Quizá lo que quieren decir cuando hablan de que “no hay consenso” es que a ellos no les gusta y viceversa: si quieren poner un monumento a un señor, es por “xustiza” y entonces con que lo diga el BNG es suficiente. Se erigen por lo tanto en jueces, censores y ejecutores de lo correcto, lo “consensuado”, y lo sorprendente es que los demás se lo consienten. El PSOE, que cogobernaba la ciudad hasta mayo con los nacionalistas, se tragó que usasen nuestro dinero común para hacer la estatua de una persona que, aquí sí lo podemos decir sin miedo a equivocarnos, no genera consenso. El PP pidió en el Parlamento de Galicia que se retirase dicho busto pero, ahora que gobierna, no lo hace, quizá por no abrir un nuevo melón y dar armas a los nacionalistas para poner el grito en el cielo. Ellos no se anduvieron con tantos miramientos para poner ahí la discutida estatua.
Pero volviendo a las fiestas patronales, es llamativo cómo los discursos varían según interese. Por ejemplo, es totalmente cierto que la Real Banda de Gaitas de Orense no sigue algunos patrones de la gaita tradicional gallega, pero la cosa tiene su explicación. Las gaitas que usan tiene ciertas características cercanas a las de Escocia porque están diseñadas para tocar en grandes grupos, mientras que la más tradicional de Galicia se suele usar en pequeños grupos o en solitario. Si quien organizase el tema fuera el BNG me juego la cabeza a que lo verían como “a unión dos pobos de raigame celta de Europa”, al igual que fuerzan modificaciones del gallego para acercarlo al portugués, por poner un ejemplo.
De la misma forma, también critican que venga una entidad “de fuera” a inaugurar las fiestas. “De fuera”… son de Orense, parte del “país galego” que tanto afirman tener como seña de identidad…
La Real Banda de Gaitas de Orense tiene una lista de premios más larga que mi brazo, es una formación que reúne solemnidad, espectacularidad y hasta diría que engrandece el inicio de las fiestas.
En todo caso, veremos si el pueblo responde y acude a la llamada del evento, como hizo en los anteriores que, según el BNG, no tenían “consenso ciudadano” pero en que había bofetadas para entrar. De hecho, en ambos eventos de nombramiento como hijos adoptivos de Xesús Alonso Montero y Fernando Ónega quedó mucha gente fuera por completarse aforo. En el otro... no.
El BNG está confundiendo, de forma interesada, el poder desproporcionado que le otorgan sus acuerdos con el PSOE, al que puede chantajear cuando suman lo suficiente, con una representatividad real de la mayoría de la sociedad. No lo son, mal que les pese.
Estimado Luís;
ResponderEliminarAínda que comparto con vostede a crítica á (absurda, escandalosa, ...) postura do BNG no nomeamento de fillo adoptivo do Profesor Alonso Montero; no tema da banda de gaitas de Ourense creo que o BNG ten razón.
Creo que en Lugo hai bandas de música tradicional dabondo e que poderían perfectamente encargarse da apertura das festas; e a de Ourense "tradicional" non é. Emprega gaitas diferentes en forma e afinación á gaita galega, percusións diferentes das tradicionais, traxes máis semellantes ós escoceses que ós galegos, e unha estética marcial.
E o argumento de que é para tocar en grandes grupos é unha falacia, coma demostraron as gaiteiradas que xuntaron miles de gaiteiros no pasado (e que podería ser un espectáculo digno do San Froilán e que atraería xente)
Se cadra, falando de canto "consenso" esperta podería abrirse tamén o melón dos nomes das rúas da cidade onde temos (ademais dun montón de santos/as, cregos, algún bispo e demais temas relixiosos; que poden non ser "de consenso") a personaxes discutibles coma Jacobo III de Inglaterra (por non meterme con don Ramón Ferreiro, que eu creo que debe manter o nome nin con Antonio Rosón ou Xoana de Castro, que creo que non); seguro que poderiamos atopar nomes de máis "consenso" ós que adicarlles rúas (vostede reclamou algunha vez unha para Conchita Teijeiro, co que estou de acordo)
O que si é certo é que o "consenso" en boca dos políticos é sempre estar de acordo co que din eles e se vai en contra "non xenera consenso"; o que ademáis se converte en realidade en canto un se opón, claro. É unha falacia moi habitual e que usan todos (o PP a nivel nacional é un experto; antes tamén o usaba moito o PSOE, especialmente no sur; e en Cataluña creo que o usan todos, tódolos días)