jueves, 13 de octubre de 2016

El grupo municipal de Ciudadanos de Lugo sorprende con su nuevo asesor

Foto "robada" del perfil de Twitter
de Camilo Friol
(Camilo, es que ésta me pareció chula)
Hoy empieza a trabajar en el grupo municipal de Ciudadanos un nuevo asesor, que a muchos sorprenderá porque es Camilo Friol. Como en esto fui cocinero antes que fraile, y previendo que algunos se alteren por la simple mención del “cargo”, hay que aclarar un poco el asunto antes de entrar a comentar.


Todo el mundo da por sentado que los concejales son unas personas que van al Ayuntamiento a lucir el palmito y no pegar golpe, que tienen un montón de personal a su disposición y que enchufan a sus amiguetes en cargos de “asesor” en los que cobran auténticas fortunas por decirles qué chaqueta ponerse para una foto o el tono de lápiz de labios más apropiado para la entrega de los Oscar de la academia. La casi inevitable costumbre de quedarnos con la anécdota oculta una realidad muy diferente. No les voy a negar que pueda existir esa figura del aprovechado que se pega al cargo electo, pero no es lo habitual. Ni de lejos.

Como he ejercido ese papel en una de las etapas más entretenidas e interesantes de mi vida profesional, les puedo decir que lo que se suele llamar “asesor” responde más a “secretario” o “chico de los recados”, pero mejor pagado (el sueldo es bueno, sí, y más en Lugo con la media que hay). Lo mismo que haces las fotos o montas una página web, te toca llevar la agenda o escribir notas de prensa, y muchas otras cosas como analizar presupuestos o escribir informes, cosas todas ellas que resultan interesantes y que eran tanto afición como trabajo, al menos en mi caso. No me tocó ir a la tintorería a recoger el traje de nadie, pero tampoco me habría llamado la atención.

El asesor perfecto es como una navaja suiza
Si el grupo municipal es pequeño la carga de trabajo aumenta porque son menos a repartir la misma tarea (los presupuestos municipales no son más reducidos porque haya cuatro concejales en vez de diez). En el caso de Ciudadanos, que tiene dos concejales, la persona que hace las funciones de todoterreno está sola, con lo que es oficinista, encargado de prensa, redes y todo lo que se les pueda ocurrir.

Jaime, la persona que ocupaba el cargo hasta ahora ha “ascendido” a un puesto con Marta Rivera de la Cruz así que se pusieron a buscar a alguien para sustituirlo y encontraron a Camilo Friol.

Camilo fue asesor del grupo municipal del BNG durante años, y coincidió con mi breve etapa trabajando con García Díez (al menos a mí se me pasó volando). Puede sorprender que Ciudadanos haya fichado a alguien que perteneció al BNG, y no solo como militante sino como “ideólogo”, pero en mi opinión es una interesante prueba de que, al menos en Lugo, el grupo de Olga Louzao es cualquier cosa menos “talibán”.

El fichaje es inteligente por muchos motivos. El primero y más importante es que Camilo es un buen profesional que conoce el Ayuntamiento de Lugo como la palma de la mano y tiene una memoria de elefante en todo lo relacionado con las propuestas, iniciativas y posturas de los partidos en la etapa que estuvo trabajando allí. Complementa al grupo municipal de Ciudadanos con una experiencia que ellos no tienen y que les puede resultar de gran utilidad.

Además, es un tipo competente y por ejemplo recuerdo que uno de los mejores discursos que escuché en el Pleno lo escribió él. Era un paralelismo entre la situación del Ayuntamiento y un diagnóstico médico al estilo más irónico y puñetero del doctor House, con lo que quienes ignoraban al médico pudieron ver una muestra de su estilo, y los seguidores de la serie lo pasamos pipa. Fue memorable.

Por otro lado, su presencia ayudará a “galleguizar” la imagen de Ciudadanos en Lugo, a mejorar en su punto más débil y que les costó un sonoro fracaso en las elecciones autonómicas. Olga es muy lista y se ha dado cuenta de que ser una filial del “partido de Albert Rivera” queda muy chulo en algunas zonas, pero no en Lugo. Con Camilo podrán equilibrar un poco más su discurso y luchar contra esa idea, llamativa porque solo les afecta a ellos y no a otros partidos de corte nacional.

Camilo tiene una tarea interesante por delante. Un desafío profesional y personal para el que le deseo lo mejor. Desde las antípodas ideológicas (lo del nacionalismo lo he llevado siempre muy mal) siempre nos hemos llevado bien, y hemos mantenido una relación de esas en que cuando te meten un gol sonríes y dices “¡qué cabrón!”, pero con cariño. 

Les diré que lo de “asesorar” se suele entender como una especie de colegueo en que estás simplemente de adorno, dando la razón al jefe del que dependes, pero no siempre es así. Yo, por ejemplo, tenía entre mis obligaciones decir lo que pensaba, pero eso depende mucho del jefe y en eso Joaquín era inigualable y apreciaba la sinceridad por encima de todo, incluso aunque no estuviéramos de acuerdo en algo. Ahora que lo pienso, sobre todo cuando no estábamos de acuerdo en algo..

Olga Louzao me demostró que tiene buen encaje a las críticas constructivas (mi primer encuentro con ella dio lugar a un artículo en este blog bastante poco halagador hacia Ciudadanos en Lugo y su reacción fue invitarme a un café para que le explicara dónde creía qu elo hacían mal).

En el caso de Camilo y los concejales de Ciudadanos los debates internos cuando haya que posicionarse en los temas llevados a pleno van a ser muchísimo más interesantes a partir de ahora. Es una demostración de que no se busca peloteo sino contraponer ideas diferentes para llegar a una buena conclusión. El debate es sano.

Felicidades a Camilo por el puesto y a Ciudadanos por la elección. Creo que dará juego y que hará la vida municipal de ese grupo más interesante.

martes, 11 de octubre de 2016

Pudimos tener un fin de semana más de barracas a cambio de algo para los que lo necesitan

Víspera del Pilar, última noche de las fiestas de San Froilán. Aprovechen que esto se acaba y hoy hay orquestas en varios puntos de la ciudad, incluida la Panorama (¿en qué quedó aquello del chantaje del empresario de las orquestas?) para que los que quieran echar un pie puedan hacerlo y despedir las patronales con broche de oro. Mañana habrá tiempo para dormir.

Las calles a rebosar, como cada San Froilán
Foto: Facebook oficial de las fiestas de San Froilán
Este año las fiestas han tenido el mejor de los alicientes posibles: un tiempo excepcional. El San Froilán necesita sol como los tomates para madurar, y no siempre lo tiene. Recuerdo años en asomabas la pierna por fuera del portal y ya tenías que subir a cambiarte de ropa porque estabas hecho una sopa. Los que ya tenemos una edad recordamos incluso el Hortensia, aquel famoso huracán que tumbó árboles del parque de Rosalía (no sé si fue de aquella cuando cayó aquella espectacular secuoya que teníamos).

Tan buen tiempo ha hecho que el Ayuntamiento no va a tener más remedio que hacer su tradicional aumento de 50.000 personas a la asistencia del año pasado y seguir en esa absurda huída hacia adelante para decir, tan tranquilos y sin sonrojo, que a las fiestas han venido 600.000 personas. ¡O más! ¡Y si llegan a aceptar la propuesta de los barraquistas podríamos haber llegado al millón!

Reconozco que me ha sorprendido que la propuesta de los feriantes cayera en saco roto. Por si no saben de qué va, se ofreció al Ayuntamiento que a cambio de que les dejaran quedarse cuatro días más rebajarían un día el precio de las atracciones a la mitad y otro día se pagaría con alimentos que serían donados a la entidad que el propio Ayuntamiento decidiera. Obviamente es de suponer que los días a hacer estas actividades serían el jueves y el viernes, dejando el sábado y el domingo montados los chiringuitos para hacer caja, que a fin de cuentas no se puede olvidar que esta gente vive de esto y su intención, legítima, es ganar dinero.

El Ratón Vacilón, una mini-montaña rusa
Cuando yo era pequeño recuerdo que había el “día del niño” o algo así, en que pagábamos la mitad por subir a las barracas. No sé si se hacía como contraprestación para que las atracciones se mantuvieran más tiempo montadas o como estrategia para que faltáramos al cole, pero por lo que fuera se hacía. Tengo esa memoria de la música de las barracas llamándonos desde el exterior de las aulas como el flautista del cuento, y la tentación de ir al Muro de la Muerte que siempre coincidía que se ponía delante de la Aneja, mi colegio, o al Pulpo, la bailarina o las tazas, según los años, que se instalaban al principio de Ramón Ferreiro.

Si les soy sincero yo no le vería problema a dejar que se queden hasta el domingo con esas condiciones, ya que de los cuatro días uno se rebajarían notablemente los precios y el otro se recaudarían importantes cantidades de alimentos para quienes lo necesiten, ya sea a través de la cocina económica o de alguna entidad tipo Cruz Roja o Cáritas, que han demostrado sobradamente saber qué hacer con esas cosas.

Alega el Ayuntamiento que ya se les permitieron unos días más porque abrieron el 30 y que hay que ahorrar molestias innecesarias a los vecinos. Me sorprende el uso de esos dos argumentos porque son contradictorios. Si se deben ahorrar molestias a los vecinos, ¿cómo es que las bases autorizaron la apertura de las atracciones el día 30, cuatro días antes de que comenzaran las fiestas? Y si era lógico darles cuartelillo unos días antes, ¿en esas fechas no se molestaba a los vecinos? ¿Solo incordian los días del Pilar para adelante? Quizás una fórmula podría ser regular los horarios y el volumen de la música para esas fechas adicionales.

Las bases son claras. ¿Alguien las lee?
Las bases de adjudicación dicen claramente que la Comisión de Fiestas puede ampliar esas fechas, pero según leo en la prensa es el gobierno el que ha tomado la decisión, con lo que sospecho que una vez más el procedimiento se ha amoldado a los caprichos de algunos. ¿Han convocado a la comisión o ha decidido esto unilateralmente la concejala de turno o el gobierno local? No es un tema menor, es una competencia claramente asignada a un órgano al que me da en la nariz que no se ha consultado.

Dice la Constitución que se garantiza la “interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos”. Quiere decir que quien ejerce la actividad administrativa no puede caer en injusticias arbitrarias, pero aquí parece que hay un doble rasero.

Es llamativo el control que ejerce el Gobierno Local sobre las barracas mientras hace la vista gorda ante los manifiestos y evidentes incumplimientos de las bases de algunas de las casetas del pulpo (confiesen que ya les extrañaba que no las mencionara antes), sobre todo cuando las normas han sido hechas a medida para que, éstas sí, cada vez estén más tiempo. Un mes se tiran en el parque desde hace ya una temporada, y aunque las han multado por poner mesas en el exterior (cosa que, por cierto, no sería mala idea plantear en futuras bases con la consiguiente tasa de ocupación de vía pública) han pasado por encima de las violaciones directas a lo establecido en las bases, como ya hablamos, quizá porque no sabían qué hacer ¿desmontarlas?, ¿ponerles una sanción?, ¿hacerse los locos? Han optado por lo último, a ver si nadie se daba cuenta.

Este año los barraquistas han ganado dinero en las fiestas, y me alegro sinceramente por ellos. Es una profesión dura, ambulante, con la familia a cuestas y con la incertidumbre eterna de depender del clima y de los caprichos del politiquillo de turno, que tanto les puede abrir la mano como cerrarles el chiringuito porque no han rotulado en el idioma correcto. Dejarles cuatro días más supondría que ganaran más dinero, y me parece muy bien porque están dispuestos a hacer una rebaja en el precio y en crear una fiesta solidaria otro día. ¿Que lo hacen por interés? ¡Pues claro!, pero si salimos benficiados todos, ¿dónde está el problema? ¿En que no pagarían tasas por esos días? Si revierte aunque sea parcialmente en las familias que lo necesitan no le veo objeción. O al menos que les propongan pagar una tasa extra por ese periodo, pero al menos que den argumentos que no se anulen entre ellos.

Pudimos tener un fin de semana más de barracas a cambio de algo para los que lo necesitan. La respuesta fue "no". Desde luego lo que es evidente es que si las bases contemplaban la posibilidad de ampliar los días de las barracas es porque no es algo descabellado. Que ahora se diga que no implica que algo ha cambiado. Quizás otra opción habría sido abstenerse…

lunes, 10 de octubre de 2016

En plenas fiestas y la APP municipal sigue prácticamente en blanco

Tradicionalmente una de las funciones más importantes de la prensa ha sido la de ser la conciencia del poder. Por supuesto hablamos de democracias, porque en las dictaduras de uno u otro signo hacen el papel contrario, son su canal de adoctrinamiento de la población.

Desde los tiempos de Bernstein y Woodward, los periodistas del Washington Post que destaparon uno de los primeros grandes escándalos políticos de este tipo (el Watergate), la prensa de investigación tiene una reputación honrosa, no dejándose someter por unos u otros como colectivo. Por supuesto se han podido doblegar periodistas y medios de comunicación completos, pero no el concepto en sí.

Ese punto de vista, el de ser críticos con lo establecido, es positivo. Sirve para dar un contrapunto a la “normalidad” en ciertas ocasiones, e incluso desde un medio modesto como un pequeño blog de una ciudad de provincias se puede intentar hacer algo por cambiar cosas que se dan por sentadas con resignación. El hecho de hacer críticas o poner sobre la mesa temas a veces sirve para que se le dé una vuelta.

Seguimos igual...
Pero a pesar de todo esto, hay cosas que siguen sin funcionar por mucho que se denuncien. Por ejemplo hace no demasiados días dedicábamos el artículo del día a tratar el absoluto fracaso de la “app” de turismo del Ayuntamiento de Lugo. El tremendo coste por una supuesta “guía” de actos que ni guía ni tiene actos, no se traduce en nada práctico.

Lugo Turismo fue una aplicación que se hizo para ganar un titular de prensa de un día, lo que por supuesto se logró, y ahí quedó la cosa. Eso de mantener las cosas porque lo importante son los servicios a la ciudadanía es un concepto ajeno a nuestro Ayuntamiento, que cifra toda su actividad en una continua campaña política de imagen con escaso contenido.

Cuando les hablé de la página web de San Froilán, la de la dirección www.sanfroilan.info, al día siguiente la web estaba colgada. Llena de errores de bulto, faltas de ortografía y barbaridades varias, pero colgada. Luego se fue puliendo el contenido a pesar de que siguen poniendo cosas de relleno como lo de los trenes, que tiene delito.

Pero en el caso de la aplicación no debe ser tan sencillo, porque a día 10 y en plenas fiestas, el programa colgado sigue siendo inexistente. Ni conciertos, ni actividades, ni siquiera un plano del recinto... nada de nada. Resuelven las fiestas patronales con un genérico “San Froilán 2016” “Sen especificar”, y eso que no olvidemos que en todos los medios de difusión se dirige a esta aplicación como una referencia. Como para fiarse.

Ya no se trata únicamente del dineral invertido en estos temas, que también. De hecho en próximos días trataremos el tema de los dineros gastados en tecnologías que no han servido absolutamente para nada. Pero decía qu ella no solo se trata de eso, sino de la pobre imagen que se da de la ciudad al pobre inocente que haya tenido a bien fiarse de la aplicación.

Una aplicación para móvil supone inmediatez y frescura, pero aquí no hay ni lo uno ni lo otro. Y ni siquiera les sirve de nada que se lo hagan saber porque da mucho chollo hacer las cosas bien. Que desde esa aplicación la ciudad parezca un páramo en plenas fiestas patronales les da igual, supongo. Seguimos igual y parece que les importa un pimiento.

Francamente, para tener así la aplicación es mejor no tenerla.

viernes, 7 de octubre de 2016

Lugo meado (y no solo por mascotas)

Lugo ha abierto por enésima vez uno de esos debates cíclicos. En este caso es el de dónde se puede orinar y donde no en nuestra ciudad, tanto personas como animales. Las últimas noticias sobre los daños causados a nuestra Catedral, Patrimonio de la Humanidad, en que se están perjudicando unos herrajes medievales que se cuentan entre los más antiguos de Europa, han puesto sobre la mesa un problema que afecta tanto a la imagen de la ciudad como, lo que es más importante, al día a día de quienes vivimos en ella.

Puede ser vandalismo perruno o sincera opinión.
No lo tengo claro
Lo de la Catedral es grave por el simbolismo, por supuesto, pero no son menos importantes las molestias que sufren los vecinos que se ven obligados a convivir con las meadas en sus portales y fachadas, tanto de bípedos como de cuadrúpedos. También afecta a todo cuanto elemento público hay, como las piedras de la plaza San Marcos en que los animales dejan su opinión sobre el diseño del entorno en forma de residuos.

Obviamente son dos problemas diferentes, por más que las consecuencias sean similares, pero igualar a humanos y animales en esto, como en casi cualquier cosa, es una auténtica barbaridad. Principalmente porque los perros no tienen responsabilidad alguna sobre sus actos, cosa que es avalada tanto por nuestra legislación como por el sentido común.

Uno de los pocos restos del "pipican"
implantado por García Díez
Empezando por las mascotas, cuando se toca este tema no puedo dejar de recordar el “pipican”, una iniciativa que trajo a Lugo Joaquín García Díez y que vio en Francia hace más de dos décadas. Consistía en algo tan sencillo como pintar un logotipo que señalizaba las rejillas de las alcantarillas para indicar que ese era el lugar perfecto donde acostumbrar a las mascotas a vaciar la vejiga. Siendo Lugo como es en estas cosas el cachondeo fue mayúsculo, y nuestros convecinos ridiculizaron una iniciativa que años después se recuperará el día menos pensado porque es barata y práctica.

El Pipican en Francia, en pleno funcionamiento.
Allí nadie se ríe.
Lo de los caniles no está mal, pero yo lo veo más como zona de esparcimiento de mascotas que como aliviadero de necesidades. Hay otros sistemas más costosos y molestos para el peatón que el “pipican” de Joaquín, como ciertos dispositivos que se pueden situar en aceras amplias pero que probablemente en Lugo no serían una gran solución, pero es cosa de planteárselo.


Pipican con premio para la mascota.
Hasta hay ciudades que están haciendo pruebas con dispositivos que premian al perro por hacer sus necesidades en el lugar adecuado, lo que es una cuestión de costumbre que hace que tire directamente al sitio oportuno. El problema de esto último es que al Ayuntamiento de Lugo se le da muy bien gastar ingentes cantidades de dinero en poner en marcha “novedades” pero todos sabemos que en tres años o poco menos el dispositivo estaría abandonado a su suerte sin perrito que le ladre, literalmente hablando.

En cuanto a los humanos el asunto solo tiene una solución: la sanción. Dice nuestra alcaldesa que en estos temas lo que hay que hacer es educar y no perseguir. Curioso enfoque. Por esa regla de tres no sé para qué multan a los coches por aparcar mal o a los negocios por incumplir las normas (bueno, menos las casetas del pulpo que pueden incumplirlas alegremente sin ningún tipo de consecuencia por lo que sabemos). Deberían decirles amablemente “estimado señor conductor, el semáforo que usted se ha saltado tiene un código de colores que indica que, estando rojo, no puede sobrepasar la línea imaginaria perpendicular al mismo”. Y no denunciarlo, claro.

Los baños portátiles de las fiestas,
en uno de los lugares más inoportunos
Vuelvo al recuerdo de Joaquín García Díez, en su etapa de alcalde, en que reconocía sonrojarse todos los lunes cuando tenía que firmar sanciones por orinar en la vía pública, pero también explicaba que cada vez eran menos porque la gente iba aprendiendo la lección.

El ser humano es como es, y si bien la masa cumple las normas hay un porcentaje de la población impermeable a la educación (observen el ingenioso juego de palabras). A ese grupo es al que solo se le puede adiestrar en los mínimos de convivencia mediante sanciones, porque el resto ya damos por sentado que no hace esas cosas.

Imagen no demasiado infrecuente en Lugo...
También es cierto que en Lugo ahora mismo no hay baños públicos. Bueno ahora mismo sí porque han colocado unos portátiles por las fiestas (por cierto, ¿no podían ponerlos en un sitio menos cantoso que en una de las principales vistas de la Catedral?), pero ya saben que hablo de los “días ordinarios”. Cerrados los quioscos y sin alternativa aparente (abren los del ayuntamiento pero casi nadie lo sabe y no hay indicación al respecto) al usuario solo le queda ir a una cafetería o aliviarse en plena calle o contra la Muralla, imagen que se ve con cierta frecuencia.

Sin embargo el colectivo del que hablamos no es el de la persona que a las cinco de la tarde tiene ganas de hacer pis, sino de los que procesan las muchas bebidas ingeridas tras la cena.

Pero claro, multar resta votos. Lo triste es que no reste más votos no hacerlo.

jueves, 6 de octubre de 2016

La última esperanza para comunicar Lugo con el Miño

Diez millones de euros es mucho dinero. El Gobierno local ha conseguido que la Unión Europea nos conceda esa cifra para mejorar la conexión de la ciudad con el Padre Miño, y tengo que reconocer que al mismo tiempo que me alegré por la noticia me preocupé por cómo se van a gastar esos cuartos.

El barrio del Carmen, la última esperanza
para comunicar Lugo con el Miño
En Lugo tenemos una doble característica, heredada del anterior alcalde, que es la de vender muy bien proyectos que luego quedan en nada o que presentan gravísimas deficiencias. Bibliotecas sin paredes ni libros, guarderías abandonadas a su suerte, fondos millonarios invertidos en rehabilitar una cárcel que sigue sin terminar y sin servir para nada o en abrir un callejón cuya principal función es sustituir a los clausurados baños públicos, museos interactivos que no interactúan porque están donde Cristo perdió el gorro... Un sinfin de desastres previos que, aunque no se pueden achacar a la actual alcaldesa, sí han supuesto la marca de la casa de su gobierno predecesor que supuestamente es el mismo que el actual. Hasta comparten estrellas invitadas al espectáculo.

Las grandes inversiones del plan URBAN tendrían que haber servido para dinamizar la ciudad, pero no parece que hayan alcanzado ese objetivo. Probablemente la menos desastrosa de todas fue la intervención en la plaza de abastos, y hay que decir que salvo una mejora estética indiscutible, la fuerte suma gastada allí ha servido de bastante poco: ni escalera mecánica, ni mejores servicios, ni pasarela subterránea con el aparcamiento de Santo Domingo (obra efectuada pero inexplicadamente cerrada), ni reparto a domicilio, ni guardería, ni cuestión accesoria que justifique semejante dispendio. El Plan E tampoco sirvió para poner al día ciertas carencias de la ciudad, reduciéndose a levantar calles que ya estaban arregladas y hacer cuatro cositas totalmente olvidadas a día de hoy.

Por si eso fuera poco, la cuestión del buen gusto tampoco acaban de dominarla. La espantosa nueva plaza de la Milagrosa y su aterradora soledad, el estropicio de San Marcos que malparió esa cosa en el que sin duda debería haber sido uno de los principales paseos de la ciudad, la surrealista reforma de O Cantiño, placita a la que han quitado gran parte de su encanto, o la inconcebible obra de la plaza Horta do Seminario (más conocida como la Plaza Inútil, lo que nos da pistas de lo que la población opina de ella), no avalan el optimismo respecto a lo que puede pasar con estos fondos.

Con esos mimbres pretéritos, el cesto que se nos presenta es más que cuestionable, probablemente porque el anterior alcalde era más partidario de la imagen y el titular que de trabajarse después los temas, que eso daba mucho chollo.

Sin embargo tengo un mínimo resquicio de esperanza. Es indiscutible que Lara no es Orozco y que su forma de afrontar las cuestiones es totalmente diferente, salvo cuando se tocan los temas de alguna concejalía “heredada” del anterior regidor, claro, que ahí seguimos con las tonterías de costumbre.

Lugo tiene una gran deuda con el Miño y es comunicar la ciudad plenamente con el río que nos da vida. Es inconcebible que no exista una gran avenida, amplia y luminosa, que vaya directamente desde la ronda de la Muralla hasta el agua, y el problema legal que durante años salvó al Carmen de la intervención de los especuladores puede ser una oportunidad de corregir esto. En 2003 la candidatura de Manuela López Besteiro a la alcaldía ya propuso un proyecto de este tipo, que culminaba con el nuevo puente que más tarde José Blanco movió a la absurda ubicación que hoy tiene.

Camino Primitivo de Santiago en el Carmen
Es un tema espinoso porque sería fundamental conservar el Camino Primitivo como debe estar, que es con ese punto “enxebre” que le da la gracia que perdió el Francés en gran parte, pero me aterra imaginar una avenida más estrecha de lo debido flanqueada por altos edificios que tapen la poca vista decente que queda en la ciudad. Hoy en día si te subes a la Muralla, a la altura de la Puerta del Carmen o Porta Miñá, puedes ver el paisaje que rodea Lugo. Espero que no se les ocurra la infeliz idea de confundir modernidad con altura y permitir que nuevos Garañones destruyan también ese poquito que nos queda de orgullo visual.

¿Qué proyecto hay concretado para estos fondos? Lo ignoro. De hecho no solo es algo que no sé yo sino que se ha ocultado celosamente a los grupos de la oposición por razones que se me escapan. Precisamente tendría que ser al revés, deberían organizar una exposición en una sala pública (por ejemplo la de Santa María) con los planos del proyecto presentado, explicando con pelos y señales hasta el diseño de las farolas propuestas.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Pregón de las fiestas, por Paco Nieto

El siempre amable Paco Nieto ha tenido la gentileza de pasarme el texto del pregón que ayer ofreció a los lucenses.  Creo que es de esos textos que hay que conservar porque son memoria de la ciudad, de su gente y de sus anécdotas del día a día.

Por eso se lo reproduzco íntegramente a continuación.

Gracias Paco.





Querido Lugo

Señora Alcaldesa,
A vostede e mais os 24 membros da Corporación Municipal desexo mostrarlle-lo meu máis sincero agradecemento por terme elixido para pregoar o San Froilán do ano 16; confeso que me sinto enormemente honrado con esta labor.
Dígolles en primeiro lugar que quero que esta Praza sexa unha lousa inmensa, como lle dicía aquel neno ó seu pai, cando a viu por primeira vez co chan empedrado e coa fonte dos leóns aí no medio, feito que tan ben relatara Fole.
Pois iso, unha lousa que nos acolla a todos para celebrar a Gran Foliada que ten que ser o San Froilán.

Tal día coma hoxe, hai 20 anos estaba comezando a da-lo pregón das festas o poeta Manuel María, era o ano 1996; neste había un parágrafo que dicía: “Lugo resulta ser a cidade ideal, nen grande nen pequena, na que nos ceñecemos todos e onde existe una perfecta simbiose entre o urbano e o rural, é decir entre o home e a natureza...” Canta razón tiña o Manuel.

Certo é que co paso do tempo perdéronse moitas cousas coma as feiras, por exemplo, vale, aceptémolo, á modernidade non se lle poden poñer cancelas; pero o prezo tamén é moi alto cando con ela tamén podemos perder identidade e mesmo palabras, palabras fermosas que definen o noso xeito de vivir e traballar; non deixemos que se perdan: os estrobos, os sachos, as fouciñas, os xugos, as galletas, as machadas, as aixadas, …..
Disto falaba, Dario Xohan Cabana nunha lembranza súa do San Froilán. Por certo, ben merece o Darío, ter en Lugo, unha rúa co seu nome antes que a teña en calquera lugar da Ocitania ou na Florencia italiana.


Gustaríame ver a  don José, a don José Trapero Pardo, xa sexa de pedra, mármore ou bronce, sentado nun banquiño da praza de San Marcos; e ó seu pé a inscrición que tódolos días dicía dende Radio Lugo: “Bon proveito, amiguiños”. ¿E por que non adoptar o dito como slogan culinario?

Quero que tamén teña mención no noso rueiro o Ramón Lamote; ou mellor aínda, o seu pai, Paco Martín, do que, por certo, e co seu permiso, fago miña aquela súa reivindicación na que as casetas do polbo pasaran a chamarse “Garigolos”

Garigolos tamén eran aqueles quioscos como o de Queta onde amais da literatura infantil, tiñamos a posibilidade de mercar uns cigarros, por unha peseta catro Celtas e por un peso un cigarro rubio.

Ó lado da Queta, o gran referente para as citas, o Bazar Radio Meilán con escaparate onde pega-los  fociños para ve-las portadas dos últimos discos.

Pretiño, na rúa doutor Castro outro “garigolo”, o de Marité na traseira do Bar Centro, onde, por certo estaban de moda os “Cariocas”, aqueles cafés cheíños de escuma.

Falando de bares, como esquece-lo Monterrey co señor Ramiro á fronte ou o Anduriña logo convertido no Agena (unha “boite” para de noite); venme á memoria Piño do Ferreirós e os seus célebres “bichinguais”, a “Empanada del amor” (pan e cebola) ou a tortilla vitaminada cunha folliña de leituga... e o Mistela da Julita,uns chatos no Barreiros ou no René, e como non O Neno con aquelas taciñas de caldo, que tan boas eran para corre-lo frío; un pouco máis adiante o Yuma con saída pola traseira do local cara a muralla cando viñan os grises, porque seica houbera chivatazo dunha reunión clandestina.

Miren, grandes tamén foron esoutros veciños nosos que polos seus alcumes eran coñecidos, recorro a Fole e o seu Cartafolio de Lugo e a Pepe Barreiro do seu “Anecdotario Lucense”.

¿Ou non lles soa Caga na Brocha, ou Cascarilla, aquel toliño que lles dicía ás mulleres na catedral que andaban rosmando: “Aquí non se pode falar, pericós”; ou aquel axente da autoridade, moi “chulillo” el, coa porra sempre en “ristre”, alcumado Caga na Zoca; outros gardas municipais célebres foron O Palanquín e O Perrachica.

 Logo estaba Pepiño Cagón de sempre pegadiño ás sotanas dos cregos. El quería ser Santo; e aquel famoso xastre,  de non moi bo carácter, alcumado Cose Carallas, o fanfarrón Valentín Cojonera, o avogado Setevicentes...

 Houbo unha muller extravagante que seica vestía con boa roupa que lle daban as señoras de alta liñaxe a que chamaron Elvira la Loca ou aquela outra coñecida como A Tola de Gomeán, que cando viña a Lugo subida nunha egua, antes de entrar sacaba da alforxa un espelliño, peite e unha polveira para entrar na cidade ben arregladiña.

 E como esquecer a José Regueiro, ou sexa Pepito Chimineas un limpabotas con despacho nos soportais aquí, nesta praza; cando “cargaba da xerra” era faltón e máis dunha noite pasouna no “cagarrón”, así lle chamaban o cárcere, Pepito Chimineas foi o propietario daquela frase que aínda hoxe se lles pode dicir os puferos: “Hay que pagaaaar”.







Home, e Faustino, coñecido como Trifón Caldereta, Luís Leriele, o de “Que fondo lo entierran”, Carlitos el de la Vara, Balbino sempre na rúa Aguirre coa súa cabicha na boca, o meu admirado Jaime Vítori Bermudez, o célebre Ranita; e José Ayán Coedo, Pepiño Loterías, moitas cintas desas de marchas militares lle teño gravado; outro da lotería foi Valentín con territorio de venda pola Porta da Estación. Del contase aquela anécdota tan boa, na que xunto cun amigo, fixeron un traballiño polo que percibiron 25 Pts; díxolle Valentín ó seu compañeiro ¿e que facemos cos cartos, este respondeulle: “pois mercamos 24 pesetas de viño e unha peseta de pan”, e respondeu Valentín: “E para que queremos tanto pan”.

En fin podiamos seguir de aquí a mañá con Andrés das Monas, Hinchafaroles, Trangallada, Paco das Hostias, O Cheirón, Chirivípopó, Tinguilipie... pero hanme permitir que lles relate unha anécdota que me contaron non hai moito; a dun argalleiro alcumado Alvite, un día dun ano dos 50, este home fíxose cun caldeiro de mexos de burra, logo colleu cinco ou seis burros das leiteiras que “aparcaban” preto do Círculo, atounos ó Concello e untoulles ben o fociño cos citados mexos de burra; os animais puxéronse a ornear que non vexan; el, entrementres, estaba cun atril dirixindo a “orquestra”, levárono os gardas, claro.
Persoeiros tan dignos como o máis digno veciño da nosa cidade.
Pois todos eles tamén viviron o San Froilán, como tal fixeron tantos e tantos visitantes da rinconada de Lugo en tempos de festa; moitos fixeron tradición por estas datas visita obrigada o célebre barrio chino de Lugo. Seica, din os expertos, do melloriño do país; porque guste ou non guste a triste vida de moitas mulleres formou, de sempre, parte da nosa sociedade, e agochala non vai facer desaparecer este oficio.




Nomes de guerra singulares habitaron bares e sórdidas habitacións na Rúa do Miño ou áTinería.... como: La Mucha, La Apache, A Poleira, La Lunares, La Merche, A Cuca, Doña Vicenta, La Valenciana (La Reina del Picadero), A Chiruca, ou La Coloretes (Hoy estoy medio loca... cariño) seica dicía.

Verán, non teñen porque compartir o que digo pero eu non quero que o San Froilán  sexa a festa de Lugo; quero que o San Froilán sexa festa de tódolos galegos e que o Concello encha de luminarias as rúas; bueno,e que contrate as orquestras para o baile; do resto encargámonos nós.
O San Froilán ten que ser: A Gran Foliada.
De sempre, a achega de homes e mulleres ás Feiras e Festas do Santo Froilán foi un non parar; das parroquias, de Calde, de Soñar, de Coeses, de Torible, de Pías, de Benade, de Muxa... de todas as do concello viñan xentes; e algunhas traían música como a de Piugos;  dende Bocamaos tamén, aquela de tanta sona como foi a Banda de Vilacendoi que animaron moitas festas, ate que chegaron as orquestras modernas.

Falando de anima-los bailes,onde por certo, lembran aquelo de: “Queda terminantemente prohibido el ceder la pareja durante los bailables”, teremos orquestras como as de antes, onde os pasodobres, merengues e chachachás, serán interpretados por formacións como a Orquestra Astariz, a  Candal e a Novedades de Rábade; a Mambo, a Binario a Clave do Maestro Parra,a Maika con Máximo Carballal; a Palma; a Kalú 96, a Orquestra Vélez co seu triunfante vocalista Tatolas; a Veracruz; a Núñez; a Nueva York; Los Emperadores; a Sport de Viveiro; a Moderna de Ferreira de Pallares; a Royalty de Mondoñedo, a Variedades de Viveiro, a Venecia de Vilalba, e a Peñalara de Grolos e un sinfin delas máis.
Para os que lles gusten os boleros, as guitarras e os requintos, contaremos con Los Brillantes, (con Luís e Pepín.)


Cando falo dalgunha destas orquestras vénme á memoria meu pai cando me contaba como de rapaz viña a Lugo dende O Pedrouzón, Tirimol e Bagueixos en zocas, tirando pola bicicleta até chegar á Casa da Filomena, espelía a lama, poñía os ganchiños no pantalón, zapatiños limpos e viña a Lugo a ver a súa moza, ou sexa miña nai; e por aquí andan. E tamén a miña Margarita

E para os máis modernos recuperaranse os ritmos de Los Alesandi, Los Bayas, Los Flavia de Sarria, Los Jaslas da Pobra de San Xiao, Los Senex, Robert Johnson, Inquietudes, Cerebrum, Son-Vida, Evasión co seu cantante Jei Noguerol; os Epsilón coa guitarra afiada de Aquilino Jacob; ou artistas formidables que pasaron polos Festivais de “Micrófono de Oro”, de Radio Lugo que estaba incluído no programa de festas, como Marisa Pelarigo, Luís Lodeiro, Suso Varela, Pepe Hortas, Alfredo Corujo, Dúo Lois, Pachi Mouriño, Fedry, Ángel Carlos, Chito, Lolita López Cardama, Elis Bamio, Leandro Fernández  e tantos outros.


E se de tanto baile, escordamos?, sempre nos quedará achegarnos ó Frade de Recatelo para que nos compoña O Cacharulo.

Sigo lembrando pequenas cousas que de seguro moitos dos que aquí estades vivistes, era o San Froilán de 1959 e Álvaro Cunqueiro estaba en Lugo. Por estas datas ía poñerse en escena a súa obra “O incerto Señor Don Hamlet”, por certo antes que na Coruña, e foi no Salón de Jato en San Roque o que logo foi Garaxe Imperial. Ese local o mesmo servía  pra para unha noite de boxeo, pra para a presentación do Ballet de Maurice Bejart ou sala para festas.





Volvo cara a esta praza, a Maior, e dende aquí estou adiviñando unha estatua que penso que debera repensarse, é a de Luís Pimentel, non é de recibo verlles un pouco máis aló, fronte ao Círculo, a cara a Paulo Fabio Máximo e máis a Julio César........ e o noso Luís sexa unha silueta agochada nunha sombra.

Claro que sombra é, e nada é cando lembramos a Cilistro, a Celestino Fernández de la Vega o lugués de Friol que tan grande sona lle deu á nosa cidade; o Segredo do Humor deixou de ser tal, cando Cilistro publicou o seu tratado. Ben merece unha figura que o lembre e non plaquiña cativa para un home tan inmenso.

Lembro ao profesor don Xesús Alonso Montero, hoxe Presidente da Real Academia galega que vivía na rúa Aguirre, fronte ó Círculo das Artes. Ben,  non vivía, ía de visita. Vale tampouco, levábano de visita os grises, alí estaba a comisaria de policía.


Eso ven a conto porque, cando don Xesús faltaba o que máis e o que menos “latabamos” as clases do instituto; e directamente correndo íamos ou  ben a “El Recreo”, na rúa Aguirre a xogar as máquinas ou a “El Mirador”  e alí, con cinco pesiños seis cancións da maquiniña de discos; non podía faltar o Hey Jude de Los Beatles, o Black is Black de Los Bravos e algunha de Los Brincos...








En Lugo permaneceu moito tempo don Ricardo Carballo Calero coa súa dona Ignacia Ramos (La Nacha) ou María Silgar, como asinaba as súas escritas e vivían na Rúa Nova fronte  a onde, en tempos, se instalaba, na Praza da Soidade, o Teatro Argentino, aquel espectáculo “varieté” onde aparecían señoras case espidas.

Falando de barracas; Contáronme que en Santo Domingo instalouse un ano unha caseta onde no cartel aparecían unhas fontes con chourizos, xamóns  e que sei eu cantas viandas máis e o título era “Quien quiera picar, que pique”; seica dentro había un pico para picar nunha pedra.

 As Lanchas Voadoras, a Tómbola de la Caridad, a do Cubo, con reas de potas de premio; a tómbola dos Xamóns, a tómbola La Galaica a que sorteaba un porquiño o“Popular Jalisco”; as bonecas andadoras, o cucurucho de churros (tres por unha peseta) de La Galiano o La Moderna, as garapiñadas de Luís Santomé: El Cubano; as cintas do Tiro la Flor,  la Mujer Araña, as Marionetas Talio do gran Chacolí; o desfile de carrozas, el Pozo de La Muerte do portugués Fernandes Moreiras coa súa Bultaco Metralla a todo meter; la Mujer Barbuda, el Hombre sin Cuerpo, la Vaca con dos cabezas, El Hombre Fiera, La Cabeza en Bandeja, el Museo de Machaquita, la Bella indígena...

Dende o ano 1964 estas e outras barracas pasaron a instalarse no Campo da Feira, antes, xa se sabe, por aquí andaban, a carón do Concello, no Campos Castelo,en Santo Domingo...
En tempos non faltaron os touros en Lugo grazas a José Manuel Orol Balseiro; con praciña no Polvorín e destros nativos como: Fiacro Orol, Joselete “El Temerario, El Niño de La Puebla de San Julián, Frouxeira de Valle de Oro, Finito de Lugo, Peluquerito de Lugo ou Rubito de Casas Baratas. Tamén, como non, Luís Rios “El Pinturero” e antes Celita o Celita II.

Podíalles falar do polbo, penso que xa se falou dabondo deste bocado sen igual;só un pequeniño detalle, de seguro que son moitos os que lembran que antes o polbo vendíase por rabos e non por racións.
E digo eu ¿pero porque non poñer á mesma altura as nosas patacas, en cachelos ou esmagadas, con pemento ou sen el e se por riba lle poñemos uns pementos de Mougán, que aínda quedan,..... ¿onde hai que firmar?
Dixo un día o meu admirado Juan Soto:  “As festas do San Froilán son pobres, pero honradas”
Xa se sabe que: As cousas ben feitas, ben parecen.

Vou ir rematando e quero botar uns cantos “queros”:
Quero que se mime máis a nosa Banda de Música....
Quero que alguén desta cidade viva na Praza de Pelúdez e Filomena.
Quero un recoñecemento inmenso para Jesús Pérez Regueiro, Jesús de Sargadelos, por todo o ben que fixo e fai pola cultura na nosa cidade.
Quero un premio de teatro que leve o nome de Rafael Villanueva; ó de o grupo “La Máscara, ¿lembran?
Quero felicitar a Isidro Novo porque mañá é o seu Santo, non, non é o San Cidre, ben o sei; e que o Isidro Novo chámase Isidro Xoán Froilán e de paso xa que estou, pedirlle unha nova edición da “Guía do bebercio lugués”.
Quero que os de Paramo Pictures, os da Bertolina, ou Prendeme o Boi; preparen algo  froilaneiro e que rebente o youtube
Quero que o grupo Fuxan os Ventos, teña unha rúa co seu nome.
Quero recuperar o “Festival Literario do Miño” que só tivo unha edición en 1960 e que gañara Aquilino Iglesia Alvariño.
Quero xigantes e cabezudos e que un repoludo gaiteiro, de pano sedán vestido, como un príncipe cumprido, cariñoso e falangueiro, veña dende San Fiz ou Montirón; dende A Garaballa, Garabolos e a Milagrosa; dende Lamas de Prado, dende O Piteiro, dende Magoi..... e nos esperte pola mañanciña coa Alborada de Veiga.

Quero que o San Froilán sexa A GRAN FOLIADA

Non sei, e xa remato,  se este é o lugar axeitado, pero vouno dicir: mirade, temos que querérmonos máis, temos que ter orgullo de ser o que somos, e de onde somos, temos que deixar os damachiños na casa; temos que traer un saco cada un de nós cheo de biosbardos e cocerellos, e espallalos polas rúas; temos que ser máis presumidos... gustaríame mudar o slogam daquel anuncio que di “Vivamos como galegos”; pois non, que o resto de galegos digan: “Vivamos coma os de Lugo”.

Decía Barriga Verde: Pasen señores, pasen que a función está a comezar; ¿Hai alguén que quede fóra? Pois estamos listos!
Berrade comigo: ¡¡Viva Lugo!!  ¡¡Viva o San Froilán!!

Moitas grazas.


Pregón íntegro leído por Paco Nieto el día 4 de octubre de 2016.

martes, 4 de octubre de 2016

¡Feliz San Froilán! ¡Viva Lugo!

Para que las fiestas de San Froilán sean un éxito solo hacen falta dos cosas: buen tiempo, y la voluntad incuestionable de los lucenses. Y de la necesidad absoluta de lo primero no estoy muy seguro.

Nadie en su sano juicio podrá acusarme de hacer la pelota al gobierno municipal, y mucho menos a la concejala encargada de organizar (es un decir) las fiestas, y aun así mis deseos para estos días son los mejores tanto para ellos como para la ciudad en su conjunto. ¡Que todo salga bien!

A las 20:30 horas de hoy en la Plaza de España tendrá lugar el pistoletazo de salida oficial con el pregón de Paco Nieto, que con que sea la mitad de brillante que el que hizo hace un par de años por Carnaval será una gran ocasión para aprender más de nuestro Lugo querido.

Y después de eso... ¡a disfrutar de la fiesta!

Lugo cuenta con dos citas ineludibles a día de hoy: el Arde Lucus como jolgorio de inicio del calendario festivo de Galicia y San Froilán como broche de oro de ese mismo almanaque. Aunque siempre se dice que es la primera fiesta de otoño, en realidad San Froilán es la última fiesta del verano, y si coincide que hace buen tiempo, como parece que será en este año, nada ni nadie puede detener la avalancha de visitantes y de lucenses que se echan a la calle. Afortunadamente.

Iglesia de San Froilán,
sorprendentemente olvidada
en las fiestas del patrono.
Este año ha habido polémicas con casi todo: el cartel, la revista oficial de las fiestas, las barracas (mira que no venir la noria ni el saltamontes...), los conciertos, las orquestas, por supuesto las casetas del pulpo y hasta el propio significado en sí de las patronales, ya que se ha obviado en el programa cualquier referencia al santo que les da nombre.

Sin embargo dudo mucho que eso reste afluencia a las fiestas, y quizás precisamente por esa fe absoluta que tengo en el poder de convocatoria de las patronales algunos nos atrevemos a criticar abiertamente los graves fallos de organización de la concejala que ha llevado el tema. Si tuviera la más mínima sospecha de que decirlo tuviera peores consecuencias que callarlo, no duden que no habrían leído una línea sobre eso en este blog.

San Froilán son los churros, las pandillas, las orquestas, las carreras de camellos, el pulpo, las tómbolas, los puestos de castañas, las atracciones, el gentío... y los paseos. Es una fiesta que debería ser declarada cardiosaludable porque en gran parte consiste en andar desde el centro al recinto ferial y del recinto ferial al centro curioseando los puestos, picando algo, tomando unas cañas y viviendo una ciudad orgullosa de tener la fiesta de pueblo más grande del mundo.

Desfile de ganado - Foto: El Ideal Gallego
Porque eso es el San Froilán, y si les digo la verdad creo que tendría que serlo más aún para no perder su esencia. Una fiesta en que se impulsen mercados de productos del campo, centralizados en la plaza de abastos, que potencie ese imprescindible desfile de ganado, que muestre orgulloso al mundo su condición de ciudad vinculada al campo. En este sentido mencionar que se ha dedicado un día al Camino Primitivo, cosa que aplaudo, pero también se podría haber dedicado otro a una feria de productos lácteos de la tierra, como muestra de apoyo a nuestros ganaderos, que están pasando una situación complicada. Quizá para el año que viene.

Esto es perfectamente compatible con la contratación de grandes conciertos de grupos punteros, ¿por qué no?, en homenaje a la dualidad que es Lugo, una ciudad campesina o un campo urbanizado, como prefieran ustedes.

A pesar de mis críticas no cambiaría mi Lugo por nada, salvo quizás un Lugo un poquito mejorado. Y entre todos podríamos hacerlo, pinchando a nuestros representantes para que se pongan las pilas y hagan las cosas mejor, arrimando el hombro, proponiendo ideas, y aunque les diré que las aglomeraciones me gustan lo justo, participando en las fiestas de San Froilán. Eso es ser parte de la ciudad, parte de Lugo.

Así que ¡Feliz San Froilán! ¡Viva Lugo!