miércoles, 1 de febrero de 2017

¡El libro ya está terminado!

Tras un fin de semana totalmente bipolar, en que tuvimos la alegría de ver a amigos y un disgusto por un tema que no viene al caso, el lunes por la mañana primera hora recibí una llamada que no me esperaba porque contaba con ella más adelante: “Luis, soy Emilio de La Voz de la Verdad”. Al saludo le siguieron cinco palabras mágicas, “el libro ya está terminado”, que me provocaron un vuelco en el estómago. Casi me atrevería a decir “literalmente” porque va a ser que al final soy más nervioso de lo que pensaba.
Como no podía ser de otra forma me faltó tiempo para avisar a mi madre, “coautora” debería aclarar, para ir corriendo a buscar un ejemplar y verlo físicamente. Ya saben el “a ver cómo ha quedado”... Y quedó muy bien, para qué nos vamos a engañar. Ha merecido la pena el esfuerzo de poner un buen papel y también confiar en una imprenta local, que hace las cosas como Dios manda.

Por la tarde tocó ir a ver a Suso, Don Jesús de la Galería Sargadelos, para llevarle unos ejemplares que nos pidió para poner en el escaparate y así poder anunciar ya en firme que este sábado día 4 de febrero a las 12:00 horas se presentará “Restaurante Verruga: Historias y recetas”, un modesto librito de recuerdos del que fue (ahora ya podemos decirlo sin que parezca interés comercial) uno de los mejores restaurantes de Galicia, que es mucho decir.

El escaparate de Sargadelos
El libro es un homenaje a Doña Emilia, a quien está dedicado como no podía ser de otra forma, y su marido Cándido. Pero también a Miluca y Luis, mis padres, que fueron los que estuvieron más tiempo implicados en el restaurante. En el caso de mi madre, toda su vida, literalmente hablando, ya que tenía 6 meses cuando Emilia cogió el timón del restaurante, y 40 añazos, que se dice pronto, en el caso de mi padre. Los dos renunciaron a mucho para estar allí. A sus carreras como maestra y árbitro respectivamente, a tiempo libre y a muchas otras cosas que se compensaron con la belleza de un negocio esclavo y puñetero pero también muy bonito.

El Verruga ya no existe, pero ahora sí que podemos decir que quedará ahí un pequeño recuerdo de su paso por el mundo. Lo único que me apena del libro es que mi abuela no esté aquí para verlo, porque sé que le habría encantado.

Ya sé que aún faltan unos días, pero ya les digo que están invitados. Este sábado a las 12 en la galería Sargadelos, presentación de “Restaurante Verruga: Historias y recetas”.

martes, 31 de enero de 2017

Defender la transparencia o practicarla

El artículo 20.1.d) de la Constitución española recoge el derecho a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. Este visionario apartado de nuestro texto fundamental es una expresión amplia de la conocida como libertad de prensa, y hoy día tiene más sentido todavía con la difusión de contenidos a través de plataformas digitales libres basadas en Internet.

Obviamente no voy a ser tan pedante como para considerar este blog un medio de información a la altura de El Progreso, La Voz de Galicia o de cualquier emisora de radio o televisión de nuestro entorno, solo faltaría. Pero sí que creo que, desde su modestia, “Historias desde Lugo” es un pequeño lugar de encuentro para conocer cuestiones que atañen a nuestra ciudad. Unas veces es simple opinión y otras difunde datos que no se sabían, con lo que entiendo que es la definición de un medio de comunicación por pequeño y humilde que sea, y si cuando empecé con esto la media de lectores era testimonial ahora se alcanzan con facilidad los 1.000 visitantes diarios como promedio, que no está nada mal, al menos para mí. Si encima dejara de costarme dinero ya ni les cuento, pero bueno, tampoco es mucho.

El pasado día 11 de enero remití a las administraciones públicas de nuestra ciudad una solicitud para que me enviasen las notas de prensa que mandan a los medios de comunicación. Ayuntamiento de Lugo, Diputación Provincial y Delegación Territorial de la Xunta de Galicia recibieron sendos correos pidiendo que me incluyan en el listado de envíos con el fin de tener información de primera mano. No es que no me fíe de la prensa tradicional, sino que si puedes beber de las fuentes, ¿para qué vas a esperar a ver al día siguiente la información ya masticada? Tampoco es algo que les cueste dinero, ya que Internet permite el envío gratuito de dichas notas con lo que no hay mayor problema de intendencia.

Tanto la Xunta como la Diputación me contestaron de inmediato con el envío en ese mismo momento de sus respectivas notas de prensa del día, y a partir de ahí recibo con puntualidad británica sus comunicaciones. Un ejercicio de transparencia y de generosidad informativa que quiero reconocer y aplaudir desde aquí. El Ayuntamiento, sin embargo, a día de hoy no ha contestado a mi petición, lo que viene a ser un “no” como un piano, según mi modesto entender.

En vista del éxito (dos de tres no está mal, aunque siendo sincero la que más me interesaba era la administración municipal por el carácter localista de este blog) me vine arriba y les pedí lo mismo a los seis grupos municipales del Ayuntamiento de Lugo. La respuesta fue desigual.

Ciudadanos fue el primer grupo en contestar, y de hecho lo hicieron en cuestión de minutos respondiendo afirmativamente y enviándome la nota del día con la velocidad que caraceriza al amigo Camilo. Poco más tarde lo hizo Víctor, el siempre efectivo periodista del BNG (incluyendo además un mensaje personal y muy divertido que le agradezco enormemente) y, en la misma mañana, ACE se añadió al listado de grupos que tuvieron a bien incluir este modesto blog en sus agendas de difusión, también con un amable mensaje de sus titulares. Lugonovo tardó un poco (un par de semanas) más pero también me incluyó en sus envíos, con lo que cuatro de seis grupos respondieron afirmativamente.

Los dos supuestamente “grandes”, PSOE y PP, se ve que han decidido que son demasiado importantes como para rebajarse a mandar notas a un pequeño bloguero, al igual que el Ayuntamiento de Lugo. Si les soy sincero me cuesta comprenderlo, y no porque considere importante esta (insisto, más que modesta) página, sino porque eso refleja una idea de fondo difícil de comprender.

Empecemos por intentar ponernos en su lugar. Obviamente reconozco que soy bastante puñetero en ocasiones, y dar “armas” para que te critiquen a alguien que sabes que es dado a eso es un peligro, nadie lo discute. Pero si tienes tan poca fe en tus propios argumentos que no eres capaz de enfrentarlos a la opinión ajena, mal vamos. Que Lugonovo y BNG, a los que critico con bastante asiduidad, hayan decidido enviarme sus notas me parece un acto de normalidad, de democracia y de comprensión de la función de un partido político. No meto ahí a Ciudadanos y ACE porque sorprendentemente suelo estar más de acuerdo con ambos, aunque no siempre.

En cualquier caso el hecho de dar información a quien se muestra como persona preocupada por la ciudad y los temas de Lugo no tiene por qué ser negativo y no demuestra ni un apoyo a este blog ni a mi persona. No hacerlo sí dice algo, y no es algo bueno, creo yo.

De hecho, qué quieren que les diga, si cualquier ciudadano que no le da a la tecla de forma pública, pide ser dado de alta en esos mismos listados de correo no veo por qué no se le pueden hacer llegar las notas. Se supone que recogen opiniones y posturas meditadas y confrontadas, que siguen una línea argumental y un objetivo final que es mejorar Lugo. A lo mejor es suponer demasiado.

En fin, lo que me gustaría es agradecer a la Diputación Provincial de Lugo (y en concreto a Darío Campos, su Presidente), a la Delegación Territorial de la Xunta de Galicia (de nuevo personalizando en José Manuel Balseiro), a Ciudadanos (y su portavoz Olga Louzao), BNG (con Rubén Arroxo al frente) y ACE (pilotada por Carlos Portomeñe) su buen concepto de la libertad de información. Es refrescante que sabiendo como saben todos ellos que no les voy a dar la razón por sistema (aunque espero tampoco quitársela por sistema) se hayan lanzado a enviar sus notas a “Historias desde Lugo”. ¿Es esto importante? Posiblemente no, pero sí significativo sobre la forma de entender las cosas de cada cual.

En algún momento les criticaré por las informaciones que me envían, claro que sí. También espero poder aplaudir a todos y cada uno de ellos con la mayor frecuencia posible, porque eso sería que lo hacen bien. Por ahora no he utilizado directamente el material recibido esperando a ver si los tres “pendientes” contestaban, pero creo que es una espera fútil.

Se habla mucho de transparencia y aquí hay quien la reclama y quien la practica. Ya ven...

lunes, 30 de enero de 2017

El tamaño no lo es todo

Desde hace unos años se habla de adelgazar la administración para lograr una mayor rentabilidad de nuestros dineros y que se despilfarren menos recursos en “políticos”. Ese mensaje, que suena de maravilla al machacado ciudadano (si es un autónomo o una pequeña empresa eso se queda muy corto) se suele apuntalar con el recurrente argumento de que cuanto más grandes son los municipios mayor es la prosperidad. Error.

Piensen por un momento en las autonomías más prósperas de España. Supongo que a todos se nos vienen las mismas a la cabeza: Madrid, Cataluña, País Vasco, Navarra... igual que ocurre con las menos aventajadas: Galicia, Extremadura, Castilla la Mancha...

La supuesta evidencia que pone en relación el tamaño de los ayuntamientos de una región con su falta de prosperidad cae por su propio peso cuando analizamos los datos. Ya sé que es más cansado mirar las tablas de números que decir cosas a lo loco, pero es que lo primero forma opiniones y lo segundo consignas.

Resumiendo un poco el asunto, les diré que por ejemplo mientras en Galicia contamos con 313 ayuntamientos, en Cataluña hay 940 (puedo bailar algún número porque la única tabla que he encontrado es algo vieja, pero vamos, nos vale para hacernos a la idea). Se podrá pensar que los de los catalanes son de mayor tamaño, pero tampoco, porque la extensión media allí es de 36,26 kilómetros cuadrados por municipio y la de Galicia es de 96,43. Por su parte, el País Vasco tiene municipios todavía más pequeños, con una media de 34,76 kilómetros cuadrados y Extremadura más grandes, de 116,51.

La constelación municipal española. ¿Un problema? Quizá no
Incluso dentro de la propia Galicia hay variaciones sorprendentes. Mientras en Lugo cada ayuntamiento tiene de media casi 150 kilómetros cuadrados (de hecho el de la capital es enorme) en Coruña solo llegan a 84,69.

Estos datos deberían tumbar por sí mismos ese espejismo de que “cuanto más grande mejor”, ya que se ve que una de dos, o el tamaño no importa o, de hacerlo, es en el sentido inverso al que habitualmente nos quieren hacer creer.

Obviamente en este asunto soy parcial. Parto de una base muy municipalista, y creo firmemente en la importancia vital de los ayuntamientos para hacer políticas cercanas al ciudadano y, lo que es más importante, controlables por éste. Uno ve a su alcalde por la calle habitualmente, pero es más complicado echar el ojo a un presidente de Gobierno, aunque sea autonómico. Pero las tablas algo de razón parece que me dan, así que la subjetividad es relativa.

Pensar que la variable es algo tan tonto como el tamaño de la extensión del ayuntamiento es un error. De hecho aunque el “cuanto más grande mejor” del que hablábamos pueda parecer una evidencia aparente por disponer el municipio de más recursos propios y esas cosas, se minimizan los controles y todo está más a su aire. De lo contrario no hay explicación para que los casi 150 kilómetros cuadrados del municipio medio lucense no hagan que seamos más competitivos que los menos de 22 kilómetros cuadrados de Vizcaya. O eso o que alguien puede intentar decir que somos más prósperos aquí. Complicado argumento.

La cuestión no es tanto unir esfuerzos en entidades más grandes, sino en que esos recursos se empleen correctamente. Da igual que Lugo sea un municipio grande o pequeño si nuestros gobiernos insisten en quemar el dinero en cafeterías, museos enterrados en zonas con aguas subterráneas, auditorios que se pudrirán antes de abrir la puerta o excursiones colectivas a Madrid para comer por la cara en FITUR. Probablemente un pequeño ayuntamiento bien gestionado tenga más papeletas para triunfar que uno grande llevado como se llevan por aquí las cosas.

Por supuesto no podemos llevar esto al absurdo, y nadie defiende un ayuntamiento con 100 habitantes, pero en cualquier caso, creo que es un hecho demostrable que la variable no es la extensión territorial, así que habrá que seguir dándole vueltas.

viernes, 27 de enero de 2017

Noticias satíricas lucenses... ¡Qué importante es el humor!


Hay pocas formas de crítica tan acertadas en su contenido y difíciles en su ejecución como la ironía o el humor. El éxito arrollador de la famosa web www.elmundotoday.com, que consigue hacer que algunas personas cándidas o bienintencionadas confundan sus noticias sarcásticas con genuinas informaciones periodísticas ha abierto la veda.

En Lugo, como no podía ser menos, ha surgido una página de este cariz en la dirección www.lugonews.com, una divertidísima web que combina la crítica política, social y cultural con el localismo y el humor, una mezcla infalible a la que auguro un éxito tremendo.

Si “El mundo today” consiguió llegar a muchísimas personas con aquella famosísima noticia en que afirmaban que una anciana había invocado al demonio en un curso de inglés (al menos fue mi primer contacto con esa página, y el de mucha gente) la web local se hizo muy conocida con su artículo sobre un charco de sangre aparecido en la avenida de la Coruña que era para “hacer filloas”. Yo mismo leí en Facebook notas de gente que compartió la noticia totalmente convencida de que era cierta.


El 28 de diciembre, día de los inocentes, acostumbro a poner una noticia “inocentada”. A pesar de que la fecha es harto conocida, el primer año que lo hice picó muchísima gente, con aquello de que iba a presentar una candidatura a las elecciones municipales, e incluso algún amigo se me cabreó porque no le había avisado antes. El humor a veces revela cuestiones ocultas, y en aquella ocasión me demostró que no causó demasiada sorpresa el anuncio a pesar de las barbaridades que se incluían como programa electoral. Quizá es una forma como otra cualquiera de hacer “prospección social”, qué quieren que les diga.

Las carreras ilegales de camiones de basura en Infanta Elena, el cambio del nombre del MIHL al CIEHN por la escasa afluencia de público, la reivindicación de Banksy de las pintadas de “Más fútvol por fabor” y otras muchas y divertidas noticias son pinceladas que, con una aparente inocencia, tienen un trasfondo que se puede entender como un simple divertimento o como una denuncia inteligente. Yo soy más partidario de entenderlas por el segundo criterio, sin olvidar el humor.

Por supuesto no todo el mundo se toma estas bromas de igual forma, y un conocido local de Lugo, el Docar, publicó un anuncio en prensa en que desmentía que Chicote fuera a hacer un programa de “pesadilla en la cocina” en su local, noticia por cierto en la que se mencionaba al Verruga, cosa que me hizo ilusión para qué lo voy a negar porque me pareció un reconocimiento de su popularidad un año después de su cierre. Ese anuncio creo que coronó a la web como una referencia, y que más que hacerle daño le dio difusión a su filosofía bromista y canalla (con “c”, que lo otro queda reservado para las fiestas universitarias subiditas de tono).

Ahora que releo, esto parece un publirreportaje pero les prometo que ni tengo nada que ver en la web ni conozco, que yo sepa, a sus promotores (esto es Lugo y a lo mejor mañana me entero de que el que la montó estudió conmigo en el Femenino, yo que sé). Me ha llegado, como a muchos, a través de redes sociales y no tengo más interés en su éxito que el que mantengo sobre iniciativas que considero positivas para Lugo, y ésta lo es a todas luces. 

Levantarse todos los días y poner esa web en tus pestañas de inicio del navegador es algo positivo. Yo lo he hecho y les invito a hacer lo mismo, porque si no nos reímos, ¿para qué estamos aquí?

jueves, 26 de enero de 2017

Multar al perro para acabar con la rabia

Las personas somos como somos. Esa frase tan simplona recoge una gran verdad, y una explicación desarrollada nos dejaría como al principio, concluyendo que cada uno piensa de la manera que su capacidad, educación, influencias y esas cosas le ha llevado a adoptar.

Pero invariablemente, al margen de esas cuestiones, los seres humanos barremos hacia casa como enajenados, y por eso ante la noticia de que Ciudadanos pretende impedir el acceso de perros a la muralla y que además se cobre un impuesto a sus propietarios (ignoro si a las demás mascotas también las pretenden gravar o la cosa solo va por los canes), quien tiene perro se ha posicionado en contra y quien no lo tiene lo ve una medida acertada.

Labrador busca esposa. Bueno esposa... nos entendemos
Mi caso es peculiar. No tengo perro pero, tras la experiencia que les conté en su día de acogida de un precioso labrador al que echamos de menos a diario, estamos buscando uno. Por cierto (minutos publicitarios) si saben de una labradora que busque compañía ofrecemos un precioso macho para monta (el de la foto, como en las webs de contactos) de forma gratuita pero no desinteresada porque a cambio pediríamos uno de los cachorros. Otro día si quieren les hablo del tema de adoptar perros, comprarlos o buscarlos por ahí, que la cuestión tiene cierta enjundia.

A lo que íbamos. Mi postura probablemente se acerque más a la de los propietarios de perros que a los que no tienen ni piensan tener una mascota, ya que no soy del colectivo pero pretendo unirme en cuanto pueda. De todas formas estoy de acuerdo con la mitad de la propuesta de Ciudadanos pero no con el resto ni con el espíritu que se transmite con esas medidas.

Cobrar un impuesto a los dueños de mascotas no me parece ningún disparate. No se trata de criminalizar a nadie, ni de culpabilizarlo de nada. Tampoco te están acusando por cobrarte el impuesto del vehículo (el rodaje de toda la vida) ni el IBI, pero son “hechos imponibles” que es como el Estado denomina a aquellos conceptos de los que puede trincar algo. Obviamente a la ciudad de Lugo la existencia de mascotas le cuesta dinero, ya que hay que mantener los caniles y el servicio de limpieza se pasa la existencia limpiando cacas por las calles que (esperemos) son de los perros. Esto quiere decir que por el principio de equilibrio presupuestario, tiene una lógica el cobrar a los propietarios por el hecho de tener perro. El problema es que todos sabemos que ciertos servicios no se prestarían, como el tener papeleras con bolsitas (no es ciencia ficción, por el mundo adelante las hay) o dispositivos "pipi can" por la calle para dar una alternativa (la introspección defecal es compleja).

Excrementos en la Muralla, una imagen que a nadie gusta
Foto: La Voz de Galicia
Sin embargo eso es con lo único con lo que estoy de acuerdo, con el resto no. Pretender que los perros no puedan subir a la Muralla argumentando que luego ésta está llena de excrementos tiene dos problemas: el primero es la presunción de culpabilidad (con la que jamás estaré de acuerdo) por la que se mete en el mismo saco a los responsables que a los cochinos, y el segundo es que es una tontería trasladar el problema a nuestras calles (que ya lo sufren) donde acabarán esas porquerías si la única medida es vedar el acceso de canes a la Muralla, probablemente el mejor paseo de la ciudad. Aplicando esa misma lógica no podríamos permitir subir a adolescentes al monumento porque algunos se dedicaron a tirar piedras del adarve a la ronda (por cierto, de ese tema no volvimos a saber nada, ¿no?).

La solución no es sacar al perro de la ecuación, sino vigilar, sancionar y corregir los comportamientos incívicos. No hay otra. Subir con tu perro a la Muralla no tiene nada de malo, como tampoco lo tiene ir con el chucho por un parque, por el margen del río o por la Plaza de España. La cuestión es que si al perro le da un apretón y tú distraídamente te pones a mirar el Facebook en el móvil para no tener que recoger la caca, da igual dónde estés, la sanción tiene que ser tu amenaza y tu correctivo. La opción que plantea Ciudadanos de “muerto el perro se acabó la rabia” (¡qué bien traído!) es una simpleza tal como eliminar los vehículos de la ciudad para que no haya atropellos. Mano de santo, pero un disparate.

Se planteó en su día un censo de perros con su perfil de ADN para que la policía pueda tomar muestras de excrementos y sancionar al propietario. Me parece la mejor medida que he escuchado a día de hoy. El perfil lo harían en convenio con la Universidad (unas incomparables prácticas de genética para los estudiantes) y se podrían pagar con ese “impuesto perruno”. Les garantizo que con unas cuantas multas se acaba la fea costumbre de dejar el “regalito” para que lo encuentre el zapato ajeno.

Tener perro conlleva gastos. Bolsas para residuos (que son caras para su finalidad), alimentación, veterinario y medicinas son los más evidentes, y francamente por diez o quince euros al año creo que nadie se va a plantear tener o no un animal de compañía si realmente lo desea. El problema no está ahí, el problema es plantearse prohibir a la gente disfrutar de su mascota libremente porque unos cuantos guarros no hagan lo que tienen que hacer.

miércoles, 25 de enero de 2017

Los niños no vienen de París

Por publicidad que no quede...
Como no podía ser menos se ha liado parda con la fiesta que tendrá lugar el próximo 3 de febrero y que incluirá striptease de chicos y chicas. Es un tema de universitarios, con “ruleta erótica” y “lluvia de condones” según recogía la Voz de Galicia. “Fiesta kanalla”creo que le llaman al tema. Era evidente que saltarían, ya tardaban, los puritanos de boquilla a decir que es un despropósito, una bajeza moral y no sé cuántas cosas más... y yo, desde mi falta de inocencia, qué quieren que les diga, no le veo nada de malo.

Convertir el sexo en pecado es probablemente el más estúpido de los errores de la religión. Esa obsesión con lo que hace cada uno en la intimidad de su dormitorio es tan enfermiza que siempre me ha parecido sospechosa. De hecho no es infrecuente ver que los grandes líderes de los movimientos que pretenden, en nombre del dios de turno, obligar a los demás a hacer lo que les viene en gana a los vociferantes, son sorprendidos practicando lo que condenaban pública y vehementemente.

Si partimos de la base de que los destinatarios de la fiesta son universitarios, pretender que el sexo sea ajeno a sus vidas es como intentar que las ballenas se muevan en autobús: una chorrada. La adolescencia está innegablemente vinculada al despertar de los sentidos, el descubrimiento de las sensaciones, o como les apetezca llamar a lo que viene a ser uno de los actos más naturales de la vida. Intentar negarlo es querer ponerle puertas al campo.

Personalmente creo que el enfoque ha de ser otro, desdramatizando el asunto, vinculándolo a la afectividad, informando debidamente sobre las necesarias precauciones a tomar, aclarando bien el tema de las enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados y demás cuestiones inextricablemente vinculadas al sexo, pero no negando su realidad.

Después de todo, los niños no vienen de París.

Artículo publicado en La Voz de Galicia de hoy

martes, 24 de enero de 2017

Una gran (y sorprendente) acogida

Tengo que reconocer que estoy gratamente sorprendido. Si les soy sincero el artículo de ayer (que programé erróneamente para el domingo, cosas del calendario americano ya saben) estaba escrito con intención de reflexionar sobre las dificultades que una persona se encuentra a la hora de dar un paso adelante en este tipo de cosas. Sin embargo los lectores se lo han tomado por la otra parte, la que pretendía ser mero sustento de ese argumento, y la verdad es que no solo se agradece sino que además me ha sorprendido agradablemente la acogida.

He recibido llamadas y mensajes de personas que se encontraron en la misma tesitura que nosotros con el libro que presentaremos el día 4 (eso será otro artículo, como comprenderán): lo escribes con toda la ilusión del mundo, hablas con una imprenta que te presupuesta una cifra razonable para pasarlo a papel... y crees que ya está. Y no, precisamente ahí empiezan todos los problemas burocráticos. Que si el registro de propiedad intelectual (eso es lo más sencillo), el ISBN, la distribución en librerías, el alta en Hacienda, el IRPF, las declaraciones trimestrales de IVA...

Sacar tu pequeño poemario, del que imprimirás 100 o 200 ejemplares, o tu librito de lo que sea pasa de ilusión a pesadilla en un suspiro, ya que si pretendes venderlo en librerías para no perderle dinero te tratan como si fueras la Editorial Planeta. Lógicamente eso hace que un amplio porcentaje tire la toalla, y para evitar eso es para lo que ha nacido la modestísima editorial que hemos lanzado.

La burocracia por el genial Forges
Habernos atrevido a dar el paso y crear Ediciones Desdelugo es un acto que no sé si encajarlo más en la valentía o en la inconsciencia, en un par de años se lo aclaro con números, aunque mi instinto me dice que roza más lo segundo que lo primero.

Es obvio que no se trata de un esquema tradicional en que se recibe el manuscrito y la editorial se hace cargo de todo, dejando unas migajas de los beneficios al autor. La intención es buscar una fórmula que combine las ventajas de la autoedición y las de la edición de toda la vida, intentando maximizar las ventajas para el escritor y reducir en lo posible sus riesgos... porque siempre hay riesgos y poner tu dinero en un libro aunque lo hayas escrito tú es complicado. Y por supuesto barrer para casa y que la producción se haga en Lugo, que esa es otra.

Como por ahora el tema económico es el que es, aquí no hablamos de “escribo un libro, lo entrego y que me den quinientos euros al mes”, que no va a ser eso, me temo. Ojalá lo fuera y hay casos de éxito editorial a nivel nacional sin movernos de nuestra ciudad, como el incomparable Héctor Castiñeira, que dio la campanada con su Enfermera Saturada y ha vuelto a hacerlo por tercera vez con su divertidísimo “Las UVIS de la ira”, o, por supuesto la famosísima Marta Rivera de la Cruz, pero esto nace con una intención mucho más modesta, más de “andar por casa”.

Lo que queremos es colaborar con los autores para guiarlos en el farragoso mundo administrativo y colaborar con ellos para que se eviten tener que pasar por la calle de la Reina a volverse locos peleando con la Agencia Tributaria, a la que enviamos un cariñoso saludo (oigan, que hay que llevarse bien). Si todo va bien quién sabe lo que puede salir de aquí, ojalá una buena iniciativa que consiga poner en las estanterías locales los libros de nuestros convecinos y ayudarles a rentabilizar su inversión lo mejor posible.

De hecho, tan modesta es la cosa que no pretendo vivir de ello ni mucho menos. Yo sigo con mi trabajo, y esta editorial es una cuestión poética, un cariño a mi Lugo del alma, y para intentar ayudar a que más personas puedan sentir las maravillosas sensaciones que conlleva “parir” un libro. La verdad es que no sé cómo funcionará, pero me da igual, la ilusión de tenerlo en la mano (y eso que aún no me lo han dado de la imprenta) es más que suficiente.

Ya he recibido mensajes de personas interesadas en sacar adelante sus proyectos, y es algo que refleja que hay una verdadera demanda de esto, y qué quieren que les diga, por mucho que no sean buenos tiempos para la lírica quizá tengamos que lanzarnos a intentar cambiar eso y pensar no sólo en euros sino en dejar ahí un humilde y modesto legado impreso. Es una forma de inmortalidad como cualquier otra.