martes, 31 de marzo de 2026

El Gobierno Local incendia el Arde Lucus (a menos de tres meses de la fiesta)

Si supiera manejar la IA modificaría esto y pondría una imagen del concejal de Xuventude incendiando el Arde Lucus

Comienzo, una vez más y como es habitual cuando trato estos temas, recordándoles que este blog es mío. Ni de Lugo Monumental, ni del Senado del Arde Lucus, ni de nadie que no sea exclusivamente yo y lo que se refleja son mis puntos de vista, sin representar a terceros. Aclarado esto, entremos en materia.

Como les decía ayer, las 19 asociaciones del Arde Lucus han remitido una carta al concejal Jorge Bustos y una nota de prensa que, si no me equivoco, tiene la virtud de ser la primera que todas las asociaciones firman conjuntamente, lo que no deja de ser una novedad que, si yo fuera concejal de juventud del Ayuntamiento, vería como un síntoma de hasta dónde ha metido la pata. Las posteriores declaraciones y notas de prensa que el concejal envió tras la cagada inicial no han ayudado.

Verán, esto es relativamente sencillo de entender si no se mira con el prisma de las siglas políticas.

Durante varios lustros el Arde Lucus se organizó desde el Ayuntamiento de Lugo, que, muy acertadamente, animó a las asociaciones a participar en esta fiesta cuya piedra angular es, precisamente, la implicación de cientos de vecinos, que son la sal del cotarro. Todo iba sobre ruedas, con los pequeños roces habituales en este tipo de eventos, hasta el 2025.

La primera metedura de pata de consideración que tuvo el Ayuntamiento fue el ataque de cuernos que le entró cuando la Xunta de Galicia se ofreció a llevar a las asociaciones a FITUR porque la administración municipal no lo hacía. Tal fue la airada reacción del concejal, con email amenazante incluido, que se desistió de la expedición (craso error, en mi modesta opinión). En todo caso la cosa se torció.

Este año, el del 25 aniversario de la fiesta, se suponía que se pondría toda la carne en el asador, pero nos encontramos con que en lugar del gran banquete que nos vendieron la cosa se quedó en un cuenco de patatas a compartir entre ocho, que fueron los asistentes a FITUR 2026. De nuevo una promesa: hemos ahorrado esfuerzos para desembarcar en “varias” citas internacionales: Lisboa era la primera. Suspendieron el viaje. La otra era, supuestamente, Alemania (la feria turística más importante del mundo, que es la ITB de Berlín). No se supo nada del tema y como fue a principios de marzo va a ser complicado asistir porque no cabemos todos en el DeLorean.

Con este estado de ánimo se convoca, por separado, a reuniones particulares con los representantes municipales donde nos anuncian, a tres meses de la fiesta, que cambiarán el sistema de financiación y pasaremos de contrato a subvención nominativa porque “lo manda Intervención”. También culpan a Intervención de que no se puedan subvencionar ni el alquiler de los locales, ni la ropa, ni las comidas, ni nada que se compre. Casi acababan antes diciendo lo que sí es subvencionable. Por si esto fuera poco, a cada entidad le dijeron una cosa diferente, ya que fueron cambiando el discurso según pasaban los días y se daban cuenta de la que estaban liando.

Hasta aquí el relato de los hechos. Me harían falta varias páginas para opinar, así que intentaré condensar (sí, se me da mal acortar).

En primer lugar hay que decir que es mal momento para que, imitando a Nerón, Jorge Bustos prenda fuego al Arde Lucus, y también cabe preguntarse por los motivos de este lío. Se nos dice que “manda Intervención”, pero a ese mismo órgano se le ignora reiteradamente levantando sus reparos cada pocos días (cada partido del gobierno los suyos) y soslayando sus críticas y recomendaciones. También es casualidad que justo en esto le hagan caso, así que habrá que buscar otras interpretaciones.

Un amigo, con carnet del PSOE así que no es sospechoso de tendenciosidad contra el gobierno local, apuesta a que es el primer paso para cargarse el sistema de participación de asociaciones y contratar a una empresa privada que gestione la fiesta. No es descabellado. El concejal se ahorraría hablar con las 19 asociaciones y delegaría ese marrón en la empresa, que subcontrataría a las entidades y haría el trabajo sucio. Suena plausible, sobre todo si tenemos en cuenta que todo en Lugo está privatizado (y encima mal privatizado), marca del gobierno “progresista”.

Pero el problema va más allá ya que muy probablemente la figura de la subvención sea ilegal e imposible de llevar a cabo. Lo primero es porque el primer requisito de una subvención es que no haya contrapartida, porque de lo contrario sería un contrato (vamos, lo que fue siempre). El Arde Lucus lo organiza el Ayuntamiento, como repitió hasta quedarse afónico el pasado año (amenazas por el uso de “SU” marca registrada incluidas) y por lo tanto las asociaciones le prestan un servicio participando en las condiciones que les marca la administración en “SU” fiesta, por lo que no cabe la subvención.

Se trata dunha festa municipal con marca rexistrada propiedade da Administración local e, polo tanto, para a que resulta necesario e obrigatorio solicitar autorización para empregala.

Extracto de la "carta" remitida por el concejal Bustos a las asociaciones en 2025

El artículo 2 de la Ley 38/2003, de 17 de noviembre, General de Subvenciones dice expresamente que el primer requisito de una subvención es “Que la entrega se realice sin contraprestación directa de los beneficiarios”. Si el Arde Lucus fuera de las asociaciones sí, se podría usar la subvención pero al “trabajar” para el Ayuntamiento es ilegal.

Además, la figura de la subvención nominativa requiere que los beneficiarios figuren en los presupuestos municipales, algo que no ocurre. Figuran los 20.000 euros que dan a la Federación de Vecinos para organizar su comilona anual y dar los premios a los compañeros de partido, 10.000 euros para la asociación Máis Debate para organizar una “Liga de oratoria”, 5.500 para la Asociación Pepe Barreiro y sus ferretes del Entierro de la Sardina, 6.000 para la Asociación de vecinos Ponte Romana para el descenso de carrilanas, 10.000 para la Junta de Cofradías para la Semana Santa, o 3.500 a la Asociación Lucense de Futbolín para el Campeonato Nacional Maestros del Norte. Son varios ejemplos (unos excesivos y otros escasos, creo yo) para que se hagan una idea.

Modificar esto requiere cambiar el presupuesto algo que, como pronto, podrían llevar al pleno de finales de abril… y sin tener ya la mayoría no está asegurado que puedan aprobarlo, sobre todo si las asociaciones están en contra y piden a la nueva mayoría plenaria que no acepten el cambio.

Esto supone que la figura es, como les decía, discutiblemente legal y difícilmente práctica.

Pero todo esto es irrelevante a la opinión pública, porque el Ayuntamiento, torpemente, ha enfocado el asunto como una supuesta cuestión de transparencia (cuando, sorprendentemente, la propia administración jamás ha publicado cuánto le da a cada Asociación). Vienen a decir que las asociaciones no quieren justificar sus gastos con facturas, como si le ganasen dinero al Arde Lucus y lo quisieran ocultar.

No es cierto.

La cuestión es que hay gastos que nos dicen que no serían subvencionables, como si fuera una orden de Dios, pero lo dicen quienes redactan las bases que deciden lo que entra y lo que no.

Por ejemplo, si una asociación tiene un local cuyo único fin es almacenar todos los trastos necesarios para montar el campamento de Arde Lucus y no se usa para nada más (que es lo habitual), ¿de verdad creen que no es un gasto de la fiesta? Dicho de otra manera: si no participasen en el Arde Lucus no precisarían el local, lo que creo que aclara sobradamente la cuestión.

Aquí nadie dice que se pague a las asociaciones por la fiesta, sino que se les compensen una serie de gastos por el servicio que hacen al Ayuntamiento y a la ciudad en una fiesta organizada por el Ayuntamiento para la ciudad. Es sencillo de entender. No se pide que el Arde Lucus salga gratis a las asociaciones, sino que el gasto sea asumible porque comprenderán que se está por afición, pero todo tiene un límite y no vamos a poner 500 euros por persona para pasarnos esos días currando como negros.

Por si todo esto fuera poco montan este cristo a tres meses escasos de la fiesta. Una vez más el don de la oportunidad no es su mejor virtud.

En fin, que aquí sólo queda un camino razonable: envainársela. Este año han de volver al sistema que lleva funcionando desde siempre, el de la contratación, y para 2027 si quieren sentarse a hablar se hace, pero en septiembre, con tiempo y con margen para ver las cosas. El "trágala" como que no.

La alternativa... Sería triste que el 25 aniversario del Arde Lucus sea en el que se cargan la fiesta.

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