jueves, 23 de abril de 2026

Hermana, yo sí te creo

María Reigosa, la clave de todo. Curiosamente quienes dicen que las mujeres jamás mienten en las denuncian (salvo las de sus compañeros de partido, claro) aquí cambian de criterio y la están poniendo a caldo e incluso amenazando.

Ayer, charlando hasta altas horas con un lector, éste me preguntaba por mi opinión sobre la moción de censura que, ahora sí, se presentó oficialmente en el Ayuntamiento de Lugo. Es evidente que el tema es el más comentado, debatido, gritado e histerizado en la ciudad (y gran parte de los límites exteriores del municipio) en estos momentos, así que vamos a ello.

Empecemos por el principio. ¿Me gusta una moción de censura apoyada en una tránsfuga? La respuesta corta es no, claro que no me gusta. A nadie le puede gustar. Estoy seguro de que ni a las propias protagonistas principales, Elena Candia y María Reigosa, les hace la menor gracia y por eso se lo pensaron tanto. ¿Eso quiere decir que estoy en contra de que se haya presentado? Pues no, y paso a explicarles los motivos. Conste que son los motivos de mi postura, no los de nadie más, así que no busquen motivaciones maquiavélicas.

Aclaremos en primer lugar la diferencia filosófica que tanto se lee estos días en redes entre “legalidad” y “moralidad”. ¿Algo puede ser legal pero inmoral? Por supuesto. Lo vemos todos los días y es tan habitual que no me voy a molestar ni en poner ejemplos, seguro que ustedes piensan en algunos. Legal y moral no es lo mismo.

Es obvio que el transfuguismo es legal (curiosamente, lo que son las cosas, gracias a un recurso que el PSOE presentó contra la norma que lo impedía, y que ganó en el Constitucional) igual que también lo es la moción de censura, una herramienta perfectamente válida y democrática regulada por los legisladores. En eso no hay la menor duda. La pregunta es si una moción de censura es inmoral, y el subtema es si un tránsfuga puede hacerlo por causas morales. Pues, soy gallego, depende.

Depende de cómo se ha llegado hasta ahí, porque evidentemente no es lo mismo que una persona deje un partido y se vaya a otro por convicción o porque le han colocado a su sobrinita en una empresa pública o regalado un Mercedes. Lo primero claro que es aceptable, por eso está regulado, lo segundo es un delito.

Llegamos entonces al nudo gordiano de todo esto. En el caso de Lugo, ¿María Reigosa dejó el PSOE y se embarca en la moción de censura con el PP porque le han comprado o por convicción? Personalmente no tengo ni el menor indicio de lo primero (el “escándalo” de la plaza en la Xunta se les ha desinflado al ver que dicho puesto se creó hace un año cuando la autonomía ganó competencias sobre ese tema), pero sí de lo segundo. Del hartazgo de una persona con firmes convicciones, preparación y más personalidad que todos sus excompañeros juntos.

Las claves las pueden leer en la entrevista que le hizo La Voz de Galicia y que ese periódico publicó hace unos días.

En primer lugar, está el hecho de que el Pleno es un mero adorno para el gobierno bipartito de Lugo. Aunque se apruebe algo por mayoría del Pleno, incluso por unanimidad, no ejecutan los acuerdos que no les gustan por lo que realmente esa democracia de la que tanto alardean realmente no tiene reflejo en la realidad. Les importa un carajo lo que digan los representantes de los lucenses, hacen lo que les viene en gana porque, salvo cuestiones muy puntuales, la ley de grandes ciudades le da unos poderes enormes a la Junta de Gobierno. María veía que, aunque se aprobase algo en Pleno no valía para nada, así que eso le hizo dar un paso más. Aquí tienen otro debate sobre la prevalencia de la legalidad sobre la moralidad, si quieren lo hablamos otro día con más detalle.

Pero lo que lo que me parece gravísimo y decisivo es este párrafo de la entrevista (la negrilla la he puesto yo):

Quisieron hacerme firmar pliegos que no cumplían con la legalidad, de hecho hay informes de Intervención que alertaban de contratos que llevaban muchos años caducados. El gobierno local está normalizando una situación cuando los propios servicios que fiscalizan advierten de irregularidades constitutivas de responsabilidad civil o penal, con las que nadie debería estar de acuerdo. En este contexto le dije al alcalde que me diese 15 días para regularizarlo todo y pedir que lo revisaran y corrigieran. Sin embargo, se reunió conmigo en mi despacho para, básicamente, obligarme a firmar, a lo cual me negué. Y a mediodía me llamó para decirme que cogiera un día de vacaciones y que ya se encargaban ellos. Había muchas facturas sin explicación alguna, y en un ayuntamiento hace falta fiscalizar.

Eso no es grave, es gravísimo. Yo diría que incluso delictivo. Presionar a alguien para cometer una ilegalidad es, por definición, una ilegalidad. Vale que es una cuestión normal en el bipartito, donde hasta el Alcalde deja de vez en cuando su puesto para no firmar cosas del BNG para que éstos laven sus propios trapos sucios, pero oiga, sólo esto justificaría, en mi opinión, no sólo una moción de censura sino una investigación de Fiscalía, pero “¿De quién depende la Fiscalía? Pues eso”.

El BNG y el PSOE llevan días desgañitándose hablando de “comprar”, “corrupción”, “ilegalidad”, “penas de cárcel” … Es comprensible su histeria, pero no tanto que desde organizaciones que se suponen con cierta responsabilidad se acuse de delitos sin la menor prueba, más allá de que no conciben que alguien no les apoye en todo cuanto hacen.

Están diciendo cosas muy gordas. “Carroñeros”, que “acceden por la muerte de tres personas”… Estas cosas son demasiado fuertes para no tenerlas en cuenta. La única persona que, literalmente, accedió a la alcaldía de Lugo por un fallecimiento fue el actual titular del puesto, Miguel Fernández, al que habían obligado a renunciar anteriormente. No era ni la opción B de su propio partido y desde que llegó al cargo anduvo a bofetadas con sus propios concejales. Pero no olviden que la responsable de todo esto es la huida Lara Méndez, que se parapeta en el Parlamento de Galicia y que si se hubiera quedado en el puesto habría evitado esta situación, hasta puede que se hubiera evitado alguna desgracia.

Otro argumento que usan es que se quiere “ganar en los despachos lo que se perdió en las urnas”. A ver, criaturas, el PP tiene 4 concejales más que el PSOE y 7 más que el BNG. Quienes gestionaron un gobierno en los despachos, a puerta cerrada y sin la menor transparencia, fueron PSOE y BNG. Volvemos a lo de antes, es perfectamente legal, pero ¿es moral? ¿No se está manipulando la voluntad de las urnas repartiéndose el botín? Tal vez no, es opinable, pero lo que es obvio es que si se avala que el bipartito ganó las elecciones en el Pleno, que es donde cuentan los votos, también ha de avalarse que Candia gane en el mismo lugar. Es lo que hay. O estamos a setas o estamos a Rolex.

Yo creo firmemente en la legalidad y moralidad de los gobiernos de coalición… pero creo que lo segundo sólo siempre y cuando se presenten juntos a las elecciones y tengan un programa público (por ejemplo cuando Podemos e Izquierda Unida hicieron eso, me pareció fantástico). Lo que no me gustan son las componendas post-electorales. No creo que los votantes del PSOE tengan que tragarse darle poder a un nacionalismo que va contra las mismas bases del socialismo (que, por definición, es internacionalista) y sus banderitas ilegales, igual que me parece intolerable que VOX entre en gobiernos del PP. Pero una vez más lo que vale para unos ha de valer para otros.

Tal vez habría que cambiar el sistema, pero mientras tengamos el que tenemos hay que comérselo y las reglas están ahí para todos, da igual que sea Noia que Lugo, el Gobierno de Extremadura que el de España… El Estado de Derecho es la única posibilidad real de convivencia y las leyes se cambian si no están bien. Pero mientras no se toquen, es lo que hay.

Yo creo a María Reigosa y hasta ahora no he tenido ningún indicio de que haya mentido en nada. Creo que se ha hartado y que ha hecho esto por pura convicción moral.

Hermana, yo sí te creo. No porque seas mujer, sino porque veo tu trayectoria y es coherente. Y mientras nadie me demuestre lo contrario, seguiré creyéndote.

miércoles, 22 de abril de 2026

No les puedo dejar solos

Se marcha uno unos días de vacaciones y a la vuelta, la que me tienen liada. A poco me voy con un alcalde y vuelvo con otra persona al frente de la Corporación. Esto aún puede dar mucho de sí, o mucho de no, así que ya veremos, vamos con tranquilidad e iremos comentando las cosas según vayan saliendo.

Lo que sí veo es a la gente histérica. Ya no digo nerviosa, sino fuera de sus casillas. Salidas de tono, insultos, acusaciones tremendas (incluso diría que delictivas en muchos casos), odio, rabia…

Comprendo que hay varios tipos de personas implicadas y que muchas usan ese vertedero en que se ha convertido el Internet de los anónimos para vaciar el costal de bilis y rencor que llevan dentro, pero es una pena que los argumentos y el debate racional se vean empañados por la casquería y el terrible hedor del odio indisimulado. Mi paciencia en estas cosas hace tiempo que se agotó y mi lista de bloqueos es larga como un brazo de un jugador del Breogán, porque me encanta el debate pero no tolero el insulto.

Hay quienes se juegan sus habas en esto, literalmente hablando. No sólo quienes trabajan directamente en o para el Gobierno Local (asesores y demás, así como sus familiares cercanos) sino quienes ven peligrar las subvenciones que tanto les gustan y salen como hidras de siete cabezas a defender lo suyo porque a nadie le agrada ver adelgazar su cartera. Por supuesto hay la versión inversa, los que aspiran a cubrir los huecos que otros dejan, y que tal vez lo logren. Es ley de vida. Citando al señor Spock, “la naturaleza aborrece el vacío”.

También hay quienes adoptan una postura puramente ideológica, en un sentido o en otro porque creen en lo que dicen. Por supuesto hay matices. Uno puede ser una persona muy convencida de sus ideas y al mismo tiempo alguien con un mínimo de educación (una cosa no está reñida con la otra necesariamente), o también engrosar las filas de quienes no tienen ni puñetera idea de lo que defiende su partido (que no siempre es lo mismo que dice defender su partido) y se deja arrastrar por un hooliganismo terrorífico que hace que los insultos sean su único medio de rebuznar sus sandeces. Estos generalmente son más fáciles de identificar porque suelen usar perfiles falsos con nombres llamativos, que obviamente no corresponden al que pone su DNI, y esconden su veneno tras fotos de paisajes o animalitos porque les daría vergüenza que sus conocidos lean las barbaridades que escriben.

Por último, nos encontramos con la gente que no tiene ideas preconcebidas. Bueno, creo que esa no existe, me refiero a quienes no viven la política como si fuera la sal de la tierra y que contemplan esta situación con una mezcla de sorpresa, curiosidad y pasotismo. Esa gente es la que decide las elecciones, porque frente a los extremos más polarizados queda una gran masa más central (me refiero al aspecto político, no a otras consideraciones).

Todo lo que está pasando está demostrando la calidad de cada uno. Amenazas, insultos y groserías no deben ser tolerados. Puedo comprender la rabia y el nerviosismo, pero no aceptar por ello las faltas de respeto. Recuerden que sus redes sociales son para ustedes, y que no tienen por qué abrir la que sea y encontrarse con groserías, incluso aunque no estén dirigidas a ustedes. Bloqueen, es sanísimo para la mente y el espíritu no tener que aguantar bobadas.

Me temo que esta situación será un filtro para eliminar a mucha gente de la que tenemos en redes sociales como ocurrió con la Pandemia. Si leen cosas que no les gustan me permito darles un consejo: valoren la gravedad de lo leído, y si les parece que es de un mal gusto intolerable bloqueen a quien lo ha escrito. Si simplemente es un patinazo, una segunda oportunidad no está de más (todos cometemos errores, yo el primero).

Vienen días intensitos.

martes, 14 de abril de 2026

Moción de censura

 

A pesar de que las posibles protagonistas, Elena Candia y María Reigosa, han negado que estén negociando una moción de censura en Lugo parece que no se habla de otra cosa. Sobre todo por quienes aseguran estar en contra, y que se debaten entre acusarlas de traidoras y manipuladoras si la llevan a cabo, o de tildarlas de cobardes si no lo hacen, intentando cubrir ambos flancos por si las moscas. Por otra parte, muchas personas que desean ver a Elena al frente del Ayuntamiento hacen cálculos de si sería algo bueno o malo de cara a las elecciones de 2027 porque el margen para demostrar que se pueden cambiar las cosas no es demasiado amplio.

Quizás el problema es, precisamente, que nadie - y me incluyo a mí mismo - ha analizado el tema desde la propia naturaleza y fin que motiva una moción de censura: ¿es apropiada para terminar con una mala gestión de un gobierno? Sí, esa es su función. ¿Está sufriendo Lugo esa mala gestión?... la respuesta parece obvia, a la vista de cómo se hacen las cosas y de la situación de crisis perpetua que viven nuestros gestores. No hablo de las desgracias personales, que eso es otro tema (del que, además, Candia no se ha aprovechado jamás, lo que la honra), sino de la permanente excepcionalidad de un equipo en que casi ni se hablan unos con otros, asociados con gente a la que desprecian en privado por mucho que canten el cumbayá en público.

¿Qué puede justificar más una moción de censura que la pésima marcha de nuestro pobre Lugo, donde los asuntos se abordan de una manera pésima (como la triste gestión de la Plaza de Abastos), cuando no conscientemente provocadora (ahora pienso en el Arde Lucus)? ¿Qué tiene que pasar para que sea “razonable” acudir a esa figura? Desde hace años en esta ciudad cuando hay problemas se gestionan mal, y cuando no los hay, se crean.

El cambio ha de llegar de una manera ordenada y tranquila, claro que sí. Pero, por otro lado, es muy complicado pedir que la ciudad siga sufriendo más de un año de calvario hasta junio del 2027 si hay una posibilidad de que las cosas cambien ya mismo. 

Cuando se dice, como hizo la diputada y exalcaldesa Lara Méndez, que es entrar en la alcaldía por la puerta trasera se deja a un lado que así accedió al gobierno de España el actual presidente, Pedro Sánchez, que el PSOE la aplicó en casos como el de Noia (se ve que allí sí era “legítimo”), o que la propia Lara no fue candidata en su primer mandato y ni siquiera era la opción B de su partido para gobernar Lugo cuando sacrificaron injustamente a Orozco por unas acusaciones que quedaron en nada. Preferían a Santín para el puesto, pero la ley les obligó a ponerla a ella, que aspiraba a presidenta de la diputación. Hay muchas puertas traseras, pero si son legítimas, lo son, todas o ninguna, mientras lo recoja así la legislación. Y si creen que no es el caso, pueden cambiar la ley electoral cuando estimen oportuno.

La acusación de que un partido político quiera alcanza el poder “a cualquier precio” también es llamativa. El PSOE lleva años pagando el precio de aplicar políticas nacionalistas y poner en edificios municipales banderas ilegales por motivos ajenos a su programa, y el BNG traga con cuanta iniciativa le plantee su socio porque no le queda otra si quiere seguir pisando moqueta. Echan pestes unos de otros, pero se aguantan porque no tienen más remedio. En la oposición hace mucho frío, y más aún cuando llevas años calentándote con los tuyos al sol de los presupuestos municipales.

Acusar a un partido político por querer gobernar una ciudad es algo tan obvio que se convierte en una bobada. De hecho, su obligación es intentar hacerlo siempre que sea por medios legítimos, y, repito, la moción de censura lo es. Los argumentos en contra de esta herramienta son siempre los mismos, igual que los que se usan en su favor, sólo depende de quién sea el beneficiario. La cuestión es si hay una situación real que la justifique, y en Lugo parece obvio que sí la hay.

María Reigosa tiene la llave del cambio a día de hoy. Sigo dudando mucho que la use, pero también pienso que si lo hace no sería algo inmoral. Su representatividad sería la de los votantes socialistas que llevan tres años ojipláticos viendo cómo se hacen las cosas en la ciudad. La de quienes no comparten que se arranquen árboles por capricho, se vote contra sanear calles, se pongan suelos que se rompen a las pocas semanas, se cierren sin explicación las mal llamadas Caldas o se use la fábrica de la luz para irse de vinos en vez de para playa fluvial. Esa gente, que votó al PSOE en 2023 y que está decepcionada, también puede tener en ella su representación, incluso su esperanza.

Es innegable que lo que se haga, en uno u otro sentido, tendrá repercusiones importantes e inciertas en las elecciones del 2027, pero si dejamos a un lado las tácticas y las estrategias y pensamos sólo en Lugo… quizá tampoco sería tan terrible que esta agonía termine cuanto antes.

lunes, 13 de abril de 2026

El referendo

El referendo que propone el BNG me parece estupendo. Es una pena que lo pidan a los demás pero no lo practiquen en sus áreas.

Propone el BNG que la Xunta convoque un referendo para decidir el futuro de la estación de autobuses. Se ve que la decisión tomada el pasado marzo por el Pleno del Ayuntamiento de Lugo, que representa a los ciudadanos, no les gustó y pretenden ganar en las calles lo que ven que se les tuerce en los foros de debate. Es una opción, por supuesto, pero es llamativo que se plantee ahora, y más teniendo en cuenta el discreto resultado de su campaña de firmas, que lleva un mes colgada han recogido poco más de 800.

Al repentino interés que les ha entrado ahora por las zonas verdes, un interés que no tuvo el gobierno local del que forman parte cuando empedraron todo el casco histórico con esas terribles losas que se rompen día sí y día también, se une ahora una furia evangelizadora sobre las virtudes de las decisiones asamblearias. Cuando conviene, claro está.

¿Por qué el BNG pide a la Xunta esa consulta, pero no las hace en los gobiernos en que participa? ¿Qué les parefe si convocan un referendo popular para decidir si los lucenses apoyamos que la vieja fábrica de la luz se dedique a un surrealista museo del vino en lugar de a la ansiada playa fluvial? ¿Qué tal si consultan si queremos triplicar el carril bici como recoge el absurdo plan de movilidad? ¿Por qué no se abren a ideas para el viejo cuartel de San Fernando si, como parece, el interés real por el museo es escaso? ¿Y si preguntamos si los concejales deberían dejar de cobrar sueldos o los grupos no tener asignaciones? Será por temas a consultar…

La democracia es estupenda. Las consultas depende. A veces se confunde opinión con conocimiento, y por elitista que suene, ni todas las opiniones son respetables (por ejemplo las de los nazis no creo que lo sean) ni todos los planteamientos son realizables.

Luis Latorre Real
Politólogo

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 11 de Abril de 2026

viernes, 10 de abril de 2026

La protectora presenta (¡al fin!) el proyecto de ejecución de la reforma

Los trabajadores, directiva y voluntarios hacen lo que pueden, pero no es fácil trabajar así.

Hace unas semanas escribía un artículo en que avisaba de que si no había avances respecto a la Protectora de Lugo yo mismo, a título particular, me dirigiría a Fiscalía para poner una denuncia por la que considero una actitud criminal por parte de las autoridades que tienen la competencia y la responsabilidad sobre el cuidado de los animales abandonados.

Hubo lectores que me escribieron para respaldar la denuncia (bueno, al menos para estudiarla conmigo, claro, que no van a firmar a ciegas) y quisiera pedirles una disculpa en este mismo blog porque desde aquella no tuvieron noticias de este tema, y quiero explicarles el motivo: me dieron ciertas explicaciones y me anunciaron unas actuaciones que harían avanzar la reforma de las instalaciones y las subvenciones pendientes… pero me pidieron encarecidamente que no lo divulgase (aunque no entiendo bien el secretismo, tan de Lugo). En todo caso, aunque no comparto que esas cosas no se puedan saber, como la información no era mía no me sentía con la libertad de difundirla hasta ahora.

Sobre esto, hay casualidades que mosquean. Al poco de publicar el artículo del que hablaba, una persona vinculada al Ayuntamiento escribió explicando que la Protectora estaba pendiente de cobrar la subvención de 2024 porque les faltaba documentación y que no habían presentado la de 2025, por lo que no se había tramitado. Otras fuentes me cuentan que “casualmente” se le envió un requerimiento a la Protectora el mismo día en que me escribían eso, para así justificar esa circunstancia, para tener una excusa. Pero en cualquier caso, parece ser que eso ya se desbloqueó y, en consecuencia, también la ayuda de 2025 (que dependía de la del año anterior por temas contables).

Pero lo más importante de todo no es esto, sino que esta semana la Protectora registró por fin el proyecto de ejecución de la reforma de las instalaciones que tiene en Muxa. Ese es el objetivo más importante a corto y medio plazo que hay sobre la mesa.

La financiación está apalabrada, aunque no asegurada porque estas cosas no se las cree uno hasta que le hacen el ingreso en el banco, y se supone que la reforma se pagará a partes iguales entre el Ayuntamiento de Lugo (de quien es la competencia en este tema), la Diputación Provincial (propietaria del terreno donde están las instalaciones) y la Xunta de Galicia. El Ayuntamiento y la Xunta ya tienen el dinero en los presupuestos y supongo que la Diputación también, aunque eso no lo puedo asegurar porque no los he visto.

Este tema lleva meses en la cuerda floja. Hablando con una persona de la Protectora hace unas semanas les transmitía mi preocupación por los plazos del proyecto. Desde que se concede licencia con el anteproyecto hasta que se presenta el proyecto de ejecución de la obra hay un plazo de presentación que si no se cumple da al traste con todo. Ese plazo vencía ahora, en abril. Esta persona me decía que no me preocupase, que el ayuntamiento le había dicho que aunque se incumpliera no pasaría nada… como para fiarse con los antecedentes que tenemos.

Hay algún motivo para que el Gobierno Local de Lugo quiera torpedear el proyecto de la Protectora. Lo intentaron por activa y por pasiva. Primero decían que era ilegal hacer la reforma donde está actualmente y se querían llevar la Protectora al viejo matadero. Después reconocieron que sí, que era legal hacerlo pero votaron en contra en el Pleno. Luego anunciaron que denegarían la licencia… aunque después se vieron obligados a concederla y sacaron una nota de prensa presumiendo (lo que es sarcasmo puro). Han retrasado todo lo que pudieron cada acción sobre este asunto. Eso sí, en campaña se hacían fotos con perritos porque somos súper sensibles, tía.

Es difícil tener fe en los anuncios. Este recorte es del año 2008 y anunciaban que las instalaciones estarían reformadas en 2009. Han pasado casi 20 años y sigue igual, o peor.


Ni siquiera he visto que planteen el convenio a cuatro bandas que es necesario para la financiación, y lo lógico sería que el Alcalde, que es quien tiene la responsabilidad sobre esto, liderase el tema. No lo ha hecho. ¿Por qué? ¿Qué interés tienen en joder a los pobres animales?

La explicación más probable es Elena Candia.

Todos los que conocemos la tramitación que ha tenido este asunto sabemos que ella ha sido la que ha impulsado, insistido y amadrinado el proyecto desde el minuto cero, y el Gobierno Local también lo sabe, y le aterra que los votantes perciban un triunfo de Candia. Si se completa con éxito, será un logro de Elena, que incluso desde la oposición ha conseguido que esto se lleve a cabo después de décadas de espera. Afortunadamente parece que será así, y es lo mejor para Lugo y, sobre todo, para los pobres animales que malviven en la Protectora.

La administración es desesperantemente lenta, y a la Protectora se le ha pegado un poco esa forma de actuar. Sólo la arrolladora energía de Elena ha logrado espabilarlos y que esto tenga, por fin, actuaciones firmes y reales de futuro. Me consta que le ha costado esfuerzos vencer el inmovilismo de quienes atienden tantas situaciones terribles en el día a día que apenas les quedan fuerzas para ver otras cuestiones. Es comprensible, pero no es bueno.

Pero por fin se ha presentado el proyecto. Ahora toca empezar las obras, salvo que el Ayuntamiento se invente alguna piedra que poner en el camino, pero espero que por fin tiren la toalla y depongan su actitud entorpecedora y permitan que otros les solucionen un problema que, por competencias y por ley, es suyo. Y, como sociedad, nuestro.


jueves, 9 de abril de 2026

Tres Bloques y un destino

¿Peligra el puesto de Rubén Arroxo como cabeza de lista en el BNG?

Lo bueno de tener dos gobiernos por el precio de uno en Lugo es que te diviertes el doble viendo los líos internos de cada uno. Bueno, a veces no es divertido, porque hay desgracias que han teñido de luto nuestra ciudad en tres ocasiones en poco más de un año, pero ya saben a qué me refiero.

Pero no a todo le prestamos la misma atención. Las cuchilladas públicas en el PSOE local tapan las maniobras orquestales en la oscuridad que se vaticinan en el BNG.

Mientras el Alcalde tiene que mirar a en todas direcciones, tanto en las organizaciones rivales como en la propia, para evitar que le intenten quitar el bastón de mando, literal y figuradamente, Rubén Arroxo ve cómo la democracia interna, que casualmente siempre coincide con el criterio marcado por por la UPG, amenaza con arrebatarle el puesto de cabeza de lista en las municipales del año que viene.

Hoy mismo habla del tema Jaureguizar, que mete en las quinielas al resucitado Antón Bao y a Olalla Rodil, pero deja fuera a quien mi porra pondría de sustituto de Arroxo: a Efrén Castro. No porque piense que es mejor que Rubén, sino porque creo que su aspiración es migrar de Sarria a Lugo y de San Marcos a la Plaza de España (algo chocante en un nacionalista). Lo mencioné de pasada el pasado miércoles en el artículo sobre “el Clamor”, pero a lo mejor fui demasiado sutil.

No sé si sería un acierto por parte del BNG sustituir a Rubén. En su etapa el Bloque pasó de 4.535 votos a 9.957, es decir, casi el doble, y probablemente se deba en gran medida a su figura, que aunque tiende al radicalismo en ciertas cuestiones ajenas a la ciudad (se empeña en tener banderas ilegales en edificios públicos o defender a Otegui) en los asuntos de gestión de Lugo demuestra ser una persona dialogante y, sobre todo, transmite genuina preocupación.

Yo lo he vivido en primera persona. Sin su implicación hay eventos que en Lugo no se habrían llevado a cabo por la cabezonería (e incluso quizá la prevaricación) de alguna persona de su área, y que sólo gracias a la intervención de Rubén salieron adelante. Y no sólo me ha pasado a mí, me consta que hay más gente que ha resuelto airosa problemas “técnicos” que sin él no se habrían superado.

Es una cara amable. Cae bien. Quizás ese sea su peor pecado para una parte del BNG que vive mejor en el monte (metafóricamente, no me entiendan mal) que en el gobierno. Es un partido pensado para estar en la oposición, porque al final gobernar es decidir y es muy complicado presentarte como el partido de los humildes cuando tu voto hace que se gasten 10 millones de euros en empedrar el casco histórico (y mal empedrado) con un afán de nuevo rico mientras barros y parroquias languidecen llenos de baches y sin aceras.

Pero no todos los errores son del socio. Tampoco es fácil explicar cómo un partido que se dice ecologista y que peleó duramente contra la construcción de la AP9 por su “navallada” a Galicia o contra la creación de Alcoa (aunque ahora la defienda) pugna por el derribo de un edificio en buen estado como es la estación de autobuses, una idea a la que se oponen las organizaciones ecologistas y que parece más pensada para ajardinar los bajos de las torres de lujo del Seminario que para solaz público. Lo de gastarse más de un millón de euros en cambiar una pasarela (en vez de adornarla, que sería más barato) mientras se mira para otro lado ante la desmedida urbanización que se hará en la esquina de San Roque con la Ronda, tampoco ayuda.

No conozco los entresijos del BNG. Quizá los compañeros de partido, si cuaja el cambio de cabeza de lista, piensen que Rubén está “amortizado”, esa cruel palabra que usan las organizaciones políticas para sacar al que está y ponerse otros que quieren estar. Personalmente creo que es un error, pero claro, a lo mejor que a mí me parezca un buen candidato es una piedra más al cuello de Arroxo, aunque tampoco me creo tan importante como para que me tengan en cuenta.

miércoles, 8 de abril de 2026

Las cinco preguntas que debería contestar cualquier propuesta para la estación de autobuses

Las dársenas de la estación, con unos carteles muy "vintage" que  yo, personalmente, conservaría.
Foto: El Progreso
 

El intenso debate sobre el futuro uso de la actual estación de autobuses es algo poco frecuente en Lugo. Es sanísimo que haya propuestas, ideas y argumentos, y si les soy sincero estoy orgullosísimo de que haya sido Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, la que haya empezado con esto. El diálogo, el debate, las propuestas, siempre son buenas incluso aunque no se esté de acuerdo con unas u otras.

Las propuestas que se plantean son de todo tipo: tirando el edificio, sin tirarlo, haciendo excavación, sin hacerla, poniendo zonas verdes, sin ponerlas… hay tantas soluciones como opiniones, que es algo que varía muchísimo en función de los puntos de vista de cada cual y la profundidad con la que se aborde el tema.

Los puntos de partida también cambian según las querencias de quien construye su propuesta, aunque en algunos casos creo que se adolece de dos pecados capitales: no hacer una reflexión sino una ocurrencia y no contemplar la zona en su conjunto, algo muy de Lugo, donde se ponen parches a las localizaciones sin ver la ciudad como un todo.

En mi opinión el resultado ha de ser fruto de un diálogo en que hay que plantearse una serie de cuestiones básicas, fundamentales, que creo que son las siguientes:

1.- ¿Queremos que los buses sigan teniendo una parada en ese espacio?

Es la primera de las preguntas, porque en función de la respuesta varía enormemente la configuración de la zona. Si se desea que las líneas interurbanas puedan seguir parando, aunque sea brevemente, para dejar y recoger viajeros es de sentido común que no podemos prescindir de un espacio para ese menester. Tampoco se podría eliminar el tráfico de la zona, aunque esto tampoco sería posible porque el aparcamiento subterráneo de la Plaza de la Constitución lo impediría.

La propuesta presentada por Lugo Monumental coincide con la del BNG en que sí, es necesario mantener una parada de buses ahí, frente a quienes opinan que con la Intermodal sería suficiente (parece que desconocen que muchos buses ya hacen otras paradas, como en Fonte dos Ranchos por ejemplo, y eso se debe a que la mayoría de los que opinan – y por desgracia muchos de los que deciden – no han usado un bus en su vida).

2.- ¿Necesitamos ampliar el aparcamiento subterráneo?

También es una cuestión fundamental. Quienes abogan por que ese parking crezca parecen obviar que el actual nunca se llena (bueno, quizás en Arde Lucus o San Froilán, aunque ni siquiera en esas fechas está a tope todo el día sino en momentos puntuales) y que el casco histórico no necesita más plazas de aparcamiento de pago, sino gratuitas.

Aquí es donde creo que una vez más se nota que no hay visión de conjunto. Hay otras zonas donde hacer un enorme aparcamiento en altura que sería poco agresivo estéticamente, con un mantenimiento mucho menor, un coste de construcción infinitamente más bajo que el de un subterráneo, con menos problemas derivados de los restos arqueológicos, con gran número de plazas, y que solventaría varios problemas al mismo tiempo si se ubica entre la Ronda, Miguel de Cervantes y Castelao. Esa estructura podría suponer no sólo la solución al problema de aparcamiento del casco histórico sino el de conexión de la Intermodal con el centro.

3.- ¿Tiramos el edificio?

Es el tercer pilar de cualquier propuesta: mantener el inmueble o derribarlo. Quienes piensan que hay que tirarlo lo consideran viejo, feo, inútil y “poco moderno”… lo mismo que en su día se decía de la Muralla.

Derribar un edificio en una ubicación envidiable, con un tamaño considerable y una estructura en buen estado es un disparate económico, social y, sobre todo, ecológico. Con la de usos que se le podría dar (estos días han salido muchísimos, desde culturales a residencia de mayores, espacio para actividades juveniles, económicas, comerciales…) parece absurdo demolerlo.

4.- ¿Queremos zonas verdes?

La querencia por el verde es bastante general, creo yo, aunque alguna de las propuestas parece apostar por esto para compensar lo que se ha hecho en el casco histórico, donde han convertido una oportunidad en un páramo de piedras rotas y cemento.

Pero a veces lo más verde no es poner un jardín, sino mantener un inmueble cuya demolición supondría generar toneladas y más toneladas de residuos inútiles y una huella de CO2 importante, ya que estas obras son muy contaminantes.

Además, las dársenas ocupan un gran espacio que se podría ajardinar, además de la propia cubierta del edificio para abrirla a un público que muchas veces no es consciente de lo que tenemos ahí.

5.- ¿Qué usos necesitamos?

Es el otro gran debate. La propuesta de Sánchez-Montaña, por ejemplo, nos ha parecido preciosa a muchísimas personas, si bien supone repetir lo que ya existe en la Vieja Cárcel. ¿Tenemos necesidad de más espacios culturales medio vacíos como el MIHL o los Auditorios? ¿Tanta presión tienen esos locales, con agendas repletas y listas de espera? Me temo que no es el caso. De hecho, las fotos de los actos culturales en Lugo no suelen mostrar el público, porque salvo casos puntuales, es desolador. El amigo Carlos ha puesto un público en sus (magníficas) infografías que no sé si se correspondería con la realidad.

También se han mencionado usos deportivos, lo que de nuevo obvia la existencia del viejo pabellón de la OJE en pleno casco histórico y que lleva cerrado casi medio siglo. Quizá lo que sería razonable es que los esfuerzos vayan encaminados a una visión de conjunto, recuperando ese pabellón y usando el terreno de la estación para otros menesteres.

En cuanto a las propuestas alternativas que creo que sí podrían tener más sentido una sería la de una gran residencia pública para personas mayores, que al estar en pleno centro les daría una maravillosa libertad de movimientos. No me parece ninguna locura, más bien al revés, es un planteamiento muy interesante. Quizá, si el Museo de la Romanización no sale adelante o se cambia su propuesta de ubicación (a lo mejor el desierto MIHL no es mal lugar para ese Museo) tampoco sería mal sitio San Fernando para ese centro de mayores.


Creo que, en resumen, estas son las cinco preguntas que tenemos que hacernos. Si responden lo que opinan a cada una, la propuesta les sale sola.