viernes, 9 de octubre de 2026

Cada persona es un mundo

 

Hace unos días les contaba la historia de un desahucio en que nosotros éramos los “malvados propietarios” y echamos al “indefenso inquilino” por algo tan normal, natural y decente como montarnos un puticlub en la casa que le habíamos alquilado. Literalmente hablando. Hoy les voy a contar la otra experiencia de alquiler que tuvimos con esa misma casa.

Tras la traumática situación vivida con el proxeneta nos planteamos qué hacer con la casa. ¿Venderla? Difícil en aquel momento ¿Volver a alquilarla? Pues a pesar de los pesares parecía la única opción lógica, porque compartir el uso entre dos ramas de la familia iba a ser un problema sí o sí. Estas cosas no suelen acabar bien y menos aún teniendo en cuenta circunstancias agravantes que no vienen al caso.

Cuando nos planteamos ponerla de nuevo en alquiler, tras un esfuerzo importante (y costoso) para lavar las huellas del prostíbulo, la primera solicitud que recibimos fue de una familia de origen cubano, en que trabajaba el marido como jardinero. A pesar de ciertas reticencias de algún familiar para alquilar la casa a gente “de fuera” (que rebatimos con el inapelable argumento de que “claro, como con el nacional nos fue tan bien…”) se le arrendó, explicándole que nuestra intención era vender la casa.

Como bien sabrán, la normativa que había hasta ahora te obligaba a que el alquiler tuviese una duración mínima de cinco años prorrogables por dos más. No era opcional, y poner una cláusula que anulase el alquiler en caso de venta era ilegal, lo que se le expuso al candidato a inquilino. Nos dijo que no nos preocupásemos, que no hacía falta que lo pusiera el contrato y que si aparecía un comprador él se marcharía siempre que se le diera un plazo razonable de un par de meses para buscar una alternativa. Acordamos incluso que no se le cobraría el alquiler ese tiempo mientras buscaba otra casa.

Se mudaron a la casa y todo fue como la seda. De hecho, mejor incluso. Nos pidió permiso para hacer cosas en el jardín y lo dejó que daba gusto verlo.

Pasaron aproximadamente dos años y pasó lo que no nos esperábamos: apareció un comprador. Encima tenía prisa, por las razones que fuera.

Le explicamos al inquilino la situación y buscó una casa alternativa. Se mudó en menos de la mitad del plazo que habíamos acordado y como tenía que pagar la otra casa se le abonó el alquiler del mes que no “usó”. Por lo demás, no nos pidió un céntimo. Y podía haberlo hecho porque la ley estaba de su parte, pero su palabra, el pacto al que habíamos llegado, pudo más que cualquier otra cosa. Lo que antes se llamaba “persona decente” y que hoy se confunde con cosas menos amables.

Cuando entramos en la casa me dieron ganas de echarme a llorar, pero no por los daños sino por todo lo contrario: estaba perfecta. La habían cuidado como si fuera suya y la dejaron hasta limpia como los chorros del oro.

¿Qué pretendo explicarles contando esta historia, totalmente distinta de la de la semana pasada? Pues que cada persona es un mundo.

Tomar al casero como el malo de la película sólo es razonable si es el malo de la película. Pensar que el inquilino es un malvado aprovechado sólo es razonable si es un malvado aprovechado. En ambos lados hay gente buena y mala, en ambas opciones hay Tirios y Troyanos, en ambos mundos hay de todo, como en todas partes.

Nuestra sociedad busca etiquetas fáciles: empresario malo, trabajador bueno o, dependiendo de la tendencia, empleado vago, jefe sacrificado, pero también cura pederasta, sindicalista aprovechado, político corrupto, funcionario vago… ¿Por qué? Quizá porque es más fácil. Nos evita la trabajosa tarea de pensar o de valorar a cada persona por sí misma.

Una vez más les invito a no caer en esa tentación. A valorar las cosas por sí mismas y a las personas por quiénes son y no a qué grupo pertenecen. No me las voy a dar de santo, yo mismo caigo ocasionalmente en ese pecado que hoy intento condenar, pero hay que luchar contra esa tendencia y para eso hay que empezar por uno mismo.

jueves, 8 de octubre de 2026

Falsificaciones con un (intolerable) barniz de legalidad

No deja de ser sorprendente que en puestos de titularidad municipal se permita la venta de falsificaciones

La competencia legítima es uno de los principios básicos del comercio, pero ese principio se rompe cuando a unos se les exigen unos requisitos, cada vez más duros, y a otros se les da carta blanca para hacer lo que les venga en gana.

En algunos de los puestos instalados en el recinto ferial, se están vendiendo prendas que son presuntamente falsificaciones de marcas que los comercios tradicionales venden legalmente en sus establecimientos. Estamos hablando de zapatillas, camisetas, chaquetas y otras prendas que imitan modelos que tienen actualmente a la venta en sus tiendas y que, a ellos sí, les hacen pasar controles de calidad y de autenticidad que todos agradecemos porque nos da la tranquilidad de saber qué estamos comprando.

Resulta difícil entender que, mientras los comerciantes asumen alquileres, impuestos, seguros, personal, proveedores, garantías y todos los costes derivados de desarrollar una actividad comercial legal, a otras personas se le permita la venta de productos falsificados en puestos autorizados durante unas fiestas que, además, tienen una enorme repercusión en el comercio de Lugo.

¿Cómo puede ser que esto esté permitido y que aparentemente nadie esté controlando ni actuando ante este tipo de situaciones cuando se ha advertido reiteradamente desde esta Asociación?

No estamos hablando simplemente de productos más baratos, sino de muy probables falsificaciones y de una competencia que puede perjudicar directamente al comercio local, y que además recibe un barniz de legalidad porque el consumidor puede creer que son prendas legítimas al verlas en puestos oficiales propiedad del Ayuntamiento de Lugo. Las bases de la licitación lo prohíben pero claro, si nadie lo vigila aquí no pasa nada.

Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, ha denunciado este tema reiteradamente durante los años 2023, 2024 y 2025. Se llegó a recurrir a la Valedora do Pobo ante la inacción de las administraciones, pero la Valedora también se lavó las manos, creando entre todos una situación de desamparo totalmente intolerable.

Se nos ha llegado a responder, por parte del Ayuntamiento, que la competencia de este asunto no es de la administración local. ¿Acaso no tienen que controlar la venta de mercancías ilegales en los puestos que licitan? ¿No está entre sus competencias el comercio que se desarrolla en casetas de su propiedad?

Hemos vuelto a denunciar esta situación, a ver si el nuevo gobierno hace algo al respecto, aunque tengo que decir que tengo mis dudas, porque se les advirtió de esto previamente (como a los anteriores) y parece que el pasotismo en este asunto sigue siendo marca de la casa, algo que me sorprende muchísimo, la verdad, pero que es lo que veo hasta el momento. Ha habido un intento de una concejala de movilizar a la Policía Nacional, pero le han dicho que "no pueden hacer nada si no denuncian las marcas". Una respuesta llamativa, como poco.

Las normas son para cumplirlas pero se ve que algunos tienen patente de corso para hacer lo que les salga de las narices, mientras a otros se les fríe a impuestos y normativas.

Tengo que añadir que he leído muchos comentarios en redes cuando salió esta noticia que usan tres argumentos, a cada cual más soprendente, para criticar la denuncia:

1- "Dejadlos en paz, no hacen daño a nadie". Bueno, a nadie salvo a los que venden las prendas auténticas y pagan sus impuestos y, con ello, nuestros hospitales y carreteras. ¿O creen ustedes en serio que las mafias que hacen prendas falsas pagan IVA y demás impuestos?

2- "¿Y os dais cuenta ahora? Esto pasa desde hace años".  Ya, y por eso desde el 2013 se viene denunciando esto...

3- "La gente no se puede permitir los originales así que está bien que vendan falsificaciones". Este argumento me parece más sincero, aunque más discutible aún. A la gente le importa una mierda el bienestar de quien vende esto, la realidad es que quieren comprar prendas para presumir de un logotipo falso, algo que me parece surrealista, pero es la sociedad que tenemos, donde lo importante es la apariencia, aunque sea falsa y se dañe a otros en el proceso. ¿Qué más da ayudar a las mafias si yo puedo llevar mi chaqueta falsa para fardar?

Y después nos quejamos de que la gente que cumple las normas se sienta abandonada.

miércoles, 7 de octubre de 2026

Hoy va de nombres

La oficialmente denominada Plaza Mayor se conoce popularmente como Plaza de España. Curiosamente eso parece molestar a alguna gente.

William Shakespeare pone en boca de Julieta las siguientes palabras: “¡Solo tu nombre es enemigo mío: tú eres tú mismo, aunque no seas Montesco! ¿Qué es eso de Montesco? No es mano, ni pie, ni brazo, ni cara, ni ninguna otra parte que forme parte del hombre. ¡Ah, sé algún otro nombre! ¿Qué hay en un nombre? Una rosa olería igual de dulcemente con cualquier otro nombre: igual Romeo, aunque no se llamase Romeo, conservaría la amada perfección que tiene sin ese título”. Lo mismo ocurre con algunos nombres para algunas personas.

De vez en cuando menciono en este blog localizaciones de Lugo cuyo nombre popular no se corresponde con el “legal”. Por ejemplo, cuando hablamos de la avenida Rodríguez Mourelo hay mucha menos gente que la sabe situar en el mapa que si le llamamos la avenida de Los Tilos, como ocurre con la plaza de la Estación de Tren (Conde Fontao), la Plaza Inútil (Horta do Seminario)… o la Plaza de España. Pero curiosamente sólo me salen indignados a protestar cuando uso este último nombre, lo que me hace pensar que no es que tengan una fijación con el nomenclátor oficial del callejero, sino una malquerencia por la palabra España.

Fue Orozco quien le cambió el nombre, demostrando una vez más que al PSOE le sobra la E en muchos temas, presionado por el BNG en su primer mandato, allá por 1999. No pasaba nada por ponerle un doble nombre, como ocurre en varios sitios, y llamarle Plaza de España, pero al mismo tiempo reconocer que es la Plaza Mayor de Lugo. Sin embargo optaron por eliminar a España del callejero, como si fuera algo negativo y muchas personas siguen comprando ese discurso de repugnancia al nombre de nuestro país (que, mal que les pese, es el suyo).

Los mismos indignados se ponen como hidras cuando menciono Orense o La Coruña. Me salen con que “los topónimos oficiales son Ourense y A Coruña”, en lo que tienen toda la razón del mundo… pero es que esto no es un texto oficial. La Real Academia de la Lengua ha aclarado esto definitivamente explicando que los topónimos oficiales sólo son de uso obligado en los textos oficiales (cosa que este blog no es) y que cuando se escribe en castellano lo correcto es usar el nombre en español.

Tiene cierta lógica, siempre que se use con cierto sentido común. Por ejemplo, si nos referimos a ciudades árabes, chinas, rusas… me juego la cabeza a que quienes me critican por decir Orense no escriben 北京,y si van a una agencia de viajes y dicen que quieren ir a Pinyin probablemente metan en un problema a quien les atienda. Tampoco los oigo respetando los topónimos de Alicante, ni diciendo New York. Ahí traducen.

Afortunadamente Lugo se dice igual en todos los idiomas, por lo que ahorro estar todos los días con la matraca.

martes, 6 de octubre de 2026

Publicidad para Lugo que no hay dinero que compre

La publicidad que se ha conseguido para las fiestas y para la ciudad no hay dinero que la pague.
Fotos laterales del Instagram de "Ahora Sonsoles" y foto central de La Voz de Galicia.

El San Froilán difícilmente podían comenzar mejor. Un absoluto éxito de público en el pregón y el arranque oficial de las fiestas, con la música de la Real Banda de Gaitas de Orense (nunca los había visto, la verdad, son magníficos) y la Banda Municipal que hacía una década que no tocaba en el templete de la Plaza de España.

Me llamaron la atención algunas cosas sueltas, sin seguir un orden específico.

La primera fue lo tardísimo que empezaron los de Orense a tocar. Estaba previsto para las 11 y comenzaron a las 11:30. Me dijeron que había sido por un problema en el autobús que los traía, no tengo ni la menor idea de la fiabilidad de la explicación. Lo bueno es que como fui temprano estuve tomando un café cómodamente en la cafetería de la calle de la Reina, así que tuve asiento de primera fila para ver pasar a la comitiva.

Lo que sí empezó con una sorprendente y elogiable puntualidad fue el pregón. Sonsoles Ónega nos habló de su padre, como era previsible, y elogió a la ciudad, sus recuerdos heredados, y agradeció reiteradamente el honor de, 38 años después que él, de pregonar las fiestas patronales.

Que se eligiera a Sonsoles Ónega a Lugo le vino muy bien, seamos sinceros. Más allá de los méritos de la presentadora, que no van más allá de ser hija de Fernando (algo en lo que ella misma hizo hincapié), fue un acierto desde el punto de vista de la publicidad de la ciudad y de nuestras fiestas. ¿Cuántas veces ha salido el pregón del San Froilán en un magazine de los más vistos de la televisión? ¿Cuántas veces ha comentado una revista de tirada nacional el modelito de la pregonera de quien comienza las fiestas de Lugo? Creo que, con esta, una.

Tampoco es que se trate de andar a la caza del famoso para que las fiestas se vean por ahí, pero no ese un mal efecto secundario y, tras escuchar a Sonsoles en la tele, no sólo es positivo, sino que se lograron unos minutos en televisión que no hay dinero que pague.

En cuanto al resto de las fiestas, parece que se ha acertado con los conciertos que ha habido hasta ahora, al menos por los comentarios que leo y la crítica de personas cercanas que no se pierden nada y a las que les han encantado. Reconozco que aquí hablo por terceros porque soy poco de esas cosas.

El clima en San Froilán lo es casi todo, y con eso también está habiendo suerte. Calor, pero sin pasarse y, lo más importante, no llueve, o lo hace a ratitos y con mucha moderación. Leí que Javier, el concejal del cultura, llevó huevos a Santa Clara, y qué quieren que les diga, aunque me parece una superstición como cualquier otra al final somos gallegos y aunque no creamos en las meigas, “habelas, hailas”. Tampoco creo que sea un gasto tan tremebundo como para no probar.

Queda una semana por delante de festejos, barracas, conciertos, pulpo e, insisto, si el tiempo acompaña, el que será el fin de semana más grande al coincidir el Pilar en lunes y siendo su víspera el Domingo das Mozas.

Disfruten de las fiestas.

viernes, 2 de octubre de 2026

Miguel Fernández y el Lugo a 10 años

Foto de familia del acto de ayer en la Milagrosa. Foto de El Progreso

Ayer por la tarde salí de paseo con Spock, nuestro cruce de labrador y cabra loca, y enfilé por Camiño Real callejeando por esa zona y desembocando en la Plaza de la Milagrosa. Había una enorme pantalla y escuchaba a alguien hablar, pero no sabía de qué iba el tema hasta que rodeé el tema y vi a Miguel Fernández, candidato a la Alcaldía de Lugo, explicando a los asistentes, unas 150 personas, sus planes para el Lugo de los próximos 10 años.

Veo hoy la prensa que al evento se invitó a asociaciones y entidades de los barrios. Supongo que la invitación a Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, se debió perder en el correo, pero para compensar tenían a Jesús Vázquez entregado a la causa, que las ayudas hay que justificarlas documentalmente, pero también aplaudiendo calurosamente a quien firma los talones.

Supongo que ese olvido se compensará en la ronda de contactos y diálogo con los barrios y los colectivos locales que anunció, pero vayan ustedes a saber. Desde luego, desde la asociación jamás hemos dicho que no a una reunión con nadie y hay un acuerdo de la asamblea para aceptar todas las convocatorias que se nos hagan, por lo que nos hemos sentado tanto con VOX como con Unidas Podemos, pasando por todo lo del medio, para compartir nuestros puntos de vista.

Miguel tiene razón en muchas cosas (como todo el mundo) pero me gustaría destacar una que dijo ayer: el diálogo es fundamental, y pensar las acciones también. Dijo ayer que “Non queremos unha cidade construída a golpe de ocorrencia. Queremos decidir con datos, con estudos e falando coa veciñanza”. Es fantástico que haya reflexionado de esa manera y no puedo estar más de acuerdo con él. No sé qué le parecería a Lara Méndez escuchar eso en su asiento de primera fila, porque es justo lo contrario de lo que hizo ella con tantas y tantas cosas de las que se suele poner como ejemplo sus tres mayores fracasos: las mal llamadas Caldas, el carril bici o la reforma del casco histórico, un disparate que todavía estamos pagando (y lo que nos queda) en losas rotas y tropezones.

Aprovecho que hablo de Miguel para afear un tema que sus detractores sacaron a la palestra cuando habló de sus propuestas para 10 años en Lugo: la edad. Me parece inconcebible que alguien se meta con él por eso. Me recuerda a las críticas que Beiras hacía de Fraga y de la “gerontocracia”, algo que pagó en las urnas porque en Galicia a los mayores se les respeta (al menos habitualmente se hacía).

Caer en la misma burla no sólo es reírse de una característica, los años cumplidos, que ojalá todos podamos llegar a celebrar (y muchos más a poder ser) con la misma salud que tiene Miguel, es que además es un error estratégico porque, insisto, nuestra cultura más arraigada contiene un respeto a los mayores que no es opcional.

El sosiego que da la edad, la sabiduría que aporta la experiencia, el bagaje de los años, no son algo que menospreciar sino todo lo contrario. La persona más inteligente que conozco, que es mi madre, le lleva a Miguel cinco años y ya nos gustaría tenerla en un puesto de mando en Lugo. La ciudad sería infinitamente mejor.

Miguel es una persona habitualmente calmada, que en condiciones normales es respetuoso y que suele responder civilizadamente a todo. Eso lo da el carácter, pero los años ayudan y criticar eso es una bobada como un castillo.

Si esas burlas vienen de personas del PP me parecen todavía peor, porque ni siquiera son sinceras, o al menos ellos mismos defendían lo contrario en la época de Fraga, y con razón. Me revienta que se cambie de opinión según conviene sobre cuestiones idénticas.

Un respeto, por favor.

jueves, 1 de octubre de 2026

Historia de un desahucio

A la izquierda pueden ver una foto del contrato de cómo se entregó una habitación y a la derecha cómo la devolvieron (sí, es la misma). Observen que hasta pintaron el suelo de madera y que a una casa que jamás tuvo humedades le aparecieron... prefiero no saber cómo.

Hoy les voy a contar la historia de un alquiler que acabó en desahucio. Nosotros fuimos “los malos”, los caseros sin corazón que echaron al inquilino de su propiedad.

Verán, mis abuelos construyeron, trabajando, una preciosa casa en Miño para ir en verano. De aquella, antes de la A8, era una de las playas más populares para los lucenses porque se llegaba antes allí que a la costa de Lugo. Cuando fallecieron quedó para sus hijas que, como veían que compartir su uso iba a ser un problema, decidieron ponerla en alquiler.

Hubo dos inquilinos. El primero era “perfecto”: funcionario de alto nivel, recién casado, con un bebé, iba a vivir allí con sus padres. Todo precioso. Se firmó el contrato y se hizo un seguro de impagos por si las moscas, al que la compañía puso una alfombra roja por las características del inquilino. Pasaron los meses y todo iba de fábula. La renta se ingresaba puntualmente en el banco y no tuvimos noticia de ningún problema.

Paseando un día por Coruña me encontré con un conocido de una casa vecina y nos paramos a hablar, y en la conversación me dijo: “¡qué pena que hayáis vendido la casa!, con lo buenos vecinos que siempre fuisteis”. Le respondí que no la habían vendido, que estaba alquilada, y me miró raro. “¿Pero tú sabes lo que tenéis allí?... ¡Una casa de putas!” (conservo la literalidad que registró mi memoria).

Primero pensé que se refería a que eran vecinos ruidosos o molestos, pero me aclaró que no, que literalmente me estaba diciendo que había un lupanar en la casa. Reconozco que pensé mal de la persona que me lo dijo, porque la mujer del que firmó el contrato era extranjera y me lo debió de notar en la cara porque también me especificó que no se refería a eso sino a que había prostitutas en la casa. Quise seguir dudando (me costó mucho aceptarlo) y le dije que si querían llevar chicas a la casa no era cosa nuestra. “No, Luis, no, no van de visita, trabajan allí”.

La realidad se impuso. Nos enteramos de que no sólo nos montó un prostíbulo en la casa de mis abuelos, sino que además convirtió el garaje en un apartamento totalmente ilegal, así que nos pusimos en marcha: le enviamos una comunicación diciéndole que o legalizaba esas obras (lo que dudábamos viable por las características del “apartamento”) o tenía de dejarlo como estaba… y que no podía ejercer actividades económicas en la casa y mucho menos ilegales.

Su respuesta fue dejar de pagar la renta, con lo que se activó el seguro y la compañía se encargó de ir al juzgado y pedir el desahucio, que se logró unos meses más tarde. Con bastante celeridad, he de decir, pero es que el caso era bastante obvio visto lo visto.

Cuando entramos en la casa el panorama era para echarse a llorar. Los suelos de madera pintados de oscuro, muebles destrozados, las paredes con humedades en una casa que jamás las tuvo (ni siquiera pasando los inviernos cerrada, no quiero ni imaginar cómo pudieron salir), las habitaciones con cerradura y numeradas, la cocina con carteles en las puertas pegados... Costó un trabajo tremendo devolver la casa a su estado y obviamente la indemnización del seguro no llegó para cubrir los gastos.

¿De verdad creen que generalizar “ni un desahucio más” es razonable? Si en vez de ser un funcionario de alto nivel (y para mayor fantasía relacionado con la seguridad) el inquilino fuera una persona mayor e hiciera exactamente lo mismo ¿nos veríamos con un problema añadido? No tengo la menor duda.

La casa, como es natural, se vendió. La vida ya tiene bastantes problemas como para buscarte otros nuevos pero ya ven, un inmueble menos en alquiler, como los miles que estos dos últimos días se dieron de baja en los portales inmobiliarios por el justificado y razonable miedo que tienen los propietarios.

Y si la oferta baja, los precios suben. Alguien debería explicar un principio tan básico de la economía a los que redactan normas a lo loco.

Verán, esto no pretende decir que los inquilinos sean "los malos" y los propietarios "los buenos", ni viceversa como nos quieren vender ahora. Hay de todo en todas partes, y la ley tiene que ser justa, no dar por sentado que quien alquila es un cabrón con pintas o que el inquilino es un aprovechado que va a dejar de pagar si le dan la excusa. No hay colectivos buenos ni malos, hay gente decente y desgraciados en todos ellos. Ni más, ni menos.

No se dejen engañar ni polarizar.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

''Consenso ciudadano''

Las dos fotos de la izquierda, que publicó El Progreso, son de los actos de nombramiento como hijos adoptivos de Xesús Alonso Montero y Fernando Ónega. La de la derecha la inauguración de la estatua de Moncho Reboiras. ¿Qué actos consideran que "generan consenso" y cuáles no?

Al BNG de Lugo le parece fatal que la Real Banda de Gaitas de Orense abra el San Froilán porque, según dicen, dicha agrupación “no genera consenso”. Tampoco “generaba consenso” en su opinión que Sonsoles Ónega dé el pregón de las fiestas, ni que Fernando Ónega fuese nombrado hijo predilecto de Lugo, al igual que también carecía del “consenso ciudadano apropiado” dar dicho título al profesor Alonso Montero. Sorprendentemente la formación nacionalista sí vio suficiente “consenso ciudadano” para dedicar un monumento a Moncho Reboiras, a cuya inauguración sólo fueron ellos (48 personas para ser exactos), lo que contrasta con el abarrote del Círculo de las Artes o de la Vieja Cárcel los días que se nombraron hijos predilectos a las “discutidas” figuras que ellos no apoyaron.

Quizá lo que quieren decir cuando hablan de que “no hay consenso” es que a ellos no les gusta y viceversa: si quieren poner un monumento a un señor, es por “xustiza” y entonces con que lo diga el BNG es suficiente. Se erigen por lo tanto en jueces, censores y ejecutores de lo correcto, lo “consensuado”, y lo sorprendente es que los demás se lo consienten. El PSOE, que cogobernaba la ciudad hasta mayo con los nacionalistas, se tragó que usasen nuestro dinero común para hacer la estatua de una persona que, aquí sí lo podemos decir sin miedo a equivocarnos, no genera consenso. El PP pidió en el Parlamento de Galicia que se retirase dicho busto pero, ahora que gobierna, no lo hace, quizá por no abrir un nuevo melón y dar armas a los nacionalistas para poner el grito en el cielo. Ellos no se anduvieron con tantos miramientos para poner ahí la discutida estatua.

Pero volviendo a las fiestas patronales, es llamativo cómo los discursos varían según interese. Por ejemplo, es totalmente cierto que la Real Banda de Gaitas de Orense no sigue algunos patrones de la gaita tradicional gallega, pero la cosa tiene su explicación. Las gaitas que usan tiene ciertas características cercanas a las de Escocia porque están diseñadas para tocar en grandes grupos, mientras que la más tradicional de Galicia se suele usar en pequeños grupos o en solitario. Si quien organizase el tema fuera el BNG me juego la cabeza a que lo verían como “a unión dos pobos de raigame celta de Europa”, al igual que fuerzan modificaciones del gallego para acercarlo al portugués, por poner un ejemplo.

De la misma forma, también critican que venga una entidad “de fuera” a inaugurar las fiestas. “De fuera”… son de Orense, parte del “país galego” que tanto afirman tener como seña de identidad…

La Real Banda de Gaitas de Orense tiene una lista de premios más larga que mi brazo, es una formación que reúne solemnidad, espectacularidad y hasta diría que engrandece el inicio de las fiestas.

En todo caso, veremos si el pueblo responde y acude a la llamada del evento, como hizo en los anteriores que, según el BNG, no tenían “consenso ciudadano” pero en que había bofetadas para entrar. De hecho, en ambos eventos de nombramiento como hijos adoptivos de Xesús Alonso Montero y Fernando Ónega quedó mucha gente fuera por completarse aforo. En el otro... no.

El BNG está confundiendo, de forma interesada, el poder desproporcionado que le otorgan sus acuerdos con el PSOE, al que puede chantajear cuando suman lo suficiente, con una representatividad real de la mayoría de la sociedad. No lo son, mal que les pese.

martes, 29 de septiembre de 2026

Esperanza para el Museo de la Romanización

Uno de los hallazgos más interesantes de los últimos años es esta estatua parcialmente conservada de 85 centímetros de altura.

A veces se me van quedando temas en el tintero, y uno de ellos fue la reunión que el día 3 de este mes tuvimos los componentes de la plataforma MVRO (para conseguir el Museo de la Romanización en San Fernando) con la alcaldesa, Elena Candia.

La reunión fue sorprendentemente cordial, quizá porque alguno de los habituales groseros que en otras ocasiones le levantaban la voz a Candia cuando estaba en la oposición, redujeron su participación a decir hola al llegar y adiós al marcharse, lo que mejoró enormemente la posibilidad de diálogo. También porque se nos dieron muy buenas noticias: parece que, ahora sí, la cosa va adelante.

El gran problema que tiene ahora mismo el edificio es que está en estado prácticamente ruinoso. Desde que el Ayuntamiento lo recibió de Defensa, que lo usó hasta poco tiempo antes de transferirlo a la administración local, no se hizo nada por su mantenimiento, salvo una intervención de urgencia después de que Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, presentase escritos en Patrimonio y Fiscalía por el deterioro de un Bien de Interés Cultural. Ahí parece que se movieron algo, pero no lo bastante. Se arregló el tejado para que dejase de caer agua a chorro, pero poco más.

Sin embargo, en julio de este año el Ayuntamiento recibió una buenísima noticia: el expediente que el anterior gobierno (sí, algo hicieron bien) tramitó ante el Gobierno de España para lograr que se ayude a la ciudad a recuperar el edificio está encaminado hacia el éxito y “posicionado”. En román paladino, salvo que una mano negra se interponga, lo normal es que sí se nos conceda la ayuda, que sería de unos 10,5 millones de euros para restaurar el edificio.

El estado es tan malo que ese dinero no llega, pero hay consignados otros 3,5 millones municipales que dejó en los presupuestos el bipartito (esto también lo hicieron bien) para completar la reforma… aunque presumiblemente tampoco será suficiente, pero la Xunta de Galicia ya anunció en su día que echaría una mano con lo que falte.

Así que ahora todo está en el antiguo 2% cultural (que ahora es el 1,5% pero que llegaría) para lograr los 15,2 millones en que está tasada la reforma del edificio.

Como es mi costumbre, ante tanta alegría y optimismo no pude resistirme a hacer una pregunta incómoda que les traslado a todos ustedes: ¿qué vamos a exponer en el MVRO?

Me explico: cuando uno piensa en museos de la romanización se le viene a la cabeza Mérida, que está lleno de estatuas, bustos y piezas impresionantes. En Lugo no tenemos nada de ese estilo. De los miles de piezas que hay almacenados, no tengo constancia de ninguna que realmente sea llamativa para el gran público.

No me entiendan mal, esto no es un ataque mi Lugo del alma, es simplemente ser prácticos. Hay que intentar dar una vuelta al tema y enfocar el Museo correctamente para que no sea un problema futuro. Si nos gastamos 15 millones en arreglar un edificio y sabe Dios cuánto más en preparar el Museo dentro, ¿no creen que sería importante que lo que se enseñe sea atractivo?

Las piezas romanas más importantes de Lugo son el Crismón de Quiroga y la Estela de Crecente, ambos expuestos en la Catedral de Lugo, que no los va a soltar porque son suyos. Sacando esas piezas, ¿tenemos algo más que aras votivas y algún mosaico más bien incompleto? La respuesta, la terrible respuesta, es que no.

Felipe Arias, que es una auténtica eminencia en este campo, me explicó (y yo les traslado a ustedes) que un Museo del siglo XXI no es para exponer cosas bonitas ni llamativas, sino para explicar un pasado e ilustrarlo. No le voy a discutir eso a Felipe, sólo faltaría, pero me preocupó bastante la explicación porque me parece que está confirmando mis temores de que para el visitante medio (y el informe PISA no hace más que agrandar esa preocupación) va a salir del Museo pensando “bueno… pues vale…”.

Siempre queda la tecnología: una sala 3D con recreaciones digitales y esas cosas… aunque espero que se gestione mejor que el MIHL (Museo Interactivo de Historia de Lugo) que es un desastre absoluto y en que no funcionan la inmensa mayoría de las cosas.

No pretendo ser gafe, sino realista. Confío en que no se me malinterprete.

lunes, 28 de septiembre de 2026

¿Por qué la Diputación de Lugo reduce casi un 90% su aportación para el San Froilán?

 

Las fiestas patronales de Lugo han comenzado. El ferial ya abrió, la noria gira y las casetas despachan pulpo. El programa festivo comienza este domingo, día 4, pero el buen tiempo y el montaje de las barracas ya hace que todos nos vengamos arriba.

Las fiestas de este año prometen ser más abiertas que las anteriores, y tener en el programa más variedad y que se atienda, si no a todos los gustos, sí a una importante mayoría. Los comentarios en redes son más que favorables, y eso es casi un milagro visto lo visto.

El esfuerzo presupuestario es importante, y más si tenemos en cuenta que la Diputación Provincial de Lugo ha decidido que este año, casualmente, debe rebajar su aportación. En lugar de los 435.600 euros que destinó a las fiestas lucenses en 2025, para este 2026 sólo aportará 50.000 euros. No sean malpensados, seguro que no tiene nada que ver con que ya no gobiernen “los suyos”, porque en ese caso hablaríamos de un escandaloso uso partidista de los fondos del ente provincial…

Preguntada la presidenta de la Diputación, Carmela López, no explicó por qué rebajaban en un 89% la colaboración con la ciudad, sino que repreguntó cuánto daba la Xunta de Galicia, que aporta exactamente lo mismo que en años anteriores.

Es curioso ese uso totalmente obvio y partidista de los fondos públicos. Si gobiernan “los míos” les doy un dineral, pero si entran “los otros” reduzco la ayuda a un 11% y me quedo tan ancha. Hay que al menos reconocerles que no han disimulado lo más mínimo, y que nadie puede llamarse a engaño sobre cómo usan nuestro dinero. Si la Xunta hubiera aumentado su aportación de 25.000 euros a 500.000 también sería criticable, pero es que tal cosa, hasta donde yo sé, no ha pasado.

En estas cosas a ambos lados la hemeroteca les traiciona. Mientras el PP decía que no era necesario que la Diputación le diese 400.000 euros al San Froilán en 2023 (“Lugo non é unha vila pequena que precise de que outras Administracions veñan a axudar económicamente aos que gobernan para que podan facer algo”), el BNG denunciaba que la Xunta no ayudaba y que “aporta sumas mucho más importantes a festivales privados”… como han hecho ellos este año. Por la boca muere el pez.

Han puesto dinero para la fiesta de la trucha con jamón organizada este fin de semana por la “amiga” Federación Vecinal de Jesús Vázquez. A los 58.000 euros anuales que la Diputación le concede para “acciones colectivas” han aumentado otros 22.000 euros para la “jornada de convivencia” entre otras comilonas y fiestecillas. Es decir, que la Diputación le ha dado este año, al menos, 80.000 euros a la Federación de Vecinos, 30.000 euros más que al San Froilán de Lugo. Es lo que tiene hacer campaña para los que extienden los talones y eso explica que en las fotos estuvieran todos los altos cargos socialistas papando truchas con jamón a cuenta de todos nosotros. Nota al margen: cuando veo estas cosas no puedo estar más orgulloso de que Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, no reciba ni un céntimo de subvenciones de nadie.

Pero oigan, que esto no acaba aquí. ¿A que no saben cuánto le han dado desde la Diputación Provincial de Lugo, ese ente gobernado por la izquierda que apuesta por los servicios públicos y la gestión desde las instituciones, al Caudal Fest? Otros 80.000 euros. Han subido de los 50.000 de 2025 a los 80.000 de 2026, un 60% de incremento para un “festival privado”. Pero lo importante, digan que sí, son los “servicios públicos”.

¿Se imaginan las manifestaciones y las declaraciones públicas que habrían hecho si fueran “los otros” los que hacen tan transparente maniobra? Estarían en la prensa día sí y día también.

Así claro, no queda dinero para el San Froilán. Total, sólo son las fiestas patronales de la capital de la provincia y parece que ya dan por perdidas las elecciones del año que viene y prefieren gastar “su” dinero (en realidad “nuestro” dinero) en otros sitios a ver si compensan en diferentes partidos judiciales la hostia que se van a pegar en el de la ciudad.

martes, 22 de septiembre de 2026

Comenzó ayer la 48 Semana de Cine de Lugo

Cartel y programación, que pueden ver con más detalle en www.semanadecinedelugo.com

Ayer comenzó la Semana de Cine de Lugo, una cita anual que cumple su 48ª edición y que incluye un ciclo llamado “Una de romanos” que homenajea el 25 aniversario del Arde Lucus y el 50 de la conmemoración del bimilenario de la fundación de la ciudad por Paulo Fabio Máximo en representación de César Augusto.

Se reúnen así tres hitos imprescindibles de la ciudad en un único evento que cada año proyecta películas y cortos para todo tipo de públicos, y que está a punto de alcanzar el medio siglo de existencia, lo que es un logro difícil de igualar.

La insistencia del Grupo Cinematográfico Fonmiñá, que casi podríamos calificar de heroica, es la que logra que año tras año se revisen los cientos de cintas que se envían al festival y se seleccionen las que finalmente se proyectan para deleite de los cinéfilos locales. Nombres propios como Julio Giz, presidente de la entidad, o Manuel Curiel, responsable de cine, son los “culpables” de que este proyecto siga adelante tras tantísimos años.

Hay que destacar que de las 135 películas que proyectan este año 50 son producciones gallegas, por lo que es un escaparate magnífico para los creadores de toda Galicia. De hecho, si les soy sincero, me ha sorprendido que haya tantos títulos producidos aquí, lo que revela que el sector goza de una salud más que razonable.

El cartel de este año está dedicado al centenario del nacimiento de la inigualable Marilyn Monroe, con un retrato de Diego As, y en el paseo de cine se pondrán nuevas placas para hacer un homenaje a las actrices lucenses Benedicta Sánchez y Cristina Castaño, y una tercera para conmemorar el hermanamiento que este año se lleva a cabo con el Festival de Cine de Astorga.

Cada año la sociedad lucense se va implicando más en este festival, y por ejemplo ocho escaparates de locales pertenecientes a Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir, han dedicado sus espacios al mundo del cine. Son, por orden alfabético, los siguientes: Ajuar Decoración, El Duendecillo, Farmacia Castedo, Farmacia da Cruz, Farmacia La Salud, Hotel Monumento Pazo de Orbán, Óptica de la Torre y Rocigarcía.

Una exposición titulada “Del bimilenario de Lugo al Arde Lucus” completará esta estupenda semana, a la que les invito a dedicar un tiempo en la web www.semanadecinedelugo.com, en que podrán ver toda la información, lugares, precios…

Seguro que hay varios títulos que les interesan.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Escapismo en Lugo Máxico

Foto del Lugo Máxico del año pasado publicada por la magnífica web www.vivalugo.es

Una vez más la muy competente oposición ha vuelto a denunciar una “carencia” del actual gobierno… y una vez más ha metido la pata. Imagino que la sensación de ridículo es ajena a los portavoces municipales del antiguo bipartito, y que les resbala hacer el ganso porque, supongo, calculan que con esas cosas refuerzan a “los suyos” y afianzan su base de voto, que es la que cerrilmente coge la papeleta de un partido a pesar de todos los pesares.

Maite Ferreiro ha “denunciado” que este año no habrá el festival Lugo Máxico, una protesta totalmente coherente y razonable. Es una pena que se le vuelva en contra, porque la responsable de su organización era ella hasta la moción de censura que, recordemos, fue el 7 de mayo de este año.

Lugo Máxico se celebró tradicionalmente en mayo, salvo en 2024 que fue en septiembre de forma excepcional. Si a eso le unimos que un festival de estas características no se organiza en dos tardes, podemos concluir sin temor a equivocarnos que si este año no se llevó a cabo es porque a la señora Ferreiro no le salió de las narices hacer su trabajo.

Bien es cierto que el gobierno de Elena Candia pudo readaptar la fecha y hacerlo más tarde (si se cambió hace dos años, ¿por qué no ahora?), eso es innegable, y ahí puedo compartir la crítica. En todo caso, el año no ha terminado y vayan ustedes a saber si nos sorprenden con esta iniciativa en diciembre, que tampoco sería mal mes porque la magia y la Navidad tienen mucho que ver.

Curiosamente en el año 2023 tampoco hubo Lugo Máxico, sin que consten, hasta donde yo sé, protestas del BNG en ese año, quizá porque estaban muy liados preparando las elecciones y ya sabemos que para los partidos políticos (ahí todos hacen igual) la excepcionalidad es admisible cuando es para ellos mismos. Así que es un certamen fundamental e importantísimo… salvo que me venga mal que ando de campaña.

Así que ya ven. La gran protesta del Bloque sobre la no celebración del Lugo Máxico se puede, sin retorcer nada, explicar por su propia negligencia. De hecho el mismísimo día de la moción de censura podría estar celebrándose este festival, pero eligieron centrar sus esfuerzos en gritar con megáfonos y ponerse locos porque para partidos extremistas como el BNG siempre es más rentable un buen tumulto que hacer su trabajo.

Pero recuerden: si no hubo festival en mayo fue porque a Maite Ferreiro no le dio la gana de organizarlo. Le ha salido mal el número de escapismo.

viernes, 18 de septiembre de 2026

¿Por qué no fue ''urgente'' la Ordenanza de Ruidos en 27 años y ahora lo es?

El ruido es, sin duda alguna, uno de los grandes problemas de las ciudades.

Los temas se ponen “de moda” según coincida o a capricho de algún partido político que calcula que traerlo a colación puede beneficiar sus intereses electorales. Confían en arañar votos poniendo sobre la mesa las presuntas vergüenzas del contrincante. La táctica es lícita e incluso correcta si esas supuestas carencias generan problemas para los ciudadanos. El problema es cuando se revela más dejadez del denunciante que del denunciado.

Ahora le toca el turno a la Ordenanza de Contaminación Acústica (ORCA para los amigos) que es un tema “urgentísimo e importantísimo” si hacemos caso a algunas asociaciones y a los partidos políticos de la oposición. Analicemos el asunto.

Empezaré por confesar que particularmente soy un maniático con el tema del ruido. En casa he puesto unas ventanas que según mi hermana, que es arquitecto, son más propias de un aeropuerto que de una vivienda, pero no me arrepiento porque cuando las cierro se sellan y no se oye nada. Con eso quiero decirles que no dudo de la importancia e incluso de la urgencia, pero sí de la intencionalidad de quienes alegan eso pero hicieron justo lo contrario en las casi tres décadas que gobernaron en la ciudad.

Lugo tiene en vigor una ordenanza acústica del siglo pasado. Literalmente hablando. La firmó Joaquín García Díez y se publicó el 16 de diciembre de 1997.

Como es lógico, las normativas legales en que se basaba o que afectaban a esa ordenanza fueron cambiado con el tiempo y una parte de la misma quedó desactualizada, cuando no anulada directamente, lo que hizo que se plantease la redacción de una nueva.

Y así nos plantamos en el año 2013. El gobierno de José Clemente López Orozco se puso manos a la obra para dotar a la ciudad de una nueva normativa y redactó un borrador que aprobó inicialmente a mediados de ese año… y se abrieron las puertas del infierno. La redacción era tan sumamente mala que llovió una tormenta de alegaciones que cayeron de todas partes: asociaciones de todo tipo y pelaje, partidos políticos (el BNG fue uno de los “alegantes”)… y como lo del trabajo duro es algo que no caracterizó a los gobiernos locales desde junio de 1999 a mayo de 2026 la opción fue “dejarla morir”.

No se resolvieron las alegaciones ni se aprobó definitivamente aquella chapuza de ordenanza, y ahí quedó, durmiendo el sueño de los justos en un cajón como tantas otras iniciativas municipales que se anunciaron pero no se concretaron.

En marzo de este año se convocó a varias entidades (entre ellas Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir) para entregarnos dos borradores: uno de una ordenanza de terrazas (otro de los marrones que jamás llegaron a tramitar por lo que nunca hubo una ordenanza de ese tipo en Lugo) y otro de la “urgentísima” Ordenanza de Contaminación Acústica, tramitada “tan sólo” 13 años después de dejar morir la anterior.

Mes y medio más tarde hubo una moción de censura, como todos sabemos, y entró un nuevo gobierno que se encontró con este tema sobre la mesa, aunque, por no variar, sin que se dieran todos los pasos razonables e incluso legales para sacarla adelante.

En primer lugar, la ley exige que para aprobar una nueva ordenanza se tenga que abrir, salvo supuestos muy puntuales y que en este caso no proceden, una consulta pública para que la población general pueda expresar su opinión sobre el contenido que debería tener la norma, si es necesaria o no… Pues ni siquiera hicieron esa consulta pública oficialmente, lo que deja traslucir la forma de hacer las cosas.

Fue Ramón Cabarcos, el actual concejal de Urbanismo y al que le ha tocado este tema, el que cumplió este trámite (por cierto, hasta el día 28 tienen ustedes tiempo de presentar sus opiniones si lo estiman oportuno).

Es decir, que lo único que hicieron en 13 años, desde que dejaron fracasar el anterior intento de ordenanza es un borrador que no deja de ser una revisión del que había más de una década antes incorporando, eso sí, algunas importantes novedades (eso es innegable)… pero no las suficientes.

Por ejemplo, uno de los requisitos que se exige por la Ley del Ruido y las directivas europeas es redactar una zonificación acústica por barrios o calles según su uso (residencia, comercial, industrial…) que tendrá unos objetivos de calidad acústica. Claro, eso da chollo y no se ha hecho. Ya sólo por eso, entiendo que la norma caería por su propio peso.

Así que ahora el gobierno de Elena Candia se enfrenta a una curiosa disyuntiva: llevar a pleno la chapuza de borrador que dejó hecho el bipartito o redactar uno nuevo en condiciones, que casi seguramente llevaría un largo plazo, más allá de mayo del 2027, con lo que daría una “baza” a la oposición para decir que han “bloqueado” algo que “dejaron listo” (es llamativa la cantidad de cosas que iban a hacer en estos meses después de tantos años de tocarse las narices).

Yo optaría por el primer camino. Llevaría el borrador tal cual al próximo Pleno explicando que se hace por la insinuación interesada de que se pretende paralizar el asunto y, tras explicar detalladamente todas y cada una de las barbaridades y carencias del documento, votaría en contra de su aprobación. Es la forma de explicarlo con luz y taquígrafos. Otra sería hacer un debate público, pero ¿qué mejor debate que el que hay para hablar de una normativa en el Salón de Plenos?

Intentar forzar entre elegir si hacer algo pronto y mal, o más despacio y bien es una disyuntiva aparentemente sencilla, pero quizá no tanto si la política se mete en medio. Venir con prisas 27 años después o, siendo generosos, 13 años después no parece que responda a una argumentación sino a una grosera manipulación.

jueves, 17 de septiembre de 2026

¿Qué clase de control había del material municipal?

¿No les suena esto de usar materiales del Ayuntamiento para campañas de partidos? La foto es de enero de 2023, del material que se regaló en una "reunión de un grupo de amigos", vinculados a la Federación de Vecinos, en que se pedía el voto para Lara Méndez.

Ejercer el poder durante mucho tiempo hace que, en ocasiones, se difuminen las barreras que deberían existir entre la administración que se gestiona y la organización política que lo hace. Es lo que se suele llamar “patrimonialización” de la administración.

Pero pocas veces tenemos ejemplos tan claros de que alguna gente se piensa que la administración es su cortijo particular como el que ahora se nos presenta a través de la concejala Cristina López, que tras sus grandes éxitos “los placeros son unos cerdos” y “el cementerio es turismo”, ahora, desde la oposición, protagoniza una nueva novela de intriga con “el material municipal es mío y hago con él lo que me sale de… las narices”.

Los hechos son incuestionables: en recientes reuniones de la zona rural la concejala nacionalista ha estado repartiendo últimamente material propiedad del Ayuntamiento de Lugo, serigrafiado con la imagen institucional. Hablamos de bolsas (de esas tipo tela), pegatinas con los mismos logos y ejemplares de las obras completas de Rosalía de Castro que dependían de la concejalía de Cultura, también en manos del BNG en el anterior bipartito.

Esto me recuerda a aquella “reunión de un grupo de amigos” que en enero de 2023 (a unos meses de las elecciones locales) repartió bolsas con materiales promocionales del Ayuntamiento de Lugo con regalitos: bolis, pines, auriculares, chapitas… Un uso totalmente vergonzoso de recursos públicos que se ve que el bipartito normalizó, por lo que hasta tiene cierta coherencia que Cristina López se pensara que podía hacer lo que le viniera en gana. Si Lara lo hacía, ¿por qué no ellos?

La respuesta del Bloque a estas acusaciones es que “puede tratarse de material excedentario acumulado procedente de etapas anteriores” (obsérvese que tampoco se pillan los dedos asegurándolo, meten ese “puede”) y “facilitado por las diferentes entidades o asociaciones para su entrega en actos protocolarios”. Es decir, que según la teoría nacionalista les dieron a esas “entidades o asociaciones” cajas de material para que ahora se lo devuelvan a Cristina López para repartirlo ella. Muy creíble no resulta, y aunque lo fuera... ¿qué clase de control había del material municipal si se daban a paladas?

Que cuando se presentó la moción de censura empezó una mudanza del Ayuntamiento es evidente, porque sabían que aquello no iba a tener marcha atrás, pero lo que ahora está en discusión es qué se metió en las cajas que se llevaron. Obviamente, cuando uno ocupa un despacho lleva cosas personales (todos lo hacemos) pero el matiz está en que cuando te marchas no puedes arramplar con las cosas que no son tuyas. Aunque tú creas que lo son porque “las has comprado tú”, pero no con tu dinero, sino con el de todos. O aunque pienses que nadie va a echar de menos una máquina de escribir “vieja” y, presuntamente, la metas en el saco con tus cosas y te la lleves para casa.

Comprendo el trauma que les ha supuesto perder el gobierno y del que aún no se han recuperado. De hecho, Cristina López sigue presentándose en Facebook como “Concelleira da Área de Participación e Servizos para a Veciñanza no Concello de Lugo”, que era el cargo que tenía hasta el 7 de mayo.

La vida es cambio, y no nos suelen gustar. Sobre todo si son “a peor”, pero es lo que hay. A todos nos ha pasado y, con suerte, nos seguirá pasando porque la única condición inmutable es el fin de la vida y, aunque es inevitable, tampoco tenemos prisa (bueno, hablo por mí y creo que la mayoría, que últimamente está la gente muy sensible con que se les meta en el mismo saco que al resto).

Pero una cosa es seguir poniendo en redes cargos que no se tienen, que siempre se puede justificar diciendo que quedó ahí de antes, y otra muy diferente es repartir material institucional que se ha distribuido, aunque nos creamos la versión del BNG, a la ligera ya que ahora sobran cajas y cajas “para que las entidades las entreguen a la concejala para repartirlas a la gente”. En serio, cada vez que lo repito me suena menos creíble.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

El suelo del centro está fatal

En Santa María una cutre "reparación" con cemento en el suelo de noble piedra choca enormemente.

Una de las herencias más difíciles de gestionar que recibe el gobierno de Elena Candia es el estado del casco histórico. No hablamos únicamente de las piedras recién puestas que ya se están rompiendo sino del deficiente mantenimiento, la chapuza continua y la mala gestión de otras zonas del centro que han sufrido parches y arreglos dignos de Pepe Gotera y Otilio.

Ver que suelos nobles de piedra como los de la mismísima Plaza de Santa María, frente a la puerta norte de la Catedral (uno de los iconos de la ciudad) se ha parcheado con cemento de mala manera (que ya está resquebrajado, por cierto) dice muy poco del cuidado que se ha tenido con la zona en estas últimas décadas.

El gobierno ha aprobado la reforma de los pavimentos de Rúanova y Campo Castillo, una medida totalmente necesaria, pero hay que alertar de las otras calles que necesitan una revisión, y eso hizo ayer Lugo Monumental, la asociación que tengo el honor de presidir.

El casco histórico es la tarjeta de presentación de la ciudad, y como tal ha de estar en el mejor estado posible. Sin embargo, una visita a lugares tan significativos como la calle de la Reina, la de Buen Jesús (lateral de la Catedral, entre la Plaza de Santa María y la de Pío XII), la propia plaza de Santa María o la Plaza de España, tienen grandes deficiencias, losas rotas, hundimientos… lo que da un aspecto de descuido que no se corresponde con la importancia de esas áreas. Lo mismo ocurre en la zona de la Tinería, calle Progreso u otras vías del centro.

Los solados están en muy mal estado en diversas zonas, algunas puramente peatonales (como la zona de la Plaza de España que está frente a las terrazas de hostelería) lo que descarta como único motivo de las deficiencias el paso continuado de vehículos.

También hay muchas deficiencias en registros de alcantarillado (que en casos como los de Reina o Progreso suponen un peligro serio de tropiezos o incluso roturas) y en tapas de registros de las zonas recientemente reformadas, que se hicieron con un material impropio y que se están degradando a un ritmo increíblemente rápido. También hay que decir que, casualmente, ayer mismo estaban arreglando parte de estos registros de la calle Progreso, que llevaban años mal colocados y que por fin se han reparado.

Se ha solicitado, por lo tanto, una revisión general de todas las zonas para programar, a la mayor brevedad, la repavimentación de las zonas afectadas cuando sea necesario o la reparación de los daños en todo el casco histórico.

martes, 15 de septiembre de 2026

Elecciones en ASPNAIS

La sede de ASPNAIS, el antiguo Hospital de San José, cedido por la Diputación de José Ramón Besteiro por 50 años a la entidad.

ASPNAIS está de elecciones. Este sábado la asociación elige a una nueva directiva al renunciar José Reigosa a la presidencia por motivos de salud según indica la prensa, y por primera vez desde que se creó la entidad hay dos candidaturas.

Mientras Conchita Teijeiro presidió ASPNAIS nadie se presentó para relevarla, por motivos más que obvios, y lo mismo ocurrió con José Reigosa, que asumió el relevo de Conchita en 2013 y pilotó con éxito la ambiciosa idea de trasladarse a un palacio como es el antiguo hospital San José, cedido a la entidad por la Diputación presidida por José Ramón Besteiro.  A pesar de las voces que alertaban de los riesgos de la operación, consolidó una reforma del edificio que convirtió a ASPNAIS, sin duda alguna, en la joya de la corona del panorama asistencial gallego, por no decir nacional.

Reigosa renuncia, pero se presenta como vocal en una de las dos listas, la encabezada por Eugenio Corral, quien ha sido durante muchísimos años su mano derecha en asuntos tan vitales como el más relevante de todos: la reforma del edificio actual y el traslado. Parece evidente que podemos decir sin temor a equivocarnos que es la opción “continuista” con la línea que ha llevado a ASPNAIS a donde está.

La otra lista la encabeza Bernardino Pardo, médico jubilado e hijo de Conchita Teijeiro, y que asegura buscar una mayor implicación de las familias, aunque tampoco ocultan que su intención es abandonar la actual independencia de ASPNAIS e integrarse en FADEMGA, una federación de asociaciones que, a su vez, responde ante una Confederación nacional. No es que piense que es algo necesariamente malo, pero si les soy sincero desconfío bastante de ese tipo de macro-organizaciones a las que sólo les veo objeto cuando están compuestas de pequeñas entidades que necesitan agruparse para sobrevivir. No e el caso de ASPNAIS, a la que le va de fábula solita y cuyos intereses en FADEMGA son, como mínimo, cuestionables.

Como no podía ser de otra manera la política que todo lo emponzoña ha metido su zarpa también en esto, entre otras cosas porque la candidatura de Bernardino ha iniciado una ofensiva bastante dura contra Eugenio. Bernardino dijo en prensa que no quiere que los partidos políticos manden en ASPNAIS. Es bastante obvio por dónde va la cosa, ya que Eugenio es un destacado militante del PP, e incluso su contrincante podría tener algo de razón, si no fuera porque el propio Bernardino fue candidato al Senado con el BNG y, recientemente, uno de los portavoces de la plataforma contra la moción de censura que hizo alcaldesa a Elena Candia. Podría entender que alguien ajeno a la política se queje de la vinculación del otro, pero en este caso parece que la cosa es más bien “es que es de un partido que no me gusta”.

En cualquier caso, la vinculación política de una persona no determina la de su colectivo, y Bernardino debería saberlo de primera mano porque su madre, Conchita Teijeiro, fue el mejor ejemplo para este caso: admiradora acérrima de Fraga y absoluta y entregada “pepera” jamás ocultó sus preferencias políticas, y aun así se cameló a todo cuanto socialista y nacionalista se le puso por delante (con Orozco a la cabeza, ya que ambos hasta se reían de ese tema).

Por si eso fuera poco, en la lista de Eugenio Corral figuran destacados militantes del PSOE (como Serafín Fernández, que fue jefe de gabinete de Ricardo Varela en el bipartito), de la CIG (Xesús Sánchez, más conocido como “Tuto”, fue secretario nacional de CIG Xustiza), o de Comisiones Obreras (Nahum Reija es delegado sindical de CC.OO. en la Diputación). Para ser una lista “del PP” la veo muy variopinta, y de hecho es estupendo que haya esa variedad de filiaciones porque aquí los partidos (en eso tiene razón Bernardino) no pintan nada.

Evidentemente quien haya leído hasta aquí este artículo entenderá que, si yo fuera socio de ASPNAIS, votaría sin duda alguna por Eugenio Corral. Lo conozco desde hace muchísimos años y la mejor muestra de mi admiración por él es que en este mismo blog he propuesto reiteradamente su nombre para presentarse a la Alcaldía de Lugo, el cargo que, para mí, es el más importante del mundo, literalmente hablando. Es inteligente como pocas personas que haya conocido, ingenioso, hábil y tiene una dedicación, un compromiso y una pasión por ASPNAIS fuera de toda duda. Si eso no les llega, su experiencia como gerente de la APEC y su historial profesional lo hacen idóneo para presidir ASPNAIS porque conoce los entresijos de la administración como nadie y tiene una brillantez para ideas nuevas y romper esquemas que pocas personas poseen.

Pero más allá de eso, me parece la opción lógica porque admiro a ASPNAIS y lo que han logrado: su funcionamiento, el cariño que se desprende en cada una de las piedras de ese edificio, el buen rollo que hay con el personal, el paraíso que han construido para los usuarios, a quienes cuidan como no he visto en ningún otro sitio… así que creo que lo suyo es aplicar el principio de “si no está roto, no lo arregles”.

Siempre se dice que en las elecciones no gana la oposición, sino que pierde el gobierno. Si las cosas van bien, parece que lo razonable es seguir por el mismo camino y creer, como creo yo, que ASPNAIS es un ejemplo a seguir hace que el sentido común dicte continuar por la senda actual.

El sábado sabremos qué pasa, pero sea lo que sea, que sea lo mejor para ASPNAIS.

lunes, 14 de septiembre de 2026

¿Dónde estaba usted en los atentados del 11S?

El 11S fue un plan perfectamente pensado para que medio mundo viera esto en directo.

Los aniversarios nos recuerdan el paso inexorable del tiempo, sobre todo cuando son de cosas que recordamos como los 25 años del Arde Lucus o del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York.

Hay momentos históricos traumáticos, y sin duda uno de ellos fue el secuestro y uso de aviones comerciales como proyectiles contra los dos icónicos edificios (más el tercero que se estrelló, supuestamente, porque los pasajeros se rebelaron antes de llegar a su destino) de la que, al menos en aquel momento, era la capital económica del mundo.

Creo que todos los que tenemos ya unos años, es decir, los que teníamos cierta edad cuando pasó todo aquello, recordamos exactamente dónde estábamos cuando pasó todo. Yo recuerdo que estaba en el Verruga, porque mis padres estaban de viaje (recuerdo perfectamente el miedo que teníamos para su regreso en avión) y me quedé allí echando una mano. En el restaurante no teníamos televisión normalmente, pero a veces se ponían unas y no recuerdo por qué motivo (algún evento importante deportivo, supongo) de aquella las había. Apagadas, normalmente, pero las había.

Cuando el primer avión se estrelló contra una de las torres alguien nos avisó y encendimos la televisión para ver en riguroso directo cómo pasaba lo mismo con el segundo, que era precisamente lo que los terroristas querían: horrorizarnos viendo en tiempo real la masacre.

Desde aquella el mundo ha cambiado. Los terroristas han ganado porque su objetivo no era destruir dos edificios sino modificar la sociedad, y lo han hecho. De hecho, para muchos estudiosos (y creo que para casi todos nosotros) el Siglo XXI empezó ahí y nos hizo salir de nuestro sueño de oro de un mundo que progresaba y que parecía que se encaminaba a una paz que, por lo que se ve, era tan frágil como probablemente falsa.

Hoy seguimos inmersos en guerras por el control del petróleo, de territorios y de recursos. Lo que pensábamos que era cosa del pasado no lo es, y la normalidad que disfrutamos todavía en gran parte de occidente puede desaparecer el día menos pensado víctima de nuestra autocomplacencia y de una sensación de “eso no puede pasar aquí” que, lamentablemente, cada día vemos que es más artificial.

Me pregunto si desde una pequeña ciudad del noroeste de España podemos hacer algo para que el mundo empiece a recuperar una cordura que quizá nunca tuvo pero que creíamos ver. Dudo mucho que los lucenses tengamos la capacidad de hacer que Trump, Putin y demás megalómanos del mundo reflexionen sobre el futuro, así que no nos queda otra que seguir viviendo nuestro día a día mejorando lo que podamos de nuestro entorno.

¿Tiene sentido cuidar tu parcela del jardín si hay incendios en todo el entorno? Quizá no pero, ¿qué otra opción tenemos?

Sí, no es que sea hoy el artículo más esperanzador de este blog, pero hay días así.

jueves, 10 de septiembre de 2026

El Arde Lucus 2027 tiene fecha, elegida por las asociaciones

Por primera vez (que yo sepa al menos) se votaron las fechas de la próxima edición del Arde Lucus y por primera vez (también que yo sepa) se nos reunió con antelación para prepararla. Foto: La Voz de Galicia

El Arde Lucus del año 2027 será entre los días 17 y 20 de junio. La decisión se tomó en una reunión que hubo este lunes y donde por primera vez, que yo sepa, se dio a elegir en votación a las asociaciones participantes en la fiesta. Hasta ahora, al menos en los años en que yo mismo he estado implicado en la directiva de una asociación del Arde, nunca se había consultado y el gobierno local anunciaba unilateralmente la fecha y si no te gusta, te fastidias.

Evidentemente habrá gente a la que le vaya mejor o peor. Por ejemplo, es probable que coincida otra vez con el Son do Camiño, porque los fines de semana de junio son justitos y no hay mucho donde elegir. La decisión se tomó teniendo en cuenta varios factores:

El curso escolar termina el 21 de junio, con lo que el fin de semana anterior es más que probable que los niños tengan exámenes así que no parece lo más adecuado meter la fiesta en esa época. El siguiente fin de semana, si los coles ya están cerrados, se vería comprometido uno de los números más atractivos del Arde: el desfile de colegios.

Nos quedaría entonces el primer y el tercer fin de semana. El primero es la Ofrenda del Reino de Galicia, una tradición que en Lugo tiene muchísima importancia histórica y que, por mucho que sea un acto relativamente puntual, no tiene mucho sentido mezclar con las togas y los tambores.

Esto reducía las opciones a una, aunque la votación estuvo bastante reñida y hubo que desempatar, pero finalmente se hizo y salió el que les decía al principio.

La reunión también sirvió para hablar de más asuntos: financiación de las asociaciones y sistema de gestión de este tema, la reubicación de los trastos que tenemos almacenados en un local que está a estrenar y que es una pena dedicar a eso, las citas que tenemos por delante este año y el próximo para promocionar la fiesta… y la creación de un Consejo Municipal del Arde Lucus, una propuesta estupenda de Damián y Elena Candia que permitirá regularizar todo lo relacionado con la fiesta.

Verán, hasta ahora todo se hace de forma un poco (bastante) chapucera. No hay sistematización de nada, ni protocolos ni reglamentos de ningún aspecto de la fiesta. De hecho, ni siquiera está claro cómo se entra a formar parte de la misma o no, y un Consejo Municipal resolvería todas estas cuestiones en lugar de dejarlas, como hasta ahora, a capricho del funcionario el político de turno.

A mí me sorprendió enormemente, por ejemplo, saber que a algunas asociaciones que nos visitan durante el Arde Lucus se les pagaron gastos disparatados y se les alojó en el Gran Hotel mientras a otras se les metió en un pabellón sin duchas. ¿Quién tomó esas decisiones? ¿Quién comete semejante diferenciación entre unos y otros sin más criterio que “porque sí”?

No hay la menor transparencia. El bipartito, en mi opinión en un intento de crear mal ambiente entre las asociaciones del Arde Lucus, como uno de sus últimos actos publicó lo que cobra cada entidad de subvención. No pasó nada. Lo raro, de hecho, es que no se supiera hasta entonces porque en años anteriores no lo sabíamos. La transparencia nunca es mala (bueno, salvo secretos industriales y esas cosas, nos entendemos).

Esto ha cambiado. Ahora no sólo las asociaciones serán informadas sino que podrán opinar, proponer, y en determinados casos incluso decidir, y sobre todo habrá un canal formal que cree un procedimiento que diga cómo se entra o, si es el caso, cómo se sale de la organización de la fiesta. Como debe ser.

No me atrevo a decir que todas las asociaciones están contentas, que la última vez que escribí eso me riñeron algunos, pero desde luego el ambiente de las reuniones es otro. Incluso la gente más beligerante o que estaba más enfadada relajó enormemente el tono y las formas, y se llegó a conclusiones constructivas.

Lo más triste es que la gente está sorprendida de que se les pregunten las cosas de su propia fiesta.  Llegará el día en que habrá desacuerdos, por supuesto, pero si se ponen sobre la mesa con normalidad y se decide la conclusión entre todos… ¿qué puede salir mal?

miércoles, 9 de septiembre de 2026

El Leirapárking del HULA se convertirá (por fin) en un estacionamiento decente

Infografía de cómo quedará el "Leirapárking" una vez adecentado. 500 plazas de aparcamiento que, ahora sí, serán útiles de verdad. Imagen: Ayuntamiento de Lugo

Una vez más Elena Candia desbloquea un tema que dormía el sueño de los justos desde hace años, y una vez más los socios del antiguo bipartito se lamentan de que “les han robado el trabajo”. Hablo, como no, del ansiado asfaltado del llamado “leirapárking” del HULA, por todos los lucenses conocido por sus amplios baches llenos de agua y barro.

Más de 500 plazas de estacionamiento en el entorno del hospital de Lugo serán mejoradas y se asfaltarán los trayectos para evitar los agujeros terribles que, desde su inauguración, acompañaron este espacio.

La historia de esta instalación es como sigue: como el aparcamiento interior del HULA era bastante costoso (lo que, afortunadamente, ya no sucede porque se bajaron los precios espectacularmente, cosa que el Ayuntamiento, por cierto, no hizo con sus estacionamientos del casco histórico) el gobierno de Lugo, bajo el mandato de Lara Méndez, creó en el año 2018 un gran estacionamiento público y gratuito en el entorno del hospital. Cerca de 400 plazas que cubrían una demanda muy popular, en una actuación acertada por parte de la exregidora.

El problema es que la calificación urbanística del suelo no permitía pavimentar, por lo que se utilizaron materiales “blandos” (tierra, concretamente) que, con las primeras lluvias, trajeron el desastre: unas enormes “fochancas” que se llenaban de agua y hacían que los coches fueran dando botes como si estuvieran en medio del monte y barro en los zapatos y los bajos de la ropa de los usuarios.

¿De quién fue la culpa de esa ejecución? Bueno, aquí yo no hablaría de culpas sino de retrasos. El material usado no era opcional por lo que les decía, como el Plan General decía que ese suelo no era urbanizable, no se podía meter asfalto. El problema era que el PXOM de Lugo, aprobado en el año 2011, no estaba completo ya que faltaba el famoso 5% que había quedado pendiente y que se aprobó… ¡en 2023! 12 años para tramitar esa pequeña parte del Plan General, que incluía casualmente esta zona. Esto hace que la responsabilidad de usar un material inadecuado fuera de los que retrasaron más de una década completar el PXOM.

¿Por qué se retrasó el asfaltado desde 2023? Pues vayan ustedes a saber, pero la chapuza no quedó ahí. En noviembre de 2023 se aprobó definitivamente el 5% que faltaba… y un mes antes, en octubre, se inauguró una ampliación de ese aparcamiento… también hecho de tierra. ¿No habría sido razonable retrasar esa ampliación unos meses y hacerla bien en lugar de gastar nuestro dinero dos veces? Pues se ve que no.

Desde noviembre de 2023 el leirapárking se podía haber asfaltado. Estamos en septiembre de 2026. Han pasado tres años sin mover un dedo y, una nueva casualidad de la vida, Elena Candia en pocos meses impulsa el tema y antes de final de año solventará este problema de una vez por todas.

No me entiendan mal, por supuesto que puede que exista un trabajo previo, pero con una lentitud y una pachorra que contrasta con la energía y la rapidez con que se están moviendo las cosas ahora en la ciudad.

Parece ser que el bipartito estaba retrasando todas las cosas que, según ellos, estaban preparadas y no hicieron en casi 30 años para hacerlas en estos meses. Incluso aunque nos lo creyésemos (que es harto difícil de hacer) es una disculpa bastante endeble y tiene una lectura bastante triste, porque implica que nos han obligado a aparcar entre charcos y fosas durante tres años para poder cortar la cinta cerca de las elecciones.

Pues mala suerte, amigos. Haber hecho las cosas cuando podíais.

martes, 8 de septiembre de 2026

La Diputación ficha como jefa de prensa a Carmen Uz

Carmen Uz. Foto: El Progreso

Tras una larguísima trayectoria en El Progreso la periodista Carmen Uz, que también es a día de hoy la presidenta de la Asociación de la Prensa de Lugo, pasa a ser jefa del gabinete de comunicación de la Diputación, un paso que ha sorprendido a muchísima gente por el momento elegido, a nueve meses de las elecciones.

Conociendo al público imagino que habrá dos posturas diferenciadas: la primera, la bienintencionada y a la que me quiero sumar, es la de felicitar a Carmen Uz y desearle lo mejor. La otra es la de los críticos que ven una compra de voluntades o algo oscuro. Me parece incomprensible este segundo punto de vista.

Incluso para aquellos que consideran que Carmen no era imparcial en El Progreso también debería ser ésta una buena noticia, ya que se compromete con una institución concreta y deja de ser parte del periódico lucense, con lo que los que la consideraban parcial “se libran de ella”.

Pero el fondo del asunto es si un buen profesional puede ser contratado en una institución o si debe mantener su independencia. Yo apuesto por lo primero si queremos acabar con la tendencia a meter en los puestos de confianza a personas de perfil político alto pero de poca capacidad profesional.

Siempre estamos hablando de que en la política tienen que entrar personas competentes. Si hubieran puesto de jefe de prensa al cuñado de la presidenta o al jefe de zona de nosédónde de su partido político a los que ahora critican el fichaje de Carmen les habría parecido mal también. Habrían dicho, con razón, que hay que contar con personas preparadas y eso es exactamente lo que acaba de hacer Carmela López, la Presidenta de la Diputación, al contratar a una persona con un conocimiento profundo e innegable de la política local como es Carmen Uz.

Igual que Elena Candia cuenta con una periodista experimentada como Paula Pereira para llevar el tema de prensa, Carmela López apuesta por alguien cuya trayectoria es totalmente indiscutible desde el punto de vista profesional, no veo qué crítica se puede hacer a eso.

En cuanto a la propia Carmen Uz me parece que da un paso valiente. No sólo por la fecha, que es un componente importante porque en nueve meses hay elecciones y, aparentemente, lo normal sería que el bipartito pierda la Diputación, sino por pasar de observadora y comentarista a partícipe. Es algo que no todo el mundo haría pero que es muy bonito: poder estar ahí e intentar corregir lo que ves equivocado, o ser parte de un equipo en el que crees y confías es algo fantástico e ilusionante para lo que hay que echarle una alta dosis audacia. Yo mismo no lo hice cuando pude, aunque no por falta de ganas o de valor sino porque no era el momento al tener compromisos irrenunciables de otro tipo y, aunque no me arrepiento, sí es cierto que me hace ver estas cosas con una nunca disimulada envidia.

En resumen, Carmen, te deseo lo mejor en este puesto y te felicito por tu coraje y a Carmela López por contar contigo. Es un acierto.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Hay radicales en todas partes

Juzgar a una tendencia por los más radicales que la defienden no es sólo un error, sino la piedra angular de la polarización de la sociedad.

Si podemos aprender algo de las concentraciones en apoyo a Ceuta, los ultras antifa que fueron a intentar reventarlas y los ultras fascistas que se metieron a degüello, es que la gente “normal” que está hasta el moño de todo ese puñetero circo... pero sin embargo entra al trapo y es cómplice más o menos involuntario.

Leemos en redes a tirios y troyanos tirándose los trastos y diciendo “y tú más” como si eso fuera un argumento o una razón para radicalizar más la postura propia, cuando precisamente debería ser al contrario: los “demócratas” de izquierdas que fueron con megáfonos a reventar las concentraciones en apoyo a Ceuta lo hacían por su “libertad de expresión”, igual que los “demócratas” de derechas impidieron, con los mismos gritos, empezar un concierto de las Tanxugueiras a su hora reivindicando el mismo principio. Los alaridos, las caras coloradas de ira y la rabia mal contenida son propios de los tarados de un lado y de otro, y el clima político o la forma de comunicarse de nuestros representantes tampoco es que ayude a calmar los ánimos.

En Lugo hemos visto que una periodista fue amenazada, algo completamente intolerable... pero cuidado, es intolerable contra cualquiera. Ha trascendido más porque era periodista, pero si fuera alguien dedicado a la política estoy seguro de que el otro bando lo justificaría porque hasta ahí llega la estupidez humana, que entiende que hay agresiones "justificadas" y otras que no. Ahí está gran parte de la raíz del problema.

Otra parte del mismo problema es considerar que las posturas enfrentadas son las extremas, que esos ultras, esa panda de pirados, representan a uno u otro sentir. Nada más lejos. Son una pequeña minoría, pero muy ruidosa y la que la prensa saca en grande porque es "más noticiable".

Estoy totalmente convencido de que de las 3.000 personas que hubo el otro día en la Plaza de España los exaltados se podían contar con los dedos de las manos… bueno, quizás haya que añadir los de los pies, pero ya saben a qué me refiero. En un colectivo de ese tamaño los iracundos son una fracción, pero son los que salen en portada al día siguiente haciendo cortes de manga y condenando a los demás a ir en el mismo saco.

Es como si a cada uno de nosotros nos juzgasen por el peor día que hemos tenido, por nuestro peor error o por nuestro momento más vergonzoso. No creo que haya nadie que no tenga algo de lo que se arrepienta o que lo abochorne, yo el primero, y me molestaría que se me juzgase por ese “algo”, aunque soy consciente de que eso pasa, y de que yo también lo hago inconscientemente con otras personas.

Pasa en casi todos los ámbitos. Uno se pasa diez años tomando el café en el mismo bar, pero un día el camarero tiene un error o un mal gesto y se pone la cruz al local para siempre jamás… como si el empleado (o el jefe, que me da igual) no hubiera aguantado nuestros malos días y salidas de tono en esa década sin decir ni pío. Todos somos humanos, y no hay cosa más snob que no comprender que “quienes nos atienden” también pueden estar de mal humor.

No me entiendan mal, esto no es un tratado para animarles a ser maleducados o groseros ni mucho menos, sino un canto a ser comprensivos con alguien que tiene un mal día. Si son muchos días o incluso son tendencia es que esa persona es así, que no es lo mismo. Usar el sentido común en esto es la fórmula, como en casi todo.

Pues en las masas pasa lo mismo. Si juzgamos las concentraciones en apoyo a Ceuta por los ultras que se meten en medio a montar jarana, o a los que se manifestaban contra esas concentraciones por los ultras que se meten en medio a montar jarana (la repetición es intencionada) nos estamos equivocando en ambos casos.

Hay gente de bien que cree que lo de Ceuta es intolerable en ambas posturas: unos porque creen que no se puede consentir una invasión por muy pacífica que sea y otros porque creen que no se puede consentir que se devuelva a esas personas a Marruecos por las bravas. Ambos tienen sus motivos y sus razones, pero si empezamos haciendo caso solamente a los que gritan el ruido nos impedirá escuchar y sin eso, el entendimiento es imposible, y el entendimiento lo es todo, incluso aunque no se llegue a conclusiones comunes.

En Sajonia-Anhalt acaba de ganar la extrema derecha y la gente se está asustando. No me extraña, a mí también me da miedo que ganen unos nazis reconvertidos, igual que me daba miedo que ganasen unos comunistas reconvertidos. Los extremos, por naturaleza, no suelen ser positivos y sobre todo si en ambos casos coinciden en el punto fundamental: la supremacía del Estado sobre la persona, que es la quitaesencia de cualquier dictadura, sea del signo que sea.

Así que si ustedes creen que lo de Ceuta es un asalto orquestado por Marruecos con la connivencia de Pedro Sánchez porque le tienen agarrado por los huevos (hablando mal y pronto) con lo que le han sacado del móvil a través de Pegasus, o si creen que la ultraderecha está agitando el avispero aprovechando una situación de migración masiva de personas que simplemente buscan una vida mejor… sigan pensando eso, pero cálmense. No apoyen exageraciones, no repitan bulos “que les llegaron al móvil”… y sobre todo, no crucifiquen al que piensa diferente metiéndolos en el saco de los radicales de su grupo, porque en el de usted también los hay.