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jueves, 25 de junio de 2026

Los mejores momento (para mí) del Arde Lucus 2026

"In perpetuum et unum diem" es una expresión latina que reza "para siempre y un día más", es decir, que el compromiso va más allá de todo límite temporal.

El martes les hablaba de la parte del Arde Lucus que atañe a “los políticos” y la gestión. Hoy les contaré mis impresiones sobre otros aspectos, como el hecho de que hemos estrenado a un nuevo César Augusto y despedido a Paulo Fabio Máximo. El Senado hizo una sesión que creo que tuvo más éxito que las de otros años (al menos la gente se reía mucho más, que es la intención de esto) y, a pesar de que el calor insoportable nos impidió hacer algunas visitas que normalmente llevamos a cabo, hemos estrechado lazos con gente de otras asociaciones, que es lo más bonito del Arde Lucus. Vamos por partes.

Holas y adioses:

La renuncia de Alfonso Orol a seguir encarnando al César Augusto trajo consigo, como es natural, la renovación de la persona que lo representa, y el honor (y el marrón) recayó en Marcos Iglesias, presidente del Senatus Lucus Augusti. Siempre les digo que no soy objetivo normalmente (menos aún en este caso, como es obvio) pero creo que lo ha hecho magníficamente bien. A pesar de los nervios, de que para una persona tímida como Marcos es una tortura ser el foco de atención, y de que la coraza da más calor aún que la toga, ha sido un perfecto César Augusto: serio, regio… imperial. No me voy a extender mucho más en esto porque me ciega la pasión, pero busquen fotos y no me digan que no luce la corona de laureles dorados con elegancia.

La novedad fue Marcos y la despedida fue Buján. Manuel interpretó por última vez al fundador de Lucus Augusti, Paulo Fabio Máximo, que llevaba encarnando desde el año 2014 y al que logró dar una presencia y una importancia a la que la persona que lo hizo inicialmente no fue capaz de llegar (lo sé perfectamente porque esa persona era yo). Para el Arde Lucus es una importante pérdida que Buján deje de ser Paulo Fabio, puesto que se ha ganado la admiración y el respeto de la inmensa mayoría de las asociaciones del Arde Lucus (me resisto a poner “todas”, ya saben, que me riñen). Su cara se ha asimilado con la del legado imperial, y quien lo sustituya va a tener el listón tremendamente alto para llegar a su nivel.

La Sesión del Senado:

Creo que ha sido la que mejor ha salido en años. La gente se rio mucho y no fue ajena a los guiños sobre los principales temas políticos de la ciudad. Se hicieron bromas de temas que iban desde la moción de censura hasta los aparcamientos subterráneos que nunca se construyen, pero de los que presentan maquetas muy bonitas por parte de los políticos… “y los ciudadanos los volverán a elegir para el puesto”. Referencias a la Zona de Bajas Emisiones (y Deposiciones), a C. Augusto o que eran las diez “y aún no he comido” hicieron que la gente pasase un buen rato, que es la esencia y la razón de ser del Senatus Lucus Augusti.

El primer año que aparecimos en el Arde Lucus hicimos una recreación seria, de una sesión real de la época, en que Augusto renunciaba a su poder… sólo para que le dieran más. Fue históricamente correcta… y un coñazo. La gente se marchaba. Desde que la sesión es una cuestión humorística, el público se queda. Para los puristas del historicismo será un disparate, pero no podemos olvidar que esto es una fiesta, no el Congreso de Historiadores Iberoamericanos.

Los amigos:

Miren, el Senado es, para mí, la mejor parte del Arde Lucus. Como en todos los grupos hay sus tiranteces ocasionales y esas cosas, pero al final todo sale bien, que es lo importante.

El momento más emotivo de la fiesta fue el “laudatio”, una elegía de los tres compañeros que nos han dejado y de los que inauguramos unos bustos para que siempre estén con nosotros en la carpa del Senado. Ouro, Rompe y Pedro seguirán cada año presentes en un homenaje que quisimos compartir con los visitantes de nuestro campamento y, aunque es un modesto reconocimiento, ahí estará en años venideros.

La visita de los usuarios de ASPNAIS, y la que hicimos a un centro de mayores también fueron momentos más que destacados. Tuve el honor de ser yo el que les explicaba lo que significaba la toga para Roma y, a pesar de mi nerviosismo porque, si les digo la verdad, me emocioné, fueron lo bastante generosos como para dedicarnos un afectuoso aplauso que les agradezco más que ningún otro.

Este año hemos tenido actividades con otras agrupaciones y los momentos con que más cariño recuerdo son los pasados en la visita “oficial” que hicimos a la Cohors, con entrada triunfal en su fuerte con el César a la cabeza, los momentos de risas con las Icenas, grabando los vídeos del secuestro de un Senador (al que después dejaban escapar porque se les comía todas las existencias y exigía cada vez más cerveza) y los ratos que estuvimos con las Vestales, destacando el del sábado por la noche, en nos hicieron una visita que fue un rato magnífico. Espero que estos estupendos momentos se repitan sin esperar al Arde Lucus que viene.

De esto debería tratar todo esto: de conocerse, de disfrutar de la parte festiva del tema.

El próximo año tocarán cambios. Nuevo Paulo Fabio Máximo, nuevas actividades, nueva sesión del Senado… pero la esencia seguirá siendo la misma: aprovechar la historia de Lugo para divertirnos todos juntos.

martes, 23 de junio de 2026

Lo mejor y lo peor de un Arde Lucus de X

Circo nocturno del Arde Lucus 2026. Foto: La Voz de Galicia

Como es ya tradicional, comienzo este artículo recordándoles que es mi opinión, no la de ninguna entidad a la que pertenezca o represente, y que jamás he dicho que yo sea objetivo porque, por definición, nadie lo es. Ya sé que es cansino que repita esto siempre, pero es que por lo que veo hay quien no acaba de entender que no hablo por nadie más que por mí mismo.

Ayer fue día de desmontaje de la mayoría de los campamentos de las asociaciones, un reflejo más del trabajo que da el Arde Lucus, que resume en tres días y un poquito (el jueves por la tarde es una especie de aperitivo) una labor de meses.

Si les soy sincero le tenía un poco de miedo a esta edición. El cambio de gobierno no me daba ninguna tranquilidad porque los que conocemos un poco la fiesta desde dentro sabemos que las cosas se suelen hacer de forma atropellada e improvisada. Este año ha sido al revés, ha sido de forma improvisada y atropellada, ya que todo se dejó para el último día y "los nuevos" se encontraron algunas cosas hechas (de las cuales una parte era mejor que no lo estuvieran) y muchas sin hacer, pero como pasa muchas veces en el mundo del espectáculo, mágicamente todo ha salido, creo yo, más que bien.

Ha habido aciertos y errores (como pasa siempre) tanto de los que se fueron como de los que llegaron y recibieron el testigo de la organización. Evidentemente tanto el bipartito, destronado del gobierno, como el equipo de Elena Candia buscan colgarse las medallas de lo bueno y echar la culpa al otro de lo malo. No seré yo quien diga que unos u otros lo han hecho todo bien o todo mal.

Empecemos por lo malo, que así dejamos lo bueno para el postre.

El bipartito metió la pata en varios asuntos: la gestión del tema económico de las asociaciones (es llamativo que ahora salgan a exigir los adelantos de unas subvenciones que todos rechazaron porque se cambió a sistema de contrato y ahí jamás hubo tales "adelantos"), la larga lista de actividades y necesidades que quedaron sin tramitar ni contratar, con muchísimas cosas “apalabradas”, lo que es un disparate jurídico, destacando aquí la contratación verbal ilegal de la estatua que simbolizaba el 25 aniversario (y con la que aún no tenemos claro qué va a pasar), la colocación del Macellum en Reina (tapando escaparates y accesos a algunos comercios que pagan sus impuestos en Lugo y habiendo otros sitios donde ubicar a los invitados), y, quizá lo peor, optar por el "cuanto peor, mejor" al sembrar dudas sobre la seguridad y la protección de público y colaboradores durante la fiesta porque, también en esto, dejaron sin hacer el plan de autoprotección, del que habían avanzado documentación plagada de errores y con la que hubo que volver a empezar de cero.

Por su parte el actual gobierno también cometió errores. El más grande probablemente fue el retraso en cortar el tráfico de la Ronda de la Muralla para el desfile principal (superadas las 19:30 seguían pasando autobuses y coches, y a esa hora ya estábamos convocados para organizar el desfile) y, aunque esto quizá sea más abierto debate, lanzar mensajes contradictorios. Que la alcaldesa acudiese al desfile central del sábado con las Asamblearias, la asociación que la acogió cuando estaba en la oposición, es totalmente comprensible y normal, pero quedó raro ver que el resto de sus compañeros de filas (salvo Cabarcos y Damián, que también lo hicieron con sus propias asociaciones) hicieran el desfile agrupados sin ella. Quizás habría sido más razonable que, si el mensaje era “nosotros no somos importantes, son las asociaciones”, se hubieran distribuido y mezclado con éstas. También me pareció un error que en el desfile infantil se sentasen al paso de los niños de los colegios mientras el César y los senadores estuvieron de pie, como corresponde a quien rinde honores a los críos. Por último, la gestión de la comunicación (uno de los puntos débiles habituales del PP en general) tampoco estuvo a la altura, porque el día del encendido del fuego sagrado por parte de las Vestales se publicaron cinco fotos… y ellas sólo salían en una, y casi de refilón. Mucho sentido no tiene.

Hubo otros errores, pero no se pueden achacar ni al bipartito ni al actual gobierno o se puede achacar a los dos (aunque, en último caso, la responsabilidad siempre es del que manda) como es la ya tradicional confusión y el caos habitual en el "guión" de varios de los actos, pero esto es ya casi una característica intrínseca del Arde Lucus.

En cuanto a los aciertos, afortunadamente, fueron muchísimos más que los errores y de mucho más calado.

El bipartito dejó atadas tres cosas que considero muy bien hechas: reducir los puestos mercantiles de la Plaza de España a los que son auténticos puntos de recreación histórica (lo de ver peluches de colores chirriaba enormemente), la reubicación de algunos elementos de la fiesta (por ejemplo, que la Cohors repartiese sus impresionantes máquinas de guerra por la Plaza de España fue un total acierto) y el concierto de Abrahán Cupeiro, que fue un exitazo a pesar de que yo no daba un duro por ello porque el domingo por la noche la gente no da para más y la inmensa mayoría de los visitantes ya se marcharon. Afortunadamente me equivoqué y estuvo lleno hasta la bandera.

El gobierno de Elena Candia también acertó con varias cosas: la fluida y constante comunicación con las Asociaciones, muchas de las cuales (no me atrevo a decir que todas, que me riñen) se sintieron escuchadas por primera vez en años y, por supuesto, su gestión de la financiación de las entidades; la modificación del programa (tanto en algunos horarios, que eran absurdos, como en aligerar la presentación para evitar esa sensación de “ensalada de eventos” que había antes) y, también en el capítulo simbólico, la constante referencia a los servicios municipales, de seguridad, limpieza, sanidad y demás que hicieron posible la fiesta y la tranquilidad de todos. Por último, creo que tal vez el mayor acierto de todos los del nuevo gobierno haya sido poner una sesión más del circo… nocturna. Una maravilla que por desgracia me perdí por cuestiones de horario.

El componente desestabilizador de este Arde Lucus ha sido el terrible, tremendo e incontestable calor que hemos pasado y que ha puesto a prueba la resistencia de castreños y romanos. Ver las armaduras metálicas de los compañeros de las asociaciones militares daba sarpullido sólo de pensar en lo que tiene que ser eso bajo el abrasador sol. Los castreños prescindieron de pieles (como es natural) y, aun así, incluso los que tenemos la fortuna de no llevar equipamiento metálico, nos asamos como pollos.

La iniciativa de los bomberos de enchufar las mangueras a la gente en diversos momentos (en el circo, en el acto central o en el desfile infantil) fue un puntazo, como la iniciativa del Ayuntamiento de repartir agua a los que hacíamos el desfile del sábado (como crítica menor decir que no estaba fresca, pero tampoco nos pongamos estupendos que bastante hicieron llevándola y entraba igualmente de maravilla), cosa que nunca se había hecho a pesar de que no es el primer año que tenemos temperaturas abrasadoras. Se pusieron también puntos de abastecimiento de agua fresca para el público y se modificaron y redujeron recorridos como el del desfile infantil para evitar problemas. 

¿Hubo más o menos gente?… pues nunca se sabe. He escuchado a algunos decir que hubo más y a otra que hubo menos. Lo que sí es indiscutible es que se vio a muchísimo visitante de fuera de Lugo, y que por primera vez vimos espectadores en el desfile central una vez pasada la puerta de Obispo Odoario (calle Montevideo). Jamás habíamos tenido público ahí, aunque también es cierto que había menos en la Mosquera. Seguramente se distribuyó mejor.

Ha sido un Arde Lucus de X (espero que, a estas alturas, ya vemos un 10 en esa X).

Como el artículo ya es largo, dejo para mañana una segunda parte.

¡Viva el Arde Lucus!

¡Viva Lucus Augusti!

¡Viva Lugo!

jueves, 18 de junio de 2026

La atropellada organización del Arde Lucus 2026

Esta es la escultura del Arde Lucus del 25 aniversario.
Foto: El Progreso

Tengo claro que si el Arde Lucus se hiciese por primera vez este año, no habría fiesta. Todo se ha hecho atropelladamente. La oposición, por boca del concejal Jorge Bustos, dice que han actuado de forma improvisada y tienen toda la razón del mundo, y el ejemplo perfecto, aunque lamentablemente no el único caso, es la historia del caballo que se pensó como estatua del 25 aniversario.

Como bien dijo Bustos, el Arde Lucus “no es una verbena”, y aunque temas importantes como el plan de autoprotección estaban aprobados dos semanas antes de la fiesta, en la actual edición se aprobó este mismo lunes. Está dentro de plazo, por supuesto, pero justito. Los contratos de las asociaciones de Arde Lucus salieron a licitación el martes (al menos de los que yo tengo noticia) y tienen que estar firmados hoy, lo que también indica que se trabaja contra el reloj.

Jorge Bustos, repito, tiene toda la razón... el problema es que cuando dice eso no es consciente de que la responsabilidad es suya.

Elena Candia recibió las llaves del gobierno el día 7 de mayo, un mes y once días exactamente antes del comienzo de la fiesta. No es que lleven seis meses ahí mirando las musarañas, es que llevan poco más de cinco semanas. Si, como bien dice Jorge Bustos, el Arde no se organiza en un mes, ¿no tendrían que estar las cosas preparadas o al menos muy avanzadas ya aquel día?

Algunas sí lo estaban, pero para mal. La herramienta para la financiación de las actividades de las asociaciones se firmó un par de días antes de la moción de censura, pero eligiendo un sistema sobre el que todas las entidades habían expresado dudas, incluso algunas muy serias desde el punto de vista de la legalidad del sistema, y que todas acabaron rechazando (ninguna se acogió a esa opción). Candia tuvo que corregir eso, lo que lleva una tramitación administrativa no muy sencilla, por lo que en lugar de dejarle trabajo avanzado sembraron el camino de piedras.

Pero más allá de ese asunto (importantísimo, por supuesto), como les decía al principio, el ejemplo el caballo es significativo.

Desde hace varios años cada edición del Arde Lucus supone la adquisición de una escultura, normalmente metálica (si no todas, no lo tengo claro) que pasa a engrosar el catálogo de adornos que hay en nuestras calles. Este año se encargó un caballo metálico de al escultor José Ortiz, de Ponte Caldelas, que ya tiene varias esculturas del Arde Lucus en la ciudad. Hasta ahí nada que objetar.

El problema es que no hay ni licitación, ni pliego, ni adjudicación ni nada de nada de nada. El pedido se hizo verbalmente algo que es, según la literalidad de la ley de contratos del sector público, total y absolutamente ilícito.

Dice la prensa que “el anterior gobierno” encargó la escultura a principios de año. Ahora supongo que los miembros de ese "anterior gobierno" saldrán a criticar que se tramiten las cosas atropelladamente, pero tal vez, sólo tal vez, influya ligeramente que en esos meses no se molestasen en corregir su error al hacer un encargo de forma ilegal, lo que le toca ahora al nuevo gobierno.

El artículo 37 de la Ley de Contratos del Sector Público prohíbe expresamente la contratación verbal, poniendo una única excepción: la contratación en caso de emergencia. El texto tampoco deja margen a la interpretación sobre qué es una emergencia, ya que la define en el artículo 120 diciendo que se restringe a los casos en que la administración tenga que actuar “de manera inmediata a causa de acontecimientos catastróficos, de situaciones que supongan grave peligro o de necesidades que afecten a la defensa nacional”.

Salvo que la estatua del caballo tenga dentro un dispositivo electromagnético que nos ayude a defendernos de los drones enemigos en caso de guerra, es obvio que el censurado gobierno bipartito cometió una ilegalidad manifiesta. La contratación es nula de pleno derecho, y eso quiere decir que corregir eso no es tan sencillo como darle a un botón.

Elena Candia se encontró con este marrón sobre la mesa. La solución no es tan sencilla como “vestir” el pedido de legalidad, ya que podría arriesgarse a tener un problema mayor, porque, en caso de presenciar un asesinato, colaborar y esconder el cadáver también es delictivo.

Según se contaba ayer, la alcaldesa en persona tendrá una reunión con el escultor para ver cómo se soluciona. Quiero creer que lo más probable es que sí tengamos estatua. Los servicios jurídicos municipales tendrán que ver cómo se corrige esta trangallada, porque una cosa es asumir un compromiso y otra meterse en un lío para hacerlo.

Así que sí, querido Jorge (ya sé que siempre me dice usted no me lee, pero quizás alguien le haga llegar el tema), el Arde Lucus 2026 se está organizando de forma atropellada porque hay muchos de sus errores que corregir, alguna ilegalidad, y mucha tramitación que hacer y que no dejó usted hecha.

miércoles, 17 de junio de 2026

Padres y padrinos del Arde Lucus

Las Icenas, como la mayoría de las asociaciones, dándolo todo en el montaje de su campamentos.
Foto: El Progreso.

Estos días ando un poco desaparecido, pero es que no me da la vida. Los preparativos que vamos haciendo para el Arde Lucus desde la asociación a la que tengo el placer de pertenecer (el Senatus Lucus Augusti) a veces son más complejos de lo que pudiera parecer, ya que no sólo se trata de montar el campamento sino también de preparar el local donde guardamos los trastos para cuando, la semana que viene, regresen al almacén. Eso se suma a los meses de ensayos, listados, encargos, trámites y demás...

Igual que nosotros andan todas las asociaciones que conozco, ajustando, atornillando, colocando, e incluso cosiendo y planchando. La tormenta del domingo no ayudó a que las cosas estén de la mejor forma posible, pero el sol salió el lunes y secó mucha agua así que esperemos que todo esté a punto para mañana.

Un pequeño aparte. Verán que he puesto “las asociaciones que conozco”, y el matiz es porque tengo que dar la razón a una persona que me ha reñido por hablar de “todas las asociaciones” en el artículo del viernes, porque se ve que no todas están tan contentas como afirmaba ese día (lo escribí porque es lo que yo veo).

Hay que decir que las percepciones son subjetivas (siempre he insistido en eso, en que nadie es objetivo, incluido un servidor) e incluso me llama la atención que todo el mundo ha dado por sentado que cuando hablaba de que se apartó a una persona de la organización entendieron que me refería a una funcionaria municipal. Es curioso cómo funcionan las cabezas, y que se dé por hecho que hablaba de ella y no de alguna de las personas que ya no están vinculadas a la organización de la fiesta. En fin, quien se dé por aludido quizá no tenga la conciencia muy tranquila. Fin del aparte.

Este año ha sido todo muy atropellado. Entre los vaivenes que hubo en la financiación, el cambio de gobierno (influyó más de lo que quizás hubiera debido), retrasos en la administración (que hay que decir que cuelan porque hay circunstancias atenuantes, pero que son difíciles de comprender e incluso de tolerar y que si hubieran hecho los anteriores gobernantes nos los comíamos)... Pero el Arde Lucus saldrá adelante igualmente por el trabajo incansable de la mayoría de las Asociaciones (no pongo "todas" por si acaso se me enfada alguna que sí se cansó).

El Arde Lucus del 25 aniversario tendrá, en mi opinión, una carencia importante que, hasta donde yo sé, nadie ha cubierto: un homenaje a los creadores de la fiesta. Quizá no se haga porque tras un cuarto de siglo de ponerse medallas hasta el gato es difícil rastrear de quién fue la idea realmente.

Hay, en general, dos versiones. Yo les cuento la que viví, y creo que tiene cierta credibilidad por dos motivos: porque estaba allí y porque no digo que nadie de mi entorno cercano tuviera nada que ver.

Pongámonos en contexto: hace poco más de 25 años la ciudad vivía un momento de alegría con la declaración de la Muralla de Lugo como Patrimonio de la Humanidad, lo que el entonces alcalde Orozco reconocía que “fixemos entre todos” porque de aquella el anterior regidor, Joaquín García Díez, no salía todos los días en el periódico a llorar que recogían los frutos de su trabajo, una actitud plañidera que hoy está de moda. Eran otros tiempos, donde se entendía que la alternancia es lo que tiene, para bien y para mal.

Pero a lo que iba. Lugo miraba a su Muralla con otros ojos, con más respeto y con más cariño, y juntando eso con que la gente se marchaba en riadas a Sarria y a La Coruña por el San Juan surgió la idea de hacer una fiesta en esas fechas. La idea concretamente fue de Memel, el propietario de un local del Campo Castillo que yo adoraba y que sigo echando de menos: el Bonnie Scotland.

En aquella época mi familia tenía un restaurante en el centro, el Verruga, y estaba allí cuando vinieron los organizadores de la fiesta (particulares, hosteleros de la zona) a hablar con mi madre para participar en aquella primera edición, que consistió principalmente en sacar barras de bar a las calles del centro con el personal disfrazado de romanos. Sí, ahí sí puedo decir “disfrazados” porque no iban “caracterizados”: eran sábanas y cosas así para salir de paso. El Verruga no participó (por eso les decía que la historia no dice “y nosotros fuimos los primeros en apuntarnos”) porque no lo veían adecuado para un restaurante. Recuerdo que mi madre les felicitó por la iniciativa y sí que se ofreció a participar económicamente para ayudar en el pago de la cartelería o lo que hiciera falta, pero que entendía que era algo más de bares y pubs que de restaurantes y que el Verruga no pintaba nada.

La memoria es peligrosa. Siempre tengo mis dudas de si eso ocurrió en el 2001 o en el 2002, porque mi cabeza se empeña en decirme que en el primer año no hubo participación municipal y que fue el segundo año (o el primero “oficial) en el que se hizo una noche con conciertos de Ketama y otros grupos y cosas así. Ahí reconozco que no tengo muy claro el asunto. En todo caso, el éxito de aquella primera fiesta fue inmediato. Aunaba la historia, la fiesta, los disfraces, el inicio del calor, los días largos y la euforia de presumir de ciudad.

Si Memel fue el padre del Arde Lucus, en mi opinión la madre fue Rosana Rielo. La concejala socialista, una mujer encantadora, atenta, trabajadora y con una capacidad formidable, fue la que logró darle alas en sus primeros años a una fiesta que acababa de nacer y que tenía muchas posibilidades como se vio con los años. Rosana se desvivió por el Arde Lucus y aún hay muchos que la echamos de menos al frente del tema. Sin ella quizá la cosa no habría seguido como siguió.

Pero la criatura también tuvo dos padrinos que estuvieron a la altura. José López Orozco, alcalde de Lugo, y Carmen Basadre, concejala de Cultura, supieron ver la importancia del tema y, aunque es difícil creer que alguien se imaginase de aquella hasta dónde iba a llegar, apoyaron el Arde Lucus con presupuestos y pusieron al Ayuntamiento a la cabeza de la organización, un acierto que hizo que creciese exponencialmente.

Es probable que a nadie le interese realmente investigar cómo nació de verdad el Arde Lucus, porque incluso el relato que les acabo de hacer está basado en mis recuerdos, y la memoria es mucho más tramposa de lo que a todos nos gusta reconocer.

También influye aquella máxima de que el éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano, por lo que todo el mundo se quiere anotar el tanto. Si encima mezclamos la política (algo inevitable visto lo visto) imagínense.

En todo caso, sólo es historia y no hay momento como el presente. Como estos días andaré liado no sé si escribiré algo, pero bueno, en todo caso… ¡Feliz Arde Lucus!

viernes, 12 de junio de 2026

Se presenta el programa del Arde Lucus MMXXVI

Foto de familia en la presentación. Foto: Galicia Press

Empiezo el artículo, por no variar en estos casos, recordándoles que este blog es mío, personal, y no de ninguna asociación a la que pertenezca o represente. Son mis opiniones y no las de terceros, y por supuesto son subjetivas, como las de todo el mundo.

Ayer fue la presentación del programa del Arde Lucus que, según denunció el PSOE por boca de Jorge Bustos, se retrasó muchísimo, algo en lo que estuvo de acuerdo el BNG según Maite Ferreiro, que indicaba que al difundirse tan tarde la gente no podía planificar su visita a Lugo.

El pasado año, 2025, el programa se presentó el día 3 y la fiesta comenzaba el día 12 de junio. Este año se presentó el día 11, empezando el 18. Esas 48 horas de diferencia deben ser fundamentales para que el turista medio se decida a venir a la fiesta, ya que por lo visto busca hoteles en función de si el circo romano es a las 22:30 o a las 23:00. No puedo dejar de mencionar, una vez más, la frase del president de la Generalitat de Cataluña, Josep Tarradellas: “en política se puede hacer de todo, menos el ridículo”. Se ve que algunos no leen estas máximas o se creen por encima de ellas.

A la presentación de ayer la alcaldesa, Elena Candia, acudió con el plan de autoprotección que la oposición afirmaba que no existía, y anunció que el MIHL tendrá una zona dedicada a homenajear el Arde Lucus, una iniciativa que reconoce la importancia de la fiesta y, además ayuda a rellenar una instalación que a día de hoy está que da pena verla, con las pantallas apagadas (creo que sólo funciona una), los proyectores fuera de uso y un montón de problemas que a ver cómo se afrontan. 

En la presentación estuvo presente, pero sólo como público, Damián Carballo, el concejal que lleva el tema del Arde Lucus, y que se va a quedar con las ganas de trabajar en estos días porque está de baja por paternidad, lo que explica por qué la presentación del programa, prevista para el pasado sábado, se aplazó. A su hijo (por cierto, ¡felicidades Damián!) le entraron prisas por venir al mundo y se adelantó 20 días a la fecha prevista. Se ve que quería pasar su primer Arde Lucus, pero a pesar de eso sorprendentemente no le llamaron Augusto, sino Rodrigo, pero seguro que será un gran fichaje para la fiesta.

A lo que iba: la presentación de ayer tuvo un toque festivo. La gente de las asociaciones está de buen humor. “Es porque les quitaron lo de la subvención y volvieron al contrato”, dirá el malpensado que todo lo cifra en euros… pero se equivocaría en hacer esa valoración porque el año pasado, por ejemplo, no había el problema de las subvenciones y la gente estaba encabronada como nunca porque fue el año del ataque de cuernos del Ayuntamiento, que torpedeó (y hundió) el viaje a Fitur.

El cambio de actitud del nuevo gobierno ha sido un giro copernicano, que es lo que ha alegrado a la gente. Del “ordeno y mando” de la anterior corporación, que trataba a las asociaciones como entes de su propiedad aplicando la máxima “quien paga, manda”, se ha pasado a un tono cordial, colaborador, pidiendo opiniones y, lo que es más importante, aplicando esos acuerdos. Por ejemplo, cambiar el acto final del domingo a acto central y adelantarlo al mediodía es una vieja aspiración de las Asociaciones. Se habló, se explicó… y se hizo. Creo que esas cosas son las que hicieron que ese nuevo y positivo ambiente se respire en las agrupaciones.

Otra de las peticiones aceptadas fue alejar a algunas personas de la organización, que se contagiaron del espíritu dictatorial que se había adueñado de la fiesta, quizá porque se metieron mucho en el papel de recrear un imperio. A veces algunas personas olvidan quién trabaja para quién.

En definitiva, creo que será un grandioso Arde Lucus porque hacía mucho tiempo que no se veía tanta alegría y buen rollo en la organización de la fiesta. 

Buena falta hacía.

Pueden ver el programa del Arde Lucus aquí.

jueves, 21 de mayo de 2026

El legado del César

Alfonso Orol y Marcos Iglesias. César saliente y César entrante. La foto no es ninguna joya pero es la que tengo de los dos juntos en este momento.

Soy muy de Astérix. No les diré que me sé todas las aventuras de memoria (algunas sin duda) pero sí que me han gustado muchísimo desde que las empecé a leer en casa de mi abuelo Luis, que tenía la colección completa. Una de las mejores historietas es “El regalo del César” y por eso me ha salido así el título del artículo, por asimilación. En ese episodio el emperador le regala a un soldado licenciado “una pequeña aldea de irreductibles galos” y claro, se lía.

Ayer no se lio. Tras la renuncia a hacer el papel de César Augusto por parte de nuestro amigo Alfonso Orol por motivos que se explicaron a los compañeros y que son más que razonables, se eligió a Marcos Iglesias, presidente de la Asociación Senatus Lucus Augusti, como nuevo César Augusto.

Marcos ya hizo en años anteriores papeles militares y le salieron muy bien. Es de los mejores actores que tenemos en el Senado y estoy convencido de que será un gran César Augusto, y no es algo fácil porque Alfonso dejó el listón muy alto.

Orol ha encarnado el papel durante casi tres lustros y logró una loa tan unánime como poco frecuente. Todas las asociaciones, de hecho creo que todo el mundo, aplaudió siempre su buen hacer, su simpatía y, no menos importante, que siempre se ciñera a su función de forma totalmente neutral… creo que se me entiende, pero si no es el caso (no me caracterizo por mi prudencia) me refiero a que nunca hizo política con el puesto.

“¡Sólo faltaría!”, dirá algún lector. Bueno… hemos visto cosas que nos hacen ser poco optimistas como algún discurso de los reyes magos que, lejos de estar enfocado a los niños, se convirtió en un panfleto más propio de un mitin que de una fiesta municipal.

Pero a lo que iba, el legado de Orol como César del Arde Lucus es el de una labor impecable y un aplauso unánime. Alfonso ha sido un magnífico César y (no es por ponerle nervioso) Marcos lo tiene muy difícil para llegar a su nivel. Sin embargo, no tengo la menor duda de que lo hará.

Es un muy buen actor, con una presencia imponente, una voz fuerte y un gesto noble. Encarna sobradamente las actitudes idealizadas de un César Augusto, y por si eso fuera poco, la coraza le queda que ni hecha a medida.

Obviamente no soy objetivo, pero no se trata de lo que piense yo sino de lo que han elegido los compañeros en la Asamblea de ayer, donde teníamos un par de opciones de sentido común pero incluso los demás que podían hacer el papel dijeron claramente que les parecía que Marcos era la elección ideal, y lo es.

A menos de un mes del Arde Lucus es un cambio importante, meterse en un fregado en toda regla, pero la vida es más interesante cuando hay desafíos que afrontar.

Mucha suerte, Marcos. Lo harás de fábula.

¡Ave, César!

miércoles, 13 de mayo de 2026

Alivio en las asociaciones del Arde Lucus

De la web oficial del Arde Lucus han desaparecido las asociaciones. Colaborando...

Comienzo, una vez más y como es habitual cuando trato estos temas, recordándoles que este blog es mío. Ni de asociaciones a las que pueda pertenecer (o incluso presidir) ni de nadie que no sea exclusivamente yo y lo que se refleja son mis puntos de vista, sin representar a terceros ni hablar por nadie salvo yo mismo. Aclarado esto, entremos en materia.

Al tercer día hábil (según las escrituras) o el quinto natural desde la toma de posesión como Alcaldesa de Lugo Elena Candia, junto a Damián Carballo, que lleva el área de juventud y Mar Carballas, concejala de Economía, se reunieron con representantes de las asociaciones del Arde Lucus.

La intención era evidente: tranquilizar a las 19 organizaciones de la fiesta y tender una mano a todos los colectivos para que el tema vaya adelante, y parece que al menos la primera impresión ha sido muy favorable. De hecho, es la primera reunión del Ayuntamiento con las asociaciones en años que acaba con sonrisas y no echando pestes.

El tema que a todos nos traía de cabeza era el de la financiación de las actividades. Les hago un rápido resumen: desde siempre el Ayuntamiento contrata a las asociaciones del Arde Lucus para llevar a cabo diversas actuaciones y actividades en la fiesta. Este año el anterior equipo de gobierno decidió cambiar el sistema y en vez de contratos otorgar subvenciones. El problema de esa idea es que la ley de subvenciones prohíbe expresamente camuflar como tales lo que son materias de contrato, y es bastante evidente que lo que las asociaciones hacen es prestar un servicio al Ayuntamiento (ya que es éste el organizador en exclusiva del Arde Lucus, tal y como se quedaron roncos de repetir el año pasado, y quien nos dice lo que hemos de hacer) y por lo tanto muchos entendemos que esas ayudas no se ajustarían a la legalidad. En todo caso es discutible y, a pocas semanas de empezarse con la fiestas, no parece el momento de entrar en debates filosóficos, por lo que varias asociaciones indicaron que si se optaba por esa vía no acudirían al Arde Lucus.

El nuevo sistema fue rebatido por todas las asociaciones y se presentaron alegaciones al borrador de convenio que se facilitó, pidiendo que se volviese al contrato este año, pero se ignoraron olímpicamente dichas alegaciones y se siguió adelante, incluso cuando ya sabían que dejaban las funciones de gobierno, lo que fue visto por algunos como un intento de saboteo para los que entraban después.

Hay que reconocer que Elena logró sorprendernos a todos, hasta a mí. Nos explicó que el anterior alcalde Miguel Fernández firmó un decreto para aprobar las subvenciones nominativas (el sistema que rechazamos), cosa que ya conocíamos... pero lo que no sabíamos es que se les dijo que eso estaba estaba consensuado con las asociaciones. Nada más lejos de la realidad. Bueno, miento, había un consenso absoluto... en contra.

Ayer se conjuró ese fantasma. Con una transparencia y sinceridad a la que no estamos habituados, Elena nos explicó que el servicio de Intervención no ve con buenos ojos el sistema de contratos que había hasta ahora, pero que a cinco semanas del Arde Lucus el nuevo gobierno entiende que no hay margen para ponerse a debatir sobre el sexo de los ángeles así que van a recuperar esa vía para quienes no quieran el sistema de subvenciones (es decir, todos) y en septiembre, con calma, ver otras opciones para el 2027. El suspiro de alivio aún resuena ahora.

Quizás alguien pueda querer ver que la subvención interesa más a las asociaciones que el contrato porque es más fácil de tramitar y hay menos que justificar, y tienen toda la razón. Pero no crean que, al menos la mayor parte de las asociaciones, "ganan" dinero con el Arde Lucus. Ni de lejos. La fiesta nos cuesta dinero, y es lógico que sea así porque es una afición que nadie nos obliga a desarrollar, pero el quid de la cuestión es si prestamos un servicio a la ciudad y al ayuntamiento (parece difícil de rebatir) que merezca una colaboración municipal. Esto tampoco parece muy discutible, aunque tal vez sí matizable, y a eso está todo el mundo abierto.

Pero no todo fue la cuestión económica, que francamente era la principal preocupación pero no la única. También se habló de las actividades de la fiesta de este año, y ahí les tocó sorprenderse a la alcaldesa y los dos concejales que la acompañaban, porque pensaban (aún queda inocencia en el mundo) que el programa estaba consensuado con las asociaciones. Nones. Ni este año ni ninguno de los anteriores, lo que explica alguna bobada que se hizo como meter hadas y cosas así en una fiesta de recreación histórica.

Para superar ese nuevo obstáculo se acordó convocar una reunión esta misma semana con representantes de las asociaciones para ver qué hay previsto en firme, qué opciones se pueden llevar a cabo y qué ideas o mejoras proponen las entidades para este Arde Lucus...

En resumen, ha habido algo que se echaba muchísimo de menos: diálogo.

Elena no es tonta y sabe perfectamente que el Arde Lucus depende de las Asociaciones. De hecho, éstas podrían hacer el Arde sin el Ayuntamiento, pero no a la inversa. Lo que sorprende un poco es la soberbia, las malas formas y el “ordeno y mando” que sufríamos de los anteriores gestores, pero quizá cuando uno está tanto tiempo al timón del barco olvida quién trabaja para quién, y resulta que ellos, los gestores municipales, trabajan para nosotros y no a la inversa.

Evidentemente en este momento Candia y su equipo quiere hacer bien las cosas y quedar bien, pero eso no es una crítica, es justo lo contrario. Ya era hora de que alguien se molestase en preguntarnos las cosas en lugar de imponerlas, ya era hora de que alguien tenga interés en hacerlo bien.

Al salir de la reunión la gente estaba aliviada, sonriente y de buen humor. Aún diría más: optimista. Hacía mucho que no había ese ambiente. Sabemos que queda poco tiempo y que es un desafío, y que si tuviéramos más margen podríamos hacer algo de más relumbrón para el 25º aniversario de la fiesta, pero miren, eso es sólo un número. Si se recuperan las ganas y la ilusión sí será el mejor aniversario posible.

Lo de ayer fue un muy buen comienzo.

martes, 31 de marzo de 2026

El Gobierno Local incendia el Arde Lucus (a menos de tres meses de la fiesta)

Si supiera manejar la IA modificaría esto y pondría una imagen del concejal de Xuventude incendiando el Arde Lucus

Comienzo, una vez más y como es habitual cuando trato estos temas, recordándoles que este blog es mío. Ni de Lugo Monumental, ni del Senado del Arde Lucus, ni de nadie que no sea exclusivamente yo y lo que se refleja son mis puntos de vista, sin representar a terceros. Aclarado esto, entremos en materia.

Como les decía ayer, las 19 asociaciones del Arde Lucus han remitido una carta al concejal Jorge Bustos y una nota de prensa que, si no me equivoco, tiene la virtud de ser la primera que todas las asociaciones firman conjuntamente, lo que no deja de ser una novedad que, si yo fuera concejal de juventud del Ayuntamiento, vería como un síntoma de hasta dónde ha metido la pata. Las posteriores declaraciones y notas de prensa que el concejal envió tras la cagada inicial no han ayudado.

Verán, esto es relativamente sencillo de entender si no se mira con el prisma de las siglas políticas.

Durante varios lustros el Arde Lucus se organizó desde el Ayuntamiento de Lugo, que, muy acertadamente, animó a las asociaciones a participar en esta fiesta cuya piedra angular es, precisamente, la implicación de cientos de vecinos, que son la sal del cotarro. Todo iba sobre ruedas, con los pequeños roces habituales en este tipo de eventos, hasta el 2025.

La primera metedura de pata de consideración que tuvo el Ayuntamiento fue el ataque de cuernos que le entró cuando la Xunta de Galicia se ofreció a llevar a las asociaciones a FITUR porque la administración municipal no lo hacía. Tal fue la airada reacción del concejal, con email amenazante incluido, que se desistió de la expedición (craso error, en mi modesta opinión). En todo caso la cosa se torció.

Este año, el del 25 aniversario de la fiesta, se suponía que se pondría toda la carne en el asador, pero nos encontramos con que en lugar del gran banquete que nos vendieron la cosa se quedó en un cuenco de patatas a compartir entre ocho, que fueron los asistentes a FITUR 2026. De nuevo una promesa: hemos ahorrado esfuerzos para desembarcar en “varias” citas internacionales: Lisboa era la primera. Suspendieron el viaje. La otra era, supuestamente, Alemania (la feria turística más importante del mundo, que es la ITB de Berlín). No se supo nada del tema y como fue a principios de marzo va a ser complicado asistir porque no cabemos todos en el DeLorean.

Con este estado de ánimo se convoca, por separado, a reuniones particulares con los representantes municipales donde nos anuncian, a tres meses de la fiesta, que cambiarán el sistema de financiación y pasaremos de contrato a subvención nominativa porque “lo manda Intervención”. También culpan a Intervención de que no se puedan subvencionar ni el alquiler de los locales, ni la ropa, ni las comidas, ni nada que se compre. Casi acababan antes diciendo lo que sí es subvencionable. Por si esto fuera poco, a cada entidad le dijeron una cosa diferente, ya que fueron cambiando el discurso según pasaban los días y se daban cuenta de la que estaban liando.

Hasta aquí el relato de los hechos. Me harían falta varias páginas para opinar, así que intentaré condensar (sí, se me da mal acortar).

En primer lugar hay que decir que es mal momento para que, imitando a Nerón, Jorge Bustos prenda fuego al Arde Lucus, y también cabe preguntarse por los motivos de este lío. Se nos dice que “manda Intervención”, pero a ese mismo órgano se le ignora reiteradamente levantando sus reparos cada pocos días (cada partido del gobierno los suyos) y soslayando sus críticas y recomendaciones. También es casualidad que justo en esto le hagan caso, así que habrá que buscar otras interpretaciones.

Un amigo, con carnet del PSOE así que no es sospechoso de tendenciosidad contra el gobierno local, apuesta a que es el primer paso para cargarse el sistema de participación de asociaciones y contratar a una empresa privada que gestione la fiesta. No es descabellado. El concejal se ahorraría hablar con las 19 asociaciones y delegaría ese marrón en la empresa, que subcontrataría a las entidades y haría el trabajo sucio. Suena plausible, sobre todo si tenemos en cuenta que todo en Lugo está privatizado (y encima mal privatizado), marca del gobierno “progresista”.

Pero el problema va más allá ya que muy probablemente la figura de la subvención sea ilegal e imposible de llevar a cabo. Lo primero es porque el primer requisito de una subvención es que no haya contrapartida, porque de lo contrario sería un contrato (vamos, lo que fue siempre). El Arde Lucus lo organiza el Ayuntamiento, como repitió hasta quedarse afónico el pasado año (amenazas por el uso de “SU” marca registrada incluidas) y por lo tanto las asociaciones le prestan un servicio participando en las condiciones que les marca la administración en “SU” fiesta, por lo que no cabe la subvención.

Se trata dunha festa municipal con marca rexistrada propiedade da Administración local e, polo tanto, para a que resulta necesario e obrigatorio solicitar autorización para empregala.

Extracto de la "carta" remitida por el concejal Bustos a las asociaciones en 2025

El artículo 2 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones dice expresamente que el primer requisito de una subvención es “Que la entrega se realice sin contraprestación directa de los beneficiarios”. Si el Arde Lucus fuera de las asociaciones sí, se podría usar la subvención pero al “trabajar” para el Ayuntamiento es ilegal.

Además, la figura de la subvención nominativa requiere que los beneficiarios figuren en los presupuestos municipales, algo que no ocurre. Figuran los 20.000 euros que dan a la Federación de Vecinos para organizar su comilona anual y dar los premios a los compañeros de partido, 10.000 euros para la asociación Máis Debate para organizar una “Liga de oratoria”, 5.500 para la Asociación Pepe Barreiro y sus ferretes del Entierro de la Sardina, 6.000 para la Asociación de vecinos Ponte Romana para el descenso de carrilanas, 10.000 para la Junta de Cofradías para la Semana Santa, o 3.500 a la Asociación Lucense de Futbolín para el Campeonato Nacional Maestros del Norte. Son varios ejemplos (unos excesivos y otros escasos, creo yo) para que se hagan una idea.

Modificar esto requiere cambiar el presupuesto algo que, como pronto, podrían llevar al pleno de finales de abril… y sin tener ya la mayoría no está asegurado que puedan aprobarlo, sobre todo si las asociaciones están en contra y piden a la nueva mayoría plenaria que no acepten el cambio.

Esto supone que la figura es, como les decía, discutiblemente legal y difícilmente práctica.

Pero todo esto es irrelevante a la opinión pública, porque el Ayuntamiento, torpemente, ha enfocado el asunto como una supuesta cuestión de transparencia (cuando, sorprendentemente, la propia administración jamás ha publicado cuánto le da a cada Asociación). Vienen a decir que las asociaciones no quieren justificar sus gastos con facturas, como si le ganasen dinero al Arde Lucus y lo quisieran ocultar.

No es cierto.

La cuestión es que hay gastos que nos dicen que no serían subvencionables, como si fuera una orden de Dios, pero lo dicen quienes redactan las bases que deciden lo que entra y lo que no.

Por ejemplo, si una asociación tiene un local cuyo único fin es almacenar todos los trastos necesarios para montar el campamento de Arde Lucus y no se usa para nada más (que es lo habitual), ¿de verdad creen que no es un gasto de la fiesta? Dicho de otra manera: si no participasen en el Arde Lucus no precisarían el local, lo que creo que aclara sobradamente la cuestión.

Aquí nadie dice que se pague a las asociaciones por la fiesta, sino que se les compensen una serie de gastos por el servicio que hacen al Ayuntamiento y a la ciudad en una fiesta organizada por el Ayuntamiento para la ciudad. Es sencillo de entender. No se pide que el Arde Lucus salga gratis a las asociaciones, sino que el gasto sea asumible porque comprenderán que se está por afición, pero todo tiene un límite y no vamos a poner 500 euros por persona para pasarnos esos días currando como negros.

Por si todo esto fuera poco montan este cristo a tres meses escasos de la fiesta. Una vez más el don de la oportunidad no es su mejor virtud.

En fin, que aquí sólo queda un camino razonable: envainársela. Este año han de volver al sistema que lleva funcionando desde siempre, el de la contratación, y para 2027 si quieren sentarse a hablar se hace, pero en septiembre, con tiempo y con margen para ver las cosas. El "trágala" como que no.

La alternativa... Sería triste que el 25 aniversario del Arde Lucus sea en el que se cargan la fiesta.

lunes, 30 de marzo de 2026

Las Asociaciones del Arde Lucus piden al Ayuntamiento claridad

Las 19 asociaciones que forman el Arde Lucus firman, creo que por primera vez en 25 años, una nota de prensa conjunta reclamando claridad y seguridad jurídica. No parece una petición descabellada.

Querido y amable lector:

Hoy, en lugar de comentar, me voy a limitar a reproducir la nota de prensa que las 19 asociaciones que forman el Arde Lucus (entre las que se cuenta el Senado, del que tengo el placer de ser miembro, aunque como les digo habitualmente este blog es mío y no responde a nadie más) han remitido a los medios de comunicación.

Como creo que habla por sí misma, no necesita mayor comentario, y además sería inapropiado porque se pactó entre todos y no creo que proceda añadir nada.

Gracias por su comprensión.


Las Asociaciones del Arde Lucus piden al Ayuntamiento claridad

  • En una reunión mantenida el viernes, acordaron dirigirse al ayuntamiento para superar la polémica creada por la confusa y contradictoria información facilitada a las asociaciones.
  • Las entidades recalcan que lo único que pretenden es saber qué gastos se podrán financiar y cuáles no.
  • También piden que se aclare la figura elegida para financiar su colaboración con la fiesta del Arde Lucus.

Las asociaciones que participan en el Arde Lucus se sienten confusas por la decisión tomada por el Ayuntamiento de Lugo de modificar el sistema de financiación que se venía empleando hasta ahora y la contradictoria información facilitada a las asociaciones.

En las reuniones mantenidas con ellas de forma individual, se dieron diferentes versiones de lo que serían gastos subvencionables y lo que no, y además no se aclaró suficientemente el motivo de cambiar el sistema y si está suficientemente fundamentado desde el punto de vista jurídico.

La principal diferencia entre una subvención y una contratación es que la primera se hace siempre que no haya una contraprestación, puesto que en ese caso habría que acudir a la Ley de Contratos como se venía haciendo hasta ahora. Teniendo en cuenta que el Arde Lucus es una fiesta organizada por el Ayuntamiento de Lugo, las Asociaciones tienen dudas sobre si están prestando un servicio a esta administración, por lo que no está claro si la figura más acertada es la subvención o el contrato.

En todo caso, las Asociaciones quieren recalcar que no tienen inconveniente en justificar sus gastos, pero que se les ha dado información contradictoria sobre qué sería justificable o no. Hay que tener en cuenta que hay muchos gastos anuales (como por ejemplo alquiler de locales) o inventariables (como vestimenta o decorados), de los que a día de hoy no estamos seguros de si serían subvencionables porque a unas asociaciones se les dijo una cosa y a otras otra. Dichos gastos son necesarios para poder llevar a cabo las actividades en los cuatro días del Arde Lucus y, por lo tanto, parece razonable que se puedan incluir. Lo que se pide es claridad.

En la carta remitida al concejal de Xuventude, las asociaciones le piden también que se les facilite el borrador de las bases para poder estudiarlas con tiempo suficiente, convocándole asimismo a una reunión el viernes día 10 para aclarar las dudas que puedan surgir.

El tiempo es un elemento preocupante, ya que faltan tres meses para el Arde Lucus y saber los recursos con que se contará será crítico para que muchas entidades puedan participar o no en la fiesta.

Este escrito está remitido por las 19 asociaciones que participan en el Arde Lucus.

Ara Roma - Asemblearias Lucus Augusti - Caetra Lucensium - Civitas Lucensis - Clan de Breogán- Cohors III Lucensium - Cohors Lucensium Praetoria – Kertix - Lucus Equites – Lucus Icenas Miliatore - Lugdunum - Mercenarios Galaicos - Pax Romana - Salesiani Luci Augusti - Senatus Lucus Augusti- Terra Copora - Tir Na n'Og - Trebas Galaicas - Vestales Lucus Augusti

miércoles, 25 de febrero de 2026

Otra pifia: el Arde Lucus NO va a Lisboa

Muy de Maquiavelo: las buenas noticias se dan en rueda de prensa con foto. Las malas... se le endosan a alguien.

Si pensaban ustedes que hoy les iba a dar la tabarra con la anulación del viaje del Arde Lucus a Lisboa… han acertado. Hay veces en que ser previsible no tiene nada de malo, y a la vista de cómo han sucedido las cosas creo que es razonable que, al menos, nos dejen el derecho a la pataleta, aunque, como es habitual, antes de entrar en materia, aclaro que este artículo lo escribo yo en mi propio nombre y no en el de nadie más, ni siquiera el de ninguna de las asociaciones a las que pueda pertenecer, como es el caso del Senado del Arde Lucus.

El fiasco del frustrado viaje a Lisboa, por sí mismo, no tiene la menor trascendencia. Son cosas que pasan. Bien es cierto que si había un acuerdo (del que nos enteramos ahora, dicho sea de paso) de que sólo iríamos dependiendo de si nos acompañaban los compañeros de Braga y Viana do Castelo, habría sido razonable que nos dijeran que la excursión no era definitiva. Pero bueno, es un tema menor.

El problema no está ahí, está en la sucesión temporal de acontecimientos. Demos un breve repaso:

En enero del año pasado se montó un cristo bastante importante por las amenazas que el Ayuntamiento de Lugo lanzó a las asociaciones de Arde Lucus porque, ¡oh malvadas!, pretendían ir a promocionar la fiesta a FITUR de la mano de la Xunta de Galicia, ese terrible enemigo que come niños y hunde barcos en medio del Atlántico.

La excusa para el ataque de cuernos fue que se había llegado al acuerdo de no ir a FITUR en 2025 porque “ahorraban esfuerzos” para ir en 2026 “a lo grande”. Nadie tiene constancia de tal acuerdo, salvo Jorge Bustos, que es quien dijo tal cosa a toro pasado. Lo que los que estaban en aquella reunión recuerdan es que fue el motivo de que el Ayuntamiento no llevase a las asociaciones, pero éstas no dijeron nada de no ir.

Bien, llega 2026 y notifican a las 19 asociaciones de Arde Lucus que iremos a FITUR a Madrid… un máximo de 2 personas por asociación. “A lo grande”, di que sí. La excusa en esta ocasión es que “ahorraban esfuerzos” para ir a Lisboa, porque como Arde Lucus es internacional hay que ir al extranjero para “que se note, Juan, que se note”.

Fueron pasando los días y nos pidieron que dijésemos cuántas personas se apuntaban por cada Asociación. Hubo una respuesta más que notable y nos anotamos 103 compañeros para pegarnos una paliza bastante curiosa porque el “plan de viaje” era subirse a un autobús el sábado a las 5 de la mañana, ir a Lisboa, pasearse por la feria, dormir en un hotelucho de las afueras (esto es de mi cosecha, pero la experiencia es un grado) y subirse otra vez al autobús para volver a Lugo y llegar el domingo para dormir e ir a trabajar el lunes. El sueño del IMSERSO.

Pero oigan, a nadie le obligan a ir y si nos apuntamos es porque queríamos colaborar con la promoción de una fiesta a la que le tenemos cariño… pero que están consiguiendo que baje enteros a pasos agigantados. No entiendan que esto es un lloro del “gran esfuerzo” que hacíamos, simplemente lo relato para que sepan que tampoco nos íbamos a visitar Lisboa, que probablemente ni pisaríamos.

Todo iba sobre ruedas, salvo que la información no llegaba. No sabíamos cuándo saldríamos, qué haríamos en Lisboa, qué horarios había previstos, cuándo volveríamos… hasta que el lunes a las dos y pico de la tarde, nos envían un escueto mensaje que dice que, como imaginábamos, salíamos el sábado muy temprano (sobre las 5:30 de la mañana) y volveríamos el domingo para llegar sobre las 22. No se nos contaba nada más, y se emplazaba a futuras comunicaciones.

Y ayer estalló la bomba: se suspendió el viaje.

Llama la atención que para anunciar que íbamos a visitar Lisboa les pagamos un viajecito a Braga a "los jefes", con nota de prensa justificativa y esas cosas que se hacen para que las dietas cubran. Para cancelar no dan la cara: una breve llamada de la persona a la que le endosan el papelón de hacer de mala o un mensaje de Whatsapp. No se convoca una reunión de urgencia ni se da una rueda de prensa, porque claro, dar la cara es difícil.

La supuesta vinculación del viaje a lo que hicieran otras dos ciudades fue la razón esgrimida, y nos contaron que llevaban tiempo trabajando para intentar evitar la cancelación… y ahí está la madre del cordero.

Si sabían que había problemas, que era posible que no fuéramos… ¿por qué demonios no nos avisaron de ese peligro? 103 personas hicieron planes, cambiaron turnos de trabajo (esto es literal, uno de nuestros compañeros lo hizo), sacrificaron otras previsiones para ir a esto, buscaron quién les quedase con los niños, otros solventamos el cuidado de mascotas… y de repente les dicen que naranjas, que no se va.

¿Tanto les costaba decirnos esto hace diez o quince días? ¿No sería lógico que nos avisasen con algo como “chicos, tenemos este problema, nuestra intención es ir pero aún no es definitivo porque no depende de nosotros. Os iremos informando según sepamos pero no canceléis o hagáis reservas de nada que no podáis anular porque no sabemos qué va a pasar”? No, una vez más en esta ciudad se guarda todo celosamente bajo la caja de las siete llaves, no sea que alguien se entere de algo y ya saben que la información es poder.

Hace unos años, unos días antes de las elecciones de 2023 la entonces alcaldesa, Lara Méndez, y el concejal que llevaba esto, Mauricio Repetto, nos dijeron “como gran secreto” que nos iban a llevar a Nueva York a promocionar el Arde Lucus. Obviamente no se lo creían ni ellos, y a la gente directamente le dio la risa. Este año, con las bodas de plata de la fiesta, parecía más realista lo de ir a Lisboa, pero ya ven que tampoco. Nos mencionan Berlín, pero ya sabemos todos que es otra de esas cosas que se dicen por decir, y no son conscientes de que crear expectativas que se van a incumplir es lo peor que se puede hacer.

El nivel de cabreo de los miembros del Arde Lucus sigue subiendo día tras día, año tras año, y es normal. No se trata de buscar privilegios, ni siquiera de entrar a tomar decisiones que corresponden a la organización, se trata de compartir información, respetar la vida de los demás, contar con opiniones de los implicados y, entre todos, trabajar por una mejor fiesta.

Hay un error conceptual por parte del Gobierno Local, de que ellos son los “dueños” del Arde Lucus y no es cierto, son los depositarios, como de todo lo demás. Los dueños son los lucenses. Tanto los que participan como los que no, y el Ayuntamiento, desde el Alcalde al operario de nivel más bajo, trabajan para nosotros, no a la inversa.

El Ayuntamiento subvenciona parcialmente la fiesta (ni de broma llega para cubrir gastos, pero es normal que las aficiones te cuesten dinero, no hablamos de eso) pero no somos sus trabajadores. De hecho, si lo fuéramos, tendríamos sindicatos que nos defenderían, pero como somos “subvencionados” tenemos que estar a la orden de quienes nos toman por el pito del sereno.

De verdad, que es una tomadura de pelo. Problemas surgen siempre, y escollos también, pero lo que nos define es cómo los afrontamos.

viernes, 16 de enero de 2026

¿Qué lleva Lugo a FITUR?

Cartel de la oficina de turismo (que se promocionará en FITUR) cerrada desde hace mes y medio, y personalidades importantes de ediciones anteriores de Arde Lucus

La próxima semana es FITUR, esa feria de turismo que nos dicen que es súper importante aunque nadie sabe muy bien qué reflejo práctico tiene para Lugo. Lo único que vemos es a gente de aquí que se traslada a Madrid a pasar un par de días (a nuestra costa, normalmente) para hacerse fotos allí todos juntitos y volver sin el menor atisbo de contacto con las grandes empresas que van a hacer negocios, no el ganso.

El Ayuntamiento de Lugo tiene el dudoso honor de tener doble presencia, una por partido gobernante, y presentar dos proyectos diferentes, a cada cual más bochornoso.

Por un lado, está la parte de Cultura, del BNG, que hará campaña basándose en “las salas museísticas de la ciudad”. No tienen fácil vender eso, ya que éstas presentan unas carencias tan grandes que es difícil que alguien se lo tome en serio. Supongo que dan por sentado que los destinatarios de la publicidad no van a venir realmente y que sólo es un tema de cara a la galería, pero “la galería” (que somos nosotros) sabemos cómo está la situación, y es triste de narices:

  • La oficina de turismo de Lugo, que también alberga el rimbombante “centro de interpretación de la Muralla” lleva cerrado desde el 29 de noviembre. Bueno, miento, abrió una hora el 6 de diciembre, pero como no se aguantaba del mal olor tuvieron que clausurarlo otra vez. Aunque estuviera abierto las pantallas con los vídeos sobre la Muralla no funcionan porque el sistema informático está “desactualizado”, algo que me choca porque yo tengo ordenadores de los años 90 que son capaces de mostrar vídeos.

  • La “Casa de los mosaicos” (mucho les gusta poner nombres exagerados) tiene el dudoso honor de llevar años con problemas de humedades que hacen que las ventanas arqueológicas sólo muestren llamativos cubos de plástico de colores sobre un plástico negro. No sólo no se ven los tales mosaicos, sino que la imagen de dejadez es terrible.

  • El MIHL, esa obra que costó una millonada y que iba a ser un “revulsivo” (otra palabreja muy habitual) es el mayor desastre cultural de Lugo, y eso que el listón está muy alto. No funciona nada. Las humedades, los equipos estropeados, las maquetas absurdas (porque les falta la parte técnica), las vitrinas vacías y la dejadez en general son la marca de la casa.

  • Quedan la sala Porta Miñá y el Centro Arqueológico de San Roque. La primera está bastante bien, aunque su ubicación no es la adecuada para albergar, ni siquiera temporalmente, la oficina de turismo de la ciudad. El segundo es pequeñito y, aunque es interesante, no deja de ser algo un poco pobre en solitario para llevar a FITUR como piedra angular de la muestra.

En lo que se refiere a la parte socialista del gobierno el tema es aún más ridículo si cabe, que miren que no es fácil.

Todos recordamos el Cristo que se montó justo hace un año con la frustrada visita a FITUR que iban a hacer las Asociaciones del Arde Lucus con el patrocinio de la Xunta de Galicia. Se planificaba un desfile por las calles de Madrid, una recepción del Alcalde y la Presidenta de la Comunidad en la Casa de Galicia, y una presentación en FITUR al día siguiente coincidiendo con la inauguración de la feria por el Rey Felipe VI (con lo que una foto con él no sería descartable). Tras un ataque de cuernos del Ayuntamiento como nunca se había visto y una amenaza bastante poco sutil, las asociaciones desistieron y no hubo viaje ni promoción.

El principal argumento (por llamarlo de alguna manera) esgrimido por el gobierno local era que querían “ahorrar esfuerzos” para este año, porque como es el 25 aniversario del Arde Lucus iban a montar un sarao importante para dar la campanada y hacer una promoción épica de la fiesta en FITUR, para atraer las miradas del mundo entero.

Pues bien, han invitado a las asociaciones a enviar un máximo de dos representantes por entidad. ¡Fiestón! Muchas ya han declinado la invitación y otras envían una única persona porque han planificado su “gran evento” para un día de semana y claro, la gente tiene más cosas que hacer como trabajar y esos vicios.

No han revelado su programa ultrasecreto, ese de la campanada mayúscula, el que va a llamar la atención de propios y extraños. Supongo que será una chorrada del estilo de las del 25 aniversario de la Declaración de la Muralla como Patrimonio de la Humanidad, un programa de salir del paso, autobombo político y esas cosas. Nada nuevo bajo el sol. Tal vez usen los drones que no pudieron desplegar en noviembre porque llovía (algo inimaginable en Lugo en esa fecha).

Hacer que la gente se suba a un autobús en Lugo, se pegue la paliza de bajar a Madrid, cenar (mal) en un tétrico hostal de las afueras como en años anteriores, darse un paseo por IFEMA sin más objeto que hacer una foto (porque no habrá ni encuentros con grandes operadores ni nada por el estilo), volverse al autobús y para casa con un bocata de mortadela no parece la gran fiesta que nos prometieron el año pasado. Curiosamente hace un par de días se licitó un contrato para tres habitaciones individuales por una noche, en el entorno de IFEMA, por un total de 1.000 euros (entiendo que más IVA, así que sale cada habitación a 400 euros). Se ve que la gente importante no comparte habitación y que no se desplaza lejos de FITUR, que se cansan. A los demás que les den morcilla. Bien les vale cualquier cosa.

Llueve sobre mojado. A unos días de las elecciones de 2023 la entonces alcaldesa Lara Méndez y el entonces concejal que llevaba este tema, Mauricio Repetto, nos prometieron que iríamos a ¡Nueva York! a promocionar el Arde Lucus. Nadie les creyó, e hicimos bien en no tragar porque nunca se volvió a hablar del tema, una vez pasada la cita electoral.

El problema de fondo es doble. Por un lado está la cutre imagen que se da de la ciudad. Una capital de provincia que lleva como promoción salas cerradas, deficientes o con serios problemas de funcionamiento, y un grupo reducido de personas vestidas de época para convencer a los visitantes de la “enorme importancia” del Arde Lucus.

Pero lo otro es incluso peor. El insulto a los cientos de lucenses que creían que este año sí habría un importante despliegue para promocionar una fiesta en que la ciudad se implica en su conjunto, el jarro de agua fría que se echa por encima de unas expectativas creadas por ellos mismos, y el desánimo que supone todo esto va en contra del Arde Lucus.

Da igual, lo que buscan es la foto, un par de días en Madrid y cubrir el expediente. El resto les importa un carajo.

NOTA: Una vez más he de aclarar que este artículo lo escribo y firmo yo a título particular. No como miembro de ninguna asociación ni en representación de nadie.

jueves, 19 de junio de 2025

Allá va otro Arde Lucus

Selfie en el desfile central

Va otro Arde Lucus, otro año de fiestas y desfiles, de togas y corazas, de castreños y romanos. Ha sido una gran edición en lo que a mí me ha afectado, que es el Senatus Lucus Augusti, el Senado de la ciudad, y la magnífica sensación de compañerismo, amistad y confianza que ha regresado un año más a nuestra carpa.

Para mí ha sido una edición diferente. En los años que llevo en el Senado nunca había estado en la directiva de la asociación, pero ahora me ha tocado ejercer de secretario y, si bien ya colaboraba antes en todo lo que podía, como todos los compañeros porque somos un grupo de amigos, no es lo mismo tener la responsabilidad de estar en la dirección que no tenerla. La presión y la sensación de preocupación es diferente. De hecho me tuve que pedir una semana en el trabajo para poder atender a todo y por eso estos días no hubo blog, porque no daba para más. Hasta ayer, que ya era día "normal" no publiqué porque el martes estaba rendido (suelo escribir de un día para otro, aunque a veces lo hago con el café del desayuno).

Sin embargo, todo ha salido bien. El montaje, las comidas, el avituallamiento, las actuaciones, los desfiles, el desmontaje… todo ha ido como debía y el espectáculo ha continuado.

En general creo que ha habido menos gente que otros años, aunque ese soniquete lo decimos muchos desde la Pandemia porque tal vez la fiesta no haya remontado aquella crisis. También influye la coincidencia del Son do Camiño, que quita mucha gente, sobre todo de ciertos tramos de edad.

La percepción de menos cantidad de público es compartida por los locales de la zona, que en general han hecho la misma valoración, e incluso puestos del mercado de la Plaza de España (el llamado Macellum) que también apreciaron menos afluencia… pero más ventas, igual que muchos establecimientos del centro. Abarrote y ventas no siempre son sinónimos, incluso a veces es al revés, y parece que en este caso ha pasado algo así.

En el desfile central, el del sábado por la tarde, desde la puerta de San Pedro había mucha menos gente, y a partir de la Avenida de la Coruña casi nadie. Desde Montevideo literalmente no había nadie viéndonos. Tal vez sea hora de reducir el paseo y acortarlo para entrar por Rúanova y así minimizar un esfuerzo inútil. Tampoco sería malo que vayamos todos más juntos porque no es normal que haya medio kilómetro entre un grupo y el siguiente, que la cosa se eterniza y no tiene sentido.

En todo caso, a pesar de los que podríamos considerar errores reiterados, la cosa no ha ido mal y aunque la fiesta pueda dar muestras de fatiga, el año que viene es el 25 aniversario del inicio oficial y habrá que darles una vuelta a algunas cosas.

Ha habido mucho cansancio, pero sarna con gusto no pica.

El año que viene, más, y seguro que mejor.

jueves, 12 de junio de 2025

Arde Lucus MMXXV

Preparando el Arde Lucus que hoy comienza

Hoy comienza el Arde Lucus, una fiesta a la que una parte importante de la población dedica esfuerzos, recursos y, lo más importante de todo, tiempo. Vendrá marcado, como siempre, por el clima ya que las fiestas de calle se basan principalmente en la meteorología y su éxito es imposible si, por ejemplo, le da por llover durante los días de celebraciones.

El Arde Lucus muestra ciertos síntomas de fatiga, eso es innegable. Las reservas de los hoteles ya no están al 100% desde hace meses, como ocurría antes, y el poder de atractivo hacia el exterior se ha reducido. Quizá no haber permitido, por motivos políticos, a las asociaciones ir a Fitur de la mano de la Xunta de Galicia no haya sido la mejor de las decisiones de nuestro gobierno local, que tal vez ha pecado de soberbia pensando que la fiesta está suficientemente promocionada y que no era necesaria la ayuda de nadie más. Francamente, nunca está de más publicitarnos en una de las mayores ferias turísticas del mundo.

Además aquel palo puesto en las ruedas del Arde Lucus tiene repercusiones internas. Muchas de las personas que año tras año se dedican en cuerpo y alma a esta fiesta se sintieron decepcionadas y molestas, y aún no se han recuperado de aquello. Se sigue mencionando en casi todas las conversaciones que hay sobre la fiesta entre sus participantes, porque lejos de disculparse, el gobierno se reafirma en su decisión a pesar de que saben perfectamente que estaban equivocados.

El Arde Lucus puede que cojee en la parte cultural y "seria", quizá porque también es, tristemente, la menos popular. Antes había unos actos previos bajo el nombre del "Lucus cultural" que el Ayuntamiento ha eliminado y que sinceramente creo que se echan de menos porque era lo que justificaba en gran parte el fondo intelectual de la fiesta. Es un complemento perfecto para el Arde Lucus y tal vez habría que pensar en recuperarlo.

Tampoco creo que haya sido la mejor de las ideas grabar y publicar el vídeo que ayer protagonizaron el Alcalde de Lugo y el presidente de la asociación de hosteleros pidiendo a los locales que pongan tapas. En primer lugar porque transmite la falsa idea de que no lo hacen, y eso no es cierto. La inmensa mayoría claro que sigue poniendo tapas en Arde Lucus, lo que pasa es que no las ponen como siempre.

Cuando estás a reventar y no das abasto es imposible ponerse a preguntar la tapa que quiere la gente, pasarlo a cocina y luego servirlo. Lo que hace todo el mundo es poner esas tapas en rabaneras y pasar una bandeja para que la gente elija en el momento. Quizá reduzcan la variedad, sí, pero oigan, también las grandes cadenas en rebajas te cobran los arreglos y tienen la tienda patas arriba y nadie les dice nada porque todos entendemos que no es momento de ponerse quisquillosos.

Sin embargo el mensaje que han transmitido es de desconfianza, generalizando una práctica que yo no he visto desde hace años porque nadie elimina las tapas si no quiere que no le vuelvan a poner un pie en el negocio. De hecho ha sentado muy mal en los locales de la zona esa acusación gratuita y, sobre todo, falsa.

Si ustedes se encuentran con un local que no ponga tapas de ninguna clase en Arde Lucus ya saben lo que tienen que hacer: no vuelvan. Incluso si quieren publiquen su historia y digan dónde les ha pasado, pero no hagan como ayer publicaron el alcalde y el presidente de los hosteleros acusando en general a todos y sembrando la duda y la discordia de forma totalmente injustificada.

A veces corrigen. Por ejemplo por fin hay programas del Arde Lucus en la caseta de la Plaza de España (nombre popular de la Plaza Mayor) y permítanme la osadía de pensar que este modesto blog ha tenido algo que ver, porque las fechas encajan. Si al menos he ayudado a que se informe a los visitantes y locales en donde se tiene que informar (que es en el punto con dicho nombre, y no en "bares y tiendas") ya me siento satisfecho.

A pesar de todo esto, de los fallos y meteduras de pata, el Arde Lucus sigue siendo una fiesta que mueve montañas. Más de 1.000 personas se implican (nos implicamos) en la fiesta formando parte de asociaciones y organizaciones para celebrar nuestro pasado, con mayor o menor acierto, pero con mucha ilusión.

Personalmente yo estoy en el Senatus Lucus Augusti, que mezcla la recreación de lo que podría haber sido un senado local (es decir, la versión de época del ayuntamiento) con licencias propias de una fiesta y sentido del humor, que se traduce en meter puyas y bromas en nuestra principal acción que es la obra de teatro que pueden ver el sábado o el domingo a las 13:30 horas en el fondo de la Plaza de España.

Hablamos de una fiesta, y como tal hay que tomársela. Disfruten, paseen, visiten los campamentos, vayan a las actividades, y pásenlo bien que es de lo que se trata.

¡Feliz Arde Lucus a todos!

lunes, 9 de junio de 2025

¿Programas de Arde Lucus? ''No tenemos, pregunte en bares y tiendas a ver...''

Hay folletos... a ratitos. Por ahora sólo los he visto en foto, porque he pasado por allí (varias veces) y sigue sin haberlos. Te remiten a bares y tiendas...

Un error lo comete cualquiera, pero cuando para taparlo se cae en el intento de engaño la cosa ya se pone un poquito peor, porque la malicia no tapa la estulticia, sólo la acrecienta.

El viernes hablábamos de que, en la caseta de información turística de la Plaza de España (que es como la mayoría de la gente sigue llamando a la ahora oficialmente denominada Plaza Mayor) no hay folletos de Arde Lucus por esa especie de guerrita absurda que hay entre socios de gobierno. En este caso, todo hay que decirlo, a causa del ala socialista, ya que me consta que los responsables de cultura quisieron tener esos folletos… pero no se los dejaron poner, no sea que promocionen una fiesta local que pretenden patrimonializar “los otros”.

Pues bien, una persona relacionada con este tema me mandó un whatsapp el viernes por la tarde, exactamente a las 19:46, en que me facilitaba una foto de folletos en la caseta (25, para ser exactos) diciéndome que sí hay programas en el punto de cultura y una carita riéndose, como diciendo “no tienes ni idea de lo que escribes”.

Le respondí que antes no los había y su disculpa fue que “hay muchos puntos de reparto” y que claro, no da tiempo a todos, obviando que lo lógico, digo yo, sería empezar por ponerlos en los sitios donde una persona razonable va a informarse oficialmente, y la caseta de información municipal parece un lugar idóneo para empezar el reparto.

Verán, yo este blog lo escribo porque mi pasión es Lugo y me gusta reflexionar sobre ciertas cosas. Evidentemente a todos nos gusta sentirnos útiles, incluso diría que el narcisismo que todo ser humano lleva consigo nos impulsa a querer ser "importantes", y, para qué les voy a mentir, que se tenga en cuenta lo que decimos. Aunque me fastidió equivocarme me gustó que se tuviera en cuenta el artículo del viernes, tanto como para que alguien que sí es "importante" se molestase en tomar medidas al respecto.

Hasta aquí la cosa queda en una anécdota, y estuve a un paso de hacer una de las pocas ediciones que he llevado a cabo de artículos para incluir esa “novedad”… pero como me conozco el percal me dije “vamos a esperar a ver qué pasa mañana, sábado”. Y pasó lo que me esperaba. Es una pena que en esta ciudad las predicciones negativas sean las únicas que siempre se cumplen.

El sábado por la mañana a las 12:30 no había programas del Arde Lucus en la caseta. Tampoco a las 14:00 (volví por si los habían repuesto), así que avisé a esta persona de que “se habrán acabado”. No los había tampoco ni el sábado por la tarde a las 18:15 (que fue un amigo y lector a preguntar, porque esto ya es de sainete) ni el domingo por la mañana. La opción que me daban era escanear un QR para bajarme el folleto digital… algo es algo, pero poco apropiado porque no todo el mundo usa esas tecnologías y los folletos se siguen editando en papel por algo, igual que los mapas que tienen (en abundancia eso sí) en la caseta.

El personal de la caseta, que se supone que hace lo que les mandan, te remite con amabilidad y resignación cristiana al cercano edificio del Ayuntamiento que está a 20 metros (por lo que reponer los folletos parecería sencillo). Como estaba cerrado en alguna de las ocasiones en que pregunté se lo hice notar y la respuesta, yo diría que incluso algo triste, fue que preguntase en los bares y las tiendas de la zona "que ahí suelen tener". Su mirada añadió un "no como nosotros" que estaba implícito.

Es decir, que tras intentar hacerme pasar por mentiroso (podré equivocarme o hacer interpretaciones con las que alguien no esté de acuerdo, pero jamás he compartido una falsedad en estos más de 3.000 artículos que he subido), y pretender venderme la moto de que se había normalizado la situación, me encuentro con que quien ha mentido es quien me dijo que “ya hay folletos”, llevando un manojo de ellos para mandar la puñetera foto.

Es de chiste. Volviendo al principio les diré que todos podemos meter la pata, lo que nos define es cómo reaccionamos cuando nos lo hacen notar. Intentar salir del paso con una mentira, que además de grosera es torpe porque es muy sencilla de comprobar (y parece mentira, conociéndome, que no pensaran que lo haría). Que el punto de información turística te remita a “bares y tiendas” es estupendo porque trasluce la colaboración de los establecimientos de la zona, pero penoso desde un punto de vista institucional.

Les invito a pasar por allí y preguntar por los programas del Arde Lucus y compartir sus experiencias para que todos sepamos si por fin se dignan a informar a los usuarios de una de las dos fiestas más grandes de la ciudad, o si siguen emperrados en el “sostenella y no enmendalla”, tan característico de la política de estos tiempos. Yo, desde luego, no dejaré de pasar.

Ahora veremos qué les puede más: un absurdo orgullo para seguir haciendo las cosas mal y no dar el brazo a torcer, o cumplir con la función para la que les pagamos y corregir un error ridículo.

Estaré pendiente, y les animo a hacer lo mismo.