| Elena Candia en su toma de posesión (Foto: El Correo Gallego) y el Escudo oficial de Lugo. |
El viernes comenzó su andadura Elena Candia como Alcaldesa de Lugo y sus primeras decisiones han marcado ya pautas interesantes para los que observamos con interés y, por qué no reconocerlo, bastante curiosidad, por dónde van a ir los tiros del nuevo gobierno local.
Su primer acto de agenda fue reunirse con el personal municipal. La Junta de Personal y el Comité de Empresa, es decir, los representantes de los trabajadores y funcionarios del Ayuntamiento, fueron los primeros en su lista, seguidos por Bomberos y Policía Local. La casa no funciona sin que el personal colabore, y eso es aplicable a la pequeña tienda o a la gran administración. Ser consciente de eso es fundamental.
Justo después se reunió, por separado, con PSOE y BNG para preparar el pleno de organización y que le trasladen qué proyectos consideran prioritarios y que no se deben ver afectados por el cambio de gobierno. Por lo que se filtró, las reuniones no fueron muy cordiales, lo que tiene cierta lógica visto el pifostio que han alentado desde algunos sectores.
A eso siguieron reuniones protocolarias, oficiar una boda (que ya estaba en agenda desde hace tiempo y que ya iba a llevar a cabo Elena Candia), una comida a dos funcionarios que se jubilaban, más inauguraciones… Una agenda repleta acorde con la arrolladora energía de la titular, que a este paso va a tener que ponerse un camastro en el despacho privado, porque sólo le falta dormir en el Ayuntamiento. Si ya parecía omnipresente en la oposición, verán ahora.
Los primeros días tampoco han estado exentos de simbolismos: la retirada de la bandera de Palestina de la fachada de la Vieja Cárcel y la sustitución de la ensalada de logotipos (bueno, eran dos, pero también hay ensaladas sencillas, miren la de tomate) por el escudo municipal en redes sociales han dado bastante que hablar.
En cuanto a lo primero, a pesar de que algunas personas han protestado, la decisión no deja de ser algo que debería ser tan obvio y normal como cumplir las normas y esa bandera estaba ahí ilegalmente. La Ley 39/1981 regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas y especifica que sólo las banderas de España, de la Comunidad Autónoma y la local (si la hay) podrán ondear en edificios públicos junto a las que correspondan de acuerdo a normas internacionales.
Por si a alguien le quedasen dudas sobre la interpretación de la ley, hay una sentencia más que aclaratoria del Tribunal Supremo que dice claramente que nones, que no se pueden poner banderas que no sean las oficiales. Otra sentencia posterior, de 2024, exceptúa, curiosamente, la bandera arcoiris, lo que demuestra que hasta los jueces tienen sus contradicciones. Pero la del 2020, la que prohíbe la que había en la Cárcel, anuló un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que instaló una bandera no oficial y que se vio obligado a retirarla. Vamos, que lo que se ha hecho es cumplir la ley por lo que es difícil de entender que algunos monten tanto escándalo.
El tema del logotipo es otro cantar. Ahí no hay obligación legal sino simplemente de una decisión de la alcaldesa. Parece de sentido común que un Ayuntamiento no tenga dos logotipos, pero es lo que ocurría: la parte socialista usaba uno (casualmente de color rojo corporativo PSOE) y la parte nacionalista otro (también casualmente de color azul claro corporativo BNG).
Si se hubiera usado la ley del embudo se habría sustituido por un logo azul oscuro que, casualmente, coincidiría con el color corporativo del PP, pero Candia ha sido más inteligente que eso y ha reemplazado los colores políticos por el escudo oficial del Ayuntamiento de Lugo.
Estoy de acuerdo con los críticos que dicen que ese escudo es muchísimo menos visual que el logotipo que se usaba anteriormente (particularmente el rojo), y que era más llamativo y más icónico el de la Mosquera que el escudo. Nada que objetar a ese argumento, pero la cuestión de fondo es otra: ¿Qué es lo que se persigue? ¿es más importante que sea “guay” o que nos represente a todos?
Una administración pública tiene que ser un poquito seria con estos temas, y francamente, que se utilice el escudo oficial no me parece ningún disparate. Me gustaba el icono anterior, claro que sí, pero el sesgo partidista que tenía (demostrado por el uso que hacían las dos partes del anterior gobierno de los colores) no era adecuado.
Tal vez podría haber cambiado los colores, simplemente, pero ¿Cuál se podría poner que sea neutral? El escudo, a pesar de que no sea un icono moderno y súper chulo es imparcial y eso es fundamental en una administración pública. No todo es moda e impacto, también es importante que haya cierta seriedad detrás.
El mensaje que transmite Elena Candia es evidente: "quiero un ayuntamiento para todos".
Veremos si lo consigue.
NOTA: Como me conozco el percal, y sé que los trolls y apesebrados (dejo fuera de esta referencia a las personas que legítima y genuinamente discrepan conmigo, que me parece estupendo) están deseando decir “claro, estás encantado porque es del PP”, me gustaría recordarles que cada vez que hemos tenido un nuevo titular de la Alcaldía les he deseado lo mejor, y lo mismo hago con Elena Candia. Si lo hace bien es bueno para todos.
Tienen aquí tres ejemplos: