¿Se acuerdan cuando pensábamos que el problema de que hubiera teorías absurdas circulando por el mundo era de la falta de información? Pues Internet ha demostrado que no es eso… Ahora tenemos demasiada, y con frecuencia cuesta filtrar la real de la inventada.
Me llegó una cadena de esas que te meten miedo en el cuerpo y que te dicen que si tienes perro te encierres con él en casa durante el eclipse, porque el buen animal se puede quedar ciego mirándolo. Como si los perros fueran tan idiotas como nosotros.
Hay muchas paranoias que se están incrementando, y una de ellas es la que dice que el sol “cambia” durante el eclipse. Pues no, es el mismo de siempre, sólo que normalmente no nos quedamos mirando para él como tontos durante media hora. Si lo hiciésemos (y da igual que haya eclipse o que no lo haya) nos quedaríamos ciegos.
Recuerdo que otra persona me decía que un gurú de no sé dónde no comía porque vivía de la energía solar. El buen señor, según esta teoría, se levantaba por la mañana y miraba al sol fijamente durante un buen rato y con eso ya tiraba, mejor que con el café y croissant. Imagino que vivirá de las ayudas que le dará la ONCE, porque la receta es perfecta para quemarse los ojos.
Si tienen ustedes mascotas los consejos reales que dan los profesionales son los siguientes:
- Deja al bicho en paz. No le obligues a mirar al sol (sí, hay gente que hace esas cosas). Ellos, por naturaleza, no se van a quedar apampados como nosotros mirando fijamente la luz así que no corren peligro.
- No le pongas gafas. Las gafas son para las personas, que somos la única especie lo bastante boba como para mirar persistentemente al sol.
- Evita las aglomeraciones. Pero esto no se refiere sólo al eclipse, sino a todas en general. A ningún perro le agrada estar metido en medio de una marea humana.
- El problema para tu perro serán los ruidos extraños, los cambios de hábitos y tus propias alteraciones. Un eclipse de un minuto al perro se la trae al pairo.
Sí es cierto que puede haber algunos comportamientos extraños por la repentina nocturnidad, pero más en aves y en animales de hábitos nocturnos que en perros y gatos, que lo más normal es que pasen del tema.
Así que tranquilidad.
Si no tienen gafas especiales no miren al sol fijamente.
Cuando era pequeño recuerdo subir a la Muralla a ver un eclipse. Supongo que sería parcial porque no hay noticia de ninguno total en esa época. Calculo que sería a principios de los años 80 y lo mirábamos a través de negativos. Quizá por eso hoy llevo gafas, a saber.
Y, por último, si no lo digo reviento: si van a la Muralla a verlo por favor tengan cuidado. Recuerden que los muros del adarve no son muy altos y si hay muchísima gente no me sorprendería que alguno se caiga.
En todo caso este acontecimiento es único, sí, pero tampoco nos volvamos locos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Derecho a réplica:
Se admiten comentarios, sugerencias y críticas. Sólo se pide cierta dosis de sentidiño y cortesía.
Los comentarios anónimos sólo los publicaré si los considero apropiados y, siendo directos, si me da la gana. Mi blog, mis normas.