fernández, que tuvo que recibir él mismo esas competencias porque tampoco tiene más gente en quien delegarlas.

María es ingeniera y una buena profesional, y como tal parece que no lleva bien la chapuza constante en que está metido el Ayuntamiento, que hace las cosas como las hace y eso no le convence. Tuvo que votar a favor de renovar la calle Milagrosa sin cambiar el saneamiento (algo que meses después el grupo de gobierno tuvo que enmendar porque era un disparate dejar lo subterráneo hecho un asco y sólo arreglar “la cara” de la calle) y recibió informes desfavorables de intervención por los contratos que heredó. También hubo ciertas decisiones de su grupo que no le gustaron en lo relativo a la zona rural, y la suma de todo le hizo mandarlos a paseo… relativamente.

Ahora María Reigosa seguirá como miembro de la corporación y en el grupo socialista pero como independiente. Aunque es habitual que las listas incluyan gente en esa categoría, es más raro que se pasen ahí en pleno mandato, pero es una forma de decir “voy a apoyaros en todo… menos en lo que crea que no tengáis razón”. No ha traicionado sus principios, justo al contrario, los ha mantenido frente a las más que probables presiones recibidas y eso es digno de aplauso, aunque pueda resultar difícil de entender a algunas personas que sólo ven siglas.

Es innegable que para el alcalde es un nuevo melón que se abre y que debilita todavía más su ya precaria situación. De los trece concejales que forman la “mayoría” del grupo de gobierno cinco son del BNG, por lo que son del “otro gobierno”. Le quedan ocho concejales de su partido (contándose a sí mismo), de los cuales uno está a medio gas, con dos tuvo gravísimos problemas y se llevan a matar (por mucho que mantengan las formas en público porque es lo suyo) y eso le reduce su “equipo de confianza” a él mismo y tres personas.

Intentó paliar esas carencias con la contratación de Olga Louzao como jefa de gabinete, pero esto en lugar de ser el gran empuje que esperaba (y que probablemente lo fue en algún aspecto) supuso otro problema interno porque mucha gente del PSOE no entendió que se fichase a alguien que llevaba una década poniéndolos a caldo y que, por el momento, tampoco ha logrado mejorar la gestión municipal.

Sin embargo, todo esto no da las esperanzas a la oposición que podrían caber a corto plazo. Dudo muchísimo que María Reigosa se uniera a una moción de censura y ella misma afirma hoy en La Voz de Galicia que Elena Candia ni le propuso tal cosa ni le sugirió siquiera algo por el estilo. Elena es lista y sabe que una cosa es el desacuerdo y otra votar con el adversario, y que María no lo haría. De hecho, creo que todos sabemos que de darse esa situación en el gobierno hay eslabones más débiles que Reigosa y de producirse la sorpresa... no vendría de ella el tema. Hay otras personas más enfadadas y que saben que en 17 meses les darán la patada… por lo que pueden sentir la tentación de morir matando.

Pero el PSOE de Lugo tiene ahora mismo una minoría preocupante en el gobierno de Lugo y una situación bastante delicada también en la Diputación. Dependen de los votos de personas que están dadas de baja en el partido y desencantadas con la forma de hacer las cosas y, aunque no es probable que entreguen las llaves del reino al PP, sí se transmite una sensación de lupanar y de descomposición difícil de superar.

¿Cómo se intenta paliar esa sensación? Anunciando cosas a lo loco (como por ejemplo esa candidatura a la Agencia Española de la Salud Pública que es casi imposible que nos den) o atacando a la Xunta y decir que Elena Candia está aquí para usar Lugo como puente a Santiago, que es un comodín que a Lara Méndez le funcionó muy bien hasta que ella misma fue la que huyó al Parlamento de Galicia porque su propia gestión (por llamarlo de alguna manera) se la merendó.

Todo esto se traduce en que la acción de gobierno va a trancas y barrancas. La debilidad del ala socialista le da más cancha a la del BNG, y el sufrido ciudadano ve que se hacen más esfuerzos en lanzar notas de prensa y gastar pólvora en salvas que en solucionar los muchos problemas de Lugo. Mientras se continúa con la política de gastar millones en proyectos ridículos (como la bobada del centro del vino en la vieja fábrica de la luz), las aceras se deterioran, el MIIHL sigue cayéndose en pedazos, las piedras del centro se siguen rompiendo, el carril bici se despinta y la ciudad se degrada día a día.

Lugo acusa la falta de energía del gobierno, que se pasa el día tapando huecos como buenamente puede (para ejemplo el desastre de expedición a FITUR que se prevé para promocionar los 25 años del Arde Lucus), y con escaso éxito.

lunes, 19 de enero de 2026

Accidente ferroviario en Córdoba


Ayer a las ocho y pico de la tarde un accidente ferroviario se llevó por delante dos trenes y las vidas de, que sepamos hasta ahora, 39 personas. El terrible goteo de muertes que suele haber en estas catástrofes va aumentando según se va accediendo a las zonas más dañadas por lo que hasta dentro de unos días no sabremos exactamente el balance final de la desgracia.

Los humanos buscamos culpables, explicaciones, responsables. Nos gusta que todo tenga un motivo porque nos hace pensar que la fatalidad no existe y que todos los males son evitables con medidas de seguridad, trenes nuevos y vías recién estrenadas. No es cierto. Podemos reducir el riesgo, por supuesto, y a nadie se le ocurre pensar que una estructura sin mantenimiento tenga la misma seguridad que una revisada, pero no olvidemos que cualquier día nos puede pasar algo de esto. No olvidemos que el que probablemente es el accidente más famoso de la historia, el hundimiento del Titanic, ocurrió, literalmente, en el viaje inaugural del crucero.

El equilibrio que hay que buscar entre la asunción de la posible fatalidad y la normalidad del día a día probablemente es lo más complicado de hacerse mayor. Cuando eres joven no piensas que pueda pasar nada malo porque eso sólo les ocurre “a los viejos”. Luego vas comprobando que no, que esto le pasa a cualquiera y, aunque, como decía mi abuelo, “jóvenes mueren algunos, pero viejos no queda ni el primero” en casos como el que nos ocupa no hay una gran distinción de edades.

Pero pobre consuelo es para las familias de las personas que se dirigían a Madrid en tren y que nunca llegaron. No me imagino el mazazo que supone.

Veremos estos días a los buitres que intentarán sacar provecho de la desgracia. Echándose las culpas unos a otros, sin más prueba que su interés personal y sin esperar a que los ingenieros y los técnicos nos expliquen qué pudo pasar en un lugar recién revisado y con un tren con menos de cuatro años de antigüedad como dijo el ministro del ramo.

Hoy toca estar del lado de quienes han perdido a alguien o de los supervivientes que tendrán que superar el trauma y las posibles secuelas. Toca pensar en ellos y, si hace falta, donar sangre o lo que haga falta para ayudar. Ya habrá tiempo para lo otro.

Lo único positivo de todo esto es la reacción de la gente. Los vecinos de Adamuz salieron corriendo al lugar del siniestro para ayudar en lo que pudieran. Algunos alojaron a afectados en sus casas, otros corrieron a los hospitales a donar sangre. Las personas que estaban en urgencias y que no se veían muy graves se marcharon a su casa cuando llegaron los primeros heridos, e incluso gente que estaba ingresada pidió el alta voluntaria para dejar camas libres.

España tiene muchos defectos, pero en estas ocasiones sale a relucir lo mejor de nosotros.

Por lo demás, en lo poco que puedan valer desde esta distancia, mis condolencias.

viernes, 16 de enero de 2026

¿Qué lleva Lugo a FITUR?

Cartel de la oficina de turismo (que se promocionará en FITUR) cerrada desde hace mes y medio, y personalidades importantes de ediciones anteriores de Arde Lucus

La próxima semana es FITUR, esa feria de turismo que nos dicen que es súper importante aunque nadie sabe muy bien qué reflejo práctico tiene para Lugo. Lo único que vemos es a gente de aquí que se traslada a Madrid a pasar un par de días (a nuestra costa, normalmente) para hacerse fotos allí todos juntitos y volver sin el menor atisbo de contacto con las grandes empresas que van a hacer negocios, no el ganso.

El Ayuntamiento de Lugo tiene el dudoso honor de tener doble presencia, una por partido gobernante, y presentar dos proyectos diferentes, a cada cual más bochornoso.

Por un lado, está la parte de Cultura, del BNG, que hará campaña basándose en “las salas museísticas de la ciudad”. No tienen fácil vender eso, ya que éstas presentan unas carencias tan grandes que es difícil que alguien se lo tome en serio. Supongo que dan por sentado que los destinatarios de la publicidad no van a venir realmente y que sólo es un tema de cara a la galería, pero “la galería” (que somos nosotros) sabemos cómo está la situación, y es triste de narices:

  • La oficina de turismo de Lugo, que también alberga el rimbombante “centro de interpretación de la Muralla” lleva cerrado desde el 29 de noviembre. Bueno, miento, abrió una hora el 6 de diciembre, pero como no se aguantaba del mal olor tuvieron que clausurarlo otra vez. Aunque estuviera abierto las pantallas con los vídeos sobre la Muralla no funcionan porque el sistema informático está “desactualizado”, algo que me choca porque yo tengo ordenadores de los años 90 que son capaces de mostrar vídeos.

  • La “Casa de los mosaicos” (mucho les gusta poner nombres exagerados) tiene el dudoso honor de llevar años con problemas de humedades que hacen que las ventanas arqueológicas sólo muestren llamativos cubos de plástico de colores sobre un plástico negro. No sólo no se ven los tales mosaicos, sino que la imagen de dejadez es terrible.

  • El MIHL, esa obra que costó una millonada y que iba a ser un “revulsivo” (otra palabreja muy habitual) es el mayor desastre cultural de Lugo, y eso que el listón está muy alto. No funciona nada. Las humedades, los equipos estropeados, las maquetas absurdas (porque les falta la parte técnica), las vitrinas vacías y la dejadez en general son la marca de la casa.

  • Quedan la sala Porta Miñá y el Centro Arqueológico de San Roque. La primera está bastante bien, aunque su ubicación no es la adecuada para albergar, ni siquiera temporalmente, la oficina de turismo de la ciudad. El segundo es pequeñito y, aunque es interesante, no deja de ser algo un poco pobre en solitario para llevar a FITUR como piedra angular de la muestra.

En lo que se refiere a la parte socialista del gobierno el tema es aún más ridículo si cabe, que miren que no es fácil.

Todos recordamos el Cristo que se montó justo hace un año con la frustrada visita a FITUR que iban a hacer las Asociaciones del Arde Lucus con el patrocinio de la Xunta de Galicia. Se planificaba un desfile por las calles de Madrid, una recepción del Alcalde y la Presidenta de la Comunidad en la Casa de Galicia, y una presentación en FITUR al día siguiente coincidiendo con la inauguración de la feria por el Rey Felipe VI (con lo que una foto con él no sería descartable). Tras un ataque de cuernos del Ayuntamiento como nunca se había visto y una amenaza bastante poco sutil, las asociaciones desistieron y no hubo viaje ni promoción.

El principal argumento (por llamarlo de alguna manera) esgrimido por el gobierno local era que querían “ahorrar esfuerzos” para este año, porque como es el 25 aniversario del Arde Lucus iban a montar un sarao importante para dar la campanada y hacer una promoción épica de la fiesta en FITUR, para atraer las miradas del mundo entero.

Pues bien, han invitado a las asociaciones a enviar un máximo de dos representantes por entidad. ¡Fiestón! Muchas ya han declinado la invitación y otras envían una única persona porque han planificado su “gran evento” para un día de semana y claro, la gente tiene más cosas que hacer como trabajar y esos vicios.

No han revelado su programa ultrasecreto, ese de la campanada mayúscula, el que va a llamar la atención de propios y extraños. Supongo que será una chorrada del estilo de las del 25 aniversario de la Declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad, un programa de salir del paso, autobombo político y esas cosas. Nada nuevo bajo el sol. Tal vez usen los drones que no pudieron desplegar en noviembre porque llovía (algo inimaginable en Lugo en esa fecha).

Hacer que la gente se suba a un autobús en Lugo, se pegue la paliza de bajar a Madrid, cenar (mal) en un tétrico hostal de las afueras como en años anteriores, darse un paseo por IFEMA sin más objeto que hacer una foto (porque no habrá ni encuentros con grandes operadores ni nada por el estilo), volverse al autobús y para casa con un bocata de mortadela no parece la gran fiesta que nos prometieron el año pasado. Curiosamente hace un par de días se licitó un contrato para tres habitaciones individuales por una noche, en el entorno de IFEMA, por un total de 1.000 euros (entiendo que más IVA, así que sale cada habitación a 400 euros). Se ve que la gente importante no comparte habitación y que no se desplaza lejos de FITUR, que se cansan. A los demás que les den morcilla. Bien les vale cualquier cosa.

Llueve sobre mojado. A unos días de las elecciones de 2023 la entonces alcaldesa Lara Méndez y el entonces concejal que llevaba este tema, Mauricio Repetto, nos prometieron que iríamos a ¡Nueva York! a promocionar el Arde Lucus. Nadie les creyó, e hicimos bien en no tragar porque nunca se volvió a hablar del tema, una vez pasada la cita electoral.

El problema de fondo es doble. Por un lado está la cutre imagen que se da de la ciudad. Una capital de provincia que lleva como promoción salas cerradas, deficientes o con serios problemas de funcionamiento, y un grupo reducido de personas vestidas de época para convencer a los visitantes de la “enorme importancia” del Arde Lucus.

Pero lo otro es incluso peor. El insulto a los cientos de lucenses que creían que este año sí habría un importante despliegue para promocionar una fiesta en que la ciudad se implica en su conjunto, el jarro de agua fría que se echa por encima de unas expectativas creadas por ellos mismos, y el desánimo que supone todo esto va en contra del Arde Lucus.

Da igual, lo que buscan es la foto, un par de días en Madrid y cubrir el expediente. El resto les importa un carajo.

NOTA: Una vez más he de aclarar que este artículo lo escribo y firmo yo a título particular. No como miembro de ninguna asociación ni en representación de nadie.

jueves, 15 de enero de 2026

Carta abierta a los manifestantes por el pacto con Mercosur

Ayer se quemaron paja y ruedas frente a la Xunta y otras instituciones.
Foto: Galiciapress

Queridos amigos:

Quiero empezar diciendo que muchos apoyamos vuestras protestas, demandas y reivindicaciones (en este modesto blog, sin ir más lejos, hablaba de esto hace un par de días). Estamos preocupados por vosotros aunque sólo sea por egoísmo, ya que si os va mal, a todos nos irá mal.

Por muy liberal que uno sea, no se puede aplicar una apertura de mercados entre quienes tienen diferentes requisitos de todo tipo (legales, burocráticos, laborales… y sobre todo sanitarios) porque eso es jugar con las cartas marcadas y, por sentido común, buscar la ruina de quienes os veis sometidos a importantes regulaciones que otros no tienen. No se trata de desconfiar del producto ajeno, sino de usar el sentido común.

Una vez dicho esto, tengo que añadir que es preocupante que anunciéis que tenéis intención de cortar “indefinidamente” algunas vías, como la Ronda de la Muralla, para aumentar la presión. Confío en que reflexionéis sobre esto y os lo replanteéis.

Reitero mi comprensión por vuestra situación, incluso por la sensación que supongo que tenéis de desesperación y abandono por parte de quienes se supone que os tienen que defender, pero ¿creéis que estáis fastidiando a quienes debéis? ¿Consideráis que el pueblo de Lugo (o de otras ciudades) es el responsable de vuestra situación? ¿Os parece realmente que quemar ruedas en nuestro casco histórico os va a ayudar en algo o a generar simpatías?

Hay una diferencia importante entre la protesta y el vandalismo. Lo primero es una respetable forma de expresión, lo segundo una canalización difícil de asumir de una rabia que, aunque sea comprensible, nos daña a todos.

¿De verdad consideráis que al jefazo de turno le importa un carajo esto? Más allá de una foto algo incómoda (y que muchos usarán para sus propios fines políticos), a quien hacéis la puñeta es al viandante, al bombero que apaga el fuego y al personal de limpieza que ha de fregar los restos para hacer desaparecer la mancha. Los otros están blindados en sus despachos viendo cómo utilizar esto en su provecho.

Cierto es que las manifestaciones han de generar presión, de meter ruido y de llamar la atención, eso no os lo discuto porque es una práctica discutible pero efectiva. La cuestión es a quién se está dañando y qué ventaja supone eso para vosotros.

¿Qué pasaría si en vez de dañar al ciudadano de a pie, que tiene bastante poca capacidad de influencia en las altas esferas, bloqueáis con vuestros tractores a “los grandes”? Empresas encabezadas por personas que tienen en sus teléfonos móviles el número de los ministros y diputados que votan lo que no os conviene, instituciones “importantes” que sí pueden hacer presión a quienes hay que presionar…

No entendáis esto como una llamada a bloquear el polígono de Arteixo para que Amancio Ortega mueva ficha, las rotativas de El Mundo o El País para que los periódicos no salgan un día y así crear un problema serio, o para que impidáis el paso a los edificios administrativos donde trabajan (es una forma de hablar) ministros y presidentes. Pero si hay que elegir un boicot, tal vez el objetivo no debiera ser hacer la puñeta al ciudadano medio, a los papás que llevan a sus hijos al colegio antes de ir a trabajar, al repartidor que va a contrarreloj para completar su ruta, al sufrido pequeño comerciante al que le quitáis clientes empujándolos a las grandes áreas comerciales (que curiosamente nunca bloqueáis), al currante que ve cómo el autobús del que depende no pasa por su parada y se retrasa una barbaridad porque ha de hacer una ruta alternativa… en definitiva, a quienes trabajan como hacéis vosotros para salir adelante.

Sólo os pido que reflexionéis si estáis disparando a quienes son responsables de todo esto o simplemente estáis usando a la población, igual de indefensa que vosotros ante los abusos, como rehenes de una situación intolerable.

Pensadlo, y quizá proceda una redefinición de vuestra estrategia porque la simpatía que muchos tenemos por vuestra causa se verá resentida por las molestias y problemas que causáis y de lo que se os va a culpar a vosotros, no a quienes os han llevado a esta desesperada situación.

Un saludo.

miércoles, 14 de enero de 2026

Vender humo como estrategia

Algunas de las sedes propuestas para albergar la Agencia.

La política funciona en gran parte en base a crear expectativas y cumplirlas... o por lo menos poder echar la culpa a otros de por qué no se alcanzan las metas propuestas. Es la condición humana, somos así de raritos. Nada une tanto como un enemigo común.

En Lugo, sin embargo, somos peculiares hasta en eso, porque tenemos casos como las consabidas y mal llamadas Caldas que nadie pidió, que se hicieron mal y que no funcionan después de gastar una millonada… y no pasa nada. Algo parecido ocurrió con el edificio “ecológico” o con la “peatonalización” del centro (en que algunas calles tienen de peatonal lo que yo de obispo de Guadalajara). Son proyectos fracasados o más que discutidos que se iniciaron por orden de la superioridad sin ningún apoyo real, pero que no tienen consecuencia alguna para quienes tomaron las decisiones.

Pero la última vuelta de tuerca del gobierno local es difícil de entender hasta para ellos, por muy desesperados que estén por traer “novedades” y abandonar los temas de siempre. La candidatura de nuestra ciudad a sede de la Agencia Estatal de Salud Pública nace, si no muerta, sí agonizante, porque un análisis mínimamente serio nos permite descartar Lugo como ubicación para esa sede, mal que me pese.

Antes de que me crucifiquen (como si yo no quisiera lo mejor para Lugo) les invito a leer el informe de la Comisión consultiva para la determinación de la ubicación de la sede (pueden verlo aquí) y vean los requisitos de la localidad candidata. Con los dos primeros quedamos descartados:

Requisitos de la localidad:

  • Una red de acceso a medios de transporte público, tanto aéreo, ferroviario y por carretera.
  • También se valorará positivamente la cercanía de la sede o las posibilidades de conexión con aeropuertos internacionales, especialmente con destinos a Estocolmo, Ginebra, Bruselas, Copenhague, Helsinki y Estambul, principalmente. Estas localidades albergan las principales contrapartes europeas y globales de la Agencia en las que, además, se ejercerá la representación de España. Además, la Agencia deberá establecer relaciones fluidas e intensas con centros equivalentes de otras regiones, como el Centro de Control de Enfermedades de África, el de los EE. UU., los de China y la India y participará en las reuniones técnicas asociadas tanto a las presidencias de turno de la UE, del G20 y de la OMS que puedan desarrollarse en otras ciudades.

Después habla de que hay que tener servicios hoteleros y de hostelería “a distancia próxima a la sede”, una oferta inmobiliaria suficiente y competitiva y un sector empresarial, administrativo, educativo y universitario dinámico, ya sea en la propia localidad de la sede o, como máximo, a una hora de su localización. Vamos a dar por bueno que estos tres requisitos se cumplen (más o menos, alguno de ellos). El problema está en los otros dos.

Las comunicaciones de Lugo son terroríficamente malas, y es la pescadilla que se muerde la cola: como no tenemos buenos transportes podemos dar por sentado que no vendrá la Agencia, y como la Agencia no viene, no van a mejorar los transportes. Y así todo.

Lo que me extraña es que el Ayuntamiento se haya metido en este berenjenal con tanta alegría, porque además van a tener muy complicado echar la culpa a la Xunta de Galicia del previsible fracaso de la candidatura de nuestra ciudad. Es el Estado el que decide, y lo hará en base a condiciones que ellos mismos nos han negado durante décadas.

Competimos con León, Barcelona, Granada o Zaragoza, todas ellas mejor (mucho mejor) conectadas que nosotros y eso es un requisito básico. Andalucía parece ir en cabeza en esta carrera y ya están ejecutando un plan de trabajo que implica al Ayuntamiento de Granada, la Diputación, la Escuela Andaluza de Salud Pública, la Cámara de Comercio, la Confederación Granadina de Empresarios, las direcciones de los principales hospitales y la Junta de Andalucía. En Lugo se reunió el Alcalde con el patronato de Palacio de Ferias y Exposiciones al que agradece su apoyo (aunque no hizo lo mismo con el de la Xunta, curiosamente).

Crear un espejismo de esperanza se les puede volver en contra si, como parece más que probable, es elegida otra ciudad. Pondrá en duda no sólo la influencia del PSOE local en Madrid (que a la vista de la “mejora de trenes” prometida y no cumplida parece ya bastante tocada) sino la capacidad de valoración de nuestros dirigentes para proponerse metas realistas.

Hay una diferencia importante entre apostar por lo nuestro como hablábamos estos días y el “Show business”.

martes, 13 de enero de 2026

Apostemos por lo nuestro, también en la mesa

Los tractores han vuelto a la Ronda de la Muralla para protestar por lo que consideran una injusticia... y creo que tienen razón.

Los tractores han vuelto a la Ronda de la Muralla y, aunque ayer la cortaron durante unas horas, ahora están aparcados ocupando un carril y dejando otro libre, por lo que más que de un impedimento podemos hablar de una molestia.

No comparto las manifestaciones que hacen la puñeta al resto, pero qué quieren que les diga, en ocasiones incluso sin estar de acuerdo con las formas no me queda otra que admitir que tienen razón en el fondo del asunto, y éste es uno de esos casos. Veamos por qué.

Los manifestantes protestan del acuerdo que la Unión Europea ha alcanzado con Mercosur por la que se facilita la llegada de productos de países del sur del continente americano a nuestra tierra. Como liberal no tendría nada que decir sobre eso… pero el problema no es tan sencillo porque es jugar con las cartas marcadas.

La Unión Europea tiene unas normativas leoninas para, en teoría, protegernos a los consumidores. Limitaciones sanitarias sobre pesticidas, abonos, formas y sistemas de librarse de plagas y muchas otras cosas… además de impuestos, normativas laborales, una burocracia que hace que cualquier autónomo necesite una oficina que ni El Corte Inglés… y abrimos la puerta a que entren productos que se saltan todo esto a la torera porque en sus países de origen no hay tales limitaciones o, de haberlas, son muchísimo más laxas o no hay controles efectivos.

Eso es hacer trampa.

Nos dicen los grandes líderes, tan sabios ellos desde sus bien pagados (con nuestros impuestos) despachos que no pasa nada porque habrá análisis de los productos que lleguen al mercado europeo para comprobar que todo está bien. Si eso es así, ¿por qué no se hace ese mismo análisis a los productos locales y se evitan los demás controles? ¿“Por la seguridad del consumidor”? ¿Acaso esa seguridad no es igual de importante con los productos que vienen de vaya usted a saber dónde?

El mundo es global, claro que sí, y es difícil frenar el libre intercambio de mercancías. De hecho es algo positivo pero, insisto, siempre que se juegue con las mismas normas, y aquí no está pasando eso.

En una provincia como la nuestra, eminentemente agraria por mucho que nos hablen de desarrollo industrial y otras quimeras, nos jugamos muchísimo con este tema. La ruina del campo no es sólo la quiebra de vecinos nuestros, de personas que madrugan todos los días para poner en nuestras mesas alimentos de calidad, que ya sería intolerable. Es la nuestra porque esto es una rueda y si les va mal a ellos no tardará en irnos mal a todos.

Nuestra industria es el campo, y en vez de mimarlo se le putea de forma clamorosa. Establecen para ellos unas exigencias casi imposibles que les incrementan enormemente los costes de producción y se les obliga de esta forma a subir los precios (dentro de lo que les dejan las grandes distribuidoras, claro)… y al mismo tiempo se les introduce ahora una competencia desleal de quienes hacen lo que les viene en gana y venden muy por debajo a pesar de traer los tomates de casa de Cristo.

Así funciona el mundo ahora. Avasallando, con injusticias, a quienes parece que están animando a tirar la toalla y dejar que nuestros campos se queden desiertos. Después nos quejamos de que los incendios no sé qué, y los jabalíes no sé cuánto, de lo caro que es comprar fruta o de la barbaridad que supone desayunar con leche de aquí.

Puede que al consumidor final le dé igual comprar fruta que viene de Brasil si se ahorra unos céntimos a corto plazo, pero pueden estar seguros de que todo esto no está pensado por el bien de los hogares de aquí, para aligerar la carga de la cesta de la compra. Está pensado para que los grandes distribuidores se forren a costa de aplicar una medida a la que España ha votado a favor al igual que, sorprendentemente, la Italia de Meloni que tras oponerse dio el brazo a torcer.

Sólo Francia, Austria, Hungría, irlanda y Polonia se han opuesto al acuerdo, pero sus votos no llegan para paralizar este acuerdo que, por mucha reciprocidad que tenga, sigue por la senda de convertir Europa en un mero cliente de lo más importante: la alimentación.

Ayer les hablaba de la importancia de apostar por lo nuestro en el comercio. Pues en esto… igual.

lunes, 12 de enero de 2026

Apostemos por lo nuestro

Las tres decoraciones ganadoras del concurso de navidad de Lugo Monumental

El pasado viernes, día 9, se entregaron los premios de decoración navideña de Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir (al menos por ahora, que estamos de elecciones) y que ganó Mariña, seguida de Ikla Home y la Farmacia La Salud.

El jurado, una tarea compleja de la que yo siempre intento escapar, figurando únicamente como secretario sin voz ni voto para echar una mano con el papeleo, lo tuvo complicado y de hecho tuvieron que deshacer empates en la 2ª y 3ª plazas porque había varios locales que alcanzaron las mismas puntuaciones. 

La composición del jurado, que tal y como se anunció se haría pública con el fallo del concurso, es ajena totalmente a la directiva y asociados de Lugo Monumental (salvo la ganadora de la edición anterior, que formó parte de la edición actual), y está compuesto por personas de reconocido prestigio en sus profesiones, relacionadas con el diseño o con la promoción de la ciudad: Fernando Villalba (en representación de la Escuela Superior de Arte y Diseño Ramón Falcón), Guido Álvarez (Guido Guía, guía turístico) e Isabel Ares (de Isabel Ares Peluqueros, establecimiento ganador del año pasado).

Más allá del tema concreto de este concurso, me gustaría hacer una reflexión sobre la importancia que tiene el pequeño comercio en las ciudades.

Pasear por nuestras calles y ver los escaparates llenos de alegría y luz, con montajes ingeniosos y llamativos, es algo que creo que a todos nos gusta. La frialdad de comprar a golpe de clic no se puede comparar con esta sensación de “lleno” que dan a nuestras ciudades las iniciativas de nuestros vecinos con negocios, que desafían día a día a todo y a todos para levantar sus persianas y dar lo mejor de sí mismos.

El problema de nuestra sociedad es que lo queremos todo. Por ahorrarnos unos céntimos sacrificamos el futuro de nuestro entorno, de nuestro ecosistema económico, y nos entregamos a las grandes cadenas de internet, a las que, además, confiamos nuestros datos con toda la alegría del mundo sin darnos cuenta de que muchas veces el producto somos nosotros mismos.

¿Qué futuro tiene ese modelo si va a más? ¿Va a trabajar todo el mundo en la venta online? Si cierran todos los locales de todos los barrios, ¿nos condenamos a nosotros mismos a depender de las decisiones de los cuatro o cinco grandes prebostes que manejan (literalmente) las redes?

El comercio local es una forma de resistencia, de valentía y de futuro.

Apostemos por lo nuestro.

viernes, 9 de enero de 2026

Feliz 60º cumpleaños, ASPNAIS

Un momento de la gala de ayer, que inicia los actos del 60º aniversario de ASPNAIS.
Foto: La Voz de Galicia

Ayer se celebró, en el Círculo de las Artes, un acto de conmemoración del 60º aniversario de ASPNAIS, una asociación por la que (creo que es bastante notorio) siento particular debilidad.

Miren, soy consciente de que lamentablemente el mundo está lleno de situaciones que necesitan de la colaboración de la sociedad, pero creo que todos tenemos nuestras preferencias, nuestros “cariños” por una u otra causa. A veces es porque nos toca más de cerca, otras porque desarrollamos más sensibilidad hacia algún asunto concreto sin saber explicar el motivo… y otras, como me pasa a mí en este caso, por genuina y sincera admiración.

ASPNAIS es un modelo a seguir.

El camino de esta intachable entidad fue marcado por su recordada y añorada alma mater, Conchita Teijeiro, que en un momento en que la discapacidad era un “baldón familiar” y poco menos que una vergüenza, dio un paso adelante y luchó como una leona por “sus niños”, dándoles no sólo un proyecto de vida y de esperanza, sino algo que incluso puede ser más importante: trabajo, dignidad, visibilidad, orgullo.

Visitar ASPNAIS es entrometerse en un lugar lleno de cariño, de esfuerzo colectivo, de amor incondicional y de trabajo. Los talleres y la lavandería de la Asociación no sólo son motores económicos, son fuentes de dignidad, recursos para que quienes en otras épocas estaban poco menos que desahuciados de la sociedad tengan una forma de ganarse la vida, estar ocupados y ser útiles. Hay pocas cosas más importantes. Quizá la única sea esa ternura que la plantilla de ASPNAIS deja impregnada en todos los rincones del centro.

El gran mensaje de ASPNAIS es que el modelo correcto no es el de la caridad, sino el del esfuerzo y la ayuda. Cada uno en la medida de sus posibilidades hace lo que se espera de su persona y se crean vidas productivas y plenas.

No puedo sentir más que orgullo de que esta entidad sea lucense, ni de que disfruten de un palacio, el Hospital San José, que la Diputación les cedió durante medio siglo y que estoy seguro que no tenía mejor uso.

Conchita Teijeiro dejó un legado que la hará más merecedora de nuestra admiración y respeto que la placa de la calle que, contra toda lógica, sigue sin tener en Lugo, y sus sucesores lo mantienen con el mismo mimo y respeto que ella tuvo siempre para “sus niños”.

Felicidades a todos: a los residentes, a los familiares, a la plantilla, a la directiva y a todos los colaboradores.

Feliz cumpleaños, ASPNAIS, y por muchos, muchísimos años más.

Gracias por estar ahí.

jueves, 8 de enero de 2026

¿Quién quiere principios cuando se juegan el poder?

El premio gordo no fue el del 22 de diciembre, será el 14 de enero

La política debería ser una dedicación noble, basada en ideales y cuyo fin último es el avance común de la sociedad, pero no lo es. La estructura de partidos políticos, organizaciones cuyo fin último no es alcanzar unos objetivos ideales sino obtener y mantener el poder a toda costa, ha ensuciado el concepto y ha logrado que no sólo subroguemos en ellos la soberanía popular, sino que la gran mayoría de la población sea cómplice voluntario o involuntario de sus estrategias.

El común de los mortales no piensa por sí mismo o lo hace muy limitadamente. Ser de unos o de otros ha convertido lo que antes eran “simpatizantes” o incluso “militantes” en hooligans de difícil recuperación, porque no atienden a razones, ni argumentos, ni a ideas sino a consignas y soflamas, que se siguen ciegamente incluso aunque sean contradictorias. Eso es lo de menos, lo importante es preservar al “líder” y al todopoderoso “partido” porque sólo su luz puede iluminar al mundo.

Los ejemplos son tan habituales y groseros que se han convertido en algo que ni llama la atención. Partidos de corte liberal o de derechas, como el PP, defienden en el pleno de Lugo la municipalización de los servicios, mientras que los que se dicen de izquierdas privatizan todo cuanto cae en sus manos al tiempo que cacarean defender lo público. Nadie, quizá con la honrosa excepción de Comisiones Obreras del Ayuntamiento de Lugo, se extraña de que un bipartito “progresista” formado por PSOE y BNG mantenga un discurso tan claramente opuesto a su diaria y omnipresente privatización.

Pero las contradicciones no sólo se ciñen a ese asunto, sino que es algo totalmente generalizado, ya que en lugar de seguir ideales se siguen tácticas y éstas varían tanto como el momento en que se requieren. Hay momentos en que se ganan votos pareciendo una cosa y otros en que es mejor aparentar la contraria, y creen que en lugar de generar confusión lo que se logra es un efecto publicitario a corto plazo, lo que posiblemente sea cierto, pero tapa el desencanto de fondo que se está generando entre la población de forma lenta pero inexorable. De ahí salen después los partidos antisistema, del hartazgo.

El “Tomégate” es otro buen ejemplo. Los tiene a todos muy nerviosos. Es normal. La Diputación es un premio muy jugoso y el cristo que tienen montado revuelve unas aguas que hasta ahora parecían la consabida balsa de aceite y que ahora hacen que ni unos tengan tan seguro poder hacer valer su mayoría fabricada, ni otros tan claro que no se entiendan los de enfrente para mantener sus (muchos y nunca soñados) sueldos. Por eso cada uno dice lo que le conviene, aunque se separe de sus discursos básicos y tradicionales, ya que no toca ahora ser serio sino práctico.

Mientras el PP ha tirado por la borda la presunción de inocencia de Tomé, y “exige” que ni el expresidente ni Pilar García Porto participen en votación alguna porque podrían “manchar” los acuerdos (recordemos que no hay acusación formal alguna ni, que sepamos, siquiera una investigación), PSOE y BNG ponen velas a los dos “apestados” porque de ellos depende mantener sus coches oficiales, sus presupuestos y, en definitiva, su poder. Nadie piensa en el fondo del asunto, porque a nadie le conviene.

El PP debería ser el adalid de la prudencia porque incluso aunque haya una investigación formal puede no pasar nada (el exconselleiro Villares podría darles un cursillo sobre este tema), PSOE y BNG afirman que ya no tienen nada que ver con los presuntos implicados y les importa un carajo que sean o no culpables (Orozco, Fernando Blanco o el propio Besteiro deberían poder ayudarles a reflexionar sobre esto, pero se ve que no interesa), pero tampoco renuncian a apoyarse en sus votos para mantener el poder, y no sólo es para una investidura sino para el año y pico que resta de mandato.

Si el día 14 PSOE y BNG aceptan gobernar con los votos de Tomé y García Porto habrán caído en su propia trampa y tendrán que sufrir el desgaste de estar señalados, hasta mayo del 27, como usufructuarios de quienes, según sus propios criterios, no deberían estar ahí. Pero la alternativa es difícil, sobre todo para el BNG: o dejar que gobierne el PSOE en solitario (para lo que también deberán unir sus votos a los dos “manchados”) o que entre el PP con sus 12 diputados y poner velas a Santa Rita para que esto se arregle en 4 meses, ya que en el último año anterior a las municipales no se puede presentar una moción de censura.

Es una situación imposible que el PP está calentando de una forma tácticamente perfecta pero ideológicamente insostenible. Pero ¿a quién le importa? De la vergüenza no se come.

Ambas partes parecen ignorar que no existe, insisto que sepamos, ningún tipo de denuncia, investigación judicial o policial. Sólo hay unas supuestas denuncias en un canal interno de un partido político de las que no se sabe más que lo publicado por la prensa. Pero da igual. Lo importante es el show business, porque es la forma de alcanzar el trofeo: el poder.

Como divertimento no les niego que el miércoles que viene den ganas de ir al Pleno de la Diputación con una buena provisión de palomitas, pero seguimos sin darnos cuenta de lo triste que es todo esto no sólo por las formas sino, sobre todo, por el trasfondo.

miércoles, 7 de enero de 2026

Una magnífica cabalgata de Reyes 2026


La cabalgata de 2026, una brillante (literalmente) cita en Lugo.
Fotos: La Voz de Galicia

Por culpa de la gripe, me perdí la cabalgata de los Reyes Magos de este año, que a la vista de las fotos y vídeos que he visto, ha sido espectacular. Un derroche de luz, animación, fantasía y colorido al que no le veo ningún “pero”. Un éxito total, una cabalgata preciosa de las que habitualmente vemos en la tele en otras ciudades con un deje de envidia y que esta vez nos ha tocado a los lucenses disfrutar y protagonizar.

Literalmente no he visto nada que no me encantase. Los elefantes de luz, las dos figuras articuladas gigantes, el espectacular dragón de globos, las vacas mecanizadas (que así evitamos disgustos), las carrozas… Todo ha sido precioso, atrayente y estupendo.

Hay que felicitar al Ayuntamiento y concretamente al departamento de Cultura de Maite Ferreiro, y no sólo por su excelente resultado, que también, sino por lo barato que nos ha salido a todos, y no lo digo irónicamente sino totalmente en serio. El presupuesto de licitación de las carrozas era de 52.325,00 euros más IVA (un total de 63.313,25 €), pero se adjudicó en tan sólo 44.000 euros más IVA (53.240,00 €) a la única entidad que se presentó, una empresa de Orense recientemente constituida (en agosto del 2025, para ser exactos) llamada Parade Factory di Luca S.L., con lo que el Ayuntamiento se ha ahorrado más de 10.000 euros. Para que luego digan que las privatizaciones no salen rentables.

Lo que no he llegado a comprender bien es si ahí se acaban los gastos, ya que, aunque entiendo que las carrozas no incluyen toda la animación que vino con ellas, no lo tengo muy claro porque no he encontrado en el perfil de contratación el resto de posibles gastos. En todo caso, estoy seguro de que lo sabremos más pronto que tarde y que a la vista del éxito obtenido será un dinero que habrá estado bien gastado. Empecemos el año con algo de optimismo.

Soy consciente de que puede parecer que estoy tirando de ironía y disfrazando una crítica como si fuera un halago, y en serio que no es el caso. La felicitación es auténtica porque ha salido todo de maravilla y a un precio que, hasta donde sabemos, ha sido más que razonable.

¡Enhorabuena!

lunes, 5 de enero de 2026

¿A qué esperan para avanzar con la Protectora?

La Protectora tiene proyecto aprobado y presupuesto "de palabra". Falta concretar. ¿A qué se está esperando? Foto: La Voz de Galicia

En este primer artículo de 2026 no puedo dejar de traer a colación el tema de Lugo que más me preocupa, y que es el futuro de la Protectora de Animales. Sí, ya sé que hay muchos temas importantísimos y de los que depende el bienestar de mucha gente, pero no puedo evitar pensar que los animales que hemos domesticado primero y abandonado después son una responsabilidad colectiva a la que estamos dando la espalda como sociedad e incluso como especie.

Las últimas noticias sobre la Protectora son nada menos que de octubre. Tres meses después de que tirios y troyanos se tirasen los trastos a la cabeza para ver quién era el primero que daba el paso para proponer un convenio en firme para financiar las reformas de la Protectora, nos encontramos con que, hasta donde sabemos no ha habido avance alguno.

El Tomégate ha paralizado la actividad política lucense ya que todos los que se juegan las habas en ese mundillo están centrados en saber qué va a pasar el miércoles de la semana que viene, ya que ese día es el que se elige a la nueva persona que presidirá la entidad y, aunque salvo sorpresas de guion la candidata del PSOE tiene todas las de ganar, sustos pasados no ayudan a que estén tranquilos y todos recordamos el “Martinazo”. Tomé está cabreado y nadie tiene claro qué puede suceder, porque ahora mismo el socialismo lucense es una jaula de grillos donde puede saltar lo imprevisto desde cualquier sitio.

Al margen de las peleas internas y los asuntos políticos, que les ocupan (y nos ocupan a todos) un tiempo que deberían dedicar a gestionar las cuestiones realmente importantes, no parece que nada se esté moviendo en torno a la Protectora. Puede ser que se esté trabajando con discreción, pero algo me dice que no es el caso.

El “dolce far niente” es la marca de la casa. Si no hay quien espolee ciertos temas parece que todo duerme plácidamente a la espera de que las cosa se solucionen solas y entre las fiestas, la enfermedad del alcalde, lo de Tomé, y el indudable desinterés que produce al Ayuntamiento el tema de la Protectora no se ven síntomas de mejora.

Mientras tanto, en estas gélidas fechas, los pobres perros siguen malviviendo y muriendo en unas instalaciones vergonzosas. Hay dinero consignado, hay proyecto aprobado, hay supuesta voluntad y hay todo menos iniciativa.

¿Qué tiene que pasar? ¿Qué haya una nueva campaña electoral para que los líderes vayan a hacerse la fotito de rigor con los perritos (eso sí bien lavados y escogidos) para hacer ver que hacen lo que no hacen? ¿Qué pasa con el día a día?

Hace unos meses la directiva de la Protectora fue reelegida con un único voto de margen, lo que demuestra que los socios no estamos muy contentos con lo que se está haciendo. Si fuera de otra forma el margen de la victoria sería otro, como es obvio.

Lo que se debió tomar como una advertencia y un motivo para ponerse las pilas no parece haber causado tal efecto, y no sé si es que cada uno ve las cosas como quiere o le interesa, pero sin duda alguna quienes están sufriendo esta desidia, esta falta de movimiento, son los pobres animales que se supone que estamos protegiendo.

El Ayuntamiento de Lugo aún no tiene presupuestos aprobados (algo difícil de entender al contar con la mayoría suficiente), pero la Xunta de Galicia y la Diputación de Lugo sí los tienen gestionados. En todo caso, si el Ayuntamiento tenía para 2025 500.000 euros y ahora tendrá que poner, como máximo, 200.000 para el proyecto, parece que no sería difícil dar el visto bueno a los números y firmar el puñetero convenio.

¿A qué esperan?