jueves, 25 de junio de 2026

Los mejores momento (para mí) del Arde Lucus 2026

"In perpetuum et unum diem" es una expresión latina que reza "para siempre y un día más", es decir, que el compromiso va más allá de todo límite temporal.

El martes les hablaba de la parte del Arde Lucus que atañe a “los políticos” y la gestión. Hoy les contaré mis impresiones sobre otros aspectos, como el hecho de que hemos estrenado a un nuevo César Augusto y despedido a Paulo Fabio Máximo. El Senado hizo una sesión que creo que tuvo más éxito que las de otros años (al menos la gente se reía mucho más, que es la intención de esto) y, a pesar de que el calor insoportable nos impidió hacer algunas visitas que normalmente llevamos a cabo, hemos estrechado lazos con gente de otras asociaciones, que es lo más bonito del Arde Lucus. Vamos por partes.

Holas y adioses:

La renuncia de Alfonso Orol a seguir encarnando al César Augusto trajo consigo, como es natural, la renovación de la persona que lo representa, y el honor (y el marrón) recayó en Marcos Iglesias, presidente del Senatus Lucus Augusti. Siempre les digo que no soy objetivo normalmente (menos aún en este caso, como es obvio) pero creo que lo ha hecho magníficamente bien. A pesar de los nervios, de que para una persona tímida como Marcos es una tortura ser el foco de atención, y de que la coraza da más calor aún que la toga, ha sido un perfecto César Augusto: serio, regio… imperial. No me voy a extender mucho más en esto porque me ciega la pasión, pero busquen fotos y no me digan que no luce la corona de laureles dorados con elegancia.

La novedad fue Marcos y la despedida fue Buján. Manuel interpretó por última vez al fundador de Lucus Augusti, Paulo Fabio Máximo, que llevaba encarnando desde el año 2014 y al que logró dar una presencia y una importancia a la que la persona que lo hizo inicialmente no fue capaz de llegar (lo sé perfectamente porque esa persona era yo). Para el Arde Lucus es una importante pérdida que Buján deje de ser Paulo Fabio, puesto que se ha ganado la admiración y el respeto de la inmensa mayoría de las asociaciones del Arde Lucus (me resisto a poner “todas”, ya saben, que me riñen). Su cara se ha asimilado con la del legado imperial, y quien lo sustituya va a tener el listón tremendamente alto para llegar a su nivel.

La Sesión del Senado:

Creo que ha sido la que mejor ha salido en años. La gente se rio mucho y no fue ajena a los guiños sobre los principales temas políticos de la ciudad. Se hicieron bromas de temas que iban desde la moción de censura hasta los aparcamientos subterráneos que nunca se construyen, pero de los que presentan maquetas muy bonitas por parte de los políticos… “y los ciudadanos los volverán a elegir para el puesto”. Referencias a la Zona de Bajas Emisiones (y Deposiciones), a C. Augusto o que eran las diez “y aún no he comido” hicieron que la gente pasase un buen rato, que es la esencia y la razón de ser del Senatus Lucus Augusti.

El primer año que aparecimos en el Arde Lucus hicimos una recreación seria, de una sesión real de la época, en que Augusto renunciaba a su poder… sólo para que le dieran más. Fue históricamente correcta… y un coñazo. La gente se marchaba. Desde que la sesión es una cuestión humorística, el público se queda. Para los puristas del historicismo será un disparate, pero no podemos olvidar que esto es una fiesta, no el Congreso de Historiadores Iberoamericanos.

Los amigos:

Miren, el Senado es, para mí, la mejor parte del Arde Lucus. Como en todos los grupos hay sus tiranteces ocasionales y esas cosas, pero al final todo sale bien, que es lo importante.

El momento más emotivo de la fiesta fue el “laudatio”, una elegía de los tres compañeros que nos han dejado y de los que inauguramos unos bustos para que siempre estén con nosotros en la carpa del Senado. Ouro, Rompe y Pedro seguirán cada año presentes en un homenaje que quisimos compartir con los visitantes de nuestro campamento y, aunque es un modesto reconocimiento, ahí estará en años venideros.

La visita de los usuarios de ASPNAIS, y la que hicimos a un centro de mayores también fueron momentos más que destacados. Tuve el honor de ser yo el que les explicaba lo que significaba la toga para Roma y, a pesar de mi nerviosismo porque, si les digo la verdad, me emocioné, fueron lo bastante generosos como para dedicarnos un afectuoso aplauso que les agradezco más que ningún otro.

Este año hemos tenido actividades con otras agrupaciones y los momentos con que más cariño recuerdo son los pasados en la visita “oficial” que hicimos a la Cohors, con entrada triunfal en su fuerte con el César a la cabeza, los momentos de risas con las Icenas, grabando los vídeos del secuestro de un Senador (al que después dejaban escapar porque se les comía todas las existencias y exigía cada vez más cerveza) y los ratos que estuvimos con las Vestales, destacando el del sábado por la noche, en nos hicieron una visita que fue un rato magnífico. Espero que estos estupendos momentos se repitan sin esperar al Arde Lucus que viene.

De esto debería tratar todo esto: de conocerse, de disfrutar de la parte festiva del tema.

El próximo año tocarán cambios. Nuevo Paulo Fabio Máximo, nuevas actividades, nueva sesión del Senado… pero la esencia seguirá siendo la misma: aprovechar la historia de Lugo para divertirnos todos juntos.

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