lunes, 2 de noviembre de 2026

Un fin de semana muy completito

Un fin de semana completito con el Truco o Trato (que curiosamente es de lo que menos fotos tengo), la pantalla gigante para ver al Breogán (con un resultado discreto) y el fantástico concierto de Broken Peach.

Hay fines de semana de pijama y sofá y otros en que no paras. Éste fue de los últimos. Entre el Truco o Trato del viernes, el partido del Breogán del domingo por la mañana, y el concierto de Broken Peach ese mismo día por la tarde, se ha pasado en un suspiro. Unas cosas salieron mejor que otras.

Empecemos por el orden cronológico y lo que mejor fue de todo: el Truco o Trato de Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, fue una locura una vez más. No es que fuera un éxito, es que las calles estaban repletas de niños con exceso de azúcar disfrutando como locos de tienda en tienda y corriendo de un comercio a otro para rellenar sus calabazas de papel (las que regalaba la Asociación) o de plástico (que, si bien es cierto que contaminan más, se usan de un año para otro) de las chuches que los comerciantes regalaron esa tarde.

Una vez más tengo que insistir en agradecer a los 73 establecimientos participantes su generosidad. No hablamos solamente de que regalen los caramelos a los niños sin ningún tipo de compra, promoción ni nada por el estilo, sino que además ese día pierden ventas porque está todo tan repleto de críos que es imposible atender a los clientes con la habitual dedicación. Es un sacrificio del que son conscientes, pero que hacen con una sonrisa en la cara porque da gusto ver la zona petada de niños disfrutando de la calle como nunca.

No puedo darles cifras porque nadie puede contar la de chavales que hay por ahí ese día, pero si se dieron un paseo por el centro no hace falta que cuantifiquemos: no se andaba en algunas zonas y las colas en los comercios eran importantes. Hubo alguno, como la barbería de la calle San Pedro, que por su propia y meritoria iniciativa contrató animación y tenían un payaso en la puerta que divirtió a niños y adultos en el Truco o Trato. Así da gusto, de verdad.

Menos exitosa fue la pantalla gigante para ver el partido entre el Obradoiro y el Breogán. No funcionó como nos hubiera gustado, y hubo, en el mejor de los casos, unas 300 personas a ratos. Sí, hubo ambientillo, pero no como para justificar el esfuerzo económico y las molestias que causa la pantalla a algunas personas, por lo que es de suponer que no se volverá a poner para futuras citas locales.

Tampoco hubo el público que debería en el concierto de Broken Peach, que fue a las 19:30 en el templete de la Plaza de España, y que merecían un abarrote que no hubo por varias causas siendo la principal, en mi opinión, el follón que montaron desde el Ayuntamiento con el cambio de fecha, ya que se aplazó por el luto nacional (eso es lógico) pero se anunció que sería el 6 de noviembre (en algunos sitios el 6 de diciembre) y después se cambió para el 1 de noviembre, lo que creó una ensalada de fechas que confundió a los interesados. De hecho, si preguntabas a la IA te decía que no era ayer, que era el 6 de diciembre.

Una pena, porque el concierto fue magnífico. Lo pasamos de miedo (perdonen el chascarrillo) y he de decir que no me esperaba que tuvieran tan buen directo, porque no es lo mismo un vídeo en unas condiciones controladas y en interior que un concierto (con un frío que pelaba) en la calle y en un sitio tan extraño como un templete para este tipo de grupos. Pues nada, fue fantástico: el sonido increíble, los movimientos inconcebibles, la estética perfecta y el ambiente creado inmejorable. Música de los 80, de películas de Halloween, mezcla con otras más actuales… y con una impecable presentación.

Broken Peach está en un momento muy bueno, entre los 15 grupos más vistos de Youtube de España, con millones de visitas en algunos de sus vídeos (el de cabecera grabado en la Vieja Cárcel de Lugo, por cierto) y con bolos en Madrid, Londres o Berlín. Sin embargo siguen siendo gente accesible, maja, que estuvieron después un buen rato haciéndose fotos con todo el mundo y que hablan con esa naturalidad que muchas veces el éxito hace perder. Ojalá que en este caso no suceda y sigan siendo como son.

Espero sinceramente que no sea la última vez que los vemos en Lugo y que pronto podamos disfrutar de ellos en una nueva convocatoria… y que esté bien anunciada, porque merecer, lo merecen.

Un fin de semana muy completito.

viernes, 30 de octubre de 2026

El Truco o Trato de hoy se mantiene (no ha sido una decisión fácil)

Mantener hoy el Truco o Trato es una decisión difícil, ya que igual de correcto es hacerlo así que lo sería si se hubiera suspendido.

Hoy es uno de esos extraños días en que dos posturas con conclusiones totalmente contradictorias tienen razón. Dos puntos de vista opuestos que son absolutamente lógicos y defendibles, y cuyas consecuencias no tienen nada que ver.

Les hablo del Truco o Trato, la actividad que Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, lleva a cabo hoy en el casco histórico a partir de las 17:00 horas y en la que cientos de niños recorren las calles visitando los comercios para, al grito de la fórmula “mágica”, lograr que les den caramelos. A pesar del accidente ferroviario, la actividad se mantiene, y ahí están los puntos encontrados y defendibles: tan correcto es mantener la actividad como habría sido suspenderla, o viceversa.

En el año 2024 la Dana de Valencia provocó una situación terrible que golpeó a toda España y que, casualmente, también fue en vísperas del Samaín. En aquel momento, desde Lugo Monumental nos planteamos muy seriamente si debíamos suspender el Truco o Trato previsto para aquellos días. Sin embargo, tras un largo debate, se tomó la difícil decisión de mantener esta actividad.

Hoy nos enfrentamos al mismo dilema y, por votación entre los asociados, la respuesta es la misma: seguir adelante con el Truco o Trato. Pero desde la asociación se hizo pública una explicación, porque somos conscientes de que habrá quien piense que lo adecuado era suspenderla, y tendrían razón también, porque hoy es un día en que no caben absolutos.

Si se tratase de cualquier otro tipo de iniciativa se suspendería, pero hemos considerado que no tendría objeto anular esta fiesta para niños. Aunque estamos seguros de que sus padres les explicarían el motivo, no creemos que aporte nada a los más pequeños de la casa dejarlos sin esta actividad, a la que nos consta que esperan con ilusión.

Desde la Asociación confiamos en la comprensión de los lucenses y que entiendan que esta decisión se ha tomado desde el más absoluto respeto al luto nacional, a las víctimas, sus familias y allegados y a la dramática situación.

Así que, por esos niños a los que queremos mantener inocentes el máximo de tiempo que podamos, disfruten del Truco o Trato.

jueves, 29 de octubre de 2026

Viajar en tren

Hoy no es un buen día para hablar de trenes... o justamente todo lo contrario.

Aunque este blog es sobre Lugo hay días, como hoy, en que es muy difícil no tratar temas nacionales, como el del accidente ferroviario de Toledo que, hasta el momento, arroja un saldo de 68 fallecidos, varios desaparecidos y múltiples heridos.

Lugo es una ciudad con unas comunicaciones terriblemente malas. Nos basamos prácticamente para todo en el coche particular y, como mucho, en el autobús porque las conexiones ferroviarias son pésimas. Valen para ir a Orense o Madrid y, si les coinciden los horarios (cosa no muy fácil) a Coruña, pero poco más. Por motivos laborables he tenido que ir varios días a Santiago a un curso y el tren no es una opción, así que he usado el bus que, francamente, es comodísimo porque encima te evitas tener que buscar dónde aparcar en Compostela, que es una pesadilla salvo que te dejes una pasta en un subterráneo.

La pena es que el tren es el medio de transporte perfecto, al menos si lo comparamos con las alternativas habituales que son el coche particular, el bus y el avión. Es el más ecológico de los mencionados, por mucho; es más cómodo porque hay más espacio y te puedes levantar; tiene mejor suspensión lo que permite leer o trabajar en marcha y la sensación de mareo es mucho más baja que en otros transportes; es más rápido que casi todas las alternativas (si bien decir esto en Lugo es complicado, lo sé)… y es más seguro que el coche particular. El avión tiene menos probabilidades de siniestro, pero hay que sumar el trayecto en coche hasta el aeropuerto (que en nuestro caso es una hora y pico de viaje).

Es obvio que decir esto hoy en España suena a sarcasmo, y si en vez de escribirlo yo fuera un tweet del Ministro de transportes le caerían chuzos de punta, porque no es lo oportuno, ya que en este momento no tenemos esa sensación. Es normal. Dos accidentes con más de cien fallecidos entre los dos (46 de Adamuz y, por ahora, 68 de Toledo) no invitan al optimismo, y en Galicia tenemos todavía muy presente lo que pasó en Angrois en 2013, donde 80 personas perdieron la vida.

Ayer hablando con mi madre me decía que le daba miedo viajar en tren con todo lo que ha pasado. Es una sensación totalmente natural, aunque precisamente ahora es el momento más seguro para ir en ferrocarril porque tras una desgracia como esta las precauciones se extreman, así que, a pesar de todo, hay que confiar en el sistema ferroviario español. Y, al mismo tiempo, revisarlo, por contradictorio que pueda parecer.

La política, que todo lo envenena, ahora tiene la oportunidad de mostrar lo peor y lo mejor de sí misma. He visto ambas cosas en el mismo lugar. El mensaje de “Ya está bien” difundido por el PP nacional me parece una barbaridad en este momento, y no me vale lo de “los otros habrían sido más agresivos” porque uno no espera que esto se convierta en una competición de bajezas sino en todo lo contrario. En cambio, muy bien el mensaje de Elena Candia, solidarizándose con las víctimas, convocando un minuto de silencio que se estará celebrando en el momento de escribir esto y al que no puedo asistir por estar en casa enfermo, y sin la menor mención a nada más.

Cuando pasan estas cosas hay un porcentaje de la población que quiere agresividad, jarana y mala leche, pero me gustaría pensar que son una minúscula parte de nuestros vecinos, por muy ruidosos que sean. De hecho es a los que se ve, porque el resto están en sus casas o trabajando. Quiero creer que a la mayoría de la gente lo que le atrae es la mesura, la corrección y la tranquilidad, y que los vándalos que fueron ayer al Ministerio de Transportes a liarla, y contra los que la policía nacional se vio obligada a cargar, son unos exaltados que no representan más que a su odio y sus desquiciadas ideas de "cuanto peor, mejor".

En resumen: tranquilidad, calma y, si tienen que viajar en tren, háganlo con toda la tranquilidad porque es un medio muy seguro, a pesar de la actualidad.

martes, 27 de octubre de 2026

La tarta da para lo que da

Los repartos de tartas no salen gratis. Y eso sin contar lo que se queda en "el cuchillo".

Una de las cosas que más me llamaba la atención de la página web de noticias del ayuntamiento de Lugo era que casi nunca se encabezaban los artículos titulando “el Ayuntamiento de Lugo” o “la corporación municipal” sino “El gobierno de fulano de tal”, una costumbre que se comenzó en la época de Lara Méndez y que continuaron tanto Paula Alvarellos como Miguel Fernández.

Sin embargo, el cambio de gobierno también trajo consigo una modificación de las maneras, y creo que para bien. Ya no hace falta ese personalismo extremo para diferenciar “cuál de los gobiernos” hace una cosa, ya que los que están son de un único grupo, incluyendo a María Reigosa que se ha integrado perfectamente en el equipo.

Ayer vi un cartel digital de actividades de Samaín de Juventud y me llamó la atención que me faltaban algunas actividades que sé que se van a hacer desde Cultura. Pregunté por el tema y me explicaron que se había difundido un borrador en que faltaban por incluir, precisamente, esas actividades y que seguramente saldrá hoy uno completo.

Es lo razonable. De hecho, en las cartelerías debería figurar en grande “Concello de Lugo” y debajo, en pequeño, el nombre de la concejalía o concejalías que organizan, porque ya no hace falta diferenciarse y bastante trabajo da crear una “marca” única como para andar con cuarenta diferentes.

Sé que les puede parecer un tema menor pero no lo es tanto si razonamos que nos va al bolsillo común. Ruedas de prensa diferentes, en lugares diferentes, con fondos diferentes y colores diferentes. Incluso logos diferentes, como si fueran dos administraciones distintas, lo mismo que ocurre con la Diputación y sus muchísimas páginas de publicidad en prensa, donde según el “área de gobierno” vemos si salen tirios o troyanos. Y esto no es gratuito ni mucho menos, de hecho, nos cuesta un ojo de la cara porque se duplican presupuestos y gastos.

lunes, 26 de octubre de 2026

Otra vez en obras

Cambiando el suelo de Rúanova

A los comerciantes y vecinos de las calles Rúanova y San Fernando les están poniendo a prueba, una vez más, la paciencia y los nervios ya que otra vez han levantado el suelo de la zona.

Afortunadamente en esta ocasión hablamos de obras rápidas, ya que no hay que tocar nada de instalaciones en el subsuelo y simplemente se trata de reparar los pavimentos que se dañaron durante la “peatonalización” del casco histórico. Las comillas son intencionadas porque salen coches por donde menos te lo esperas y en lugares donde antes no los había, creándose un caos mayúsculo.

El suelo que se está poniendo en Rúanova es el que tiene que ser, adoquín plano (para que no moleste al andar) y muy resistente para el paso ocasional de vehículos. Es el que había antes, y si se dañó fue porque se le puso a prueba más allá de cualquier previsión con todo el tráfico del centro saliendo por allí, lo que no hay pavimento peatonal que resista.

En cuanto a San Fernando la idea que, hasta donde yo, sé están ejecutando es sencilla: cortar las losas rotas en partes más pequeñas, con lo que se logran dos objetivos: son más difíciles de volver a romper y, en ese caso, su sustitución es más sencilla y menos costosa. Vamos, lo que habíamos sugerido algunos desde antes de empezar el lío que han montado en el centro en 2023.

Las obras se están ejecutando con una rapidez a la que no estamos muy acostumbrados en Lugo. Estuvimos más de dos años con las máquinas dando la brasa por todas partes, para lograr un resultado más que discutible. No me refiero a la estética, que eso es opinable como en todo (aunque sigo sin entender por qué se cargaron las farolas que había para poner… eso) sino a la utilidad.

Los coches que antes subían por Montevideo ahora dan una absurda vuelta alrededor de la Plaza del Ferrol y en la práctica no sólo no hemos ganado espacios peatonales en metros totales sino que me atrevo a decir que los hemos perdido. Montevideo, Bolaño Rivadeneira, San Froilán, la Plaza del Ferrol, Santo Domingo… tienen de peatonal lo que yo de monje tibetano. De la calle del Teatro ya mejor no hablamos, porque es el paradigma de que se le puede llamar peatonal a cualquier cosa.

Esperemos que estas obras se ejecuten con cierta velocidad y que se pongan, por fin, coto a los abusos que desde hace años estamos sufriendo sin que nadie haga gran cosa. Entrar a garajes y aparcamientos, por supuesto. Repartos y mensajerías, claro que sí… pero salvo estos días excepcionales no comprendo por qué siguen saliendo (e incluso entrando) coches por la puerta de Rúanova, que se supone que es totalmente peatonal.

Veremos qué se hace.

viernes, 23 de octubre de 2026

Fuentes de Lugo

Me encantan las fuentes cuando funcionan, pero pocas cosas hay más tristes que una fuente apagada.

Pocas cosas hay más tristes y que den más imagen de abandono que las fuentes apagadas, sin manar agua. Es una sensación de vacío, de que ese elemento está ahí para nada, que da mucha pena.

Alguna de las fuentes más icónicas de Lugo estuvieron bastante tiempo apagadas. La de San Vicente, famosa entre otras cosas por el “Milagro” que cada 29 de julio se lleva a cabo para que reparta vino, estuvo bastante tiempo sin agua y era una tristeza. Hace ya años que funciona con normalidad, y da gusto pasar por delante y ver y escuchar la alegría de los tres caños en funcionamiento.

Otras como la de Fonte dos Ranchos son quizá algo sosas apagadas (se reducen a estanques artificiales en medio de sus plazas) pero muy bonitas cuando funcionan, y más aún (esto es para gustos) cuando lo hacen “con normalidad”. En el año 2007 se puso a andar esa de que les hablo con música y luces. La cosa no duró demasiado y cuando paso por delante la veo funcionando como cualquier otra fuente, algo que francamente es de agradecer porque transmite tranquilidad y es agradable.

La tercera gran fuente de la ciudad es la de la plaza del Rey. Lleva estropeada un año más o menos pero ahora mismo la están reparando, algo que hay que agradecer al repaso general que Elena Candia está dando a la ciudad. Imagino que en unas pocas semanas la pondrán a funcionar otra vez, y es algo magnífico porque las ciudades no las hacen solo las grandes obras, sino también los pequeños detalles… o los medianos, como es este caso.

Lo que no sé muy bien es si va a prosperar la idea que tenía el bipartito de destruir una de las fuentes del Parque de Rosalía de Castro para poner la estatua de nuestra alcaldesa, Paula Alvarellos. Tenían la idea de cargarse un surtidor que funciona perfectamente (o lo hacía en San Froilán) para poner la imagen de nuestra, lamentablemente fallecida, alcaldesa. Creo que es un error.

No me entiendan mal. Paula me caía muy bien, y creo que si hubiera estado más tiempo y en otras condiciones (me refiero a sus apoyos, o mejor dicho, la falta de ellos incluso dentro de su propio grupo y gobierno) habría podido hacer un grandísimo trabajo. ¿Merece una estatua? No voy a volver a abrir ese debate conmigo mismo, porque en su día ya concluí que, en este caso concreto, creo que sí porque tengo la total convicción personal (sin prueba de ninguna clase) de que la presión y el estrés del cargo le costó la vida. Pero insisto, es una opinión y por eso automáticamente la conclusión lógica es que claro que merece la estatua.

Pero anda que no hay sitios en el parque donde ponerla sin tener que romper nada de lo que hay hecho. Hay zonas preciosas, entre los árboles, donde podría ubicase sin el menor problema y sin tener que destruir ningún patrimonio. De hecho, me sorprende enormemente que el bipartito eligiese una ubicación tan concreta que necesita cargarse una fuente.

Hay muchas más fuentes en Lugo. Unas funcionan siempre como la de las ranas de la Plaza de la Constitución o la de los leones de la Plaza de Avilés. Otras se secaron por obras vecinas, como el MIHL o la Intermodal, o por falta de entendimiento entre las partes, como la fuente de A Pinguela (que es la que está frente a la puerta del Carmen de la Muralla). Me llama también mucho la atención que hace décadas que no funciona la que está en la Rúanova junto a los jardines del Museo Provincial.

Supongo que el mantenimiento no es tan sencillo… pero también me sorprende que las cosas sean tan complicadas ahora pero décadas atrás se hicieran sin tanto problema.

Cosas que pasan.

jueves, 22 de octubre de 2026

''No habrá paz en las calles''

¿Esto es "antifascismo"? ¿Y romper escaparates para saquear tiendas? ¿Y apedrear policías?

“No habrá paz en las calles”. Bergerot amenazó a Ayuso con esa frase aplicada a Madrid, pero se ve que el modelo es exportable al resto de España, incluso a la normalmente pacífica Galicia, donde las protestas suelen ser tranquilas, con sus excepciones, claro.

Ayer en Coruña se vieron imágenes tremendas. Contenedores quemados, pedradas contra los policías… y todo se debió a que hubo una concentración, inicialmente pacífica, para boicotear un mitin de Santiago Abascal, el presidente de VOX. No acabó siendo tan pacífica, y aquí me gustaría recordarles la que se lio en Lugo cuando hubo las manifestaciones por Ceuta y que ni todos los que estaban contra Abascal quemaron contenedores… ni los que quemaron contenedores estaban allí pacíficamente. Iban a liarla... y la liaron.

Sobre la violencia, me remito a estas declaraciones que he leído y que creo que cierran ese capítulo: “Cualquier reivindicación pierde su legitimidad cuando se recurre a la violencia, se ataca a personas inocentes y se dañan bienes privados de particulares”. “La violencia, venga de donde venga, nunca tiene sentido”. Son de la alcaldesa socialista de Coruña, Inés Rey, que no creo que sea sospechosa de defender a VOX. La única parte que no comparto es que habla de violencia contra "personas inocentes" (parece que sí defiende la violencia contra otras personas que puedan considerarse culpables) y daños a "bienes privados de particulares" (con lo que, de nuevo, podría entenderse que justifica los daños a bienes públicos) pero lo achaco más al nerviosismo que a otra cosa... pero bueno, no estaría de más tener unos principios más elevados.

En todo caso, el fondo del asunto no son los chalados que montaron la batalla campal (esos son la noticia por lo llamativo) sino algo aún más peligroso: ¿se puede impedir a alguien hablar en una democracia? ¿Estamos normalizando que haya disturbios porque alguien va a explicar sus ideas? Parece que sí, y eso es terrible. 

Los autodenominados antifascistas acudieron a impedir hablar a Abascal. Hay una frase que circula por ahí y que se suele atribuir a Churchill, aunque no es suya sino de un predicador llamado Halford E. Luccock y que en 1938 dijo algo como que “los fascistas del futuro se llamarán a sí mismos antifascistas”. Hace casi cien años que lo dijo, en pleno auge del nazismo, y acertó.

Esto abre un debate muy interesante, aunque peligroso tal y como están los ánimos, ya en precampaña oficial, sobre los límites de la libertad de expresión, si es tolerable cualquier discurso y si cualquier opinión es respetable.

Hay tres corrientes principales sobre este asunto:

- La liberal, más bien estadounidense, que cree en la libertad absoluta de expresión. Cualquiera puede decir cualquier barrabasada por racista, xenófoba o nazi que sea como opinión o principio. Incluso aquí hay límites como amenazas y cosas por el estilo, pero se puede expresar cualquier idea por extrema que sea. Se parte de que una idea falsa u ofensiva se combate mejor con argumentos que con prohibiciones.

- La europea, en que se limita, cada vez más, la libertad de expresión por criterios de sensibilidad y se coarta aplicando criterios de dignidad y prohibiendo discursos de odio, discriminación o violencia.

- La totalitaria, propia de regímenes dictatoriales o que están en el filo de la navaja, donde sólo puede opinar el poder, y hablar en su contra es directamente un delito (Corea del Norte o China son ejemplos bastante obvios, en diferentes grados).

Aunque puedo compartir argumentos de la corriente europea, soy más partidario de la otra, de la que permite que cualquier gilipollas suelte su veneno, aunque me iría a un término medio porque creo que hay que limitar la amenaza o la falsedad, pero nada más.

Que se permita a alguien decir una opinión totalmente escandalosa no quiere decir que haya que apoyar o respetar esa opinión. Después de todo, casi cualquier opinión “normal” de hoy fue un delito en el pasado. Por ejemplo, la homosexualidad era un crimen hace no tanto en todo el planeta, incluidas las sociedades democráticas y liberales (pregunten a Alan Turing). Defender su despenalización sería un crimen si se aplicase estrictamente que podría atacar la “sensibilidad” de la población. Lo mismo podemos aplicarlo al aborto, que sigue siendo un tema difícil.

Pero ¿qué pasa si se lleva al extremo? ¿Es aceptable que alguien defienda, por ejemplo, despenalizar el consumo de drogas o la pederastia? La respuesta, por dura que resulte, es que sí. La libertad de expresión debería avalar eso.

Se atribuye a George Orwell, posiblemente el pensador antifascista más popular y de los más aplaudidos, la frase de que “si la libertad significa algo, es el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”. Si sólo defendemos que se puedan decir en alto opiniones mayoritarias o “aceptables” estamos censurando, lo que nos lleva al conformismo y, en última instancia, a un autoritarismo disfrazado de paz social.

"Rebelión en la granja", del mismo Orwell, es una extensión del cuento de “El traje nuevo del emperador”, de Hans Christian Andersen. Cuando estudiaba hice un trabajo comparativo entre ambos relatos y me encontré con que se basaban en lo mismo: el miedo a cuestionar la “verdad” colectiva, el relato impuesto por la autoridad a pesar de una supuesta libertad y el poder de la manipulación.

Mal que nos pese las ideas son ideas, y no hay mejor forma de oponerse a ellas que con argumentos, no con piedras.