viernes, 15 de mayo de 2026

Símbolos y gestos

A la izquierda, un símbolo práctico. El resto es una ensalada de logotipos en que parece obvio que el más adecuado es el único oficial, el de la derecha. Quizá no sea lo más adecuado seguir dando vueltas y perder el tiempo con esto, por importantes que sean los símbolos.

La vida está plagada de cuestiones prácticas, pero también de símbolos. En algunas ocasiones, no demasiadas, ambas cosas coinciden, y ayer fue un día de esos en que ves cosas que te ilusionan y otras que te despistan.

A mediodía estuve en una reunión que mantuvieron la alcaldesa, Elena Candia, y las concejalas Silvia Comenero y María Reigosa con los placeros de Lugo. Nada que ver con las reuniones que se mantenían con la anterior concejala a la que, como comprenderán, los placeros no le guardan demasiado cariño porque eso de que un representante público los insulte en la prensa les crea algo de resquemor. Maniáticos que son. Si al menos esa persona hubiera hecho una gestión mínimamente decente, pues aún, pero no es el caso. Si no creen en mi palabra (aunque en ese caso no sé qué hacen leyendo este blog, si bien soy consciente de que hay mucho troll masoquista) pregunten a cualquiera de Plaza y Mercado y verán. 

A lo que iba. Estábamos acostumbrados a que las reuniones fueran una batalla campal: desprecios, negativas y cabezonería eran marca de la casa y el trato despectivo a los placeros la tónica habitual. Ayer fue diferente. Se escuchó a los industriales, se tomó nota de sus demandas y se explicaron los compromisos a los que podían llegar en ese momento y los que requerían más estudio.

Evidentemente todos desconfiamos un poco. Es el momento de las buenas palabras, pero si no vienen avaladas por acciones realmente no valen para nada y de hecho una persona de la reunión lo dijo tal cual se lo cuento. Se llevó un aplauso que, para sorpresa de todos, inició la propia Elena Candia.

Algunas de las peticiones son algo más farragosas, como climatizar Plaza y Mercado para que las temperaturas no sean ilegales (que ahora lo son) y requieren estudios técnicos e inversiones importantes. Otras son más fáciles (modificar la ordenanza y adaptar los horarios a la realidad, algo a lo que los anteriores responsables se negaron reiteradamente), y otras están tiradas, como reponer las mesas que se quitaron en la pandemia porque Dios iluminó a la concejala y le dijo que eran peligrosísimas (las del Mercado no lo eran, curiosamente). Una vez pasada la pandemia no se repusieron porque se lo tomó como una guerra de poder y quería llevar la suya por encima. Y la llevó... hasta ahora.

Esas mesas no sólo ayudan a que un puesto sobreviva (una cafetería, a la que se quería boicotear) y a que el público tenga un servicio más que no cuesta un céntimo a las arcas municipales, sino que para los placeros son muy cómodas porque pueden tomar un café a media jornada sin perder de vista sus puestos. Pues nones.

La reunión de ayer terminó sobre las 16:30. A las 17:00 las mesas estaban puestas. No es un mal comienzo.

En la cuestión de símbolos también hubo ayer otra novedad. La concejalía de cultura hizo algo que inicialmente me pareció un error al cambiar el logotipo de su área y hacer lo que yo aplaudí que no hicieran en un artículo anterior: pusieron un color sospechosamente parecido al corporativo del PP, azul oscuro.

Que la nueva corporación entre en una guerra de colorines era justo lo que me parecía estupendo que no hicieran cuando pusieron el escudo de Lugo como icono. Reitero que el escudo me parece un símbolo un poco vintage, por no decir carca, pero que como solución provisional es buena porque no tiene connotaciones partidistas. Teñir el logo de “azul PP” sí las tiene, y por eso me pareció un paso en la dirección equivocada.

Pero las cosas a veces no son tan sencillas, sobre todo si vemos que el nuevo concejal no ha cambiado el color que venía usando el BNG. Como lo leen: no lo han tocado. Es mismo tono de color azul oscuro que usaba el ala nacionalista del gobierno en “su” parte. Lo único que han hecho es eliminar esa especie de mariposa azul clarito (“azul BNG”) que iba contra lo que marca el manual de imagen corporativa del que tanto presumen, ya que hay una reserva visual que la dichosa mariposa se saltaba a la torera.

Bien es cierto que el nuevo uso del logo tampoco respeta el manual, ya que éste sólo contempla como colores el rojo o el negro y, para usos específicos, el dorado o el gris, pero al César lo que es del César, la nueva corporación no ha cambiado ningún color, ha eliminado un añadido, que no es lo mismo.

Aquí nadie es idiota. Si la Muralla de ese logo hubiera sido de un color con connotaciones políticas ajenas estoy convencido de que lo habrían cambiado entero, pero la suerte les ha favorecido y el uso que el BNG hacía del logo se les ha vuelto en contra a los nacionalistas. Cosas que pasan.

En realidad es un tema menor desde el punto de vista práctico. Creo que a ningún ciudadano le importa un pimiento el color del logo del Ayuntamiento, pero que sí les molestaría que se gastasen una fortuna en hacer otro icono cuando el que había funcionaba bien.

El uso del escudo provisionalmente para unificar todo hasta tomar una decisión no me pareció desacertado, pero si tenemos un manual de identidad corporativa bien hecho (y lo está), darle importancia a que el color sea el mismo que el del PSOE es un debate bizantino. Probablemente nadie vote al PSOE porque el logo del Ayuntamiento coincida con su color, pero sí puede que se decidan votos por perder el tiempo en eso.

Hagan lo que hagan, es fundamental tomar una decisión y dejar de dar bandazos con esto o ni siquiera que parezca que se dan. Es un error seguir con esta discusión, como lo fue que el bipartito usase el logo como le salía de la gaita sin seguir ese manual que costó unos dineros públicos importantes. Si el logo del manual es rojo, aplíquese como tal pero en todas partes igual. Si toca envainársela, pues toca, no deja de ser un tema menor.

Mira que no hay cosas en que usar el tiempo, que tampoco es demasiado.

jueves, 14 de mayo de 2026

Un año más, un magnífico Friulio

Vestales, Pretorianos y Senatus en el Friulio 2026. ¡Gracias una año más!

Por pequeña que sea la publicidad que puedo hacer de una fiesta desde un modesto blog personal como este, toda es buena, y más cuando se hace con cariño. Por eso año tras año les anuncio la celebración del Friulio y hago, tras la fiesta, un agradecimiento y un sentido homenaje a sus impulsores. Menos este año.

Este 2026 la vorágine de la actualidad de Lugo se me ha comido los artículos sobre el Friulio, y si les digo la verdad me fastidia, porque es una de las fiestas más entrañables y en las que mejor recibidos nos sentimos las asociaciones a las que invitan reiteradamente y para las que es un placer asistir a la recreación de Friol.

No es que se me olvidara hacer los artículos, es que no tuve ocasión por el día a día y, si bien es entendible que me dedique a hablar de cosas de Lugo por la propia naturaleza de esta bitácora, pude haber puesto un enlace o un banner con el tema. Eso sí se me ocurrió a toro pasado.

En lo que pueda valer, mis disculpas a los amigos de A Castronela.

En cuanto a la fiesta en sí misma fue, como cada año, magnífica. El entorno es maravilloso, con el río y el parque fluvial que disfrutamos allí, el castro Friulio y, sobre todo, la calurosa acogida y el cariño con que nos reciben.

Siento una envidia tremenda de la relación que tiene A Castronela con su ayuntamiento. La confianza, el entendimiento, la coordinación y el colegueo que se ve entre ellos va mucho más allá de una cuestión puramente formal u oportunista. Así da gusto. Hasta los que vamos de invitados una vez al año sentimos el calor de ese buen rollo y disfrutamos de una fiesta bien pensada y sencilla en el mejor de los sentidos.

No se complican la vida. Por ejemplo, el cartel es el mismo año tras año con lo que han logrado que esa imagen ya esté asociada al Friulio. Es una buena estrategia, creo yo, porque además se han preocupado de que la estampa sea integradora en la parte histórica (castreños y romanos se ven representados) pero aséptica desde el punto de vista político. Impecable.

Las actividades son lo bastante similares año tras año para que sean ya tradición, aunque con las suficientes mejoras para que no sean “siempre lo mismo”. Un equilibro dificilísimo pero que logran. Los homenajes se perciben como sentidos, y el obsequio que nos hacen a las asociaciones no puede ser más natural: pan y queso de Friol.

La mejor parte del Friulio para muchos de los que acudimos es la estupenda comida que nos ofrecen en el pabellón municipal que, al margen del menú (que hay que decir que mejora año tras año, en estos dos últimos servido por Los Cachivaches) es una reunión divertida y relajada en que nos juntamos los de unas asociaciones con otras y hablamos de lo divino y de lo humano.

Si mañana me tocase a mí organizar el Friulio no se me ocurre qué podría hacer para mejorarlo.

Felicidades al Ayuntamiento de Friol y a la organización del Friulio: a los amigos de la Asociación A Castronela.

miércoles, 13 de mayo de 2026

Alivio en las asociaciones del Arde Lucus

De la web oficial del Arde Lucus han desaparecido las asociaciones. Colaborando...

Comienzo, una vez más y como es habitual cuando trato estos temas, recordándoles que este blog es mío. Ni de asociaciones a las que pueda pertenecer (o incluso presidir) ni de nadie que no sea exclusivamente yo y lo que se refleja son mis puntos de vista, sin representar a terceros ni hablar por nadie salvo yo mismo. Aclarado esto, entremos en materia.

Al tercer día hábil (según las escrituras) o el quinto natural desde la toma de posesión como Alcaldesa de Lugo Elena Candia, junto a Damián Carballo, que lleva el área de juventud y Mar Carballas, concejala de Economía, se reunieron con representantes de las asociaciones del Arde Lucus.

La intención era evidente: tranquilizar a las 19 organizaciones de la fiesta y tender una mano a todos los colectivos para que el tema vaya adelante, y parece que al menos la primera impresión ha sido muy favorable. De hecho, es la primera reunión del Ayuntamiento con las asociaciones en años que acaba con sonrisas y no echando pestes.

El tema que a todos nos traía de cabeza era el de la financiación de las actividades. Les hago un rápido resumen: desde siempre el Ayuntamiento contrata a las asociaciones del Arde Lucus para llevar a cabo diversas actuaciones y actividades en la fiesta. Este año el anterior equipo de gobierno decidió cambiar el sistema y en vez de contratos otorgar subvenciones. El problema de esa idea es que la ley de subvenciones prohíbe expresamente camuflar como tales lo que son materias de contrato, y es bastante evidente que lo que las asociaciones hacen es prestar un servicio al Ayuntamiento (ya que es éste el organizador en exclusiva del Arde Lucus, tal y como se quedaron roncos de repetir el año pasado, y quien nos dice lo que hemos de hacer) y por lo tanto muchos entendemos que esas ayudas no se ajustarían a la legalidad. En todo caso es discutible y, a pocas semanas de empezarse con la fiestas, no parece el momento de entrar en debates filosóficos, por lo que varias asociaciones indicaron que si se optaba por esa vía no acudirían al Arde Lucus.

El nuevo sistema fue rebatido por todas las asociaciones y se presentaron alegaciones al borrador de convenio que se facilitó, pidiendo que se volviese al contrato este año, pero se ignoraron olímpicamente dichas alegaciones y se siguió adelante, incluso cuando ya sabían que dejaban las funciones de gobierno, lo que fue visto por algunos como un intento de saboteo para los que entraban después.

Hay que reconocer que Elena logró sorprendernos a todos, hasta a mí. Nos explicó que el anterior alcalde Miguel Fernández firmó un decreto para aprobar las subvenciones nominativas (el sistema que rechazamos), cosa que ya conocíamos... pero lo que no sabíamos es que se les dijo que eso estaba estaba consensuado con las asociaciones. Nada más lejos de la realidad. Bueno, miento, había un consenso absoluto... en contra.

Ayer se conjuró ese fantasma. Con una transparencia y sinceridad a la que no estamos habituados, Elena nos explicó que el servicio de Intervención no ve con buenos ojos el sistema de contratos que había hasta ahora, pero que a cinco semanas del Arde Lucus el nuevo gobierno entiende que no hay margen para ponerse a debatir sobre el sexo de los ángeles así que van a recuperar esa vía para quienes no quieran el sistema de subvenciones (es decir, todos) y en septiembre, con calma, ver otras opciones para el 2027. El suspiro de alivio aún resuena ahora.

Quizás alguien pueda querer ver que la subvención interesa más a las asociaciones que el contrato porque es más fácil de tramitar y hay menos que justificar, y tienen toda la razón. Pero no crean que, al menos la mayor parte de las asociaciones, "ganan" dinero con el Arde Lucus. Ni de lejos. La fiesta nos cuesta dinero, y es lógico que sea así porque es una afición que nadie nos obliga a desarrollar, pero el quid de la cuestión es si prestamos un servicio a la ciudad y al ayuntamiento (parece difícil de rebatir) que merezca una colaboración municipal. Esto tampoco parece muy discutible, aunque tal vez sí matizable, y a eso está todo el mundo abierto.

Pero no todo fue la cuestión económica, que francamente era la principal preocupación pero no la única. También se habló de las actividades de la fiesta de este año, y ahí les tocó sorprenderse a la alcaldesa y los dos concejales que la acompañaban, porque pensaban (aún queda inocencia en el mundo) que el programa estaba consensuado con las asociaciones. Nones. Ni este año ni ninguno de los anteriores, lo que explica alguna bobada que se hizo como meter hadas y cosas así en una fiesta de recreación histórica.

Para superar ese nuevo obstáculo se acordó convocar una reunión esta misma semana con representantes de las asociaciones para ver qué hay previsto en firme, qué opciones se pueden llevar a cabo y qué ideas o mejoras proponen las entidades para este Arde Lucus...

En resumen, ha habido algo que se echaba muchísimo de menos: diálogo.

Elena no es tonta y sabe perfectamente que el Arde Lucus depende de las Asociaciones. De hecho, éstas podrían hacer el Arde sin el Ayuntamiento, pero no a la inversa. Lo que sorprende un poco es la soberbia, las malas formas y el “ordeno y mando” que sufríamos de los anteriores gestores, pero quizá cuando uno está tanto tiempo al timón del barco olvida quién trabaja para quién, y resulta que ellos, los gestores municipales, trabajan para nosotros y no a la inversa.

Evidentemente en este momento Candia y su equipo quiere hacer bien las cosas y quedar bien, pero eso no es una crítica, es justo lo contrario. Ya era hora de que alguien se molestase en preguntarnos las cosas en lugar de imponerlas, ya era hora de que alguien tenga interés en hacerlo bien.

Al salir de la reunión la gente estaba aliviada, sonriente y de buen humor. Aún diría más: optimista. Hacía mucho que no había ese ambiente. Sabemos que queda poco tiempo y que es un desafío, y que si tuviéramos más margen podríamos hacer algo de más relumbrón para el 25º aniversario de la fiesta, pero miren, eso es sólo un número. Si se recuperan las ganas y la ilusión sí será el mejor aniversario posible.

Lo de ayer fue un muy buen comienzo.

martes, 12 de mayo de 2026

Sobre la escultura dedicada a Paula Alvarellos

La escultura dedicada a Paula Alvarellos en su ubicación provisional en la Plaza de España

No me gustan las esculturas en general, y muy pocas en particular. Me impresionó el Moisés de Miguel Ángel pero ya no sé si porque lo había estudiado en el instituto antes de verlo o porque realmente tiene “algo”, pero en los museos soy poco dado a pararme en las estatuas. Quizá por eso, por mi poca simpatía por las figuras, les diré que cuando vi la que hicieron de Paula Alvarellos en la prensa me pareció horrenda. Me recordó a otra que tampoco me gustó nada y que es la de la pulpera que está en la Mosquera y que me parece más un híbrido entre un herrero y un troll que una de las cortadoras de pulpo de las fiestas patronales.

Sobre gustos no hay nada escrito (bueno, estoy escribiendo sobre gustos, pero ya me entienden). No hay más que ver lo que se ha dicho sobre sustituir los logos partidistas por el escudo de la ciudad en las redes sociales del Ayuntamiento de Lugo. Cosas que pasan.

A pesar de todo esto, antes de ponerme con este artículo me acerqué a ver la escultura de Paula Alvarellos en persona y, para mi sorpresa, no sólo me convenció, sino que me pareció una magnífica representación de nuestra fallecida alcaldesa. Las fotos no le hacen justicia ni transmiten lo que es esa obra.

Es ella. No es un retrato ni un calco de Paula porque tampoco pretendía serlo, pero es ella. El escultor, Miguel Couto, ha logrado que ponerse frente a la escultura sea sentir que la ves, que está allí. Su fuerza, su carácter, su inclinación al diálogo… incluso su cariño. No me pregunten cómo lo transmite. No sé si es porque guardo un muy buen recuerdo de Paula o porque el escultor es un genio, pero de verdad que no podía estar más equivocado con mi primera impresión, basada en fotos. Es una obra magnífica.

La escultura está ahora mismo en la Plaza de España, en la parte de abajo (tras el quiosco y frente al Círculo de las Artes). Les animo a ir a verla para opinar, y que no les pase lo mismo que a mí y se hagan una idea equivocada antes de contemplarla en persona.

Fue puesta allí provisionalmente porque, al avecinarse la moción de censura, el bipartito no podía tolerar que fuera Elena Candia la que la inaugurase. Si les digo la verdad creo que, más allá de las ganas de cortar la cinta ellos mismos, fue un error. Estoy totalmente convencido de que a Paula no le habría gustado la moción de censura (si bien dudo que a ella le hubieran pasado eso) pero estoy igualmente convencido de que le habría encantado que fuera una rival política la que inaugurase su estatua porque ella veía con buenos ojos el homenaje a los contrincantes, así que asumo que también el de los contrincantes.

Cuando organizamos un homenaje al exalcalde del PP Joaquín García Díez, Paula fue invitada como alcaldesa de Lugo, aunque nadie pensó que fuera a acudir. Lo hizo. Fue un asunto que le costó discusiones en su partido (me lo dijo ella misma) pero asistió… y fue encantadora. Jugaba en “campo ajeno” pero, vestida con una chaqueta de un rojo rabioso (no daba puntada sin hilo) se metió en el bolsillo a todos con quienes habló porque era una persona que sabía dónde estaba y cómo tratar a la gente.

Por eso estoy tan seguro de que, al margen de las circunstancias y del cariño para sus propias siglas, para ella habría sido una señal de sana democracia que su estatua sea inaugurada en su ubicación definitiva por una alcaldesa de otro partido.

Por cierto, sobre esa ubicación definitiva: el plan que dejó trazado el bipartito supone la destrucción de una fuente que hay en el Parque de Rosalía para reemplazarla por otra con la efigie de Paula. No sé yo. Bueno, miento, sí lo sé: yo no lo haría. Hay muchísimos sitios en el parque para hacer ese homenaje a nuestra alcaldesa sin tener que cargarse nada.

Un último apunte. He leído mucho sobre si Paula se merecía esa estatua porque no le dio tiempo a hacer gran cosa. Puedo comprender esa crítica porque yo mismo pensaba así (ya ven, dos cambios de opinión en este mismo tema), y soy el primero en decir que fallecer es una desgracia, no un mérito… pero este caso creo sinceramente que es diferente.

No quiero crear polémicas, de verdad que no es mi intención, pero mi opinión sincera es que el cargo, la dedicación y el esfuerzo 24/7 que hizo, le costó la salud y, en definitiva, la vida. Si les parece poco sacrificio…

lunes, 11 de mayo de 2026

Primeros pasos de la ''era Candia''

Elena Candia en su toma de posesión (Foto: El Correo Gallego) y el Escudo oficial de Lugo.

El viernes comenzó su andadura Elena Candia como Alcaldesa de Lugo y sus primeras decisiones han marcado ya pautas interesantes para los que observamos con interés y, por qué no reconocerlo, bastante curiosidad, por dónde van a ir los tiros del nuevo gobierno local.

Su primer acto de agenda fue reunirse con el personal municipal. La Junta de Personal y el Comité de Empresa, es decir, los representantes de los trabajadores y funcionarios del Ayuntamiento, fueron los primeros en su lista, seguidos por Bomberos y Policía Local. La casa no funciona sin que el personal colabore, y eso es aplicable a la pequeña tienda o a la gran administración. Ser consciente de eso es fundamental.

Justo después se reunió, por separado, con PSOE y BNG para preparar el pleno de organización y que le trasladen qué proyectos consideran prioritarios y que no se deben ver afectados por el cambio de gobierno. Por lo que se filtró, las reuniones no fueron muy cordiales, lo que tiene cierta lógica visto el pifostio que han alentado desde algunos sectores.

A eso siguieron reuniones protocolarias, oficiar una boda (que ya estaba en agenda desde hace tiempo y que ya iba a llevar a cabo Elena Candia), una comida a dos funcionarios que se jubilaban, más inauguraciones… Una agenda repleta acorde con la arrolladora energía de la titular, que a este paso va a tener que ponerse un camastro en el despacho privado, porque sólo le falta dormir en el Ayuntamiento. Si ya parecía omnipresente en la oposición, verán ahora.

Los primeros días tampoco han estado exentos de simbolismos: la retirada de la bandera de Palestina de la fachada de la Vieja Cárcel y la sustitución de la ensalada de logotipos (bueno, eran dos, pero también hay ensaladas sencillas, miren la de tomate) por el escudo municipal en redes sociales han dado bastante que hablar.

En cuanto a lo primero, a pesar de que algunas personas han protestado, la decisión no deja de ser algo que debería ser tan obvio y normal como cumplir las normas y esa bandera estaba ahí ilegalmente. La Ley 39/1981 regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas y especifica que sólo las banderas de España, de la Comunidad Autónoma y la local (si la hay) podrán ondear en edificios públicos junto a las que correspondan de acuerdo a normas internacionales.

Por si a alguien le quedasen dudas sobre la interpretación de la ley, hay una sentencia más que aclaratoria del Tribunal Supremo que dice claramente que nones, que no se pueden poner banderas que no sean las oficiales. Otra sentencia posterior, de 2024, exceptúa, curiosamente, la bandera arcoiris, lo que demuestra que hasta los jueces tienen sus contradicciones. Pero la del 2020, la que prohíbe la que había en la Cárcel, anuló un acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife que instaló una bandera no oficial y que se vio obligado a retirarla. Vamos, que lo que se ha hecho es cumplir la ley por lo que es difícil de entender que algunos monten tanto escándalo.

El tema del logotipo es otro cantar. Ahí no hay obligación legal sino simplemente de una decisión de la alcaldesa. Parece de sentido común que un Ayuntamiento no tenga dos logotipos, pero es lo que ocurría: la parte socialista usaba uno (casualmente de color rojo corporativo PSOE) y la parte nacionalista otro (también casualmente de color azul claro corporativo BNG).

Si se hubiera usado la ley del embudo se habría sustituido por un logo azul oscuro que, casualmente, coincidiría con el color corporativo del PP, pero Candia ha sido más inteligente que eso y ha reemplazado los colores políticos por el escudo oficial del Ayuntamiento de Lugo.

Estoy de acuerdo con los críticos que dicen que ese escudo es muchísimo menos visual que el logotipo que se usaba anteriormente (particularmente el rojo), y que era más llamativo y más icónico el de la Mosquera que el escudo. Nada que objetar a ese argumento, pero la cuestión de fondo es otra: ¿Qué es lo que se persigue? ¿es más importante que sea “guay” o que nos represente a todos?

Una administración pública tiene que ser un poquito seria con estos temas, y francamente, que se utilice el escudo oficial no me parece ningún disparate. Me gustaba el icono anterior, claro que sí, pero el sesgo partidista que tenía (demostrado por el uso que hacían las dos partes del anterior gobierno de los colores) no era adecuado.

Tal vez podría haber cambiado los colores, simplemente, pero ¿Cuál se podría poner que sea neutral? El escudo, a pesar de que no sea un icono moderno y súper chulo es imparcial y eso es fundamental en una administración pública. No todo es moda e impacto, también es importante que haya cierta seriedad detrás.

El mensaje que transmite Elena Candia es evidente: "quiero un ayuntamiento para todos".

Veremos si lo consigue.

NOTA: Como me conozco el percal, y sé que los trolls y apesebrados (dejo fuera de esta referencia a las personas que legítima y genuinamente discrepan conmigo, que me parece estupendo) están deseando decir “claro, estás encantado porque es del PP”, me gustaría recordarles que cada vez que hemos tenido un nuevo titular de la Alcaldía les he deseado lo mejor, y lo mismo hago con Elena Candia. Si lo hace bien es bueno para todos.

Tienen aquí tres ejemplos:

viernes, 8 de mayo de 2026

380 días

El tiempo vuela, y no se puede desprovechar ni un minuto.

Hoy es el primer día de una nueva etapa en el Ayuntamiento de Lugo.

Elena Candia, alcaldesa de la ciudad, tiene exactamente 380 días para demostrar su capacidad al frente de una administración tan compleja y, al mismo tiempo, tan cercana, como es un ayuntamiento de una capital de provincia.

Puede parecer poco tiempo, porque de ahí hay que restar que los últimos meses ya son de campaña electoral (como si no viviéramos en una continua refriega en ese sentido), pero también es verdad que en un día en el gobierno del ayuntamiento se pueden hacer más cosas que en un año fuera de allí.

Su primera reunión como alcaldesa es con los representantes del personal. No es un mal comienzo. Si la plantilla no responde, no hay nada que hacer, eso lo sabe cualquiera que haya gestionado desde una cafetería hasta la plantilla de El Corte Inglés. Tal vez ese primer guiño, si se completa con respeto y medidas de sentido común, pueda enderezar la difícil situación que se lleva viviendo durante muchos, muchísimos años, en el municipio.

380 días es una cifra que tal vez pueda parecer pequeña, pero en manos de las personas adecuadas se amplía exponencialmente.

Hay una magnífica serie llamada “El ala oeste de la Casa Blanca” que relata el día a día de una ficticia administración estadounidense. En la última temporada de la serie hay un capítulo titulado 365 días, ambientado en una situación que parece de retirada por ser su último año de mandato, en que un personaje explica que pueden influir más en la vida de las personas en la Casa Blanca en un día que en el resto de sus vidas al salir de allí. Aquí pasa lo mismo, y hay quince días más.

Tras el rollo friki, vamos ahora con un punto de vista más científico. Milton Friedman, premio Nobel de economía en 1976, y su esposa Rose publicaron en 1984 un breve ensayo llamado “La tiranía del statu quo” que, resumidamente, viene a decir que lo que un nuevo gobierno no cambie en 6 meses no lo hará en el resto del mandato porque los grupos de presión, la burocracia, y los intereses particulares presionan para que las cosas se queden eternamente como están. El miedo al cambio es humano, pero en la gestión pública es una tendencia terrible hacia el inmovilismo.

Si combinamos ambas sabidurías llegamos a una conclusión importantísima. El gobierno de Elena Candia tendrá una oportunidad de oro para demostrar su valía y para hacer, en los 380 días que tiene entre hoy 8 de mayo y el 23 de mayo de 2027, en que se producirán las elecciones municipales, muchísimas cosas que desde la oposición es imposible llevar a cabo.

No es un desafío menor y, como a todas las personas que han ostentando ese cargo le deseo la mejor de las suertes, porque de sus aciertos depende mucho el futuro y la prosperidad de todos los que aquí vivimos.

jueves, 7 de mayo de 2026

El comunicado de María Reigosa

María Reigosa en el Ayuntamiento. Foto: La Voz de Galicia

Querido y amable lector:

Como en otras ocasiones, hoy les traigo un escrito que no es mío, sino que es un comunicado emitido ayer por la concejala no adscrita, María Reigosa. Ella es la pieza clave de todo lo que está pasando y que, previsiblemente, culminará hoy con la moción de censura que hará alcaldesa a Elena Candia.

Mañana opinaré, pero hoy simplemente quiero trasladarles este comunicado porque creo que es muy aclaratorio.

Muchas gracias.


Comunicado de María Reigosa:

Quero comunicar publicamente que mañá, xoves, votarei a favor da moción de censura que permitirá abrir unha nova etapa no Concello de Lugo.

Tomei esta decisión desde a responsabilidade, desde a reflexión e desde a convicción sincera de que Lugo necesita recuperar estabilidade, confianza institucional e unha forma de gobernar máis útil para a cidadanía. Creo nun Concello centrado en resolver os problemas reais do día a día, en coidar os servizos básicos e en ofrecer un municipio con planificación a medio e longo prazo, con máis futuro e máis oportunidades para todos os lucenses.

Incorporeime ao goberno municipal co ánimo de sumar, de reforzar a acción de goberno e de achegar a miña experiencia e o meu perfil técnico, como enxeñeira de camiños, canais e portos, ao servizo do municipio de Lugo. Pero, co paso do tempo, fun comprobando formas de funcionamento, dentro do actual goberno do PSOE e do BNG, coas que non me sentía cómoda nin identificada; dinámicas que considero afastadas da maneira rigorosa e responsable coa que entendo a xestión pública.

Os problemas de coordinación interna, as diferenzas arredor de determinados expedientes e as facturas con reparos ou responsabilidades administrativas acabaron evidenciando para min algo máis profundo que simples discrepancias políticas ou persoais. Dinme conta de que Lugo necesitaba outra maneira de gobernar: máis organizada, máis transparente e máis centrada en solucionar os problemas dos lucenses.

Cando unha concelleira, como me ocorreu a min en distintas ocasións, manifesta dúbidas diante de determinados expedientes, o razoable nunha administración sería revisar, aclarar, informar e actuar con total transparencia e seguridade xurídica. Porque gobernar non consiste en trasladar problemas a outro, nin en buscar quen asuma determinadas firmas. Gobernar significa asumir responsabilidades e afrontar os problemas conforme á legalidade e ao interese público. Por iso considero especialmente preocupante que se normalicen determinadas prácticas ou fórmulas destinadas a evitar responsabilidades políticas ou administrativas. As institucións non poden funcionar desde a improvisación nin desde os atallos.

Outra cuestión coa que tampouco me sentín identificada foi esa tendencia constante a buscar culpables ou a alimentar a confrontación con outras administracións cada vez que xurdía un problema. Creo sinceramente que a cidadanía espera dos seus responsables públicos diálogo, colaboración e solucións, non conflitos permanentes.

Estou convencida de que Lugo necesita abrir unha nova etapa baseada no diálogo, na estabilidade, no rigor e nun funcionamento institucional máis serio e transparente. Creo que os lucenses precisan recuperar a confianza na política útil, na capacidade de entendemento e nunha forma de gobernar centrada en resolver os problemas reais da veciñanza. Nese sentido, confío na responsabilidade, na capacidade de diálogo e no proxecto que lidera Elena Candia para impulsar ese cambio que Lugo necesita.

Quero tamén explicar que a miña implicación na política municipal nace exclusivamente do compromiso coa cidade de Lugo e da vontade de achegar a miña experiencia profesional e o meu coñecemento técnico ao servizo da veciñanza. Son funcionaria A1 dun Ministerio e, polo tanto, a miña traxectoria profesional é allea á política, unha actividade que sempre entendín como unha forma de contribuír, desde a responsabilidade e o servizo público, a mellorar os servizos municipais e o día a día dos lucenses.

Remato cunha reflexión: a política non pode converterse nun espazo de odio nin de presión persoal contra quen pensa diferente ou toma decisións plenamente lexítimas; e, moito menos, desde posicións que deberían representar, precisamente, o respecto, a igualdade e a convivencia democrática.

miércoles, 6 de mayo de 2026

¿Seguro que es verdad el "yo habría ayudado"?

El tramo de Muralla donde ocurrió la desgracia y un fotograma del vídeo con la mujer intentado no caerse.

La muerte de una mujer, que se cayó de la Muralla de Lugo hace unos días, sacude conciencias y nos hace reflexionar sobre la sociedad que estamos construyendo entre todos. Sí, entre todos, no crean que por rasgarnos las vestiduras y decir “yo la habría ayudado” tenemos menos responsabilidad colectiva en esto. Habría que haber estado allí para saber qué habríamos hecho realmente.

Por si no conocen la situación, aunque lo dudo porque no se habla de nada que no sea esto y la moción de censura, fue la siguiente: circula un vídeo en que se ve que una mujer, por razones que desconocemos, está descolgada de la Muralla de Lugo intentando agarrarse como puede y que, finalmente, no consigue sujetarse y se precipita al suelo. El núcleo de la polémica surge del hecho de que se ve a un montón de gente mirando, algunos incluso riéndose y grabando con sus móviles en lugar de intentar ayudarle.

La crítica es tan sencilla como demoledora. ¿Qué clase de personas pueden estar viendo esto y cachondeándose de la situación en lugar de intentar ayudar a la buena señora? ¿Hasta qué punto nos hemos deshumanizado tanto que ni siquiera somos capaces de acercarnos y, entre un grupo, echar una mano a alguien en un apuro?

No seré yo quien defienda la inacción en esto, aunque sí he de decirles que creo que hay un problema de percepción: no creo que la gente que estaba allí se imaginase que había un riesgo de muerte. Desde la barrera todos somos Manolete, y nos gusta mucho el “yo habría…” a toro pasado. De hecho, aunque la altura no es poca (unos 3 o 4 metros diría yo) a la vista tampoco parece mortal de necesidad y de hecho si esta persona no hubiera tenido la mala suerte de voltearse al caer probablemente el tema se habría saldado con un coscorrón o una pierna rota, pero, para su desgracia, no fue así y se pegó un golpe grave por el que falleció antes de llegar al hospital.

A esa probable falta de percepción de riesgo de muerte hay que añadir que cuando hay mucha gente viendo algo como esto es menos probable que alguien ayude. Es un efecto psicológico real y medido, por contradictorio que pueda parecer. La situación se convierte en un espectáculo y todos piensan “si no se mueven todos para echar una mano es que no es para tanto”, por lo que la masa borrega en que nos hemos convertido opta por no hacer nada con un resultado trágico en este caso. Quizá si en vez de tanta gente hubiera tres o cuatro personas no estaríamos hablando de esto.

La cuestión es si eso justifica el pasotismo colectivo. En el vídeo se ven un par de meritorias personas con los brazos en alto, intentando ayudar a la mujer, pero el resto pasa de todo. Bueno, no, aún peor: se ríen. Si en vez de esta actitud se hubiera juntado toda esa gente bajo el adarve de la Muralla y hubieran levantado sus brazos habrían salvado a la mujer.

No me atrevo a decir lo que habría hecho yo, porque hay que estar en el momento y el lugar. Quiero pensar que habría reaccionado de otra forma, pero no estoy seguro. Todos vemos ocasionalmente situaciones en que piensas “mira ese, se va a matar”… y no hacemos nada.

Cuando nos adelanta un Fittipaldi en la autovía no llamamos inmediatamente a la guardia civil para denunciarlo, aunque en el fondo seamos conscientes de que a lo mejor en la siguiente curva se mata o, lo que es peor, se lleva a alguien por delante. No subimos a la Muralla a reñira a alguien si le vemos caminando por el murete (y no es infrecuente) ni tampoco avisamos inmediatamente a los socorristas si vemos a alguien acercándose a las rocas en la playa, ni denunciamos a inspección de trabajo si al pasar por delante de una obra nos fijamos en que un albañil no lleva el arnés de seguridad. Sacudimos la cabeza y pensamos “hay que estar loco”… y seguimos andando. No queremos problemas, nos gusta la comodidad de nuestras vidas y tampoco somos los policías del mundo.

No justifico la actitud de los mirones y mucho menos sus risas, pero cuando condenemos su actitud pensemos si realmente en nuestro día a día nosotros hacemos otra cosa. Quizá, si somos sinceros, no nos guste la respuesta.

martes, 5 de mayo de 2026

El acicate

Una pena que estas prisas no les entraran hace algunos años...

Tenía que haber una moción de censura cada seis meses. Es un revulsivo, un acicate, un petardo en el culo… como le quieran llamar, pero sea lo que sea es fantástico ver cómo se sacuden el pasotismo de encima cuando ven que se les escapa el sillón y el reparto de pasta.

La sensación de movimiento repentino es estupenda, y el primer efecto es lograr que de pronto haya una cascada de anuncios, inauguraciones de obras (que estén sin terminar es lo de menos), contrataciones… de proyectos estupendos y maravillosos de los que presumir el año que viene en la campaña, y con un aliciente extra para los actuales gobernantes: si el asunto en cuestión sale adelante se colgarán la medalla (“eso ya lo dejamos nosotros hecho”) y si se tuerce echarán la culpa al nuevo gobierno (“mira que quedó listo, pero esta gente no tiene ni idea de lo que hace”). Es perfecto. Nadie les puede acusar de no ser previsores... cuando les interesa, claro.

El ejemplo mayúsculo es la visita de ayer a la nueva estación de trenes sin trenes. Se dieron un paseo por allí algunas autoridades (las del "lado correcto de la historia", claro está, que a las otras no las invitaron), que es lo que se puede hacer por ahora porque cortar cintas con las máquinas por el medio queda raro. Pero no será por falta de ganas, que si pudieran lo habrían hecho.

El problema del asunto es que hay cosas que se dejan a medio hacer, o que directamente no se sabe cómo están porque se esconden bajo la puñetera caja de siete llaves que esperemos que los nuevos gestores abran, vacíen y tiren al mar. No sé ustedes, pero yo personalmente estoy harto. Setec Astronomy (si no saben de qué hablo, deberían ver la magnífica película de “Los Fisgones”).

La orden del día es presentar todo lo que se les ocurra, esté como esté y sea como sea. Hoy, por ejemplo, Jorge Bustos presenta a las 10 el “Lucus Cultural”, un prólogo a la fiesta de junio. Hasta este año consistía en una serie de actividades previas al Arde Lucus en que las asociaciones calentaban motores y hacían acciones de promoción de sus representaciones. Este año, hasta donde yo sé, no han contado con ninguna de las 19 entidades del Arde Lucus, y se reducirá a un puñado de acciones de relleno y así salir en el periódico con la consabida fotito.

Pero el fondo del asunto, la fiesta en sí, el mismísimo Arde Lucus, está por ahora en el aire. Dejar un marrón en esto es una irresponsabilidad pública, pero una táctica política cutre, de manual.

Esa fiebre de trabajo aparente que les ha entrado está muy bien calculada, hay que reconocerles el mérito. Se ciñe a anuncios de prensa y gastar en la medida de lo posible el presupuesto municipal, pero dejando la gestión para los que vienen. En el tema de Arde Lucus del que hablamos, por ejemplo, lo último que se supo fue que en una reunión que hubo el 13 de abril en que se facilitó a las Asociaciones un borrador de “convenio” al que la mayoría respondió con alegaciones, observaciones y, lo que es más importante, fundamentadas dudas sobre su legalidad. No hubo más respuesta ni contacto alguno. Silencio.

Se sigue sin saber cómo se van a concretar la colaboración de las Asociaciones en el Arde Lucus, si con ese convenio aparentemente ilegal (o que, al menos, chirría mucho), que supone ejecutar una modificación del presupuesto municipal... que no se llevó al pleno de abril. Que apanden los que entran con el lío, con el menor tiempo posible, y que se busquen la vida.

Por supuesto tampoco se sabe nada ni del programa de actos, ni de la organización de la fiesta. Supongo que no pegarán palo al agua y dejarán que se coman el marrón “los nuevos”, porque a un mes y diez días de una de las mayores fiestas de la ciudad se ve que consideran normal que todo quede cogido con alfileres. Será una del millón de cosas urgentes que le tocará encarar a Elena Candia si, como parece previsible, pasado mañana es investida alcaldesa de Lugo.

De lo que no son conscientes es de que todas las Asociaciones, que están compuestas por unos 1.000 lucenses, saben cuál es la situación, saben lo que se está haciendo y saben lo que se les ha ignorado para el Lucus Cultural de este año.

Ellos verán, pero esto, como la violencia que están generando, se les puede volver en contra con cierta facilidad.

lunes, 4 de mayo de 2026

Que cuarenta caídas no son nada

Un de las "escasas" caídas en Quiroga Ballesteros, que el gobierno local minimiza. A lo mejor era buena idea ver las fechas de las denuncias y cruzarlas con las noticias de caídas para comprobar que no todas se denuncian (por si alguien tiene dudas de algo tan obvio). Foto: El Progreso.

Que la mala pata es seña de identidad del gobierno local en este mandato es cosa sabida. La cadena de desgracias y mala suerte, en algunos casos más graves que en otros como es evidente, ha sido la tónica que marca el devenir del día a día municipal.

Pero como en muchas cosas en la vida, y sin negar la influencia de la suerte, también se pueden comprar papeletas para que ésta se decante en uno u otro sentido. Por ejemplo, baste ver el vídeo del tenso, bronco y desagradable Pleno del pasado jueves, en que el concejal de urbanismo Jorge Bustos, afirmaba categóricamente que los accidentes de la calle Quiroga Ballesteros no eran para tanto y que “sólo” hay 40 denuncias… para que al día siguiente se les escoñase otra persona y las ambulancias volvieran a ser necesarias. Lo dicho, hasta en eso les persigue la mala pata. A la persona que se escoñó, más aún, claro.

Sentarse en un Pleno a afirmar con toda firmeza que la cosa no es para tanto es buscarse un titular en poco tiempo. Ese karma del que tanto hablan los trolls y que disimula (o lo intenta, con escaso éxito) deseos de muerte para los rivales ha tardado muy poquito en pasarle la factura al concejal, que ha visto cómo la realidad desdecía en tiempo récord sus palabras. Una dura realidad, tan dura como el suelo de piedra que han puesto (mal) en todo el centro.

En algo sí tiene razón Bustos: hay pocas denuncias (y miren que se avisó). La gente es muy reacia a tramitar una queja formal por muchos motivos, que van desde la pereza hasta que les preocupe que parezca que quieren dinero, o incluso que les da vergüenza su propia caída y prefieren seguir adelante sin meter a terceros. Pero las caídas existen, ¡vaya si existen!

Hace algún tiempo se había publicado que había más de 125 partes policiales, que tampoco son reflejo absoluto de la realidad porque en muchas ocasiones tampoco se llama a la policía, pero ya es más del triple de las que aseguraba Bustos. Salvo que las trituradoras funcionen también en esto a buen ritmo, quizás en unos días sepamos la verdad.

En todo caso negar un problema o minimizarlo es una táctica peligrosa, sobre todo en un tema que no hay que ser muy espabilado para comprobar “in situ”. Si se toman un café en una de las terrazas de Quiroga Ballesteros casi les puedo garantizar que verán una caída.

¿Exageración? Bueno, he metido un “casi”, pero si les sirve de algo lo mismo me decía un equipo de la TVG que hace un año casi exacto (fue el 11 de mayo de 2025) me llamó para hacer un reportaje sobre este tema y, justo cuando me estaban entrevistando, casi se esnafra un señor en directo.

A micrófono cerrado y cámara apagada les explicaba que era el pan nuestro de cada día, a lo que respondieron con razonable incredulidad (a mí también me costaría creerlo) pero justo cuando el cámara estaba terminando la frase “hombre, no será para tanto”… se pegó un bofetón de campeonato una buena señora que no sólo dio con sus huesos en el suelo sino que se rompió un diente. Esa sí es una de las 40 denuncias porque me aseguré yo de que llamase a la policía e hiciese un parte de lesiones. Me veía venir que usarían el número de denuncias como si fueran los Santos Evangelios.

El primer paso para solventar un problema es tenerlo presente. Si lo negamos públicamente o reducimos su importancia vamos a actuar sobre ese supuesto de “no pasa nada”. El rollo “fake news”, “fango” y demás puede ser una útil táctica política, pero desde luego es un disparate desde el punto de vista ejecutivo.

Y si nos mienten o se mienten a sí mismos con esto, tan obvio, tan evidente, tan pedestre, tan del día a día… ¿cómo vamos a fiarnos en temas que no vemos en primera persona?

viernes, 1 de mayo de 2026

El Pleno más ordinario

"Democracia sí", dicen los que insultan a una concejala, le lanzan monedas y, rojos de ira, le gritan en la casa consistorial. Supongo que su concepto de "democracia" es la misma que la de los nazis.

Lo vivido en el Pleno del Ayuntamiento de ayer tuvo mucho de ordinario, pero no por su normalidad, sino por otra acepción del término: la de la grosería y la mala educación. No suelo escribir en festivo, pero lo extraordinario de la situación me ha animado a hacerlo.

En primer lugar, es llamativo el horario en que se celebró este Pleno. Por la tarde, algo muy excepcional. Se hizo, supuestamente, porque por la mañana había “actos con la Guardia Real”. En realidad, lo que hubo fue una rueda de prensa que sirvió como excusa para adaptar el Pleno a un horario que les fuera más cómodo a los manifestantes para acudir a la Plaza de España. Todo sea por la causa, que, por lo que se ve, la neutralidad de las instituciones tampoco es que sea tan importante.

Había que intentar juntar a toda la gente que se pudiera, para mostrar “la indignación del Pueblo”. Aun así, la cosa les salió regulinchi, porque (según me dice la IA a la que le he pasado las fotos) si en la manifestación de la semana pasada había unas 1.500 personas, ayer esa cifra se redujo a aproximadamente 600. La cosa se les desinfla porque “El Pueblo” se está cansando de exageraciones y barbaridades.

En todo caso los manifestantes que había frente al Ayuntamiento, que tienen todo el derecho del mundo a defender sus puestos de trabajo, los de sus amigos y familiares, las prebendas y el poder de sus partidos, me preocupan muchísimo menos que la panda de energúmenos a quienes dejaron acceder al interior del Salón de Plenos.

Los exaltados estaban encabezados por Jesús Vázquez, presidente de la polisubvencionada Federación de Vecinos Lucus Augusti (quizás ahora sabremos cuánto, porque incumplen su obligación legal de publicar esos datos), una entidad que, sin el menor rubor, ha utilizado para pedir el voto para el PSOE, literalmente. Me parece fantástico que el señor Vázquez pida el voto para quien quiera, sólo faltaría, e incluso he de aceptar que sus asociados le admitan tamaña falta neutralidad (se ve que esa sólo la usan para aceptar los cheques sin distinguir las siglas del firmante). Me parece estupendo, de verdad, que sean claros y defiendan su cortijo.

Lo que no me parece tan bien es que nadie, y menos quien se erige en representante de “El Pueblo” le grite a un concejal en un Pleno, que le tire monedas, que le insulte… y todo ello ante no muy convincentes protestas del Alcalde que se vio obligado a desalojar el salón de plenos pero que, mientras esto pasaba, reprendía duramente… a Antonio Ameijide, concejal de la oposición, porque mostraba su indignación ante el intolerable espectáculo.

El PSOE y el BNG han perdido la cabeza. Esta campaña de odio que instigan, y la espiral de violencia que están generando se les están yendo de las manos. En lugar de la protesta ordenada y argumentada, de la defensa de su labor… han optado por el insulto, la hipérbole y el disparate en sus declaraciones, azuzando a los chalados (que en todas partes hay a puñados) y publicando en sus redes montajes de una adversaria con cuernos demoníacos, porque, como todos sabemos, eso aporta sosiego al debate.

El feminismo mostrado por estos partidos es tan intermitente como su condena al transfuguismo y las mociones de censura. Para PSOE y BNG se ve que a las mujeres no se les puede acosar, faltar al respeto o siquiera incomodar (cosa que, dicha así, suena razonable)… salvo que se meta la política de por medio. Entonces se abre la veda y se obliga a dotarse de escolta a una mujer, María Reigosa, cuyo terrible crimen ha sido rebelarse contra un partido que le pretendía forzar a firmar facturas irregulares (por cierto, sigo echando de menos la actuación de oficio de la Fiscalía en esto).

Tomen nota de esto los maltratadores que se cambian de sexo para reducir sus condenas (al menos los que aún no han soltado): si aseguran que sus víctimas no eran progresistas, o mejor aún, si dicen que eran de derechas, o ya ni les cuento si relatan que simpatizaban con VOX, es posible que logren el apoyo de estos feministas de pega que defienden a las mujeres… siempre que la cosa no interfiera con sus chollos políticos, claro está. Que son feministas porque son socialistas, pero les gusta más el coche oficial que a un tonto un lápiz, y ¡ay de la mujer que se cruce en su camino!.

La moción de censura es posible, dicen ellos, porque los “carroñeros” utilizan a los muertos. Se les olvida, convenientemente, explicar que las mociones de censura eran ilegales hasta que hace unos meses el Constitucional anuló esa prohibición… por un recurso que se planteó para que el PSOE se pudiera hacer con una alcaldía en un pequeño pueblo de Cantabria llamado Arredondo.

¡Qué cosas! ¡Los adalides del lema “transfuguismo no, democracia sí” fueron los mismos que llevaron a un tribunal de “mayoría progresista” el recurso que tumbó la norma que impedía que eso pasara! ¡Las vueltas que da la vida!

Es una pena y un asco lo que vimos en el Pleno de ayer.

Estoy seguro de que los lucenses normales, esos que no le gritan “puta” a una concejala por el motivo que sea (se ve que para algunos hay motivos que justifican eso), están hartos de esta espiral de odio y rencor interesado que destilan los que ahora se verán en la oposición.

Como les decía el otro día, si hubieran dedicado la cuarta parte de la energía que están demostrando en esto a trabajar por la ciudad, otro gallo les cantaba, tanto a ellos como a nosotros.

miércoles, 29 de abril de 2026

La mayor responsabilidad

Los personajes de Aquí no hay quien viva se han convertido ya en parte de la iconografía popular

La vida está llena de responsabilidades. Los estudios, la familia, el trabajo, la hipoteca, las facturas… A mayores están aquellas en que nos metemos voluntariamente como las actividades que hacemos, asociaciones, grupos, aficiones… y ya no les cuento nada de las personas que deciden meterse en política o similares asuntos, que les ponen bajo el foco de la opinión pública y son convertidos en diana del odio de gente que no tiene más que hacer que sentarse tras un teclado, amparados por el supuesto anonimato que da un perfil troll, para vomitar su odio y su rencor.

Pero todo esto palidece ante la más terrible, la mayor, la más difícil responsabilidad que a uno le puede caer encima y que, desde ayer, me ha tocado a mí: ser presidente de tu comunidad de propietarios. Si piensan que Elena Candia tiene una tarea complicada en el próximo año, no es nada comparado con lo que me ha caído a mí.

Las series como Aquí no hay quien viva y La que se avecina (primas hermanas, por otro lado), ridiculizan la convivencia vecinal… y la retratan más que acertadamente. Como en otras ficciones tipo Torrente o las comedias de los Monty Python, la realidad ha superado ampliamente lo que hace no mucho eran desvaríos que nos hacían reír. Hoy ya no nos reímos, lamentablemente.

Mi edificio es pequeño. Somos tan sólo seis vecinos, pero cada reunión es un desafío al temple de todos nosotros, principalmente porque nos ha tocado una versión gañana (si es que es posible) de Antonio Recio.

Cuando una de las viviendas se vendió y la compró una chica muy maja que vino a saludarnos a todos, le pusimos en antecedentes para que no se asustase cuando conociera a nuestro particular Rancio. Pensó que exagerábamos… y después vio que nos quedábamos cortos. De hecho, esta misma persona, por avatares de la vida ajenos a este asunto, vendió la vivienda y las nuevas propietarias fueron advertidas por ella de la situación. Ayer, en nuestra primera reunión con “las nuevas” vieron que la cosa era escandalosamente cierta.

Pero es lo que hay. Todos somos especialitos en algún momento de nuestra vida y toca convivir como buenamente se pueda. Intentar responder con sonrisas a las provocaciones, con educación a los insultos, con argumentos a la cerrazón. Es complicado y en ocasiones hay que reconocer que no tenemos la paciencia necesaria, sobre todo si, como es el caso, te mentan a la madre en una reunión. Literalmente.

Santiago Segura optó por un policía para encabezar su sátira sobre España, pero también podía haber optado por el vecino tocahuevos que todos tenemos y cuya única virtud es que nos une a todos en su contra, así que en el fondo sí “hace piña”.

Deséenme suerte porque éste es uno de los más grandes retos a que se puede enfrentar alguien.

martes, 28 de abril de 2026

El repentino chute de energía

Abel Caballero de paseo por Quiroga Ballesteros (supongo que prestando atención para no tropezar y romperse la crisma)
Foto: Atlántico.net

Ayer les decía que no quería estar dando vueltas a esto toda la semana, pero la actualidad manda y el tema es enjundioso.

La alcaldesa de Coruña, el Alcalde de Vigo, el portavoz del PSOE en Galicia y camarada secretario general, la secretaria de organización, la portavoz nacional del BNG, dirigentes de agrupaciones locales de toda la provincia, afiliados, simpatizantes y demás familia de ambos partidos andan desfilando por Lugo volcados en una campaña sin precedentes. Les ha movilizado la moción de censura. Es una pena que no desplegasen tales recursos por algún tema de la ciudad que no les fuera directamente en la nómina, porque además de ser más constructivo habría sido más beneficioso para todos.

¿Se imaginan que el bipartito hubiera hecho un esfuerzo similar para, por ejemplo, reclamar trenes dignos para Lugo? Imaginen los alcaldes de Vigo y Coruña en la ciudad pidiendo conexiones para no tardar 4 horas en llegar a Vigo (con transbordos, claro, que no hay trenes directos). Pero no, ese escenario no es posible porque perro no come perro.

La moción ha sido un chute de energía para el bipartito, pero su motivación no es la ciudad. Su esfuerzo se ha desatado cuando ven que se les escapan los sillones de un mando que no ejercían más que para hacer chorradas como el restaurante pijo en la fábrica de la luz (ha costado unos cuantos millones de euros), el restaurante pijo en la vieja cárcel (muy recomendable, por cierto, he ido y se come muy bien) o la cafetería pija en el parque Rosalía (casi un millón de euros en un cajón de hormigón y cristal, salen caros los cafés)... Les encanta gastar millones públicos en hostelería. Es comprensible ante la escasez de bares que hay en Lugo. Era una necesidad a cubrir.

Con este desembarco de cargos y personalidades, y la repercusión en medios que está teniendo (más discreta de lo que a ellos les gustaría, pero al final mucho más amplia de lo que estamos acostumbrados), desde PSOE y BNG han hecho más por el turismo de la ciudad en estos últimos días que en los tres años anteriores, llenando Lugo de autobuses de otras partes de la geografía gallega, y promocionando las visitas de dirigentes de todo pelaje a la ciudad de las Murallas. Agrupaciones de Barreiros y Chantada (por poner ejemplos concretos) vinieron de excursión a Lugo. Maravilloso.

Además, se han sacudido de encima su parsimonia, con un ansia inauguradora nunca vista antes, y abren obras incluso antes de que se terminen para que se vea que son cosa suya, como si gastarse más de un millón de euros en una pasarela fuera una gran idea en una ciudad con tantas carencias como la nuestra. Toda suya la medalla.

También aprobarán a toda prisa contratos y pliegos, que hay que soltar las últimas migajas antes de que otros asuman las tareas de regir los destinos de la ciudad, pero curiosamente dejarán pendientes de resolución asuntos como el Arde Lucus, cuya financiación sigue sin aclararse. Total, qué prisa hay, si falta todavía un mes y pico… Es que la gente de las asociaciones son unos ansias de cuidado.

La presentación de la moción de censura ha sido un antes y un después. Elena Candia les ha insuflado una energía nunca vista (una parte de la que le sobra a ella cuando se va a dormir) pero ese arranque de hiperactividad demuestra claramente que sólo se mueven cuando les interesa algo, y ese algo me temo que no es Lugo sino sus puestos.

La moción de censura para algunos es un fin, pero puede que para la ciudad sea un comienzo. Esa es la realidad que hoy plasma magníficamente Miguel Couto (probablemente la persona que más conoce las carencias del gobierno local, ya que fue uno de los damnificados de la forma de trabajar del PSOE lucense) en un artículo de El Progreso titulado “A moción de censura non é a causa, é a consecuencia” que, obviamente, será tachado de fango por los perjudicados. Normal. Si dices eso no hacen falta añadir argumentos.

El más digno de todos los miembros del equipo de gobierno ha sido Mauricio Repetto, que ha asumido con normalidad el relevo y toma el café en la Plaza de España como siempre ha hecho sin que se le desencaje la cara. También es cierto que su caso es diferente al resto. No digo que sienta satisfacción, pero estoy convencido de que una vocecita en su cabeza dice “esto a mí no me habría pasado, porque no habría despreciado y provocado a Reigosa como hizo Miguel”. Nunca lo sabremos.

lunes, 27 de abril de 2026

La indigestión

La indigestión es muy molesta. Conviene superarla cuanto antes.

Estos días están siendo convulsos tanto literal (a los temblores de tierra me remito) como metafóricamente. No tengo intención de seguir hablando toda la semana de la anunciada y, si nada cambia, previsible moción de censura, que por interesante que sea el tema ya empieza a cansar, pero sí que es normal, creo yo, hacer una valoración de lo que ha pasado en estas últimas jornadas, con una considerable manifestación incluida.

En primer lugar, he de decirles que comprendo el shock, la rabia, el desconsuelo e incluso la sensación de impotencia que sienten cargos, asesores, afiliados, allegados, votantes, simpatizantes y periodistas afines al bipartito. Incluso personas ajenas a esos partidos que se hayan creído el discurso que están lanzando, y que es un punto de vista tan válido como cualquier otro. Es totalmente natural que tengan la sensación de que les “roban” el gobierno, igual que la tenían los del otro lado cuando veían cómo llegaba a la alcaldía quien tenía 4 concejales menos que ellos y tomaban decisiones, que nos obligan a todos, un grupo de 5 concejales de 25. Son las normas del juego tanto para los unos como para los otros, y si aceptas lo primero, aceptas lo segundo, no hay mucho más que decir sobre eso.

La manifestación que se convocó para el viernes fue mayor de lo que me esperaba en esta ciudad de pasotas que somos. No me arriesgo a avalar una cifra que, según los medios, va desde 1000 a 2500 personas. La organización habla de 6500 pero recuerden que son los que decían que al Arde Lucus venían 600.000 personas. Lo de contar no se les da bien.

También es cierto que sería triste que entre los dos partidos no consiguieran llenar la parte de arriba de la Plaza de España como hicieron. Influye, por supuesto, que muchos participantes se lo tomaron como un día de excursión a Lugo ya que en redes podíamos ver varias publicaciones de las agrupaciones de Coruña, Chantada o Barreiros que venían a “apoyar a sus camaradas”, por lo que estoy seguro de que no estaban todos los que son… pero más seguro aún de que tampoco son todos los que estaban.

El caso de Coruña tiene su chiste, porque su líder de expedición, Inés Rey, es la única alcaldesa de España condenada en firme por el Constitucional por transfuguismo. Se ve que es de los de “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”. También es curioso saber que la ley prohibía el transfuguismo, y que fue un recurso del PSOE el que llevó este tema al Constitucional y logró que se anulase esa disposición. Ya ven que les parece inmoral sólo cuando les toca a ellos.

A pesar de entender perfectamente el desasosiego y la rabia creo que se están pasando de frenada y que eso se les puede volver en contra porque han abandonado la cara de buenos que tan favorable resultado les daba. Acusar de delitos de corrupción, compra de voluntades, prácticas mafiosas y demás lindezas a quien lleva a cabo una maniobra perfectamente legal es de dudoso gusto e incluso me atrevería a decir que si fuera al revés lo estarían calificando como un delito de “hodio”, con investigaciones de fiscalía incluidas.

Que María Reigosa y Elena Candia particularmente estén recibiendo insultos y amenazas de todo tipo es intolerable. Se ve que la tesis de ciertos “feministas” de carnet es que a una mujer no se le puede faltar al respeto… salvo que sea por temas políticos, que entonces se le puede decir la mayor barrabasada que se te pase por la cabeza sin que seas un machista, ni siquiera una mala persona, porque estás “del lado correcto de la historia”.

El otro día quedé para tomar un café con una amiga que es concejal del PP. Cuando nos vimos tenía la cara desencajada, y no entendí el motivo hasta que me dijo que un tipo de unos 35 años (vamos, que no era un chavalito) le soltó un “estarás orgullosa, ¡puta!” que la descolocó. No es para menos. A la hija de María Reigosa la mamá de una compañera de estudios le llamó la atención por “lo que está haciendo su madre”.

¿De verdad? ¿Vamos a normalizar el acoso, el insulto y la amenaza porque es “políticamente conveniente”? ¿Les parece bien que por una decisión política haya quien puede que necesite escolta? ¿Aquí no hay condenas públicas? No, no toca.

Bien es cierto que desde que los propios líderes políticos han abierto la veda con sus barbaridades, sus acusaciones de corrupción o de compra, sus referencias a “tres ataúdes” (eso sí es usar a los muertos, literalmente hablando), y otros disparates poco podemos esperar de quienes les siguen, que ven en los discursos de los líderes socialistas y nacionalistas la guía del autoestopista galáctico y la siguen hacia el infinito.

No dejan fuera ni a las instituciones. Se supone que deben ser neutrales políticamente, al menos esa es la idea general. O lo era. Si teníamos dudas sobre la filiación de algunas como el Eixo Atlántico, basta con leer la entrevista que se publica hoy en El Progreso a su secretario, un tal Xoán Vázquez Mao, que no deja la menor duda sobre el pie del que cojean tanto él como la propia organización. Eso sí, después se queja amargamente de que los ayuntamientos regidos por el PP no quieren formar parte de la organización, como extrañado y todo.

Están creando una crispación totalmente desaforada, vertiendo un odio que, si el karma existe realmente, se les va a volver en contra, así que yo les recomendaría muchas tilas y, si ven que no llega, acudir a un especialista para digerir el trauma, y lo digo totalmente en serio. Leyendo lo que se lee, hay quien necesita ayuda. Y no poca.

viernes, 24 de abril de 2026

Muchas gracias, profesor.

Imagen del último artículo publicado en El Progreso por Jorge Vivero

Como les decía el otro día, estuve unos días de vacaciones y presté una atención tangencial a la actualidad, aunque bien es cierto que era jugosa y me distrajo más de lo que pretendía. Sin embargo, hubo una noticia que quise comentar con ustedes, mis queridos lectores, y se me pasó completamente a mi vuelta, lo que es imperdonable dada la importancia de la misma: el fallecimiento de Jorge de Vivero.

Fue mi profesor de literatura en el Ojos Grandes (más conocido como “el femenino”) y recuerdo de él que era de esos maestros que te apetecía escuchar, que es mucho decir en la preadolescencia en que nos enfrentábamos al madrugón. Nos hablaba como a adultos, cosa que se agradecía enormemente, y cumplía una función que debería ser fundamental en la enseñanza: nos animaba a leer.

Pero más allá de los habituales “clásicos”, que para un chaval de 15 años son un coñazo, nos recomendaba libros más ligeros, asumibles a nuestra edad, y disfrutaba con nosotros comentándolos en clase.

Como profesor sólo hay algo negativo que achacarle: ¡qué frío pasábamos en sus clases! En cuanto llegaba abría de par en par la ventana y nos decía que hay que acostumbrarse a las bajas temperaturas para evitar resfriados. No sé, nunca vi eso claro y menos en un piso alto de Lugo a tempranas horas de un mes de enero. Cuando tocaba literatura, tocaba llevar ropa de mucho abrigo.

Pasados los años lo reencontré como columnista en El Progreso y autor de libros de viajes magníficos que me dan una envidia terrible, porque reflejan unas aventuras rollo road-movie que es un lujo poder hacer, y que encima te paguen por ello. De esos trabajos que son más un placer que otra cosa.

En la última presentación de un libro suyo a la que asistí me hizo el honor de recordarme y dedicarme el ejemplar que, aunque es algo que no suelo hacer (sólo pido firma de libros si la obra me gusta de verdad o si conozco al escritor) guardaré con mucho cariño en mi biblioteca.

Su última columna en El Progreso hizo lo que tan bien se le daba: enseñarnos. Nos dejó como colaboración de despedida una lección, y es que la voz del pato es el parpeo (ni me sonaba el término).

Se despidió con una frase que, lamentablemente se quedará como una promesa que no podrá cumplir: “Bueno, pues la próxima semana, como decían nuestros admirados Tip y Coll, hablaremos (mal) del Gobierno”.

Echaré de menos sus breves columnas, condensación de reflexiones y apuntes sobre el día a día que, como siempre hizo en clase, nos hacían pensar o, al menos, detenernos un momento a respirar y sonreír.

Muchas gracias, profesor.

jueves, 23 de abril de 2026

Hermana, yo sí te creo

María Reigosa, la clave de todo. Curiosamente quienes dicen que las mujeres jamás mienten en las denuncian (salvo las de sus compañeros de partido, claro) aquí cambian de criterio y la están poniendo a caldo e incluso amenazando.

Ayer, charlando hasta altas horas con un lector, éste me preguntaba por mi opinión sobre la moción de censura que, ahora sí, se presentó oficialmente en el Ayuntamiento de Lugo. Es evidente que el tema es el más comentado, debatido, gritado e histerizado en la ciudad (y gran parte de los límites exteriores del municipio) en estos momentos, así que vamos a ello.

Empecemos por el principio. ¿Me gusta una moción de censura apoyada en una tránsfuga? La respuesta corta es no, claro que no me gusta. A nadie le puede gustar. Estoy seguro de que ni a las propias protagonistas principales, Elena Candia y María Reigosa, les hace la menor gracia y por eso se lo pensaron tanto. ¿Eso quiere decir que estoy en contra de que se haya presentado? Pues no, y paso a explicarles los motivos. Conste que son los motivos de mi postura, no los de nadie más, así que no busquen motivaciones maquiavélicas.

Aclaremos en primer lugar la diferencia filosófica que tanto se lee estos días en redes entre “legalidad” y “moralidad”. ¿Algo puede ser legal pero inmoral? Por supuesto. Lo vemos todos los días y es tan habitual que no me voy a molestar ni en poner ejemplos, seguro que ustedes piensan en algunos. Legal y moral no es lo mismo.

Es obvio que el transfuguismo es legal (curiosamente, lo que son las cosas, gracias a un recurso que el PSOE presentó contra la norma que lo impedía, y que ganó en el Constitucional) igual que también lo es la moción de censura, una herramienta perfectamente válida y democrática regulada por los legisladores. En eso no hay la menor duda. La pregunta es si una moción de censura es inmoral, y el subtema es si un tránsfuga puede hacerlo por causas morales. Pues, soy gallego, depende.

Depende de cómo se ha llegado hasta ahí, porque evidentemente no es lo mismo que una persona deje un partido y se vaya a otro por convicción o porque le han colocado a su sobrinita en una empresa pública o regalado un Mercedes. Lo primero claro que es aceptable, por eso está regulado, lo segundo es un delito.

Llegamos entonces al nudo gordiano de todo esto. En el caso de Lugo, ¿María Reigosa dejó el PSOE y se embarca en la moción de censura con el PP porque le han comprado o por convicción? Personalmente no tengo ni el menor indicio de lo primero (el “escándalo” de la plaza en la Xunta se les ha desinflado al ver que dicho puesto se creó hace un año cuando la autonomía ganó competencias sobre ese tema), pero sí de lo segundo. Del hartazgo de una persona con firmes convicciones, preparación y más personalidad que todos sus excompañeros juntos.

Las claves las pueden leer en la entrevista que le hizo La Voz de Galicia y que ese periódico publicó hace unos días.

En primer lugar, está el hecho de que el Pleno es un mero adorno para el gobierno bipartito de Lugo. Aunque se apruebe algo por mayoría del Pleno, incluso por unanimidad, no ejecutan los acuerdos que no les gustan por lo que realmente esa democracia de la que tanto alardean realmente no tiene reflejo en la realidad. Les importa un carajo lo que digan los representantes de los lucenses, hacen lo que les viene en gana porque, salvo cuestiones muy puntuales, la ley de grandes ciudades le da unos poderes enormes a la Junta de Gobierno. María veía que, aunque se aprobase algo en Pleno no valía para nada, así que eso le hizo dar un paso más. Aquí tienen otro debate sobre la prevalencia de la legalidad sobre la moralidad, si quieren lo hablamos otro día con más detalle.

Pero lo que lo que me parece gravísimo y decisivo es este párrafo de la entrevista (la negrilla la he puesto yo):

Quisieron hacerme firmar pliegos que no cumplían con la legalidad, de hecho hay informes de Intervención que alertaban de contratos que llevaban muchos años caducados. El gobierno local está normalizando una situación cuando los propios servicios que fiscalizan advierten de irregularidades constitutivas de responsabilidad civil o penal, con las que nadie debería estar de acuerdo. En este contexto le dije al alcalde que me diese 15 días para regularizarlo todo y pedir que lo revisaran y corrigieran. Sin embargo, se reunió conmigo en mi despacho para, básicamente, obligarme a firmar, a lo cual me negué. Y a mediodía me llamó para decirme que cogiera un día de vacaciones y que ya se encargaban ellos. Había muchas facturas sin explicación alguna, y en un ayuntamiento hace falta fiscalizar.

Eso no es grave, es gravísimo. Yo diría que incluso delictivo. Presionar a alguien para cometer una ilegalidad es, por definición, una ilegalidad. Vale que es una cuestión normal en el bipartito, donde hasta el Alcalde deja de vez en cuando su puesto para no firmar cosas del BNG para que éstos laven sus propios trapos sucios, pero oiga, sólo esto justificaría, en mi opinión, no sólo una moción de censura sino una investigación de Fiscalía, pero “¿De quién depende la Fiscalía? Pues eso”.

El BNG y el PSOE llevan días desgañitándose hablando de “comprar”, “corrupción”, “ilegalidad”, “penas de cárcel” … Es comprensible su histeria, pero no tanto que desde organizaciones que se suponen con cierta responsabilidad se acuse de delitos sin la menor prueba, más allá de que no conciben que alguien no les apoye en todo cuanto hacen.

Están diciendo cosas muy gordas. “Carroñeros”, que “acceden por la muerte de tres personas”… Estas cosas son demasiado fuertes para no tenerlas en cuenta. La única persona que, literalmente, accedió a la alcaldía de Lugo por un fallecimiento fue el actual titular del puesto, Miguel Fernández, al que habían obligado a renunciar anteriormente. No era ni la opción B de su propio partido y desde que llegó al cargo anduvo a bofetadas con sus propios concejales. Pero no olviden que la responsable de todo esto es la huida Lara Méndez, que se parapeta en el Parlamento de Galicia y que si se hubiera quedado en el puesto habría evitado esta situación, hasta puede que se hubiera evitado alguna desgracia.

Otro argumento que usan es que se quiere “ganar en los despachos lo que se perdió en las urnas”. A ver, criaturas, el PP tiene 4 concejales más que el PSOE y 7 más que el BNG. Quienes gestionaron un gobierno en los despachos, a puerta cerrada y sin la menor transparencia, fueron PSOE y BNG. Volvemos a lo de antes, es perfectamente legal, pero ¿es moral? ¿No se está manipulando la voluntad de las urnas repartiéndose el botín? Tal vez no, es opinable, pero lo que es obvio es que si se avala que el bipartito ganó las elecciones en el Pleno, que es donde cuentan los votos, también ha de avalarse que Candia gane en el mismo lugar. Es lo que hay. O estamos a setas o estamos a Rolex.

Yo creo firmemente en la legalidad y moralidad de los gobiernos de coalición… pero creo que lo segundo sólo siempre y cuando se presenten juntos a las elecciones y tengan un programa público (por ejemplo cuando Podemos e Izquierda Unida hicieron eso, me pareció fantástico). Lo que no me gustan son las componendas post-electorales. No creo que los votantes del PSOE tengan que tragarse darle poder a un nacionalismo que va contra las mismas bases del socialismo (que, por definición, es internacionalista) y sus banderitas ilegales, igual que me parece intolerable que VOX entre en gobiernos del PP. Pero una vez más lo que vale para unos ha de valer para otros.

Tal vez habría que cambiar el sistema, pero mientras tengamos el que tenemos hay que comérselo y las reglas están ahí para todos, da igual que sea Noia que Lugo, el Gobierno de Extremadura que el de España… El Estado de Derecho es la única posibilidad real de convivencia y las leyes se cambian si no están bien. Pero mientras no se toquen, es lo que hay.

Yo creo a María Reigosa y hasta ahora no he tenido ningún indicio de que haya mentido en nada. Creo que se ha hartado y que ha hecho esto por pura convicción moral.

Hermana, yo sí te creo. No porque seas mujer, sino porque veo tu trayectoria y es coherente. Y mientras nadie me demuestre lo contrario, seguiré creyéndote.

miércoles, 22 de abril de 2026

No les puedo dejar solos

Se marcha uno unos días de vacaciones y a la vuelta, la que me tienen liada. A poco me voy con un alcalde y vuelvo con otra persona al frente de la Corporación. Esto aún puede dar mucho de sí, o mucho de no, así que ya veremos, vamos con tranquilidad e iremos comentando las cosas según vayan saliendo.

Lo que sí veo es a la gente histérica. Ya no digo nerviosa, sino fuera de sus casillas. Salidas de tono, insultos, acusaciones tremendas (incluso diría que delictivas en muchos casos), odio, rabia…

Comprendo que hay varios tipos de personas implicadas y que muchas usan ese vertedero en que se ha convertido el Internet de los anónimos para vaciar el costal de bilis y rencor que llevan dentro, pero es una pena que los argumentos y el debate racional se vean empañados por la casquería y el terrible hedor del odio indisimulado. Mi paciencia en estas cosas hace tiempo que se agotó y mi lista de bloqueos es larga como un brazo de un jugador del Breogán, porque me encanta el debate pero no tolero el insulto.

Hay quienes se juegan sus habas en esto, literalmente hablando. No sólo quienes trabajan directamente en o para el Gobierno Local (asesores y demás, así como sus familiares cercanos) sino quienes ven peligrar las subvenciones que tanto les gustan y salen como hidras de siete cabezas a defender lo suyo porque a nadie le agrada ver adelgazar su cartera. Por supuesto hay la versión inversa, los que aspiran a cubrir los huecos que otros dejan, y que tal vez lo logren. Es ley de vida. Citando al señor Spock, “la naturaleza aborrece el vacío”.

También hay quienes adoptan una postura puramente ideológica, en un sentido o en otro porque creen en lo que dicen. Por supuesto hay matices. Uno puede ser una persona muy convencida de sus ideas y al mismo tiempo alguien con un mínimo de educación (una cosa no está reñida con la otra necesariamente), o también engrosar las filas de quienes no tienen ni puñetera idea de lo que defiende su partido (que no siempre es lo mismo que dice defender su partido) y se deja arrastrar por un hooliganismo terrorífico que hace que los insultos sean su único medio de rebuznar sus sandeces. Estos generalmente son más fáciles de identificar porque suelen usar perfiles falsos con nombres llamativos, que obviamente no corresponden al que pone su DNI, y esconden su veneno tras fotos de paisajes o animalitos porque les daría vergüenza que sus conocidos lean las barbaridades que escriben.

Por último, nos encontramos con la gente que no tiene ideas preconcebidas. Bueno, creo que esa no existe, me refiero a quienes no viven la política como si fuera la sal de la tierra y que contemplan esta situación con una mezcla de sorpresa, curiosidad y pasotismo. Esa gente es la que decide las elecciones, porque frente a los extremos más polarizados queda una gran masa más central (me refiero al aspecto político, no a otras consideraciones).

Todo lo que está pasando está demostrando la calidad de cada uno. Amenazas, insultos y groserías no deben ser tolerados. Puedo comprender la rabia y el nerviosismo, pero no aceptar por ello las faltas de respeto. Recuerden que sus redes sociales son para ustedes, y que no tienen por qué abrir la que sea y encontrarse con groserías, incluso aunque no estén dirigidas a ustedes. Bloqueen, es sanísimo para la mente y el espíritu no tener que aguantar bobadas.

Me temo que esta situación será un filtro para eliminar a mucha gente de la que tenemos en redes sociales como ocurrió con la Pandemia. Si leen cosas que no les gustan me permito darles un consejo: valoren la gravedad de lo leído, y si les parece que es de un mal gusto intolerable bloqueen a quien lo ha escrito. Si simplemente es un patinazo, una segunda oportunidad no está de más (todos cometemos errores, yo el primero).

Vienen días intensitos.