jueves, 9 de abril de 2015

Ramón Carballo dice "no"

Estuve a punto de escribir hoy otro artículo de “predicciones municipales o cómo creo que va a quedar la cosa a un mes y pico”, pero como les prometí que no lo haría hasta que salieran las listas me voy a quedar con las ganas.

Ramón Carballo - Foto: El Progreso
Lo que sí es cierto es que la noticia de que Ramón Carballo no irá en la lista de Jaime Castiñeira no es nada bueno para el PP. Ramón, que es una persona afable y cercana, da la imagen contraria a la del político prepotente que tanto disgusta al electorado.

Es cierto que probablemente no sea una persona tan conocida como otras que han pasado por varios puestos, pero es porque quizás no se da de bofetadas por salir en las fotos buscando un protagonismo desmedido, cosa en que hay auténticos expertos en los diferentes grupos políticos. Sin embargo, los que lo conocemos creo que tenemos una excelente opinión de él, basada en varias cosas que te hacen respetar a una persona prudente y tranquila, que buena falta hace.

El “no” de Ramón Carballo diluye rumores sobre su presunta candidatura a ser la “tercera vía” a la diputación, con lo que habrá que ver qué pasa en el escenario político provincial para saber si es buena idea o no lanzar una candidatura concreta antes de saber los resultados. Eso como táctica política, claro está, como cuestión moral y de sentido común sí sería lógico explicar a la gente a quién se propone para la presidencia de la Diputación aunque creo que todos somos conscientes de que absolutamente nadie vota en las municipales pensando en San Marcos, sino en la alcaldía de su pueblo. Incluido yo.

Dice un medio local (El Progreso, para más señas) que Carballo se percibía también como una opción “para asumir el relevo en el grupo municipal popular si los resultados no son los deseables”. Vamos, la venda para una herida que no se ha producido, pero que quizás llegue si las cosas siguen como hasta ahora.

¿Qué lecturas se pueden hacer de esto? Además de las ya revisadas, se puede entender como una falta de confianza en las posibilidades del PP en las municipales de Lugo y una búsqueda de evitar la hoguera en que quemarse, pero también como el respeto a un compromiso adquirido en la subdelegación del gobierno hasta el final del mandato. Pasar de un puesto relevante a uno de concejal de a pie no es precisamente un plato de gusto para nadie, porque a pesar de que desde el cambio de nombre socialmente la cosa está menos reconocida (no me digan que no vestía mucho más lo de “Gobernador Civil” que “Subdelegado del Gobierno”, que suena regular), la subdelegación no es ninguna tontería. Pasar de ahí a un asiento en la oposición municipal no creo que le apetezca demasiado a nadie.

¿Y la lista? Bueno, ya se sabrá. Por ahora sólo sabemos de verdad la lista del PSOE y una parte importante de la de Lugonovo, que tendrá resolver el problema de cómo completar los dos puestos que le faltan para poder presentarse a las municipales. Sobre esto último aseguran que lo hicieron a propósito para dejar esas dos vacantes para personas “simbólicas”. Francamente me cuesta ceerlo por una sencilla razón: se supone que ellos no controlaban cuántas personas se presentaban a concejal… ¿o sí?

Esta tarde hay una reunión de análisis del proceso de primarias de Lugonovo. Me habría apetecido ir, en serio, para escuchar cómo se plantea el tema. Lo que pasa es que coincide con un café-tertulia que hace Ciudadanos en la Tinería y eso no me lo pierdo. Me interesa mucho más.

miércoles, 8 de abril de 2015

“Un coste soportable”

López Aguilar, el ministro de justicia que impulsó la ley de violencia de género, un bodrio legal que es inconcebible que haya pasado el filtro del tribunal constitucional, está ahora pasando el calvario al que condenó a muchos hombres inocentes: el de ser culpabilizado sin más pruebas que la de la palabra de otra persona.

Habrá quien piense que esto puede ser leído como un alegato contra las campañas que pretenden erradicar la violencia de género. Nada más lejos de la realidad, y creo que ya he escrito alguna vez que al cabrón que pretende matar a su mujer lo mínimo que se le puede hacer es encerrarlo y tirar la llave. Pero ese no es el tema, porque la cuestión es que los casos de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas no se han frenado con esta ley. Sí se han creado nuevos problemas como el de obligar a alguien a demostrar su inocencia, cosa harto complicada.

López Aguilar en una foto de ABC
Decía López Aguilar que "las denuncias falsas por malos tratos son un coste soportable". No sé si pensará lo mismo a día de hoy, en que proclama su inocencia pero se ve detenido, vapuleado legalmente y vilipendiado por la ley que él mismo impulsó, una norma injusta, desigual y cruel que culpabiliza a un hombre por el mero hecho de serlo, lo cual es una barbaridad que atenta contra cualquier mínimo principio, ya no del derecho, sino del sentido común.

He conocido a hombres que han visto sus vidas destrozadas por lo que se demostró que eran denuncias falsas, interpuestas en momentos difíciles como un divorcio. Dar un arma tan tremenda a una de las partes en el instante en que la pareja acumula un rencor difícil de superar es buscarse problemas de la forma más obvia.

"Tuvimos que elegir entre salvar vidas y la presunción de inocencia. Y elegimos salvar vidas", decían entonces desde el gobierno. El problema es que no han salvado vidas, pero sí se han llevado por delante la presunción de inocencia. Y no hay nada, absolutamente nada, más importante en un Estado de Derecho que la presunción de inocencia.

Denme leyes duras, aprueben legislación que persiga hasta las últimas consecuencias el delito, y yo las apoyaré siempre que respeten que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Y ser acusado, les recuerdo, es ser inocente porque esto es un estado binario: o estás condenado o no lo estás, sea cual sea el momento procesal en que te encuentres.

Los conversos del PSOE y otros grupos aumentan a medida que ven que las cosas no son tan ideales como ellos planteaban. El exministro José Blanco cayó del caballo cuando Dorribo lo señaló con el dedo y eso fue suficiente para que se le imputara, y así quien fue perseguidor y hostigador de los “presuntos” se vio iluminado porque el foco le apuntó a los ojos, cambiando de opinión porque le tocaba a él. Ahora le pasa lo mismo a López Aguilar.

El problema, señores míos, es que no sabemos cuántas denuncias falsas han prosperado porque ustedes se cargaron la presunción de inocencia. Porque partieron de la base equivocada de que nadie iba a acusar en falso, o porque pensaron que era mejor condenar un inocente que soltar a un culpable, y uno de los principios de cualquier sistema legal que se presuma válido es justo lo contrario.

¿Y ahora? Mis tripas me dicen que lo suyo es que ahora apande con la ley que impulsó y que en el pecado lleva la penitencia. Yo le reconocería a López Aguilar la presunción de inocencia que él negó a mucha gente, pero no puedo hacerlo por su propia legislación. En cualquier caso, si es culpable que se pudra en la cárcel y si inocente le deseo lo mejor.

martes, 7 de abril de 2015

Todo es del color del cristal (político) con que se mira

Negar la realidad es síntoma de mala política. De hecho es una de las manías que tienen los gobiernos, sean del color que sean, que más rechazo provocan entre la ciudadanía, porque a nadie le gusta que le digan amarillo cuando está viendo claramente morado. Salvo con el tema del famoso vestido azul y negro, que alguna gente veía blanco y dorado (yo mismo en una ocasión), las cosas suelen estar bastante claras y sólo los puntos de vista hacen que varíe la percepción… o eso o el intento descarado de tomarnos el pelo.

Ejemplos de esto los tenemos por docenas. Desde los “brotes verdes” de Zapatero, que nos trajeron unos años más de recesión y crisis, hasta los “hilillos de plastilina” de Rajoy en la catástrofe del Prestige, vemos que se confunde el intentar dar una visión positiva de las cosas con una directa y absoluta tomadura de pelo colectiva, que encima en ocasiones cuela.

Hay veces que los datos son buenos y no es necesario maquillarlos, y con esto hablo de los datos de paro del mes de marzo. Aun así, he de decir que me sorprendió ver a Rajoy sacar pecho, porque suele ser un tipo prudente con estas cosas. Hasta ahora se le escuchaba decir cosas razonables como que es un buen dato aunque hay todavía mucho parado y hay que seguir trabajando para continuar en el buen camino, pero ayer se le veía exultante y no creo que sea buena idea cuando tienes más de cuatro millones y medio de personas en el paro.

Pero cuidado, no sólo son los gobiernos los que hacen esto, sino todos los interesados en las campañas políticas, que son casi todos los que salen en el telediario. Y también funciona a la inversa: intentando vender como negativo lo que es claramente positivo, aunque sea insuficiente.

Los datos del paro son positivos, no suficientes, pero positivos
Decir que son “una catástrofe” es una barbaridad. Asegurar que el mejor mes de marzo en 13 años para el empleo es algo negativo es tomar por memos a los que leen o escuchan cosa semejante, y si bien es lógico hacer matices sobre la temporalidad de los trabajos y la pobreza de los salarios, problema que todos detectamos, para pasar una buena noticia a una mala hace falta algo más que eso.

Los sindicatos que aplaudían con las orejas a Zapatero cuando este país se encaminaba al trote borriquero hacia el abismo ahora aseguran que el descenso del paro no es tal o que es una noticia mala por los matices que antes apuntaba. Tendrían más credibilidad si no supiéramos que la permeabilidad entre sindicatos y ciertos partidos es total, y que el acceso a los gobiernos de PSOE, BNG o IU supone para muchos de ellos cargos en la administración que jamás tendrían si gobiernan otros partidos o si el baremo fuera el mérito o la capacidad.

Es curioso que cuando subía el paro en Galicia más que en otras comunidades se apresuraban a echar la culpa a Feijoo. Ahora que Galicia es una de las comunidades que más empleo crea sorprendentemente nadie le da la enhorabuena. ¿De verdad no les parece cutre ese tipo de discurso oportunista y tan sumamente obvio?

Así que una vez más, y siento ser cansino, les diría que tomen con prudencia no sólo lo que dicen los gobiernos, que eso más o menos ya lo hacemos todos, sino también lo que dicen quienes critican a los gobiernos, porque si son “los otros” tienen la misma óptica deformada, la del interés político, la del desgaste a toda costa… la de la mala política.

lunes, 6 de abril de 2015

La originalidad está sobrevalorada

Decir que la originalidad está sobrevalorada no es decir que la originalidad no es importante, sino simplemente, afirmar que tampoco es que sea el centro del universo en depende qué temas, y no me lo comparen con el “que inventen ellos” que no van por ahí los tiros.

Verán, la semana pasada desde Lugo Monumental propusimos que el Ayuntamiento de Lugo haga una tarea de lavado de cara de la ciudad centrándose en las medianeras, esas horrendas fachadas laterales que separan un inmueble del de al lado y que aquí suelen ser paredones de hormigón o de uralita donde muere ajusticiado el buen gusto.

Página de El Progreso sobre el tema

Como la prensa, sobre todo El Progreso, recogió el tema con generosidad vinieron los ataques de cuernos, y el portavoz de una de las que se dice agrupaciones que asegura que se presentará a las elecciones (si consigue reunir a 24 personas que le acompañen en una candidatura que, a este paso, a ser aún más divertida que otras que circulan por ahí) comentó la noticia con un lacónico “siempre copiando, ya está bien” (lo recojo corrigiendo las faltas de ortografía, por aquello de no dejarlo quedar muy mal).

Como el comentario se produjo tras un corto debate sobre si la idea ya la había propuesto alguien, cosa que aseguraban algunos a pesar de no poder demostrarlo porque su programa electoral no es público (lo cual es llamativo), les aclaro las dudas: no, la idea no fue mía, sino que la vi en Madrid, si bien tengo entendido que en Zamora o Vigo está funcionando también razonablemente bien.

Tampoco fue mía la idea de proponer que los escaparates de los locales vacíos se utilicen para promocionar los aspectos más turísticos de Lugo, o los actos culturales por ejemplo, sino que es una adaptación de lo que llevan haciendo los centros comerciales desde que tengo memoria. Aseguraba El Progreso que esta iniciativa fue incluida por el PP en su programa electoral, y no se me ocurriría reclamar la paternidad del asunto cuando es obvio que ya se hace en otras latitudes, donde lo vi yo también. Me parece fantástico que estos temas se tomen en serio.

Asegurar que “yo lo dije antes” es una estupidez a menos que se trate de temas realmente originales, y éstos suelen tener un componente de peligro ya que si nadie lo propuso previamente quizás sea por algo. La originalidad es un riesgo, ya que uno puede caer en la tentación de, por hacerse el moderno, proponer chorradas y ser el hazmerreír de la ciudad, lo cual en un sitio como Lugo es más sencillo de lo que pudiera parecer.

No, no es una foto muy original,
pero es graciosa y no tiene nada de malo hacerla
¿Qué quieren que les diga?, a mí me gustan las buenas ideas sean de quien sean. Si ves algo en Madrid, Barcelona, Bilbao, Cáceres o Rabanillo del Pinar que puede ser bueno para Lugo o que encaja en la ciudad, ¿por qué no copiarlo? ¿Por qué no traerlo a nuestra tierra con las adaptaciones necesarias para que sea algo con lógica aquí también? ¿Acaso no está todo inventado? Puede que todo, todo, todo no, pero casi. Por ejemplo el Arde Lucus, que iniciaron unos cuantos hosteleros del casco histórico (a pesar de que a la idea le salen "madres" por todas partes) no deja de ser una adaptación a Lugo de las habituales fiestas de recreación histórica que hay por el mundo, que son una pila de ellas, y no pasa nada.

Esa carrera por la idea fresca y nueva es muy divertida pero un poco ridícula. Es la que nos trae el titular generado con visitas turísticas al cementerio, con inauguraciones de “zonas de pesca accesible” (una cochina rampa al lado del río que mi sentido arácnido me dice que no usa ni el gato), o con zonas de generación de energía alternativas como la del Ceao que lo único que han generado son gastos y problemas.

Las propuestas de los partidos no tienen que ser originales, sino positivas y coherentes. Hay una diferencia importante, o debería haberla, entre un programa electoral y un concurso de originalidad. Lo primero es lo que ha de marcar el futuro de nuestro Lugo, mientras que lo segundo… bueno, lo segundo debería quedar para platos de nueva cocina o para esculturas que van a ARCO.

miércoles, 1 de abril de 2015

Proceso que sirve de ejemplo (que no es lo mismo que ejemplar)

Lugonovo ha completado su proceso de primarias abiertas, en las cualquier ciudadano se podía inscribir firmando un manifiesto, además de enviar el DNI por email, y votar a quien más le apeteciera para seleccionar al cabeza de lista de la formación. Todo muy moderno y muy chulo, muy democrático.

Pero la participación ha sido un poco pobre. No llegan a 300 votos válidos (supongo que habría alguno que no contó, siempre pasa), y 289 son los que eligieron el previsible resultado: 225 para el ganador y 64 para el perdedor. Hasta en los partidos que votan por votar, ya que hay listas únicas (lo que es bastante desmoralizador) hay más gente que se levanta de la cama para dejar quedar bien a sus siglas.

Votación reñida
Me cuesta entender también que un grupo que presume de ser democrático e igualitario haga dos procesos, uno para el cabeza de lista y otro para el resto. ¿No sería más lógico, desde el punto de vista del buen rollito, que fuera una elección libre y que el que más votos saque quede de candidato a la alcaldía? Lo digo por seguir aquel viejo principio del "primus inter pares" (primero entre iguales), salvo que la concepción sea otra y sean más "primus" (en otro sentido del término) que "pares ".

Por otro lado, es llamativo ver que el total de la candidatura no llega. Si ni siquiera hay 25 interesados en participar en ese proceso como candidatos va a ser difícil convencer a la ciudadanía para apoyarles, y encima, por si fuera poco, tienen un problemilla legal: verán, en Lugo hay 25 concejales, y los partidos que se presentan en listas tienen que cubrir el total de los puestos a elegir.

En la web de Lugonovo aparecen 22 personas relacionadas por número de votos, lo que si sumamos al cabeza de lista, hacen 23. Hasta mis mediocres matemáticas reflejan que nos faltan dos personas para poder presentar una lista de 25 nombres. ¿De dónde las van a sacar? ¿Van a repetir la votación para legitimar a las dos personas que faltan? ¿Las van a colar al final porque los dos últimos puestos “no son importantes”? Respecto a esto último yo preguntaría al Alcalde de Santiago qué opina sobre lo importante o no de cerrar una lista.

Han tenido suerte, eso sí, con el número de mujeres interesadas en el tema, porque si por casualidad hubiera una reducción significativa de las que hubo, o un aumento, no cumplirían los absurdos requisitos de la ley de paridad. Pero ¡qué suerte!, ha coincidido bien. Ni preparándolo, oiga.

Y este es el proceso que nos presentan como ejemplar. Puede que sea cierto que es digno de servir de ejemplo.

lunes, 30 de marzo de 2015

¿Qué es electoralismo? (o la extensión del artículo del viernes)

¿Qué es electoralismo? dices mientras clavas en mi urna tu voto azul…

El electoralismo es esa palabra que define una buena idea contra la que no hay otra defensa que la de acusar al que la propone de ser tal cosa. Se diferencia del populismo en que este último suele tener un componente más acusado de imposibilidad en lo propuesto, pero cuando hablamos de algo “electoralista” es la traducción al lenguaje políticamente correcto de “nos han metido un gol por la escuadra”.

Sin embargo, el electoralismo real, el proponer cosas porque se divisan elecciones en una horizonte no tan lejano, es peligroso porque si no se usa con moderación y con cuidado se le puede volver a uno en contra de una forma escandalosa.

Exempli gratia (sí, ya sé que últimamente uso mucho esa expresión pero qué quieren, me suena tan bien y al blog le da un aire tan culto meter latinajos…): El anuncio del que hablábamos el viernes realizado por Besteiro de financiar desde presupuestos provinciales las 24 horas de hemodinámica.

Como ya les dije el otro día, pero en menos palabras porque La Voz de Galicia se negó a darme las tres páginas que necesitaba para explayarme (que si es mucho espacio, que si hace falta poner lo que dice otra gente, que si no soy un eminente cardiólogo… cosillas, detalles para cercernar mi libertad de expresión obviamente), Besteiro ha hecho una jugada maestra que hace un tiempo propuse yo mismo en este blog. Quizás me lee, estoy empezando a pensarlo, y creo que si es así debería empezar a hablar de árboles y peces y dejar mis consejos políticos para el que me contrate como asesor, que es algo mal visto pero de lo que se vive bien.

A lo que iba, que hoy estoy disperso… La propuesta de Besteiro en un momento como el actual se puede tachar de electoralismo, que es la reacción que ha tenido el PP a través de dirigentes como Barreiro o el propio Feijoo. No les queda otra porque es difícil rebatir de cualquier otra manera la propuesta del siempre hábil presidente de la Diputación. NOTA: ser hábil sólo te convierte en eso, no en bueno. También fue hábil Hitler a la hora de hacerse con el poder en Alemania y dudo que ningún manual lo ensalce como modelo a imitar. NOTA a la nota: Supongo que nadie dirá la tontería de que comparo a Besteiro con Hitler porque ese símil lo podemos reservar para otra gente.

Todo el que ataque la maniobra electoral de Besteiro es tachado automáticamente como un acérrimo defensor de Jaime Castiñeira, lo que es ridículo si se habla de gente que, como yo, hemos tenido notorios desencuentros con él precisamente por este asunto. Pero es el corolario al electoralismo: la simplificación de las cosas para que sean fácilmente entendible, o mejor dicho, para que sean fácilmente manipulable para mentes sencillas, cuyo voto vale lo mismo que el del resto.

Pero el electoralismo tiene un pecado original del que es difícil librarse: al igual que los antibióticos, su abuso crea inmunidad, y cuando se multiplican las inauguraciones deprisa y corriendo porque se acerca la fatídica fecha de la “fiesta de la democracia”, su efecto se diluye. Por ejemplo, hoy toca cortar la cinta de unos kilómetros de autovía con la pintura todavía húmeda, y los accesos sin terminar, pero es que mañana ya no se puede inaugurar nada porque la ley piensa que dos meses de margen son suficientes para diluir un efecto cortoplacista así que se han prohibido las inauguraciones en ese plazo antes de unas elecciones.

También hay otro posible peligro que ya apuntaba el viernes y que es que te pregunte alguien “¿por qué no antes?”. En el caso de Besteiro es un poco más grave porque se ha quedado ronco de decir que la hemodinámica salva vidas, y que su ausencia nos ha costado el pellejo de muchos vecinos. La extensión lógica de dicho argumento es “vamos a ponerla cuanto antes”, o incluso “cuando estábamos en el bipartito ya dimos los pasos para que se pusiera este servicio en Lugo”, y si me apuran “era necesario en el antiguo Xeral, así que lo instalamos en los primeros cien días en que pudimos hacerlo”… y no "vamos a esperar al último minuto del partido para hacer la puñeta al PP".

Puede haber quien le diga al señor Besteiro que los fallecidos en todo el tiempo que ha tardado en dar este paso van en su cuenta, tanto como a la de los que han negado el servicio en Lugo. También es contra-electoralismo, qué cosas, pero una verdad como un templo.

Electoralismo es una buena palabra. La que hace que la gente desee que haya elecciones porque es cuando nos besan y abrazan por la calle, cuando algunos concejales que se creen muy importantes de repente sonríen y te llaman por tu nombre, y cuando los proyectos se aceleran y se sacuden la modorra administrativa en la que suelen caer por letargos de cuatro años.

Debería haber elecciones todos los años. Otro gallo nos cantaba.

viernes, 27 de marzo de 2015

Un juego cruel


La propuesta del Presidente de la Diputación de financiar las 24 horas de hemodinámica en Lugo es una jugada política maestra, que deja en evidencia dos cosas: la primera es que lo económico es lo menos relevante en este asunto, sobre todo en un momento en que las administraciones siguen despilfarrando alegremente en chiringuitos y campañas mucho menos importantes que la salud de los lucenses: es un tema de pura voluntad política. La segunda, que el olfato de Besteiro está mucho más afinado que el de sus contrincantes, y detecta que captar votos en este tema es como pescar en un barril, más cuando se lo han puesto tan fácil desde filas populares.

La ausencia de ética que hay en proponer esto a dos meses de las municipales, tras años de reivindicaciones y protestas, es lo de menos. Tras afirmar que la falta de ese servicio incrementa la mortandad, cosa que por lo que se ve no ocurría en el bipartito donde este servicio ni estaba ni se le esperaba en Lugo, lo lógico habría sido dar este paso cuanto antes, pero no era rentable electoralmente, aún no.

Desde algunas percepciones de la política las medallas no existen: sólo hay votos, sólo hay poder, y si esta medida se hubiera propuesto a principios de 2013, cuando comenzó la reivindicación formalmente, hoy sería agua pasada y no movería el molino electoral.

La torpeza de unos y el arribismo de otros ha sido y seguirá siendo la clave que explica los movimientos en este asunto. ¿Y los enfermos? Meros peones en un juego cruel que se mide en el tamaño de los titulares.

Columna publicada en La Voz de Galicia de hoy, 27 de marzo de 2015