viernes, 23 de enero de 2026

Accesibilidad y polémica (en la piscina de Frigsa y la residencia de Las Gándaras)

A la izquierda una silla de acceso al agua para personas con dificultades de movilidad.
Las otras dos imágenes son el antes y el después de la reforma de la residencia de As Gándaras

Hace un par de días una amiga, Alexia, protestaba públicamente porque la piscina de Frigsa no tiene una silla elevadora para que ella, que va en silla de ruedas, pueda bañarse sin necesitar la ayuda de cuatro personas. El dispositivo que pide es tan sencillo como una silla anclada al borde de la piscina que le permite bajar al agua por sí misma, una de esas cosas que los que no vivimos su situación consideramos obvia pero que no lo es tanto.

Es habitual verla en piscinas públicas de lugares mucho más pequeños que Lugo y la propia Alexia pone como ejemplo la de Friol, que como es habitual da lecciones de buena gestión porque tiene un alcalde apasionado por su municipio y eso, quieran que no, se nota muchísimo porque ya no es un trabajo, es una obsesión.

En Lugo no le dan respuesta. El dispositivo cuesta unos 3.000 o 4.000 euros, lo que se gastan en caralladas varias, pero que resulta “inasumible” para un municipio con un presupuesto de más de 120 millones de euros. Acojonante.

La accesibilidad no es una opción, es una necesidad. Los que tengan la suerte de llegar a mayores probablemente tarde o temprano necesiten alguna ayuda, salvo casos como mi madre, que está más activa ahora que cuando trabajaba y sigue bailando en el gimnasio como si no hubiera un mañana, mi suegra, que a sus 90 años está mejor que yo, o nuestra amiga Toñi, que sospechamos que es titular de un pacto con el diablo. Pero a lo que iba, lo normal es que por h o por b alguna cosa nos haga falta a todos si llegamos a una edad avanzada.

En lugares como las residencias de mayores la cosa ya es un absoluto requisito, y aprovecho para enlazar con el tema de la polémica que se ha montado con la reforma de la residencia pública de Las Gándaras y la “supresión de habitaciones individuales”.

En primer lugar, es importante saber que la realidad es justo la contraria de la que nos venden. No sólo no se reducen habitaciones individuales, sino que aumentan. En las plantas de las que hablamos la residencia perderá 30 plazas, pasando de 150 a 120 (ahora veremos el motivo) pero las individuales pasan de 30 a 40, y las dobles bajan de 120 a 80. El edificio se tiene que reformar y se pierden habitaciones, pero todas dobles.

Entonces ¿por qué hay protestas? Pues porque se consideran individuales habitaciones que en realidad son dobles, y tiene su explicación. Las habitaciones en debate realmente son dobles, y lo que da cierta intimidad es un murete de separación entre las camas de los dos residentes, que comparten una pequeña salita y el baño. Es decir, que es cierto que hay una relativa privacidad por ese muro que separa las camas, pero sigue siendo una habitación doble.

En la nueva configuración ese muro desaparece. No porque no quepa donde está, sino porque es necesario rediseñar todo el espacio para cumplir con las normativas de accesibilidad y de incendios. “Pues entonces mejor que no lo toquen” dirá alguno… olvidando que nunca pasa nada hasta que pasa.

Recuerden que es un edificio de muchas alturas lleno de gente mayor. Si hay cualquier situación de riesgo (un incendio, que es lo que estamos pensando todos) imaginen la que se puede liar si los pasillos son más estrechos de lo debido y no caben camillas o sillas para desalojar con rapidez todas las plantas.

En cuanto a las habitaciones en sí, los baños que actualmente tienen tampoco cumplen la normativa, y en un centro de este tipo es prioritario que lo haga porque, aunque hablemos de personas autónomas, el término es relativo, porque se refiere a quienes se valen por sí mismos, pero no podemos olvidar que hablamos de gente mayor y que tienen ciertas necesidades de accesibilidad, como es natural.

Actualmente en cada planta hay diez habitaciones dobles con el murete del que hablábamos y tras la reforma se reducirán a ocho dobles, porque los espacios requeridos son mayores y la necesaria ampliación del pasillo se come un pedazo. Por su parte, hay seis individuales y cuatro dobles (sin murete) que se convertirán en ocho individuales, que se asignan con criterios de sentido común (la situación de cada persona influye en que pueda o no compartir habitación).

Esto hace que en cada planta se reduzcan seis plazas, y como hay cinco alturas para este uso la residencia perderá treinta en total. Convertir todas las habitaciones en individuales como se pide haría que se reduzcan todavía más plazas. ¿De verdad creen que es la mejor de las soluciones con la crisis que hay de capacidad en las residencias públicas?

Así que las preguntas se reducen a dos: ¿es opcional cumplir la normativa sobre accesibilidad y seguridad en una residencia pública? Obviamente no. ¿Reducimos aún más el número de plazas? Tampoco parece lo razonable.

Habrá que estudiar si, una vez hecha la reforma, se puede poner algún tipo de mampara fija entre las camas de las habitaciones dobles para dar más intimidad a los residentes, sustituyendo ese murete actual por una opción factible en la nueva configuración de las habitaciones, pero poco más se puede hacer.

Con esto no pretendo justificar nada, sólo explicar la situación real.

Bien es cierto que a lo mejor en vez de quemar 50 millones de euros en una estación intermodal que no valdrá para nada podrían haber reformado el antiguo sanatorio mental de Castro para construir allí una enorme residencia de mayores en que la gran mayoría disfrutarían de grandes espacios abiertos, en planta baja e incluso habitaciones con jardín privado. Está muy cerca del núcleo y quienes tengan buena movilidad pueden ir caminando, y con la enorme cantidad de plazas que habría allí no sería descabellado tener incluso un bus para ir al pueblo o para hacer excursiones (si lo tienen muchos hoteles, ya me dirán por qué no una gran residencia).

Las residencias de mayores tendrían que ser palacios. En lugar de gastar los dineros públicos en cuestiones secundarias se tendría que replantear dónde metemos los cuartos, y parece que atender a quienes se hacen mayores debiera ser una de las grandes prioridades.

No creo que sea pedir demasiado, es redefinir qué es lo importante.

jueves, 22 de enero de 2026

El Gobierno de Lugo incumple la normativa sobre los presupuestos (y aquí no pasa nada)

El gobierno local de Lugo cuenta con mayoría absoluta en el pleno, ya que suma los 13 votos de los dos partidos que, frente a los 12 del PP, les dan la libertad de aprobar lo que les venga en gana. Bueno, ahora está algo matizada con el asunto de María Reigosa, que va a votar siguiendo su conciencia con lo que es posible que cada pleno sea una caja de sorpresas si no presentan cosas razonables. María se ha erigido como “interventora” municipal por libre, un papel de árbitro al que aspiraba Ciudadanos hasta que, tras el descalabro de las elecciones del 2023, se fueron a su casa primero y algunos a las filas del PSOE después bajo contrato laboral.

Esa mayoría absoluta hace inexplicable que a día 22 de enero la ciudad no tenga aprobados sus presupuestos que, en el mejor de los casos, no podrán entrar en vigor hasta mediados de febrero, y eso si hacen todo bien, que no es lo habitual.

No es una cuestión menor, y aunque al común de los mortales no le preocupa demasiado este tema, quizá debería. Ya sé que estamos acostumbrados a que las administraciones incumplan alegremente sus propios plazos sin consecuencias aparentes, pero las hay.

El gobierno de Lugo ya incumple sistemáticamente muchas de sus obligaciones legales. El ejemplo más claro probablemente sea el tema del pago de facturas con reparo de legalidad por parte de la intervención (la de verdad), que se levantan con una alegría pasmosa y siempre por áreas (el Alcalde, Miguel Fernández, levanta las de los suyos y se ausenta periódicamente para que el alcalde accidental, Rubén Arroxo, haga lo propio con las del BNG). Pero la ausencia de presupuestos hace que sea más espinoso iniciar proyectos nuevos o cumplir con obligaciones, e incluso podría poner en peligro inversiones como las subvenciones europeas… aunque, francamente, a veces tampoco pasaría nada por perderlas visto cómo y en qué se gastan.

Pero a lo que iba al principio. ¿Qué explicación hay para que no se aprueben los presupuestos antes de finalizar el año como hace todo el mundo? ¿Peleas internas? ¿Pereza? ¿Falta de interés?

El gobierno aduce que el accidente ferroviario del domingo por la noche impuso un luto oficial que le impidió reunir al Consejo Económico y Social, un paso previo obligatorio antes de llevar los presupuestos a Junta de Gobierno y después al Pleno. Podría colar, si no fuera porque el accidente fue en la noche del 18 al 19 de enero, y a esas alturas el presupuesto ya tendría que llevar tres semanas aprobado.

¿Estamos ante un uso torticero y repugnante de una desgracia? Sin duda. Poner de excusa el accidente es una bajeza moral, porque no es cierto. Puede explicar por qué no se tramitó todo esta semana, pero nada más, así que usarlo como comodín es una vergüenza total y absoluta.

Lugo no tiene presupuestos porque no los tramitaron como debieran según la normativa, así que se está incumpliendo la ley. El artículo 168 y siguientes del Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, dicen claramente que es el Alcalde quien tiene que presentarlos al Pleno, con toda la documentación exigida (incluido el informe de Intervención) antes del 15 de octubre de cada año.

Tras la aprobación inicial por el Pleno, se publican en el BOP y se abre un plazo de 15 días para que cualquier interesado los revise y presente reclamaciones. Si no hay ninguna se aprueban automáticamente y si las hay el Pleno tiene otro mes para revisarlas y votarlas.

Dice el 169.3: “La aprobación definitiva del presupuesto general por el Pleno de la corporación habrá de realizarse antes del día 31 de diciembre del año anterior al del ejercicio en que deba aplicarse”. No lo pone como opción, sino como obligación.

La chapuza continuada en que la ciudad de Lugo está instalada hace que ni siquiera con esa “mayoría absoluta” (más o menos) que tienen les permita cumplir con sus obligaciones.

Pero, ¿qué más da? Nadie se fija en esos detalles… No somos una ciudad que se tome esas cosas de forma seria y por eso nuestros gestores tampoco.

Mientras haya dinero para chocolatadas…

miércoles, 21 de enero de 2026

Caos en el gobierno de Lugo


Querido y amable lector:

El artículo de hoy es un extracto del de ayer, ya que además de servir de bitácora, este blog hace una función relevante para mí, que es recoger las publicaciones de artículos que algunos medios han tenido a bien reproducir.

Mi comentario de ayer sobre la situación del gobierno local con el problema que tienen con María Reigosa (problema que tiene el gobierno, no la ciudad, curiosamente, ya que a lo mejor logramos mejorar la gestión con una persona crítica dentro del núcleo de poder) les gustó a los redactores de La Voz de Galicia y me pidieron un resumen para publicar en la web y en papel. Reconozco que me ha gustado que creo que es la primera vez que en un medio me han reconocido el título de Politólogo que, a pesar de su degradación pública, sigue siendo algo que a veces ya ni yo mismo recuerdo que soy.

En definitiva, esto es la explicación de por qué la entrada de hoy es la repetición de lo que leyeron ayer, pero más corto.

¿Y si lo puedes hacer más corto por qué lo haces más largo?, se preguntará el avispado lector. En primer lugar porque soy de párrafo largo y de matiz, pero sobre todo porque como me enseñó un amigo periodista, es más difícil y lleva más tiempo hacer un artículo breve que uno largo, lo que se resume en el adagio: "Lo siento, señor director, pero no me ha dado tiempo a hacerlo más corto".

Gracias por su paciencia

Simpatizo con María Reigosa. Creo que es una persona seria y trabajadora en el sitio equivocado: un gobierno acostumbrado a la chapuza, a ir tirando.

Al llegar se encontró con unas obligaciones sin herramientas, presupuesto, ni el apoyo necesario. Dejó el área a los pocos meses. Sonó a «o lo hago bien o no lo hago». Su alma de ingeniera chirrió cuando se vio obligada a votar una trangallada de obra en A Milagrosa, que de hecho se han visto obligados a rectificar para incluir el saneamiento. Ahora ha pedido la baja como socialista.

No creo que esa petición ayude a mejorar la relación y para el alcalde es un problemón. De sus concejales tiene tres a medio gas, con otros dos se lleva a matar (aunque mantengan las formas en público) y eso reduce su equipo de confianza a él mismo y dos ediles. Intentó paliarlo contratando a Olga Louzao como jefa de gabinete, pero fue mal recibido por mucha gente del PSOE que no entendió que se pague a quien llevaba una década poniéndolos a caldo. Por ahora tampoco ha logrado mejorar la gestión municipal.

Pero esto no da las esperanzas a la oposición. Dudo muchísimo que María firme una moción de censura, que tampoco le han propuesto. De producirse no creo que viniera de ella. Hay otras personas a las que en unos meses les darán la patada y pueden querer morir matando.

Entre esto y lo de Tomé, el PSOE de Lugo está en descomposición. Intentan disimular con anuncios disparatados o atacando a la Xunta y a Elena Candia, diciendo que está aquí de paso, un comodín que a Lara Méndez le funcionó muy bien hasta que ella misma fue la que huyó al Parlamento de Galicia.

Mientras, Lugo va a trancas y barrancas. El sufrido ciudadano ve que se gastan millones en la bobada del centro del vino en la vieja fábrica de la luz mientras las aceras se deterioran, el MIHL se cae en pedazos, las losas del centro se rompen, el carril bici se despinta… y la ciudad se degrada día a día.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 21 de enero de 2026

martes, 20 de enero de 2026

La difícil (dificilísima) situación del gobierno local de Lugo

María Reigosa. Foto de La Voz de Galicia

No tengo amistad con María Reigosa. Somos de la misma quinta, estudiamos al mismo tiempo muy cerquita y tenemos amigos comunes. Sé quién es (me refiero a que ya lo sabía antes de ser conocida en Lugo) pero no tengo relación alguna con ella. Lo pongo por adelantado porque no quiero que nadie piense cosas raras.

Una vez aclarado esto, he de decir que me ha sorprendido que renunciase a la militancia que mantenía en el PSOE y siga como concejala independiente. Es una decisión muy difícil para la que hay que tener las cosas muy claras y unas convicciones férreas, y visto así no puedo menos que admirar su fuerza.

María entró en el ayuntamiento tras el fallecimiento de Pablo Permuy y se encontró con unas responsabilidades importantes en el tema de cohesión territorial para las que no tenía ni las herramientas, ni el presupuesto, ni el apoyo que necesitaba para sacar adelante el trabajo. Esto hizo que dejase el área a los pocos meses de asumirla, lo que supuso un mazazo para el alcalde, Miguel Fernández, que tuvo que recibir él mismo esas competencias porque tampoco tiene más gente en quien delegarlas.

María es ingeniera y una buena profesional, y como tal parece que no lleva bien la chapuza constante en que está metido el Ayuntamiento, que hace las cosas como las hace y eso no le convence. Tuvo que votar a favor de renovar la calle Milagrosa sin cambiar el saneamiento (algo que meses después el grupo de gobierno tuvo que enmendar porque era un disparate dejar lo subterráneo hecho un asco y sólo arreglar “la cara” de la calle) y recibió informes desfavorables de intervención por los contratos que heredó. También hubo ciertas decisiones de su grupo que no le gustaron en lo relativo a la zona rural, y la suma de todo le hizo mandarlos a paseo… relativamente.

Ahora María Reigosa seguirá como miembro de la corporación y en el grupo socialista pero como independiente. Aunque es habitual que las listas incluyan gente en esa categoría, es más raro que se pasen ahí en pleno mandato, pero es una forma de decir “voy a apoyaros en todo… menos en lo que crea que no tengáis razón”. No ha traicionado sus principios, justo al contrario, los ha mantenido frente a las más que probables presiones recibidas y eso es digno de aplauso, aunque pueda resultar difícil de entender a algunas personas que sólo ven siglas.

Es innegable que para el alcalde es un nuevo melón que se abre y que debilita todavía más su ya precaria situación. De los trece concejales que forman la “mayoría” del grupo de gobierno cinco son del BNG, por lo que son del “otro gobierno”. Le quedan ocho concejales de su partido (contándose a sí mismo), de los cuales uno está a medio gas, con dos tuvo gravísimos problemas y se llevan a matar (por mucho que mantengan las formas en público porque es lo suyo) y eso le reduce su “equipo de confianza” a él mismo y tres personas.

Intentó paliar esas carencias con la contratación de Olga Louzao como jefa de gabinete, pero esto en lugar de ser el gran empuje que esperaba (y que probablemente lo fue en algún aspecto) supuso otro problema interno porque mucha gente del PSOE no entendió que se fichase a alguien que llevaba una década poniéndolos a caldo y que, por el momento, tampoco ha logrado mejorar la gestión municipal.

Sin embargo, todo esto no da las esperanzas a la oposición que podrían caber a corto plazo. Dudo muchísimo que María Reigosa se uniera a una moción de censura y ella misma afirma hoy en La Voz de Galicia que Elena Candia ni le propuso tal cosa ni le sugirió siquiera algo por el estilo. Elena es lista y sabe que una cosa es el desacuerdo y otra votar con el adversario, y que María no lo haría. De hecho, creo que todos sabemos que de darse esa situación en el gobierno hay eslabones más débiles que Reigosa y de producirse la sorpresa... no vendría de ella el tema. Hay otras personas más enfadadas y que saben que en 17 meses les darán la patada… por lo que pueden sentir la tentación de morir matando.

Pero el PSOE de Lugo tiene ahora mismo una minoría preocupante en el gobierno de Lugo y una situación bastante delicada también en la Diputación. Dependen de los votos de personas que están dadas de baja en el partido y desencantadas con la forma de hacer las cosas y, aunque no es probable que entreguen las llaves del reino al PP, sí se transmite una sensación de lupanar y de descomposición difícil de superar.

¿Cómo se intenta paliar esa sensación? Anunciando cosas a lo loco (como por ejemplo esa candidatura a la Agencia Española de la Salud Pública que es casi imposible que nos den) o atacando a la Xunta y decir que Elena Candia está aquí para usar Lugo como puente a Santiago, que es un comodín que a Lara Méndez le funcionó muy bien hasta que ella misma fue la que huyó al Parlamento de Galicia porque su propia gestión (por llamarlo de alguna manera) se la merendó.

Todo esto se traduce en que la acción de gobierno va a trancas y barrancas. La debilidad del ala socialista le da más cancha a la del BNG, y el sufrido ciudadano ve que se hacen más esfuerzos en lanzar notas de prensa y gastar pólvora en salvas que en solucionar los muchos problemas de Lugo. Mientras se continúa con la política de gastar millones en proyectos ridículos (como la bobada del centro del vino en la vieja fábrica de la luz), las aceras se deterioran, el MIIHL sigue cayéndose en pedazos, las piedras del centro se siguen rompiendo, el carril bici se despinta y la ciudad se degrada día a día.

Lugo acusa la falta de energía del gobierno, que se pasa el día tapando huecos como buenamente puede (para ejemplo el desastre de expedición a FITUR que se prevé para promocionar los 25 años del Arde Lucus), y con escaso éxito.

lunes, 19 de enero de 2026

Accidente ferroviario en Córdoba


Ayer a las ocho y pico de la tarde un accidente ferroviario se llevó por delante dos trenes y las vidas de, que sepamos hasta ahora, 39 personas. El terrible goteo de muertes que suele haber en estas catástrofes va aumentando según se va accediendo a las zonas más dañadas por lo que hasta dentro de unos días no sabremos exactamente el balance final de la desgracia.

Los humanos buscamos culpables, explicaciones, responsables. Nos gusta que todo tenga un motivo porque nos hace pensar que la fatalidad no existe y que todos los males son evitables con medidas de seguridad, trenes nuevos y vías recién estrenadas. No es cierto. Podemos reducir el riesgo, por supuesto, y a nadie se le ocurre pensar que una estructura sin mantenimiento tenga la misma seguridad que una revisada, pero no olvidemos que cualquier día nos puede pasar algo de esto. No olvidemos que el que probablemente es el accidente más famoso de la historia, el hundimiento del Titanic, ocurrió, literalmente, en el viaje inaugural del crucero.

El equilibrio que hay que buscar entre la asunción de la posible fatalidad y la normalidad del día a día probablemente es lo más complicado de hacerse mayor. Cuando eres joven no piensas que pueda pasar nada malo porque eso sólo les ocurre “a los viejos”. Luego vas comprobando que no, que esto le pasa a cualquiera y, aunque, como decía mi abuelo, “jóvenes mueren algunos, pero viejos no queda ni el primero” en casos como el que nos ocupa no hay una gran distinción de edades.

Pero pobre consuelo es para las familias de las personas que se dirigían a Madrid en tren y que nunca llegaron. No me imagino el mazazo que supone.

Veremos estos días a los buitres que intentarán sacar provecho de la desgracia. Echándose las culpas unos a otros, sin más prueba que su interés personal y sin esperar a que los ingenieros y los técnicos nos expliquen qué pudo pasar en un lugar recién revisado y con un tren con menos de cuatro años de antigüedad como dijo el ministro del ramo.

Hoy toca estar del lado de quienes han perdido a alguien o de los supervivientes que tendrán que superar el trauma y las posibles secuelas. Toca pensar en ellos y, si hace falta, donar sangre o lo que haga falta para ayudar. Ya habrá tiempo para lo otro.

Lo único positivo de todo esto es la reacción de la gente. Los vecinos de Adamuz salieron corriendo al lugar del siniestro para ayudar en lo que pudieran. Algunos alojaron a afectados en sus casas, otros corrieron a los hospitales a donar sangre. Las personas que estaban en urgencias y que no se veían muy graves se marcharon a su casa cuando llegaron los primeros heridos, e incluso gente que estaba ingresada pidió el alta voluntaria para dejar camas libres.

España tiene muchos defectos, pero en estas ocasiones sale a relucir lo mejor de nosotros.

Por lo demás, en lo poco que puedan valer desde esta distancia, mis condolencias.

viernes, 16 de enero de 2026

¿Qué lleva Lugo a FITUR?

Cartel de la oficina de turismo (que se promocionará en FITUR) cerrada desde hace mes y medio, y personalidades importantes de ediciones anteriores de Arde Lucus

La próxima semana es FITUR, esa feria de turismo que nos dicen que es súper importante aunque nadie sabe muy bien qué reflejo práctico tiene para Lugo. Lo único que vemos es a gente de aquí que se traslada a Madrid a pasar un par de días (a nuestra costa, normalmente) para hacerse fotos allí todos juntitos y volver sin el menor atisbo de contacto con las grandes empresas que van a hacer negocios, no el ganso.

El Ayuntamiento de Lugo tiene el dudoso honor de tener doble presencia, una por partido gobernante, y presentar dos proyectos diferentes, a cada cual más bochornoso.

Por un lado, está la parte de Cultura, del BNG, que hará campaña basándose en “las salas museísticas de la ciudad”. No tienen fácil vender eso, ya que éstas presentan unas carencias tan grandes que es difícil que alguien se lo tome en serio. Supongo que dan por sentado que los destinatarios de la publicidad no van a venir realmente y que sólo es un tema de cara a la galería, pero “la galería” (que somos nosotros) sabemos cómo está la situación, y es triste de narices:

  • La oficina de turismo de Lugo, que también alberga el rimbombante “centro de interpretación de la Muralla” lleva cerrado desde el 29 de noviembre. Bueno, miento, abrió una hora el 6 de diciembre, pero como no se aguantaba del mal olor tuvieron que clausurarlo otra vez. Aunque estuviera abierto las pantallas con los vídeos sobre la Muralla no funcionan porque el sistema informático está “desactualizado”, algo que me choca porque yo tengo ordenadores de los años 90 que son capaces de mostrar vídeos.

  • La “Casa de los mosaicos” (mucho les gusta poner nombres exagerados) tiene el dudoso honor de llevar años con problemas de humedades que hacen que las ventanas arqueológicas sólo muestren llamativos cubos de plástico de colores sobre un plástico negro. No sólo no se ven los tales mosaicos, sino que la imagen de dejadez es terrible.

  • El MIHL, esa obra que costó una millonada y que iba a ser un “revulsivo” (otra palabreja muy habitual) es el mayor desastre cultural de Lugo, y eso que el listón está muy alto. No funciona nada. Las humedades, los equipos estropeados, las maquetas absurdas (porque les falta la parte técnica), las vitrinas vacías y la dejadez en general son la marca de la casa.

  • Quedan la sala Porta Miñá y el Centro Arqueológico de San Roque. La primera está bastante bien, aunque su ubicación no es la adecuada para albergar, ni siquiera temporalmente, la oficina de turismo de la ciudad. El segundo es pequeñito y, aunque es interesante, no deja de ser algo un poco pobre en solitario para llevar a FITUR como piedra angular de la muestra.

En lo que se refiere a la parte socialista del gobierno el tema es aún más ridículo si cabe, que miren que no es fácil.

Todos recordamos el Cristo que se montó justo hace un año con la frustrada visita a FITUR que iban a hacer las Asociaciones del Arde Lucus con el patrocinio de la Xunta de Galicia. Se planificaba un desfile por las calles de Madrid, una recepción del Alcalde y la Presidenta de la Comunidad en la Casa de Galicia, y una presentación en FITUR al día siguiente coincidiendo con la inauguración de la feria por el Rey Felipe VI (con lo que una foto con él no sería descartable). Tras un ataque de cuernos del Ayuntamiento como nunca se había visto y una amenaza bastante poco sutil, las asociaciones desistieron y no hubo viaje ni promoción.

El principal argumento (por llamarlo de alguna manera) esgrimido por el gobierno local era que querían “ahorrar esfuerzos” para este año, porque como es el 25 aniversario del Arde Lucus iban a montar un sarao importante para dar la campanada y hacer una promoción épica de la fiesta en FITUR, para atraer las miradas del mundo entero.

Pues bien, han invitado a las asociaciones a enviar un máximo de dos representantes por entidad. ¡Fiestón! Muchas ya han declinado la invitación y otras envían una única persona porque han planificado su “gran evento” para un día de semana y claro, la gente tiene más cosas que hacer como trabajar y esos vicios.

No han revelado su programa ultrasecreto, ese de la campanada mayúscula, el que va a llamar la atención de propios y extraños. Supongo que será una chorrada del estilo de las del 25 aniversario de la Declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad, un programa de salir del paso, autobombo político y esas cosas. Nada nuevo bajo el sol. Tal vez usen los drones que no pudieron desplegar en noviembre porque llovía (algo inimaginable en Lugo en esa fecha).

Hacer que la gente se suba a un autobús en Lugo, se pegue la paliza de bajar a Madrid, cenar (mal) en un tétrico hostal de las afueras como en años anteriores, darse un paseo por IFEMA sin más objeto que hacer una foto (porque no habrá ni encuentros con grandes operadores ni nada por el estilo), volverse al autobús y para casa con un bocata de mortadela no parece la gran fiesta que nos prometieron el año pasado. Curiosamente hace un par de días se licitó un contrato para tres habitaciones individuales por una noche, en el entorno de IFEMA, por un total de 1.000 euros (entiendo que más IVA, así que sale cada habitación a 400 euros). Se ve que la gente importante no comparte habitación y que no se desplaza lejos de FITUR, que se cansan. A los demás que les den morcilla. Bien les vale cualquier cosa.

Llueve sobre mojado. A unos días de las elecciones de 2023 la entonces alcaldesa Lara Méndez y el entonces concejal que llevaba este tema, Mauricio Repetto, nos prometieron que iríamos a ¡Nueva York! a promocionar el Arde Lucus. Nadie les creyó, e hicimos bien en no tragar porque nunca se volvió a hablar del tema, una vez pasada la cita electoral.

El problema de fondo es doble. Por un lado está la cutre imagen que se da de la ciudad. Una capital de provincia que lleva como promoción salas cerradas, deficientes o con serios problemas de funcionamiento, y un grupo reducido de personas vestidas de época para convencer a los visitantes de la “enorme importancia” del Arde Lucus.

Pero lo otro es incluso peor. El insulto a los cientos de lucenses que creían que este año sí habría un importante despliegue para promocionar una fiesta en que la ciudad se implica en su conjunto, el jarro de agua fría que se echa por encima de unas expectativas creadas por ellos mismos, y el desánimo que supone todo esto va en contra del Arde Lucus.

Da igual, lo que buscan es la foto, un par de días en Madrid y cubrir el expediente. El resto les importa un carajo.

NOTA: Una vez más he de aclarar que este artículo lo escribo y firmo yo a título particular. No como miembro de ninguna asociación ni en representación de nadie.

jueves, 15 de enero de 2026

Carta abierta a los manifestantes por el pacto con Mercosur

Ayer se quemaron paja y ruedas frente a la Xunta y otras instituciones.
Foto: Galiciapress

Queridos amigos:

Quiero empezar diciendo que muchos apoyamos vuestras protestas, demandas y reivindicaciones (en este modesto blog, sin ir más lejos, hablaba de esto hace un par de días). Estamos preocupados por vosotros aunque sólo sea por egoísmo, ya que si os va mal, a todos nos irá mal.

Por muy liberal que uno sea, no se puede aplicar una apertura de mercados entre quienes tienen diferentes requisitos de todo tipo (legales, burocráticos, laborales… y sobre todo sanitarios) porque eso es jugar con las cartas marcadas y, por sentido común, buscar la ruina de quienes os veis sometidos a importantes regulaciones que otros no tienen. No se trata de desconfiar del producto ajeno, sino de usar el sentido común.

Una vez dicho esto, tengo que añadir que es preocupante que anunciéis que tenéis intención de cortar “indefinidamente” algunas vías, como la Ronda de la Muralla, para aumentar la presión. Confío en que reflexionéis sobre esto y os lo replanteéis.

Reitero mi comprensión por vuestra situación, incluso por la sensación que supongo que tenéis de desesperación y abandono por parte de quienes se supone que os tienen que defender, pero ¿creéis que estáis fastidiando a quienes debéis? ¿Consideráis que el pueblo de Lugo (o de otras ciudades) es el responsable de vuestra situación? ¿Os parece realmente que quemar ruedas en nuestro casco histórico os va a ayudar en algo o a generar simpatías?

Hay una diferencia importante entre la protesta y el vandalismo. Lo primero es una respetable forma de expresión, lo segundo una canalización difícil de asumir de una rabia que, aunque sea comprensible, nos daña a todos.

¿De verdad consideráis que al jefazo de turno le importa un carajo esto? Más allá de una foto algo incómoda (y que muchos usarán para sus propios fines políticos), a quien hacéis la puñeta es al viandante, al bombero que apaga el fuego y al personal de limpieza que ha de fregar los restos para hacer desaparecer la mancha. Los otros están blindados en sus despachos viendo cómo utilizar esto en su provecho.

Cierto es que las manifestaciones han de generar presión, de meter ruido y de llamar la atención, eso no os lo discuto porque es una práctica discutible pero efectiva. La cuestión es a quién se está dañando y qué ventaja supone eso para vosotros.

¿Qué pasaría si en vez de dañar al ciudadano de a pie, que tiene bastante poca capacidad de influencia en las altas esferas, bloqueáis con vuestros tractores a “los grandes”? Empresas encabezadas por personas que tienen en sus teléfonos móviles el número de los ministros y diputados que votan lo que no os conviene, instituciones “importantes” que sí pueden hacer presión a quienes hay que presionar…

No entendáis esto como una llamada a bloquear el polígono de Arteixo para que Amancio Ortega mueva ficha, las rotativas de El Mundo o El País para que los periódicos no salgan un día y así crear un problema serio, o para que impidáis el paso a los edificios administrativos donde trabajan (es una forma de hablar) ministros y presidentes. Pero si hay que elegir un boicot, tal vez el objetivo no debiera ser hacer la puñeta al ciudadano medio, a los papás que llevan a sus hijos al colegio antes de ir a trabajar, al repartidor que va a contrarreloj para completar su ruta, al sufrido pequeño comerciante al que le quitáis clientes empujándolos a las grandes áreas comerciales (que curiosamente nunca bloqueáis), al currante que ve cómo el autobús del que depende no pasa por su parada y se retrasa una barbaridad porque ha de hacer una ruta alternativa… en definitiva, a quienes trabajan como hacéis vosotros para salir adelante.

Sólo os pido que reflexionéis si estáis disparando a quienes son responsables de todo esto o simplemente estáis usando a la población, igual de indefensa que vosotros ante los abusos, como rehenes de una situación intolerable.

Pensadlo, y quizá proceda una redefinición de vuestra estrategia porque la simpatía que muchos tenemos por vuestra causa se verá resentida por las molestias y problemas que causáis y de lo que se os va a culpar a vosotros, no a quienes os han llevado a esta desesperada situación.

Un saludo.