jueves, 4 de enero de 2018

¿Qué pintan los coches circulando por la calle San Marcos?

No tiene justificación que haya coches circulando
en la calle San Marcos fuera de los de reparto y servicios en momentos puntuales.
Hoy les traigo un tema que sacó ayer a relucir la Asociación Lugo Monumental que tengo el honor de presidir. Antes de entrar en materia me gustaría aclararles que como escribí el otro día este blog es mío, y recoge mis opiniones por lo que no es portavoz de ninguna asociación, ni siquiera de la que presido yo mismo, pero por otro lado tampoco me parece razonable obviar un tema por el simple hecho de que sea esta asociación la que lo ponga sobre la mesa. Así que como Lugo Monumental es lucense hasta la médula y yo también, les pondré aquí los asuntos que se traten pero con una condición: no adelantarme a la prensa ya que me parecería de mal gusto que yo “aprovechara” el hecho de generar las notas de prensa y sacarlas yo antes.

El tema de hoy es el del tráfico en la calle San Marcos. La asociación Lugo Monumental registrará durante el día de hoy (iba a ser ayer pero por temas de intendencia no pudimos) una petición en el ayuntamiento de Lugo para que se modifique la ruta de acceso a un garaje situado en el callejón de la Diputación, de forma que se elimine el tráfico rodado en la calle San Marcos.

Actualmente los coches
tienen que atravesar toda la calle San Marcos
Desde la peatonalización de esta calle, no había ningún acceso a la zona en vehículos, pero con la apertura de un nuevo garaje particular el Ayuntamiento decidió que el acceso al mismo se realice a través de una calle que no solo es que pueda ser totalmente peatonal, sino que debe serlo ya que no tiene justificación su uso como zona de paso para vehículos.

La plaza creada con la peatonalización de San Marcos se puede utilizar para diversas actividades y es una de las zonas más concurridas de la ciudad, por lo que no tiene sentido alguno que se obligue a los transeúntes a convivir con unos vehículos que, además, tienen una opción mucho más sencilla.

La ruta propuesta evita zonas con densidad peatonal
Lugo Monumental propone que el acceso de estos vehículos se realice a través de la calle del Teatro, subiendo por el callejón de la Diputación en lugar de atravesar San Marcos. No es una solución perfecta ya que no parece adecuado que una de las pocas zonas del paseo interior de la Muralla que están abiertas al público se ocupe con tráfico rodado, pero se puede considerar un “mal menor” ya que la alternativa actual, el uso de San Marcos, es todavía más inadecuado.

En el escrito que se registrará también se solicita que se estudie la posibilidad de que el acceso al garaje de la Diputación Provincial también se realice por esa misma ruta, con lo que se podría liberar de tráfico rodado gran parte de la Plaza del Ferrol. En esta última los usuarios del único garaje existente podrían acceder a sus plazas a través de la vía que transcurre junto a la salida del aparcamiento, lo que contribuiría a eliminar el tráfico frente a la parte interior de la puerta falsa y del acceso a la Muralla. Teniendo en cuenta la existencia de un colegio infantil en la zona, estas medidas podrían incluso facilitar la seguridad de los niños, que usan el jardín como zona de juegos.

Estas sencilla actuaciones permitirían encaminarse hacia avances en la peatonalización total del casco histórico, que Lugo Monumental considera que hay que perseguir como objetivo final, si bien para lograr esto hay que tomar una serie de medidas previas como la mejora del transporte urbano y las ruta peatonales en la ciudad.

miércoles, 3 de enero de 2018

Un plan para Las Catedrales que no soluciona gran cosa

Las Catedrales desde el aire con marea alta.

Hace ya tiempo que les había prometido un artículo sobre el control de accesos a la playa de las Catedrales y la verdad es que se me fue pasando la cosa hasta que hoy vi los “asuntos pendientes” y me encontré con ello. Pues al tajo.

Podríamos resumir la cuestión en una única frase corta: es una chorrada. No se han solucionado los problemas de la playa y se han creado una serie de dificultades que parecen más diseñadas para que parezca que se hace algo que para hacerlo realmente.

Lo primero que fijó la Xunta, en un alarde de gestión, es un límite de 4.812 personas diarias para bajar al arenal. Una cifra totalmente arbitraria basada en unos supuestos cálculos que nadie sabe muy bien de dónde salen, y eso que le pregunté yo mismo a la Directora General de Turismo, cuya explicación fue remitirse a los “técnicos”, que es lo que se suele decir cuando no tienes ni idea de qué contestar. Pero vamos a darla por buena.

El problema es que tras conseguir un permiso para acceder, que se basa en cubrir un sencillo formulario en Internet lo que elimina a aquellas personas poco duchas en las nuevas tecnologías, llegas y te encuentras una cola tremebunda igualmente, porque por lo que se ve no se han dado cuenta de que las 4.812 personas van todas a la misma hora, que es la de la marea baja “diurna”.

Las mareas de estos días
No hace falta ser especialmente inteligente para ver que en el día hay, como máximo, dos “pleamares” y dos “bajamares”. Esto hace que los horarios de visita se concentren, porque como todos sabemos con la marea alta en las Catedrales solo puedes visitar las cuevas si eres un percebe. Si, como hoy, hay una bajamar a las 11:05 de la mañana, la siguiente será a las 23:19, con lo que o ponen unos focos tamaño aeropuerto en la playa (Dios los libre) o las 4.812 visitas irán a las 10 de la mañana para ver algo. Así que el sistema cae por la base.

Por si eso fuera poco, tras cubrir el formulario (por cierto, ya me dirán qué les importa el sexo y el año de nacimiento del visitante) y tener todo en regla, llegas a la entrada de la playa y con que simplemente lo enseñes te dejan pasar, sin comprobar ya no solo si las personas son las que vienen en el papel, sino incluso la fecha, con esa desidia que solo se puede encontrar en los trabajadores que saben que su función es una estupidez.

En cuanto a lo que debería ser lo más importante, la vigilancia del arenal, aquí o lo hacen muy bien o lo hacen muy mal, porque no vi ninguno lo que quiere decir que están perfectamente integrados con el paisaje (me los imagino en plan Comando, con monos de camuflaje entre las rocas) o no los hay. Espero que sea lo primero.

La hoja de "pedido" de autorizaciones
Por último los servicios dejan mucho que desear. Y por servicios me refiero literalmente a los baños. No es que sean malos o estén en mal estado, es que había unos justo en la rampa de entrada que por razones que desconozco están cerrados y hay que ir a otros que están pasado el quinto pino y en los que encima te cobran. Cosas extrañas poco explicables.

La playa de las Catedrales, ese maravilloso lugar al que hace 20 años íbamos y mis amigos nos decían que estábamos locos porque era una “playa muy mala”, necesita cuidados y vigilancia, porque lamentablemente la masificación turística no deja títere con cabeza… pero las medidas a tomar tienen que ser efectivas y lógicas. Concentrar casi 5.000 personas al mismo tiempo no parece una de ellas.

martes, 2 de enero de 2018

El año de Lara Méndez

El reloj municipal va atrasado. La ciudad también. Foto: El Progreso
Nuestros políticos miden sus tiempos en ciclos de cuatro años, que es lo que duran los mandatos si todo va razonablemente bien o incluso aunque, como ocurre en Lugo, las cosas vayan como van, siempre que la oposición no se centre en lo que tiene que centrarse. Como el último año natural del ciclo tampoco es hábil en el sentido práctico de las cosas porque ya es “campaña electoral”, y teniendo en cuenta que las elecciones municipales serán el 9 de junio de 2019 podemos concluir que este 2018 recién estrenado es el último año “de verdad” de esta rueda de la fortuna que sufrimos.

Ahí tienen la explicación de este circo estéril de la cuestión de confianza, la inexistente moción de censura, el llanto y crujir de dientes, el rasgado de vestiduras y ese rollo del que nos tienen aburridos y que no valdrá más que para gastar tiempo de los ciudadanos leyendo y escuchando a sus próceres diciendo lo mala que es la alcaldesa y lo buenos que son ellos, o viceversa, que todo depende de si el cuento lo narran Blancanieves o la madrastra. Asignen ustedes los papeles según sus simpatías.

Lara Méndez. Foto: Twitter
También por eso la alcaldesa Lara Méndez ha sido hábil ahorrando su bala de plata presupuestaria, dejando para este año 2018 la herramienta que la ley le otorga de ligar la aprobación de las cuentas a una cuestión de confianza. Así puede hacer los números que le dé la gana sin la molesta interferencia de tener que dialogar con los grupos de la oposición, y como además para los cinco meses de 2019 puede prorrogar las cuentas y a nadie le va a extrañar que a escasas fechas de las urnas los demás partidos no le aprueben nada, no queda excesivamente mal. Las piezas encajan.

No habrá moción de censura, eso lo tenemos todos tan claro como que nueve, tres, dos, dos y uno no suman 17, porque como nos decía Félix en la Minerva no se pueden sumar patatas y carretillas. Jamás los partidos de esa supuesta izquierda montesa y comunista apoyarán a la también supuesta derecha reaccionaria y franquista y viceversa. Lo que importa no es quién es alcalde sino quién no lo será, y en esa convicción inamovible se basa la tranquilidad de Lara Méndez, no en el mérito propio, que ya es triste, sino en el demérito ajeno, el de una oposición que está más preocupada de ponerse verdes entre ellos en los plenos que en criticar la falta de gestión del Gobierno Local que pasa de puntillas entre los cadáveres de sus enemigos, asesinados mútuamente. Así se pueden llevar las cosas con calma con solo ocho concejales y aprobar por las bravas un presupuesto a tu medida sin más oposición que la mediática.

El plan es redondo, pero conlleva una responsabilidad tremenda. En estos dos años y medio de inacción se ha demostrado que la gestión no es la característica dominante de este grupo de gobierno. Han creado expectativas que a día de hoy están defraudadas, maquillándolas con medidas “estrella” tan humildes en la práctica como pintar unos límites de velocidad en esta o en aquella calle para que parezca que se hace algo y poco más. Pero aún están a tiempo de alcanzar la redención, aunque francamente no es algo por lo que yo apostaría porque el trabajo nace de la costumbre.

Si en este 2018 no son capaces de hacer algo decente no lo harán nunca. Tienen unos presupuestos aprobados a su medida y las manos libres para trabajar en la ciudad, con todo a favor salvo un Pleno que han convertido en hostil porque se han cansado de ningunear a sus otrora socios por activa y pasiva.

Es el año de esa Lara Méndez inteligente y encantadora. Falta saber si es capaz de sacar esta ciudad de su ya larguísimo letargo al que la condenó su predecesor, y ejecutar un presupuesto para el que no tiene excusa, porque lo aprobarán por sus cojones (perdonen la expresión) gracias a esa legislación que tanto critican, y sin que la oposición pueda cambiar una coma. Que el perro se coma los deberes no cuela en temas serios.

viernes, 29 de diciembre de 2017

De inocentadas, Lugo Monumental y un "Gobierno Gestora" para Lugo



Hoy tengo mucho que contarles así que vamos por capítulos. Les adelanto que les hablaré del artículo de ayer, de Lugo Monumental y de la cuestión de confianza de la alcaldesa, Lara Méndez. Por si se quieren saltar alguna parte e ir a la que les interesa, aunque los dos primeros temas los trataré muy brevemente.

En primero lugar me gustaría decir que el artículo de ayer era una inocentada, pero no se engañó ni una sola vez, todo es totalmente cierto. El ácido oxhídrico es una de las formulaciones del agua, y todos los datos que se incluían en el texto son rigurosamente exactos, pero no deja de ser una falacia, la demostración de que se puede llegar a conclusiones absurdas basándose en información cierta siempre que se presente de determinada forma. Les diré que desactivé los comentarios de ese artículo en los foros de Facebook para que los típicos aguafiestas no pusieran a los veinte segundos "es una broma, que hoy son los Inocentes", que sí, que ya sabemos que son ustedes muy listos, pero hombre sigan un poco el juego. En fin, lo importante es que reflexionen cuando lean algo porque sin mentir ni una sola vez se puede lograr que las cosas parezcan cosas diferentes de lo que realmente son.

El segundo de los temas es que el miércoles por la tarde fui elegido presidente de la Asociación Lugo Monumental. Es un honor volver a encabezar esta entidad, que ha demostrado su independencia y que el trabajo en favor de los asociados y del casco histórico en general es lo único que la mueve, y agradezco enormemente a mis compañeros la confianza que me han demostrado.

Algunos de los asistentes a la asamblea
de Lugo Monumental del miércoles.
También quiero aclarar que a pesar de que el artículo de ayer, el de la inocentada, era una nota de prensa enviada desde la Asociación se trataba de una cuestión excepcional por ser lo que era. Este blog es personal, mío, no es el canal de comunicación de ninguna entidad ni de nadie que no sea yo mismo. Es decir que los artículos no son la opinión de una asociación ni de los socios, solo la mía y me gustaría que esto quede claro porque aunque Lugo Monumental es reivindicativo sí es cierto que yo mismo soy más comprometido con mis propias opiniones por motivos evidentes. Más claro, ácido oxhídrico.

El tercer punto del “orden del día” es la cuestión de confianza que perdió el miércoles la alcaldesa, Lara Méndez, y que abre ahora un plazo de un mes para que la oposición presente una improbable moción de censura.

Lara Méndez sale del Pleno
en que se le dijo que no se confía en ella
Lara me cae muy bien como he dicho en innumerables ocasiones, pero creo que aquí se ha equivocado. Lo de usar esta herramienta que le permite la ley está bien jugado, pero tendría que haberse molestado en intentar negociar los presupuestos antes con algún grupo de la oposición. Ha sido demasiado transparente y se ha notado mucho que nunca tuvo intención de sentarse a dialogar con nadie y eso, cuando tienes ocho concejales, es una osadía temeraria (y teniendo muchos más una falta de elegancia). El cálculo de “este año saco el presupuesto con la cuestión de confianza y para el siguiente prorrogo y llego a las elecciones” está muy bien desde el punto de vista exclusivo de un partido político, como táctica, pero es poco apropiado para una alcaldesa. Hay que distinguir la institución de la política por difícil que sea.

Los grupos de la oposición se unieron en el pasado.
Dos de los cinco portavoces ya no están, y en cualquier caso
una cosa es una foto y otra un gobierno,
aunque sea en formato "gestora".
La oposición, por su parte, tampoco está a la altura. Hasta donde yo sé solamente Olga Louzao ha propuesto a sus compañeros de corporación sentarse a hablar de una moción de censura y de los proyectos en que todos están de acuerdo porque así lo han votado en el salón de plenos en diversas ocasiones. El problema, amiga mía, es que aquí lo único que parece preocupar es a quién “no poner en cabeza” incluso más que a quién poner.

Entre los demás grupos algunos han anunciado su disposición a presentar una moción de censura (PP) o incluso se han “ofrecido” a ser alcalde (BNG), pero sin pactar con los demás no tienen nada que hacer.

Tiene cierta guasa que el BNG proponga quedarse la alcaldía y hacer un gobierno con ACE y Lugonovo y pida a los demás grupos su apoyo. Es decir, que suman seis concejales entre los tres partidos pero piden al PP, que tiene nueve, que les entregue una alcaldía que tiene un grupo con ocho. Parece un cachondeo, pero no menor que el de un PP que sabe que por libre no puede hacer nada y se niega a pactar con los demás nada que no sea hacer a Ameijide alcalde. Así no van a ninguna parte y pecan de lo mismo de lo que acusan a Lara, de no dialogar ni buscar una vía que pueda disgustar a todos (satisfacer a todos es imposible). Hasta donde yo sé Olga es la única que ha propuesto sentarse a hablar sin decir que quiere ser Califa en lugar del Califa.

La única solución realista que podría haber, y aún así dudo que se pudiera llevar a cabo, es que los cinco grupos de la oposición se sienten y negocien una especie de “gestora”. Una moción de censura en que en lugar de elegir a uno de ellos como alcalde se negocie lo que se quiere hacer, los problemas que se pueden solucionar y en que todos están de acuerdo. Con coger las iniciativas de pleno votadas unánimemente por la oposición ya tienen trabajo para el año y medio que queda de mandato.

¿Y a quién ponemos a gobernar? Pues muy sencillo (es un decir): a todos. La Junta de Gobierno tendría representación de los cinco partidos e incluso en lugar de reunirse una vez por semana lo podrían hacer todos los días o cada dos, eso es lo que tendrían que estudiar. Sé que no es sencillo, pero si realmente piensan lo que dicen y creen que Lugo no puede seguir así, tienen una fantástica ocasión para demostrarlo, si a la Federación de Vecinos le parece bien, claro, no sea que vuelvan a amenazar con algo.

¿Y el alcalde? Miren, si tanto les obsesiona el tema, acuerden rotar la alcaldía. Quedan unos quince meses de mandato así que les tocarían tres meses a cada uno, sorteen el orden. Acuerden que se minimizará la imagen pública de “líder” (por ejemplo firmando los saludos de las fiestas y esas cosas como “el gobierno municipal” y evitando las fotos unipersonales en la medida de lo posible) y sean nobles en el seguimiento de los acuerdos. Sería una solución, que supongo que parecería injusta a algunos porque estaría los mismos tres meses Carlos Portomeñe (único concejal de su grupo) que Antonio Ameijide (contando con nueve) pero es que la idea es que todos colaboren y participen, no que vaya la cosa por proporciones que si no los grupos más pequeños no entrarán y sin ellos no se hace nada. Aquí todos o ninguno.

Si quieren a Lugo como dicen, si realmente no confían en la alcaldesa como dicen, y si aseguran poder hacerlo mejor como dicen… demuéstrenlo. Aunque dudo que lo hagan. La política de partidos no se lo permitirá.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Lugo Monumental detecta altas concentraciones de ácido oxhídrico en las canalizaciones del casco histórico



Al considerarlo de interés, hoy reflejo esta nota de prensa enviada por Lugo Monumental. Aunque hoy es el día de los inocentes les garantizo que esta nota no dice nada que no sea totalmente cierto.

Lugo Monumental detecta altas concentraciones de ácido oxhídrico en las canalizaciones del centro. 
  • Este compuesto ha matado a miles de personas en todo el mundo.
  • La exposición prolongada a la forma sólida de este ácido causa severos daños a los tejidos, quemaduras y necrosis. También puede producir lesiones en algunas de sus manifestaciones gaseosas.
Lugo Monumental ha detectado altísimas concentraciones de ácido oxhídrico en las tuberías de la traída del casco histórico de la ciudad. El 100% de la población expuesta al ácido oxhídrico morirá.

El compuesto, también denominado monóxido de dihidrógeno, se utiliza frecuentemente como en industria pesada y en refrigerado de motores. También se emplea para producción de poliestireno, distribución de pesticidas e incluso en centrales nucleares. Entre otros efectos adversos, puede provocar fallos eléctricos y reduce notablemente la efectividad de algunos dispositivos de seguridad de los vehículos.

Diversos estudios demuestran que además de contribuir a la erosión, este ácido acelera la corrosión de la mayoría de los metales. También es el principal componente de la lluvia ácida, y su filtrado al subsuelo lo conduce a nuestros ríos y mares, siendo distribuido a hogares y negocios por la red de abastecimiento pública.

Sin embargo su presencia no causa alerta, quizá por ser incoloro, inodoro y no tener un sabor reconocible. Los síntomas de la ingesta abusiva del ácido oxhídrico incluyen sudoración y micciones excesivas y puede dar lugar a sensación de hinchazón, náuseas, vómitos y desequilibrios en los electrolitos corporales.

Como se suele decir "pasou o día, pasou a romería", así que les aclaro que esto es una inocentada. El ácido oxhídrico no es otra cosa que una de las formas de expresar la fórmula del AGUA. Relean el artículo y verán que no se miente ni una sola vez y aún así es posible, sin hacerlo, engañar y crear una falsa sensación de peligro en algo inocuo. ¡Las que nos colarán...!

Un saludo.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

¿Cómo podemos ver normal que un niño de nueve años tenga móvil?


El día de Navidad, en la Plaza de España, dos niños pequeños, que no creo que superasen los 7 y 8 años (soy malísimo calculando edades de críos) estrenaban orgullosos sendos teléfonos que no se podrían pagar ni con el renovado salario mínimo que pactaron ayer Gobierno y sindicatos. A menos que fueran de imitación, uno era un iPhone X y otro un Samsung Galaxy Note. Eran enormes y parecían tablets. Y los papás tomaban sus cafés charlando tranquilamente entre ellos mientras los niños navegaban por ese mundo sin fronteras que es Internet.

La prensa recoge hoy una noticia que me ha dejado descolocado: un juzgado declara que no es delito que un padre lea los mensajes de WhatsApp de su hija de nueve años. La denuncia la interpuso la madre de la niña, que consideraba que su exmarido había violado la intimidad de su hija y que había cometido un delito de “descubrimiento y revelación de secretos”. El juzgado ha condenado a la señora a pagar las costas del juicio. Lo sorprendente es que tenga que haber juicio para aclarar esto.

Más allá del drama familiar en que parece haber una utilización torticera de los hijos para hacerse daño entre una expareja, y de los hechos sorprendentes de que otro hijo de ambos, también menor, se negase a darle el móvil a su padre y “se chivara” a la madre originando todo este sainete, me choca que todas las noticias que he leído ven totalmente normal que una niña de nueve años tenga móvil. Y siendo como somos no creo que fuera un viejo Nokia reutilizado, que en ese no funciona el WhatsApp.

Como persona sin hijos supongo que los padres dirán que “desde fuera todo se ve muy fácil”, y puede que sea cierto pero qué quieren que les diga, a lo mejor también se ve con más objetividad. Lo que tengo claro es que hay una doble vara de medir con los críos que no comprendo: por un lado se les establecen unas obligaciones terroríficas que nosotros no tuvimos, unos horarios que harían sudar a la secretaría de un Ministro para cuadrar la agenda, actividades a cascoporro y un alarmante incremento de deberes que les deja muy poco tiempo para ser niños y jugar. Por supuesto estoy generalizando pero la tendencia va por ahí… y por otro lado se les da una libertad en cosas extravagantes como entrar en redes sociales sin control alguno como si tuvieran 30 años.

La adicción al móvil no es exclusiva de los niños...
pero como en todo son más sensibles a ella
y los peligros son mayores.
Tengo dos sobrinas, a las que sus padres sabiamente siguen negando el ansiado móvil, y eso que una tiene ya 12 años y “todo el mundo lo tiene”. A ésta, la mayor, le dejan usar la tablet para acceder a alguna red social concreta (Instagram) pero supervisada. Y punto. Fantástico, así es como se hacen las cosas. Dosificando el acceso, vigilando lo que hacen (si es posible sin que se note mucho el control pero sí lo suficiente como para colaborar en que se autorregulen) y preocupándose más por lo que tiene que ser que por lo que los críos quieren que sea. Es lo suyo a ciertas edades, nos pongamos como nos pongamos.

Nos queda entonces esta esperanza, la de que hay padres que todavía entienden que los niños no son adultos, que tienen derechos pero no los mismos que una persona mayor, o que los profesores que tienen “manía” a los niños son la excepción y lo normal es que si acusan a su hijo de algo no es por capricho… Son esos padres que se dan cuenta de que el mundo no es el mismo que hace treinta años y que han de actualizarse para proteger a los niños.

Les había hablado en su día de la charla que el juez Vázquez Taín dio en Lugo, una sesión de hora y pico que nos puso los pelos de punta a los presentes y a muchos nos hizo conscientes de los monstruos que acechan tras inocentes perfiles con fotos de cachorritos en algunas redes. Tomarse esto a cachondeo es el caldo de cultivo de males mayores, y Su Señoría nos dio unas pautas importantísimas que deberían ser parte de los libros de texto. La intimidad de los niños claro que existe, pero no es ilimitada ni mucho menos y por supuesto no se extiende a toda red social como tampoco se les permite ir a cualquier zona de la ciudad por libre. A nadie en su sano juicio se le ocurre mandar a un niño de nueve años cruzar una carretera sin mirar, pero curiosamente muchos entienden que pueden navegar por los procelosos océanos virtuales sin salvavidas. Y pasa lo que pasa.

Tener hijos hoy día probablemente sea más complicado que hace unas décadas, cuando nosotros éramos niños, al menos en ciudades que entonces eran más pequeñitas como Lugo y se vivía con muchísima más tranquilidad. Hoy tenemos acceso global a ideas y peligros que antes ni imaginábamos, y de los que muchos padres que no conocen bien dónde se meten sus vástagos no son conscientes. Y lo malo es que su “dejadez” es contagiosa con ese argumento que todos usamos alguna vez: “en el cole todos lo tienen y yo no”.

martes, 26 de diciembre de 2017

Los lucenses tenemos hambre de Navidad

Tremenda cola para entrar a los rellenos del Círculo
No seré yo quien diga que la crisis ha pasado, aunque nadie puede negar que las cosas van mejorando, lentamente y de forma desigual, pero mejorando. Ver las colas en las tiendas en los días previos a Navidad, las bolsas por la calle y el centro plagado de gente echando esa mano tan necesaria a Papá Noel (no creo que muchos críos lean este blog, pero por si acaso) es síntoma de cierta mejoría.

Sin embargo Lugo sigue siendo una ciudad que, fuera de los centros comerciales, no acaba de tirar por la Navidad como otras. Como les decía el otro día la tardía apertura de los puestos navideños (les mencioné el de San Marcos pero se me pasó la carpa de Ángel Fernández Gómez, por cierto mucho más reducida que otros años) y la escasa iluminación festiva no acaba de cuajar. Lo de los conciertos de piano de Beethoven en la megafonía municipal tampoco lo comprendo bien, supongo que será por aquello de ser laicos y guays.

A pesar de todo los lucenses tenemos hambre de Navidad. No hay más que ver la tremenda cola que se montó para entrar a jugar los tradicionales rellenos de Nochebuena del Círculo, ya que la fila llegó por momentos hasta la calle de la Cruz y parecía que en vez de sortear, regalaban dinero. Se criticó la falta de previsión y precisamente fue al contrario, es la primera vez que el Círculo cumple a rajatabla las normas de aforo y de seguridad y hacen muy bien. No ha pasado nada en los 100 años que llevan haciendo los “rellenos”, pero basta que te confíes para que suceda alguna desgracia. Por eso controlaron el acceso, prohibieron entrar con carricoches (en una emergencia son una barrera que puede armar la de Dios es Cristo) y limitaron el número de personas en el interior del edificio. ¡Bien hecho!

Ahora viene Fin de Año. Tampoco acaba de cuajar ninguna iniciativa para tomar las uvas en la Plaza de España, a pesar de que podría ser algo entretenido, por mucho que nuestras frías noches no ayuden… pero tampoco es que en Madrid haga calor en esta época y ya ven la Puerta del Sol. Quizá habría que plantearse retransmitir las campanadas en la gallega o algo a ver si animamos el cotarro. Todo es ponerse… Lo malo es que la administración es tremendamente lenta, lo que contrasta cómicamente con la velocidad del rayo del mundo privado y no hay más que ver la vertiginosa construcción del nuevo chiringuito (me niego a llamar a “eso” restaurante) de macburguesas que en tres meses pasó de solar a obra terminada, mientras que en ese plazo a nuestros próceres no les da tiempo ni a iniciar el expediente para la selección del tribunal que juzgará el concurso de ideas del proyecto de urbanización de la parcela del local… en fin.

Comenzamos la última semana de este 2017. ¡Que la disfruten!